sábado, 22 de julio de 2017

Isobel Dixon (1969 )

En el Que no hay Tipo de Cambio Justo



El rublo cae, el yen se agita, y el bath tailandés
es un barco agujereado. El débil rand sudafricano
de nuevo por los suelos. Amor, pediré prestado
para fortalecer nuestro mañana,
aunque la tasa de alquiler de mi corazón ya esté hipotecada hasta el tope
y la devaluación sea inevitable. Aún así,
ahora es mejor que antes – de regreso en el que viejos tiempos regresan cuándo


("periódico de poesía", no. 100, trad. de emma julieta barreiro)

viernes, 21 de julio de 2017

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )

Deshacerme


Extiendo hacia mi pasado
vanos tentáculos de sueño
para capturar objetos, papeles
que quizás no existen más;
sin embargo,
como un remordimiento,
sé que mis riquezas
simbólicas todavía están allá,
en aquella casa hoy cerrada,
jaula de un loco y de una vieja:
mis retratos de entonces,
el sellito con mi nombre,
y yo, yo por todas partes,
en los espejos, sobre las paredes.
Vamos, debo ir a desmantelar
ese templo de mí mismo,
saquear, regalar
a los museos mis muebles
más insólitos y tirar lo demás,
exorcizar ese lugar
destinado a mi culto,
morir sin dejar
huellas vergonzosas u otras,
deshacerme de todo, irme
así como he venido.


("periódico de poesía", no. 100, trad. de jeremías bourbotte)

jueves, 20 de julio de 2017

Juan Carlos Bautista (1964 )

Caín y Abel



                        casi no hacía ruidos,          
pero desaforadamente                      
           su bestia comía de mi culo.          

Un hombre silencioso en tiempos de guerra.          
Y me abrí delicadamente                                
como un jacinto a la pisada del buey.          
manos que fueron pañuelos para su frente,          
mi espalda como un pan          
y ojos que supieron cerrarse a tiempo.
dije este hombre es mi hermano
y lo quiero
porque somos igual de pobres
y estamos igual de hambrientos.

Trepado en mí

Este hambriento –dije– es mi hermano.
Le di agua de mi boca,

Trepado en mí,

—Habla de un incesto—contestó Él
cuando terminé la lectura.

—Sí —respondí con cierta resignación.



Rezo coral por la tamalera asesina


Señor: perdónala Tú,
perdona a la mujer que hizo tamales al marido.
A la mujer que no lloró
y, antes bien, se dobló de placer
al hundir los dedos en la masa
y la manteca.

Perdónala:
era sólo una golosa
y en todo caso, una arrebatada,
una delirante.

¿Quiénes somos nosotros para juzgar su locura
cuando los tamales estaban buenísimos?

Perdónala:
no es poca cosa lograr delicia
de una carne embrutecida y vil.

No la juzgues a ella,
juzga su obra: la mezcla perfecta
de la carne del cerdo con la salsa dulce y picante del morita.

¡Perdónala! ¡Perdónala!

Retén su gesto de Verónica
cuando los periodistas llegaron
y le pidieron, para la foto,
que blandiera el cuchillo como una trágica.

¡Temblaba, Señor, temblaba
porque los olores la transían aún,
y ella iba abriéndose a las intuiciones de su lengua.


("poetas del grado cero")

martes, 18 de julio de 2017

Ángel González (1925/2008 )








Leo poemas



Leo poemas al azar,
leo casi sin pensar en lo que leo.
Cuando me encuentro un verso triste,
siento en el alma como una caricia.
No es que me alivie la tristeza ajena;

es que me siento menos solo.


Algunas tardes


Una tristeza insólita
me invade algunas tardes.
La de hoy es una de ellas.

En el sombrío cuarto de estar
triste,
permanezco a la espera
de que la luna certifique la defunción del día.

Este es por fin el cuarto
menguante de una luna llena
de macilenta luz
que me confirma lo que yo esperaba:
el día
que tanto me dolía ya se ha muerto.

Y la noche es el sueño: al fin, la nada.


("escomberoides")

lunes, 17 de julio de 2017

Eugénio de Andrade (1923/2005 )

Es un lugar al sur


Es un lugar al sur, un lugar donde
la cal
amotinada desafía la mirada.
Donde viviste. Donde a veces en sueños

aún vives. El nombre preñado de agua
rezuma en tu boca.
Por caminos de cabras descendías
a la playa, el mar batía

aquellas rocas, estas sílabas.
Los ojos se perdían ahogados
en el fulgor
del último o del primer día.
Era la perfección.


("índigo horizonte", trad. nuria p. serrano)

domingo, 16 de julio de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Cenicienta


tampoco hoy vino Cenicienta,
no te asomes a la cocina
donde pastan cucarachas
y ratones;
Cenicienta lleva un mes
ausente, lejos de casa,
lejos de la ciudad,
por favor no abras la recámara;
no te espantes si las sábanas,
colchas y cojines se han cubierto
de pelos, escamas o grietas;
Cenicienta no llama, no escribe,
no responde a mis guiños
rojos de emergencia, a mis
por favor, regresa;
Cenicienta se desvanece en
cada esquina, en cualquier
quicio, con cualquier vaquero
que le tira un lazo;
vuelve a casa, te mejoraré
el salario, las noches de asueto,
las madrugadas frías;
pero vuelve.


[Inédito]

sábado, 15 de julio de 2017

Sujana Bhatt (1956 )

Orfeo, te digo...



Orfeo, te digo que no estoy en el infierno,
este lugar se llama Maine.
Durante el invierno el viento helado me quema el rostro,
y yo sudo, hundiéndome en la nieve al caminar.
Pero ahora es primavera:
el ruido de la nieve al derretirse,
el gotear del agua en los aleros, anegando los azafranes y las arisemas.
El viento lanza piñas por mi camino.
Orfeo quiero quedarme aquí
con los suaves guijarro,
quiero quedarme aquí, en la orilla del océano
he encontrado a alguien nuevo

-no un dios, sino un hombre tranquilo que escucha.


(muro fb de susana bautista cruz, s/c traductor)

viernes, 14 de julio de 2017

Maria do Rosário Pedreira (1959 )

Dime tu nombre ahora que perdí



Dime tu nombre ahora que perdí
casi todo, un nombre puede ser el principio
de algo. Escríbelo en mi mano.

Como tus dedos – como el polvo se
inscribe, desazonado, en los caminos y los
lobos manchan el manto de la nieve con las
señales de su hambre. Susúrramelo al oído.

Como si trasladaras las palabras de un libro
hacia otros adentros - así conquista el viento
el tímpano de las cuevas y entra la calidez del verano
en la casa fría. Y, antes de partir, pósalo

en mis labios lentamente. Es un poema
azucarado que se derrite en la boca y arde
como la primera menta de la infancia.

Nadie olvida un cuerpo que tuvo
entre sus brazos un segundo – un nombre sí.


("índigo horizonte", versión nuria p. serrano)

jueves, 13 de julio de 2017

Alda Merini (1931/2009 )

Ambrosio, ningún carmen es tan devoto de Dios



Ambrosio, ningún carmen es tan devoto de Dios
como el carmen de la lujuria
que dora a los viejos como a panes ardientes
que los hace exultar y los hace creer en Dios.
Y dentro de sus ojos que han visto
el placer
y el absurdo riesgo de la muerte
saben que el Paraíso está hecho
de solitarias fronteras
y temen el infierno de la vida.


("noctambulario", s/c al traductor)

miércoles, 12 de julio de 2017

Jim Harrison (1937/2016 )

Es domingo


Es domingo
por la noche, verdaderamente soy
dichoso de tener todo
este vodka para mí solo
como regalo de Stolichnaya.
Y libros. Y una radio
tocando música “Country”
en vivo, directamente de Nashville.
Tengo cuatro cachorritos
en la habitación. La casa ronca.
Me duelen los dientes, es hora
de freírme un huevo.


Ladrando

La luna se levanta.

La luna desciende.

Esto es para informarte

que no morí joven.

La edad me sobrepasó

pero me emparejé.

La primavera ha empezado aquí, y cada día

trae nuevos pájaros desde México.

Ayer recibí una llamada desde el mundo

exterior pero dije no en el acto.

Yo era un perro con una cadena corta

y ahora ya no hay cadena.


(muro fb de daniel montoly y traducción de él mismo + "revista mandrágora", trad. fernando vérkell)

martes, 11 de julio de 2017

Al Berto (1948/1997 )

Casa



durante la noche
la casa gime se agita y el frío arrecia
en el interior frío del ojo de tu sombra sentada
en la mecedora aparentemente vacía

esperas desvelado y sin sueño
que la temperatura de la casa se funda
con la temperatura incierta del mundo
después
escribes exactamente esto: el horror de los días
se secó entre los dientes y, ronco,
plegado hacia el interior de tu propio pensamiento
herido,
atraviesas las sílabas diáfanas del poema

te levantas tarde
aturdido
para extinguir la luz avivada
junto a la memoria de la casa –respiras hondo
para que el hielo se funda y ahogue
la vulgar noche del mundo

te miras en el espejo
te atribuyes un nombre un cuerpo un gesto
duermes
con el árbol de saliva de las islas –con un viento
que arrastra consigo esta lluvia de fósforo y
estos presagios de huesos tranquilos


("índigo horizonte", trad. nuria p. serrano)

lunes, 10 de julio de 2017

Jesús López Pacheco (1930/1997 )

A Noma y Wes Flint


Canadá, página de nieve. Empiezo
lentamente a escribir en ti los pasos
de la segunda parte de mi vida.
Casi temo mancharte la blancura
con huellas del dolor que me he traído.
Para escribir en nieve versos nuevos
yo quisiera ser blanco. Pero tengo
el color de la vida que he vivido.


("rua das pretas")

domingo, 9 de julio de 2017

Uriel Martínez (1950 )





 Poesía lejos del mundo

                                     

1.
Viví el año 1968 en la periferia de México, acaso sin conciencia de clase y egresado, los primeros años de vida escolar, de una escuela confesional en que aprendí las tablas de la Ley sin poseer, tampoco, el significado de muchos dogmas y como se aprende, a esa edad, las tablas de multiplicación o el himno equis. De memoria y mecánicamente. Acaso empecé a expresarme por escrito sin saber que aquello era verso o prosa o nada. Cierto es que en mi escuela (secundaria) hubo "huelga" por lo que nos decían había sucedido en Tlatelolco pero yo no leía periódicos sino que veía tele, pero Jacobo (Zabludovsky) y el diario "Excélsior" contaban las cosas de otro modo, como de otro modo me habían contado la infancia de quienes nos dieron patria, libros de texto gratuito, desayunos escolares y elegías a este y aquel episodio de nuestro pasado. Todo contrapuesto al Génesis, al Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal y a la costilla de Adán. En un principio fui educado para "confesarme" de rodillas, frente a un hombre vestido de negro, desconocido para mí, y yo delante de él en el confesionario. Hasta que fui cambiado de escuela.

