La querella
El camión recolector de basura
viene una vez a la semana:
recoge de casa los residuos
que, a su vez, recogimos nosotros
de aquellos basureros iluminados,
día y noche.
El conductor demuestra orden
al separarlos según el alfabeto:
almohadas, bocas, cobertores,
todos cargados de hambre y sueño.
La campana que tañe breve
nos convoca a salir del invernadero
y entre brumas le entregamos,
otra vez, nuevas derrotas, cansancio.
Un día, lo sabemos, ya no vendrá
ni atenderemos al llamado:
habremos mudado de domicilio,
irremediablemente.
Preguntaremos por él sin que nadie
atienda a su tañido ni a nuestra congoja.
sábado, 19 de enero de 2013
viernes, 18 de enero de 2013
Jodie Foster sin talento
Asombrado quedéme, este lunes a la hora del primer caviar, cuando el informativo de TVE me ofreció amplia cobertura de la entrega de un Globo de Oro a Jodie Foster, sin citar que la actriz y directora había dedicado su discurso a vindicar su lesbianismo. El parte se limitó a decir que había dedicado el premio a su familia, sin especificar, por supuesto, que su familia son dos hijos adoptados junto a su ex pareja fémina.
En mi estolidez malpensante, en principio pensé que los redactores del telediario habían sufrido un arrebato autocensor de inspiración roucovareliana. Mas no. Eso no puede ocurrir en un país del primer mundo, con billete solo de ida hacia el tercero, y de constitución aconfesional. Lo que le ocurrió a los redactores de TVE es que esa mañana se habían leído La Gaceta.
La Gaceta, para quien ande desinformado de las excelencias culturales del país, es un joven y arrogante periódico nacido en el apacible y susurrante seno informativo de Intereconomía. Aquella mañana de autos en la que Jodie Foster apareció en TVE como una niña muy familiar y escasísimamente lesbiana, La Gaceta publicaba a mucha plana una entrevista con Philippe Ariño, un chico católico vestido de lila que, desde que no folla, se dedica al pentámetro yámbico libre. O sea, al verso: “Nadie imagina lo feliz que soy desde que no practico la homosexualidad”, decía en vocingleros titulares.
Este marqués de Bradomín inverso –guapo, católico y poco sentimental– antes era profesor de español en Francia, pero ahora está de excedencia porque se dedica a dar charlas remuneradas para difundir su credo en colegios católicos y orgías de incienso y mirra: “Todo está muy claro: no estoy convencido de que la pareja homosexual sea lo mejor que le puede ocurrir a uno que se siente homosexual de forma duradera. A día de hoy, no me he topado con uniones homosexuales que de verdad sean sólidas, resplandecientes y satisfactorias a largo plazo. Por eso he elegido vivir la continencia, es decir, entregar mi homosexualidad a Jesucristo y a su Iglesia”.
Cuando Jodie Foster reconoció su más que resabida homosexualidad en los Globos de Oro, balbuceaba. Philippe Ariño, muy al contrario, gritaba desde el interior de su traje lila su católica renuncia al gusto por los varones. TVE elidió los balbuceos lésbicos de Jodie poniendo una voz en off que ensalzaba a la familia, como si la familia de la actriz fuera tradicional, católica, obámica, pepera y atendida sanitariamente por un Güemes dimitido. La Gaceta, sin embargo, dio rienda suelta al misticismo apóstata gay de Philippe Ariño. Pues yo me quedo con La Gaceta.
La manipulación es mejor informadora que el silencio. Porque el silencio no nos deja ni margen para descreer. Y estamos hablando de una televisión pública, que a mí me cuesta una pasta, no sé al lector. Que La Gaceta, con las contradicciones, o no, de su casto homosexual purpurado, me diga más verdad que el silencio de mi tele, me duele un poco por el antifonario (lo siento, pero la expresión es propia del campo semántico de este artículo).
Algunos de mis despreciables lectores (que son todos) dirán que el hecho de que Jodie Foster haya aireado su homosexualidad no es noticia. Que la noticia es el Globo de Oro. Pues no.
La noticia, creo en mi cortedad, es que una actriz del siglo XXI, nacida en la cuna de las libertades, tenga que esperar 50 años y un acto público para seguir avergonzándose de ser lesbiana. P ara balbucear “soy lesbiana” mientras recoge uno de los reconocimientos más importantes del chiringuito de su arte.
Somos australopitecos, en esto del sexo que sobrepasa la postura del misionero. Si yo, en este artículo, le llamo a alguien maricón, o lesbiana, o bisexual, o chupapollas, o bollera, me pueden demandar por muchas cosas. La libertad la tendremos cuando los verdaderos insultos, los insultos irreversibles, sean manipulador, censor o silencioso. Sobre todo silencioso, que ni te deja baza al conocimiento o a la réplica. Como esa TVE que pago, me calla cosas y no es mía.
