lunes, 20 de agosto de 2012

Lydia Cacho: "tiempo de carroñeros"

El escritor italiano Roberto Saviano ha dicho de ella que “es un modelo para cualquiera que quiera convertirse en periodista”. El autor de Gomorra escribió eso en el prólogo de Esclavas del Poder, un viaje al corazón de la trata sexual de mujeres y niñas en el mundo, el libro-denuncia al que Lydia Cacho (México DF, 1963) atribuye el que hoy se encuentre fuera de su país, escondida, tras haber recibido una amenaza que se toma muy en serio.
“Hay gente que piensa que lo de las amenazas es una cantaleta. Yo también estoy harta, muy harta de tener que hacer público el hecho de haber sido amenazada, pero también creo que precisamente el que no me quedo callada, el que investigo quién hace la amenaza y digo los nombres, el hecho de que aporto evidencia, esa actitud es una de las razones por las que sigo viva”, dice Lydia Cacho vía telefónica en entrevista para El País.
El 3 de agosto pasado se supo que Cacho, que desde hace más de 20 años tiene su domicilio en Cancún, Quintana Roo, había abandonado México más que por la amenaza --“siempre es muy impresionante contestar y que te digan que te van a entregar hecha pedazos a tu familia”--, por lo que esta implicaba: su anillo de seguridad había sido violado.
“Desde hace años tengo, por razones de seguridad, un radio satelital que es prácticamente imposible de intervenir a menos de que tengas un equipo muy sofisticado, equipo que solo tienen altos mandos de los carteles y de la Marina Armada de México. Con la Marina no tengo ningún problema, así que entonces sólo nos queda alguno de los cárteles que viven y tienen asentados sus reales en Quintana Roo”, explica Lydia.
Tras la amenaza, la periodista llamó a sus abogados y a unos asesores extranjeros especializados en rescate de personas secuestradas a quienes no identifica. “En un par de horas me dijeron que tenía que salirme de inmediato. En otras ocasiones me han dado otro tipo de instrucciones, pero ahora me dijeron ‘toma tu pasaporte y salte de inmediato, porque esto no lo puede hacer cualquiera, y tienen que haberlo hecho a menos de cinco kilómetros de tu casa”.

En enero de este año se informó que Lydia Cacho se había visto forzada a limitar las actividades del CIAM, Centro Integral de Atención a las Mujeres, como refugio secreto para mujeres y sus hijos que enfrentan una situación de violencia de género, familiar y sexual. Ahora, quien ha brindado apoyo a miles de mujeres en ese centro desde el año 2000, ha tenido que salir al extranjero, por amenazas que ella ubica en su trabajo periodístico de denuncia de las redes mexicanas de pederastia (su libro de 2005 Los demonios del Edén. El poder detrás de la pornografía infantil es un referencia en la materia) y de las mafias internacionales dedicadas a la trata sexual de mujeres desnudado en 2010 en Esclavas del Poder.
“Me queda claro que mi trabajo periodístico es de alto riesgo. Y justamente porque soy una mujer de 50 años que sabe que su trabajo es de alto riesgo también me cuido muchísimo”, dice Lydia, que subraya que ya no es posible tomarse a la ligera las amenazas, como ella cree que han hecho algunos periodistas mexicanos que posteriormente fueron asesinados.
“Cuando estuve hace unos meses en Veracruz platicando con Regina Martínez (asesinada el 28 de abril pasado) me dijo que había recibido comentarios que parecían amenazas, o algunas amenazas veladas de miembros del gobierno de Veracruz, pero un poco hasta riéndose, no? diciendo “nombre, es que los que te amenazan no te matan, cuando te van a matar te acaban y ya, punto, nadie te avisa”. Probablemente antes sí sucedía eso, pero en los últimos años los periodistas hemos aprendido que la delincuencia organizada y los personajes del poder corrupto a quienes estamos evidenciando con nuestro trabajo, están convirtiendo a las amenazas en parte de sus ceremonias de poder. Primero vienen las amenazas en cierta forma y después viene la muerte. Es parte de su propia ceremonia de violencia. Me queda muy claro eso y no estoy dispuesta a integrarme a las cifras de los muertos. Yo quiero estar en las cifras de las vivas y prefiero estar en las de las perseguidas, que en las de las muertas”.
Lydia explica que en México los periodistas que trabajan en la ciudad de México no ven el nivel de descomposición y los riesgos que enfrentan los informadores en los estados. “Lo que nos hace falta hacer como periodistas, es realizar un mapeo de nuestros propios estados y de los riesgos que corremos, y de cómo están cambiando las cosas. Creo que es lo que nos está faltando, poder hacer evaluaciones distintas, poder tener asesorías de grupos más especializados”. Lydia se congratula de que a ella, de manera gratuita, le han brindado apoyo expertos extranjeros en seguridad personal, pero sabe que ella es una excepción.
Porque recurrir a las autoridades mexicanas en búsqueda de protección y de justicia no es una opción, denuncia Lydia. “La última recomendación que yo tuve de la procuradora (Marisela Morales, procuradora general de la República), en la amenaza pasada, personalmente ella me dijo: ‘sería mejor que te salieras unos meses del país. En este momento para la autoridad la mejor recomendación que nos pueden hacer a los periodistas es que nos salgamos del país, ellos no tienen ni la voluntad ni los recursos para investigar. Es un fracaso absoluto”.
La periodista, que ha recibido múltiples premios internacionales por su trabajo, ve con pesimismo el futuro, más en México, donde el Partido Revolucionario Institucional regresará a la presidencia de la República: “no vienen buenos tiempos para México, son buenos tiempos para los carroñeros, pero no para la sociedad. Y creo que es cuando el país más nos necesita, a periodistas que estemos dispuestos a seguir dando la batalla en los estados y seguir cubriendo asunto locales que puedan hacer alguna diferencia para el fortalecimiento de la sociedad”.
Al concluir la entrevista, Lydia reitera que regresará a su país apenas tenga de nuevo un esquema de seguridad que le deje tranquila. “Yo por supuesto que quiero volver a mi país, ¡nomás faltaba que me desterraran! Lo que pasa es que no me quiero jugar la vida sin por lo menos hacer el esfuerzo de cuidarme muchísimo y cuidar a mi gente”.