2.
Puedo decir que mis primeros pasos fueron marcados por una condición nómada: de niño me llevaron de la cuna a casa de los abuelos; luego de muerto mi padre, de mi lugar de origen a otra ciudad -como quien dice del campo a las luces de neón-; para avanzar en mis estudios, viajaba de un lugar a otro, igual para ver cine, para consultar libros y bibliotecas, para cumplir con las tareas escolares en grupo y para estudios y repasos de apuntes previo a los exámenes de fin de curso. Varias veces hube de pasar la noche fuera de casa a petición de algún compañero de escuela. Creo que primero viví mis primeros episodios sexuales que mis primerizos balbuceos literarios, aunque la inquietud homoerótica la había empezado a experimentar a una edad temprana. Sería en Torreón cuando viví la primera experiencia de que alguien me bajara los cortos (bóxer) más allá de las corvas.

3.
Dentro de ese nomadismo que me marcó, un día llegué a estudiar y trabajar a la ciudad de México (1973) y donde ya tenía amigos en dos talleres de creación literaria (UNAM) y fuera del ámbito estudiantil,. Uno de ellos, Carlos Eduardo Turón (1935-1992), amigo a su vez de Efraín Huerta, José Revueltas y Abigael Bohórquez -escritores todos-, me abrió camino con otros poetas, curiosamente todos ellos alejados de círculos oficiales. Por todo lo hasta aquí evocado, niego que yo sea un heredero directo de las "libertades sociales conseguidas" en la década de 1960 pues una primera distinción literaria obtenida mientras cursaba la Preparatoria en Durango fue gracias al jurado de un premio de poesía, jurado encabezado por José Joaquín Blanco y quien me abrió las puertas para mi única colaboración publicada en la capital, en el suplemento "México en la cultura", de la revista "Siempre!".

4.
No niego haber sido amigo cercano de los cabecillas del Infrarrealismo, sólo que a diferencia de ellos -hijos de familia-, yo vivía en ese entonces de mi trabajo y me costeaba los estudios, por lo cual no podía amanecerme en la farra y pulular de un café a otro, de un recital a otro ni organizando boicots a Juan Pérez o Juan de las Cuerdas. En este sentido fui independiente de los independientes y, como tal, me identificaba con los "raros" como el poeta Darío Galicia, con el pintor Enrique Guzmán, con el dramaturgo Manuel Herrera, muertos antes o después del fallecimiento de Mario Santiago Papasquiaro y Roberto Bolaño, también amigos entrañables. Cuando busqué una beca del Centro Mexicano de Escritores no la conseguí, hasta que un día recibí un recado de Fernando Curiel (UNAM) para impartir un taller de lírica en Casa del Lago.

5.
Con estas palabras espero haber desmentido a Sergio Téllez-Pon quien me hizo el "favor" de incluirme en su cuaderno La síntesis rara de un siglo loco, poesía homoerótica en México, edición Fondo Editorial Tierra Adentro, primera edición 2017. Ensayo endeble y superficial en que no se incluyó la poesía de Carlos Eduardo Turón, autor de La libertad tiene otro nombre (1979) y de las novelas "Sobre esta piedra" (1981) y "Las cenizas de Roma" (inédita). "Estudioso" que cita incompleto el nombre del cantante Mario Eduardo Rivas como integrante de la comitiva gay que asistió a la primera manifestación en la ciudad de México (1979) y donde, además, se ignoró al vate Dionicio Morales. Tampoco cita el año del fallecimiento de Francisco X. Alarcón en los EEUU.


[Inédito]

sábado, 8 de julio de 2017

Hans Magnus Enzensberger (1929 )

Nuevos motivos por los que los poetas mienten



Porque el instante
en que la palabra feliz
se pronuncia
no es nunca el instante de la felicidad.
Porque los labios del sediento
no hablan de sed.
Porque por boca de la clase obrera
nunca oiréis la palabra clase obrera.
Porque el desesperado
no tiene ganas de decir
"estoy desesperado".
Porque orgasmo y Orgasmo
son incompatibles.
Porque el moribundo, en lugar de decir,
"me estoy muriendo"
no emite más que un ruido sordo
que nos resulta incomprensible.
Porque los vivos
son los que rompen el tímpano de los muertos
con sus terribles noticias.
Porque las palabras acuden siempre demasiado tarde
o demasiado pronto.
Porque de hecho es otro,
siempre otro,
el que habla,
y porque aquel de quien se habla
calla.



("cómo cantaba mayo", traducción de heberto padilla)

viernes, 7 de julio de 2017

Darío Jaramillo (1947 )

Canto a mi cama


Mi cama es la cama de todos los días.
Aprendí hace mucho las sombras que se ven desde mi cama,
a tientas llego fácil en mi cama al volumen de la música,
al suiche de la lámpara, a mis gafas,
mi cama me acoge cada noche, se abre en la forma de cada  músculo mío,
mi cama tiene la prueba de que no existo sino en sueños
y mi peso que se tiende en ella como si flotara
respira para que bailen los dioses de la noche,
fantasmas varios y alucinaciones de la insomne duermevela,
cada noche jardín distinto o variado infierno,
estremecimientos que ni yo conozco y que mi cama conoce,
desgarraduras y éxtasis que mi cama sabe.
Cama que me conoces solitario, quieto, difunto casi,
cuánto te agradezco que me entrenes
para que la muerte así me llegue,
sobre ti,
y te queden mis sueños,
mi única sustancia.


("no me quites paz")

jueves, 6 de julio de 2017

Pável Grushkó (1931 )

Juramento


Siendo un liberto de la muerte,
al menos algo voy a hacer
en esta casa de la vida
antes que nuevamente
caiga en la esclavitud
de tierra dura,
antes que nuevamente
vuelva yo a ser el viento-gladiador
que a su hermano-aguacero
ha de embestir.


("tiempo personal", ed. factor, méxico 1989, versión eliseo diego)

miércoles, 5 de julio de 2017

Gloria Fuertes (1917/1998 )

Ya ves qué tontería...


Ya ves qué tontería, 
me gusta escribir tu nombre, 
llenar papeles con tu nombre, 
llenar el aire con tu nombre; 
decir a los niños tu nombre 
escribir a mi padre muerto 
y contarle que te llamas así. 
Me creo que siempre que lo digo me oyes. 
Me creo que da buena suerte: 
Voy por las calles tan contenta
y no llevo encima nada más que tu nombre.


("rua das pretas")

martes, 4 de julio de 2017

Nuno Júdice (1949 )

Creación


Cansado, el escultor regresa al trabajo,
y ve erguirse de la piedra la figura que soñó. Un cuerpo
joven, al que dio la desnudez del sol; y un sexo ambiguo,
escondido tras un velo que dudó en rasgar como
si no quisiese determinar si las formas del busto
pertenecían a hombre o mujer. Pero el conjunto
tenía un movimiento que obedecía al soplo del deseo
y él mismo deseaba que el andrógino se revelase
en aquel rostro al que no infundió la expresión
final, pues aún buscaba el modelo. Y, en ese momento,
supo que nunca terminaría la estatua para
que ni él mismo supiese en qué dirección
iba su voluntad, y se entregase al vacío
de aquellos labios, a la indecisión de los párpados, a unos senos
apenas esbozados, como si tuviese ante sí
un espejo, y el espejo devolviese a su espíritu
la duda sobre sí mismo.


Dedicatoria



Para ti, de cuerpo abierto como la taza del
horizonte, donde se derrama el vino fresco
de la madrugada, es el poema que los dioses
olvidaron en una antigua encrucijada. Te leo
con la voz del viento cada una de sus
palabras; y ellas se sueltan del verso, como insectos
luminosos, robando a tus ojos un
escenario de claros y colinas.

En el suelo, donde la toalla del amor se extiende,
nacieron las flores inextinguibles de la mañana. Cuento
sus pétalos en un ejercicio de lenta
matemática, dando color a cada número; y
tus dedos se tiñen de su fulgor,
robando a la tierra los verdes que la primavera
declina, y al cielo los tonos de azul con que
el verano llenó tu sombra.

Sacrifico al rigor de la imagen el perfil
que la transparencia sueña; y saboreo el agua
fresca del riachuelo que corre en tus labios,
cuando me hablas, y todas las aves se juntan
en tu regazo de nube. Después, cae lenta la túnica
de la tarde; y un resto de melancolía envuelve
el gesto que hace madurar el deseo,
como un fruto, cuando los cuerpos caen.

Tú, cuyas manos se liberan del espejo,
diseñando la línea que el sueño atraviesa.



("índigo horizonte", traducción nuria p. serrano)

lunes, 3 de julio de 2017

Carlos Drummond de Andrade (1902/1987 )


Papá Noel al revés 



Papá Noel entró por la puerta del fondo
(en Brasil las chimeneas no son practicables)
entró cauteloso que ni marido después de la juerga.
A tientas en la oscuridad pulsó el interruptor
y la electricidad golpeó las cosas resignadas,
cosas que seguían cosas en el misterio de la Navidad.
Papá Noel exploró la cocina con ojos astutos,
encontró un queso y se lo comió.

Después sacó del bolsillo un cigarro que no quiso encender.
Tuvo miedo tal vez de prender fuego a la barba postiza
(en Brasil todos los papanoeles tienen la cara afeitada)
y avanzó por el pasillo blanco de luz de luna.
Aquel cuarto es el de los niños.
Papá entró convencido.

Los niños dormían soñando con otras navidades mucho más hermosas
pero sus zapatos estaban llenos de juguetes
soldados mujeres elefantes barcos
y un presidente de república de celuloide.

Papá Noel se agachó y recogió todo aquello
en el interminable pañuelo de yerbas rojo.
Cerró el fardo e hizo un nudo, pero lo apretó tanto
que allí dentro mujeres elefantes soldados presidente peleaban por causa de la aglomeración.

