Deseando morir
Ya que lo preguntan, la mayor parte de los días no me acuerdo.
Camino vestida, sin marcas de ese viaje.
Después, casi innombrable, vuelve la lujuria.
Incluso en ese instante, no tengo nada en contra de la vida.
Conozco bien las hojas que mencionan,
los muebles que sacaron al sol.
Pero los suicidas tienen un idioma propio.
Como los carpinteros, quieren saber con qué herramientas.
Nunca preguntan por qué construir.
Dos veces me pronuncié tan claramente,
poseí al enemigo, me comí al enemigo
le arrebaté su oficio, su magia.
Así, grave y pensativa,
más tibia que el agua o el aceite,
descansé, babeando por el agujero de la boca.
No pensaba en mi cuerpo ante la punta de la aguja.
Ni siquiera había córnea o restos de orina.
Los suicidas ya traicionaron al cuerpo.
Nacieron muertos, aunque no siempre se mueran,
y, deslumbrados, no pueden olvidar una droga tan dulce
que hasta un chico podría mirarla y sonreír.
¡Meterse toda esa vida debajo de la lengua!—
eso, en sí mismo, se vuelve una pasión.
Dirán que la muerte es un hueso triste y golpeado,
con todo, año tras año me espera,
para deshacer con delicadeza una vieja herida,
para soltar mi aliento de su prisión insana.
Compensados así, los suicidas se encuentran a veces
furiosos con el fruto, una luna inflada,
dejan el pan que confundieron con un beso,
dejan la página del libro abierta por descuido,
algo sin decir, el teléfono sin colgar
y el amor, fuera lo que fuese, como una infección.
("el placard", versión sandra toro)
viernes, 21 de abril de 2017
jueves, 20 de abril de 2017
Fernando del Paso (1935 )
Poemar
A bendecirte, mar, yo me consagro:
te encierro en un poema y un milagro.
Invento y tejo tu invisible historia
y de ella el continente: mi memoria.
Memoria que se empapa y se perfuma
en los adioses blancos de la espuma.
Hoy vives en mis ojos, hoy habito
la consonancia azul de tu infinito,
y hago de mis palabras tu recinto:
palomar, casa de agua, laberinto.
Hoy que muero de amor por ti,
[de bruces,
en un remanso de quebradas luces.
("antología de textos de aquí, allá y aculla´", ed. asoc. nal. del libro, 2016)
A bendecirte, mar, yo me consagro:
te encierro en un poema y un milagro.
Invento y tejo tu invisible historia
y de ella el continente: mi memoria.
Memoria que se empapa y se perfuma
en los adioses blancos de la espuma.
Hoy vives en mis ojos, hoy habito
la consonancia azul de tu infinito,
y hago de mis palabras tu recinto:
palomar, casa de agua, laberinto.
Hoy que muero de amor por ti,
[de bruces,
en un remanso de quebradas luces.
("antología de textos de aquí, allá y aculla´", ed. asoc. nal. del libro, 2016)
miércoles, 19 de abril de 2017
Djuna Barnes (1892/1982 )
Desamparo
No hay santuario en el ojo del fósil,
Voyeur, pásalo por alto.
El lento batir de las alas de las damas,
Tendría que haber desfiladeros para cosas así,
Encontrar algo mil años después,
Y sin ninguna utilidad
¡Qué tesoro!
Tendría que haber bosques para viejos
en los que caerse.
Pues verdaderamente he visto a un hombre deshecho
en lágrimas.
Aún hay leche materna en sus lamentaciones.
Su desolación acecha como un perro mordido
Y de ruidosa cola-
Derrama sebo y la blancura prevalece.
Grita "¡Abominable!"
El pobre mercader con el beso en la mano muerta
¿Qué es lo que prestó? Por cuánto prestó
Cuando un hombre se dobla
En falsa enfermedad
(Verdolaga, una planta postrada, que crece pegada al
suelo).
["poesía reunida 1911-1982", trad. osías stutman y rosa lentini, ed. igitur, montblanc, 2004]
No hay santuario en el ojo del fósil,
Voyeur, pásalo por alto.
El lento batir de las alas de las damas,
Tendría que haber desfiladeros para cosas así,
Encontrar algo mil años después,
Y sin ninguna utilidad
¡Qué tesoro!
