Tan amateur que la braguita de encaje es, en realidad, una camisa. Tan divulgativo que sólo lo colgaron en Internet porque buscaban una manera de enseñarlo en clase. Jennifer Alonso, Alexandra Char y Amalia Ortiz, 20 años la primera y 21 las otras dos, estudiantes de 3º de Grado de Enfermería en la Universidad Rey Juan Carlos, colgaron en Youtube un vídeo de casi cuatro minutos sobre técnicas de masturbación femenina a finales de 2011. Luego la revolución. Más de 600.000 visitas y un sonoro debate entre los comentaristas.
Emplearon tres horas y un aula para la grabación, y también una muñeca que sabían que iban a encontrar en la Universidad, con una particularidad, su vagina carecía de clítoris. Así que tuvieron que crearlo. "Usamos el tapón de un botecito de lubricante", cuentan.
Tan bien que las profesoras a cuya materia respondía el vídeo, Almudena Alameda y Lola Herrera, alabaron "su rigor, originalidad y buen gusto". La asignatura se imparte por primera vez y se titula Metodología Avanzada de Cuidados. Su objetivo es, según las docentes, "reflexionar sobre la importancia de desarrollar la actividad cuidadora a través de una práctica basada en la mejor evidencia disponible".
Se les propuso el hipotético caso de una muchacha de 15 años que presentaba el siguiente diagnóstico: "Patrón sexual inafectivo, relacionado con temor al embarazo". Los alumnos podían elegir entre un trabajo sobre técnicas anticonceptivas para evitar el embarazo con el coito o bien técnicas alternativas al coito.
Técnicas alternativas
"Pensamos que el anticonceptivo lo iba a elegir mucha gente, que fue lo que finalmente ocurrió, y nos pareció más interesante el asunto de las técnicas alternativas. En las clases se ve mucho tanto el coito como el preservativo o el diafragma, y nosotras apostamos por una hora de educación sexual para esta chica de 15 años, apoyada con material audiovisual y sobre masturbación, porque hay desconocimiento al respecto", argumentan.
Contrastaron sus estudios de enfermería con información que hallaron en la red, y el resultado es una lista de 15 variantes de estimulación femenina: "Clitoriana directa, clitoriana indirecta, clitoriana con penetración vaginal intermitente, con penetración vaginal continua, clitórico-vulvar tumbada sobre el vientre, vaginal acostada, clitoriana empujando objeto suave o en suspensión, empujando contra objeto (en el vídeo una de ellas se frota sobre el brazo de una silla) y así hasta el Punto G, el chorro de agua e incluso la estimulación anal".
De su recorrido por el erotismo femenino se desprende que precisamente el rey de la masturbación, el clítoris, esa pequeña parte del cuerpo que sirve únicamente para dar placer, es también el único lugar de la anatomía que falta en la vagina que la Universidad Rey Juan Carlos ofrece a sus estudiantes de Enfermería. "Nos trajimos cosas de casa: la camisa de encaje negro, una bala vibradora... y enmarcamos el vídeo en una hipotética sesión de educación sexual, que se complementa con un tríptico y unos carteles", explican las chicas.
(Tan inusual es hablar en clase de masturbación como de sexualidades atípicas, por lo menos en México. El video puede verse en Youtube con el término masturbación femenina. Nota de Rebeca Yanke, reproducida de El Mundo.)
miércoles, 25 de enero de 2012
martes, 24 de enero de 2012
Editorial para Platanito
Despreciable hijo de puta:
Disculpa la entrada de esta carta, pero creo que no mereces menos, hijo de puta. De hecho, creo que decirte hijo de puta es elogiarte, pero bueno, no encuentro de momento, al calor de mi indignación, una fórmula retórica menos delicada para dirigirme a ti, grandísimo hijo de puta.
Reír como lo hiciste, hijo de puta, con la mayor tragedia mexicana en la historia de las tragedias que involucran niños y en este caso casi bebés, no recibirá perdón de nadie. Ni el más cínico de los cínicos, creo, podría defenderte. No se necesita ser inteligente, sino mínimamente sensible, para advertir, hijo de puta, que la tragedia de la Guardería ABC no es un tema para armar chistes.