(entrevista de Salvador Camarena reproducida del sitio de El País.)

#YoSoy132 bloquea Milenio

México, DF.- Integrantes del movimiento #Yosoy132 levantaron el bloqueo que mantenían frente a las instalaciones de Milenio Diario en protesta por lo que consideran un apoyo al candidato presidencial de la coalición Compromiso por México.
Yunueen Morales, integrante del Frente Oriente de ese movimiento, indicó que la protesta, que iniciaron ayer a las 14:00 horas y que levantaron este domingo a las 14:30 horas, fue para demandar a ese medio que “digan la verdad, que sean honestos en su trabajo”.
Aun cuando quienes estuvieron afuera de ese medio informativo no fueron recibidos por algún representante de la empresa, los inconformes entregaron en la entrada principal un documento con sus demandas a la reportera Adriana Estela Flores.
El bloqueo se realizó en los accesos al edificio de la calle Morelos, mientras el personal tuvo que ingresar y salir por la calle de Ayuntamiento, por lo que las actividades del periódico se llevaron a cabo sin contratiempos.
Durante el plantón de 24 horas, las instalaciones del diario estuvieron resguardadas por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), sin que se registraran incidentes.
Los integrantes del Frente Nacional Contra la Imposición se retiraron de las instalaciones de Milenio Diario al grito de “México sin PRI”.


(No crees que con un plantón de 24 horas el diario oficialista y tendencioso, "Milenio", deje la práctica sucia de apoyar al asno de Enrique Peña Nieto, cuyo nombre la agencia noticiosa oficial Notimex, no se atreve a reproducir ni a citar. Así es vivir en el país dela avestruz. Nota tomada de "sinembargo" en línea.)

domingo, 19 de agosto de 2012

Assange y los "alzados"

La primera intervención pública de Julian Assange desde el balcón de la Embajada de Ecuador en Londres copó la atención global en el universo de las redes sociales y en la prensa mundial. Para sus críticos, fue el último acto de un show del autoproclamado defensor de la verdad. Para sus defensores, que son legión, resultó un discurso emotivo y evocador, en el que el australiano les agradeció ser los «ojos del mundo» -y haber evitado así la toma por la policía británica de la legación diplomática ecuatoriana-, citó uno por uno a los países latinoamericanos que lo han apoyado y se dirigió directamente a Obama para pedirle que renuncie a la «caza de brujas» contra Wikileaks. Los exabruptos extemporáneos británicos y la negativa a concederle un salvoconducto anuncian un empantanamiento de la situación, que se dilatará en el tiempo con el objetivo de impedir la libertad de Assange y, de paso, presionar a la República del Ecuador.
La decisión del país andino de otorgar el asilo es significativa históricamente y ha dado al caso la dimensión política que realmente tiene. Es la primera vez que a alguien que ha huido de la persecución de EEUU le es concedido el asilo. Que el Gobierno británico esté dispuesto a remover cielo y tierra para detenerlo demuestra, a su vez, que no nos encontramos ante un simple caso de extradición. Existen acusaciones serias, como lo son las supuestas agresiones sexuales, pero no hay ni cargos criminales ni juicio a la vista. En realidad, es un acto de ejercicio de amos y señores atlantistas que se ha encontrado con un país y una región alzados contra el colonialismo del poder y que engalan su soberanía bajo la bandera de los principios de justicia y dignidad.
Obama continúa con las detenciones indefinidas sin protección constitucional, ordena matar con sus drones en multitud de países, incluso a sus propios ciudadanos, y sigue manteniendo impunes a sus oficiales ante la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra. A Ecuador le sobran argumentos que justifican su decisión soberana. Este es un agujero negro de sospechas legales y de derechos humanos donde la luz de un proceso judicial transparente siempre ha brillado por su ausencia.