El día en que las palabras maricón, lesbiana, chupapollas, bollera, julandrón, tortilla, gay, comecoños o puta no se consideren insultos, sino opciones orgullosas de vida, serán por fin sinónimos de la hoy casi impronunciable palabra libertad.
(artículo de Anibal Málvar en el sitio "Público". Tuviste un par de amigos que fueron pareja. Había noches que uno de ellos le telefoneaba a otro amigo para pedirle que lo acompañara a Emergencias de algún hospital pues había herido a su compañero. Como el hecho era frecuente y del dominio público entre los pintores -ellos se aplicaban a las artes visuales-, me dice Fernando que en una ocasión llegó a casa de los Enriques -ambos ostentaban el mismo nombre- y vio al final de una escalera a uno de ellos inconsciente: pensó lo peor, que el otro lo había ultimado. Más tarde se enteró que el Enrique inconsciente había sido presa de un coma diabético. Ambos ya murieron. No sé si felices. Pero vivieron juntos muchos años. En aquel entonces ni siquiera se soñaba que un día se legalizarían los matrimonios entre personas del mismo sexo. Y ahora, en México, se han multiplicado los predicadores del corte de Philippe Ariño que van por la radio, la tele y los parques públicos anunciando el fin del mundo -Maya-. Pero son profetas a los que todo les falla, incluso el pene.)
En mi estolidez malpensante, en principio pensé que los redactores del telediario habían sufrido un arrebato autocensor de inspiración roucovareliana. Mas no. Eso no puede ocurrir en un país del primer mundo, con billete solo de ida hacia el tercero, y de constitución aconfesional. Lo que le ocurrió a los redactores de TVE es que esa mañana se habían leído La Gaceta.
La Gaceta, para quien ande desinformado de las excelencias culturales del país, es un joven y arrogante periódico nacido en el apacible y susurrante seno informativo de Intereconomía. Aquella mañana de autos en la que Jodie Foster apareció en TVE como una niña muy familiar y escasísimamente lesbiana, La Gaceta publicaba a mucha plana una entrevista con Philippe Ariño, un chico católico vestido de lila que, desde que no folla, se dedica al pentámetro yámbico libre. O sea, al verso: “Nadie imagina lo feliz que soy desde que no practico la homosexualidad”, decía en vocingleros titulares.
Este marqués de Bradomín inverso –guapo, católico y poco sentimental– antes era profesor de español en Francia, pero ahora está de excedencia porque se dedica a dar charlas remuneradas para difundir su credo en colegios católicos y orgías de incienso y mirra: “Todo está muy claro: no estoy convencido de que la pareja homosexual sea lo mejor que le puede ocurrir a uno que se siente homosexual de forma duradera. A día de hoy, no me he topado con uniones homosexuales que de verdad sean sólidas, resplandecientes y satisfactorias a largo plazo. Por eso he elegido vivir la continencia, es decir, entregar mi homosexualidad a Jesucristo y a su Iglesia”.
Cuando Jodie Foster reconoció su más que resabida homosexualidad en los Globos de Oro, balbuceaba. Philippe Ariño, muy al contrario, gritaba desde el interior de su traje lila su católica renuncia al gusto por los varones. TVE elidió los balbuceos lésbicos de Jodie poniendo una voz en off que ensalzaba a la familia, como si la familia de la actriz fuera tradicional, católica, obámica, pepera y atendida sanitariamente por un Güemes dimitido. La Gaceta, sin embargo, dio rienda suelta al misticismo apóstata gay de Philippe Ariño. Pues yo me quedo con La Gaceta.
La manipulación es mejor informadora que el silencio. Porque el silencio no nos deja ni margen para descreer. Y estamos hablando de una televisión pública, que a mí me cuesta una pasta, no sé al lector. Que La Gaceta, con las contradicciones, o no, de su casto homosexual purpurado, me diga más verdad que el silencio de mi tele, me duele un poco por el antifonario (lo siento, pero la expresión es propia del campo semántico de este artículo).
Algunos de mis despreciables lectores (que son todos) dirán que el hecho de que Jodie Foster haya aireado su homosexualidad no es noticia. Que la noticia es el Globo de Oro. Pues no.
La noticia, creo en mi cortedad, es que una actriz del siglo XXI, nacida en la cuna de las libertades, tenga que esperar 50 años y un acto público para seguir avergonzándose de ser lesbiana. P ara balbucear “soy lesbiana” mientras recoge uno de los reconocimientos más importantes del chiringuito de su arte.
Somos australopitecos, en esto del sexo que sobrepasa la postura del misionero. Si yo, en este artículo, le llamo a alguien maricón, o lesbiana, o bisexual, o chupapollas, o bollera, me pueden demandar por muchas cosas. La libertad la tendremos cuando los verdaderos insultos, los insultos irreversibles, sean manipulador, censor o silencioso. Sobre todo silencioso, que ni te deja baza al conocimiento o a la réplica. Como esa TVE que pago, me calla cosas y no es mía.
