Mostrando entradas con la etiqueta educación y violencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta educación y violencia. Mostrar todas las entradas
sábado, 15 de diciembre de 2012
sábado, 6 de octubre de 2012
Predicar con el garrote
En febrero de este año entré a trabajar como docente de sexto y séptimo grado en la Escuela 19 del distrito escolar 11. Se trata de una escuela con un perfil muy “progre”, que baja línea con un discurso muy moderno, de trabajo con la diversidad, de inclusión, diálogo, de pensar a los niños y adolescentes como sujetos de derecho. Cada quince días, a pedido de la escuela, se da una capacitación en educación sexual para los docentes. Una profesional que manda el ministerio visita la escuela y se reúne con los maestros para hablar de los problemas y las dudas que vamos teniendo sobre cómo hablar de temas sexuales u otros en el aula.
En una de las primeras reuniones individuales que tuve con la capacitadora, aproveché para plantearle cuál es mi posición sobre mi identidad y mi trabajo: yo no oculto mi homosexualidad en el aula. No me parece que tenga por qué hacerlo, así como tampoco la expongo directamente. No hago bandera de eso ni lo oculto. Hay algunos aspectos de la vida privada y de la vida pública que en la escuela se mezclan: si una maestra tiene un bebé, por ejemplo, todos nos enteramos y le hacemos un regalo. Me parece que mi identidad sexual es un dato más de mi vida privada y que por eso no tengo por qué ventilarlo, pero tampoco es justo que, como no lo hacen los maestros heterosexuales, tenga que estar tapando todos los datos que van en ese sentido. Más simple: le dije a la coordinadora que si bien no iba a presentarme en el aula diciendo “hola, soy gay”, tampoco iba a negarlo si, por ejemplo, algún alumno me lo pregunta después de verme en la calle con mi novio.La coordinadora estuvo de acuerdo y, de hecho, se dio una charla muy interesante con ella en ese momento. Después me enteré (no sé si es algo que pasa siempre o si sólo pasó conmigo) de que le transmitió a la directora que yo era homosexual. Después de eso, empezaron a darse situaciones raras, sin que yo estuviese al tanto de que la directora sabía esas cosas de mi vida privada. Entonces, todo empezó a ponerse más turbio y hubo situaciones concretas por las cuales yo después hice la denuncia en el Inadi, hace más o menos dos meses.
La entrega de los boletines es un momento en el que los papás tienen que venir sí o sí a la escuela, entonces se aprovecha para hacer una actividad con ellos. Yo le planteé a la directora que podíamos hacer un taller de “diversidad en la escuela”. En esa charla de pasillo, ella me dijo que le parecía muy bien y que hasta podíamos pasar unos videos sobre el tema que son de Canal Encuentro. Pero (esto me sorprendió) me advirtió: “Tratemos de que sea sobre diversidad en un sentido amplio, porque vos tenés una fijación con lo sexual”. Ella sabía que yo era homosexual y no es ninguna tonta. Es psicoanalista y una perversa: usó un modo sutil para convertir mi “identidad” en una “fijación”. No le contesté como debía, me quedé paralizado. Porque no me esperaba algo así y también porque no es una relación horizontal, sino una relación de poder que ella aprovechó para decirme eso. Yo contesté que sí, que lo iba a tratar desde un lugar amplio para hablar de todo tipo de discriminaciones dentro de la escuela.
Hubo otra situación. El día de lucha contra la homofobia (que está en el calendario escolar) me vinieron a preguntar si yo quería preparar alguna actividad en relación con la homofobia. Me pareció bien. Propuse trabajar con el libro Rey y rey. Pero a último momento me dijeron que no podía usar ese libro.
Hubo otra situación más, todavía peor. Yo tenía dos alumnas de sexto que estaban muy distraídas. No hacían la tarea, no prestaban atención, estaban siempre juntas y un poco desafiantes hacia los docentes. La directora habló a solas con ellas. Después yo me enteré, porque las chicas me contaron: les preguntó si habían pasado la noche juntas, que dónde habían dormido, que se estaban pasando de rosca, que en la escuela no puede haber esos vínculos raros. Las chicas se ofendieron porque decían que la directora las había tratado de lesbianas.
