Distrito Federal— México vive la peor catástrofe agroalimentaria de los últimos 80 años, que amenaza con agudizar la pobreza extrema y los casos de hambruna entre la población, como la que se padece en la sierra de Chihuahua por la sequía que afecta al norte del país desde hace más de 14 meses.
A esto se suman afectaciones por otros fenómenos climatológicos del último año como heladas e inundaciones y el nulo apoyo al campo por parte del gobierno federal, advirtió Víctor Suárez, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productos del Campo.
Destacó que estos factores afectaron en su totalidad la producción de granos como el como el maíz, frijol, sorgo, trigo, cebada y hortalizas, entre otras, por lo que "no tenemos suficiente producción interna para el autoconsumo", además de presionar la inflación a la alza, lo que coloca en situación de alarma a la población más vulnerable.
"Como los habitantes de la zona serrana de Chihuahua", donde, dijo Suárez, el gobierno federal pretende atender el problema con la entrega de despensas y cobijas, lo que es una salida rápida, "pero no resuelve la situación a fondo".
Entrevistado por Martín Espinosa para Grupo Imagen Multimedia, Suárez detalló que los precios de los alimentos, del maíz, sorgo, trigo, arroz, pollo, huevo, carne, se están yendo a las nubes, afectando al capacidad adquisitiva de las familias, generando problemas de pobreza, desnutrición y hambre, debido a que en el periodo de siembra otoño-invierno, la cosecha fue nula en el norte, noreste y estados de la planicie. "Esto lo coloca en la peor catástrofe de los últimos años".
"Después en septiembre pasado tuvimos una severa helada en los estados del altiplano Tlaxcala, Puebla, Hidalgo y el Edomex con pérdidas totales de la siembra de maíz, cebada y trigo. Y en el sur sureste tenemos el extremo de exceso de lluvias, con inundaciones y deslaves, de tal manera que el 2011 fue el peor año agrícola de los últimos 80 años, en donde se perdió prácticamente el 50 por ciento de la producción de alimentos básicos", puntualizó.
Esto se da, aseguró, "en un contexto en el que el país ha dado la espalda a la producción al campo en los últimos 30 años", con preferencia a las importaciones agrícolas con aumentos de entre 2 y 3 veces su precio, "además de que el gobierno mexicano se ha negado sistemáticamente a constituir reservas públicas de alimentó para enfrentar estas catástrofes climatológicas".
El escenario para el 2012 "no es nada halagüeño", advirtió Suárez, debido a que la siembra de riego otoño-invierno, a realizarse en enero y mediados del mes de febrero en estados como Sonora, Sinaloa, Baja California y Tamaulipas se desarrollarán al 50 por ciento, debido a que las presas de la región se encuentran a la mitad de su capacidad, "por lo que vamos a tener todavía insuficiente abasto de maíz y otros cultivos hacia el mes de mayo, junio y julio".
Aseguró que la única alternativa para tratar de minimizar los estragos entre la población por falta de alimentos será apuntalar el ciclo de siembra primavera-verano, en la temporada de lluvias, por lo que exhortó a la administración del presidente Felipe Calderón a establecer un programa extraordinario de fomento a la producción de granos en este ciclo, promoviendo entre otras medidas un acceso masivo a créditos oportunos y de bajo costo.
Además, dijo que será necesario anticipar el apoyo al Procampo para que se entregue antes del 31 de marzo, "para que la gente tenga acceso oportuno a la semilla, fertilizantes y a los herbicidas".
De esta manera el ciclo de siembra primavera verano puede recuperar la pérdida de cosechas del 2011 y la disminución de la siembra en inverno del 2012.
Pero para eso, aseveró, se requiere una acción decidida del más alto nivel del gobierno federal, "que parta del reconocimiento que vivimos una emergencia agroalimentaria, que requiere medidas extraordinarias".
Esto, al asegurar que el gobierno lo que hace es minimizar el problema, "minimizar la realidad y por lo tanto no se toman las decisiones correctas y sólo se esperan a las catástrofes para empezar a reaccionar, como es el caso de la hambruna que se está presentando en varias partes del país, y muy señaladamente en la sierra de Chihuahua".
"Es necesario invertir ahora para recuperar nuestra capacidad de alimentarnos a nosotros mismos, tener reservar y tener el abasto nacional, pero se la ha pasado dando la espalda al campo", concluyó.
(Sólo falta que las autoridades consulten al oráculo de Delfos para que crean y dimensionen la escala del desastre. Nota tomada íntegra del Diario de Juárez.)
martes, 17 de enero de 2012
Emergencia en la Tarahumara
Otra vez la penetración de las redes sociales creadas a través de la internet puso en boga un tema de por sí doloroso, pero que puesto en circulación a través del, aparentemente, falso anuncio de un suicidio masivo a través del Twitter, desató la solidaridad y los críticos comentarios hacia las políticas oficiales, especialmente a las instrumentadas por el gobierno federal.
Pero si los anuncios y comentarios a favor de la recolección de miles de despensas desataron la solidaridad de decenas de miles de personas en todo el país, las querellas de la clase política local los exhiben penosamente, no sólo por sus enfrentamientos políticos, sino por la grave desatención gubernamental, especialmente la federal, hacia las comunidades más pobres de la geografía nacional, entre ellas, por desgracia, varias chihuahuenses y que desató la controversia entre los diputados locales del PRI y del PAN.
En tanto que César Duarte y el diputado Alex LeBarón se quejaron de la “insensibilidad” del gobierno federal, el líder de los legisladores blanquiazules, Héctor Ortiz, salió en su defensa, llamando al gobernador a dejar de construir puentes y presas para comprar despensas.
Pero lo que ahora se hace estridentemente, meses atrás fue previsto por todas las organizaciones campesinas de la entidad, las mismas que hicieron un llamado a los gobiernos a prevenir lo que ya se preveía como un desastre alimentario, a causa de las heladas de un año atrás y la sequía presentada inmediatamente después. Dejemos las cosas en claro –por lo menos para el escribiente: El gobierno federal sí acusa una increíble insensibilidad social. Y el responsable de ella es el mismísimo Felipe Calderón, quien hace unos días vetó una resolución del Congreso de la Unión en la que le ordenaban destinar, de inmediato, ingentes recursos de todo tipo a fin de enfrentar tan desesperada situación.
La argumentación ofrecida por Calderón es de antología, acusó a los diputados de irresponsables pues no tenía de donde obtener los 10 mil millones de pesos a fin de hacer frente a los requerimientos aprobados por los legisladores.
Las quejas por tan desmesurada actitud motivaron la conformación de una caravana de las organizaciones campesinas hacia la ciudad de México para presentar sus quejas y propuestas a la Cámara de Diputados y al gobierno federal, pero también la construcción de una alentadora oleada de solidaridad nacional hacia los habitantes de la Sierra Tarahumara, lugar en el que si bien no se han presentado los suicidios de manera masiva, como se había rumorado, sí existen condiciones de verdadera emergencia humanitaria pues las comunidades, básicamente las rarámuris, no pudieron sembrar los granos básicos y al ser sus economías de autoconsumo, no hay posibilidad alguna de que puedan obtener maíz y frijol.