El día en que las palabras maricón, lesbiana, chupapollas, bollera, julandrón, tortilla, gay, comecoños o puta no se consideren insultos, sino opciones orgullosas de vida, serán por fin sinónimos de la hoy casi impronunciable palabra libertad.
(artículo de Anibal Málvar en el sitio "Público". Tuviste un par de amigos que fueron pareja. Había noches que uno de ellos le telefoneaba a otro amigo para pedirle que lo acompañara a Emergencias de algún hospital pues había herido a su compañero. Como el hecho era frecuente y del dominio público entre los pintores -ellos se aplicaban a las artes visuales-, me dice Fernando que en una ocasión llegó a casa de los Enriques -ambos ostentaban el mismo nombre- y vio al final de una escalera a uno de ellos inconsciente: pensó lo peor, que el otro lo había ultimado. Más tarde se enteró que el Enrique inconsciente había sido presa de un coma diabético. Ambos ya murieron. No sé si felices. Pero vivieron juntos muchos años. En aquel entonces ni siquiera se soñaba que un día se legalizarían los matrimonios entre personas del mismo sexo. Y ahora, en México, se han multiplicado los predicadores del corte de Philippe Ariño que van por la radio, la tele y los parques públicos anunciando el fin del mundo -Maya-. Pero son profetas a los que todo les falla, incluso el pene.)
miércoles, 16 de enero de 2013
Madres de desaparecidas reciben "atole"
Chihahua, Chih.- Con una temperatura de hasta diez grados bajo cero, con indignación, dolor y coraje a cuestas, un grupo de tres madres y un padre de mujeres desaparecidas emprendieron anoche una caminata de Juárez a Chihuahua (más de 400 kilómetros), con el fin de reprochar al gobernador César Duarte Jáquez que no haya investigado estos casos.
Ayer en la tarde emprendieron el camino después de asistir al funeral de Beatriz Alejandra Hernández Trejo, joven identificada después de un año de haber encontrado su cuerpo en el Valle de Juárez.
Pasaron la noche en Samalayuca, donde el presidente seccional Javier Meléndez les ofreció cena y un lugar dónde quedarse, aunque anoche se registró la temperatura más baja de la temporada invernal, por lo que pasaron frío.
Karla Castañeda, madre de Cinthia Jocabed Castañeda Alvarado, explicó esta mañana que caminan para pedir justicia al gobernador: “Ya que él no pudo venir a acá, nosotros vamos y si no nos puede recibir, de ahí nos vamos a México para buscar a Peña Nieto y exigirle resultados, porque estamos hartos de que nos den atole con el dedo y Duarte no cumple nada, no hay nada de resultados”.
Manifestó que para ellos como padres no es fácil caminar con la temperatura que se ha registrado, pues sufren dolor el pecho, pero la voluntad y el ánimo de buscar justicia es más fuerte: “Ya estamos muertos en vida, ¿qué más podemos perder?”
Y es que con las desapariciones de sus hijas, las madres se convierten en abogadas, investigadoras y hasta psicólogas, dice Karla Castañeda, “porque ni para eso sirve la Fiscalía, nosotros terminamos sabiendo más que ellos”.
Señaló que les han llevado evidencias para que investiguen los casos como trata de personas, pero no les han hecho caso: “A ver, ¿qué están esperando para rescatar a Berenice? Ya se les dijo dónde está y la quieren ubicar un mes después de que se les dijo dónde estaba. ¿Quieren que se las llevemos así, de la mano?”.
Norma Ledezma Ortega, coordinadora de la asociación Justicia para Nuestras Hijas, denunció que las autoridades han sido indiferentes a investigar los casos, ya que ellas han señalado que la investigación debe estar orientada al crimen organizado, a la trata de personas y la complicidad con funcionarios, por los datos que los mismos familiares han recabado.
“La fiscalía ha sido indiferente ante la hipótesis y se han negado a realizar la investigación correspondiente con efectividad. Los recientes crímenes de las doce jóvenes que han identificado en esa zona permanecen impunes”, lamentó Norma Ledezma.
Recordó que entre enero y febrero de 2012 se encontraron múltiples restos óseos, de los cuales han sido identificadas doce mujeres jóvenes que contaban con reporte de desaparición en distintas fechas, entre ellas Jessica Leticia Peña García y Perla Ivonne Aguirre González. Un número indeterminado de restos de mujeres continúa sin ser identificado.
El primer cuerpo encontrado en la zona del Valle de Juárez fue el de Adriana Sarmiento, el 5 de noviembre de 2009 y Ledezma Ortega denunció que la fiscalía mostró un retraso injustificable en el cotejo de ADN con la familia de Adriana.
“Una vez realizado, escondió durante meses los resultados de las pruebas. Fue hasta casi dos años después, en noviembre de 2011, que notificaron a la familia que se trataba de Adriana”, recriminó.