Debes saber, hijo de puta, que lo ocurrido en Hermosillo, Sonora, hace dos años no hirió ni indignó sólo a cerca de cien padres y madres de familia. También indignó a sus familiares más cercanos, a la ciudad donde ocurrió el siniestro, al estado de Sonora y no exagero que a todo o casi todo México, pues nunca faltarán los indiferentes.
Si gustas saber lo que pasó aquel 5 de junio de 2009, asómate a los periódicos y lee las descripciones, hijo de puta. Para que no sufras en ninguna hemeroteca (que seguro ni siquiera sabes qué es), escribe “guardería abc” en Google y allí encontrarás textos y fotos elocuentes sobre los 49 niños asesinados por la irresponsabilidad y el tráfico de influencias. Mira, hijo de puta, para que no batalles te doy el primer resultado que arroja la búsqueda: haz click aquí y verás una descripción fría, desapasionada, de enciclopedia, sobre la tragedia, y lo principal: leerás los nombres de los 49 niños y niñas que murieron con el peor de los desgarramientos no para que rías, hijo de puta, sino para que jamás permitamos que se repita algo remotamente parecido.
No creas, hijo de puta, que soy oportunista y aprovecho la coyuntura de tus chistoretes macabros para colgarme del tema o de tu cuantioso número de seguidores en televisión y en tuiter. Cuando ocurrió, escribí varios artículos sobre la tragedia y sé que al hacer eso, aunque nadie los leyera, me colocaba del lado de los miles que en México todavía se indignan ante la incuria y la injusticia criminales. Fueron varios, pues, los textos que desde mi pequeña estatura de escritor y periodista provinciano publiqué, por respeto a la memoria de aquellos inocentes, en medios impresos y electrónicos. Este es uno, tal vez el más —con justa razón— enconado. Espero sepas leer.
Sé, como todos, que eres famoso, que tienes un programa de televisión y que dependes, en el extremo de la cadena de mando, de Emilio Azcárraga Jean, el mandón de Televisa. Más allá de que en todo o casi todo estoy en contra de las políticas abrazadas por esa empresa de comunicación, espero en este caso una sanción fuerte contra ti, que tus patrones sean sensibles para entender que nadie puede jugar de esa manera con el dolor infinito.
No me despido, hijo de puta. Aquí, en este blog, está mi dirección de correo electrónico y de tuiter, por si se ofrece; la memoria de 49 niños bien merece debatir en donde quieras tú o quien sea.
(Misiva dirigida por el escritor Jaime Muñoz Vargas al cómico de Televisa, Platanito, que ya pidió perdón por su humor imbécil, que hizo escarnio de 49 inocentes muertos en la guardería ABC. El mensaje se reproduce íntegro del blog ´ruta norte laguna´. En este mismo blog ´los lavaderos´, puede consultarse la nota "El payaso, el espejo", con otra lectura del mismo episodio.)
Disculpa la entrada de esta carta, pero creo que no mereces menos, hijo de puta. De hecho, creo que decirte hijo de puta es elogiarte, pero bueno, no encuentro de momento, al calor de mi indignación, una fórmula retórica menos delicada para dirigirme a ti, grandísimo hijo de puta.
Reír como lo hiciste, hijo de puta, con la mayor tragedia mexicana en la historia de las tragedias que involucran niños y en este caso casi bebés, no recibirá perdón de nadie. Ni el más cínico de los cínicos, creo, podría defenderte. No se necesita ser inteligente, sino mínimamente sensible, para advertir, hijo de puta, que la tragedia de la Guardería ABC no es un tema para armar chistes.
Debes saber, hijo de puta, que lo ocurrido en Hermosillo, Sonora, hace dos años no hirió ni indignó sólo a cerca de cien padres y madres de familia. También indignó a sus familiares más cercanos, a la ciudad donde ocurrió el siniestro, al estado de Sonora y no exagero que a todo o casi todo México, pues nunca faltarán los indiferentes.
Si gustas saber lo que pasó aquel 5 de junio de 2009, asómate a los periódicos y lee las descripciones, hijo de puta. Para que no sufras en ninguna hemeroteca (que seguro ni siquiera sabes qué es), escribe “guardería abc” en Google y allí encontrarás textos y fotos elocuentes sobre los 49 niños asesinados por la irresponsabilidad y el tráfico de influencias. Mira, hijo de puta, para que no batalles te doy el primer resultado que arroja la búsqueda: haz click aquí y verás una descripción fría, desapasionada, de enciclopedia, sobre la tragedia, y lo principal: leerás los nombres de los 49 niños y niñas que murieron con el peor de los desgarramientos no para que rías, hijo de puta, sino para que jamás permitamos que se repita algo remotamente parecido.
