El Museo de la Ciudad de México hospeda la muestra más completa hasta la fecha del talento polimorfo de Abel Quezada (1920-1991): tres y medio centenares de dibujos, cartones, caricaturas y pinturas, así como el debut en público del curioso mural “Petróleos Mexicanos”. La exposición -bien montada y ambientada por Alfonso Morales- me revive la admiración que me suscita este clásico y que expliqué ya alguna vez, sin límites de espacio.
Códice Abel Quezada lo confirma como un clásico, en efecto, y por las dos buenas razones que exigía Roland Barthes: le dice algo diferente a las mismas personas y le dice lo mismo a personas diferentes. Claro, parte de este mérito lo aporta la zarandeada Patria nuestra que, empeñada en serle tan fiel a sus defectos como indiferente a sus virtudes, le ha dispensado a Quezada la fecha de caducidad (en 1988 proyectaba un mural que se titularía “México saliendo de la crisis”…).
Visionario de lo inmediato, Quezada levantó una perdurable radiografía de nuestra nacionalidad tartamudeante. Una radiografía que arraiga, me parece, en la crítica de la singularidad mexicana que fraguó el canon de la primera mitad del siglo pasado: Jorge Cuesta y Samuel Ramos, Octavio Paz, Rofolfo Usigli y Jorge Portilla, y que el artista supo “traducir” a su periodismo, agregándole su desconcierto de norteño protestante, educado en la idea de la responsabilidad personal que habían atizado los años que pasó en los Estados Unidos.
Lo mejor de su humor son las chispas que salían de ese choque entre el norte y el centro; entre la democracia norteamericana y el dinosaurio revolucionario institucional; entre la ética del esfuerzo personal y el sometimiento al corporativismo; entre el liberalismo democrático y el nacionalismo autoritario; entre una mentalidad eficientista y el fatalismo paralizante. Un catálogo de "complejos" que sus cartones denunciaban escrupulosa y machaconamente: la malhechura, el machismo, el “ahí se va”, la imposibilidad de entender los horarios, la idiosincrasia como agresión, la simulación como estrategia, la incompetencia como táctica, la ilegalidad como recurso, el complejo de inferioridad como estigma y como bandera.
Una serie emblemática de cartones podría ser la triste saga de “Solovino”, el perro pulgoso que ansía salir del “laberinto de la soledad” por la eficiencia del -entonces- moderno anillo periférico. O aquellas que ilustraban la innata pericia para el desastre, como la serie El mexicano y el frac, que narraba cómo, durante uno de esos viajes a los que era propenso, el presidente Echeverría obligó a su comitiva de intelectuales a vestirse de gala. En el afán nacional de meterse a un frac -rentado- y acabar manchándolo de mole, se leía la síntesis del desfasamiento y el consecuente ridículo que, a fuerza de asumirse como lacra, terminaba como ostentación. Eran los años en que el patronímico mexicano comenzaba a utilizarse como insulto...
Para la generación de Quezada, la tarea posrevolucionaria de “analizar al mexicano” era ya inútil como ejercicio intelectual, pero adquiría un nuevo aire como combustible del humor. Si la revolución institucionalizada era una farsa, la sociedad que había gestado no lo era menos. En este sentido, Quezada fue un ruidoso vocal de la impaciencia social, del escepticismo ante la política, del entredicho de vivir la modernidad en un país en manos retardatarias. Formó así como su público a la primera generación de mexicanos que vivían a contrapelo, un público que lo convirtió en el gurú cotidiano de su desconcierto, en provedor de íconos (del gendarme mosqueado al ricachón infatuado) y de hablas (del “dedazo” al “tapado”) y que hizo de sus “textos ilustrados” -como los llamaba Quezada- el termómetro matutino del ánimo nacional.
¡Y las pinturas, las divertidas, melancólicas, sorprendentes pinturas…!
(Un clásico del siglo XX mexicano, Quezada y sus nuevos ricos que ostentan un diamante en la nariz, Quezada y sus teporochos-filósofos anteriores a la cirugía plástica que cambió a Mario Moreno Cantinflas, del que renegaron tanto los que lo vieron en cine blanco y negro; Quezada y la puesta en escena de sketches en los diarios, posteriores al Género Chico de María Conesa, Mimí Derba y otras divas de la posguerra. Nota del profesor universitario Guillermo Sheridan, tomada de El Universl.)
martes, 8 de marzo de 2011
lunes, 7 de marzo de 2011
LOS DERECHOS DE MARISOL
La Comisión Estatal de Derechos Humanos advirtió que la integridad de Marisol Valles García está en riesgo y la Presidencia Municipal de Práxedis G. Guerrero vulneró sus derechos humanos al retirarle el nombramiento como Encargada del Despacho de la Dirección de Seguridad Pública Municipal.
El visitador de la CEDH, Gustavo de la Rosa Hickerson, informó previamente que este lunes se realizaron algunas entrevistas y ninguna aportó algún dato que pudiera indicar en qué lugar se encuentra Valles García.
Ante la baja ordenada por el alcalde José Luis Guerrero, De la Rosa envió un oficio a éste para pedirle que reconsidere la decisión.
