martes, 11 de septiembre de 2012

El jeque de Zacatecas

Ciudad de México, 11 de sep – Reporte Índigo da a conocer este día que el Gobernador de Zacatecas, Miguel Alonso Reyes, gastó 20 millones de pesos del presupuesto estatal para remodelar la Casa de Gobierno y convertir su habitación en una réplica exacta de una suite de lujo del Hotel Bellagio de Las Vegas.
“A su llegada como mandatario estatal, uno de los primeros proyectos que impulsó fue la inversión de 11 millones de pesos en la remodelación de la Casa de Gobierno en la Colonia Sierra de Álica. Pero el presupuesto de su importante proyecto se disparó, y el costo final fue de casi 20 millones de pesos. Y todo para poner la ‘casa digna’ para el priista”, dice la publicación.
Reporte Índigo cita fuentes del gobierno estatal. “La habitación principal de la mansión es una réplica exacta de la suite presidencial del lujoso hotel de Las Vegas”, dice.
“La inversión que hizo Miguel Alonso Reyes es casi la mitad del presupuesto aprobado en 2011 para otorgar vivienda a personas de escasos recursos en el estado de Zacatecas, que fue de 49 millones 52 mil 583 pesos. El Gobernador, quien tiene 41 años, tomó protesta el 12 de septiembre de 2010, y cinco meses después, la Secretaría de Planeación y Desarrollo Regional (Seplader) emitió el oficio PLA-AP/0569/11, en el que consta la aprobación del capricho del joven priista”, agrega.
Reporte Índigo cita el documento firmado por José María González Nava, titular de la Seplader:
Esta Secretaría emite la presente aprobación de recursos financieros respaldados en la propuesta de inversión y expedientes técnicos correspondientes por un importe de once millones novecientos noventa y seis mil trescientos cuarenta y tres pesos”.
De acuerdo con el diario, la obra no se licitó. Se otorgó mediante adjudicación directa a la empresa Desarrolladora y Constructora Metro, S.A. de C.V. con el contrato SECOP-PEO-013-2011.
Los recursos estatales salieron de la partida destinada al Programa Consolidación de la Infraestructura para el Desarrollo Urbano con el nombre “Proyecto de Ampliación y Conservación del Equipamiento e Infraestructura del Desarrollo Urbano”.
Sin embargo, la obra nada tuvo que ver con el desarrollo metropolitano de la ciudad de Zacatecas ni de los municipios más importantes, dice Reporte Índigo.
“Los casi 12 millones de pesos se invirtieron en demoliciones; trabajos de albañilería, cancelería, carpintería y herrería, así como instalaciones hidrosanitarias, de gas, electricidad, aire acondicionado, audio y video. Pero el dinero no alcanzó, y se tuvo que ampliar el presupuesto. El 12 de septiembre de 2011 fueron aprobados 2 millones 975 mil pesos más para la casa del Gobernador, quien ni siquiera había cumplido un año en el cargo”, agrega.
En esa ampliación, que se concretó mediante un convenio firmado entre Desarrolladora Metro y el Gobierno del Estado, no hay una sola explicación de las razones por las que no se cumplieron las metas iniciales. Por parte de la autoridad estatal, firmó el secretario de Obras Públicas, Luis Alfonso Peschard, quien además estuvo a cargo de la supervisión de la obra.
Algunos gastos de remodelación fueron cubiertos con otros programas estatales. Una partida de 79 mil 641 pesos fue destinada a la restauración de la cantera del inmueble. Y la colocación de plantas de ornato costó 51 mil 883 pesos.
Existen otros gastos que no están amparados por contratos o que no se les puede seguir la huella. En el expediente de la obra no está el contrato correspondiente a los 4 millones 189 mil 867 pesos que pagó la Secretaría de Obras Públicas mediante el oficio PLA/AP/2010/11, a través del Programa de Conservación de la Infraestructura de las Sedes de Gobierno para la Atención al Público.


(nota reproducida íntegra del sitio "sinembargo", a su vez tomada de "reporteíndigo".)