No creas, hijo de puta, que soy oportunista y aprovecho la coyuntura de tus chistoretes macabros para colgarme del tema o de tu cuantioso número de seguidores en televisión y en tuiter. Cuando ocurrió, escribí varios artículos sobre la tragedia y sé que al hacer eso, aunque nadie los leyera, me colocaba del lado de los miles que en México todavía se indignan ante la incuria y la injusticia criminales. Fueron varios, pues, los textos que desde mi pequeña estatura de escritor y periodista provinciano publiqué, por respeto a la memoria de aquellos inocentes, en medios impresos y electrónicos. Este es uno, tal vez el más —con justa razón— enconado. Espero sepas leer.
Sé, como todos, que eres famoso, que tienes un programa de televisión y que dependes, en el extremo de la cadena de mando, de Emilio Azcárraga Jean, el mandón de Televisa. Más allá de que en todo o casi todo estoy en contra de las políticas abrazadas por esa empresa de comunicación, espero en este caso una sanción fuerte contra ti, que tus patrones sean sensibles para entender que nadie puede jugar de esa manera con el dolor infinito.
No me despido, hijo de puta. Aquí, en este blog, está mi dirección de correo electrónico y de tuiter, por si se ofrece; la memoria de 49 niños bien merece debatir en donde quieras tú o quien sea.
(Misiva dirigida por el escritor Jaime Muñoz Vargas al cómico de Televisa, Platanito, que ya pidió perdón por su humor imbécil, que hizo escarnio de 49 inocentes muertos en la guardería ABC. El mensaje se reproduce íntegro del blog ´ruta norte laguna´. En este mismo blog ´los lavaderos´, puede consultarse la nota "El payaso, el espejo", con otra lectura del mismo episodio.)
lunes, 23 de enero de 2012
Un cementerio cibernético
Mi máquina de escribir se convirtió en una nave espacial
De otra manera no hubiera conocido a George López, Bryan Ferry, Francesco De Gregori, Gerald Edelman, Eric Kandel, Bill Maher, Oliver Sacks, Nicholas Carr, Jon KabatZinn, porque a través de YouTube he podido asomarme al pasado y ver también una película de 1926: Berlin, sinfonía de una gran ciudad, de Max Rutman. Todo está en Internet si uno saber preguntar.
Tampoco hubiera escuchado la filarmónica de Berlín ni a mis dos adoradas pianistas: MitsukoUshida y María Joao Pires.
Yo andaba a principios de los 90 atreviéndome a usar mi primera computadora: una que tenía letras amarillas sobre pantalla negra y me encantó sacar de allí mi libro sobre Leonardo Sciascia y luego mi novela Transpeninsular (http://elimperiodeladios.blogspot.com/), pero luego me puse a cavilar: ¿qué es eso de pasarse a Macintoch? ¿Será una traición? Nadie me lo podía explicar.
—Tienes que sentirlo —me decía Marta Lule—. No se te puede explicar, como no se puede explicar el jazz, el orgasmo, la experiencia de la lectura profunda.
Me puse entonces a hacer una pequeña encuesta y resultó que no pocos escritores escribían en Mac: Gabriel García Márquez, Juan Villoro, Adolfo Aguilar Zínser, Juan Marsé, Fernando Vallejo, David Huerta, Jorge Castañeda (y no Carlos Fuentes que todavía escribe en una Smith Corona de 1954), Jorge Aguilar Mora. Total que lo único que yo quería era una máquina de escribir, no una nave espacial. Porque una vez con al armatoste electrónico en el escritorio uno se conecta con todo el mundo y con lo que se alcanza a ver desde este mundo: puede uno ubicarse al frente de una nave que mandó la NASA a Marte hace unos años y ver (cuando hay luz) lo que va apareciendo por delante. Total que ahí vamos en la nave espacial Tierra, según decía BuckministerFuller, y yo lo único que quería era una máquina de escribir, como la Olivetti portátil que me regaló una profesora de Tijuana en 1967.