De acuerdo con Justicia para Nuestras Hijas, entre 2009 y 2011 grupos del crimen organizado habrían utilizado la zona del Valle de Juárez para depositar los cuerpos de jovencitas.
A las 8 de la mañana, el grupo de padres de familia salió de Samalayuca para reanudar la caminata y pedir además, que las autoridades les entreguen los restos que aún tienen en el Servicio Médico Forense.
Las madres y el padre de las jóvenes son escoltadas por elementos de la Policía Estatal Única y una ambulancia, que envió hoy la Fiscalía General del Estado, luego de que anoche rechazaron ser trasladados a la capital y hospedados en un hotel para esperar la entrevista con Duarte.
Durante la mañana llegó el titular de la Fiscalía Especializada de la Mujer, Ernesto Jáuregui Venegas, quien se entrevistó con el grupo.
Quienes forman parte de la manifestación son: Juana Ibarra, mamá de Gabriela Espinoza Ibarra; Bertha Alicia García, madre de Brenda Berenice Castillo; Karla García, mamá de Jocabed Castañeda; la mamá de Jésica Ivonne Padilla Cuéllar y José Luis Castillo, padre de Esmeralda Castillo.
(nota de Patricia Mayorga en el sitio "Proceso".)
Ayer en la tarde emprendieron el camino después de asistir al funeral de Beatriz Alejandra Hernández Trejo, joven identificada después de un año de haber encontrado su cuerpo en el Valle de Juárez.
Pasaron la noche en Samalayuca, donde el presidente seccional Javier Meléndez les ofreció cena y un lugar dónde quedarse, aunque anoche se registró la temperatura más baja de la temporada invernal, por lo que pasaron frío.
Karla Castañeda, madre de Cinthia Jocabed Castañeda Alvarado, explicó esta mañana que caminan para pedir justicia al gobernador: “Ya que él no pudo venir a acá, nosotros vamos y si no nos puede recibir, de ahí nos vamos a México para buscar a Peña Nieto y exigirle resultados, porque estamos hartos de que nos den atole con el dedo y Duarte no cumple nada, no hay nada de resultados”.
Manifestó que para ellos como padres no es fácil caminar con la temperatura que se ha registrado, pues sufren dolor el pecho, pero la voluntad y el ánimo de buscar justicia es más fuerte: “Ya estamos muertos en vida, ¿qué más podemos perder?”
Y es que con las desapariciones de sus hijas, las madres se convierten en abogadas, investigadoras y hasta psicólogas, dice Karla Castañeda, “porque ni para eso sirve la Fiscalía, nosotros terminamos sabiendo más que ellos”.
Señaló que les han llevado evidencias para que investiguen los casos como trata de personas, pero no les han hecho caso: “A ver, ¿qué están esperando para rescatar a Berenice? Ya se les dijo dónde está y la quieren ubicar un mes después de que se les dijo dónde estaba. ¿Quieren que se las llevemos así, de la mano?”.
Norma Ledezma Ortega, coordinadora de la asociación Justicia para Nuestras Hijas, denunció que las autoridades han sido indiferentes a investigar los casos, ya que ellas han señalado que la investigación debe estar orientada al crimen organizado, a la trata de personas y la complicidad con funcionarios, por los datos que los mismos familiares han recabado.
“La fiscalía ha sido indiferente ante la hipótesis y se han negado a realizar la investigación correspondiente con efectividad. Los recientes crímenes de las doce jóvenes que han identificado en esa zona permanecen impunes”, lamentó Norma Ledezma.
Recordó que entre enero y febrero de 2012 se encontraron múltiples restos óseos, de los cuales han sido identificadas doce mujeres jóvenes que contaban con reporte de desaparición en distintas fechas, entre ellas Jessica Leticia Peña García y Perla Ivonne Aguirre González. Un número indeterminado de restos de mujeres continúa sin ser identificado.
El primer cuerpo encontrado en la zona del Valle de Juárez fue el de Adriana Sarmiento, el 5 de noviembre de 2009 y Ledezma Ortega denunció que la fiscalía mostró un retraso injustificable en el cotejo de ADN con la familia de Adriana.
“Una vez realizado, escondió durante meses los resultados de las pruebas. Fue hasta casi dos años después, en noviembre de 2011, que notificaron a la familia que se trataba de Adriana”, recriminó.
De acuerdo con Justicia para Nuestras Hijas, entre 2009 y 2011 grupos del crimen organizado habrían utilizado la zona del Valle de Juárez para depositar los cuerpos de jovencitas.
A las 8 de la mañana, el grupo de padres de familia salió de Samalayuca para reanudar la caminata y pedir además, que las autoridades les entreguen los restos que aún tienen en el Servicio Médico Forense.
Las madres y el padre de las jóvenes son escoltadas por elementos de la Policía Estatal Única y una ambulancia, que envió hoy la Fiscalía General del Estado, luego de que anoche rechazaron ser trasladados a la capital y hospedados en un hotel para esperar la entrevista con Duarte.