Otro episodio más: un día un chico salió llorando desconsolado de mi aula. Se fue al baño. Hablé con él en el pasillo. Le pedí que me contara qué pasaba y le puse una mano en el hombro. Me salió así. Fue un gesto mínimo de consuelo. La directora vio lo del hombro. Se me acercó después y me dijo: “Te pido que nunca más toques a los chicos”. Lo hablé con mis compañeros y compañeras docentes, todos heterosexuales. Ellos nunca habían recibido este tipo de advertencia. Al único docente al que le hizo este comentario la directora fue a mí, ligando mi homosexualidad a una idea prejuiciosa de perversión.
Retomamos la idea de armar el taller de diversidad con los padres el día de entrega de los boletines (que ya habíamos acordado desde hacía meses). Yo lo había preparado para hablar de diversidad en general. Había editado un video. Y hasta había hecho un poco de recorte de las partes del video que se referían explícitamente a la discriminación sexual. Sin ver el video o preguntarme de qué iba a hablar, a último momento, me vinieron a decir que yo no podía dar al taller. La actividad de ese día con los padres terminó siendo otra: la directora hablando de los valores de la escuela.
Me enteré después de que habían decidido que no lo diera yo porque tenían miedo de que usara la reunión con los padres para contarles que yo era gay. Obviamente, a mí eso no se me había pasado por la cabeza. Y tampoco vinieron de frente a preguntarme qué iba a dar, que si yo estaba pensando en hablarles a los padres de eso. De vuelta, sin siquiera decírmelo en la cara, las decisiones se tomaron basadas en el prejuicio de que la figura del maestro debe ser heterosexual.
Hice la denuncia hace un tiempo y la semana pasada me llamaron del Inadi para decirme que a la directora pronto le llegará una intimación (sin valor legal) para que ella conteste, se defienda o lo que sea de mi denuncia por discriminación. Ese es el primer paso.
Diego Cyruk
(La carta, dirigida a la dirección del suplemento "soy" de Buenos Aires, refleja una situación común a varias culturas no sólo a la de Argentina: la conducta típica de una mujer fálica y represiva, propia de la dictadura militar -presente sobre todo en Chile, Uruguay, la propia Buenos Aires y México, ahora que ya se va al camote el enano de las manos manchadas de sangre, FCH, y ya está de vuelta el PRI, el de la "dictadura perfecta", como le calificase el ex peruano Mario Vargas Llosa. Nuestra solidaridad para el profesor Cyruk para que no desmaye. Misiva tomada del sitio "soy".)
sábado, 28 de enero de 2012
Alumnos prenden fuego a menor
Villahermosa— Un caso extremo de bullyng tiene conmocionada a la comunidad tabasqueña, debido a que un joven estudiante de secundaria que estudia en la escuela Técnica número 1 de Villahermosa, en Tabasco, quien se encontraba en el laboratorio de soldadura practicando con sus compañeros, éstos le rociaron thinner en la pierna y luego le prendieron fuego.
El menor, del turno matutino de la citada escuela que se ha caracterizado por protagonizar hechos violentos, convalece en un hospital de la capital con quemaduras de segundo y tercer grado, y podría perder la movilidad en ambas extremidades.
De acuerdo a la denuncia de la madre del menor, asegura que su hijo se encontraba realizando prácticas en el área del taller de soldadura, cuando fue rociado con thinner en la pierna, luego con un periódico le prendieron fuego, causándole quemaduras de segundo y tercer grado en la cara anterior del muslo, esto según consta en actas médicas del Hospital del Niño "Dr. Rodolfo Nieto Padrón”.
La madre agraviada sostiene que fue llevado a la dirección del plantel donde lo mantuvieron sentado cerca de dos horas, ya que la directiva de la secundaria se negaban a llevarlo a algún centro médico o informar a los padres.
Dice que fue a las 12:00 horas cuando dos intendentes se encargaron de llevarlo al centro de salud "Dr. Maximiliano Dorantes", ubicado a escasa una cuadra de la escuela, pero debido a que este centro médico no es de primer nivel, el menor fue canalizado al Hospital del Niño, donde ingresó pasado el mediodía; sin embargo, a las cinco de la tarde arribó al nosocomio la Subdirectora del plantel, la cual refirió que había sido una chispa lo que provocó las quemaduras del estudiante.
El Presidente de la Asociación de Padres de Familia, José Atila Montero Acosta, quien lamentó que esta situación se dio durante el horario de clases, y donde se suponía el maestro del taller de soldadura, debió haber estado presente para vigilar a sus alumnos.