"Le suplicó que considere esta decisión porque en estas circunstancias, mientras no se aclare el destino ni el lugar ni las condiciones en las cuales se encuentra la C. Marisol Valles, es necesario que se le siga considerando una funcionaria, puesto que su integridad se pone en riesgo al retirarle dicho cargo, por la situación de violencia que prevalece en la ciudad", establece el oficio GRH-32/2011.
Manifestó que "estos son momentos de solidaridad y considero que retirarle el nombramiento es un acto de abandono que vulnera sus derechos humanos y aumenta su nivel de riesgo".
La Fiscalía General del Estado en la Zona Norte informó, a través de su vocero Arturo Sandoval, que no se ha recibido denuncia sobre la desaparición de la funcionaria y en este sentido no se ha iniciado investigación alguna.
Señaló que la dependencia solo tiene conocimiento de la decisión que tomó la Presidencia Municipal, pero no hay otro tipo de información.
(La mujer de 20 años, considerada la más valiente de Chihuahua, habría abandonado el país por amenazas del crimen organizado, para hacerlo solicitó permiso o licencia, que vencía este lunes 7 de marzo. Al no presentarse en el trabajo, el alcalde le rescindió el contrato en ausencia. Razón por la cual la comisión humanitaria intervino para pedir se le mantenga en el cargo. Aunque es de dudarse que los capos respeten una vida sólo por un nombramiento. Nota tomada de El Universal.)
El visitador de la CEDH, Gustavo de la Rosa Hickerson, informó previamente que este lunes se realizaron algunas entrevistas y ninguna aportó algún dato que pudiera indicar en qué lugar se encuentra Valles García.
Ante la baja ordenada por el alcalde José Luis Guerrero, De la Rosa envió un oficio a éste para pedirle que reconsidere la decisión.
"Le suplicó que considere esta decisión porque en estas circunstancias, mientras no se aclare el destino ni el lugar ni las condiciones en las cuales se encuentra la C. Marisol Valles, es necesario que se le siga considerando una funcionaria, puesto que su integridad se pone en riesgo al retirarle dicho cargo, por la situación de violencia que prevalece en la ciudad", establece el oficio GRH-32/2011.
Manifestó que "estos son momentos de solidaridad y considero que retirarle el nombramiento es un acto de abandono que vulnera sus derechos humanos y aumenta su nivel de riesgo".
La Fiscalía General del Estado en la Zona Norte informó, a través de su vocero Arturo Sandoval, que no se ha recibido denuncia sobre la desaparición de la funcionaria y en este sentido no se ha iniciado investigación alguna.
Señaló que la dependencia solo tiene conocimiento de la decisión que tomó la Presidencia Municipal, pero no hay otro tipo de información.
(La mujer de 20 años, considerada la más valiente de Chihuahua, habría abandonado el país por amenazas del crimen organizado, para hacerlo solicitó permiso o licencia, que vencía este lunes 7 de marzo. Al no presentarse en el trabajo, el alcalde le rescindió el contrato en ausencia. Razón por la cual la comisión humanitaria intervino para pedir se le mantenga en el cargo. Aunque es de dudarse que los capos respeten una vida sólo por un nombramiento. Nota tomada de El Universal.)
MILITARES DE ÉLITE, DESERTORES
Cuentan que el violento cártel de Los Zetas fue primero el brazo armado del que hoy es su más acérrimo enemigo, el del Golfo. Y que éstos últimos captaron a sus 'matones' entre las mismísimas filas del ejército. Entre la élite, los mejores preparados para matar. Pero hasta ahora no se sabía cuántos habían podido cambiar de bando: ¡más de 1.600 soldados! se encuentran en paradero desconocido y se sospecha que se han pasado al otro bando.
La cifra, publicada por el diario mexicano Milenio, es oficial y como tal se refiere a los militares que están en paradero desconocido como desertores para el Ministerio de Defensa. El cálculo se ha hecho sobre la última década, el tiempo que llevan matando Los Zetas y fija en 120 el número de soldados de élite que han colgado el uniforme en los últimos dos años, los más duros de la guerra que libran los cárteles entre sí y con el ejército.
Entre los que no han dejado pistas podría haber también soldados que han decidido dejar sus fusiles por miedo a morir en un tiroteo o por amenazas del crimen organizado, pero la hipótesis más extendida sobre las razones de su 'desaparición' es que se han aliado con el enemigo.
De hecho, para evitar que los militares cayeran en la tentación atraídos por un salario más suculento, el Gobierno de Felipe Calderón les ha incrementado el sueldo un 115% desde que tomó posesión en diciembre de 2006.
Se trata de francotiradores, paracaidistas, expertos en supervivencia y analistas de inteligencia y soldados especializados en reacción rápida, según publica el mismo diario, que para acceder a estas cifras ha tenido que acogerse a la Ley de Transparencia. Los desertores han recibido hasta cursos de antiterrorismo y de ranger en EEUU.