Los pequeños seguían durmiendo.
A lo lejos un gallo comunicó el nacimiento de Cristo.
Papá Noel volvió silenciosamente a la cocina,
apagó la luz, salió por la puerta del fondo.
En el huerto, la luz de luna de Navidad bendecía las legumbres.


("rima interna", versión martín lópez-vega)

domingo, 2 de julio de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Me dijeron...


Me dijeron de niño No juegues
volibol porque te haces joto;
no te juntes con las niñas
porque serás marica;
no juegues a los trastecitos
ni a las muñecas porque
No eres niña;
ve a misa y te hincas
con los niños, No con niñas;
si juegas a los Encantados
hazlo con ellos; te traes
tus soldaditos, esconde
las muñecas, no te escarbes
los oídos ni las narices,
sécate con la toalla azul;
la playera de Minnie No
es tuya, quítatela; No
hables con desconocidos,
No aceptes dulces ni refrescos,
no toques ese cable, ni te quedes
bobeando al equipo ése;
Cállate la boca, cabrón.

                                             
[Inédito]


Jorge Eduardo Eielson (1924/2006 )

Misterio


¿por qué estoy vivo
y el vaso lleno de agua
y la puerta cerrada
y el cielo igual que ayer
y los pájaros dorados
y mi lengua mojada
y mis libros en orden?


¿por qué estoy muerto
y el vaso igual que ayer
y la puerta dorada
y el cielo lleno de agua
y los pájaros en orden
y mi lengua cerrada
y mis libros mojados?


Poesía



En mi mesa muerta, candelabros
De oro, platos vacíos, poesía
De mis dientes en ruina, poesía
De la fruta rosada y el vaso
De nadie en la alfombra. Poesía
De mi hermana difunta, amarilla,
Pintada y vacía en su silla;
Poesía del gato sin vida, el reloj
Y el ladrón en el polvo. Poesía
Del viento y la luna que pasa,
Del árbol frondoso o desnudo
Que un fósforo cruza. Poesía
Del polvo en mi mesa de gala,
Orlada de coles, antigua y triste
Cristalería, dedos y tenedores.



("marcelo leites")

sábado, 1 de julio de 2017

Frank Báez (1979 )

Llegó el fin del mundo a mi barrio

8

Perder una pierna
trabajando de operario
en una zona franca
duele menos que cuando
los gringos te donan
una prótesis de plástico
que te pondrás para emborracharte
en los colmados y que apoyarás
con fuerza en la acera al retornar a casa
temeroso de que los perros
puedan morderla y arrancártela.


("llegó el fin del mundo a mi barrio", antología, ed. valparaíso, méxico, 2017)

viernes, 30 de junio de 2017

Phillippe Jaccottet (1925 )

Las distancias



                     a armen lubin

Giran los vencejos en las alturas del aire:
pero aún más altos giran los astros invisibles.
Cuando el día se retire a las extremedidades de la tierra
surgirán estos fuegos sobre la extensión de oscura arena…
Así habitamos una región de movimientos
y de distancias; así el corazón
va del árbol al pájaro, del pájaro a los astros remotos,
del astro a su amor. Así el amor
se enciende en la casa cerrada, gira y trabaja,
servidor de quienes llevan, inquietos, una lámpara en la mano.


("trianarts", trad. rafael josé díaz)

jueves, 29 de junio de 2017

Jorge Eduardo Eielson (1924/2006 )

Mutatis mutandi


7

de inexplicable cristal
que respira
quisiera ser de nylon
de celophan de acero
de sonrientes materias
que no mueren
no soy en cambio
sino de carne y hueso
juguete pálido del jazz
y de las horas
miserable volumen

que padece


"Lo importante no es creer"



O no creer en Dios. Lo importante
Es seguir haciendo lo mismo
Que el día anterior
Lavarse la cara en el alba
Encender el fuego en la noche
Pero hacerlo siempre
Con gran cuidado como si Dios
Fuera tan sólo una escoba
Que nos limpia el corazón
Y también el comedor


("otra iglesia es imposible" y muro fb de luis armenta malpica)

miércoles, 28 de junio de 2017

Frank Báez (1979 )

Ars Poética


Tal si fuera un pájaro atrapo el poema.
Lo siento latir en mis manos.
Pero a veces lo aprieto demasiado
y lo destrozo.


Maullido


No he visto las mejores mentes
de mi generación y ni me interesa.


("llegó el fin del mundo a mi barrio" antología, ed. valparaíso, méxico, 2017)

martes, 27 de junio de 2017

José Watanabe (1945/2007 )

Fábula


En el cauce del río seco
una espigada yegua orina sobre un sapo agradecido.
Yo, que voy de paso, sonrío y recuerdo
                    una antigua ley de compensaciones
de la magia: más feo el sapo
más bello y deslumbrante el príncipe.

Ay, pero la abundante orina de la yegua no es amor
y, aunque amorosamente regada,
                  no rompe los hechizos más perversos:
es sólo un poco de agua ácida en esta sequedad solar.

La yegua se aleja trotando aliviada, moviendo
las ancas
como una muchacha. Yo voy por los espinos resecos
recordando al sapo:
                       el pobre no tenía encantamiento
y se quedó solo
y soportando su fealdad inmutable

                                               y ahora meada.


("rua das pretas")

lunes, 26 de junio de 2017

Igor Barreto (1952 )

Regreso


A San Fernando quiero ir en el vapor Delta.
Desde las escalerillas ver cómo el barco separa
las cargas de troncos de los aserraderos
y los lomos florecidos de los caimanes.
Llegar a su puerto de tablones
donde el río entrega las aguas de cien barrancas
y el recuerdo de algún pueblo orillero.
 Cuando la lluvia descuelga sobre mi cabeza
angostas calles enhebran la cifra de tu nombre.
El río crecido roza la capilla del ánima salvadora
donde iré a dejar unas cuantas monedas
por los amigos que enfermaron de distancia.
Al pasado quiero ir en el vapor Delta,
a los burdeles, a las galleras del traspatio,
donde Dios habita la plenitud de su tristeza.
Que todos los sabanales resplandezcan con su brillo.
Yo me voy por esta senda donde el rayo se enmantilla.
Amo las noches lenguaraces de sus muelles,
el sucio butacón de las nubes en los días de invierno
con marineros apoyados en sus palancas de anoncillo.
El lirio viejo de sus bosques.
A San Fernando quiero ir,
quiero volver,
ahora que el paisaje ha muerto de alabanza.


("periódico de poesía", nueva época, no. 4, unam, conaculta, inba, verano 2002)

domingo, 25 de junio de 2017

Charles Simic (1938 )

Si tan solo tuviera


Si tan solo tuviera un perro, estos cuervos que se congregan
en mi patio sabrían lo que es bueno.
Si tan solo el cartero hiciera un alto en mi buzón,
me pondría a leer una carta en la calle
para que todos me envidiarais al pasar.

Si tan solo tuviera un coche que funcionara,
me iría a la playa un día de invierno
para sentarme y ver cómo las olas
tratan de herir a los grandes peñascos
y se dispersan como ratones después de cada intento.

Si tan solo tuviera una mujer que me hiciera
una sopa caliente las noches de frío
y tal vez un pastel de chocolate,
del que me llevaría un trocito a la cama
para compartirlo con ella después de amarnos.

Si tan solo mis ojos pudieran ver mejor,
leería la historia de las aves que migran
sobre vastos desiertos y océanos
y de cómo necesitan volver a nosotros cada primavera
después de visitar muchos países exóticos y cálidos.


("apología de la luz", s/c al traductor)

sábado, 24 de junio de 2017

Ko Un (1933 )

Bebé


Antes de tu nacimiento
              antes que tu padre
             antes que tu madre


tu balbuceo ya estaba ahí.


Cucú




Al alba tres cucús se sientan juntos
                                         ni una palabra

                      ni qué bueno es otro mundo
                       ni qué bueno es este mundo

Los cucús de ayer fueron olvidados.
aún es temprano para los cucús de hoy

                          El mejor momento del día.


("a media voz", versión de joung kwon tae, revisada por isabel r. cachera)

viernes, 23 de junio de 2017

Zbigniew Herbert (1924/1998 )

Informe desde el paraíso



En el paraíso la semana laboral dura treinta horas
los salarios son más altos los precios no dejan de caer
el trabajo físico no fatiga (a causa de la menor gravedad)
partir leña es como escribir a máquina
el sistema social es estable y los gobiernos sensatos
de verdad en el paraíso se está mejor que en cualquier otro país

En principio debía haber sido distinto–
círculos luminosos coros y grados de abstracción
pero no se logró separar con precisión
el cuerpo de su alma y ésta llegaba hasta aquí
con una gota de grasa con un hilo de músculos
se imponía sacar algunas conclusiones
mezclar un grano de lo absoluto con un grano de arcilla
una desviación más de la doctrina la última desviación
solo Juan lo había previsto: resucitaréis con vuestro cuerpo

A Dios lo contemplan unos pocos
es sólo para aquellos de espíritu puro
los demás escuchan comunicados sobre sus milagros y diluvios
con el tiempo todos verán a Dios
pero cuándo sucederá no lo sabe nadie

De momento el sábado a las doce del mediodía
las sirenas mugen dulcemente
y de las fábricas salen proletarios celestes
llevando bajo el brazo sin garbo sus alas como violines.


("apología de la luz", trad. xaverio ballester)

jueves, 22 de junio de 2017

Lêdo Ivo (1924/2012 )

Incluso cuando solitario


Preparé una fogata en el bosque
para calentar a los que lejos de mí
están sintiendo frío.
Con la harina más pura hice el pan
para nutrir a los que cerca de mí
están sintiendo hambre.
Cavé un pozo y encontré
el agua prometida
para los que mueren de sed.
Soy agua, fuego y pan. Y a las sombras de los remotos horizontes
no las separo de las voces que están cerca.
Soy lejos y cerca en los claros abiertos
o en el bosque cerrado, en el silencio
de la flor que se abre.
Y fluido como el agua y duro como las rocas
estoy siempre donde está el dolor del mundo.
Incluso cuando solitario camino entre los hombres.


("life vest under your seat", s/c al traductor)

miércoles, 21 de junio de 2017

Wislawa Szymborska (1923/2012 )

A mi corazón el domingo


 Gracias te doy, corazón mío,
por no quejarte, por ir y venir
sin premios, sin halagos,
por diligencia innata.