Todos contra Bryce

No sólo no carece de méritos literarios el narrador peruano Alfredo Bryce Echenique (Lima, 1939) sino que, hablando estrictamente de cuestiones estéticas, resulta bastante comprensible que le fuera concedido el premio FIL de Literatura 2012. Un mundo para Julius es una gran novela de infancia, casi tanto como La ciudad y los perros, de Vargas Llosa, lo es de adolescencia. Los volúmenes de cuentos de La felicidad jaja y Huerto cerrado están llenos de admirables ejercicios de ficción. Novelas como La vida exagerada de Martín Romaña (y su secuela, El hombre que hablaba de Octava de Cádiz) o la menos citada pero entrañable Tantas veces Pedro deberían entrar, por derecho propio, en los listados de obras indiscutibles del siglo XX latinoamericano. Sin ser quizá tan relevantes como éstos, trabajos posteriores de Bryce como sus “antimemorias”, contenidas en Permiso de vivir y Permiso de sentir, son libros por demás agradables, que revelan a un autor con oficio, talento y humor.

No: el repudio (manifestado por cierto sector de la prensa y por algunos personajes del “medio literario” que frecuentan las redes sociales), hacia el ganador del premio anunciado el lunes pasado no tiene que ver con su estilo, sus métodos de adjetivación, su concepción del lenguaje o sus estrategias narrativas. El motivo es más terrenal y nada agradable: el escritor fue exhibido en 2007 por el plagio de más de quince artículos periodísticos (cuyas pruebas son bastante claras, digan lo que digan los abogados del acusado y pueden consultarse en red: http://www.elmundo.es/suplementos/cronica/2007/603/1179612005.html).

Los latinoamericanos solemos darnos por robados y culpamos de ello a las autoridades competentes y a los poderosos (a veces con nombre y apellido y en otras de forma nebulosa) por el sencillo motivo de que nuestros países nacieron, se forjaron y florecen hoy día al calor de una serie interminable de estafas, injusticias y hurtos cínicos. Y esto no ha sucedido solamente en la arena de la “gran” política sino, con irritante regularidad, en terrenos que podrían aspirar a ser menos turbios, como las artes (literatura incluida) y hasta el futbol.

Por ello, crispa a muchos que un escritor tan celebrado como Bryce haya copiado, por el motivo que fuera, los párrafos de autores mucho menos conocidos (algunos, ay, lectores y allegados suyos) y cobrado por ello cantidades nada despreciables. Al ser descubierto, por si fuera poco, él y su entorno dieron una serie de argumentos delirantes en su defensa (que involucraban a su secretaria y hasta a misteriosos hackers), que hacen parecer sensatos y verosímiles a los de nuestro compatriota Sealtiel Alatriste cuando pasó por un trance similar.

Total: sus viejos (y algunos de los nuevos) libros siguen igual de disfrutables. Pero muchos no aplaudiremos cuando le pongan en las manos el premio durante la próxima FIL.


(nota del escritor Antonio Ortuño reproducida de El Informador, vía "revistareplicante" en línea.)