(¿Alguien espera ver derribada la estatua de Julian Assange antes de verlo pender de una soga, como ya sucedió en el pasado y frente a las televisoras de todo el mundo? Editorial tomada del sitio de Gara.)

LA MUERTE INFANTA


Uriel Martínez
1

Si me vence el sueño
con el cirio encendido
no preguntes por mí,
pregunta por la flama.

Si abdico a la vigilia
con la lámpara abierta
no me llames ni me silbes,
imagina que sueñas.

Si me ves que voy hasta
el fondo del pasillo
y no respondo a tus llamadas
es que me fui en un hilo tenue.

Pero si regreso como el carrete
que responde a la presión
del índice, dime
que atendí a la huella impresa.
2
Tan sencillo como encender
un cirio, tan rutinario
como el párpado que abre
y apaga el día;
tan simple como cruzar el río,
atravesar la calle en la esquina,
levantarle la mano al taxi
o preguntar por un domicilio;
tan voraz como la boca
que engulle labios vacíos,
tan innegable como los pliegues
tersos del infante,
tan denso como un mediodía
a solas, un domingo, al fondo
de ninguna parte;
tan otoñal como la cicatriz
que atraviesa el alma,
como negros nubarrones
a la distancia, como la cuchara
que espera aquella boca,
como el dedo que señala
aquí, en el cuadril, la vaga
dolencia, la muerte niña.
3
Avanzada la noche y gastada
la vida bebes por prescripción
las obleas las cápsulas y las gotas
en agua, una a una.
Pasado cierto tiempo llega un
aire lejano de playas, de música
un olor a humedad jamás
sospechado, un viento süave.
Las palmeras no se inclinan
a tu paso, simplemente dejas
que el viento llene los huecos
de tu camisa, botones.
Caminas apoyado en el bastón
que te ofrece aplomo, seguridad
a la vista venida a menos,
a tus rodillas afianzadas en arena.
Sabes que te encaminas al mausoleo
donde nadie espera,a la tierra
firme ubicada más allá del mar,
las gaviotas, el viento. Pero no lo celebras.
4
Rodeado de recuerdos
como mausoleos, de fotos
como lejanas tumbas,
te dejas caer de boca.
De bruces y sobre tu eje
propio, ingieres suplementos
alimenticios como se ceba
un animal en dirección al matadero:
Obleas para no olvidarlo
Cápsulas en polvo de reptiles
Vitaminas para la fiebre
Jeringas líquidas de insomnio.
Eres el merolico que nadie ve
que ninguno escucha la esquina
sin aristas, ni bajo el sol
ni en sombra general.
Si te vistieses de luces, si
te desnudaces de luto, si de blanco
los martes, si de negro los viernes,
nunca jamás quien sabe.
 
 
(textos tomados de la e-review Replicante.)

sábado, 18 de agosto de 2012

Assange cumple dos meses de refugio

Wikileaks es la web que airea documentos secretos sobre las tropelías militares que comete Occidente en Iraq, Afganistán y hasta en Marte si hiciera falta, siempre que la nave Curiosity extermine alienígenas. Sus filtraciones no son desinteresadas. Los hackers también comen. El australiano Julian Assange es el mentor de esa plataforma delatora, que pone a cielo abierto las cloacas estadounidenses. En EE.UU. se la tienen jurada. Sus pecados pueden llevarlo al corredor de la muerte. Y Assange, que debe sentir el aliento del poder en la nuca, se refugió el 19 de junio en la embajada de Ecuador en Londres. El Reino Unido estaba dispuesto a extraditarle a Suecia, donde se sigue contra él una causa judicial por presunta violación y acoso sexual. Dicen que es un pretexto para entregarlo al amigo americano. Lo cierto es que el acusado, como el inefable Dominique Strauss-Kahn, ha dicho en su descargo aquello de que las suecas denunciantes consintieron todo. Olvidemos la vida sexual de Assange y su tez blanquecina. De hecho, más perturbadora era la imagen de un asesino en serie demostrado, ni convicto ni confeso, como el general Augusto Pinochet. El dictador chileno se pegó más de 500 días en Londres, en arresto domiciliario, hasta que fue denegada la solicitud de extradición que había presentado Baltasar Garzón. Curiosamente, el gran jurista de Jaén es desde hace cuatro semanas el abogado defensor de Assange. Arderá el misterio. Al tiempo. Pero lo más probable es que el ya veterano hacker se consuma en la embajada ecuatoriana, a cuatro pasos de Harrods. Entre otras cosas porque resulta difícil imaginar que unidades de élite asalten la delegación diplomática, cual si fueran barbudos iraníes haciendo lo propio en las embajadas estadounidense o británica en Teherán.