Debido a que los directivos y profesores de la Secundaria Técnica 1, no actuaron a tiempo para brindar auxilio al estudiante, estos podrían ser juzgados por el delito de omisión de cuidados, el cual establece una pena que va desde uno a cuatro años de prisión.
De su lado, el abogado, Sergio Antonio Reyes Ramos comentó que de igual forma el alumno o los alumnos que cometieron tal acto, no únicamente deben ser sancionados por las autoridades educativas con la expulsión definitiva del plantel, sino que además, tengan que ser juzgados ante el ministerio público.
En tanto, la madre del menor lesionado, interpuso una demanda en la Agencia Especializada para la atención de los menores (AMPEA), bajo el número 057/2012, en donde se libró la respectiva orden de investigación.
Alumnos de la secundaria señalaron que los maestros y prefectos tratan de ocultar los hechos y se les contó la versión de que fue sólo un accidente y no un caso de agresión en contra de su compañero; "eso fue lo que nos dijeron que sólo fue un accidente y ya", comentó un estudiante.
Personal que se encarga de cuidar el portón de la Técnica Uno negaron la presencia de las autoridades educativas, argumentando que estaban en reunión y que había la consigna de no dejar pasar a nadie.
(Además de los compañeros incendiarios, debe investigarse al maestro de soldadura, al prefecto y al director de la secundaria, ya que no es la primera vez que se ejerce violencia contra los menores estudiantes. Nota tomada de Excelsior.)
El menor, del turno matutino de la citada escuela que se ha caracterizado por protagonizar hechos violentos, convalece en un hospital de la capital con quemaduras de segundo y tercer grado, y podría perder la movilidad en ambas extremidades.
De acuerdo a la denuncia de la madre del menor, asegura que su hijo se encontraba realizando prácticas en el área del taller de soldadura, cuando fue rociado con thinner en la pierna, luego con un periódico le prendieron fuego, causándole quemaduras de segundo y tercer grado en la cara anterior del muslo, esto según consta en actas médicas del Hospital del Niño "Dr. Rodolfo Nieto Padrón”.
La madre agraviada sostiene que fue llevado a la dirección del plantel donde lo mantuvieron sentado cerca de dos horas, ya que la directiva de la secundaria se negaban a llevarlo a algún centro médico o informar a los padres.
Dice que fue a las 12:00 horas cuando dos intendentes se encargaron de llevarlo al centro de salud "Dr. Maximiliano Dorantes", ubicado a escasa una cuadra de la escuela, pero debido a que este centro médico no es de primer nivel, el menor fue canalizado al Hospital del Niño, donde ingresó pasado el mediodía; sin embargo, a las cinco de la tarde arribó al nosocomio la Subdirectora del plantel, la cual refirió que había sido una chispa lo que provocó las quemaduras del estudiante.
El Presidente de la Asociación de Padres de Familia, José Atila Montero Acosta, quien lamentó que esta situación se dio durante el horario de clases, y donde se suponía el maestro del taller de soldadura, debió haber estado presente para vigilar a sus alumnos.
Debido a que los directivos y profesores de la Secundaria Técnica 1, no actuaron a tiempo para brindar auxilio al estudiante, estos podrían ser juzgados por el delito de omisión de cuidados, el cual establece una pena que va desde uno a cuatro años de prisión.
De su lado, el abogado, Sergio Antonio Reyes Ramos comentó que de igual forma el alumno o los alumnos que cometieron tal acto, no únicamente deben ser sancionados por las autoridades educativas con la expulsión definitiva del plantel, sino que además, tengan que ser juzgados ante el ministerio público.
En tanto, la madre del menor lesionado, interpuso una demanda en la Agencia Especializada para la atención de los menores (AMPEA), bajo el número 057/2012, en donde se libró la respectiva orden de investigación.
Alumnos de la secundaria señalaron que los maestros y prefectos tratan de ocultar los hechos y se les contó la versión de que fue sólo un accidente y no un caso de agresión en contra de su compañero; "eso fue lo que nos dijeron que sólo fue un accidente y ya", comentó un estudiante.
Personal que se encarga de cuidar el portón de la Técnica Uno negaron la presencia de las autoridades educativas, argumentando que estaban en reunión y que había la consigna de no dejar pasar a nadie.