lunes, 10 de septiembre de 2012

Cuba me mata

Activistas por los derechos de la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) de Cuba denuncian a los directivos del Censo de Población y Vivienda por negarse a registrar a las parejas del mismo sexo, un recuento que estaba previsto y fue tachado de los documentos originales.
Oficiosamente las autoridades adujeron problemas técnicos pero Francisco Rodríguez, jefe de información del periódico Trabajadores y activista gay, denunció que en realidad "no hubo suficiente voluntad política de la dirección del país para rectificar".
En su blog, Paquito el de Cuba, presenta copia de un documento con instrucciones para los encuestadores del Censo donde aparece tachada la frase "se admiten parejas del mismo sexo, siempre que sean convivientes del mismo hogar censal".
 Francisco Rodríguez llama a la comunidad LGBT a rebelarse contra la homofobia haciendo una salida masiva del armario, declarando las parejas del mismo sexo y exigiendo a los encuestadores que las registren como tales, además de adornar las viviendas con las banderas del arco iris. Recuerda el periodista cubano que los encuestadores están obligados a escribir lo que el ciudadano declare "aunque luego la Oficina Nacional de Estadísticas no las contabilicen, como ya decidieron hacer de manera excluyente y discriminatoria".
La propuesta se está extendiendo como la pólvora en la comunidad LGBT, que hasta ahora había hecho sus reclamos solo por los canales oficiales. Llevan 5 años esperando que el Parlamento debata el nuevo Código de Familia que fue presentado por Mariela Castro, hija del Presidente de la República y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).
En 1975 se produjo el primer intento de reconocer las parejas del mismo sexo: provino de Vilma Espín, presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas. "Mi mamá proponía que el matrimonio se considerara la unión entre dos personas para que las parejas homosexuales no tuviesen problemas", explica Mariela.
Sin embargo, en la redacción final se estipuló que las dos personas deben ser de diferentes sexos. Eran años difíciles para la comunidad LGBT, se los expulsaba de las universidades y cientos de importantes intelectuales fueron marginados.
En 1994, la película Fresa y Chocolate de Tomás Gutiérrez Alea reflejó el drama que vivían los homosexuales en Cuba y el daño que provoca la homofobia. El film sacudió a los cubanos, su trascendencia social fue tal que marcó un antes y un después.
Mariela Castro recordó que en el CENESEX "empezamos después de 2000 más directamente en la visualización de los derechos sexuales, especialmente de los de las personas LGBT que habían sido muy obstaculizados por los prejuicios de la sociedad cubana". Las cosas van mejorando lentamente, ahora son los políticos quienes se ven obligados mantener dentro del armario su homofobia, la policía dejó de detener a los transexuales por vestir ropas de mujer y dos decenas de personas se hicieron operaciones gratuitas de cambio de sexo. Una de ellas fue Wendy Iriepa, quien gracias a la intervención quirúrgica pudo casarse legalmente con Ignacio Estrada.
Pero la homofobia tiene aún bastantes seguidores en Cuba y algunos de ellos con mucho poder. Los enemigos de los derechos de los gays y lesbianas saben que tienen pocas posibilidades de ganar un debate sobre el tema y por eso desarrollan una resistencia silenciosa para entorpecer cualquier apertura en beneficio de los homosexuales. En el Parlamento boicotean la ley que reconoce los derechos de la comunidad LGBT, mediante la técnica de no incluir nunca el tema en la agenda y ahora las autoridades del Censo se niegan incluso a registrar la existencia misma de otras opciones sexuales.
El pasado año la Conferencia del Partido Comunista decidió "enfrentar los prejuicios y conductas discriminatorias por color de la piel, género, creencias religiosas, orientación sexual, origen territorial y otros que son contrarios a la Constitución y las leyes". Pero es evidente que las declaraciones de principio no son suficientes, la propia Mariela Castro lo reconoce: "Estos obstáculos demuestran que aun los prejuicios son más fuertes que las instituciones que queremos desarrollar".


(Para nadie es un secreto que, en el pasado, el dramaturgo José Triana, autor de la farsa "La noche de los asesinos" fue perseguido y discriminado en la isla, ya no se diga los poetas José Lezama Lima y Virgilio Piñera y Reinaldo Arenas, autor de "Celestino antes del alba", que se vio forzado a emigrar a  Nueva York, donde murió. Nota de Fernando Ravsberg/La Habana, reproducida de Público en línea.)

domingo, 9 de septiembre de 2012

EL CALENDARIO

cuando nací alguien en casa
decidió que me llamaría uriel.

pero nadie sino yo decidí
que me estrellaría contra el alcohol.

alguien en casa quiso calzarme
zapatos de estambre y babero bordado.

pero ninguno sino tú quiso
ensartarme púas de vudú y curare en ojos e ingles.

en casa creyeron que un día vestiría
corbata y mancuernillas pero no cartón/cobertor.

nací bajo el signo de los gemelos, el serio
y el atufado, el primitivo y el disminuido.

ahora que todos murieron floto a ras de tierra
y trato de recordar cómo fuiste de origen.

Cine: producción horizontal

El actual modelo de producción cinematográfica no se lo pone nada fácil a los jóvenes creadores. Que se lo pregunten si no, por ejemplo, a Martín Sastre. El artista y director uruguayo rodó hace dos años Miss Tacuarembó, y comprobó en carnes propias el pedregal de penurias que es necesario atravesar a pies descalzos para recaudar financiación. Aunque también extrajo conclusiones constructivas, como que la Red es un catalizador de talentos y sinergias. “Convoqué unas pruebas en Internet para encontrar a la protagonista del filme, de 8 o 9 años, que tenía que bailar, cantar y actuar”, explica.