El curso de aspirante a ranger, por ejemplo, incluye un riguroso entrenamiento militar en condiciones desérticas, alpinas, selváticas y urbanas. Concluye con un simulacro bélico en el que los soldados son enviados al campo durante cuatro días a participar en juegos de guerra.
Los datos facilitados por Defensa al periódico se refieren solo a los integrantes de los Batallones de Fuerzas Especiales y los Grupos Anfibios de Fuerzas Especiales (Ganfes) del Ejército que han abandonado las filas militares y están catalogados como evadidos. A ellos se podrían sumar muchos otros con no tanta preparación de los que tampoco se ha vuelto a saber nada.
De media, Defensa cerró la década pasada con una pérdida anual promedio de 168 comandos. Desde el Ministerio reconocen que no se ha creado un programa para dar seguimiento a los desertores ni existe forma de saber adónde fueron a parar estos militares.
La cada vez más frecuente participación de estos militares de élite en las operaciones contra el narcotráfico se refleja también en un aumento en su número de bajas. 2010 fue el año más letal: 10 comandos perdieron la vida en oprativos contra los capos de los cárteles como Nacho Coronel, abatido en julio pasado en Jalisco.
En total, desde 2000 han fallecido 43 soldados de Fuerzas Especiales, tres más fueron heridos de gravedad y tuvieron que retirarse. Otros 312 han solicitado su retiro voluntario.
(Si nos atenemos a que las cifras son oficiales por provenir de fuentes militares, entonces el documental "El sicario, habitación 164", el monólogo de un exintegrante de algún cártel de la droga, enarbola la verdad, que el crimen organizado ha reclutado a sus más sanguinarios miembros entre los desertores de las milicias. La serpiente, entonces, se muerde la cola. Nota reproducida del diario español El Mundo.)
La cifra, publicada por el diario mexicano Milenio, es oficial y como tal se refiere a los militares que están en paradero desconocido como desertores para el Ministerio de Defensa. El cálculo se ha hecho sobre la última década, el tiempo que llevan matando Los Zetas y fija en 120 el número de soldados de élite que han colgado el uniforme en los últimos dos años, los más duros de la guerra que libran los cárteles entre sí y con el ejército.
Entre los que no han dejado pistas podría haber también soldados que han decidido dejar sus fusiles por miedo a morir en un tiroteo o por amenazas del crimen organizado, pero la hipótesis más extendida sobre las razones de su 'desaparición' es que se han aliado con el enemigo.
De hecho, para evitar que los militares cayeran en la tentación atraídos por un salario más suculento, el Gobierno de Felipe Calderón les ha incrementado el sueldo un 115% desde que tomó posesión en diciembre de 2006.
Se trata de francotiradores, paracaidistas, expertos en supervivencia y analistas de inteligencia y soldados especializados en reacción rápida, según publica el mismo diario, que para acceder a estas cifras ha tenido que acogerse a la Ley de Transparencia. Los desertores han recibido hasta cursos de antiterrorismo y de ranger en EEUU.
El curso de aspirante a ranger, por ejemplo, incluye un riguroso entrenamiento militar en condiciones desérticas, alpinas, selváticas y urbanas. Concluye con un simulacro bélico en el que los soldados son enviados al campo durante cuatro días a participar en juegos de guerra.
Los datos facilitados por Defensa al periódico se refieren solo a los integrantes de los Batallones de Fuerzas Especiales y los Grupos Anfibios de Fuerzas Especiales (Ganfes) del Ejército que han abandonado las filas militares y están catalogados como evadidos. A ellos se podrían sumar muchos otros con no tanta preparación de los que tampoco se ha vuelto a saber nada.
De media, Defensa cerró la década pasada con una pérdida anual promedio de 168 comandos. Desde el Ministerio reconocen que no se ha creado un programa para dar seguimiento a los desertores ni existe forma de saber adónde fueron a parar estos militares.
La cada vez más frecuente participación de estos militares de élite en las operaciones contra el narcotráfico se refleja también en un aumento en su número de bajas. 2010 fue el año más letal: 10 comandos perdieron la vida en oprativos contra los capos de los cárteles como Nacho Coronel, abatido en julio pasado en Jalisco.
En total, desde 2000 han fallecido 43 soldados de Fuerzas Especiales, tres más fueron heridos de gravedad y tuvieron que retirarse. Otros 312 han solicitado su retiro voluntario.
(Si nos atenemos a que las cifras son oficiales por provenir de fuentes militares, entonces el documental "El sicario, habitación 164", el monólogo de un exintegrante de algún cártel de la droga, enarbola la verdad, que el crimen organizado ha reclutado a sus más sanguinarios miembros entre los desertores de las milicias. La serpiente, entonces, se muerde la cola. Nota reproducida del diario español El Mundo.)
domingo, 6 de marzo de 2011
OTRO DÍA SIN PHIL
El músico británico Phil Collins ha anunciado que deja la música por los persistentes problemas de salud que le impiden continuar cantando y componiendo, según informa la revista 'People'.
El batería y cantante de Genesis señaló que las más de tres décadas tocando la batería le han producido varios problemas médicos, como la pérdida de capacidad auditiva, una vértebra dislocada y daños nerviosos.
