domingo, 31 de enero de 2016

Uriel Martínez (1950 )

La visita


a esta hora venías no sé
si sediento de mí
o por huir de otras celdas;

llegabas como el hijo
que no halla al padre,
el que busca un castigo;

venías pero no tocabas
aunque te sabías llegado
como quien gana un diez;

no arrastrabas la cobija,
no encendías luces,
era nomás tu presencia;

nadie en sus cabales
llegaría como arribabas,
de una plaza pública;

y te ibas como habías aparecido,
sin yo saber si volverías,
nada más por saber de nadie.

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