sábado, 21 de mayo de 2016

Cristian López Talavera (1985 )

Tú, el muerto


Siempre, cuando veas un charco de sangre
Aparecer por la puerta
No cierres los ojos,
Ni trates de nadar
Sumérgete
Y siéntele,
Ahógate
Puede ser el lago en tus sueños;
Ese laberinto de la muerte
Es parte del libreto en la vida.

Si ves a un muerto
Con una copa de vino en medio de sus manos
Aparecer como un espectro por la ventana
No llores, ni grites
Solo sonríele como un gato
Puede ser tu abuelo
Y solo viene para llevarte a un paseo
Por un lugar desconocido
-todos ya hemos pasado por ahí en alguna cama de un hospital-
O tal vez, tranquilo con nieve y árboles
Y nada de gente.

Si ves un hacha
Que recae sobre tu cabeza del lado derecho de tu cuerpo
Ni grites, no llores,
No duele;
Te puede hacer una melliza
Si te cae en la corona de la cabeza.
No mires al rostro del asesino
Porque puede ser tu padre borracho
Y él no quiere que mueras con rencor
Solo busca lo mejor para ti…

Si ves tu rostro
En una caja adornada con flores rojas
En medio de lágrimas y sonrisas
No te asustes
Eres tú al otro lado,
Eres el ser que guardaba el espejo
Eres vos y eres el otro,


Eres el muerto…


("revista ping pong")

viernes, 20 de mayo de 2016

Adrienne Rich (1929/2012 )


"Te internas..."

“Te internas en los bosques detrás de la casa
allí, en ese territorio
hallas un templo
construido hace mil ochocientos años
entras sin saber
qué es donde entras

así pasa con nosotros

nadie sabe lo que puede suceder
aunque los libros lo digan todo

quema los textos   dijo Artaud”


("escomberoides", s/c al trad.)

jueves, 19 de mayo de 2016

José Watanabe (1945/2007 )

Restaurant vegetariano


A los vegetales se entra
con hambre de animal longevo y apacible, y lentamente
se acaba
la lechuga.

A la carne se va distinto, se ingresa a ella
con ansia orgánica, casi disputándola
como si fuera carne
del día de la resurrección, y se acaba
el bife.

Recuerdas:
para que tú vivieras
tu familia depredaba la tierra para ti,
pollos patos reses cuyes cabritos carne
para convalecer y durar.

El alimento en la boca te relaciona
con el mundo. Hay días de felino
y días de paquidermo. Hoy sean bienvenidas
las benéficas ensaladas, la suave soya y las frutas
aunque tarde:
ya cincuenta años que comes carne
y estás eructando miedo.

Pero hay días que no tienes carnes ni vegetales
sino arena en la lengua. Te explicas: tal vez has comido
una sequedad inicial, insidiosa, de pecho, y nunca
se acaba, el desierto

nunca se acaba.


("otras criaturas poéticas")

miércoles, 18 de mayo de 2016

Eduardo Chirinos (1960/2016 )

Retorno de los profetas


                                   para antonio claros

El sol se hará oscuro para ellos
pero pronto han de volver
Miqueas III, 6


Los profetas han muerto.
Cuernos de guerra anuncian la pronta llegada de la peste,
nuevos tiempos de miseria y escasez.
El campo de batalla está desierto, el cielo se oscurece, la infinita
rueda se ha quebrado.
Dicen que ángeles bellos y monstruosos nos vigilan
pero ya no tenemos ojos para verlos.
Los profetas han muerto.
Atrás los sucios velos que ocultaron la verdad de nuestros rostros,
las ramas que ocultaron la Serpiente cuando rogamos placer
y nos dieron a cambio la resignación.
Textos venerables son ahora pasto de las llamas,
sólo la lechuza mira con indiferencia la corona
que rueda a los pies del más miserable de los dioses.

Sólidas estatuas se arrodillan, gimen, se arrancan los cabellos,
los mástiles que antaño sujetaron los más bravos marinos
golpean la memoria de los dioses que quedan,
¿a quién debemos acudir cuando nos coja la peste?
Los mendigos del reino asaltan los jardines, desprecian los
oráculos, reparten por igual sus pertenencias.
Los nobles del reino conservan sus arcas, sus vinos, sus mujeres,
el miedo que gobierna la implacable voluntad de los presagios.
Los profetas han muerto.
Nadie ahora nos engaña, nadie nos confunde, nadie
nos dice la verdad, y estamos solos.
Estamos solos esperando la señal que nos indique
dónde hemos de ir para honrar con dolor a los profetas.