(Además de los compañeros incendiarios, debe investigarse al maestro de soldadura, al prefecto y al director de la secundaria, ya que no es la primera vez que se ejerce violencia contra los menores estudiantes. Nota tomada de Excelsior.)
viernes, 18 de noviembre de 2011
Ciudad Juárez: un simulacro de tiroteo
Un millar de estudiantes y profesores llevó a cabo un simulacro de tiroteo en una escuela de Ciudad Juárez, la más violenta del país, como parte de un programa de seguridad, informaron fuentes oficiales.
Una decena de falsos sicarios desataron un simulacro de tiroteo dentro de la escuela preparatoria Cbtis 114, mientras que los alumnos y profesores se tiraron al suelo bajo los pupitres y escritorios, siguiendo el protocolo de seguridad instruido una semana antes por la Policía Municipal de Ciudad Juárez.
El simulacro se ofreció con el objetivo de reafirmar las charlas impartidas la semana pasada durante dos días por el Grupo 16 de la Policía Municipal, explicó a Efe el portavoz policial Adrián Sánchez.
"Estas pláticas preventivas las estamos haciendo mediante el Grupo 16, encargado de ofrecer protocolos de seguridad a las escuelas de todos los niveles, desde kinder hasta preparatoria, y en todo el estado", dijo Sánchez.
La capacitación en materia de seguridad es una reacción ante los enfrentamientos entre miembros de los carteles de la droga o entre éstos y las autoridades de esta ciudad, fronteriza con El Paso, Texas (EE.UU.), que han alcanzado las instituciones educativas durante horario escolar.
El pasado 24 de agosto se registró un tiroteo afuera de una escuela primaria de Ciudad Juárez que dejó un muerto y cuatro madres de alumnos heridas, cuando un grupo armado atacó a balazos a padres de estudiantes que esperaban la salida de sus hijos.
Ciudad Juárez es considerada la urbe más violenta de México. En los últimos tres años ha habido más de 9.800 asesinatos relacionados al narcotráfico.
(Por lo menos, es alentador que en un simulacro o acto terrorista simulado los participantes tengan la capacidad de vencer y superar miedos y fobias que han introyectado desde hace once años, con el inicio de la era del PAN en el país, que ha dejado una estela de más de 50 mil muertos y 10 mil desaparecidos. Esperemos que en los momentos álgidos y en tiempo real, haya una maestra como la de Nuevo León, que durante un tiroteo invitó a los infantes a cantar para distraerlos del miedo. Nota de Efe tomada de El Espectador.)
Una decena de falsos sicarios desataron un simulacro de tiroteo dentro de la escuela preparatoria Cbtis 114, mientras que los alumnos y profesores se tiraron al suelo bajo los pupitres y escritorios, siguiendo el protocolo de seguridad instruido una semana antes por la Policía Municipal de Ciudad Juárez.
El simulacro se ofreció con el objetivo de reafirmar las charlas impartidas la semana pasada durante dos días por el Grupo 16 de la Policía Municipal, explicó a Efe el portavoz policial Adrián Sánchez.
"Estas pláticas preventivas las estamos haciendo mediante el Grupo 16, encargado de ofrecer protocolos de seguridad a las escuelas de todos los niveles, desde kinder hasta preparatoria, y en todo el estado", dijo Sánchez.
La capacitación en materia de seguridad es una reacción ante los enfrentamientos entre miembros de los carteles de la droga o entre éstos y las autoridades de esta ciudad, fronteriza con El Paso, Texas (EE.UU.), que han alcanzado las instituciones educativas durante horario escolar.
El pasado 24 de agosto se registró un tiroteo afuera de una escuela primaria de Ciudad Juárez que dejó un muerto y cuatro madres de alumnos heridas, cuando un grupo armado atacó a balazos a padres de estudiantes que esperaban la salida de sus hijos.
Ciudad Juárez es considerada la urbe más violenta de México. En los últimos tres años ha habido más de 9.800 asesinatos relacionados al narcotráfico.
(Por lo menos, es alentador que en un simulacro o acto terrorista simulado los participantes tengan la capacidad de vencer y superar miedos y fobias que han introyectado desde hace once años, con el inicio de la era del PAN en el país, que ha dejado una estela de más de 50 mil muertos y 10 mil desaparecidos. Esperemos que en los momentos álgidos y en tiempo real, haya una maestra como la de Nuevo León, que durante un tiroteo invitó a los infantes a cantar para distraerlos del miedo. Nota de Efe tomada de El Espectador.)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
