Al coro de “¡Cuba sí, Yoani, no!”, unos 30 integrantes del Movimiento Mexicano en Solidaridad con Cuba protestaron en contra la presencia de la bloguera cubana Yoani Sánchez en la reunión de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que se celebra en esta ciudad.
Vestidos con camisetas que tenían imágenes del Che Guevara, Fidel Castro y Hugo Chávez, los manifestantes acusaron a Sánchez de estar al servicio de los intereses de Estados Unidos y de que su blog “Generación Y” es financiado por capitales transnacionales que pretenden denostar al gobierno cubano.
Afuera del hotel donde se realiza el encuentro de la SIP, los activistas también gritaron consignas contra la agrupación de medios informativos por haber invitado a la cubana.
En rueda de prensa, Sánchez rechazó estas acusaciones y aseguró que igual que es crítica con lo que ocurre en Cuba, igual lo es con el gobierno de Estados Unidos.
“Soy pro Cuba, no tengo ninguna relación con un gobierno de otro país”, afirmó, “no veo por qué mi nombre tiene que estar vinculado a otro país, del que además tengo muchas críticas”.
Aseveró que el bloqueo de Estados Unidos a Cuba se ha convertido en una “cortina de humo” para el gobierno cubano a fin de justificar su descalabro político y la restricción a los derechos ciudadanos al interior de la isla.
“El bloqueo que tiene impuesto el gobierno a nuestros derechos, ese contra el que yo y muchos de nuestros compatriotas chocamos cada día”, expuso.
Dijo que pese a los cambios en materia migratoria que ha hecho el gobierno de Raúl Castro, en Cuba persiste la represión contra la libertad de expresión que es diferente a la que existía en el régimen de Fidel Castro y que llega a ser paramilitar.
(nota tomada del sitio "apro".)
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lunes, 11 de marzo de 2013
domingo, 5 de diciembre de 2010
PENA CAPITAL AL GAY
Aún no puedo creer que la delegación cubana en las Naciones Unidas se sumó con su voto a un grupo de “países que contemplan la homosexualidad como un delito dentro de sus legislaciones, incluyendo la pena capital por ese motivo, en cinco de ellos”. La frase entrecomillada no la he inventado yo, sino que proviene de una declaración publicada por el CENESEX para intentar explicar ese absurdo, justificar lo abominable. En una peculiar lista, en la que aparecen algunos grandes avasalladores de las libertades individuales, está también esta Isla, donde el discurso oficial asegura –de un tiempo a esta parte– que el capítulo del atropello a homosexuales es cosa del pasado.
Está de más decir que nadie consultó a los cubanos para ratificar –en nombre nuestro– una resolución que da carta blanca a la pena de muerte motivada por la orientación sexual de las víctimas. Ni una palabra se dijo en la prensa oficial, ni un solo travesti ha podido salir a protestar en la Plaza de la Revolución o frente al Ministerio de Relaciones Exteriores como muestra de su desagrado con este gesto de conveniencia política. En un inicio, fue la representación de Benin la que impulsó un cambio en la resolución sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias en el mundo, con lo cual desde hace dos semanas la ONU ya no observará si el acusado llegó a esa situación por amar a otro de su propio género. Estamos asistiendo espantados a la rueda que lanzan los intolerantes, a la complicidad que se establece entre sectarios, que enmudecen ante las violaciones cometidas por otros, comprando así su silencio para cuando ellos mismos lo necesiten.
Es triste que una institución que ha trabajado en aras de fomentar el respeto a la diversidad –como es el CENESEX– haga maromas verbales para no llamar las cosas por su nombre. Mariela Castro no puede permanecer parapetada detrás de las escuetas palabras de un comunicado donde no se lee una condena proporcional al error que ha cometido nuestra delegación en la ONU. El próximo domingo, ella estará presente en el programa Pasaje a lo desconocido de la televisión nacional para presentar un documental que toca el tema de la tolerancia hacia los gays y las lesbianas. Creo que sería un buen momento para que nos explicara por qué su respuesta no ha sido más enérgica, por qué su silencio nos ha sonado tan encubridor
(Doble discurso, doble moral, puertas de vaivén, opacas de un lado y transparentes del otro. Texto tomado del blog Generación Y.)
Está de más decir que nadie consultó a los cubanos para ratificar –en nombre nuestro– una resolución que da carta blanca a la pena de muerte motivada por la orientación sexual de las víctimas. Ni una palabra se dijo en la prensa oficial, ni un solo travesti ha podido salir a protestar en la Plaza de la Revolución o frente al Ministerio de Relaciones Exteriores como muestra de su desagrado con este gesto de conveniencia política. En un inicio, fue la representación de Benin la que impulsó un cambio en la resolución sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias en el mundo, con lo cual desde hace dos semanas la ONU ya no observará si el acusado llegó a esa situación por amar a otro de su propio género. Estamos asistiendo espantados a la rueda que lanzan los intolerantes, a la complicidad que se establece entre sectarios, que enmudecen ante las violaciones cometidas por otros, comprando así su silencio para cuando ellos mismos lo necesiten.
Es triste que una institución que ha trabajado en aras de fomentar el respeto a la diversidad –como es el CENESEX– haga maromas verbales para no llamar las cosas por su nombre. Mariela Castro no puede permanecer parapetada detrás de las escuetas palabras de un comunicado donde no se lee una condena proporcional al error que ha cometido nuestra delegación en la ONU. El próximo domingo, ella estará presente en el programa Pasaje a lo desconocido de la televisión nacional para presentar un documental que toca el tema de la tolerancia hacia los gays y las lesbianas. Creo que sería un buen momento para que nos explicara por qué su respuesta no ha sido más enérgica, por qué su silencio nos ha sonado tan encubridor
(Doble discurso, doble moral, puertas de vaivén, opacas de un lado y transparentes del otro. Texto tomado del blog Generación Y.)
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