A lo largo de 40 días recibió más de 10.000 solicitudes de América Latina, lo que le dio “la pauta de los nuevos medios aplicados a la producción audiovisual”. De ahí surgió la idea de utilizarlos como “acelerador”. El resultado se esconde tras el acrónimo L.A.L.A (Link Audiovisual Latino-Americano), una plataforma online enfocada en América Latina donde España también tiene cabida. Con esta herramienta, que funciona como una red social, los profesionales del cine -desde los autores hasta los productores, directores, intérpretes y el equipo técnico- pueden encontrar no solo financiación, sino también un punto de encuentro y de búsqueda de empleo.
Para poner el dinero, detrás de la iniciativa hay un grupo de inversores privados. No dan más de 100.000 euros por película. O sea, poco. Pero suficiente si se tiene el ingenio necesario. Para hallar ese paradigma de lo bueno, bonito y barato, “intentamos crear un método de producción L.A.L.A”, explica Sastre (Montevideo, 1976), que señala que el experimento comenzará a ponerse en práctica próximamente. El fundamento es que los miembros del equipo que vaya a realizar la película, al menos el 50% de ellos, se seleccionen a partir de votaciones emitidas en la web soylala.com, en las que pueden participar todos los trabajadores de lo audiovisual inscritos en la página. “Y los entusiastas también pueden tener un usuario para tomar decisiones, porque queremos transparencia”.

Antes, un autor, un productor y un director, que pueden ser la misma persona, habrán presentado su
proyecto fílmico, que debe incluir un plan de negocio y de producción. Las propuestas se someterán a consideración de la comunidad, lo que dará lugar a un proceso de selección en el que se tendrá en cuenta las votaciones. Los proyectos que reciban más apoyos obtendrán instrucciones del equipo de L.A.L.A sobre cambios o mejoras necesarios, y que deberán ser implementados en 40 días. Una vez cumplido el plazo, se elegirá a uno de los equipos, que rodará su película. “Somos un productor que es una comunidad, no una sola persona, lo que da lugar a un sistema limpio desde el principio”.
Las ganancias que genere el filme se repartirán, dice Sastre, “equitativamente”. “Siempre exigiremos que se respeten las tarifas de los sindicatos de cada país”, añade. Algo que no siempre ocurre con la actual forma de trabajar, “corrupta”. “Es imposible hacer cine en Hollywood sin seguir el proceso de producción, es una parte del proyecto. Nosotros intentamos encontrar un sistema que refleje un nuevo cine iberoamericano”.
Desde que soylala.com se lanzara a mediados de junio, se han inscrito más de 3.000 usuarios. “Es una respuesta buena, que habla de una necesidad”. El primer proyecto que van a producir, este año, es una película del propio Sastre, El ángel, “un homenaje” a El ángel exterminador, de Luis Buñuel. “Es la historia de un grupo de personas que se quedan encerradas en un museo”, cuenta. Se nota que se sabe aquello de que el cambio empieza por uno mismo.


(Sé de muchos directores novatos que apoyarán este proyecto o, en su defecto, se embarcarán en planes parecidos, aunque la experiencia de Martín Sastré es valiosa e insustituible.Nota reproducida del sitio El País.)

sábado, 8 de septiembre de 2012

John Better (1978 )