Tienes setenta merecimientos por minuto.
Cada una de tus sístoles
es como empujar una barca
hacia alta mar
en un viaje alrededor del mundo.

Gracias te doy, corazón mío,
porque una y otra vez
me extraes del todo,
y sigo separada hasta en el sueño.

Cuidas de que no me sueñe al vuelo,
y hasta el extremo de un vuelo
para el que no se necesitan alas.

Gracias te doy, corazón mío,
por haberme despertado de nuevo,
y aunque es domingo,
día de descanso,
bajo mis costillas
continúa el movimiento de un día laboral.


("el hacedor de sueños", trad. gerardo beltrán)

martes, 20 de junio de 2017

Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )

El amor brujo



He robado parte de tu cuerpo y de tu alma
Le he tendido una celada a los recuerdos
que aquí te recuerdo ¿Recuerdas amor?
El cielo de la noche casi azul se asoma
entre tus pestañas Noche vibrátil
Una vez me fui hasta tu regió de monte
enfermo de hongos y tristezas muy tristes
Y aluciné con tu imagen alta y flexible
galopando un caballo de nube Luego
Venías por la tarde desde el Retiro de los Indios
en tu carruaje blanco y yo iba a pie
por la carretera Como un sonámbulo
Sonríes desde lejos como si masticaras
mi corazón entre tus colmillos
Mis palabras le quitan a tu vida muerte
Vives en este libro aunque te tengo miedo
Aunque apenas si hemos hablado
Pero te amo tanto como siempre
Tanto como puedas imaginar
Y estamos lejos
Como el sol del mar.


Si se quiere llegar a...



Si se quiere llegar a ser una buena víctima
es necesario saber de toda la dulzura
que entrelaza al verdugo con la muerte
de la paciencia con que afila su hacha
de la soledad que ilumina su vida
y la de sus inocentes hijos
del esfuerzo que implica portar y levantar el arma
de la sangre que pringa sus pantalones
Todas esas consideraciones deben estar presentes
en el momento de recoger nuestro pelo sobre la nuca
y poner en sus manos el pescuezo.


("vallejo y co.")

lunes, 19 de junio de 2017

Igor Barreto (1952 )

El burdel



Era un recinto de ahilaradas habitaciones
muy cerca de la Imprenta de los Niños Huérfanos.

Al redoble del ángelus llegaban los comensales:
el fogonero de un barco de sal

un general
de negra perilla y voz de órgano:

el mismo que baña en vasos de aguardiente
sus riñones de toro viejo.

Desde los cuartos de las meretrices
se veían las casas de San Fernando

como granos de arroz
en el barro hediondo de los esteros.

En noches de chubasco
y de música de mabil

el sigilo afiló mi mano hasta la Media Morocota,
La Caimana o La Garza

aprisionadas en las verdes sales de cobre
de los alambiques.

Ellas fueron:
sobre breñales la fragancia del nardo

la oscura sabia que cintillea mi vida
y se pierde entre ciénagas.


("la parada poética" blogspot)

domingo, 18 de junio de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Perdí el oído...


Perdí el oído derecho hace tiempo,
cuando me tumbó el caballo de Aquiles
por mi falta de pericia
en la equitación;

la pérdida me llevó a desatender
el canto de las sirenas mientras
cruzaba solo el mar encrespado
del siglo;

con ello extravié también el sentido
del equilibrio, la simetría del rostro
al atender a mis interlocutores
con el oído izquierdo;

pasados los años la vista fue
gradualmente nublándose
como nublado fue el siglo en
que nací.

Me maravilla haber vivido
con carencias casi dos décadas
de la nueva era, la XXI, acaso
un día pierda más facultades.

Pero no importa, me basta el silencio
que me envuelve, la oscuridad que
gradualmente comienza a habitarme
para desentenderme de mi entorno.


[Inédito]

sábado, 17 de junio de 2017

Wang Wei (699 d.C/761 d.C. )

El cercado de las magnolias


Las montañas del otoño
acogen la luz postrera,
vuelan los pájaros
en pos de los que partieron.
A rachas destellan
rayos esmeralda,
y la bruma vespertina
no tiene donde quedarse.


("apología de la luz", s/c al traductor)

viernes, 16 de junio de 2017

Luís Quintais (1968 )

Doce

XII

Pensé, insistente,
en el valor de un árbol
cortado, madera acumulada

en el rincón más oscuro de un garaje,
pensé en las presunciones del invierno,
en la domesticidad

sin fecha marcada.
Perseguí la inviolable página
fiera de mis días ya muertos.

Pensé, por protección, en las tiendas de canela
a las que regresaría después del improbable
regreso.

En la insepulta Lisboa
concibiendo un diagrama
de árboles cortados sobre lo acontecido,

y dentro de eso, en el oscuro rincón del garaje,
una figuración de un rostro o una voz,
insignificante morada.

Pensé en mis padres,
y no los vi
en la pantalla de lo espeso eterno.


("nueve poetas portugueses para un nuevo siglo, antología", ed.unam, méxico, 2016; traducción de josé javier villarreal)

jueves, 15 de junio de 2017

Josefa Parra (1965 )

Cosas que no tendremos


  Cosas que no tendremos:

Las mañanas de abril largas de amor y sueño.
Las tardes de noviembre con lluvia interminable.
Las noches del verano tercamente estrelladas.
Todas las madrugadas dulcísimas de otoño.

    Cosas que me he perdido:

No sabré del sabor de tu boca dormida.
No acunaré a tus hijos. No beberé tu vino.
No lloraré contigo viendo ningún ocaso.
No me amanecerá tu vientre entre las sábanas.

    Tengo todo un tesoro de lagunas y ausencias,

un muestrario completo de páginas en blanco.


Habitación de hotel, 1931 (Edward Hopper)


Si hubiera una promesa
entre tú y yo, una cita
prorrogada, una luz allá a lo lejos
con que poder guiarme;
si quedase esperanza
-aunque fuese una triste
diminuta esperanza-;
si alguna vez tus labios
hubiesen pronunciado
la palabra mortal que yo anhelaba,
o algo que me sonara parecido,
pienso que aún hallaría
razón para aguardarte.

¿Y quién sabe si el trueque de la carne
no fue, de alguna forma, una promesa?


("el hacedor de sueños y "cómo cantaba mayo en la noche")

miércoles, 14 de junio de 2017

Mary Rose O'Reilley (1944 )


Hablar en lenguas



Voy a misa cada domingo

aunque no creo ni una palabra,

porque el deseo de Dios

es una plegaria dicha en los huesos.



Cuando la gente le pide a Jesús

voy a un lugar del cuerpo

donde tales palabras se elevan,

uno de los valles

donde la esperanza se aferra al deseo;

tenemos tantos parajes así

uno creería que fuimos hechos

para mantener el llanto.



Cuando los ancianos a mi alrededor

levantan las manos

como si alguien los acorralara,

dándolo todo,

recuerdo un puerto en el estuario,

viendo a la garza volando contracorriente,

es el momento de transición el que me perturba-

como crea su raquítico

carrito de mandado a partir de un cuerpo

para hacerlo volar.



La chamariz de pino, estancado en una costa ventosa,

recuerda los bosques

que extrañará cuando vengan las carencias; así

el bosque boreal se incrusta en mi mente:

primero como grieta, ausencia,

después en la caída de palabras

deshechas del sentido, como el tartamudeo

que escuchas cuando alguien cae

del barranco del lenguaje. Llámalo don.


("círculo de poesía", versión esteban lópez arciga)

martes, 13 de junio de 2017

Tadeusz Rozewicz(1921/2014 )

Ya es mi hora...




A la memoria de Konstanty Puzyna


Ya es mi hora
el tiempo apremia

qué puedo llevar conmigo
a la otra orilla
nada

entonces esto es
todo
mami

sí hijito
esto es todo

y entonces sólo hay esto

sólo hay esto

entonces esto es ya es la vida entera

sí la vida entera


("cómo cantaba mayo en la noche", trad.  joanna niedbalska-fernández y raúl fernández jódar) 

lunes, 12 de junio de 2017

Adam Zagajewski (1945 )

Zurbarán



Zurbarán pintó
santos españoles
y naturalezas muertas,
los alternaba,
y por eso los objetos
que yacen en las pesadas mesas
de sus naturalezas muertas
son, también, santos.


("el cultural", traducción martín lópez-vega)

domingo, 11 de junio de 2017

Luis Aguilar (1971 )


Diario de Yony Paz

                                                Catorce/ Abril 14, 2009


En una noche aromatizada por la hierba, sus amigos me contaron que una vez mató a un perro de un balazo porque no paraba de ladrar. Unos más me dijeron que era falso: que aventó al perro a la autopista justo cuando pasaba un tráiler. La verdad que me contó -furia que de sí desconocía, su alma prófuga de la rabia- fue que el perro lloraba frente a la choza de sus padres, apaleado, casi sin vida. Que le tomó las patas y lo cargó de golpe para meterlo a casa. Que lo curó por varios días hasta que el perro pudo valerse de su cola y sonreír como suele hacerlo un animal que resucita luego de ser crucificado. Se acomodó de lado en las sábanas a rayas y mordió suave mi tetilla izquierda para quedarse dormido luego, acurrucado, suelto, plano. A pesar del desamparo, poco le costaba siempre atravesar el sueño. Sus pestañas, un aguacero de octubre, abanicaban una tristeza muy profunda, como si hubiese cometido un crimen. Nunca pudo recordar el nombre de aquel perro.


("los cuerpos imprevistos", ed. universidad autónoma de coahuila, saltillo, col. celosía, 2016)

sábado, 10 de junio de 2017

Luis Antonio de Villena (1951 )

Joyas


No debes salir por la tarde, ni menos
buscar esos lugares donde la joven
belleza se agolpa deliciosa. No debes
salir a esas horas. Los cuerpos vibran
como juncos espléndidos, cruzan, vegetales,
por tus ojos, ofrecen, intocable, el largor
delicioso de unas piernas; cabellos dorados
y espaldas que adivinas suntuosas en
ocultos recorridos. Brillas sedas y bronces,
pechos adolescentes, camaradería imposible
al tacto o las monedas, deseos que arden
y triscan cual mitológicos caballos
desasidos de brida. Tropeles juveniles.
Y vuelves, ya sabes, a casa, con sangre
entre las manos, fatigados los ojos
y temblando las piernas; los cortes de
la navaja aquella por los brazos. Cansado,
pobre, triste, herido, excitadísimo.
No salgas por las tardes. No debes. Pero,
en fin, si no eres capaz, como creo, de impedirlo,
si te llama tanto el fuego de las gemas,
haz (pues así debe ser) lo que tú quieras.
Pero no olvides que te avisé. Y ya he cumplido.


