viernes, 3 de mayo de 2019

Yannis Ritsos (1909/1990 )

Un marinero viejo


El abuelo en un rincón,
en el otro sus diez nietos,
y nueve velas hincadas
en el pan están ardiendo.

Los niños callan, las madres
se arrancan locas el pelo
y, al fondo, la libertad
mira y suspira en silencio.



Piedras


Llegan y se van los días, sin plan y sin sorpresas.
Las piedras se empapan de luz y de memoria.
Hay uno que coloca una piedra por almohada.
Otro que, antes de bañarse, deja su ropa debajo de una piedra,
que no la lleve el aire. Otro que usa una piedra por escaño
o mojón en su huerto, el cementerio, el establo, el bosque.

Tarde, tras la puesta del sol, al volver a casa,
cualquier piedra de la playa que pongas en tu mesa
es una estatuilla – una pequeña Niki, o el perro de Artemisa -,
y esa piedra en que a mediodía un joven posó sus pies mojados,
es un Patroclo, con pestañas cerradas y sombrías.


("trianarts", trad. román bermejo)

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