¡Ah, pero ya pueden comprar sus alimentos con tarjeta bancaria, como eufóricamente anunció Felipe Calderón, a fines de noviembre pasado, al poner en marcha el programa de bancarización, por pura coincidencia, en Batopilas, uno de los municipios más pobres del país: “Antes las madres de familia se guardaban el dinero en la ropa, debajo del colchón o debajo de piedras para evitar que se los robaran, ahora podrán tener el efectivo en el banco, seguras de que allí lo van a encontrar cuando lo necesiten”, dijo, exultante, Calderón.
Pero tales propósitos se antojan lejos de la realidad de la Sierra Tarahumara en la que priva una gran escasez de agua y alimentos y a la que deberá enfrentarse de inmediato, porque a los recientes casos de desnutrición mortales se les pueden sumar, y no es una frase catastrofista, una creciente cantidad, casi epidémica, pues para que la desnutrición adquiera el rango de mortal, las condiciones de escasez alimentaria deberán ser extremas y ese parece ser el caso de la sierra que tanto presumimos.
De tal modo que la gravedad de la situación debiera obligar a no incluirla en el temario político electoral de este año pues, ante ella, no salen bien libradas las dos fuerzas políticas más importantes en la entidad y el país en su desempeño gubernamental.
Nomás tómese en cuenta que de acuerdo con Martín Solís, dirigente de El Barzón-Chihuahua, se requieren 350 millones de pesos para afrontar el peligro de la hambruna en la Tarahumara. Ante reto, rezagos y olvidos tan grandes ¿Valen la pena las acusaciones que unos y otros se lanzan?
(Editorial de Luis Javier Valero, "Emergencia serrana", reproducida del Diario de Juárez.)
Pero si los anuncios y comentarios a favor de la recolección de miles de despensas desataron la solidaridad de decenas de miles de personas en todo el país, las querellas de la clase política local los exhiben penosamente, no sólo por sus enfrentamientos políticos, sino por la grave desatención gubernamental, especialmente la federal, hacia las comunidades más pobres de la geografía nacional, entre ellas, por desgracia, varias chihuahuenses y que desató la controversia entre los diputados locales del PRI y del PAN.
En tanto que César Duarte y el diputado Alex LeBarón se quejaron de la “insensibilidad” del gobierno federal, el líder de los legisladores blanquiazules, Héctor Ortiz, salió en su defensa, llamando al gobernador a dejar de construir puentes y presas para comprar despensas.
Pero lo que ahora se hace estridentemente, meses atrás fue previsto por todas las organizaciones campesinas de la entidad, las mismas que hicieron un llamado a los gobiernos a prevenir lo que ya se preveía como un desastre alimentario, a causa de las heladas de un año atrás y la sequía presentada inmediatamente después. Dejemos las cosas en claro –por lo menos para el escribiente: El gobierno federal sí acusa una increíble insensibilidad social. Y el responsable de ella es el mismísimo Felipe Calderón, quien hace unos días vetó una resolución del Congreso de la Unión en la que le ordenaban destinar, de inmediato, ingentes recursos de todo tipo a fin de enfrentar tan desesperada situación.
La argumentación ofrecida por Calderón es de antología, acusó a los diputados de irresponsables pues no tenía de donde obtener los 10 mil millones de pesos a fin de hacer frente a los requerimientos aprobados por los legisladores.
Las quejas por tan desmesurada actitud motivaron la conformación de una caravana de las organizaciones campesinas hacia la ciudad de México para presentar sus quejas y propuestas a la Cámara de Diputados y al gobierno federal, pero también la construcción de una alentadora oleada de solidaridad nacional hacia los habitantes de la Sierra Tarahumara, lugar en el que si bien no se han presentado los suicidios de manera masiva, como se había rumorado, sí existen condiciones de verdadera emergencia humanitaria pues las comunidades, básicamente las rarámuris, no pudieron sembrar los granos básicos y al ser sus economías de autoconsumo, no hay posibilidad alguna de que puedan obtener maíz y frijol.
¡Ah, pero ya pueden comprar sus alimentos con tarjeta bancaria, como eufóricamente anunció Felipe Calderón, a fines de noviembre pasado, al poner en marcha el programa de bancarización, por pura coincidencia, en Batopilas, uno de los municipios más pobres del país: “Antes las madres de familia se guardaban el dinero en la ropa, debajo del colchón o debajo de piedras para evitar que se los robaran, ahora podrán tener el efectivo en el banco, seguras de que allí lo van a encontrar cuando lo necesiten”, dijo, exultante, Calderón.
Pero tales propósitos se antojan lejos de la realidad de la Sierra Tarahumara en la que priva una gran escasez de agua y alimentos y a la que deberá enfrentarse de inmediato, porque a los recientes casos de desnutrición mortales se les pueden sumar, y no es una frase catastrofista, una creciente cantidad, casi epidémica, pues para que la desnutrición adquiera el rango de mortal, las condiciones de escasez alimentaria deberán ser extremas y ese parece ser el caso de la sierra que tanto presumimos.
De tal modo que la gravedad de la situación debiera obligar a no incluirla en el temario político electoral de este año pues, ante ella, no salen bien libradas las dos fuerzas políticas más importantes en la entidad y el país en su desempeño gubernamental.
Nomás tómese en cuenta que de acuerdo con Martín Solís, dirigente de El Barzón-Chihuahua, se requieren 350 millones de pesos para afrontar el peligro de la hambruna en la Tarahumara. Ante reto, rezagos y olvidos tan grandes ¿Valen la pena las acusaciones que unos y otros se lanzan?
(Editorial de Luis Javier Valero, "Emergencia serrana", reproducida del Diario de Juárez.)
domingo, 15 de enero de 2012
Tarahumaras al barranco
Unos 50 indígenas rarámuris se suicidaron en diciembre de 2011 en la Sierra Tarahumara de México por la desesperación de no poder alimentar a sus hijos, denunció el domingo a la prensa Ramón Gardea, integrante del sindicato Frente Organizado de Campesinos.
"Las mujeres indígenas cuando llevan cuatro o cinco días sin poder darle de comer a sus hijos, se ponen tristes; y es tanta su tristeza que hasta el 10 de diciembre (2011) 50 hombres y mujeres, pensando que no tienen que darle a sus hijos, se arrojaron al barranco", dijo Gardea a una televisora del estado de Chihuahua (norte), donde se ubica la sierra Tarahumara.
Ante la falta de alimentos los indígenas "se avientan al barranco, otros se ahorcan", insistió Gardea.
Chihuahua es uno de los estados más afectados por una prolongada sequía, cuyos efectos se han recrudecido por el invierno boreal en México.
La sequía, considerada por las autoridades como la peor en la historia moderna de México, provocó la pérdida en la Sierra Tarahumara de 20.000 toneladas de maíz para autoconsumo, según datos del gobierno de Chihuahua.
