Las estaciones de la tierra (II)
Pensar que no he plantado nunca un árbol,
que no he tenido nunca un hijo.
Hasta ese punto me parezco al mar,
estéril, solitario.
Ni un ciprés encrespado,
ni un sauce húmedo y lento, ni un euforbio
ramificado en delta, ni un ciruelo
ni un duraznero ni un manzano
hice crecer jamás, ni un gajo
rosa o candido en marzo, ni siquiera
un cachorro de hombre.
Como la ola golpea la orilla,
sin fecundarla, sin dejarle
más que algas y resecas raíces,
así —¿no dices?-— yo golpeo
la vida.
Pero la he amado,
tierra, yo te he amado.
("marcelo leites", traductor pablo anadón)
jueves, 7 de enero de 2016
miércoles, 6 de enero de 2016
Valerio Magrelli (1957 )
La playa, los maderos...
La playa, los maderos podridos, las cubiertas
hinchadas, las botellas, esas cosas
corrompidas y rotas, todo esto
me es querido,
lo que se queda al margen,
negado, sin propósito,
lo que ninguno roba,
lo que sobra.
En abril,la brisa
vuelve a tener un poco de tibieza.
Parece una mejilla.
("marcelo leites", traductor pablo anadón)
La playa, los maderos podridos, las cubiertas
hinchadas, las botellas, esas cosas
corrompidas y rotas, todo esto
me es querido,
lo que se queda al margen,
negado, sin propósito,
lo que ninguno roba,
lo que sobra.
En abril,la brisa
vuelve a tener un poco de tibieza.
Parece una mejilla.
("marcelo leites", traductor pablo anadón)
martes, 5 de enero de 2016
James Tate (1943/2015 )
Enseñando al simio a escribir poemas
No les fue difícil
enseñar al simio a escribir poemas:
primero le sujetaron con correas a la silla
y luego en la mano le ataron un lápiz
(la hoja ya estaba clavada en la mesa).
El doctor Agujazul se inclinó sobre su hombro
y le susurró al oído:
«Pareces un dios, aquí sentado.
¿Por qué no intentas escribir algo?»
("perros en la playa", trad. jordi doce)
lunes, 4 de enero de 2016
Mario Santiago Papasquiaro (1953/1998 )
Testamento de adolescencia
No tengo sino este arcoíris que regalarte
No tengo sino este espermatozoide de armadillo
Esta furia de alacrán
que me sale de los poros
Esta planta carnívora
que ha instalado su tienda gitana
en el horno transparente de mis poros
Este mechón de luna mordiendo las tejas calientes de mi pelo negro
Estalactitas de caminos de éter
Estalactitas de experiencia alada
Mi cuerpo es 1 sapo drogado en los burdeles
No uso bitácora ni sombra
Este cuajo de sangre que ves
Es mi patria-píldora
Mi botón de despegue
Mi gruñido
Mi swing
Mi bendición
He andado entre otras flores
& en tu pelo sonrío
Poeta & vagabundo
Iconoclasta del avión
Esculca mi mochila
& hallarás tu sino
No tengo más que darte
:Hoy hay sol:
6.IV.78
(en muro fb de "la ratona cartonera")
No tengo sino este arcoíris que regalarte
No tengo sino este espermatozoide de armadillo
Esta furia de alacrán
que me sale de los poros
Esta planta carnívora
que ha instalado su tienda gitana
en el horno transparente de mis poros
Este mechón de luna mordiendo las tejas calientes de mi pelo negro
Estalactitas de caminos de éter
Estalactitas de experiencia alada
Mi cuerpo es 1 sapo drogado en los burdeles
No uso bitácora ni sombra
Este cuajo de sangre que ves
Es mi patria-píldora
Mi botón de despegue
Mi gruñido
Mi swing
Mi bendición
He andado entre otras flores
& en tu pelo sonrío
Poeta & vagabundo
Iconoclasta del avión
Esculca mi mochila
& hallarás tu sino
No tengo más que darte
:Hoy hay sol:
6.IV.78
(en muro fb de "la ratona cartonera")
domingo, 3 de enero de 2016
Uriel Martínez (1950 )
Corredores
Caminaré estos pasillos
y no habré llegado
a buen puerto;
mientras pueda bajaré
escaleras peldaño a
peldaño, tomado del pasavidas;
conservaré la vista
para verlos subir
de dos en dos;
de tres en tres me detendré
y seguirán de largo
porque fui una sombra;
el rencor no echará
anclas en la sangre,
sólo la intención de verlos;
y recordar cómo era
su vello subiendo
del pubis al cielo
de mi boca.