El chico que bailaba en la luna


¡Qué felicidad! Es 1984 otra vez. Mi cuarto permanece intacto. Mis zapatos de charol siguen en su sitio. El poster de Michael que mi hermana Kelly me envió de Nueva Jersey sigue colgando de la pared, pero ya no me da miedo como hace un año, cuando llegó enrollado con un lazo negro, junto al disco de Thriller; ya no me asusta, tengo diez años, soy grande.
Tengo diez años nuevamente y soy el chico más afortunado de mi cuadra. Somos la única familia en kilómetros a la redonda que tiene un tocadiscos que suena como una estampida de búfalos salvajes.
Qué bellos son los domingos en mi casa; mi abuela se va a misa temprano y mi mamá se levanta siempre de buen humor, cantando baladas desde el patio.
Soy el mejor bailarín de todos los chicos por aquí cerca, el único que me hace la competencia firme es el Donovan; se ha aprendido casi todos los pasos de baile de Michael, su “moonwalk” es realmente bueno, además de que Donovan es negro y le luce. Pero él no tiene el disco y le toca esperar que lo pongan en la radio o venir a mi casa los domingos para ensayar los pasos. Hoy vamos a ensayar duro, porque la otra semana hay acto cívico en el colegio y nos queremos lucir con la presentación del grupo; nos conocen como “los maicols”; es que no hay fans como nosotros. Ya llegó ahí el Donovan.
–Mira este pase.
No he puesto el LP todavía, pero estoy seguro de que ese pase que hace el negro es para “Billie Jean”, lo sé por el movimiento de sus caderas y las muecas que hace en la boca.
–Ahora mira este giro.
¡Un triple giro! Este Donovan es la verga.
–Vamos a poner el disco a ver qué sale.
Saco el LP con todo cuidado de su caja, en la carátula Michael lleva puesto un traje blanco entero con una camisa negra bajo la chaqueta, su pelo ensortijado le cae levemente en pequeños rizos sobre la frente, tiene una mirada como diciéndote “soy el mejor de todos, ni siquiera lo intentes”.
–Ajá con cuál empezamos –pregunta Donovan.
–De una con “Billie Jean” –le respondo.
Saco el acetato con mucho cuidado y lo coloco en el tornamesas, empieza a girar lentamente, el beat de “Billie Jean” aparece golpeando duro, haciendo temblar las persianas de la ventana. Esta canción tiene poderes sobrenaturales, nuestros hombros empiezan a moverse involuntariamente, el piso se vuelve un tablero de ajedrez luminoso donde empezamos a bailar poseídos por el mismísimo Diablo. El cuerpo de Donovan es un resorte que se tensa y vibra, yo trato de seguirlo, pero el negro tiene la música en la sangre. Ahí viene el coro, uno, dos, tres: giro. Uno, dos, tres y ¡a caminar en la Luna! Dios, el piso se mueve, se está moviendo, no, no, es la música en nuestros pies. Donovan saca un guante de su bolsillo y se lo ciñe a la mano, se acerca a mí desafiante, yo le sigo el juego, somos dos pandilleros del Brooklyn despuntándose navaja en mano el amor de Billie Jean.
–Ella es mía –dice el negro.
–Ni lo pienses, men –le contesto con un triple giro y remato agarrándome las bolas.
–¡Uhh! Esto sí es música.
–Bailemos, Donovan, sigamos girando, que esta hermosa canción no termine, vamos que apenas es 1984, nada va a evitar que el disco termine de girar esta mañana de domingo.
–¿De dónde sacaste ese sombrero?
–¿Y tú esas gafas negras?
–No sé, es la música, sólo eso.
Un filoso scratch nos perfora los oídos de golpe.
–Hijueputa se partió la aguja –dijo Donovan.
–(...)
–Ey, que se partió la aguja, mariquita, pero no importa, yo puedo seguir bailando sin música.
–(...)
–¿Me oyes? Ey, mírame, sigo bailando, mírame, no llores mariquita, mírame, puedo hacerlo sin música. ¡Mírame! Podemos seguir bailando, seguro que podemos.
Michael Joseph Jackson también podía seguir bailando sin música. Esa tarde hace más de veinte años el disco se detuvo, pero el chico de Indiana siguió bailando durante años, mientras nosotros íbamos paulatinamente olvidando cómo hacerlo, envejecíamos sin remedio y Michael cada día era más joven, más niño. Donovan también dejó de bailar, un par de balas detuvieron sus mágicos pies: “You know I am bad, I am bad, you know it”, estaba escrito. Cierro los ojos y los abro. Qué felicidad, es 1984 nuevamente.


(relato reproducido de "soy", Página/12 on line.)