El líder campesino no precisó cuándo se registró el primer suicidio de los indígenas, que tienen como principales actividades económicas la agricultura, la caza, manufactura de cestos y cobijas, además de la explotación forestal.
Una colecta ciudadana de alimentos para los indígenas de la Sierra Tarahumara se desarrolla este domingo en el Zócalo de la Ciudad de México, la plaza principal del país.
(De ser ciertas las medidas desesperadas que han tomado los marginados de los marginados, los índigenas de México, a partir de este lunes 16 de enero los aspirantes a la silla presidencial de todos los partidos y todas las coaliciones, los tomarán como bandera de campañas. Pero nada ni nadie remediará la situación que ha desencadenado la desatención del campo, el abandono ancestral de indios y tierras o la venta de permisos para la instalación de minas de capital español, canadiense y estadunidense. Mucho menos mostrará interés Felipe Calderón Hinojosa, exento de inteligencia y capacidades. Nota de AFP tomada de El Espectador, colombiano on line.)
"Las mujeres indígenas cuando llevan cuatro o cinco días sin poder darle de comer a sus hijos, se ponen tristes; y es tanta su tristeza que hasta el 10 de diciembre (2011) 50 hombres y mujeres, pensando que no tienen que darle a sus hijos, se arrojaron al barranco", dijo Gardea a una televisora del estado de Chihuahua (norte), donde se ubica la sierra Tarahumara.
Ante la falta de alimentos los indígenas "se avientan al barranco, otros se ahorcan", insistió Gardea.
Chihuahua es uno de los estados más afectados por una prolongada sequía, cuyos efectos se han recrudecido por el invierno boreal en México.
La sequía, considerada por las autoridades como la peor en la historia moderna de México, provocó la pérdida en la Sierra Tarahumara de 20.000 toneladas de maíz para autoconsumo, según datos del gobierno de Chihuahua.
El líder campesino no precisó cuándo se registró el primer suicidio de los indígenas, que tienen como principales actividades económicas la agricultura, la caza, manufactura de cestos y cobijas, además de la explotación forestal.
Una colecta ciudadana de alimentos para los indígenas de la Sierra Tarahumara se desarrolla este domingo en el Zócalo de la Ciudad de México, la plaza principal del país.
(De ser ciertas las medidas desesperadas que han tomado los marginados de los marginados, los índigenas de México, a partir de este lunes 16 de enero los aspirantes a la silla presidencial de todos los partidos y todas las coaliciones, los tomarán como bandera de campañas. Pero nada ni nadie remediará la situación que ha desencadenado la desatención del campo, el abandono ancestral de indios y tierras o la venta de permisos para la instalación de minas de capital español, canadiense y estadunidense. Mucho menos mostrará interés Felipe Calderón Hinojosa, exento de inteligencia y capacidades. Nota de AFP tomada de El Espectador, colombiano on line.)
Camila: "con Bachelet ni a las canicas"
"Estoy cansada física y mentalmente. Siento una carga muy grande. La gente quiere que tenga respuesta para todo y tienen la expectativa de que voy a cambiar Chile, yo sola. En la calle me gritan: '¡Los apoyamos, no nos abandonen!'. Pero la responsabilidad, chucha, es de todos. Yo soy solo una joven de 23 años...".
Cuando Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling intenta volver a ser la veinteañera desconocida de hace un año, apaga su móvil destartalado y se traslada a una casa del Cajón del Maipo, una localidad en la precordillera, a unos 52 kilómetros de Santiago. Fue lo que hizo el 31 de diciembre junto a un pequeño grupo de amigos para pasar la Nochevieja. El Partido Comunista, donde milita desde los 19 años, ofreció al día siguiente el tradicional caldillo de congrio con el que festeja la llegada del Año Nuevo junto a la prensa. Pero la icónica dirigente universitaria, protagonista del movimiento estudiantil chileno, amante del rock clásico y la bossa nova, del hip-hop y la cumbia, no acudió a la celebración.
En diversos lugares del planeta la han descrito como la joven y bella revolucionaria que ha cambiado la topografía del debate político y social chileno en tan solo nueve meses. La estudiante de Geografía ha sido comparada con el Che Guevara y La Pasionaria. Ha recibido hasta treinta peticiones diarias de entrevistas. Un jubilado de la ciudad de Valparaíso se tatuó su rostro en el brazo. Un cantante alemán le compuso una canción que subió a YouTube. Pero, sin contabilizar la fama que la precede, y su belleza alabada por hombres y mujeres, Camila Vallejo parece ser una joven normal que se apasiona e indigna por los mismos motivos que la mayor parte de su generación.
La entrevista se realiza en la sede de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), de la que ella es vicepresidenta. Es una casona grande y antigua, ubicada en el centro de Santiago, donde en los años setenta funcionó el cuartel general de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía política de la dictadura de Pinochet. En el cuartel tenía su oficina Manuel Contreras, condenado a presidio perpetuo por crímenes de lesa humanidad. Camila Vallejo no recuerda nada de esos años. El 11 de marzo de 1990, el día que terminó el Gobierno de Pinochet, ella tenía un año y nueve meses.
Pregunta. ¿Qué le evoca la palabra dictadura si no la vivió?
Respuesta. La imagen que me he construido a partir de los relatos es la del temor constante. Dormir con ropa por el miedo a que te vinieran a buscar por la noche, los disparos en las poblaciones, las reuniones clandestinas. Finalmente, la generación que vivió a flor de piel ese periodo quedó traumatizada, producto de esa represión. Y por esta razón, ya llegada la democracia, comenzó a reinar el individualismo y la idea de que es mejor no meterse en política, porque no siempre las cosas terminan bien.
P. ¿Qué diferencia a su generación de la de sus padres?
R. Nuestra generación no tiene temor. Y por eso, a diferencia de nuestros padres, no nos cuesta denunciar que en Chile hay abuso, represión, que los empresarios están robando y que los políticos muchas veces son unos sinvergüenzas.
Chile ha cambiado bruscamente en los últimos meses. El descontento que la población acumulaba desde hace años ha tomado forma de protestas, huelgas y cacerolazos. Los jóvenes salieron a la calle para exigir educación pública gratuita y de calidad. El conflicto desbordó al Gobierno del presidente Sebastián Piñera. Fue perdiendo poco a poco popularidad, hasta llegar a un 23% a finales de 2011. El centro izquierda, que estuvo en La Moneda durante 20 años, quedó paralizado. Camila Vallejo se transformó en el principal rostro de la metamorfosis. Blindada por un grupo de guardaespaldas, la universitaria de ojos claros y piercing en la nariz encabezó cientos de marchas.
La indignación chilena no es fruto de una crisis económica. Este país crece a un ritmo del 6%. La pobreza pasó de un 45% a un 15% entre 1987 y 2009. Sin embargo, el 10% de los chilenos más ricos gana 27 veces más que el 10% más pobre, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). "Hay profundas inequidades sociales, poca democracia y un nivel intolerable de abusos", dice Camila Vallejo mientras revuelve lentamente una taza de café.