("en afán desmedido", ed. uv, xalapa, veracruz, méxico, 2017)

viernes, 9 de junio de 2017

Minerva Margarita Villarreal (1957 )

Laude


Una ráfaga
Un viento
Un carro de fuego
al interior del cielo
Una ráfaga
un viento
Un carro de fuego
en la mansión del cielo
Una ráfaga
Un viento
Elías resplandece
en el piso 24
del Hilton Reforma


("las maneras del agua", ed. fce, méxico, 2016)

jueves, 8 de junio de 2017

Al Berto (1948/1997 )

Sin título y bastante breve




tengo la mirada fija en los ángulos oscuros de la casa

intento descubrir un cruce de líneas misteriosas, y con ellas quiero

construir un templo en forma de isla

y de manos disponibles para el amor.

en realidad, estoy derrumbado

sobre la mesa de sucia formica de una taberna verde, no sé donde

busco las aves recogidas en el vértigo de la noche

borracho entrelazo los dedos

poseo los insectos duros como uñas desgarrando

los rostros blancos de las casas abandonadas, a la orilla del mar

dicen que al poseer todo esto

podría haber sido un hombre feliz, que tiene por defecto

interrogarse sobre la melancolía de las manos

esta memoria lámina incansable

un cigarro

otro cigarro ciertamente me va a calmar

¿qué sé yo sobre las tempestades de la sangre?. ¿y del agua?

en el fondo sólo amo el lado escondido de las islas

amanezco dolorosamente, escribo lo que puedo

estoy inmóvil, la luz me atraviesa como un sismo

hoy, voy a correr a la velocidad de mi soledad


("círculo de poesía", versión luis david palacios)



miércoles, 7 de junio de 2017

Al Berto (1948/1997 )

El cuervo vuela...



El cuervo vuela como una navaja atravesada en la boca de quien escribe. Viene a posarse en el hombro luminoso del habla. Quien escribe segrega palabras negras, tan negras como sus alas:
—No hubo un solo día en que no estuviese enamorado de ti. En que no haya pensado, en pleno vuelo, deshacerte a picotazos. Tan solo quiero decirte, Alexandre, que llegué a comprender el lenguaje limpio de los pájaros, a leer nuestro futuro en las entrañas de las víctimas, a vencer al miedo, a las serpientes por medio de encantamientos, a evocar las sombras, a excavar la ciudad hasta sus abismos más profundos, a hacer del día noche y de la noche día...
Pero si miras el firmamento, descubrirás una ruta de estrellas. Y verás que una estrella comienza a caer. Debes, entonces, observar atentamente su recorrido y el lugar donde por fin se extinga. 
En ese punto de la noche insomne encontrarás Samarcanda.


("frontera d", versión de fernando menéndez)

martes, 6 de junio de 2017

Rosario Castellanos (1925/1974 )

Los adioses


Quisimos aprender la despedida
y rompimos la alianza
que juntaba al amigo con la amiga.
Y alzamos la distancia
entre las amistades divididas.

Para aprender a irnos, caminamos.
Fuimos dejando atrás las colinas, los valles,
los verdeantes prados.
Miramos su hermosura

pero no nos quedamos.


Desamor



Me vio como se mira al través de un cristal
o del aire
o de nada.

Y entonces supe: yo no estaba allí
ni en ninguna otra parte
ni había estado nunca ni estaría.

Y fui como el que muere en la epidemia,
sin identificar, y es arrojado


a la fosa común.


("life vest under your seat" y "emma gunst")

lunes, 5 de junio de 2017

Jorge Reis-Sá (1977 )

Siéntate aquí


La silla está vacía, un cuerpo ausente no entibia
la madera que le da forma. Y no oigo el mensaje
que me quisiste dar, ni tu voz fuerte que grita
a los niños a la hora de levantarse. Oigo tu abrazo en el
corredor, en Gaia, y los ojos humedecidos por la
inesperada

despedida. El sol huye. Pero el crepúsculo dibuja
la sombra que tengo pegada a los pies. O el espejo,
cubierto con tu cara. Padre: mi sombra eres tú.


("nueve poetas portugueses para un nuevo siglo, antología", ed. unam, méxico, 2016; sel., prólogo y notas de nuno júdice; traducción de josé javier villarreal)
 

domingo, 4 de junio de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Como ladrón...


como ladrón primerizo el aire
brincó la ventana y cayó
la fotografía en que aparecemos
juntos;
cayó al piso, se estrelló
y fue luego una imagen
en sepia, como nosotros,
ajenos;
corrí luego la ventana,
eché la aldaba, gritó
el pestillo; no había aceite;

barrí los restos de la imagen
como pude y los llevé
al cesto de desechos,
como yo, como tú,
como nadie;

luego el silencio fue.


[Inédito]

sábado, 3 de junio de 2017

Margarida Vale de Gato (1973 )

Anna Karenina


Desconfío, Tolstoi, que no nos estábamos entendiendo:
dejé que me pintases por haber leído en algún lugar
no ser extraño que el artista se vuelva el retratado
pero pronto admito sorprendí en mí tus gestos
que yo era un modelo para tus poses obedecía me
   inclinaba
conforme me mirabas me abstraía cuando diluías
tus pupilas en la función de no verme erecta no había
ningún deseo entre nosotros yo simplemente moría
en fin sabías de eso desde el principio yo sin ninguna
   calma
debo decirte esperé que cambiases de ideas no conseguí
jugar contigo sería además delicado no me habrías
   matado así
como en el inicio pero ibas allá a defraudar tan fáciles
   auspicios
previendo hombre cruel de antemano entre todos que
   jamás
me escribieron el no elegante desecho de mi cuerpo
de mujer perdida  al salto de la locomotora los brazos
   acaso
no balanceaban quisiste partirme y ver de qué me hacía
me sacaste un hijo me sacaste dos me diste más que un
   hombre
y ni siquiera a cambio te ocupó armarme pase el
   obsceno chiste
pensaste que debía perderme pero fue cuando comencé
   a cansarte
y todos los apellidos y el espíritu y las relaciones que me
   atribuías
fruto de un complejo sistema lingüístico pulida la falsa
intimidada nada de aquello me decía tal como mis ojos
atiende no fueron nunca oscuros y tan poco fulgurantes
que el magnetismo es cosa es cosa animal yo quería
la verdad al paso que tú con criterio juzgabas escogías
el tono pastel que mejor me sentaba y decías son oscuros
mientras yo para variar intentaba verme en tu papel y
   claramente
te fijaba costó tanto que no pude desistir y al final
   después
de tanto esfuerzo entendí absolutamente nada eras quien
me leías y yo quien no existía y ese enojo
de hembra en que se entera y para otro vuelo es bloqueada
   ya entonces
yo definía bajo tu áspera pluma poco fui
capaz atisbando sobre tu hombro de corregirte la mano
bueno sería que estuviéramos parejos sin embargo
   todavía no en paz.


["nueve poetas portugueses, antología", ed. unam, méxico, 2016; selección, prólogo y notas de nuno júdice; traducción josé javier villarreal]

viernes, 2 de junio de 2017

Maria do Rosário Pedreira (1959 )

Arte poética

En una novela, una taza es sólo
una taza -que puede derramar
café sobre un poema, si el poeta,
entiéndase bien, fuera el personaje.

En un poema, aún manchado
de café, el poema es ciertamente el
cuenco de una mano -por donde yo
bebo el mundo, maravillada, si tú,
entiéndase bien, fueras el poeta.

En nuestra novela, no siempre soy
yo quien lleva las tazas a la mesa
para que nos sentemos por la noche, tomados
de las manos, para comentar que la lata del café llegó
a su fin, que la vida
ya va muy avanzada para todos
los libros que aún pensamos leer.

En mi poema, no necesitamos café
para mantenernos despiertos: mi
boca está siempre en el cuenco de tus manos,
todos los días hay páginas en tus ojos,
la vida se escribe sin nunca envejecer.


["nueve poetas portugueses para un nuevo siglo (antología), sel., prólgo y notas de nuno júdice, ed. unam, méxico, 2016; traducción  josé javier villarreal]

jueves, 1 de junio de 2017

Ana Luísa Amaral (1956 )

El exceso más perfecto


Quería un poema de respiración tensa
y sin pudor.
Con la redonda elegancia de las mujeres barrocas
y todo lo opuesto del arbusto delgado.
Un poema que Rubens envidiase, al ver,
allá desde el fondo de tres siglos,
su magnífico cuerpo recostado sobre un diván,
y reclinados los brazos desnudos,
sólo con pulseras tan (pero tan) preciosas,
y un angelito encima,
en su pequeño nicho de nubes,
protegiéndolo, dulce.
Un poema así quería.

Mucho más que todas las dignidades griegas
del equilibrio.
Un poema hecho de excesos y dorados,
y todavía mucho más bello en su pujanza oscura y mística.
Ah, cómo quería yo un poema diferente
de la pureza del granito, y de la pureza del blanco,
y de la transparencia de las cosas transparentes.
Un poema exultando en la angustia,
un largo rododendro color sangre.


["nueve poetas portugueses para un nuevo siglo, antología", ed.unam, méxico, 2016; traductor josé javier villarreal]

miércoles, 31 de mayo de 2017

Luís Filipe Castro Mendes (1950 )

Ed è subito sera


De pronto se hizo noche.
Mis libros se oscurecen en los estantes,
todas las cosas cobran un triste y elegante tono sepia
y mis hijos, ésos, construyen por sí mismos sus vidas.
Yo nunca planté un árbol.

Viene cerca de mí:
de todas las ciudades que atravesamos
ninguna nos dio el mágico elíxir,
pero todas nos enseñaron alguna cosa
de aquello que todavía crece dentro de nosotros.