"Ya no pertenezco a ese mundo y no creo que nadie vaya a echarme de menos. Estoy mucho más feliz haciéndome a un lado completamente", señaló Collins, quien vive ahora en Suiza y que el año pasado publicó un disco -'Going back', un homenaje a los clásicos del soul- tras cinco años de silencio. "Llevo toda mi vida profesional pensando en este proyecto", dijo en la presentación de su último trabajo.
Videoclip de 'Against All Odds' Collins, de 60 años, cuenta con 13 números uno en Estados Unidos y en Gran Bretaña, siete premios Grammy y un Oscar por la canción original de la película de Disney 'Tarzan', de 1999.
Entre sus principales éxitos se encuentran 'Another Day In Paradise' y 'Against All Odds', la mayoría de ellos entre finales de los 70 y mediados de los 90.
Durante su carrera, Phil Collins ha vendido más de 100 millones de discos, tanto en solitario como miembro de la popular banda de rock progresivo Genesis. Se separó de su tercera mujer en 2008 y ha afirmado que por aquellas fechas llegó a pensar en suicidarse.
(nota clonada del diario El Mundo. "Creo que es un buen momento para parar por un tiempo", habría dicho el músico, para precisar que no es su retiro definitivo": aclaración en el diario argentino La Nación.))
El batería y cantante de Genesis señaló que las más de tres décadas tocando la batería le han producido varios problemas médicos, como la pérdida de capacidad auditiva, una vértebra dislocada y daños nerviosos.
"Ya no pertenezco a ese mundo y no creo que nadie vaya a echarme de menos. Estoy mucho más feliz haciéndome a un lado completamente", señaló Collins, quien vive ahora en Suiza y que el año pasado publicó un disco -'Going back', un homenaje a los clásicos del soul- tras cinco años de silencio. "Llevo toda mi vida profesional pensando en este proyecto", dijo en la presentación de su último trabajo.
Videoclip de 'Against All Odds' Collins, de 60 años, cuenta con 13 números uno en Estados Unidos y en Gran Bretaña, siete premios Grammy y un Oscar por la canción original de la película de Disney 'Tarzan', de 1999.
Entre sus principales éxitos se encuentran 'Another Day In Paradise' y 'Against All Odds', la mayoría de ellos entre finales de los 70 y mediados de los 90.
Durante su carrera, Phil Collins ha vendido más de 100 millones de discos, tanto en solitario como miembro de la popular banda de rock progresivo Genesis. Se separó de su tercera mujer en 2008 y ha afirmado que por aquellas fechas llegó a pensar en suicidarse.
(nota clonada del diario El Mundo. "Creo que es un buen momento para parar por un tiempo", habría dicho el músico, para precisar que no es su retiro definitivo": aclaración en el diario argentino La Nación.))
sábado, 5 de marzo de 2011
LOBOS SIN CAPERUCITA
La cadena tradicional del libro no funciona con el formato digital. Amanda Hockings, la reciente best seller en la red del mercado anglosajón -ha vendido 900.000 ejemplares de sus libros autopublicados- ha demostrado que la línea autor-editor-distribuidor-librero-lector está siendo cuestionada por el libro electrónico. El patinazo de la distribuidora Libranda ha ratificado el cambio de paradigma en el mercado español.
Antes de su lanzamiento en junio de 2010, las grandes editoriales señalaban que su pretensión era seguir contando con las librerías. Pero ahora surgen proyectos digitales que rompen la cadena habitual, eliminan intermediarios y facilitan nuevas formas de venta, como la autopublicación, el streaming y la impresión bajo demanda. Y todas ellas ya están en España."El nuevo paradigma del libro hace que los intermediarios no desaparezcan, sino que directamente no estén", argumenta Leonor Medel, quien junto a Beatriz Rodríguez acaba de montar La Musa a las 9, una de las primeras editoriales españolas que comercializa libros en versión streaming [lectura online, sin descarga, también llamada "libros en la nube"]. Ellas no sienten haber traicionado a las librerías ni a los distribuidores.
"En papel seguirán estando, pero ya no en el digital. Nosotros no los estamos eliminando", añade Medel. Tanto Rodríguez como Medel proceden del mundo editorial y la gestión cultural. Hace un par de años, con la llegada de la tinta electrónica, se dieron cuenta de que la industria digital pedía un modelo diferente a la del papel. Incluso exigía un paso más que el de la descarga. "Preferimos el streaming porque la mayoría de la gente no cuenta con los dispositivos de lectura y es importante que se vayan familiarizando con este modelo. Además, la descarga es un sistema que se va a quedar obsoleto. El libro en la nube es el futuro", afirma Beatriz Rodríguez.
Las dos editoras también han apostado por precios asequibles para sus ebooks: entre los tres y los ocho euros. Una vez comprado, el usuario puede acceder a él "durante toda la vida" mediante una conexión a internet y una clave. Su escaso catálogo empieza con 15 títulos de autores contemporáneos españoles y latinoamericanos cuyos libros ya no circulaban en el mercado y sus derechos digitales estaban libres. Entre ellos, Caza nocturna, de la poeta Olvido García Valdés y Los años inútiles, de Jorge Eduardo Benavides. Para mayo publicarán Magia, la primera novela de Manuel Vilas que hasta ahora sólo se encontraba en papel.