"Trabajamos muchas horas al día, somos esclavos de las deudas, nos estafan en las cuentas de luz y de agua y, como no tenemos tiempo para el ocio, tampoco reclamamos por las cosas que nos parecen justas. Hemos acumulado frustración y descontento. Todo eso fue lo que estalló en 2011. Chile despertó y nosotros estamos aquí para cuestionar, combatir y no seguir reproduciendo el sistema", explica.
P. Chile es uno de los pocos países del mundo donde no es legal el aborto terapéutico. ¿Cree que es justo que en el extranjero se le retrate como uno de los más conservadores de Latinoamérica?
R. Es contradictorio, porque si bien somos el país más neoliberal del mundo, en Chile existe mucho conservadurismo en los valores, tanto en la derecha como en el centro y la izquierda política.
P. ¿A qué se refiere?
R. Nos falta avanzar con respecto a los derechos de las minorías sexuales. Estoy de acuerdo con el aborto en varias circunstancias. Primero es necesario respetar la autodeterminación de la mujer, antes de traer al mundo a alguien que no va a ser compatible con la vida que quiere su madre. Hoy en día, las que tienen plata lo hacen y, finalmente, es una libertad que está condicionada a tu capacidad de pago. También estoy a favor de la despenalización de la marihuana, porque cuando se legaliza existe la posibilidad de controlar el narcotráfico.
De acuerdo con una encuesta reciente, el 39% de la población dice estar "muy indignada". Una de las teorías que se han levantado en este país para explicar el descontento es la irrupción de la clase media que dejó la pobreza en las últimas dos décadas. Los Gobiernos de la Concertación prometieron que la forma más eficiente de resolver los problemas de inequidad era a través de la educación. El modelo instalado en el Gobierno de Pinochet, sin embargo, no cambió sustancialmente y los resultados siguieron siendo mediocres y desiguales. La gente se hartó y estalló el conflicto social. La familia Vallejo Dowling pertenece a ese grupo.
"A mi edad mis padres eran pobres, supervivientes. Cuando se conocieron en el mundo del teatro tenían que vender empanadas para vivir. Militaban en el Partido Comunista, pero no eran dirigentes", relata la universitaria. Aunque ella ahora vive en un piso que arrienda en el centro de Santiago, fue criada en la comuna de La Florida en el sur de Santiago. Es una zona de clase media donde, sin embargo, hay chabolas que conviven con modernos centros comerciales y autopistas. Fue el escenario donde Camila Vallejo comenzó a "indignarse con la situación chilena". Y cuando entró a la Universidad de Chile, la pública más importante del país, comenzó a militar en el Partido Comunista.
P. A diferencia de lo que ocurre en la actualidad, donde los comunistas están en el Congreso, durante la dictadura el partido tomó la vía armada.
R. El pueblo tiene derecho a combatir en masa la violencia estructural que existe en la sociedad. Y nosotros nunca hemos descartado la posibilidad de la vía armada, siempre y cuando estén las condiciones. Sin embargo, en este momento, ese camino está totalmente descartado, porque la tensión que hoy día existe es neoliberalismo versus democracia.
Aunque ella no lo reconozca, en ocasiones ha sido una militante algo indisciplinada. Tras la muerte de Kim Jong Il, por ejemplo, criticó públicamente la decisión de su partido de enviar condolencias formales al Gobierno de Corea del Norte.
P. Pero nunca ha hecho reproches a Cuba, donde estuvo en 2009 al conmemorarse los 50 años de la revolución.
R. No es comparable. Cuba no es el mejor modelo de democracia que uno pueda reconocer mundialmente, pero se han logrado muchos avances que en Chile, por ejemplo, no hemos logrado. Siempre hay sectores reaccionarios que porfiadamente defienden las libertades individuales sobre los derechos universales. Los chilenos resguardan la libertad de empresa sobre el derecho a la educación. De cualquier forma no creo que sea el momento de debatirlo, porque tampoco manejo muchos elementos.
Además de indignados, los chilenos no confían en sus instituciones. Una encuesta reciente revela que todas han perdido respaldo ciudadano: las Fuerzas Armadas, la Iglesia católica, los medios de comunicación, el Gobierno, las empresas privadas, la Justicia, el Congreso y los partidos políticos, que hoy por hoy son los más desprestigiados. Solo un 16% de los chilenos, de hecho, cree que la democracia en este país funciona bien.
P. Es la cuarta figura política mejor valorada en Chile y ya se señala que será candidata a diputada.
R. Esto no se resuelve con que yo sea candidata, da igual. El verdadero desafío es que debe haber gente dispuesta a cambiar la correlación de fuerzas en los espacios donde se toman las decisiones. Si no nos gusta cómo funcionan las cosas, tenemos que hacernos cargo. Debemos disputar el Parlamento para que sea realmente representativo y no esté ocupado por burócratas.
P. El 26 de enero estará en Berlín y el 2 de febrero llegará a Italia. ¿Qué piensa de Europa?
R. Pienso que el desarrollo de los países del Norte se produce gracias al subdesarrollo de los países del Sur. Europa, por una parte, y Latinoamérica, Asia y África, por otra. Siempre tiene que haber sitios saqueados para que otros disfruten del placer de los excesos. Los europeos fueron parte del proceso de colonización que arrasó con nuestros pueblos originarios. La aplastaron, masacraron, esclavizaron...
P. ¿Genocidio?
R. Es que es un hecho probado que hubo genocidio en Latinoamérica. Aquí se eliminó con la espada y con la cruz. Y también se explotó la naturaleza, nuestros recursos naturales. Y los siguen extrayendo como sanguijuelas. Las multinacionales, ¿de dónde vienen? De España, de Estados Unidos...
P. ¿Qué tipo de izquierda latinoamericana la identifica? ¿La de Dilma Rousseff, Hugo Chávez, Cristina Fernández o Fidel Castro?
R. De todas hay que sacar elementos, porque tienen sus particularidades según su desarrollo histórico y realidad política. Pero me gusta mucho lo que está haciendo Rafael Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia y José Mujica en Uruguay.
P. ¿Haría campaña por una eventual reelección de la expresidenta chilena Michelle Bachelet, dado que el Partido Comunista podría hacer una alianza con la Concertación?
R. Jamás estaría dispuesta a hacer campaña por Bachelet ni a llamar a los jóvenes a votar por ella. Nadie me asegura que su programa sea representativo de las ideas que el movimiento estudiantil ha planteado. Y yo no recibo órdenes del partido. Todo pasa, finalmente, por una decisión personal. A mí nadie me va a obligar.
P. ¿Cómo va a evolucionar el movimiento estudiantil en Chile?
R. Este movimiento es el puntapié inicial de un proceso social por el cual seguiremos trabajando. Queremos conseguir reformas estructurales en el sistema educativo, pero también la construcción de un país con mayores derechos y garantías por parte del Estado. La extinción del movimiento estudiantil no es una posibilidad.
(Entrevista de Rocío Montes Rojas para El País, on line.)