["nueve poetas portugueses para un nuevo siglo, antología", ed. unam, méxico, 2016, traducción de josé javier villarreal; sel., prólogo y notas de nino júdice]

martes, 30 de mayo de 2017

Gabriel Ferrater (1922/1972 )

Las generaciones


La muchacha que me corta los cien gramos de mantequilla
(graciosa y humilde, sonríe menudito, como que es de buena
pasta, pero de treinta años y todavía soltera) comenta
con su amiga de carne opulenta que escoge tomates,
lo que ha engordado Ramona.
“A lo mejor peso más yo,
pero es de siempre; no sé cómo decírtelo; ni me lo noto.
A ella la vi ayer, de espaldas; no lo podía creer.
De embarazada yo aumenté diecisiete kilos;
ella casi nada”.
“No la recuerdas bien: estaba bastante gorda, pero
como tiene mucha cadera no daba la impresión”.
Treinta años
que ellas se conocen los cuerpos, y los olvidan un poco:
los pesos, medidas y cogidas de esta y de aquella
y de Ramona y veinte amigas más (las luces de la escuela
de invierno, color de arena muerta. La arena y el viento
que les liman las mejillas: corren, se calientan el pecho
oprimiendo con fuerza sus panes redondos. La arena
yacente en los atardeceres de domingo, el mareo de las voces
groseras de los muchachos, que huyen y vuelven y sofocan,
y es preciso que las muchachas se rían
sin dulzura ni reposo).
Afuera, en la playa,
arde el último sol de octubre. La magnífica mujer,
inacabablemente desnuda de vientre y de espalda,
la larga holandesa que ni uno de nosotros olvida
por muchos instantes seguidos (¿cuántas semanas
hace ya?), revuelca por la playa a su hijo, el cachorro
azul y rubio como la mar y la playa. Cinco niñas a las
que la mar y la playa han vuelto en pocos años morenas
cerradas, y sus madres visten (calcetines y zapatos)
más de lo que me falta a mí viejo, a nosotros los
ociosos de la vieja cultura cerrada —cinco niñas
hacen ronda alrededor del cachorro, y la mujer, que ríe
y les muestra la carne más tierna. Las niñas se empujan
y dos o tres manos se alargan y palpan,
sobornadas, la cosa más frágil, la cosa que se encierra
en un grosor de quince años por venir. Ese momento
(sólo yo lo espío) les va haciendo más usual y más cierto
el reclamo. Niños, todos los días se ven. Otro niño confiado
(como los días, los brazos de los hombres no son nunca
distintos) nutre la juiciosa actitud que habrán de compartir
mujeres amigas de siempre, en un pueblo cerrado,
que hablan de los cuerpos de una y de otra, visten
a las hijas igual, y todo lo recuerdan y lo olvidan juntas.


(tomado del muro fb del poeta y traductor orlando guillén)

lunes, 29 de mayo de 2017

Golgona Anghel (1979 )

No me interesa lo que
dicen los disidentes de la dictadura.
Pero confieso que me gustaban los chocolates Toblerone
que mi tía me traía por Navidad.

No creo en los detenidos políticos,
ni me impresionan los niños descalzos
que muestran los dientes a las cámaras Minolta
de los turistas italianos.

No voy a pedir asilo.
Desconozco los avances
o retrocesos económicos de mi país.
Ya hablé de Drácula que viene.
Ya recolecté fresas en Andalucía.
Ya fui gitana, ya fui puta.
Excusen de preguntarme otra vez.

Lo que me preocupa- y eso, sí, puede ser relevante
para el fin de la historia- es saber
¿cuándo fue que me transformé,
yo que era una loba solitaria,
en este perro de apartamento que les habla ahora?


("nueve poetas portugueses para un nuevo siglo, antología", edición bilingüe, ed.unam, méxico, 2016, traducción josé javier villarreal)



domingo, 28 de mayo de 2017

Margaret Atwood (1939 )



Muerte de un hijo menor por ahogamiento



Él, que atravesó triunfal
el río peligroso de su nacimiento,
volvió a ponerse en camino

en viaje de exploración
a una tierra sobre la que floté
sin poder tocarla para reclamarle.

Sus pies resbalaron en la orilla
y se lo llevó la corriente, girando
en la crecida, mezclándose con el hielo y los árboles;

se zambulló en parajes remotos,
con la cabeza como una batisfera
y los ojos atravesados por burbujitas de vidrio.

Al acecho, aventurero insensato
en un paisaje más extraño que Urano
donde ya estuvimos todos y que algunos recuerdan.

Fue un accidente: el aire se cerró,
y él quedó colgado del río como un corazón.
Me devolvieron su cuerpo embarrado,

túmulo de mis planes y organigramas,
con palos y ganchos,
entre los empujones de los troncos.

Era primavera, el sol seguía brillando,
el pasto nuevo ganaba solidez,
mis manos relucían de detalles.

Después de un viaje tan largo, yo estaba cansada de las olas.
Mi pie tocó la piedra. Las velas soñadas
colapsaron, rotas.

                Y lo planté en este país
                como una bandera.


("el placard", versión sandra toro)

sábado, 27 de mayo de 2017

Valerio Magrelli (1957 )

La luz de la luna es trabajada como arte



La luz de la luna es trabajada como arte,
una materia prima pulida, torneada
hasta que se convierte en pedernal,
llama mineral,
pero llama débil, muerta, como hierba
que se deja crecer en la oscuridad,
la pálida, ritual hierba mala,
que da la claridad fosforescente,
fría y subacuática
del acetileno.


("otra iglesia es imposible", versión jorge aulicino)

viernes, 26 de mayo de 2017

Margaret Atwood (1939 )

En pleno verano


Estamos en pleno verano,
el final de nuestra vida aquí ya se acerca.

¿Para qué construimos vallas?
No hay nada que podamos dejar fuera.

La mostaza silvestre, las larvas de polillas, las orugas
empuja los lindes de este espacio

que nos ha llevado diez años escardar.
Los campos, de exuberante verde y desolados

como promesas, todavía fingen
que nos pertenecen. Pero nada

nos pertenece, ni siquiera las tumbas
al otro lado de la carretera, con los

nombres claramente cincelados.
Confiamos en que los manzanos,

muertos y vivos,
se despidan de nosotros.

Pero eso no sucede.


("historias reales", ed. bruguera, barcelona, 2010, trad. maría pilar somacarrera íñigo)

jueves, 25 de mayo de 2017

Manuel Moya (1960 )

Salario


A cada hombre su luna y su salario,
su tanto de sal, su pobre mano
abrasada y hueca. Yo fui
con esos hombres y como uno de ellos
he vuelto a casa con la luna en los ojos.
Como cualquiera de ellos
he visto sucederse la lluvia en los plantíos
y el sol en los
últimos jaguarzos de la tarde,
cuando es la luna todavía un ojo helado.
Cada hombre tiene su luna y su prodigio,
su tormenta y su hora de estar viendo llover
impasible a la lluvia. Yo vi a los hombres,
a muchos de esos hombres llegar ante mi puerta,
llamarme por mi nombre y pues he sido
uno de esos hombres, y con ellos
dormido en el barbecho
y grabado en este tronco mi memoria
y su sazón, me vuelvo ahora,
aterido y débil en pos de mi salario.


("poetas andaluces")

miércoles, 24 de mayo de 2017

Xavier Villaurrutia (1903/1950 )

Nocturno grito


Tengo miedo de mi voz
y busco mi sombra en vano.

¿Será mía aquella sombra
sin cuerpo que va pasando?
¿Y mía la voz perdida
que va la calle incendiando?

¿Qué voz, que sombra, qué sueño
despierto que no he soñado
serán la voz y la sombra
y el sueño que me han robado?

Para oír brotar la sangre
de mi corazón cerrado
¿pondré la oreja en mi pecho
como en el pulso la mano?

Mi pecho estará vacío
y yo descorazonado
y serán mis manos duros
pulsos de mármol helado.


("nostalgia de la muerte", editorial sur, buenos aires, 1938)

martes, 23 de mayo de 2017

Xavier Villaurrutia (1903/1950 )

Nostalgia de la nieve


¡Cae la noche sobre la nieve!

Todos hemos pensado alguna vez
o alguien -yo mismo- lo piensa ahora
por quienes no saben que un día lo pensaron ya
que las sombras que forman la noche de todos los días
caen silenciosas, furtivas, escondiéndose
detrás de sí mismas, del cielo:
copos de sombra.
Porque la sombra es la nieve oscura,
la impensable callada nieve negra.

¡Cae la nieve sobre la noche!

¡Qué luz de atardecer increíble,
hecha del polvo más fino,
llena de misteriosa tibieza,
anuncia la aparición de la nieve!
Luego, por hilos invisibles
y sueltos en el aire como una cabellera,
descienden
copos de pluma, copos de espuma.

Y algo de dulce sueño,
de sueño sin angustia,
infantil, tierno, leve
goce no recordado
tiene la milagrosa
forma en que por la noche
caen las silenciosas
sombras blancas de nieve.


("nostalgia de la muerte", editorial sur, buenos aires, 1938)

lunes, 22 de mayo de 2017

Eugénio de Andrade (1923/2005 )

Frutos


Higos, fresas, manzanas,

melones, melocotones, cerezas,

peras, sandías, naranjas,

oh música de mis sentidos,

pura delicia de la lengua;

déjame ahora hablar

de la fruta que me fascina,

por el sabor, por el color,

por el aroma de sus sílabas:

mandarina, mandarina.


(tomado de la nube)




domingo, 21 de mayo de 2017

Uriel Martínez (1950 )






                                                   
                                               
                                                  EL BESTIARIO DE JULIA PASTRANA
                                   

1
a) Las locas siempre han proliferado en México, como los conejos, los piojos y otros parásitos, la sarna, los mayates, los vagos, los priístas, los malvivientes, las enfermedades venéreas, las casas de citas, las cartomancianas, los ambulantes y pordioseros. Salvador Novo no se cuestiona de dónde proviene y por qué el término "loca", pero es lógico suponer que se le llame loca a aquella persona que ha perdido la cabeza o la tiene fuera de lugar. Entonces la loca es "irregular", "asimétrica", "rara" o "diferente"; puede presentarse con el pelo trasquilado, teñidos los pelos del color del elote tierno, la zanahoria sancochada, el azul pálido del moribundo o el verde pistache de aquellos pantalones de Terlenka acampanados de los años sesenta del siglo pasado. No se sabe si la loca por naturaleza es exhibicionista o si es parte de su perfil de "rara". Lo que sabemos por boca del propio SN (*) es que en tiempos de Nezahualcóyotl la loca moría apedreada o en una montaña de leños, tragada por las llamas: de donde se tomó la imagen religiosa del ánima sola, seguramente.

b) El español es rico en términos para designar la misma cosa. Así tenemos que a la loca se le llama joto, marica, puto, choto, sol, somético, homosexual, etcétera. Nuestro idioma, en su variedad y riqueza, se presta para elaborar metáforas, alegorías y retruécanos en torno a un sustantivo. Así, a la loca le gusta "El arroz con popote", "La coca cola hervida", "Le hace agua la canoa", "Le gusta cachar granizo", "Le gusta que le midan el aceite". Al propio grupo de Novo, Los Contemporáneos, les llamaron los Anales; y cuando le preguntaron a SN por qué no le gustan las mujeres, él respondió: "Porque no soy lesbiana".