50% para el autor
"En la red, los precios deben ser otros. Porque si pones los libros electrónicos a 18 euros, el consumidor no lo entiende. Nosotros defendemos los derechos de autor, pero también los del consumidor", dice Leonor Medel. Para negociar estos precios, su editorial ofrece un 50% del precio del libro al autor. Un porcentaje que supone casi el doble de lo que negocian hoy las editoriales tradicionales por los derechos digitales. Otro cambio de paradigma. La Musa a las 9 no es el único ejemplo de venta de libros en versión streaming. A ella se suma la librería digital 24symbols.com, cuyos fundadores lanzarán el 31 de marzo 5.000 invitaciones para que los usuarios prueben la página en tabletas tipo iPad y ordenadores.
De momento, como asegura Aitor Grandes, uno de sus responsables, tienen "comprometidos 600 títulos" e irán "incrementando el catálogo mensualmente". Los precios que se manejan a partir de junio van desde los 9,99 euros al mes (versión Premium, es decir, sin publicidad) a los 5,99 euros si se ha conseguido invitación. "Aquellos que no entiendan la economía digital se quedarán fuera", vaticina Javier Celaya, director del observatorio de gestión cultural Dosdoce.com. De hecho, el experto augura que los próximos en entrar con fuerza en el negocio del ebook serán las redes sociales como Facebook o Twitter.
Precisamente, él mismo ha lanzado una petición a Twitter -una red que ya cuenta con 200 millones de cuentas- para que cree un canal informativo sobre libros. En menos de 48 horas recibió 500 apoyos. "Twitter ya ha empezado a añadir publicidad y el siguiente paso será crear una plataforma de comercio electrónico con la que se llevará un porcentaje de las ventas", sostiene Celaya.
"La larga cola"
La digitalización, además, permite recorrer el camino inverso: de la nube a las manos del lector. A través de la impresión bajo demanda, un método por el que ya se imprimen cientos de miles de ejemplares en España, los libros se producen y se distribuyen de uno en uno, ajustándose con absoluta precisión a la demanda real del mercado.
"El número de novedades es cada vez mayor y el tiempo que tienen para venderse, cada vez menor, con lo que hay una competencia feroz por el espacio en las estanterías", explica Luis Francisco Rodríguez, director ejecutivo de Publidisa, una empresa sevillana que el año pasado imprimió más de 25 millones de libros. El 15% de ellos, esto es, unos 375.000 ejemplares, fueron impresos bajo demanda para algún lector que había pedido su ejemplar en una de sus más de 70 librerías asociadas, entre ellas las de El Corte Inglés y Casa del Libro."Los libreros lo tenemos claro: es un sistema que va a traer nuevos clientes", explica Jesús Otaola, de Librerías Prometeo y Proteo, en Málaga. "Tenemos muchos pedidos de clientes, en concreto el 27%, que no se puede satisfacer porque se trata de libros que ya no están disponibles en las propias editoriales", dice Otaola.El negocio para los sellos, por tanto, también puede resultar atractivo.
McGraw Hill es una de las editoriales que ha empezado a vender sus libros a través de este sistema en España. "Nos permite mantener vivas y disponibles algunas ediciones que, de lo contrario, serían inviables", explica Álvaro García, director de Educación y Desarrollo de Negocio en España. Una cuarta parte de los títulos que Publidisa imprime bajo demanda estaba agotada o descatalogada por sus editoriales.De hecho, los números de Otaola no están muy lejos de lo declarado hace dos años por el gigante norteamericano Amazon: "El 25% de sus ingresos venía de títulos que no servían más de un ejemplar al mes", según recuerda Rodríguez.
Unas cifras que vienen a confirmar la "larga cola" teorizada por el editor de Wired, Chris Anderson, según la cual la digitalización -con el ahorro que supone en almacenamiento y distribución- permite que el negocio no se focalice sólo en los productos de ventas masivas, sino también en los nichos de mercado.
Máquinas para imprimir
Además de Publidisa, otras empresas como Bubok, que surgió hace cuatro años para que cualquiera pudiera poner a la venta sus obras sin tener que contar con el apoyo de una editorial, están ampliando sus modelos de negocio hacia la impresión bajo demanda. Por ejemplo, ponen a disposición de los lectores incunables y otros libros fuera de consulta digitalizados por la Biblioteca Nacional. Un año después de firmar el acuerdo han impreso unos 500 ejemplares de esos libros hasta ahora intocables, afirma Sergio Mejías, responsable de Bubok.En Estados Unidos, sin embargo, la impresión bajo demanda va varios pasos por delante del sistema español.