(nota de Alfredo Abián en La Vanguardia on line.)


viernes, 17 de agosto de 2012

McCartney con las punk rusas

El cantante británico Paul McCartney mostró hoy su apoyo a través de una carta al grupo de punk ruso Pussy Riot, un día antes de que se conozca la sentencia de tres de sus integrantes, acusadas de vandalismo por haber cantado en una iglesia pidiendo que dios libre a Rusia del presidente, Vladimir Putin.
"Quiero que lo sepan: espero que las autoridades rusas respeten la libertad de expresión de todos sus ciudadanos y que no crean que deben castigarlas por su protesta", apuntó el ex Beatle en un comunicado publicado hoy en su página web.
Según el diario 'Kommersant', con su misiva el cantante británico intenta también llamar la atención de Putin, quien en 2003 le recibió afectuosamente. Otros cantantes y grupos, como Madonna o Red Hot Chili Peppers, ya reclamaron en los últimos días la libertad de las jóvenes, para las que la fiscalía pide tres años y medio de prisión por su "rezo punk".


(nota clonada de El Mundo en línea)

La cámara de gas espera a Julian

La diplomacia no consiste en vestir elegantemente, ser muy hábil y decir cuando te encuentras con dos conocidos ‘Discúlpenme, no recuerdo el nombre de uno de ustedes; les ruego que hagan el favor de presentarse ustedes mismos’, y así no quedar mal con ninguno de ellos. No. La diplomacia es la capacidad de negociar en función de la fuerza bruta que te apoya. No es lo mismo la diplomacia de un país poderoso que la de un país endeble económica y militarmente. Sin embargo hay ocasiones en las que esta actividad de la diplomacia constituye un hecho hermoso y valiente. Es el caso de la República del Ecuador frente al Reino Unido en el asilo concedido al periodista y empresario Julian Assange.
De momento el pez grande no se ha comido al chico, pese a haberle enseñado sus amenazadores dientes. Julian Assange no será entregado para extraditarle a Suecia para ser juzgado por dos delitos sexuales, y previsiblemente reenviado después a EEUU por haber revelado millones de mensajes de los servicios de seguridad norteamericanos que descubrían las atrocidades e intrigas de sus gobernantes. De modo que la realidad diplomática de Ecuador no se reduce al enfrentamiento con el Reino Unido, sino que cualquiera que no sea bobo entiende que es una cadena de feroz presión que termina en los Estados Unidos de América donde el señor Assange puede ni más ni menos que ser condenado a muerte. Los implacables e intocables Estados Unidos.
Reino Unido amenazó a Ecuador con que asaltaría su Embajada si no entregaba a Assange y lo sacaría por la fuerza. Eso es un asalto y no el de los supermercados de Mercadona.
Los británicos, fieles escuderos, se pierden ahora en imprecisiones conceptuales y gramaticales postulando que un asalto diplomático no es igual que un asilo político. Por eso el final de Assange puede ser la cámara de gas. Y por supuesto Suecia bien se cuida de aseverar que no lo extraditaría.
El caso es que Assange lleva dos meses viviendo en la embajada ecuatoriana, pero el problema será que no se sabe por cuánto tiempo porque Reino Unido se niega a concederle un salvoconducto o garantía para que Assange pueda abandonar la embajada y salir del país. Veremos en qué queda. Tal vez dentro de un par de meses, silenciosamente, la diplomacia encuentre una salida aceptable, sin tener que someter a Assange a esa forma de secuestro obligándole a permanecer 15 o 20 años en el zulo de la embajada como por ejemplo le ocurrió en su día al cardenal húngaro Mindszenty asilado en la embajada norteamericana en Budapest.
Fue emocionante cuando el ministro ecuatoriano de Exteriores anunció la concesión de asilo. Los periodistas comenzaron a aplaudir. Hay veces en que la diplomacia sirve para algo más que para ser ‘diplomático’. La dignidad de Ecuador ha resplandecido. Esperemos que los poderosos no lo humillen y se venguen. Y es que no hay mejor diplomacia que la decencia y el respeto a los derechos humanos. La embajada ecuatoriana es territorio ecuatoriano, como todas las embajadas del mundo. ¿Habría tomado España la misma decisión si Assange se hubiera refugiado en la Embajada española en Londres, con el embajador Federico Trillo al frente?


(editorial de Arturo González, "La diplomacia", reproducido íntegro de Público.)