Pero esto de andar navegando por el ciberespacio no era la idea. Ya de mío era yo muy disperso. Mi problema siempre ha sido la impotencia para concentrarme por periodos superiores a los diez minutos seguidos. Total, si antes no podía escribir porque se me iba el santo al cielo, ahora menos: me llovió sobre mojado y entré en la maravillosa máquina de la dispersión (somos los pioneros de una nueva época). Pero también en la red he podido encontrar un programa para escritores dispersos, de esos que ya no escriben porque no se concentran. Allí te dicen que procures meditar, que oigas las conferencias de Jon KabatZinn porque, como él dice, en nuestro tiempo todos padecemos de déficit de atención. Palabras clave: attention, concentration y focus. Todos, niños y adultos, debido a que el contacto con Internet nos ha dividido la atención: ha transformado nuestra forma de leer y de pensar… y de escribir.
Además hay un cementerio cibernético, donde quedan todos los blogs de las personas muertas. El blog del poeta Alejandro Aura se puede visitar y, como en los libros, el lector puede conversar con él. Tenía razón Quevedo: vivo en conversación con mis difuntos.
(Un viaje raudo al pasado, pudo ser el título de esta nota entrañable del escritor Federico Campbell, tomada del diario en línea Río Doce.)
De otra manera no hubiera conocido a George López, Bryan Ferry, Francesco De Gregori, Gerald Edelman, Eric Kandel, Bill Maher, Oliver Sacks, Nicholas Carr, Jon KabatZinn, porque a través de YouTube he podido asomarme al pasado y ver también una película de 1926: Berlin, sinfonía de una gran ciudad, de Max Rutman. Todo está en Internet si uno saber preguntar.
Tampoco hubiera escuchado la filarmónica de Berlín ni a mis dos adoradas pianistas: MitsukoUshida y María Joao Pires.
Yo andaba a principios de los 90 atreviéndome a usar mi primera computadora: una que tenía letras amarillas sobre pantalla negra y me encantó sacar de allí mi libro sobre Leonardo Sciascia y luego mi novela Transpeninsular (http://elimperiodeladios.blogspot.com/), pero luego me puse a cavilar: ¿qué es eso de pasarse a Macintoch? ¿Será una traición? Nadie me lo podía explicar.
—Tienes que sentirlo —me decía Marta Lule—. No se te puede explicar, como no se puede explicar el jazz, el orgasmo, la experiencia de la lectura profunda.
Me puse entonces a hacer una pequeña encuesta y resultó que no pocos escritores escribían en Mac: Gabriel García Márquez, Juan Villoro, Adolfo Aguilar Zínser, Juan Marsé, Fernando Vallejo, David Huerta, Jorge Castañeda (y no Carlos Fuentes que todavía escribe en una Smith Corona de 1954), Jorge Aguilar Mora. Total que lo único que yo quería era una máquina de escribir, no una nave espacial. Porque una vez con al armatoste electrónico en el escritorio uno se conecta con todo el mundo y con lo que se alcanza a ver desde este mundo: puede uno ubicarse al frente de una nave que mandó la NASA a Marte hace unos años y ver (cuando hay luz) lo que va apareciendo por delante. Total que ahí vamos en la nave espacial Tierra, según decía BuckministerFuller, y yo lo único que quería era una máquina de escribir, como la Olivetti portátil que me regaló una profesora de Tijuana en 1967.
Pero esto de andar navegando por el ciberespacio no era la idea. Ya de mío era yo muy disperso. Mi problema siempre ha sido la impotencia para concentrarme por periodos superiores a los diez minutos seguidos. Total, si antes no podía escribir porque se me iba el santo al cielo, ahora menos: me llovió sobre mojado y entré en la maravillosa máquina de la dispersión (somos los pioneros de una nueva época). Pero también en la red he podido encontrar un programa para escritores dispersos, de esos que ya no escriben porque no se concentran. Allí te dicen que procures meditar, que oigas las conferencias de Jon KabatZinn porque, como él dice, en nuestro tiempo todos padecemos de déficit de atención. Palabras clave: attention, concentration y focus. Todos, niños y adultos, debido a que el contacto con Internet nos ha dividido la atención: ha transformado nuestra forma de leer y de pensar… y de escribir.
Además hay un cementerio cibernético, donde quedan todos los blogs de las personas muertas. El blog del poeta Alejandro Aura se puede visitar y, como en los libros, el lector puede conversar con él. Tenía razón Quevedo: vivo en conversación con mis difuntos.