El proyecto del mítico editor neoyorkino Jason Epstein de imprimir los libros directamente en el punto de distribución, ya sea una librería o la biblioteca de una universidad, es ya una realidad en el mercado. Desde el pasado 15 de febrero, Xerox comercializa la Espresso BooksMachine, que cuesta unos 100.000 euros y puede imprimir un libro de 250 páginas, por unos 12 euros, en cuatro minutos. Su catálogo incorpora casi cuatro millones de títulos listos para imprimir (gran parte de ellos de dominio público y digitalizados por Google Books). Cuando hace año y medio Epstein presentó el último prototipo de su invento, la Universidad de Alberta imprimía cien libros al día.
"Nosotros imprimimos entre 20 y 25 títulos cada día", explica Maria Minaya, responsable del American Book Center, una de las dos librerías holandesas que dispone del invento. En Europa hay otras dos máquinas en Londres, y unas 40 en todo el mundo (tres en la Biblioteca de Alejandría). Aunque Minaya reconoce que la mayoría de las impresiones son todavía de clientes que quieren autoeditar sus textos, también subraya las posibilidades del invento: "Un cliente me pidió La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde, y aunque no lo tenía, pude imprimírselo", cuenta Minaya.
(No creo que ninguna de estas perras que intervienen con su opinión ($) en el reportaje se hayan quemado nunca las pestañas leyendo a Dante, a Borges, a Faulkner o a Homero a las tres de la mañana antes de un examen para pasar de panzaso el curso de literatura de la Prepa. Ahora resulta que todos seremos lectores de fotocopias instantáneas. Nota reproducida del diario Público. )
Antes de su lanzamiento en junio de 2010, las grandes editoriales señalaban que su pretensión era seguir contando con las librerías. Pero ahora surgen proyectos digitales que rompen la cadena habitual, eliminan intermediarios y facilitan nuevas formas de venta, como la autopublicación, el streaming y la impresión bajo demanda. Y todas ellas ya están en España."El nuevo paradigma del libro hace que los intermediarios no desaparezcan, sino que directamente no estén", argumenta Leonor Medel, quien junto a Beatriz Rodríguez acaba de montar La Musa a las 9, una de las primeras editoriales españolas que comercializa libros en versión streaming [lectura online, sin descarga, también llamada "libros en la nube"]. Ellas no sienten haber traicionado a las librerías ni a los distribuidores.
"En papel seguirán estando, pero ya no en el digital. Nosotros no los estamos eliminando", añade Medel. Tanto Rodríguez como Medel proceden del mundo editorial y la gestión cultural. Hace un par de años, con la llegada de la tinta electrónica, se dieron cuenta de que la industria digital pedía un modelo diferente a la del papel. Incluso exigía un paso más que el de la descarga. "Preferimos el streaming porque la mayoría de la gente no cuenta con los dispositivos de lectura y es importante que se vayan familiarizando con este modelo. Además, la descarga es un sistema que se va a quedar obsoleto. El libro en la nube es el futuro", afirma Beatriz Rodríguez.
Las dos editoras también han apostado por precios asequibles para sus ebooks: entre los tres y los ocho euros. Una vez comprado, el usuario puede acceder a él "durante toda la vida" mediante una conexión a internet y una clave. Su escaso catálogo empieza con 15 títulos de autores contemporáneos españoles y latinoamericanos cuyos libros ya no circulaban en el mercado y sus derechos digitales estaban libres. Entre ellos, Caza nocturna, de la poeta Olvido García Valdés y Los años inútiles, de Jorge Eduardo Benavides. Para mayo publicarán Magia, la primera novela de Manuel Vilas que hasta ahora sólo se encontraba en papel.
50% para el autor
"En la red, los precios deben ser otros. Porque si pones los libros electrónicos a 18 euros, el consumidor no lo entiende. Nosotros defendemos los derechos de autor, pero también los del consumidor", dice Leonor Medel. Para negociar estos precios, su editorial ofrece un 50% del precio del libro al autor. Un porcentaje que supone casi el doble de lo que negocian hoy las editoriales tradicionales por los derechos digitales. Otro cambio de paradigma. La Musa a las 9 no es el único ejemplo de venta de libros en versión streaming. A ella se suma la librería digital 24symbols.com, cuyos fundadores lanzarán el 31 de marzo 5.000 invitaciones para que los usuarios prueben la página en tabletas tipo iPad y ordenadores.
De momento, como asegura Aitor Grandes, uno de sus responsables, tienen "comprometidos 600 títulos" e irán "incrementando el catálogo mensualmente". Los precios que se manejan a partir de junio van desde los 9,99 euros al mes (versión Premium, es decir, sin publicidad) a los 5,99 euros si se ha conseguido invitación. "Aquellos que no entiendan la economía digital se quedarán fuera", vaticina Javier Celaya, director del observatorio de gestión cultural Dosdoce.com. De hecho, el experto augura que los próximos en entrar con fuerza en el negocio del ebook serán las redes sociales como Facebook o Twitter.
Precisamente, él mismo ha lanzado una petición a Twitter -una red que ya cuenta con 200 millones de cuentas- para que cree un canal informativo sobre libros. En menos de 48 horas recibió 500 apoyos. "Twitter ya ha empezado a añadir publicidad y el siguiente paso será crear una plataforma de comercio electrónico con la que se llevará un porcentaje de las ventas", sostiene Celaya.