Cuando Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling intenta volver a ser la veinteañera desconocida de hace un año, apaga su móvil destartalado y se traslada a una casa del Cajón del Maipo, una localidad en la precordillera, a unos 52 kilómetros de Santiago. Fue lo que hizo el 31 de diciembre junto a un pequeño grupo de amigos para pasar la Nochevieja. El Partido Comunista, donde milita desde los 19 años, ofreció al día siguiente el tradicional caldillo de congrio con el que festeja la llegada del Año Nuevo junto a la prensa. Pero la icónica dirigente universitaria, protagonista del movimiento estudiantil chileno, amante del rock clásico y la bossa nova, del hip-hop y la cumbia, no acudió a la celebración.
En diversos lugares del planeta la han descrito como la joven y bella revolucionaria que ha cambiado la topografía del debate político y social chileno en tan solo nueve meses. La estudiante de Geografía ha sido comparada con el Che Guevara y La Pasionaria. Ha recibido hasta treinta peticiones diarias de entrevistas. Un jubilado de la ciudad de Valparaíso se tatuó su rostro en el brazo. Un cantante alemán le compuso una canción que subió a YouTube. Pero, sin contabilizar la fama que la precede, y su belleza alabada por hombres y mujeres, Camila Vallejo parece ser una joven normal que se apasiona e indigna por los mismos motivos que la mayor parte de su generación.
La entrevista se realiza en la sede de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh), de la que ella es vicepresidenta. Es una casona grande y antigua, ubicada en el centro de Santiago, donde en los años setenta funcionó el cuartel general de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), la policía política de la dictadura de Pinochet. En el cuartel tenía su oficina Manuel Contreras, condenado a presidio perpetuo por crímenes de lesa humanidad. Camila Vallejo no recuerda nada de esos años. El 11 de marzo de 1990, el día que terminó el Gobierno de Pinochet, ella tenía un año y nueve meses.
Pregunta. ¿Qué le evoca la palabra dictadura si no la vivió?
Respuesta. La imagen que me he construido a partir de los relatos es la del temor constante. Dormir con ropa por el miedo a que te vinieran a buscar por la noche, los disparos en las poblaciones, las reuniones clandestinas. Finalmente, la generación que vivió a flor de piel ese periodo quedó traumatizada, producto de esa represión. Y por esta razón, ya llegada la democracia, comenzó a reinar el individualismo y la idea de que es mejor no meterse en política, porque no siempre las cosas terminan bien.
P. ¿Qué diferencia a su generación de la de sus padres?
R. Nuestra generación no tiene temor. Y por eso, a diferencia de nuestros padres, no nos cuesta denunciar que en Chile hay abuso, represión, que los empresarios están robando y que los políticos muchas veces son unos sinvergüenzas.
Chile ha cambiado bruscamente en los últimos meses. El descontento que la población acumulaba desde hace años ha tomado forma de protestas, huelgas y cacerolazos. Los jóvenes salieron a la calle para exigir educación pública gratuita y de calidad. El conflicto desbordó al Gobierno del presidente Sebastián Piñera. Fue perdiendo poco a poco popularidad, hasta llegar a un 23% a finales de 2011. El centro izquierda, que estuvo en La Moneda durante 20 años, quedó paralizado. Camila Vallejo se transformó en el principal rostro de la metamorfosis. Blindada por un grupo de guardaespaldas, la universitaria de ojos claros y piercing en la nariz encabezó cientos de marchas.
La indignación chilena no es fruto de una crisis económica. Este país crece a un ritmo del 6%. La pobreza pasó de un 45% a un 15% entre 1987 y 2009. Sin embargo, el 10% de los chilenos más ricos gana 27 veces más que el 10% más pobre, según un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). "Hay profundas inequidades sociales, poca democracia y un nivel intolerable de abusos", dice Camila Vallejo mientras revuelve lentamente una taza de café.
"Trabajamos muchas horas al día, somos esclavos de las deudas, nos estafan en las cuentas de luz y de agua y, como no tenemos tiempo para el ocio, tampoco reclamamos por las cosas que nos parecen justas. Hemos acumulado frustración y descontento. Todo eso fue lo que estalló en 2011. Chile despertó y nosotros estamos aquí para cuestionar, combatir y no seguir reproduciendo el sistema", explica.
P. Chile es uno de los pocos países del mundo donde no es legal el aborto terapéutico. ¿Cree que es justo que en el extranjero se le retrate como uno de los más conservadores de Latinoamérica?
R. Es contradictorio, porque si bien somos el país más neoliberal del mundo, en Chile existe mucho conservadurismo en los valores, tanto en la derecha como en el centro y la izquierda política.
P. ¿A qué se refiere?
R. Nos falta avanzar con respecto a los derechos de las minorías sexuales. Estoy de acuerdo con el aborto en varias circunstancias. Primero es necesario respetar la autodeterminación de la mujer, antes de traer al mundo a alguien que no va a ser compatible con la vida que quiere su madre. Hoy en día, las que tienen plata lo hacen y, finalmente, es una libertad que está condicionada a tu capacidad de pago. También estoy a favor de la despenalización de la marihuana, porque cuando se legaliza existe la posibilidad de controlar el narcotráfico.
De acuerdo con una encuesta reciente, el 39% de la población dice estar "muy indignada". Una de las teorías que se han levantado en este país para explicar el descontento es la irrupción de la clase media que dejó la pobreza en las últimas dos décadas. Los Gobiernos de la Concertación prometieron que la forma más eficiente de resolver los problemas de inequidad era a través de la educación. El modelo instalado en el Gobierno de Pinochet, sin embargo, no cambió sustancialmente y los resultados siguieron siendo mediocres y desiguales. La gente se hartó y estalló el conflicto social. La familia Vallejo Dowling pertenece a ese grupo.
"A mi edad mis padres eran pobres, supervivientes. Cuando se conocieron en el mundo del teatro tenían que vender empanadas para vivir. Militaban en el Partido Comunista, pero no eran dirigentes", relata la universitaria. Aunque ella ahora vive en un piso que arrienda en el centro de Santiago, fue criada en la comuna de La Florida en el sur de Santiago. Es una zona de clase media donde, sin embargo, hay chabolas que conviven con modernos centros comerciales y autopistas. Fue el escenario donde Camila Vallejo comenzó a "indignarse con la situación chilena". Y cuando entró a la Universidad de Chile, la pública más importante del país, comenzó a militar en el Partido Comunista.
P. A diferencia de lo que ocurre en la actualidad, donde los comunistas están en el Congreso, durante la dictadura el partido tomó la vía armada.
R. El pueblo tiene derecho a combatir en masa la violencia estructural que existe en la sociedad. Y nosotros nunca hemos descartado la posibilidad de la vía armada, siempre y cuando estén las condiciones. Sin embargo, en este momento, ese camino está totalmente descartado, porque la tensión que hoy día existe es neoliberalismo versus democracia.
Aunque ella no lo reconozca, en ocasiones ha sido una militante algo indisciplinada. Tras la muerte de Kim Jong Il, por ejemplo, criticó públicamente la decisión de su partido de enviar condolencias formales al Gobierno de Corea del Norte.