Durante la mañana llegó el titular de la Fiscalía Especializada de la Mujer, Ernesto Jáuregui Venegas, quien se entrevistó con el grupo.
Quienes forman parte de la manifestación son: Juana Ibarra, mamá de Gabriela Espinoza Ibarra; Bertha Alicia García, madre de Brenda Berenice Castillo; Karla García, mamá de Jocabed Castañeda; la mamá de Jésica Ivonne Padilla Cuéllar y José Luis Castillo, padre de Esmeralda Castillo.
(nota de Patricia Mayorga en el sitio "Proceso".)
Paula de Allende (1938/1979 )
Para inventarnos
Algunas veces nos embarcamos
en el agua amarga de los días;
otras, nos signamos
con la raíz de la mandrágora
o nos arañamos la piel con la centuria
y así nos vamos.
Buscamos nuevos modos de inventarnos
hasta que,
atadas las cosas a lo lejos,
vemos la esfinge coloquial que se levanta;
y el tigre, el leopardo,
el lagarto, los buitres
nos dejan una agonía fugitiva,
dentelladas nos marcan,
arabescos sobre la piel nos muerden.
(texto tomado de Acuático lecho espejo del sol, editoción Universidad Autónoma del Estado de México/ Universidad Autónoma de Querétaro, colección Alimón, 1982.)
Algunas veces nos embarcamos
en el agua amarga de los días;
otras, nos signamos
con la raíz de la mandrágora
o nos arañamos la piel con la centuria
y así nos vamos.
Buscamos nuevos modos de inventarnos
hasta que,
atadas las cosas a lo lejos,
vemos la esfinge coloquial que se levanta;
y el tigre, el leopardo,
el lagarto, los buitres
nos dejan una agonía fugitiva,
dentelladas nos marcan,
arabescos sobre la piel nos muerden.
(texto tomado de Acuático lecho espejo del sol, editoción Universidad Autónoma del Estado de México/ Universidad Autónoma de Querétaro, colección Alimón, 1982.)
martes, 15 de enero de 2013
Muere Nagisa Oshima
lunes, 14 de enero de 2013
Caín y Abel: los Buddenbrook
La última sensación del león literario Thomas Mann tiene más de un siglo y está expresada no en páginas sino en 500 caracteres. En una de las 81 tarjetas postales descubiertas recientemente, Mann le escribe poéticamente a su hermano mayor, Heinrich, sobre el yogur "gustoso y levemente laxativo", y se explaya sobre las bondades del café descafeinado para la salud.
En un estilo diferente y accesible, los mensajes suavizan la imagen del titán de las letras famoso por obras maestras largas y difíciles como "La Montaña Mágica" y la saga familiar de los "Buddenbrook".
Una serie de tarjetas postales, escritas entre 1901 y 1928 y halladas por los nietos de Heinrich entre los efectos de su hija, van desplazándose en un monitor gigantesco del museo Buddenbrookhaus de esta ciudad, dispuestas de una manera que evoca los mensajes de texto. Este año, los funcionarios se aprestan a ampliar el museo al tiempo que se esfuerzan por ver cómo hacer que este autor ganador del Nobel y de libros voluminosos se vuelva más accesible para generaciones que se nutren de mensajes en Twitter y actualizaciones de estatus.
Para numerosos lectores, la conexión con la obra y con el autor constituye el máximo atractivo que presenta un lugar, como por ejemplo visitar los sitios de Dublín que Joyce describió en el "Ulises".
"Tiene que haber algo acerca del lugar, algo extraordinario que no se pueda encontrar en Internet", dijo Holger Pils, responsable del Buddenbrookhaus. "La necesidad de vivir la experiencia del lugar está creciendo porque todo lo demás es bidimensional".
En algunos aspectos, los Mann son perfectos para una época chismosa y confesional. Los hermanos son como la versión alemana de las hermanas Brontë con una pizca de Caín y Abel, no violentos pero de todos modos rivales. La historia familiar incluye prosperidad y poder, una caída en desgracia, una pelea fraternal, suicidio y escándalo.
"Los Buddenbrook", un gigante de la literatura, continúa fascinando a los alemanes. La novela hace una crónica de la decadencia de una familia dedicada al comercio basada en los Mann. Una parte considerable de la acción en el libro representa una versión novelada de la casa donde vivieron los abuelos del escritor, que actualmente alberga el museo.
La casa está situada frente a la iglesia de Santa María, donde, en el libro, "el viento soplaba entre los vericuetos de sus enormes ángulos góticos". Una noche reciente, los invitados comieron merengues como los descritos en la novela y escucharon a un actor leyendo la escena de Navidad que describe el libro.
Pagaron alrededor de US$86 por una cena y una visita guiada a los puntos salientes de las vidas y las obras de los hermanos.
