La carretilla
Tantas
cosas se amontonan
dentro
una carretilla
con
ruedas rojas
que barnizada
por la lluvia
resplandece
al lado
de los pollos
blancos.
(muro fb de daniel montoly, traductor y poeta)
viernes, 14 de septiembre de 2018
jueves, 13 de septiembre de 2018
Moisés Pascual (1955)
El último sol
3
puede que te esfumes en un ocaso
de inviernos como candelabros de nubes
y yo no sepa qué hacer
con tus heridas,
estas mínimas palabras
de musgo
para salvarte de la muerte que te lleva
contra mi voluntad sin armas
puede que el viento te deshaga en mis manos
y yo me ponga a llorar
inútilmente
sin saber
amar
los números exactos,
el ritmo de las ostras
al desovar sus acuáticos destinos ,
sé que eres tú esa luz que sin alas
en el aire danza
como luciérnaga,
de puntillas y lápiz,
como un niño que con la arena juega
a vivir
crucigramas
y construye relojes, mapas y sueños,
hace versos,
y estrellas siderales,
circunferencias de hielo
puede que te esfumes en un ocaso
y yo no sepa vivir
mañana
tan atento al aliento
de los astros impuros
en su materia oscura,
con esta carga de ausencias,
cuando hostil me escupa el alba,
y yo como un animal adolorido
huya
del mundo y sus placeres,
y solo sepa maldecir las reliquias de las cenizas
con estos ojos de miedo,
escondido en mi cofre de lagartijas pálidas
¡júrame, que nunca morirás
como ese inmóvil árbol
sin hojas,
donde aprendí a besar mariposas y calandrias,
Venus, estatua de mi amor,
triste tiranía sosegada,
mi agonía!
("fabricioestrada.blogspot")
3
puede que te esfumes en un ocaso
de inviernos como candelabros de nubes
y yo no sepa qué hacer
con tus heridas,
estas mínimas palabras
de musgo
para salvarte de la muerte que te lleva
contra mi voluntad sin armas
puede que el viento te deshaga en mis manos
y yo me ponga a llorar
inútilmente
sin saber
amar
los números exactos,
el ritmo de las ostras
al desovar sus acuáticos destinos ,
sé que eres tú esa luz que sin alas
en el aire danza
como luciérnaga,
de puntillas y lápiz,
como un niño que con la arena juega
a vivir
crucigramas
y construye relojes, mapas y sueños,
hace versos,
y estrellas siderales,
circunferencias de hielo
puede que te esfumes en un ocaso
y yo no sepa vivir
mañana
tan atento al aliento
de los astros impuros
en su materia oscura,
con esta carga de ausencias,
cuando hostil me escupa el alba,
y yo como un animal adolorido
huya
del mundo y sus placeres,
y solo sepa maldecir las reliquias de las cenizas
con estos ojos de miedo,
escondido en mi cofre de lagartijas pálidas
¡júrame, que nunca morirás
como ese inmóvil árbol
sin hojas,
donde aprendí a besar mariposas y calandrias,
Venus, estatua de mi amor,
triste tiranía sosegada,
mi agonía!
("fabricioestrada.blogspot")
miércoles, 12 de septiembre de 2018
Williams Carlos Williams (1883/1963 )
Paisaje con la caída de Ícaro
De acuerdo
a Bruegel la caída de Ícaro
ocurrió a principio
de la primavera
justo cuando comenzaban
los preparativos
para la cosecha anual.
Un agricultor
estaba arando
con tesón la tierra
y el mar bullía
en constantes cosquilleos
pareciendo
no contentarse
con los bordes trazados
por su existencia.
Era un día caluroso
y de frente al sol, Ícaro
vio cómo la cera
que sostenían sus alas
pegadas a su cuerpo
se derretía. En la distancia,
casi invisible
de la costa marina
alcanzó a verse,
inadvertido, el chapoteo
de una silueta
ahogándose.
(muro de daniel montoly, traducción de él mismo)
De acuerdo
a Bruegel la caída de Ícaro
ocurrió a principio
de la primavera
justo cuando comenzaban
los preparativos
para la cosecha anual.
Un agricultor
estaba arando
con tesón la tierra
y el mar bullía
en constantes cosquilleos
pareciendo
no contentarse
con los bordes trazados
por su existencia.
Era un día caluroso
y de frente al sol, Ícaro
vio cómo la cera
que sostenían sus alas
pegadas a su cuerpo
se derretía. En la distancia,
casi invisible
de la costa marina
alcanzó a verse,
inadvertido, el chapoteo
de una silueta
ahogándose.
(muro de daniel montoly, traducción de él mismo)
martes, 11 de septiembre de 2018
Cheon Sang-byeong (1930/1993)
Ojo
En medio de la calma, una hoja me llega volando
y va cayendo sobre mi corazón.
El lugar donde cayó,
hondo y descarnado,
queda exactamente al lado de la herida
que te mató
sin tiempo para un grito.
Allí, la hoja,
ahora junto al corazón,
examina tu vida en todos sus detalles.
Aunque el viento sopla
y sopla,
inmóvil, la hoja que protege la herida
es un ojo, un ojo.
El ojo de un cielo claro, el ojo nuestro,
el ojo en llanto de tu madre que te llama, lleno de ira.