2
Mientras el camión urbano atravesaba el paso a desnivel ese día, Julia Pastrana imaginó un bestiario de seres monstruosos; un circo que aglutinara a señoras asimétricas sin los dos labios de la panocha como Frida, la de abortos involuntarios y la tina del baño oscura de sangre; a viejas como Sylvia, enrarecida en una atmósfera de gas LP, de estufas de gas Mabe cochambrosas, de ratas que corren en la oscuridad invernal. Pensó también en las mujeres barbarbonas del circo, en aquellas de cuerpo mitad tortuga y mitad niñas rezongonas y desobedientes, aquellas que no cumplen la tarea por salirse a la calle de machetonas, al parque de vagas, al cine porno, al antro de donde regresan de madrugada a casa. Pero, se cuestionó la Pastrana, ¿alguien entenderá la alegoría? Luego rompió el post-it en cuatro partes. Pensó luego en los seres deformes y fabulosos como la "Medusa" de Julio Ruelas, con serpientes en lugar de pelos; en los descabezados de Caravaggio, en los locos de Brueghel el viejo, en las tentaciones del ermitaño san Antonio, de Flaubert y las putas calientes de Klossowski y los tormentos del joven Torless. JP pensó en tantas cosas que atormentan al mortal como ella. Pero todo eso era alta cultura del pasado. Rompió en tiritas la segunda viñeta.

3
Julia, mientras llegaba a su destino, anotó en el tercer papelito de color: era el lupanar triste de un pueblo olvidado, El Fuerte o Los Olivos. Ahí en una catre apestoso estaba echada la Manuela. Había identificado el ruido de la Chevrolet roja de Pancho, el galán de galanes, su hombre ideal. Se incorporó, se acercó a la ventana a oscuras, con la uña mugrosa corrió ligeramente la cortina y lo vio apearse. Era él, 1.66 de estatura, nalgón, el paquete abrazado por la mezclilla. Automáticamente la Manuela cogió el espejo. Le faltaba una oreja de nacimiento, estaba casi pelona, tenía el gesto torcido de las que oyen por un solo lado. Recitó: "Hay pájaros que nacen/con el pico en la cola,/ con el nido en los huevos,/con el vuelo en reverso". Era su autorretrato.


[texto leído en el Festival Cultural de la Diversidad Sexual, a propósito de la presentación del poemario Inversa memoria, de César Cañedo, editorial Valparaíso, 2016, del 11al 16 de mayo 2017, Zacatecas, México]

(*) S. Novo, Las locas, el sexo y los burdeles, editorial Diana, México, 1979.

sábado, 20 de mayo de 2017

Diana Azcona Trejo (1982 )

Crónicas de hospital


II

Te vi entrar al quirófano
con la mano vendada y nuestras discusiones
en las piernas.
Saliste de ahí después de tres horasmeses,
a las dos de la tarde.

Llegaste a Terapia intensiva
luciendo un bellísimo y moderno aparato
que medía tu presión intracraneal
y mis remordimientos.

Entré a verte después del espantapájaros.
Le grité al médico:
¡tu habitación no tiene vista al mar!
Lloré por tres minutos sobre tu sábana
y recité Hora de junio
para matar el noventaynuevepuntonueveporciento de los gérmenes
que dejó tu madre durante su visita.

Luego de la ablución, me senté en el corredor a leer
El Lazarillo de Tormes.
Cuando terminé,
habíamos cumplido ya
doce años de no amarnos
y no pude más que maldecirte;
te maldije por haberme dejado aquella noche,
sin farol y sin cigarros.


("caína bella")

viernes, 19 de mayo de 2017

Norah Lange (1905/1972 )

Poemas


I

Vacía la casa donde tantas veces
las palabras incendiaron los rincones.

La noche se anticipa
en el plano mudo
que nadie toca.

Voy a solas desde un recuerdo a otro
abriendo las ventanas
para que tu nombre pueble
la mísera quietud de esta tarde a solas.

Ya nadie inmoviliza las horas largas y cerradas
tanto pudor de niña.

Y tu recuerdo es otra casa

Y mis latidos forman una hilera de pisadas
grande y quieta
por donde yo tropiezo sola.
que van desde su puerta hacia el olvido.

II

Ventana abierta sobre la tarde
con generosidad de mano
que no sabe su limosna.

Ventana, que has ocultado en vano
tanto pudor de niña.

Ventana que se da como un cariño
a las veredas desnudas de niños.

Luego, ventana abierta al alba
con rocío de júbilo riendo en sus cristales.

¡Cuántas veces en el sosiego
de su abrazo amplio
dijo mi pena
su verso cansado!


("el batiscafo rojo")

jueves, 18 de mayo de 2017

Anne Sexton (1928/1974 )

Querer morir


Ya que preguntas, casi nunca puedo recordar.
Camino vestida, sin marcas de ese viaje.
Luego la casi innombrable lujuria retorna.

Ni siquiera entonces guardo rencor a la vida.
Conozco bien la brizna que mencionas,
los muebles que pusiste bajo el sol.

Pero los suicidas hablan un idioma especial.
como los carpinteros, quieren saber qué herramientas.
No preguntan para qué construir.

Dos veces me expresé con tanta sencillez,
poseí al enemigo, comí al enemigo,
adopté su oficio, su magia.

Así, pesada y atenta,
más tibia que el aceite o el agua,
descansé, babeando por el hueco de la boca.

No preví que punzarían mi cuerpo.
Hasta la córnea y la orina sobrante se llevaron.
Los suicidas traicionan al cuerpo de antemano.

Muertos al nacer, no siempre mueren,
encandilados más bien no logran olvidar una droga tan dulce
que hasta los niños, al mirar, sonreirían.

¡Empujar toda esa vida con la lengua! -
eso, en sí, se vuelve una pasión.
La muerte es un hueso triste; contuso se diría,

y aun así ella me espera, año tras año,
para destejer delicada una vieja herida,
para vaciar mi aliento de su horrenda prisión.

en ese equilibrio, a veces, los suicidas se encuentran,
se ofuscan con la fruta, una luna inflada,
abandonan el pan que confundieron con un beso,

dejan la página del libro abierta al azar,
algo sin decir, el tubo descolgado
y el amor, cualquiera que haya sido, una infección.



("la ficción del olvido", trad. maría negroni)

miércoles, 17 de mayo de 2017

Nikiforos Vretakos (1912/1991 )

Mis versos se parecen


Mis versos se parecen al dorado contacto del sol sobre la nieve
se parecen a la bondadosa mirada de los caballos
se parecen al peso del alba sobre las margaritas
se parecen al peso de la esperanza sobre el corazón

se parecen a la apacible lluvia sobre las abnegadas ovejas.


("no me quites paz", s/c al traductor)

martes, 16 de mayo de 2017

Beatriz Vignoli (1965 )

Diciembre 31, 2001


Y la vida era esto:

salir a la vereda el treinta y uno
a las doce, ver cómo un vecino
enciende una bengala.

El brazo en alto, inmerso en la luz ígnea.
Un silencio rosado y expectante,
un fuego inmóvil el mundo.

¿Celebra? ¿Pide ayuda? Nada pasa.
Nada llega. Todo al final se apaga.
Pero aquel brazo en alto, aquella duda.


Aquella intensidad.


("el placard")

lunes, 15 de mayo de 2017

Antonio Colinas (1946 )

Letanía del ciego que ve


Que este celeste pan del firmamento

me alimente hasta el último suspiro.

Que estos campos tan fieros y tan puros

me sean buenos, cada día más buenos.

Que si en tiempo de estío se me encienden las manos

con cardos, con ortigas, que al llegar el invierno

los sienta como escarcha en mi tejado.

Que cuando me parezca que he caído,

porque me han derribado,

sólo esté arrodillándome en mi centro.

Que si alguien me golpea muy fuerte

sólo sienta la brisa del pinar, el murmullo

de la fuente serena.

Que si la vida es un acabar,

cual veleta, chirriando en lo más alto,

allá arriba me calme para siempre,

se disuelva mi hierro en el azul.

Que si alguien, de repente, vino para arrancarme

cuanto sembré y planté llorando por las nubes,

me torne en nube yo, me torne en planta,

que sean aún semillas mis dos ojos

en los ojos sin lágrimas del perro.

Que si hay enfermedad sirva para curarme,

sea sólo el inicio de mi renacimiento.

Que si beso y parece que el labio sabe a muerte,

amor venza a la muerte en ese beso.

Que si rindo mi mente y detengo mis pasos,

que si cierro la boca para decirte todo,

y dejo de rozar tu sangre ya sembrada,

que si cierro los ojos y venzo sin luchar

(victoria en la que nada soy ni obtengo),

te tenga a ti, silencio de la cumbre,

o a ese sol abatido que es la nieve,

donde la nada es todo.

Que respirar en paz la música no oída

sea mi último deseo, pues sabed

que, para quien respira

en paz, ya todo el mundo

está dentro de él y en él respira.

Que si insiste la muerte,

que si avanza la edad, y todo y todos

a mi alrededor parecen ir marchándose deprisa,

me venza el mundo al fin en esa luz

que restalla.

Y su fuego

me vaya deshaciendo como llama

de vela: despacio, muy despacio,

como giran arriba extasiados los planetas.


("abc.es")

domingo, 14 de mayo de 2017

Constantino Cavafis (1863/1933 )

La tregua de Nerón


No se turbó Nerón al escuchar
el oráculo de Delfos
"Guárdate del año setenta y tres".
Cuánto tiempo aún para gozar.
Tiene treinta años. Amplio en verdad
es el período concedido por el dios
para inquietarse ante futuros peligros.