"Los personajes de la novela están fuertemente ligados a personas reales, a la realidad de esta gran literatura", dijo Thomas Katschewitz, de 52 años, cuando el tour se detuvo frente a la antigua escuela que frecuentaron los hermanos.
Hans Wisskirchen, experto en Thomas Mann y director de todos los museos de Lübeck, manipulaba la otra tarde con delicadeza una tarjeta con un sello postal del Reich alemán de 1904. "Saluda de mi parte al Dr. Von Hartungen", escribió Thomas a su hermano en el sanatorio de Riva. Para los fanáticos de Mann, la referencia evoca escenas de "La Montaña Mágica", una obra inspirada, en parte, por el médico y por el refugio de su curación.
Muchos alemanes están al tanto de los hechos que rodearon a los hermanos: su desacuerdo por la Primera Guerra Mundial, a la que Heinrich se oponía; y su relación en general fría. Las tarjetas postales fueron noticia en parte porque contenían la sorpresa de un Thomas presuntamente estirado haciendo referencia a pantuflas y dentistas. También habría que rever parte de la enemistad entre Thomas y Heinrich.
Bettina Fenner, de 45 años y profesora en Lübeck que participó en la visita y la cena, dijo que para sus alumnos del secundario los "Buddenbrook" son relevantes. "En definitiva, todos tenemos una historia familiar".
(nota de Nicholas Kulish en The New York Times, sin crédito para el traductor, tomada del sitio "revista ñ", Clarín.)
En un estilo diferente y accesible, los mensajes suavizan la imagen del titán de las letras famoso por obras maestras largas y difíciles como "La Montaña Mágica" y la saga familiar de los "Buddenbrook".
Una serie de tarjetas postales, escritas entre 1901 y 1928 y halladas por los nietos de Heinrich entre los efectos de su hija, van desplazándose en un monitor gigantesco del museo Buddenbrookhaus de esta ciudad, dispuestas de una manera que evoca los mensajes de texto. Este año, los funcionarios se aprestan a ampliar el museo al tiempo que se esfuerzan por ver cómo hacer que este autor ganador del Nobel y de libros voluminosos se vuelva más accesible para generaciones que se nutren de mensajes en Twitter y actualizaciones de estatus.
Para numerosos lectores, la conexión con la obra y con el autor constituye el máximo atractivo que presenta un lugar, como por ejemplo visitar los sitios de Dublín que Joyce describió en el "Ulises".
"Tiene que haber algo acerca del lugar, algo extraordinario que no se pueda encontrar en Internet", dijo Holger Pils, responsable del Buddenbrookhaus. "La necesidad de vivir la experiencia del lugar está creciendo porque todo lo demás es bidimensional".
En algunos aspectos, los Mann son perfectos para una época chismosa y confesional. Los hermanos son como la versión alemana de las hermanas Brontë con una pizca de Caín y Abel, no violentos pero de todos modos rivales. La historia familiar incluye prosperidad y poder, una caída en desgracia, una pelea fraternal, suicidio y escándalo.
"Los Buddenbrook", un gigante de la literatura, continúa fascinando a los alemanes. La novela hace una crónica de la decadencia de una familia dedicada al comercio basada en los Mann. Una parte considerable de la acción en el libro representa una versión novelada de la casa donde vivieron los abuelos del escritor, que actualmente alberga el museo.
La casa está situada frente a la iglesia de Santa María, donde, en el libro, "el viento soplaba entre los vericuetos de sus enormes ángulos góticos". Una noche reciente, los invitados comieron merengues como los descritos en la novela y escucharon a un actor leyendo la escena de Navidad que describe el libro.
Pagaron alrededor de US$86 por una cena y una visita guiada a los puntos salientes de las vidas y las obras de los hermanos.
"Los personajes de la novela están fuertemente ligados a personas reales, a la realidad de esta gran literatura", dijo Thomas Katschewitz, de 52 años, cuando el tour se detuvo frente a la antigua escuela que frecuentaron los hermanos.
Hans Wisskirchen, experto en Thomas Mann y director de todos los museos de Lübeck, manipulaba la otra tarde con delicadeza una tarjeta con un sello postal del Reich alemán de 1904. "Saluda de mi parte al Dr. Von Hartungen", escribió Thomas a su hermano en el sanatorio de Riva. Para los fanáticos de Mann, la referencia evoca escenas de "La Montaña Mágica", una obra inspirada, en parte, por el médico y por el refugio de su curación.
Muchos alemanes están al tanto de los hechos que rodearon a los hermanos: su desacuerdo por la Primera Guerra Mundial, a la que Heinrich se oponía; y su relación en general fría. Las tarjetas postales fueron noticia en parte porque contenían la sorpresa de un Thomas presuntamente estirado haciendo referencia a pantuflas y dentistas. También habría que rever parte de la enemistad entre Thomas y Heinrich.
