jueves, 7 de abril de 2016
Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )
La soledad de Gómez Jattin
No sé donde arderás ahora corazón mío
Necesito entregarte siempre como esclavo Pobre de ti
Es urgente que enfermes otra vez y otra vez
Qué voy a hacer contigo ahí desocupado
como estúpida biología Vamos deshazte
de tu pesadumbre y emprende vuelo
¿Qué te sugiere el momento? ¿Te gusta esa mirada
envejecida pero atenta de tu buena sobrina?
Ve y háblale de cuando lloró sin motivo
O cuando de la risa se orinó en los calzones
O mejor recorre el campo y siembra un árbol
suntuario O llévate cordel y navaja
y construye un barrilete y eleva con él
tu soledad hasta las nubes
No No queremos los dos amigo mío hacer nada de eso
Queremos acostarnos otra vez sobre tu vientre
Pero esos tiempos han pasado Su cuerpo y su deseo
deambulan entre cines y bares de la urbe
enfebrecidos detrás de otros cuerpos y otros deseos
Y eso está bien Es su vida sin nosotros
Tiene derecho también a un placer libre
Allí está sola la luna y no se muere Solo está el viento
Tú me tienes a mí
Y a Nuestra Señora La Soledad de Gómez Jattin.
("al pial de la palabra")
miércoles, 6 de abril de 2016
Constantino Cavafis (1863/1933 )
Cuando puedas
Aunque no puedas hacer tu vida como quieras
trata de no vejarla cuanto menos,
evita el excesivo contacto con el mundo
de palabras sin rumbo y sin sentido.
No la degrades arrastrándola,
llevándola contigo y exponiéndola
en relaciones falsas y estúpidas fiestas
que van dejando un aburrido y extraño lastre.
("el muchacho de los helados", trad. cayetano cantú)
martes, 5 de abril de 2016
Jorge García Sabal (1948/1996 )
Poema I
Los hombres y las mujeres de este pueblo
andan descalzos, pisan desnudo.
Ni el sol ni la lluvia ni la sombra
los hace felices o tristes; ellos
pisan desnudo, sin codicia.
Los hombres y mujeres de este pueblo
afilan piedras, engendran, festejan
con vino, tienen sueños nocturnos, mueren.
En silencio miran y pisan la tierra desnuda,
la aprietan, amontonan huesos, los tapan.
La gente de este pueblo es pobre y no
piensa más allá, no habla al futuro:
sólo apisona, ni feliz ni triste y
con huesos, piedras, sueños, cubre
y descubre lo que un día ha de nombrar:
memorias, involuntarios recuerdos, épicos
asuntos.
("al pial de la palabra")
Los hombres y las mujeres de este pueblo
andan descalzos, pisan desnudo.
Ni el sol ni la lluvia ni la sombra
los hace felices o tristes; ellos
pisan desnudo, sin codicia.
Los hombres y mujeres de este pueblo
afilan piedras, engendran, festejan
con vino, tienen sueños nocturnos, mueren.
En silencio miran y pisan la tierra desnuda,
la aprietan, amontonan huesos, los tapan.
La gente de este pueblo es pobre y no
piensa más allá, no habla al futuro:
sólo apisona, ni feliz ni triste y
con huesos, piedras, sueños, cubre
y descubre lo que un día ha de nombrar:
memorias, involuntarios recuerdos, épicos
asuntos.
("al pial de la palabra")
lunes, 4 de abril de 2016
Gregory Corso (1930/2001 )
Primer recuerdo
¿Qué es la primera cosa que recordás?
¿Cuántos años tenés?
¿Y a qué edad lo tuviste?
¿O siempre lo recordaste?
Cuando tenía dos años
me pasó una cosa maravillosa:
Apartado de la mujer de la que nací
me entregaron a una mujer
que yo creía era mi verdadera madre
Un niño abandonado de un año
viví con ella un año entero
Durante ese año recuerdo perfectamente
estar sentado en la bañera con ella
Nos sentamos en el silencio inolvidable de la desnudez
cara a cara
Mis ojos se fijaron en el pelo entre sus piernas
que estaba a medias sumergido en el agua
Así una doble fuente de nacimiento
recuerdo yo
primordial y contemporánea
Agua & útero
contemplé
eso de donde nacemos
bañado en eso de donde toda vida viene
("hasta donde llega la voz", versión tom maver)
¿Qué es la primera cosa que recordás?
¿Cuántos años tenés?
¿Y a qué edad lo tuviste?
¿O siempre lo recordaste?
Cuando tenía dos años
me pasó una cosa maravillosa:
Apartado de la mujer de la que nací
me entregaron a una mujer
que yo creía era mi verdadera madre
Un niño abandonado de un año
viví con ella un año entero
Durante ese año recuerdo perfectamente
estar sentado en la bañera con ella
Nos sentamos en el silencio inolvidable de la desnudez
cara a cara
Mis ojos se fijaron en el pelo entre sus piernas
que estaba a medias sumergido en el agua
Así una doble fuente de nacimiento
recuerdo yo
primordial y contemporánea
Agua & útero
contemplé
eso de donde nacemos
bañado en eso de donde toda vida viene
("hasta donde llega la voz", versión tom maver)
domingo, 3 de abril de 2016
Sebastián Salazar Bondy (1924/1965 )
El poeta conoce la poesía
Permítanme decir que la poesía
es una habitación a oscuras, y permítanme también
que confiese que dentro de ella nos sentimos muy solos,
nos palpamos el cuerpo y lo herimos,
nos quitamos el sombrero y somos estatuas,
nos arrojamos contra las paredes y no las hallamos,
pisamos en agua infinita y aspiramos el olor de la sangre
como si la flor de la vida exhalara en esa soledad
toda su plenitud sin fracasos.
