jueves, 30 de octubre de 2014

Juan Rodolfo Wilcock (1919/1978 )

Espacio


En mi habitación no hay nada
excepto el fonógrafo y un lecho;
y en el corazón tampoco hay nada
excepto un hijo de mí diverso.

Así, hay espacio para moverse
tanto en el corazón como en el cuarto;
he arrojado los harapos al fuego,
tirado al mar los sentimientos.

No todos tienen vacío el cuarto,
no todos tienen el corazón vacío,
aún se puede dejar entrar

cada mañana un mundo nuevo.


(fuente: "la biblioteca de marcelo leites", traductor: horacio armani)

miércoles, 29 de octubre de 2014

Ulla Hahn (1946 )

Mi padre


¿Quién es?
preguntan mis amigos
señalando la foto en mi escritorio
del que está entre Salvador Allende y Angela Davis.
Es mi padre, que está muerto, respondo.  
Y nadie vuelve a preguntar.

¿Quién eres?
Pregunto yo al hombre
que ni en la foto del pasaporte sonríe
y me mira sobre el hombro
como si saludara a quien no le gusta.

Campesino, uno entre doce,
a los once dejó la escuela
donde había aprendido 
a mirar hacia arriba
mientras bajaba la cabeza.
Encorvado 
como un obrero sobre una máquina
o un soldado 
al que han engañado 
luchando contra Rojos.

Después de todo fue otro tiempo:
cree que no lo entendía.
Pero fue como un obrero sobre una máquina
o un padre de familia que iba los domingos a la iglesia
gracias a su mujer y la gente del pueblo.

Yo lo odiaba.

Y por las noches, cuando volvía de la fábrica
le gritaba palabrotas en inglés y latín
y sentada en la mesa de mis maestros
mientras el té me chorreaba de las manos
y mis rodilla temblaban le hacía chistes
sobre las patas de las máquinas que olían a aceite.

Difícil fue perder mi fe hasta que entendí y supe
que quería amarle hasta la muerte
de todos los culpables de su vida y mi odio. 
A veces (cuando ya tenía la manta sobre sus rodillas
y estaba sentado en la silla de ruedas)
tomaba mi mano y mientras la medía con sus dedos y mirada
preguntaba cómo esperaba yo crear un mundo nuevo.
Contigo, le respondía, y levantaba mi puño con el suyo.

Luego hacíamos del tiempo cosa nuestra 
y le contaba como una sexta parte del mundo ya era roja
y él valoraba cada parte una por una metódicamente.

¿Qué es? 
Preguntaban mis amigos y yo respondía: 
uno de nosotros. 
Excepto porque el fotógrafo 
olvidó que él me miraba y sonreía.

1972


(fuente: "revista arquitrave", no.56, en línea,versión de HAT)

martes, 28 de octubre de 2014

César Fernández Moreno (1919/1985 )

Las palabras


tienen cuerpo las palabras tocan y son tocadas
son caramelos se las puede lamer chupar mamar
hierven como peces en un estanque tropical
tienen tantas formas como las valvas según las rocas a que se adhieran
pero importa mucho más lo que contiene su nacarado seno
la vida deliciosa frágil del ser que las habita
son transparentes para que resplandezca su contenido
son crisálidas clavos ardiendo
granadas que revientan en la mano si no se arrojan a tiempo
sólo viven para morir
son pilotos suicidas
perecen al tocar su objetivo
la poesía es uno de esos objetivos
uno de los nombres del hombre
su respuesta al canto del gallo
toda expresión equívoca que aclara las cosas
la parte en blanco de los formularios
el himno de libertad de un libre o de un esclavo
un balbuceo muy bien impostado
un abuso del lenguaje
cualquier cosa natural para decir después de hacer el amor
un lenguaje siempre tan intenso como una despedida

   (...)


(fuente: "rua das petras")

lunes, 27 de octubre de 2014

Jorge Arturo (1961/2010 )

todo está bien



todo está bien
el girasol es girasol
la calle calle
el cuerpo navega entre miradas
el autobús se tarda

pero te veo
en la repentina ventanilla
que siempre va donde no voy
entonces
el girasol es un mordisco en manos de algún ciego
la calle una lápida sobre mi frente
mi cuerpo un mapa de mí que no conozco
y el autobús un túnel sin regreso


(fuente: blog "la biblioteca de marcelo leites")

domingo, 26 de octubre de 2014

Uriel Martínez (1950 )

No se culpe


No se culpe a nadie
de mi muerte, no se señale
a nadie del silencio.

No se oculte a ninguno
de la sombra que proyecta
la luna algunas noches.

No se diga que nadie
sabía que luego de la luz
llega etcétera.

No se busque culpables
detrás de las puertas,
no hay veneno disuelto.

No hay vaso no hay agua
no hay camino no hay
respuesta es el sueño que acampa.

Es un gas silencioso
que llega se expande
y de día se va se desvanece.

sábado, 25 de octubre de 2014

Zbigniew Herbert (1924/1998 )

Dos gotas


Los bosques ardían–
mas ellos
en sus cuellos enredaban los brazos
como ramos de rosas

la gente corría a los refugios–
él decía que su esposa tenía cabellos
en los que uno podía esconderse

cubiertos con una sola manta
musitaban impúdicas palabras
la letanía de los amantes

Si la cosa se ponía fea
saltaban en los ojos del otro
y los cerraban con fuerza

con tanta fuerza que no sintieron el fuego
que alcanzaba sus pestañas

hasta el final fueron audaces
hasta el final fueron fieles
hasta el final fueron parecidos
como dos gotas
detenidas al borde de la cara


 (fuente: "apología de la luz", sin crédito al traductor)

viernes, 24 de octubre de 2014

Alejo Carpentier y el cine

Chaplin

En los films de Chaplin, hay momentos en que el mimo genial palpa las cuerdas más dolorosas de nuestra sensibilidad. Y siempre lo hace sutilmente, sin recurrir al latiguillo, con delicadeza de cirujano o de poeta. Por ello, ciertas escenas provocan las reacciones más opuestas en los espectadores, haciendo reír estrepitosamente al vulgo, mientras un nudo amargo oprime la garganta de otros, a quienes el mimo sostiene a brazo tendido desde el mundo efímero de las sombras. Puede afirmarse que mientras menos comprensivo es un público, más frecuente son las risas que provocan las cabriolas del actor. En los diez cines de vanguardia que hay actualmente en París, donde se proyectan producciones de Chaplin de todas las épocas, sus obras provocan escasa hilaridad. El público enterado sabe mirarlas como creaciones poéticas.

Carteles. La Habana, 16 de diciembre de 1928



(fuente: El cine, décima musa, editorial Lectorum, México, 2013)