Bettina Fenner, de 45 años y profesora en Lübeck que participó en la visita y la cena, dijo que para sus alumnos del secundario los "Buddenbrook" son relevantes. "En definitiva, todos tenemos una historia familiar".
(nota de Nicholas Kulish en The New York Times, sin crédito para el traductor, tomada del sitio "revista ñ", Clarín.)
domingo, 13 de enero de 2013
Real de Catorce, hace 30 años
El 28 de octubre de 2006 el compositor y músico mexicano José Cruz sufrió un paro respiratorio y un brote remisión, los que comprobaron una esclerosis múltiple. Perdió la memoria y el habla temporalmente y comenzó su batalla por tratar de controlar una enfermedad incurable. Abandonó las giras y los conciertos, lo que provocó que los músicos del grupo resintieran su ausencia y la falta de presentaciones y lo demandaran por salarios caídos, pues querían forzarlo a seguir trabajando a pesar de su discapacidad. La situación se resolvió a favor del compositor, quien así conservó el nombre y los derechos sobre el grupo y las canciones de su autoría.
Pero su batalla contra la enfermedad continúa y se ha mantenido gracias a una red de amigos y colegas y a su familia, quienes lo apoyan en su carrera, en su enfermedad y en su trabajo creativo. Luego de los tratamientos pudo en alguna medida recuperarse y regresar a los escenarios de la Sala Ollin Yolitzli y del Teatro de la Ciudad en agosto y septiembre de 2007. Desde entonces, y cuando la enfermedad se lo permite, sigue tocando como siempre.
“Tenía varias lesiones en el cerebro que me afectaron el habla, pero pude seguir cantando, esa zona del cerebro no se afectó. Estoy muy cerca del dolor, pero seguir cantando y bluseando es un milagro, una bendición...”, dice en entrevista.
El grupo de blues Real de Catorce cumplió 30 años de fundado en diciembre de 2012 y su leyenda resuena por su honestidad artística ejemplar en la historia del rock y del blues en México. Durante esos años y con integrantes diversos, el grupo grabó una decena de discos memorables y un documental que captura el feeling blusero de sus conciertos. Después de haberse presentado seis años en el Festival Cervantino y de recorrer el país en diversas giras durante más de 10 años, por primera vez José y Real de Catorce han sido invitados al Festival Vive Latino, pero mientras tanto, estarán también en El Multiforo Alicia.
Inicios
Yo tocaba en 1981 en el Foro Tlalpan con Emilia Almazán, Roberto González, Jaime López, Cox Gaitán y Eblen Macari. Por esos años 1981-82 se fueron sucediendo las cosas. En 1982 tocamos por primera vez como Real de Catorce en el Centro de Educación Artística Diego Rivera (Cedart), en la colonia Campestre Churubusco. Esa tarde también debutó Botellita de Jerez. Digamos que ahí empezó Real. En el bajo estaba Hugo Garduño y en la guitarra Israel, todavía no era Pepe Iglesias. Lo fundé en el 82 pero en el 85 se hizo digamos más oficial en Rockotitlán, una noche en que había nomás 15 gatos por ahí. Posteriormente empezamos a tocar con Betsy Pecannins y también hicimos una gira donde ya éramos el gran guitarrista José Iglesias, el bajista Severo Viñas, en la batería Fernando Abrego, y yo en la guitarra y la armónica.
Producción
Con esa primera agrupación hicimos Real de Catorce (1987), Tiempos oscuros (1988) y hasta el tercero disco, Mis amigos muertos (1989). Después hubo un cambio de bajista y entró Juan Cristóbal Pérez Grobet, que el grabó a partir de Voces interiores (1992), Contraley (1994) y Cicatrices (1998). Ya después entró Jorge Velasco, una buen bajista, y él grabó el disco Nueve (2000), de puro blues y Voy a morir (2002) que fue el último disco que hice con estos músicos. Quiero creer que es uno de los mejores discos que grabé. Son 10 en total (dos en vivo) más los discos como solista José Cruz y sus hikuris, Lección de vida (2009), y el reciente Una razón para vivir (2012), que es un tema que le compuse a la fallecida Rita Guerrero.
La enfermedad
Me atreví a grabar Lección de vida en 2009, lo que me produjo una recaída por toda la chinga. Pero ya con mis propios ritmos y a mi tiempo grabé este disco doble de 2012, Una razón para vivir. Por la enfermedad tardé casi un año en volver al escenario y empezar poco a poco a recuperarme. No hay semana en que no tengan que llevarme al hospital para ponerme cortisona. Porque tengo dos enfermedades hiperhomocistinemia, una falta de coagulación que me ha provocado dos trombos en las piernas, y esclerosis múltiple. Me aplican interferón, para controlarla porque es incurable. Estoy muy cerca del dolor, pero yo sigo cantando y bluseando porque esa zona del cerebro quedó intacta, fue un milagro, una bendición...