León
Caminaré estos pasillos
y no habré llegado
a buen puerto;
mientras pueda bajaré
escaleras peldaño a
peldaño, tomado del pasavidas;
conservaré la vista
para verlos subir
de dos en dos;
de tres en tres me detendré
y seguirán de largo
porque fui una sombra;
el rencor no echará
anclas en la sangre,
sólo la intención de verlos;
y recordar cómo era
su vello subiendo
del pubis al cielo
de mi boca.
León
sábado, 2 de enero de 2016
Pablo Anadón (1963 )
La cafetera italiana
Mientras espero que suba el café
Pienso en la cafetera, ahí, sobre la hornalla:
Hace unos años se la dimos
De regalo a mis padres, y es posible
Que dentro de unos años los sobrevivirá.
Plateada y negra, hecha en Ferrara,
Todos los días sabe de sus manos
Y un día ha de pasar a otras manos
Como llegó a las nuestras
En una compraventa.
Aquí está, servicial, práctica, hermosa,
Ayudando a vivir cada jornada,
Un objeto, no mas, entre los otros
Objetos de la casa. Sólo habla
Ahora cuando asciende el café a borbotones:
Apago el gas, en cada taza
Vierto el líquido oscuro,
Luego también apago la luz de la cocina,
Y allí queda, en su paz, la cafetera
Enfriándose de a poco en la penumbra,
Mientras en las ventanas continúan
La noche, el viento, las constelaciones...
("marcelo leites")
Mientras espero que suba el café
Pienso en la cafetera, ahí, sobre la hornalla:
Hace unos años se la dimos
De regalo a mis padres, y es posible
Que dentro de unos años los sobrevivirá.
Plateada y negra, hecha en Ferrara,
Todos los días sabe de sus manos
Y un día ha de pasar a otras manos
Como llegó a las nuestras
En una compraventa.
Aquí está, servicial, práctica, hermosa,
Ayudando a vivir cada jornada,
Un objeto, no mas, entre los otros
Objetos de la casa. Sólo habla
Ahora cuando asciende el café a borbotones:
Apago el gas, en cada taza
Vierto el líquido oscuro,
Luego también apago la luz de la cocina,
Y allí queda, en su paz, la cafetera
Enfriándose de a poco en la penumbra,
Mientras en las ventanas continúan
La noche, el viento, las constelaciones...
("marcelo leites")
viernes, 1 de enero de 2016
Mirella Muià (1947 )
La madre (1)
Cuando nací
ya existía ese sordo rumor:
alguien tejía,
no supe nunca quién
(¿tal vez una vecina,
una mujer de negro
olvidada?).
No importaba —era siempre
ese sordo sonido
que iba y venía
en un cuarto lejano.
Lo he oído por años.
Cuando nació mi hija
todas estaban
a mi alrededor:
yo buscaba
qué era lo que faltaba
—era ese sordo ruido.
Alejé entonces con mis propias manos
el paño fresco de la frente
y dije a las mujeres que una de ellas
fuera a un cuarto lejano
y se sentara al telar.
Fue así que volví a oírlo,
y hubo de nuevo aquel
escandido silencio.
Mi hija nació en ese silencio.
("marcelo leites", trad. de pablo anadón)
Cuando nací
ya existía ese sordo rumor:
alguien tejía,
no supe nunca quién
(¿tal vez una vecina,
una mujer de negro
olvidada?).
No importaba —era siempre
ese sordo sonido
que iba y venía
en un cuarto lejano.
Lo he oído por años.
Cuando nació mi hija
todas estaban
a mi alrededor:
yo buscaba
qué era lo que faltaba
—era ese sordo ruido.
Alejé entonces con mis propias manos
el paño fresco de la frente
y dije a las mujeres que una de ellas
fuera a un cuarto lejano
y se sentara al telar.
Fue así que volví a oírlo,
y hubo de nuevo aquel
escandido silencio.
Mi hija nació en ese silencio.
("marcelo leites", trad. de pablo anadón)
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