P. Pero nunca ha hecho reproches a Cuba, donde estuvo en 2009 al conmemorarse los 50 años de la revolución.
R. No es comparable. Cuba no es el mejor modelo de democracia que uno pueda reconocer mundialmente, pero se han logrado muchos avances que en Chile, por ejemplo, no hemos logrado. Siempre hay sectores reaccionarios que porfiadamente defienden las libertades individuales sobre los derechos universales. Los chilenos resguardan la libertad de empresa sobre el derecho a la educación. De cualquier forma no creo que sea el momento de debatirlo, porque tampoco manejo muchos elementos.
Además de indignados, los chilenos no confían en sus instituciones. Una encuesta reciente revela que todas han perdido respaldo ciudadano: las Fuerzas Armadas, la Iglesia católica, los medios de comunicación, el Gobierno, las empresas privadas, la Justicia, el Congreso y los partidos políticos, que hoy por hoy son los más desprestigiados. Solo un 16% de los chilenos, de hecho, cree que la democracia en este país funciona bien.
P. Es la cuarta figura política mejor valorada en Chile y ya se señala que será candidata a diputada.
R. Esto no se resuelve con que yo sea candidata, da igual. El verdadero desafío es que debe haber gente dispuesta a cambiar la correlación de fuerzas en los espacios donde se toman las decisiones. Si no nos gusta cómo funcionan las cosas, tenemos que hacernos cargo. Debemos disputar el Parlamento para que sea realmente representativo y no esté ocupado por burócratas.
P. El 26 de enero estará en Berlín y el 2 de febrero llegará a Italia. ¿Qué piensa de Europa?
R. Pienso que el desarrollo de los países del Norte se produce gracias al subdesarrollo de los países del Sur. Europa, por una parte, y Latinoamérica, Asia y África, por otra. Siempre tiene que haber sitios saqueados para que otros disfruten del placer de los excesos. Los europeos fueron parte del proceso de colonización que arrasó con nuestros pueblos originarios. La aplastaron, masacraron, esclavizaron...
P. ¿Genocidio?
R. Es que es un hecho probado que hubo genocidio en Latinoamérica. Aquí se eliminó con la espada y con la cruz. Y también se explotó la naturaleza, nuestros recursos naturales. Y los siguen extrayendo como sanguijuelas. Las multinacionales, ¿de dónde vienen? De España, de Estados Unidos...
P. ¿Qué tipo de izquierda latinoamericana la identifica? ¿La de Dilma Rousseff, Hugo Chávez, Cristina Fernández o Fidel Castro?
R. De todas hay que sacar elementos, porque tienen sus particularidades según su desarrollo histórico y realidad política. Pero me gusta mucho lo que está haciendo Rafael Correa en Ecuador, Evo Morales en Bolivia y José Mujica en Uruguay.
P. ¿Haría campaña por una eventual reelección de la expresidenta chilena Michelle Bachelet, dado que el Partido Comunista podría hacer una alianza con la Concertación?
R. Jamás estaría dispuesta a hacer campaña por Bachelet ni a llamar a los jóvenes a votar por ella. Nadie me asegura que su programa sea representativo de las ideas que el movimiento estudiantil ha planteado. Y yo no recibo órdenes del partido. Todo pasa, finalmente, por una decisión personal. A mí nadie me va a obligar.
P. ¿Cómo va a evolucionar el movimiento estudiantil en Chile?
R. Este movimiento es el puntapié inicial de un proceso social por el cual seguiremos trabajando. Queremos conseguir reformas estructurales en el sistema educativo, pero también la construcción de un país con mayores derechos y garantías por parte del Estado. La extinción del movimiento estudiantil no es una posibilidad.
(Entrevista de Rocío Montes Rojas para El País, on line.)
El libro de agua
Homenaje a José Luis Borgues
Esta navidad recibí dos presentes que han amortiguado mi frustración al encontrarme al autor de un texto que yo había madurado y perfeccionados dos estaciones previas al invierno: "El libro de agua": un relato casi sin argumento y con un aliento poético que se acercaría mucho a las descripciones de Piglia, acaso al tono empleado por Pacheco en una novela de atmósferas irritantes, de esperas y amenazas sin un porqué. Ese regalo doble e inesperado son dos cachorros que, a falta de imaginación llamaré José y Luis. El primero tiene la virtud de ronronear luego que ha cerrado los ojos, como si redondease un octosílabo antes de dictarlo a un escribano inexistente. Imagino que ese verso de origen popular -sé, porque así nos lo contó la maestra Marta Díaz de León, que el Quijote empieza con ocho sílabas: "En un lugar de La Mancha"..., no así aquel: Vine a Comala", que empieza con cinco-; que ese verso, decía, contendrá el mundo de los ciegos, una variante de un ocaso hechizado en sí y para sí. Luego de dormitar José abre los ojos, sé que me reconoce por el modo en que oscila el rabo, en que olfatea mi presencia con sus radares que algunos confunden con suaves antenas. Luis por su parte es un ser meditabundo que lo he intuido en la habitación de Kafka, echado junto a la mesa donde el escritor checo elabora "La metamorfosis", entre la media noche y la madrugada. He visto al cachorro inquieto mientras el autor hace una pausa para servirse café de una tetera antigua, de cuya marca tomó el nombre su protagonista acorralado, Samsa. Pero el cachorro tiene la sabiduría del silencio para no interrumpir la soledad creadora de su amo, ebrio de sueño y tabaco antes de ponerle punto final a su relato.
Aquí mi trama ha fracasado: estoy en la librería La Azotea, adonde llega un desconocido que me ofrece en venta un libro de nombre y autor inciertos para mí. Me pide que le ayude con el favor de comprarle el libro pues hace años que la border patrol lo echó del país, que no ha podido acabalar su ciclo de hombre sin patria; que sueña con regresar a sus raíces a bien morir. No tengo cash, le confieso es media quincena y no tengo la gracia de una sola venta Me dice que observa en el tono de mi voz y en la mirada evasiva una gran mentira. Recuerdo que en la billetera guardo el dinero del alquiler. Cuando el desconocido se va con el efectivo me percato que llegó con la intención de deshacerse de "El libro de agua". Son dos tomos. Hojeo de nuevo uno y ahí veo dos fechas y un nombre, José Luis Borgues, 1899-1986. Abro el otro volumen de temática general: va del Bing Bang a los Zapatistas chiapanecos; de los Ocupas a los Zetas; del padre Adán a Zoroastro; del papa Bonifacio IV a la Xóchitl; en fin. Una especie de enciclopedia de Time en español, pero actualizada.
Sin que mis mascotas lo sepan, Luis y Jorge han logrado conciliar mi impotencia ante la página en blanco en que había dibujado la trama de un libro infinito que guardaría la rosa de los vientos; el altercado de Eudoro Acevedo con su doble; la suerte de dos cuchilleros enfrentados un atardecer en Junín; el celo de dos hermanos por la misma mujer que los ha enemistado; y la escalera del sótano en que una tarde descubrí alborozado el origen y el fin del Universo.