Ahora vuelve a Roma algo cansado,
espléndidamente fatigado tras un viaje cuyas jornadas
fueron continuación de placenteros días
en teatros, jardines y gimnasios...
Noches en ciudades aqueas...
Y sobre todo la delicia de los cuerpos desnudos...

Así Nerón. Y en España, Galba
secretamente dispone y adiestra su ejército,

un anciano de setenta y tres años.


("cómo cantaba mayo en la noche", trad, josé maría álvarez)

sábado, 13 de mayo de 2017

Anna Ajmátova (1889/1966 )

Unos van por un sendero recto


Unos van por un sendero recto,
Otros caminan en círculo,
Añoran el regreso a la casa paterna
Y esperan a la amiga de otros tiempos.
Mi camino, en cambio, no es ni recto, ni curvo,
Llevo conmigo el infortunio,
Voy hacia nunca, hacia ninguna parte,
Como un tren sobre el abismo.


("biblioteca de poesía contemporánea")

viernes, 12 de mayo de 2017

Rolando Revagliatti (1945 )

Vivir con


Mara se negó a vivir con Albert
Albert se negó a vivir con Geraldine
Geraldine se negó a seguir viviendo con Enrique
Enrique se negó a vivir con Irineo
Irineo se negó a vivir con sus hijos
Los hijos de Irineo se negaron a vivir con la madre de Irineo
La madre de Irineo se negó a seguir viviendo con su marido
El marido de la madre de Irineo se negó a vivir con Elvira o con
Amelia
Amelia y Elvira se fueron a vivir juntas
pero negándose a vivir también
con la prima de Elvira, Clarisa
Clarisa se negó a vivir con Rogelio
Rogelio se negó a vivir  en el remordimiento
de haberse negado siempre a vivir con Ofelia
y ahora espera que en tiempo y forma
la pólvora activada en ese grosero
collar que rodea su cuello
lo explote en el aire.


("marcelo leites")

jueves, 11 de mayo de 2017

José Luis García Martín (1950 )

Telón


Has jugado. Has perdido. Sonríes
con desgano y desdén a la vida.
Como el mendigo que una vez fue rey,
sereno arrastras por la calle sola

el desgarrado manto de la noche.


[ruadaspretas.]

miércoles, 10 de mayo de 2017

José Watanabe (1945/2007 )

La mantis religiosa


Mi mirada cansada retrocedió desde el bosque azulado por el sol
hasta la mantis religiosa que permanecía inmóvil a 50 cm. de
mis ojos.
Yo estaba tendido sobre las piedras calientes de la orilla del
Chanchamayo
y ella seguía allí, inclinada, las manos contritas,
confiando excesivamente en su imitación de ramita o palito seco.
Quise atraparla, demostrarle que un ojo siempre nos descubre,
pero se desintegró entre mis dedos como una fina y quebradiza
cáscara.
Una enciclopedia casual me explica ahora que yo había destruido
a un macho
vacío.
La enciclopedia refiere sin asombro que la historia fue así:
el macho, en su pequeña piedra, cantando y meneándose, llamando
hembra
y la hembra ya estaba aparecida a su lado,
acaso demasiado presta
Y dispuesta.
Duradero es el coito de las mantis.
En el beso
ella desliza una larga lengua tubular hasta el estómago de él
y por la lengua le gotea una saliva cáustica, un ácido,
que va licuándole los órganos
y el tejido del más distante vericueto interno, mientras le hace gozo,
y mientras le hace gozo la lengua lo absorbe, repasando
la extrema gota de sustancia del pie o del seso, y el macho
se continúa así de la suprema esquizofrenia de la cópula
a la muerte.
Y ya viéndolo cáscara, ella vuela, su lengua otra vez lengüita.
Las enciclopedias no conjeturan. Ésta tampoco supone qué última palabra
queda fijada para siempre en la boca abierta y muerta
del macho.
Nosotros no debemos negar la posibilidad de una palabra

de agradecimiento.


(muro "hablar de poesía" en fb)

martes, 9 de mayo de 2017

Isaac Esau Carrillo Can (1983 )

Conjuro para poseer a la noche



Toma

nueve mariposas negras,

nueve luciérnagas,

nueve ladridos de perro,

nueve diferentes silencios,

nueve diferentes penumbras,

nueve cantos de lechuza,

nueve gotas de ponzoña de tarántula,

nueve gotas de sangre de mosco,

nueve chillidos de murciélago,

ponlos en una jícara blanca,

machácalos mientras pides tu deseo,

agrega un poco de agua de cenote,

bébelo

en ayunas

durante nueve noches,

en medio de la noche,

en la soledad de la noche,

pronuncia en silencio su nombre,

dile que venga a tu lado,

que se desnude,

que se acueste en tu hamaca,

que se venga junto a ti,

que coma tu carne,

que te cante al oído,

que encienda la lumbre de tus ojos,

que corra por tu espalda,

que se pierda en el monte de la lujuria,

que augure que se quedará contigo,

hoy,

mañana,

o                                 siempre.


("círculo de poesía")


lunes, 8 de mayo de 2017

Fernando del Paso (1935 )

En Caleta


Cuando yo era niño,
en la playa de Caleta,
en Acapulco,
el agua me llegaba al cuello.
Un agua transparente y clara,
como la nada,
y veía yo pasar,
entre mis piernas,
miríadas de peces amarillos,
como si fueran bandadas
de aves doradas
retratadas en esa agua,
en esa nada.

Hoy, muchos años más tarde,
o quizá s sería mejor decir: muchos
años más noche,
sólo veo pasar a mis muertos
entre dos aguas.
Llamemos a una de esas dos aguas recuerdo,
y a la otra olvido.
Y a la suma de las dos, nada.
Hoy, que de nuevo me llega al cuello
el agua.
Reflejos que de estrellas son la cuna,
olas que son columpio de la luna,

en tus aguas, espejo y tembladero,
el cielo se cayó de cuerpo entero.


("de aquí, allá y acullá", ed. asoc. nal. del libro, méx., 2016)

domingo, 7 de mayo de 2017

Uriel Martínez (1950 )

Ted, el sombrío



En aquel entonces nadie podía amar a Ted Hughes, a donde iba arrastraba tras de sí una pila de huesos femeninos: fémures, costillas, calcañares de alguien que había ofrendado la vida a cambio de una celebración póstuma, de un lugar alejado del daño que había experimentado con el padre primero, los médicos, las descargas eléctricas, los baños de agua helada y la soledad de todos los inviernos.

Yo lo conocí en un encuentro de poetas en Morelia. Muchos índices lo señalaban como el asesino, el homicida, la bestia negra. Hoy quizá cuatro décadas después, al releer sus poemas encuentro una voz sombría, una voz maldita, un ser quizá incomprendido, un ser acogido con dilación, un talento al que le negué el reconocimiento, la identificación con un hombre atormentado. Como ha habido tantos en la historia, la dramaturgia, en la calle de todos los días, en la misma lírica.

En su momento yo también me acogí a la celebración de su víctima más citada, más celebrada, más llevada y traída en pendones y estandartes; hasta que poco a poco fui olvidándola, como a cualquier ser querido que uno termina por sepultar.


[Inédito]

sábado, 6 de mayo de 2017

Manuel Ponce (1913/1994 )

Responde Eurídice eterna


Déjame en la penumbra de mi cielo,
en mi dichoso olvido inacabable,
navegar a merced de lo improbable
en tanto boga mi bajel desvelo.

No quieras, no, romper el duro hielo
que suspendió mi sangre transitable,
ni el lirio de la muerte inmarchitable
quieras plantar en imposible suelo.

Déjame, en fin, seguir mi muerte oscura,
para extraer de tu inefable canto
la vida que me niega la ventura.

Y no alteres la ley de mi quebranto,
porque siendo razón de tu amargura,
yo viviré mientras te dure el llanto.


("el jardín increíble", ed. jus, méx., 1999)

viernes, 5 de mayo de 2017

Margarita Carrera (1929 )

Nueva York



La ciudad estaba allí
monstruosa y gigante,
desnuda en su piedra fría.
Toqué con mis lirios
su insondable aliento.
Nada. Nadie.
Volaban las almas
en su torbellino de dólares
y el tiempo
-centavo descalzo-
se desgranaba
en sangre suicida.
Nueva York distante y dura.
Central Park
rascacielos
y profunda soledad.


(muro fb de daniel montoly)

jueves, 4 de mayo de 2017

Estela Figueroa (1946 )

Pronto


Pronto van a ser
tres años de tu muerte
y todavía no la acepto.

Quise colgar tu retrato en la pared
y no pude.

Volví a guardarlo.

El clavo quedó allí

sosteniendo tu ausencia.


("el infinito viajar")

miércoles, 3 de mayo de 2017

Anónimo

Qué enemiga y odiosa


Qué enemiga y odiosa
es la palabra que ahora
has pronunciado.
Somos dos mariposas
atadas en sueño.
Desde ahora seremos pareja
hasta el fin
de los finales.


("cantos de geisha", ed. uam-azc,, méx., 1981, trad. jorge mouriño)

martes, 2 de mayo de 2017

Anónimo

La neblina


La neblina esconde a la luna
que no quiere ser límpida.
El corazón se cierra
que no quiere estar contento.
Quien sabe qué debo hacer...
Pero ya qué importa.
¡Tráeme el sake!


("cantos de geisha", ed. uam-azc., méx, 1981, trad. jorge mouriño)

domingo, 30 de abril de 2017

Uriel Martínez (1950 )


De niño



De niño en el colegio me recomendaron
santificar las fiestas;
y santifiqué tu cuerpo
la primera noche.

Y glorifiqué tus manos
que me curaron viejas
heridas, antiguas costras,
lejanas pesadillas.

Y bendije tus ojos que pasearon
la primera vez por añejas dolencias, 
articulaciones, silencios,
ballestas.

De chico de uniforme blanco
memoricé oraciones para la mañana,
el medio día, la media tarde,
la media noche.

Y así aprendí a conjurar miedos,
timideces, balbuceos, trabalenguas,
oscuridades, deseos miccionales,
erecciones, sonambulismos. Todo.

O casi todo porque tú,
el caballero de armadura de peltre,
de boca de río, de uñas verdosas
como alfanjes, un día...


[Inédito]