En medio de la calma, una hoja me llega volando
y va cayendo sobre mi corazón.
El lugar donde cayó,
hondo y descarnado,
queda exactamente al lado de la herida
que te mató
sin tiempo para un grito.
Allí, la hoja,
ahora junto al corazón,
examina tu vida en todos sus detalles.
Aunque el viento sopla
y sopla,
inmóvil, la hoja que protege la herida
es un ojo, un ojo.
El ojo de un cielo claro, el ojo nuestro,
el ojo en llanto de tu madre que te llama, lleno de ira.
("asamblea de palabras", trad. kim changmin)
lunes, 10 de septiembre de 2018
Tadeusz Rozewicz (1921/2014 )
Cuento sobre las viejas feas
me gustan las viejas
las viejas feas
malignas
ellas: sal de la tierra
no les da asco la basura
humana
son ellas que conocen el revés
de la medalla
del amor
de la fe
las viejas
vienen y van
mientras los dictadores
se hacen los graciosos
mostrando sus manos en sangre
las viejas feas se levantan
junto con el sol
compran carne frutas pan
lavan hacen la cocina
se quedan en las calles con brazos cruzados
y se callan
las viejas
son inmortales
Hamlet se agita dentro de su red
Fausto hace un juego vil y ridículo
Raskolnikov bate con su hacha
las viejas son
irrebatibles
sonríen levemente
muere el dios
las viejas se levantan sin hacerle caso
cada día
compran pan vino pescado
se muere la civilización
las viejas se levantan junto con el sol
abren las ventanas
tiran la basura
se muere el hombre
las viejas
lavan al difunto
entierran a sus muertos
siembran flores
sobre sus tumbas
me gustan las viejas
las viejas feas
malignas
creen en la vida eterna
ellas: sal de la tierra
corteza del árbol
mirando con sus ojos de humildes bestias
cobardía y heroísmo
grandeza y mezquindad
a todo le dan una dimensión
conforme a las exigencias del día
de su día cotidiano
sus hijos descubren América
perecen en las Termópilas
crucificados se desangran
conquistan el Cosmos
las viejas salen a las calles
junto con el sol compran leche
pan carne todavía falta pimienta
para el guiso
las viejas abren las ventanas
sólo los tontos se ríen
de las viejas
de las viejas feas
malignas
porque ellas son mujeres
hermosas
las buenas viejas hermosas
como huevos
secretos sin misterio
bolas rodando incansablemente
las viejas son
momias
como de gatos sagrados
pequeñas
todas arrugadas
y cada día más secas
manantiales frutas
o gordas
budas ensimismadas
cuando mueren
se les escapa
una pobre lágrima juntándose
con una sonrisa feliz
de jovenzuela.
("asamblea de palabras", trad. krystyna rodowska)
domingo, 9 de septiembre de 2018
Sylvia Plath (1932/1963 )
El colgado
Por las raíces de mi pelo algún dios me agarró.
Me crispé en sus azules voltios como un profeta del desierto.
Las noches de pronto se cerraron como párpado de lagarto:
Un mundo de calvos días blancos en una cuenca sin sombra.
Un aburrimiento de buitres me clavó a este árbol.
Si él fuera yo, haría lo que yo hice.
("asamblea de palabras", trad. beth miller)
Por las raíces de mi pelo algún dios me agarró.
Me crispé en sus azules voltios como un profeta del desierto.
Las noches de pronto se cerraron como párpado de lagarto:
Un mundo de calvos días blancos en una cuenca sin sombra.
Un aburrimiento de buitres me clavó a este árbol.
Si él fuera yo, haría lo que yo hice.
("asamblea de palabras", trad. beth miller)
sábado, 8 de septiembre de 2018
Jorge Teillier (1935/1996 )
En la secreta casa de la noche
Cuando ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche
a la hora en que los pescadores furtivos
reparan sus redes tras los matorrales,
aunque todas las estrellas cayeran
yo no tendría ningún deseo que pedirles.
Y no importa que el viento olvide mi nombre
y pase dando gritos burlones
como un campesino ebrio que vuelve de la feria,
porque ella y yo estamos ocultos
en la secreta casa de la noche.
Ella pasea por mi cuarto
como la sombra desnuda
de los manzanos en el muro
y su cuerpo se enciende como un árbol de pascua
para una fiesta de ángeles perdidos.
El temporal del último tren
pasa remeciendo las casas de madera.
Las madres cierran todas las puertas
y los pescadores furtivos van a repletar sus redes
mientras ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche.
("las afinidades electivas")
Cuando ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche
a la hora en que los pescadores furtivos
reparan sus redes tras los matorrales,
aunque todas las estrellas cayeran
yo no tendría ningún deseo que pedirles.
Y no importa que el viento olvide mi nombre
y pase dando gritos burlones
como un campesino ebrio que vuelve de la feria,
porque ella y yo estamos ocultos
en la secreta casa de la noche.
Ella pasea por mi cuarto
como la sombra desnuda
de los manzanos en el muro
y su cuerpo se enciende como un árbol de pascua
para una fiesta de ángeles perdidos.
El temporal del último tren
pasa remeciendo las casas de madera.
Las madres cierran todas las puertas
y los pescadores furtivos van a repletar sus redes
mientras ella y yo nos ocultamos
en la secreta casa de la noche.
("las afinidades electivas")
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