(Un viaje raudo al pasado, pudo ser el título de esta nota entrañable del escritor Federico Campbell, tomada del diario en línea Río Doce.)
Cáncer de próstata mina a H. Chávez
El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, debía ser tratado de su cáncer en Moscú a finales de noviembre. A última hora decidió no abandonar el país por temor a que una ausencia le hiciera perder el control de la situación política venezolana. Esa ha sido la crónica de su enfermedad: un constante aplazamiento de tratamientos que no ha hecho más que agravar el cáncer incurable que padece, de acuerdo con los informes de Inteligencia a los que ha tenido acceso ABC y a los que ya ayer hizo referencia.
Chávez ha optado por «un tratamiento hecho a medida para mantenerle vivo hasta las elecciones de 2012, más que orientado a prolongar su esperanza de vida», indica su equipo médico, según se cita en las informaciones confidenciales obtenidas, manejadas por Servicios de Inteligencia. En su última estimación, los médicos le conceden una esperanza de vida de entre 9 y 12 meses.
Ya su primera intervención quirúrgica en Cuba se produjo con gran retraso respecto al momento en que se le detectó el cáncer de próstata. Esto último ocurrió en enero de 2011, pero hasta mayo no encontró el tiempo ni la posibilidad de esconder una estancia de varias semanas a La Habana. Después de que los médicos determinaran que el cáncer se había extendido a huesos y colon, sin que una primera ronda de quimioterapia en julio tuviera los resultados esperados, los especialistas le recomendaron una inmediata segunda ronda. Chávez no se sometió a ella hasta el primer fin de semana de septiembre por no querer abandonar de nuevo el país y trasladarse a Cuba. Finalmente, los médicos rusos que se han hecho cargo de su caso tuvieron que trasladarse en secreto a Caracas.
Más estimulantes
Desde el comienzo se planteó la conveniencia de un viaje a Moscú. Chávez dio su provisional conformidad y se planificó el desplazamiento para la tercera semana de noviembre de 2011, disfrazado como una visita oficial. Una alternativa era recibir el tratamiento necesario en Cuba o en Brasil. Pero el presidente nunca se comprometió del todo y mantuvo la cuestión abierta hasta una semana antes de su prevista partida, en que rechazó dejar Caracas. Esa renuncia fue como quemar las naves. «Prefiere cortos tratamientos que le permitan estar al cargo», aseguran los informes. Eso explica que en las últimas semanas los esfuerzos médicos se hayan centrado en permitirle una gran actividad con el aumento de analgésicos y estimulantes.
(nota tomada de ABC, español.)
Chávez ha optado por «un tratamiento hecho a medida para mantenerle vivo hasta las elecciones de 2012, más que orientado a prolongar su esperanza de vida», indica su equipo médico, según se cita en las informaciones confidenciales obtenidas, manejadas por Servicios de Inteligencia. En su última estimación, los médicos le conceden una esperanza de vida de entre 9 y 12 meses.
Ya su primera intervención quirúrgica en Cuba se produjo con gran retraso respecto al momento en que se le detectó el cáncer de próstata. Esto último ocurrió en enero de 2011, pero hasta mayo no encontró el tiempo ni la posibilidad de esconder una estancia de varias semanas a La Habana. Después de que los médicos determinaran que el cáncer se había extendido a huesos y colon, sin que una primera ronda de quimioterapia en julio tuviera los resultados esperados, los especialistas le recomendaron una inmediata segunda ronda. Chávez no se sometió a ella hasta el primer fin de semana de septiembre por no querer abandonar de nuevo el país y trasladarse a Cuba. Finalmente, los médicos rusos que se han hecho cargo de su caso tuvieron que trasladarse en secreto a Caracas.
Más estimulantes
Desde el comienzo se planteó la conveniencia de un viaje a Moscú. Chávez dio su provisional conformidad y se planificó el desplazamiento para la tercera semana de noviembre de 2011, disfrazado como una visita oficial. Una alternativa era recibir el tratamiento necesario en Cuba o en Brasil. Pero el presidente nunca se comprometió del todo y mantuvo la cuestión abierta hasta una semana antes de su prevista partida, en que rechazó dejar Caracas. Esa renuncia fue como quemar las naves. «Prefiere cortos tratamientos que le permitan estar al cargo», aseguran los informes. Eso explica que en las últimas semanas los esfuerzos médicos se hayan centrado en permitirle una gran actividad con el aumento de analgésicos y estimulantes.
