lunes, 30 de marzo de 2015

Pilar Alba (1974 )

Madejas


Todo es efímero, por desgracia las cosas no duran para siempre. Dice la abuela mientras va destejiendo por tercera vez un suéter, que alguna vez fue chaleco, luego bufanda y ahora será un tapete. Las madejas entre sus manos parecen ceder la hostilidad del enredo. Yo me desespero, no puedo encontrar las puntas, los nudos se me vuelven ciegos. Termino con las madejas enredadas entre las manos, en los pies, en los cabellos. Enredada, busco la forma de salir de esa maraña de hilos y colores. Cuando voy a la mesa por las tijeras, mi abuela me detiene. Búscale la forma, ¿a poco vas a rendirte? Acepto el desafío y con paciencia comienzo a buscar una punta para ir deshaciendo el capullo de estambres en el que me he envuelto. La abuela con sus manos sabias me va guiando para encontrar la salida. Entre las dos desenredamos los hilos, volvemos a hacerlos madejas. Ella comienza a tejer ahora su tapete. No todo es efímero, pienso, porque sé que para siempre me durará este recuerdo.


(inédito)

domingo, 29 de marzo de 2015

Uriel Martínez (1950 )

El juego


De Tín Marín
Señalo con el índice
Al perro. Mueve la cola.

De Do Pingüé
Señalo con el dedo
Al niño. El chico sonríe.

Cúcara Mácara
Señalo con la uña
Al gato. Me pasa la cola lenta.

Títere fue.
Con las yemas rozo
Al canario. Gorjea de gusto.

Yo no fui,
Fue Teté,
Apunto con el otro dedo
A la guacamaya. Guarda silencio.

Pégale, pégale...
Antes de terminar el juego,
La guacamaya me dice cállate ya.

sábado, 28 de marzo de 2015

Amalia Bautista (1962 )

Gula


El sabor de lo higos, su textura
limando y lubricando la lengua, el paladar,
los labios, las encías.
El líquido estallido de las uvas
entre los dientes, inundando todo.
El chocolate derretido.
El café, el vino rojo, el pan caliente.
Mi almíbar en tus labios.

Tu sal sobre los míos.


("life vest under your seat")

viernes, 27 de marzo de 2015

Blanca Varela (1926/2009 )

Tal vez en primavera


Deja que pase esta sucia estación de hollín y lágrimas
     hipócritas.
Hazte fuerte. Guarda miga sobre miga. Haz una fortaleza
     de toda la corrupción y el dolor.
Llegado el tiempo tendrás alas y un rabo fuerte de toro o
     de elefante para liquidar todas las dudas, todas las
     moscas, todas las desgracias.
Baja del árbol.
Mírate en el agua. Aprende a odiarte como a ti mismo.
Eres tú. Rudo, pelado, primero en cuatro patas, luego en
     dos, después en ninguna.
Arrástrate hasta el muro, escucha la música entre las
     piedrecitas.
Llámalas siglos, huesos, cebollas.
Da lo mismo.
Las palabras, los nombres, no tienen importancia.

Escucha la música. Sólo la música.


("blog del amasijo")

jueves, 26 de marzo de 2015

Maurizio Medo (1965 )

Alicia (la confesión de Carroll)



excucusadme si os retraté con el cucuello ajirafado
o popor retratarla fefetal en una madriguera.
tatataaanta insistencia vuestra por oír aventuras.
sois la bebelleza atroz que escuece mi coconciencia
y cuaaaando os contemplo así de ensimismado
es que aando prepreguntando de qué sueño sois origen.

esta almama mía, rudi men ta ria y aritmética vive
sola babajo esta apariencia vuvulnerable. soy cacasi
una hecatombe que caaeeeeee dentro de vuestro
edénico seendedero y contrito presiéntete la muerte
de mi mi amor.

–cortadle la cabeza– sentenció vuestra mamadre.
que no os aflija. veveo aún como dibubujabais
oníniricas estampas bogando allá en el isis.
alicia, os coconvertiste en un innnstante eterno
en mi rereloj mamás nunca os confefesé del amor
que provocó.

aunque fuere yo un humimilde tutor inmerso
en la mamatemática y la lógica,
¿seríais fe feliz siendo mi esposa? (gulp)
búsquememe en el revés de vuestro espepejo.

os espero alicia.


yo os espero.


("neorrabioso" y "letras.s5")

miércoles, 25 de marzo de 2015

Louise Glück (1943 )

Una fantasía


Voy a decirte algo: cada día
muere gente. Y eso es sólo el principio.
Cada día, nuevas viudas nacen en las funerarias,
nuevos huérfanos. Se sientan, mano sobre mano,
e intentan tomar decisiones sobre su nueva vida.
Luego van al cementerio, algunos
por vez primera. Tienen miedo de llorar,
de no llorar también. Alguien se vuelca
con ellos, les dice qué  hay que hacer:
pronunciar unas palabras,
echar algo de tierra en la tumba abierta aún…
Y después todo el mundo vuelve a casa,
y la casa se llena de visitas,
con la viuda sentada en el sofá, majestuosa,
la gente que hace cola y se aproxima:
unos cogen su mano, otros la abrazan.
Ella encuentra qué decirle a cada uno,
da las gracias, les da las gracias por haber venido.
En el fondo, quiere que se marchen.
Quiere volver al cementerio,
al cuarto del paciente, al hospital. Sabe
que no es posible. Pero es su única esperanza,
querer volver atrás. Tan sólo un poco,

no hasta su boda, no hasta el primer beso.


("de sibilas y pitias", traductor abraham gragera)

martes, 24 de marzo de 2015

María Teresa Andruetto (1954 )

Patricia Lee

Flota Patricia Lee sobre la vereda,
como un poema de Rimbaud. Es de oro la luz
y sin embargo ella sabe que puede no alumbrar.
Cuando era chica quería ser poeta. Tenía al niño
genio de la mano, pasaba con él su temporada
en el infierno. Saludaba al ojo bizco, camino
del templo a los vecinos, pensando que su palabra
no era para esa gente. Algún día volveré
y seré millones, se decía, cantaré en los estadios,
estudios, festivales, y aplaudirán los músicos
del mundo, no esta gentuza de pueblo. Cuando
era chica quería ser famosa. Más tarde quiso ser
la monja de Calcuta. No la maldita, no la artista
consumida, no la puta, sino la que llora al hermano
muerto, al marido muerto, a los amigos. Ya no hay
distancia entre los sueños y la vida. Por eso canta
en la noche en los estadios, los estudios, los rincones
de su casa. Canta Patricia Lee y mientras canta
la maldicen los bizcos y los genios, gritan camino
del templo los poetas, Volvé a tu casa, Patti,
volvé a tu casa. Pero Patti lee,
Patti Lee...


("de sibilas y pitias")