Permítanme, al mismo tiempo, que pregunte
si un peruano, si un fugitivo de la memoria del hombre,
puede sentarse allí como un señor en su jardín,
tomar el té y dar los buenos días a la alegría.
Qué equivocados estamos, entonces, qué pálida
es la idea que tenemos de algo tan ardiente y doloroso.
Porque, para ser justos, es necesario que envolvamos nuestra ropa,
demos fuego a nuestras bibliotecas,
arrojemos al mar las máquinas felices que resuenan todo el día,
y vayamos al corazón de esa tumba
para sacar de ahí un polvo de siglos que está olvidado todavía.
No sé si esto será bueno, pero permítanme que diga
que de otro modo la poesía está resultando un poco tonta.
Permítanme decir que la poesía
es una habitación a oscuras, y permítanme también
que confiese que dentro de ella nos sentimos muy solos,
nos palpamos el cuerpo y lo herimos,
nos quitamos el sombrero y somos estatuas,
nos arrojamos contra las paredes y no las hallamos,
pisamos en agua infinita y aspiramos el olor de la sangre
como si la flor de la vida exhalara en esa soledad
toda su plenitud sin fracasos.
Permítanme, al mismo tiempo, que pregunte
si un peruano, si un fugitivo de la memoria del hombre,
puede sentarse allí como un señor en su jardín,
tomar el té y dar los buenos días a la alegría.
Qué equivocados estamos, entonces, qué pálida
es la idea que tenemos de algo tan ardiente y doloroso.
Porque, para ser justos, es necesario que envolvamos nuestra ropa,
demos fuego a nuestras bibliotecas,
arrojemos al mar las máquinas felices que resuenan todo el día,
y vayamos al corazón de esa tumba
para sacar de ahí un polvo de siglos que está olvidado todavía.
No sé si esto será bueno, pero permítanme que diga
que de otro modo la poesía está resultando un poco tonta.
("marcelo leites")
sábado, 2 de abril de 2016
Juana Bignozzi (1937/2015 )
Luz de gas
Todos pudimos apagar y encender las hogueras
digamos, las luces
los más inconscientes lo hicimos
pero yo pregunto
quién tuvo la valentía de verlas agonizar
y siguió hablando moviéndose
pensando en las celebraciones
sonriendo ante las consecuencias del cambio de estación
la luz que agoniza era una obra que amaba mi madre
en su fantasía del teatro
pero aquí no habrá salvadores
lúcidos detectives jóvenes enamorados
sólo héroes que miran cómo agonizan
y simulan vivir una vida
¿quién la llamó vida?
sin revolución
("el muchacho de los helados")
Todos pudimos apagar y encender las hogueras
digamos, las luces
los más inconscientes lo hicimos
pero yo pregunto
quién tuvo la valentía de verlas agonizar
y siguió hablando moviéndose
pensando en las celebraciones
sonriendo ante las consecuencias del cambio de estación
la luz que agoniza era una obra que amaba mi madre
en su fantasía del teatro
pero aquí no habrá salvadores
lúcidos detectives jóvenes enamorados
sólo héroes que miran cómo agonizan
y simulan vivir una vida
¿quién la llamó vida?
sin revolución
("el muchacho de los helados")
viernes, 1 de abril de 2016
Tomás Segovia (1927/2011 )
Intruso
Qué me puede esperar allá
adelante
qué me puede esperar
allá donde no hay nada que esté esperando
nada
qué me puede esperar a mí el más
huérfano
el que nunca es llamado
que da pasos de intruso por un mundo
donde nunca vio nada que soñara ser suyo
qué iré a encontrar allá
sino lo nunca familiar
lo que no acepta el nombre si yo le doy un
nombre
lo que niega las reglas de mi juego si juego
y si respiro seriedad se mofa
qué esfuerzo o qué locura ésta
de no querer echarme atrás
no querer dar un paso más
una mirada más una buena fe más
qué peligrosa convicción seguir creyendo
que yo el borrado yo el más huérfano
nunca tendré derecho a dar la espalda
que es el mundo el que un día
tendrá por fin que dar la cara.
("otra iglesia es imposible")
Qué me puede esperar allá
adelante
qué me puede esperar
allá donde no hay nada que esté esperando
nada
qué me puede esperar a mí el más
huérfano
el que nunca es llamado
que da pasos de intruso por un mundo
donde nunca vio nada que soñara ser suyo
qué iré a encontrar allá
sino lo nunca familiar
lo que no acepta el nombre si yo le doy un
nombre
lo que niega las reglas de mi juego si juego
y si respiro seriedad se mofa
qué esfuerzo o qué locura ésta
de no querer echarme atrás
no querer dar un paso más
una mirada más una buena fe más
qué peligrosa convicción seguir creyendo
que yo el borrado yo el más huérfano
nunca tendré derecho a dar la espalda
que es el mundo el que un día
tendrá por fin que dar la cara.
("otra iglesia es imposible")
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