(nota tomada de ABC, español.)
Anonymous ataca Sony
Nueva York.-El grupo de piratas informáticos Anonymous dio otro golpe a la propiedad intelectual, al subir a la red la discografía completa de Sony, organizada escrupulosamente por año, artista y orden alfabético.
Los enlaces llevan, en su mayoría, a la página de The Pirat Bay, un motor de búsqueda de ficheros de BitTorrent que permite la descarga del contenido a través del servidor de P2P.
El masivo rechazo por el contenido de la polémica Ley SOPA (Stop Piracy Online Act) y el repentino cierre de Megaupload tras la operación del FBI, el pasado viernes llevó a esta protesta, después de que hace tan solo tres días el grupo publicara en varias redes sociales datos personales del director del FBI, Robert Muller, como parte de su Operación Represalia tras el cierre de Megaupload.
En una misma página, Anonymous enlaza todo el catálogo musical y algunas películas de la multinacional japonesa de los últimos diez años en formado torrent o descarga directa mediante algún servicio de almacenamiento de archivos al estilo de Megaupload.
(nota tomada de Excelsior.)
Los enlaces llevan, en su mayoría, a la página de The Pirat Bay, un motor de búsqueda de ficheros de BitTorrent que permite la descarga del contenido a través del servidor de P2P.
El masivo rechazo por el contenido de la polémica Ley SOPA (Stop Piracy Online Act) y el repentino cierre de Megaupload tras la operación del FBI, el pasado viernes llevó a esta protesta, después de que hace tan solo tres días el grupo publicara en varias redes sociales datos personales del director del FBI, Robert Muller, como parte de su Operación Represalia tras el cierre de Megaupload.
En una misma página, Anonymous enlaza todo el catálogo musical y algunas películas de la multinacional japonesa de los últimos diez años en formado torrent o descarga directa mediante algún servicio de almacenamiento de archivos al estilo de Megaupload.
(nota tomada de Excelsior.)
domingo, 22 de enero de 2012
Sangre queer para Cristina
Si mi sangre contribuyera en algo a su recuperación pronta, sería yo el primero en ofrecerme al picotazo de la jeringa, porque sangre sobra en la enormidad pitufa de mi cuerpo, aunque me nuble la visión verla brotar: es que así somos los fóbicos a lo cortante, por no decir que así somos los cagones. Pero tratándose de usted, quisiera llenar ya un tubo con mi sacrificio, vaya uno a saber si esa nadita de mis venas ayuda a la recuperación de un cuerpo nutricio como el suyo, una biología individual que desde que está en la Casa Rosada se ha transformado en biología comunitaria. Y usted ha enseñado que sobre el concepto de comunidad cabalga lo diverso pero sobre todo, el deseo de igualdad. Sin eso, sólo existirían la fuerza del privilegio y las imposiciones del más fuerte.
En La Cámpora (en la comunicación política, digamos) el lenguaje épico precisa de los lugares comunes, y en los últimos afiches pude leer que la consigna invocada esta vez es “la sangre por Cristina” y —a tono con los carteles de la campaña presidencial— el remate es “la fuerza de la sangre”. Dar sangre el 4 de enero es incorporarse a una gesta poética colectiva cuya metáfora originaria es el cuerpo argentino purificándose a través de una ofrenda simbólica a la Presidenta, que padece cáncer. También se escribe en esos afiches que la solidaridad “es la ternura de los pueblos”. Yo, como todos, soy solidario sólo a partir de la conciencia de mi propia vulnerabilidad. Lo demás —creo— es mera limosna que deja caer aquel que se cree invulnerable. Además, le cuento, dentro de ese todo llamado pueblo pertenezco al conjunto social arbitrariamente denominado minorías sexuales, y ya se sabe que venimos de siglos de oprobio, vidas precarizadas por la opinión mayoritaria, reflejo del supuesto saber de los que mandan. Ni mucho menos hubo ternura de los pueblos que nos arropase cuando desde el Estado nos encarcelaban por esa manía de no ser célibes, y en las escuelas unas maestras sonreían si los compañeros se burlaban de nuestras piernitas de gacela cruzadas. Ni, mucho peor, cuando al comienzo de la epidemia del VIH-sida nos recubrieron de nuevo, como en las pestes medievales, con la retórica del exterminio. Por eso mismo, señora mía, conozco mejor que otros argentinos el valor de ser solidario cuando el cuerpo del prójimo se enferma o se inscribe como abyecto en el catálogo de las ciencias morales y las médicas, que tanto se superponen. Me acuerdo de un cuento de Charles Dickens, “El amigo común”, donde en el espectáculo de su agonía el cuerpo se vuelve de pronto objeto empático incluso para quienes lo aborrecieron y condenaron a muerte. Solidaridad de último momento, para quienes ven partir una vida.