"La larga cola"
La digitalización, además, permite recorrer el camino inverso: de la nube a las manos del lector. A través de la impresión bajo demanda, un método por el que ya se imprimen cientos de miles de ejemplares en España, los libros se producen y se distribuyen de uno en uno, ajustándose con absoluta precisión a la demanda real del mercado.
"El número de novedades es cada vez mayor y el tiempo que tienen para venderse, cada vez menor, con lo que hay una competencia feroz por el espacio en las estanterías", explica Luis Francisco Rodríguez, director ejecutivo de Publidisa, una empresa sevillana que el año pasado imprimió más de 25 millones de libros. El 15% de ellos, esto es, unos 375.000 ejemplares, fueron impresos bajo demanda para algún lector que había pedido su ejemplar en una de sus más de 70 librerías asociadas, entre ellas las de El Corte Inglés y Casa del Libro."Los libreros lo tenemos claro: es un sistema que va a traer nuevos clientes", explica Jesús Otaola, de Librerías Prometeo y Proteo, en Málaga. "Tenemos muchos pedidos de clientes, en concreto el 27%, que no se puede satisfacer porque se trata de libros que ya no están disponibles en las propias editoriales", dice Otaola.El negocio para los sellos, por tanto, también puede resultar atractivo.
McGraw Hill es una de las editoriales que ha empezado a vender sus libros a través de este sistema en España. "Nos permite mantener vivas y disponibles algunas ediciones que, de lo contrario, serían inviables", explica Álvaro García, director de Educación y Desarrollo de Negocio en España. Una cuarta parte de los títulos que Publidisa imprime bajo demanda estaba agotada o descatalogada por sus editoriales.De hecho, los números de Otaola no están muy lejos de lo declarado hace dos años por el gigante norteamericano Amazon: "El 25% de sus ingresos venía de títulos que no servían más de un ejemplar al mes", según recuerda Rodríguez.
Unas cifras que vienen a confirmar la "larga cola" teorizada por el editor de Wired, Chris Anderson, según la cual la digitalización -con el ahorro que supone en almacenamiento y distribución- permite que el negocio no se focalice sólo en los productos de ventas masivas, sino también en los nichos de mercado.
Máquinas para imprimir
Además de Publidisa, otras empresas como Bubok, que surgió hace cuatro años para que cualquiera pudiera poner a la venta sus obras sin tener que contar con el apoyo de una editorial, están ampliando sus modelos de negocio hacia la impresión bajo demanda. Por ejemplo, ponen a disposición de los lectores incunables y otros libros fuera de consulta digitalizados por la Biblioteca Nacional. Un año después de firmar el acuerdo han impreso unos 500 ejemplares de esos libros hasta ahora intocables, afirma Sergio Mejías, responsable de Bubok.En Estados Unidos, sin embargo, la impresión bajo demanda va varios pasos por delante del sistema español.
El proyecto del mítico editor neoyorkino Jason Epstein de imprimir los libros directamente en el punto de distribución, ya sea una librería o la biblioteca de una universidad, es ya una realidad en el mercado. Desde el pasado 15 de febrero, Xerox comercializa la Espresso BooksMachine, que cuesta unos 100.000 euros y puede imprimir un libro de 250 páginas, por unos 12 euros, en cuatro minutos. Su catálogo incorpora casi cuatro millones de títulos listos para imprimir (gran parte de ellos de dominio público y digitalizados por Google Books). Cuando hace año y medio Epstein presentó el último prototipo de su invento, la Universidad de Alberta imprimía cien libros al día.
"Nosotros imprimimos entre 20 y 25 títulos cada día", explica Maria Minaya, responsable del American Book Center, una de las dos librerías holandesas que dispone del invento. En Europa hay otras dos máquinas en Londres, y unas 40 en todo el mundo (tres en la Biblioteca de Alejandría). Aunque Minaya reconoce que la mayoría de las impresiones son todavía de clientes que quieren autoeditar sus textos, también subraya las posibilidades del invento: "Un cliente me pidió La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde, y aunque no lo tenía, pude imprimírselo", cuenta Minaya.
(No creo que ninguna de estas perras que intervienen con su opinión ($) en el reportaje se hayan quemado nunca las pestañas leyendo a Dante, a Borges, a Faulkner o a Homero a las tres de la mañana antes de un examen para pasar de panzaso el curso de literatura de la Prepa. Ahora resulta que todos seremos lectores de fotocopias instantáneas. Nota reproducida del diario Público. )
LAS VÍRGENES NARCOTIZADAS
Por Yukio Mishima
Pareciera que existen, entre las obras de los grandes escritores, aquellas que podrían llamarse del anverso o del exterior, cuyo significado está en la superficie, y aquellas del reverso o del interior, con un significado oculto; podríamos compararlas incluso con el budismo exotérico y el esotérico. En el caso de Kawabata, País de nieve pertenece a la primera categoría, mientras que La casa de las bellas durmientes es con toda seguridad una obra maestra esotérica.