Los del Festival miraron hacia Real de Catorce porque el 12 de diciembre del año pasado cumplimos 30 años. Nosotros nos presentamos seis veces en el Cervantino y nunca nos habían invitado al Vive Latino, aunque tampoco nos urgía... Hicieron la presentación de los grupos y ahí me preguntaron qué opinaba yo de la invitación. Les dije: “Opino que ustedes se han perdido de un buen blues y unas buenas canciones durante todo este tiempo”. Me ví mamón pero es la verdad...
(entrevista de Alejandro de la Garza, duplicada del sitio "milenio".)
Pero su batalla contra la enfermedad continúa y se ha mantenido gracias a una red de amigos y colegas y a su familia, quienes lo apoyan en su carrera, en su enfermedad y en su trabajo creativo. Luego de los tratamientos pudo en alguna medida recuperarse y regresar a los escenarios de la Sala Ollin Yolitzli y del Teatro de la Ciudad en agosto y septiembre de 2007. Desde entonces, y cuando la enfermedad se lo permite, sigue tocando como siempre.
“Tenía varias lesiones en el cerebro que me afectaron el habla, pero pude seguir cantando, esa zona del cerebro no se afectó. Estoy muy cerca del dolor, pero seguir cantando y bluseando es un milagro, una bendición...”, dice en entrevista.
El grupo de blues Real de Catorce cumplió 30 años de fundado en diciembre de 2012 y su leyenda resuena por su honestidad artística ejemplar en la historia del rock y del blues en México. Durante esos años y con integrantes diversos, el grupo grabó una decena de discos memorables y un documental que captura el feeling blusero de sus conciertos. Después de haberse presentado seis años en el Festival Cervantino y de recorrer el país en diversas giras durante más de 10 años, por primera vez José y Real de Catorce han sido invitados al Festival Vive Latino, pero mientras tanto, estarán también en El Multiforo Alicia.
Inicios
Yo tocaba en 1981 en el Foro Tlalpan con Emilia Almazán, Roberto González, Jaime López, Cox Gaitán y Eblen Macari. Por esos años 1981-82 se fueron sucediendo las cosas. En 1982 tocamos por primera vez como Real de Catorce en el Centro de Educación Artística Diego Rivera (Cedart), en la colonia Campestre Churubusco. Esa tarde también debutó Botellita de Jerez. Digamos que ahí empezó Real. En el bajo estaba Hugo Garduño y en la guitarra Israel, todavía no era Pepe Iglesias. Lo fundé en el 82 pero en el 85 se hizo digamos más oficial en Rockotitlán, una noche en que había nomás 15 gatos por ahí. Posteriormente empezamos a tocar con Betsy Pecannins y también hicimos una gira donde ya éramos el gran guitarrista José Iglesias, el bajista Severo Viñas, en la batería Fernando Abrego, y yo en la guitarra y la armónica.
Producción
Con esa primera agrupación hicimos Real de Catorce (1987), Tiempos oscuros (1988) y hasta el tercero disco, Mis amigos muertos (1989). Después hubo un cambio de bajista y entró Juan Cristóbal Pérez Grobet, que el grabó a partir de Voces interiores (1992), Contraley (1994) y Cicatrices (1998). Ya después entró Jorge Velasco, una buen bajista, y él grabó el disco Nueve (2000), de puro blues y Voy a morir (2002) que fue el último disco que hice con estos músicos. Quiero creer que es uno de los mejores discos que grabé. Son 10 en total (dos en vivo) más los discos como solista José Cruz y sus hikuris, Lección de vida (2009), y el reciente Una razón para vivir (2012), que es un tema que le compuse a la fallecida Rita Guerrero.
La enfermedad
Me atreví a grabar Lección de vida en 2009, lo que me produjo una recaída por toda la chinga. Pero ya con mis propios ritmos y a mi tiempo grabé este disco doble de 2012, Una razón para vivir. Por la enfermedad tardé casi un año en volver al escenario y empezar poco a poco a recuperarme. No hay semana en que no tengan que llevarme al hospital para ponerme cortisona. Porque tengo dos enfermedades hiperhomocistinemia, una falta de coagulación que me ha provocado dos trombos en las piernas, y esclerosis múltiple. Me aplican interferón, para controlarla porque es incurable. Estoy muy cerca del dolor, pero yo sigo cantando y bluseando porque esa zona del cerebro quedó intacta, fue un milagro, una bendición...
Los del Festival miraron hacia Real de Catorce porque el 12 de diciembre del año pasado cumplimos 30 años. Nosotros nos presentamos seis veces en el Cervantino y nunca nos habían invitado al Vive Latino, aunque tampoco nos urgía... Hicieron la presentación de los grupos y ahí me preguntaron qué opinaba yo de la invitación. Les dije: “Opino que ustedes se han perdido de un buen blues y unas buenas canciones durante todo este tiempo”. Me ví mamón pero es la verdad...
(entrevista de Alejandro de la Garza, duplicada del sitio "milenio".)
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