Cuando ayer fui a entregar mi sangre de rarito a la gesta colectiva (porque a pesar de tanta injuria sufrida en nombre del bien común sigo siendo un ciudadano tierno), me encontré otra vez contra el paredón de la ley: no puedo donarle sangre, Cristina, ni a usted que brilla mejor que una drag queen en la constelación de mis afectos políticos, ni a nadie. Es que, en tanto puto, soy un cuerpo riesgoso para los hematólogos de la burocracia. Dentro de la declaración jurada que no tuvo sentido completar en la sala hospitalaria, había un ítem que me condenaba: “Si usted es un hombre que tiene sexo con otros hombres”, o “parejas ocasionales en el último año” no puede donar. O sea, los usos sexuales del recto sin protección, o el afán por beberse el humor blanquecino, en varones o en mujeres, no sería para los hematólogos la causa invocada para la negativa, sino que es la homosexualidad misma (la sangre conceptual de la homosexualidad) la que transporta un veneno imposible de ser aislado. Ni siquiera se aviene a las nuevas tecnologías de testeo que han acortado a muy poco el período ventana. Así, el preservativo deja de ser una funda igualitaria y, parecen decirnos, no da lo mismo que lo utilice un heterosexual que un gay. ¿Será que nuestro semen no reconoce barreras materiales?
En fin, señora, mi intención era cumplir con aquella premisa que acredita que “dar sangre es dar vida”, pero no es mi sangre la vía autorizada. Ya encontrará usted dadores heterosexuales, de todos modos. Que los hay. Quien dice que después del matrimonio igualitario, de la ley de identidad de género, no sobrevenga además la igualdad para poder donar sangre. La sangre del pueblo es solidaria, pero también es variada. Por ahora, me quedo a la espera de tiempos mejores, sin ofrecer los brazos trémulos a las jeringas y con ganas, le cuento, de hacerme un tatuaje en la lola izquierda, pero con jena.
(Yo ni loca daría mi sangre para el cáncer que padecería FCH, AMLO ni mucho menos para Amalia García Medina, exgobernadora de Zacatecas, lo juro con mi lola izquierda sobre la Biblia. Nota "Si mi sangre marica...",tomada tal cual del suplemento ´soy´ de Página/12, autor, Alejandro Modarelli.)
En La Cámpora (en la comunicación política, digamos) el lenguaje épico precisa de los lugares comunes, y en los últimos afiches pude leer que la consigna invocada esta vez es “la sangre por Cristina” y —a tono con los carteles de la campaña presidencial— el remate es “la fuerza de la sangre”. Dar sangre el 4 de enero es incorporarse a una gesta poética colectiva cuya metáfora originaria es el cuerpo argentino purificándose a través de una ofrenda simbólica a la Presidenta, que padece cáncer. También se escribe en esos afiches que la solidaridad “es la ternura de los pueblos”. Yo, como todos, soy solidario sólo a partir de la conciencia de mi propia vulnerabilidad. Lo demás —creo— es mera limosna que deja caer aquel que se cree invulnerable. Además, le cuento, dentro de ese todo llamado pueblo pertenezco al conjunto social arbitrariamente denominado minorías sexuales, y ya se sabe que venimos de siglos de oprobio, vidas precarizadas por la opinión mayoritaria, reflejo del supuesto saber de los que mandan. Ni mucho menos hubo ternura de los pueblos que nos arropase cuando desde el Estado nos encarcelaban por esa manía de no ser célibes, y en las escuelas unas maestras sonreían si los compañeros se burlaban de nuestras piernitas de gacela cruzadas. Ni, mucho peor, cuando al comienzo de la epidemia del VIH-sida nos recubrieron de nuevo, como en las pestes medievales, con la retórica del exterminio. Por eso mismo, señora mía, conozco mejor que otros argentinos el valor de ser solidario cuando el cuerpo del prójimo se enferma o se inscribe como abyecto en el catálogo de las ciencias morales y las médicas, que tanto se superponen. Me acuerdo de un cuento de Charles Dickens, “El amigo común”, donde en el espectáculo de su agonía el cuerpo se vuelve de pronto objeto empático incluso para quienes lo aborrecieron y condenaron a muerte. Solidaridad de último momento, para quienes ven partir una vida.