Tendría que haber bosques para viejos
en los que caerse.
Pues verdaderamente he visto a un hombre deshecho
en lágrimas.
Aún hay leche materna en sus lamentaciones.
Su desolación acecha como un perro mordido
Y de ruidosa cola-
Derrama sebo y la blancura prevalece.
Grita "¡Abominable!"
El pobre mercader con el beso en la mano muerta
¿Qué es lo que prestó? Por cuánto prestó
Cuando un hombre se dobla
En falsa enfermedad
(Verdolaga, una planta postrada, que crece pegada al
suelo).
["poesía reunida 1911-1982", trad. osías stutman y rosa lentini, ed. igitur, montblanc, 2004]
martes, 18 de abril de 2017
Anónimo
Si te he dicho...
Si te he dicho que sí
¿por qué no duermes con la cara
hacia acá?
Oh, deja ya de estar enojado.
¿Has visto? la ventana comienza
a emblanquecer.
Qué rabia.
¿Escuchas? Los cuervos del alba
graznan ya.
("cantos de geisha", uam-azc., méx., 1981)
Si te he dicho que sí
¿por qué no duermes con la cara
hacia acá?
Oh, deja ya de estar enojado.
¿Has visto? la ventana comienza
a emblanquecer.
Qué rabia.
¿Escuchas? Los cuervos del alba
graznan ya.
("cantos de geisha", uam-azc., méx., 1981)
lunes, 17 de abril de 2017
Pepe Ramos (1971 )
diego rivera
Ausencia de ti no.15
Ausencia de ti no.15
Que se te muera el perro.
Que te deje de hablar la peña
y que tu hermana
vuelva a la secta.
Que te despidan.
Que te escriban puta en el coche,
que tu madre se haga ludópata,
que te fallen los frenos y la píldora,
que tengas resaca siempre
y que no me olvides nunca.
("rua das petras")
domingo, 16 de abril de 2017
Ángel Crespo (1926 )
Cuando te quedas solo, eres espejo
Cuando te quedas solo, eres espejo
de lo que fuiste:
una mañana
contemplada desde el balcón
entornado; unos pasos
armoniosos que no has seguido
para no derramar tu gozo;
unas cuantas palabras
que te cambiaron más que el tiempo;
una mirada que se ahogó
como luz en tus venas;
un viaje que nunca querías
terminar; tu alma ausente
de lo que te esperaba
al quedarte tan solo.
("no me quites paz")
Cuando te quedas solo, eres espejo
de lo que fuiste:
una mañana
contemplada desde el balcón
entornado; unos pasos
armoniosos que no has seguido
para no derramar tu gozo;
unas cuantas palabras
que te cambiaron más que el tiempo;
una mirada que se ahogó
como luz en tus venas;
un viaje que nunca querías
terminar; tu alma ausente
de lo que te esperaba
al quedarte tan solo.
("no me quites paz")
sábado, 15 de abril de 2017
Cysko Muñoz (1976 )
No está hecho para los cobardes
Elige al que te hiere
al que te grita
al que te trata como un
zapato de hace diez temporadas
al que no te deja librarte
del martillo de tus errores
al que te mira con deseo
sólo cuando se la chupas
al que el resto del tiempo
no es capaz ni de deletrear
la palabra deseo
elige al que te hace sentir idiota
al que lleva un reloj en el culo
y mide el tiempo al ritmo de sus pedos
al que te lleva al cine y al macdonalds
para una noche romántica
al que nunca te dejará
espacio, mejor,
así no tendrás que fijarte
en ti misma.
(La Putta Poesia)
Elige al que te hiere
al que te grita
al que te trata como un
zapato de hace diez temporadas
al que no te deja librarte
del martillo de tus errores
al que te mira con deseo
sólo cuando se la chupas
al que el resto del tiempo
no es capaz ni de deletrear
la palabra deseo
elige al que te hace sentir idiota
al que lleva un reloj en el culo
y mide el tiempo al ritmo de sus pedos
al que te lleva al cine y al macdonalds
para una noche romántica
al que nunca te dejará
espacio, mejor,
así no tendrás que fijarte
en ti misma.
(La Putta Poesia)
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