("otras criaturas poéticas")

martes, 17 de mayo de 2016

Antonio García Vargas (1942 )

Entré en el cerco mágico



Entré en un cerco mágico trazado entre las llamas
penetrando en la alquimia del modo
y de la causa.
En un fugaz momento copulé en la secuencia,
fui nexo y circunstancia en el abril de mi cuerpo
y desde lo profundo me derramé en el sepulcro
de la memoria cómplice.
Y me supe pasado, futuro y esencia de Nada,
la grácil estructura de un teorema jamás configurado,
el Arts Magna de Cardano, sirena de Ulises,
esa eterna centuria que repite su ascenso al Calvario,
la imposible hipotenusa de tus senos,
Sócrates con-venciendo a la cicuta,
feroz acometida de metáfora androide
que araña la piel cual loba desde mi último verso
y eterno ¡al fin!, viajero cautivo deletreado
en la rugosa piel del viejo pentagrama.


("punto en línea")

lunes, 16 de mayo de 2016

Raúl Zurita (1950 )

Anteparaíso


Allá va la que fue mi amor, qué más podría decirle
si ya ni mis gemidos conmueven
a la que ayer arrastraba su espalda por las piedras.
Pero hasta las cenizas recuerdan cuando no era
nadie y aún están los muros contra los que llorando
aplastaba su cara mientras al verla
la gente se decía "Vámonos por otro lado"
y hacían un recodo sólo para no pasar cerca de ella
pero yo reparé en ti,
sólo yo me compadecí de esos harapos
y te limpié las llagas y te tapé, contigo hice agua
de las piedras para que nos laváramos
y el mismo cielo fue una fiesta cuando te regalé
los vestidos más lindos para que la gente te respetára.
Ahora caminas por las calles como si nada de esto
hubiese en verdad sucedido
ofreciéndote al primero que pase
Pero yo no me olvido
de cuando hacían un recodo para no verte
y aun tiemblo de ira ante quienes riendo te decían
"ponte de espalda" y tu espalda se hacía un camino
por donde pasaba la gente
Pero porque tampoco me olvido del color del pasto
cuando me querías ni del azul
del cielo acompañando tu vestido nuevo
perdonaré tus devaneos
Apartaré de ti mi rabia y rencor
y si te encuentro nuevamente, en ti me iré amando
incluso a tus malditos cabrones.
Cuando vuelvas a quererme
y arrepentida los recuerdos se te hayan hecho ácido
deshaciendo las cadenas de tu cuello
y corras emocionada a abrazarme
y Chile se ilumine y los pastos relumbren.


("escomberoides")

domingo, 15 de mayo de 2016

Julia Magistratti (1976 )



Vivos se los llevaron, vivos los queremos



No importa si este cielo continúa

y si hay entre las horas

una fecha en la que no estaremos.

Lo que nos toca encontrar

está indefenso,

porque siempre está indefenso

el que nos espera.

Son 43 golpes que rebotan sin tocar tierra

en una cancha embarrada. Atormentan los días

desaparecidos,

la historia sin fondo, el retrato que la madre

lleva.

No es la primera vez esta rabia.

43, 42, 41, 40, 39, 38,

Todavía faltan 37 para llegar a cero.

El cero es el silencio, la línea de la derrota de la

comunidad.

37, 36, 35, 34

Ya no queremos sumar más muertos

porque no sabemos contar

lo que resta.

33

Diga 33 por favor, con el estetoscopio en la

espalda, grítelo fuerte que faltan 32 todavía y usted no

ha llegado a la salud

de poder olvidar. No se quede

quieto ni callado,

cuente con el latido, cuente justos, no cuente

muertos.

31, 30, 29 ¿Dónde estaba esa noche? ¿Dios?

28, 27, 26, 25, 24

Y ya el número es más grande que la edad de

los estudiantes,

el tiempo corre en una dirección de olvido y

usted apaga la televisión, cierra el diario, saluda

a su vecino. No los deje.

Siga con la pala, las linternas alertas, el grito

prendido, las sirenas buscando.

12, 11, 10, 9, 8, 7, 6

No deje de contar

5, 4, 3, 2, 1

El cielo es de los pájaros,

la justicia de los hombres

y la tierra es de las madres desobedientes,

las que saben

que los hijos están,

ellos crecen porque semillas son.

Al final de cuentas,

no vamos a sumar para atrás,

nunca más.


("poesía red federal")