Cuando ayer fui a entregar mi sangre de rarito a la gesta colectiva (porque a pesar de tanta injuria sufrida en nombre del bien común sigo siendo un ciudadano tierno), me encontré otra vez contra el paredón de la ley: no puedo donarle sangre, Cristina, ni a usted que brilla mejor que una drag queen en la constelación de mis afectos políticos, ni a nadie. Es que, en tanto puto, soy un cuerpo riesgoso para los hematólogos de la burocracia. Dentro de la declaración jurada que no tuvo sentido completar en la sala hospitalaria, había un ítem que me condenaba: “Si usted es un hombre que tiene sexo con otros hombres”, o “parejas ocasionales en el último año” no puede donar. O sea, los usos sexuales del recto sin protección, o el afán por beberse el humor blanquecino, en varones o en mujeres, no sería para los hematólogos la causa invocada para la negativa, sino que es la homosexualidad misma (la sangre conceptual de la homosexualidad) la que transporta un veneno imposible de ser aislado. Ni siquiera se aviene a las nuevas tecnologías de testeo que han acortado a muy poco el período ventana. Así, el preservativo deja de ser una funda igualitaria y, parecen decirnos, no da lo mismo que lo utilice un heterosexual que un gay. ¿Será que nuestro semen no reconoce barreras materiales?
En fin, señora, mi intención era cumplir con aquella premisa que acredita que “dar sangre es dar vida”, pero no es mi sangre la vía autorizada. Ya encontrará usted dadores heterosexuales, de todos modos. Que los hay. Quien dice que después del matrimonio igualitario, de la ley de identidad de género, no sobrevenga además la igualdad para poder donar sangre. La sangre del pueblo es solidaria, pero también es variada. Por ahora, me quedo a la espera de tiempos mejores, sin ofrecer los brazos trémulos a las jeringas y con ganas, le cuento, de hacerme un tatuaje en la lola izquierda, pero con jena.
(Yo ni loca daría mi sangre para el cáncer que padecería FCH, AMLO ni mucho menos para Amalia García Medina, exgobernadora de Zacatecas, lo juro con mi lola izquierda sobre la Biblia. Nota "Si mi sangre marica...",tomada tal cual del suplemento ´soy´ de Página/12, autor, Alejandro Modarelli.)
Sophia de Mello Breyner Andresen (1919- 2004)
No te olvides nunca
No te olvides nunca de Thasos ni de Egina
El pinar la columna la vehemencia divina
El templo el teatro el rodar de una piña
El aire huele a miel y la piedra a resina
En la estatua habitaba tu desnudez marina
Bajo el cielo azul y la vehemencia divina
No olvides nunca Treblinka e Hiroshima
El horror el terror la suprema ignominia
(de Ilhas)
(texto tomado de Marinero sin mar y otros poemas, antología, ed. Universidad Autónoma Azcapotzalco, col. Libros del Laberinto no. 64, edición especial, México, 2004, selección de Bela Sinderalová y M. A. Flores. Trad. Miguel Ángel Flores
No te olvides nunca de Thasos ni de Egina
El pinar la columna la vehemencia divina
El templo el teatro el rodar de una piña
El aire huele a miel y la piedra a resina
En la estatua habitaba tu desnudez marina
Bajo el cielo azul y la vehemencia divina
No olvides nunca Treblinka e Hiroshima
El horror el terror la suprema ignominia
(de Ilhas)
(texto tomado de Marinero sin mar y otros poemas, antología, ed. Universidad Autónoma Azcapotzalco, col. Libros del Laberinto no. 64, edición especial, México, 2004, selección de Bela Sinderalová y M. A. Flores. Trad. Miguel Ángel Flores
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