Esta navidad recibí dos presentes que han amortiguado mi frustración al encontrarme al autor de un texto que yo había madurado y perfeccionados dos estaciones previas al invierno: "El libro de agua": un relato casi sin argumento y con un aliento poético que se acercaría mucho a las descripciones de Piglia, acaso al tono empleado por Pacheco en una novela de atmósferas irritantes, de esperas y amenazas sin un porqué. Ese regalo doble e inesperado son dos cachorros que, a falta de imaginación llamaré José y Luis. El primero tiene la virtud de ronronear luego que ha cerrado los ojos, como si redondease un octosílabo antes de dictarlo a un escribano inexistente. Imagino que ese verso de origen popular -sé, porque así nos lo contó la maestra Marta Díaz de León, que el Quijote empieza con ocho sílabas: "En un lugar de La Mancha"..., no así aquel: Vine a Comala", que empieza con cinco-; que ese verso, decía, contendrá el mundo de los ciegos, una variante de un ocaso hechizado en sí y para sí. Luego de dormitar José abre los ojos, sé que me reconoce por el modo en que oscila el rabo, en que olfatea mi presencia con sus radares que algunos confunden con suaves antenas. Luis por su parte es un ser meditabundo que lo he intuido en la habitación de Kafka, echado junto a la mesa donde el escritor checo elabora "La metamorfosis", entre la media noche y la madrugada. He visto al cachorro inquieto mientras el autor hace una pausa para servirse café de una tetera antigua, de cuya marca tomó el nombre su protagonista acorralado, Samsa. Pero el cachorro tiene la sabiduría del silencio para no interrumpir la soledad creadora de su amo, ebrio de sueño y tabaco antes de ponerle punto final a su relato.
Aquí mi trama ha fracasado: estoy en la librería La Azotea, adonde llega un desconocido que me ofrece en venta un libro de nombre y autor inciertos para mí. Me pide que le ayude con el favor de comprarle el libro pues hace años que la border patrol lo echó del país, que no ha podido acabalar su ciclo de hombre sin patria; que sueña con regresar a sus raíces a bien morir. No tengo cash, le confieso es media quincena y no tengo la gracia de una sola venta Me dice que observa en el tono de mi voz y en la mirada evasiva una gran mentira. Recuerdo que en la billetera guardo el dinero del alquiler. Cuando el desconocido se va con el efectivo me percato que llegó con la intención de deshacerse de "El libro de agua". Son dos tomos. Hojeo de nuevo uno y ahí veo dos fechas y un nombre, José Luis Borgues, 1899-1986. Abro el otro volumen de temática general: va del Bing Bang a los Zapatistas chiapanecos; de los Ocupas a los Zetas; del padre Adán a Zoroastro; del papa Bonifacio IV a la Xóchitl; en fin. Una especie de enciclopedia de Time en español, pero actualizada.
Sin que mis mascotas lo sepan, Luis y Jorge han logrado conciliar mi impotencia ante la página en blanco en que había dibujado la trama de un libro infinito que guardaría la rosa de los vientos; el altercado de Eudoro Acevedo con su doble; la suerte de dos cuchilleros enfrentados un atardecer en Junín; el celo de dos hermanos por la misma mujer que los ha enemistado; y la escalera del sótano en que una tarde descubrí alborozado el origen y el fin del Universo.
sábado, 14 de enero de 2012
G. Naranjo: no venderé mi alma
Las armas, los decapitados y la violencia sin límite son ahora el cliché inevitable. Basta que salte el nombre de México para que la asociación con el narcotráfico y las muertes indiscriminadas emerja como un fuerte golpe de viento. Gerardo Naranjo lo sabe aunque no lamenta haber dedicado su última película al tema, 'Miss Bala', pese a aumentar el estigma. "Es la primera y la última vez que toco el tema, pero es algo que tenía que denunciar", dice, satisfecho de que su visión haya sido seleccionada por la Academia de Cine mexicano para optar a un Oscar, a la espera de que el jurado en Hollywood seleccione las finalistas.
Naranjo, responsable de cintas como 'Dramamex' y 'Voy a explotar', espera estar incluido entre las nominadas y competir "con la cabeza muy alta", sabedor de que si se lleva la estatuilla dorada a casa, las puertas de la industria más poderosa del mundo quedarán abiertas de par en par. Aunque no le tienta el dinero, ni el "cine masticado" que consumen en Estados Unidos. "Espero poder rendirles homenaje a los directores que realmente supieron hacerlo bien".
- ¿Quería ahondar en la herida o dar su propia versión del conflicto que reina en su país?
- Mi película es sólo una representación en imágenes y sonidos de un miedo que tengo, de una angustia a la violencia.
- ¿Por qué ese miedo?
- Porque vivo con ella, es algo que está presente y que flota en el aire en México, alrededor de la gente que tiene que ver con mi vida, con la gente que quiero.
- Hay gente que dice que la violencia de las noticias es un cliché porque solo afecta a una pequeña minoría...
- Eso es una gran estupidez. Quien diga eso no sabe lo que pasa en México, es alguien que cree en la suerte y que se cree especial. Es una manera mezquina de entender el conflicto.
- Pese a la violencia, usted presenta el lado humano de los capos. ¿Fue algo intencional?
- Yo tengo una percepción muy diferente de lo que nos proponen los medios. Los narcos son gente muy humilde, muy ignorante, paranoica, con vidas muy grises y patéticas. Esta idea de los criminales llenos de orgías, que se la pasan bien en sus fiestas y con sus camionetas, no existe. Y sí, son humanos, y para ellos es un trabajo como otro cualquiera. Si pudieran estar en la playa tumbados lo estarían. También lo hacen por necesidad.
- ¿El tono cómico también es intencional?
-Sí, completamente deliverado, una válvula de escape que al mismo tiempo refleja un mundo muy latino en el sentido de la corrupción, de cómo se manejan las influencias. Quería hablar del México tramposo que todavía existe.
- ¿Tuvo acceso a los delicuentes, a la gente de la droga?
- Me rehusé, por más que parezca extraño, a acercarme a esa gente. Por eso elegí a una 'miss' para ver a los capos desde afuera. No me interesa su justificación para ser criminales y no quise averiguarla. Hablamos con la policía. Sí los pude ver en la cárcel para comprobar cómo se visten, sus zapatos, sus camionetas y ver lo que son. Me sirvió mucho.
- ¿Qué significaría el meter la cabeza en los Oscar?
- Un fenómeno que nunca hubiera soñado, un accidente de trabajo, y paradójico al mismo tiempo, por el hecho de que una película de temática social la distribuya Fox, siendo tan conservadores. Pero es una pieza artística que puede competir con la cabeza muy alta. Vamos a ver qué dicen los gringos.
- ¿Hasta qué punto está dispuesto a vender su alma por hacer grandes producciones en Hollywood?
- (Risas) En principio no me interesa. Me crié con cintas artísticas. Me interesa jugar el juego y entrar en las grandes ligas, pero manteniendo los valores y pudiendo rendir homenaje a los clásicos. Espero no vender mi alma al diablo.
- ¿No le interesa hacer algo cotidiano sobre el lado positivo de México?