viernes, 7 de septiembre de 2012

Literatura: rudos vs técnicos

El futuro de la literatura peruana se decide en un cuadrilátero. Lunes a lunes, sentados frente a un ordenador, un jurado inclemente y un público entregado que jalea a sus favoritos, un puñado de escritores enmascarados se baten a duelo. Uno contra uno, eliminación simple. Los participantes cuentan con cinco minutos para escribir una historia en la que deben incluir tres elementos elegidos por la organización. El premio: El favor del público y un libro publicado. Los perdedores no solo quedan apeados de la carrera a la final, además perderán la máscara que los identifica en un ritual inspirado en la humillación a la que se someten los luchadores mexicanos derrotados.
El concurso se llama Lucha Libro: Campeonato de Improvisación Literaria, y su originalidad lo ha convertido en una de las mayores atracciones de la oferta cultural limeña. Desde que hace cuatro semanas comenzara su segunda temporada, unas doscientas personas se amontonan lunes sí y lunes también en el local de un conocido bar del distrito de Barranco. Un total de 32 escritores-luchadores preseleccionados por los organizadores se enfrentan entre sí a razón de ocho por jornada. El lunes pasado concluyó la primera ronda, de la que salieron los 16 escritores que lucharán en los octavos de final, y así sucesivamente, hasta alcanzar la última fecha, el día 1 de octubre, cuando tendrán lugar las semifinales y la final. Los participantes compiten, como los luchadores mexicanos, con un nombre de guerra. El ganador de la primera edición fue Francisco Hermoza, que participó con el pseudónimo Maladjusted.
La idea nació hace ya diez años, cuando el publicista Christopher Vásquez quiso publicar un libro de relatos. “Me puse a buscar editorial y descubrí que la mayoría no eran más que imprentas, uno pagaba y ellos imprimían”, explica. Así que decidió publicar el libro por su cuenta. Pero la experiencia lo llevó a pensar que seguramente había mucha más gente en su situación. Y pensó entonces en organizar un concurso para descubrir nuevos talentos, para ayudar a todos esos escritores inéditos con un libro escondido en el disco duro del ordenador. “Se me ocurrió el nombre de Lucha por tu Libro, luego fui acortándolo, y con el nombre llegó el formato también”. Pero la idea fue a parar a un cajón, hasta que hace dos años, su mujer, Angie Silva, le propuso retomarlo. Y los dos se pusieron manos a la obra. Consiguieron algunos auspicios, encargaron un lote de máscaras mexicanas de la casa del luchador Blue Demon, pero sobre todo consiguieron un público fiel, seducido por una apuesta novedosa.

La primera edición tuvo lugar en un pequeño café de la capital, pero el concurso consiguió atraer a un público ávido de espectáculo y literatura, y en la segunda temporada han dado el salto a La Noche, uno de los locales con mayor pedigrí de la vida nocturna limeña. Al intenso trabajo de promoción que Angie y Christopher realizan desde una activa pagina de Facebook, se ha sumado la exposición que el concurso obtuvo en la pasada Feria Internacional del Libro de Lima, donde presentaron el volumen Historias de perdedores, escrito por el ganador de la primera edición. También ayuda que diversos escritores, periodistas y artistas se han sumado a la iniciativa como jurados. Los jurados cambian fecha a fecha. Entre otros, han participado escritores y periodistas conocidos locales como Beto Ortiz, Enrique Planas, Daniel Titinger y Marco Sifuentes. “Intentamos que haya gente interesante y conocida, con oficio, para que los participantes sientan que su trabajo es valorado y analizado por profesionales”, explica Angie.
Como resultado, todos los lunes acuden a La Noche alrededor de doscientas personas que, entre cervezas y pisco sours, celebran o debaten las decisiones del jurado. Algunos incluso llegan a discutir el veredicto a los organizadores. “La madre de una participante vino a reclamarme delante del jurado”, cuenta Angie. “Pero por lo general todo el mundo acepta los fallos. Incluso agradecen que el jurado lea y critique con atención su trabajo”. Parte del público no se contenta con su papel de espectador. En algunas de las mesas hay quienes compiten entre sí escribiendo historias con folios traídos de casa. “Esta es la idea, que nos divirtamos y disfrutemos con la literatura todos”, me dice Christopher, que cuenta que han realizado una fechas extraordinarias en la ciudad de Iquitos e incluso hubo una breve edición española, en Tenerife. “Queremos que la gente organice Lucha Libro por todas partes, tenemos un manual de uso a disposición de los que quieran replicar el formato en su ciudad”, explica para terminar. Así que ya sabéis, la lucha recién comienza.


(Sé de varios escritores mexicanos que les interesaría integrar un club de enmascarados para organizar una especie de Club de la Pelea, aunque quizá sus achaques ya no les permitan rendir demasiado como pugilistas ni como creadores improvisados. Nota de Diego Salazar, "Lucha libro, duelo de escritores", en Lima. Tomada de El País.)