Apago las luces
Apago las luces y escucho
el silencio que guarda
en boca, vientre y oìdos
la niebla;
me asomo a la noche
como el voyeur que espera
ver un cuerpo rodeado
de frìo, quizà
por la nieve que viene
del norte;
me canso de la espera
pronto, suelto la cortina,
tenso el cuerpo pese a todo,
veo ceniza en los rincones;
toco las cejas ralas
del sueño, las vèrtebras
cervicales del dìa;
sè que este mes buscarè
guarecerme en termòmetros
pares, alejado un poco
de làpidas pacientes,
del silencio que vuelve
como mar obstinado.
(Inèdito)
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