- Esta es la primera y última vez que hago una película sobre la violencia en México. Lo que tenía que decir ya lo dije, y en cuanto pueda haré una película sobre margaritas machacadas, sobre ver la vida de otra manera, hacer algo completamente diferente.
(Entrevista de Pablo Scarpellini, Los Ángeles, Ca., tomada íntegra de El Mundo on line, "Miss Bala" es una película honesta con una protagonista creíble y metida en un conflicto que podría verse como real, del México de aquí y ahora.)
Naranjo, responsable de cintas como 'Dramamex' y 'Voy a explotar', espera estar incluido entre las nominadas y competir "con la cabeza muy alta", sabedor de que si se lleva la estatuilla dorada a casa, las puertas de la industria más poderosa del mundo quedarán abiertas de par en par. Aunque no le tienta el dinero, ni el "cine masticado" que consumen en Estados Unidos. "Espero poder rendirles homenaje a los directores que realmente supieron hacerlo bien".
- ¿Quería ahondar en la herida o dar su propia versión del conflicto que reina en su país?
- Mi película es sólo una representación en imágenes y sonidos de un miedo que tengo, de una angustia a la violencia.
- ¿Por qué ese miedo?
- Porque vivo con ella, es algo que está presente y que flota en el aire en México, alrededor de la gente que tiene que ver con mi vida, con la gente que quiero.
- Hay gente que dice que la violencia de las noticias es un cliché porque solo afecta a una pequeña minoría...
- Eso es una gran estupidez. Quien diga eso no sabe lo que pasa en México, es alguien que cree en la suerte y que se cree especial. Es una manera mezquina de entender el conflicto.
- Pese a la violencia, usted presenta el lado humano de los capos. ¿Fue algo intencional?
- Yo tengo una percepción muy diferente de lo que nos proponen los medios. Los narcos son gente muy humilde, muy ignorante, paranoica, con vidas muy grises y patéticas. Esta idea de los criminales llenos de orgías, que se la pasan bien en sus fiestas y con sus camionetas, no existe. Y sí, son humanos, y para ellos es un trabajo como otro cualquiera. Si pudieran estar en la playa tumbados lo estarían. También lo hacen por necesidad.
- ¿El tono cómico también es intencional?
-Sí, completamente deliverado, una válvula de escape que al mismo tiempo refleja un mundo muy latino en el sentido de la corrupción, de cómo se manejan las influencias. Quería hablar del México tramposo que todavía existe.
- ¿Tuvo acceso a los delicuentes, a la gente de la droga?
- Me rehusé, por más que parezca extraño, a acercarme a esa gente. Por eso elegí a una 'miss' para ver a los capos desde afuera. No me interesa su justificación para ser criminales y no quise averiguarla. Hablamos con la policía. Sí los pude ver en la cárcel para comprobar cómo se visten, sus zapatos, sus camionetas y ver lo que son. Me sirvió mucho.
- ¿Qué significaría el meter la cabeza en los Oscar?
- Un fenómeno que nunca hubiera soñado, un accidente de trabajo, y paradójico al mismo tiempo, por el hecho de que una película de temática social la distribuya Fox, siendo tan conservadores. Pero es una pieza artística que puede competir con la cabeza muy alta. Vamos a ver qué dicen los gringos.
- ¿Hasta qué punto está dispuesto a vender su alma por hacer grandes producciones en Hollywood?
- (Risas) En principio no me interesa. Me crié con cintas artísticas. Me interesa jugar el juego y entrar en las grandes ligas, pero manteniendo los valores y pudiendo rendir homenaje a los clásicos. Espero no vender mi alma al diablo.
- ¿No le interesa hacer algo cotidiano sobre el lado positivo de México?
- Esta es la primera y última vez que hago una película sobre la violencia en México. Lo que tenía que decir ya lo dije, y en cuanto pueda haré una película sobre margaritas machacadas, sobre ver la vida de otra manera, hacer algo completamente diferente.
(Entrevista de Pablo Scarpellini, Los Ángeles, Ca., tomada íntegra de El Mundo on line, "Miss Bala" es una película honesta con una protagonista creíble y metida en un conflicto que podría verse como real, del México de aquí y ahora.)
Virgilio Piñera (1912- 1979)
Cuba comenzó a celebrar el "Año Virgiliano" por el centenario del nacimiento del poeta, narrador y dramaturgo Virgilio Piñera (1912-1979), considerado uno de los más relevantes escritores de la isla y el fundador del teatro moderno cubano.
El escritor Antón Arrufat, Premio Nacional de Literatura del año 2000, albacea de la obra literaria de Piñera y presidente de la comisión organizadora de los homenajes aseguró que esta celebración por todo un año es la "reparación y el saldo de una deuda con el gran escritor que estuvo marginado".
"Es la posibilidad de que los lectores tengan su obra y puedan asistir a la representación de sus piezas de teatro", explicó y avanzó que varias editoriales de la isla preparan la publicación de una colección casi completa de sus textos, que incluirá por primera vez sus ensayos. "Virgilio Piñera antes de morir me dijo: 'cuida mi obra' y (yo) hago lo posible por cumplir ese mandato", añadió Arrufat.
Piñera fue una de las figuras literarias marginadas por la política de cultura oficial de la isla en la década de setenta que los censuró y colocó en el ostracismo intelectual por motivos como sus preferencias sexuales, religiosas o su actitud crítica.
(nota tomada de El Espectador.)
Poema
En la puerta de mi vecino
un papelito me dejó helado.
“No me molesten. Estoy llorando.
Y consolarme ya nadie puede."
Ahora yo sueño con mi vecino.
Y mientras sueño, abro la puerta.
Adentro veo mi propia cara,
mi propia cara bañada en lágrimas.
(1962)
(texto tomado del blog ´lafincadesosa´)
El escritor Antón Arrufat, Premio Nacional de Literatura del año 2000, albacea de la obra literaria de Piñera y presidente de la comisión organizadora de los homenajes aseguró que esta celebración por todo un año es la "reparación y el saldo de una deuda con el gran escritor que estuvo marginado".
"Es la posibilidad de que los lectores tengan su obra y puedan asistir a la representación de sus piezas de teatro", explicó y avanzó que varias editoriales de la isla preparan la publicación de una colección casi completa de sus textos, que incluirá por primera vez sus ensayos. "Virgilio Piñera antes de morir me dijo: 'cuida mi obra' y (yo) hago lo posible por cumplir ese mandato", añadió Arrufat.
Piñera fue una de las figuras literarias marginadas por la política de cultura oficial de la isla en la década de setenta que los censuró y colocó en el ostracismo intelectual por motivos como sus preferencias sexuales, religiosas o su actitud crítica.
(nota tomada de El Espectador.)
Poema
En la puerta de mi vecino
un papelito me dejó helado.
“No me molesten. Estoy llorando.
Y consolarme ya nadie puede."
Ahora yo sueño con mi vecino.
Y mientras sueño, abro la puerta.
Adentro veo mi propia cara,
mi propia cara bañada en lágrimas.
(1962)
(texto tomado del blog ´lafincadesosa´)
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