martes, 30 de abril de 2019

Blanca Varela (1926/2009 )



Casa de cuervos



porque te alimenté con esta realidad
mal cocida
por tantas y tan pobres flores del mal
por este absurdo vuelo a ras de pantano
ego te absolvo de mí
laberinto hijo mío

no es tuya la culpa
ni mía
pobre pequeño mío
del que hice este impecable retrato
forzando la oscuridad del día
párpados de miel
y la mejilla constelada
cerrada a cualquier roce
y la hermosísima distancia
de tu cuerpo
tu náusea es mía
la heredaste como heredan los peces
la asfixia
y el color de tus ojos
es también el color de mi ceguera
bajo el que sombras tejen
sombras y tentaciones
y es mía también la huella
de tu talón estrecho
de arcángel
apenas pasado en la entreabierta ventana
y nuestra
para siempre
la música extranjera
de los cielos batientes
ahora leoncillo
encarnación de mi amor
juegas con mis huesos
y te ocultas entre tu belleza
ciego sordo irredento
casi saciado y libre
con tu sangre que ya no deja lugar
para nada ni nadie

aquí me tienes como siempre
dispuesta a la sorpresa
de tus pasos
a todas las primaveras que inventas
y destruyes
a tenderme -nada infinita-
sobre el mundo
hierba ceniza peste fuego
a lo que quieras por una mirada tuya
que ilumine mis restos
porque así es este amor
que nada comprende
y nada puede
bebes el filtro y te duermes
en ese abismo lleno de ti
música que no ves
colores dichos
largamente explicados al silencio
mezclados como se mezclan los sueños
hasta ese torpe gris
que es despertar
en la gran palma de dios
calva vacía sin extremos
y allí te encuentras
sola y perdida en tu alma
sin más obstáculo que tu cuerpo
sin más puerta que tu cuerpo
así este amor
uno solo y el mismo
con tantos nombres
que a ninguno responde
y tú mirándome
como si no me conocieras
marchándote
como se va la luz del mundo
sin promesas
y otra vez este prado
este prado de negro fuego abandonado
otra vez esta casa vacía
que es mi cuerpo
a donde no has de volver


("caína bella")

lunes, 29 de abril de 2019

Josefa Parra Ramos (1965 )

Junio



Déjate aniquilar
por la aguda, amarilla luz de los girasoles,
deja que el sol de junio te hiera y te maltrate
con agujas de oro.
Descansa del amor en un dolor más alto,
muérete del deseo que gime en las raíces
y sustenta a las plantas.
Al fin, no es ningún mérito la angustia; ni el anhelo
de un cuerpo es desventura mayor que esa otra sed.
Pon a salvo tu nombre.
Déjate aniquilar entre los girasoles;

nadie diga que has muerto de amor, sino de fiebre.



("poemaspoetas")

domingo, 28 de abril de 2019

Charles Simic (1938 )

Poema sin título



Le pregunto al Plomo
¿Por qué te dejaste
Convertir en bala?
¿Te olvidaste de los alquimistas?
¿Abandonaste la esperanza
De convertirte en oro?

Nadie contesta
Plomo. Bala. Con
Semejantes nombres
El sueño es largo y profundo.



("zoonphonanta",versión isaías garde)

viernes, 26 de abril de 2019

Denise León (1974 )

[lo vimos partir con las cabezas inclinadas]


lo vimos partir con las cabezas inclinadas para no sentir el viento. Nos quedamos ahí sentadas, sin llorar, sintiendo que faltaba desde siempre. Era verano y mi madre me dijo no te saques los zapatos. Se escapó de Esmirna en un barquito que era el último. Sin despedirse. Tomó el último y se vino. ¿Iba sin zapatos para bajarse mi padre escapado del ejército turco? Dijo mi madre que se los había jugado a las cartas en el barco de venida y que me tuvo en los brazos cuando nací y que no me soltaba por nada del mundo. Sus dedos largos de ceniza me muestran la foto envejecida de la boda. ¿Estás viendo? Éste es él y ésta soy yo. ¿Y los zapatos? ¿Y los labios unidos de la novia que parecen cuidar una promesa? La foto también cruzó el mar  y se inclina como arrodillada en el estante y el gesto de cuando se sacaba las pulseras. Sus gestos de ceniza que no tocan la tierra. Sus dedos largos soltaron mis dedos: sólo me quedaron las promesas.



("por mi boka, textos de la diáspora sefardí en ladino", myriam moscona y jacobo sefamí, editorial lumen, méxico, 2013)

jueves, 25 de abril de 2019

Javier Heraud (1942/1963 )

Un eucalipto alto



 Un eucalipto, alto, espigado, 
contiene para siempre 
mi corazón. 
Eucalipto,
alto germen 
de la tierra, 
espiga y
piedra de ríos,
fruto eterno y sagrado
de los hombres. 
Bosques, valles,
campos y quebradas, 
quebradas que bajan 
como un hombre, 
quebradas que bajan
en los pechos,
sombras que descienden 
como cuerpos
sombras que descienden 
como sombras.


(muro fb de enrique solinas)

miércoles, 24 de abril de 2019

Louise Glück (1943 )

Las migraciones nocturnas



Este es el momento en que vuelves a ver
las bayas rojas del fresno de la montaña
y en el cielo sombrío
las migraciones nocturnas de los pájaros.
Me entristece pensar
que los muertos no las verán-
esas cosas de las que dependemos
desaparecen.
¿Qué hará entonces el alma para confortarse?
Me digo a mi misma que tal vez nunca más
necesite esas delicias;
que tal vez el simple no ser, aunque difícil de imaginar,
es suficiente



("zoonphonanta",versión isaías garde)

martes, 23 de abril de 2019

Jorge Eduardo Eielson (1924/2006 )

Esposa mía sepultada



Encerrado en tu sombra, en tu santa sombra,
Con el agua en las rodillas, te pregunto
¿Es el peso del manzano, claveteado de estrellas,
Sobre mi corazón oscuro, o eres tú, cabeza
Fugitiva de las horas, novia mía enterrada,
La que arrastras tu cabellera incesante
Como una botella rota, por entre mi sangre?
Yo no sé, señora mía, luto de mi amor,
Si eres tú la que reinas sobre tanta ceniza,
O si es sólo tu sombra, tu velo de novia en el aire,
-Poblado de perlas, naves y calaveras-
El que inunda mi alcoba, igual que un océano.


("poesía cuatro")