En una obra maestra esotérica, los temas más secretos y más profundamente ocultos de un escritor hacen su aparición. Una obra de esta naturaleza no es dominada por su transparencia o claridad sino por una opresión sofocante. En lugar de limpidez y pureza, hallamos densidad; más que un mundo amplio y abierto, encontramos una habitación cerrada. El espíritu del autor, deshaciéndose de todas las inhibiciones, se muestra a sí mismo en su forma más atrevida. En todas partes he comparado La casa de las bellas durmientes con un submarino con gente atrapada en su interior, en el cual el aire está agotándose poco a poco. Mientras está bajo el influjo de esta historia, el lector suda y se marea, y conoce de la manera más apremiante el terror del deseo incitado por la cercanía de la muerte. O, a la luz de cierta lectura, la obra puede ser comparada con un negativo. Una impresión realizada a partir de él mostraría sin duda el mundo en que vivimos a la luz del día, revelaría hasta el último detalle de su hipocresía brillante, plástica.
La casa de las bellas durmientes es inusual en la obra de Kawabata por su perfección formal. En el final, la joven de piel oscura muere y "la mujer de la casa" dice simplemente: "Está la otra chica". Con esta última observación cruel, ella derriba la casa de la lujuria construida hasta ese momento con tanta atención y minuciosidad, en un colapso inhumano más allá de toda descripción. Puede parecer accidental, pero no lo es. Con un solo golpe revela la esencia inhumana en una estructura aparentemente construida con solidez y cuidado, una esencia compartida entre "la mujer de la casa" y el viejo Eguchi. Y es por eso que Eguchi "nunca se había sentido tan impresionado por una observación".
El erotismo no apunta a la totalidad para Kawabata, debido a que el erotismo como un todo incorpora en sí a la humanidad. La lujuria se fija a fragmentos y, carentes de subjetividad, las bellas durmientes en sí mismas son fragmentos de seres humanos que instigan a la lujuria a llegar a su máxima intensidad. Y paradójicamente, un cadáver bello, ya sin los últimos trazos de espíritu, da lugar a los sentimientos más intensos de la vida. A partir del reflejo de estos violentos sentimientos de aquel que ama, el cadáver emana el resplandor más fuerte de la vida.
En un nivel más profundo, este tema está relacionado con otro de importancia en la escritura de Kawabata: su adoración por las vírgenes. Esta es la fuente de la pureza de su lirismo, pero bajo la superficie tiene algo en común con los temas de la muerte y de la imposibilidad. Debido a que una virgen deja de serlo una vez que es atacada, la imposibilidad del acto es una premisa necesaria para poner la virginidad por encima del agnosticismo. ¿Y acaso la imposibilidad del acto no pone siempre el erotismo y la muerte en el mismo lugar? Y si nosotros los novelistas no pertenecemos al bando de la "vida" (si estamos confinados a una abstracción de cierta neutralidad perpetua), entonces "el resplandor de la vida" sólo podrá aparecer en un mundo en el cual la muerte y el erotismo estén juntos.
La casa de las bellas durmientes comienza con la visita del viejo Eguchi a una casa secreta gobernada por "una mujer pequeña de cuarenta y tantos". Ya que la razón de su presencia es hacer una observación extremadamente importante en el final, ella es delineada con ominoso detalle, desde el gran pájaro en la faja de su kimono hasta el hecho de que es zurda.
El lector siente admiración por la precisión, la extraordinaria fineza de los detalles en la descripción que hace Kawabata de la primera de las "bellas durmientes" con las que pasa la noche el anciano Eguchi, de sesenta y siete años; casi como si ella fuera acariciada solamente por las palabras. Por supuesto, da a entender cierta objetividad inhumana en la calidad visual de la lujuria masculina.
Su mano y muñeca derechas estaban al borde de la colcha. Su brazo izquierdo parecía estirarse en diagonal bajo la colcha. Su pulgar derecho estaba escondido a medias bajo su mejilla. Los dedos sobre la almohada al lado de su rostro estaban ligeramente curvados en la suavidad del sueño, aunque no lo suficiente para borrar las delicadas depresiones donde se unían a la mano. El color rojo, cálido, de sus manos era más rico gradualmente desde la palma hasta las puntas de sus dedos. Era una mano blanca, suave, encendida.
Su rodilla estaba ligeramente adelantada, obligando a las piernas de Eguchi a colocarse en una posición extraña. No necesitó observarla con detenimiento para darse cuenta de que ella no estaba a la defensiva, de que ella no tenía su rodilla derecha apoyada sobre la izquierda. La rodilla derecha había sido movida hacia atrás, la pierna había sido extendida.
De esta manera, la adolescente, que se ha convertido en una "muñeca viviente", es para el anciano la "vida que podía tocarse con confianza".
Y qué espléndida técnica erótica podemos disfrutar cuando el viejo Kiga mira las bayas del aoki en el jardín. "Cientos de ellas yacen en el suelo. Kiga levanta una. Jugueteando con ella, le cuenta a Eguchi sobre la casa secreta." A partir de este pasaje o cerca de él, una sensación de confinamiento y ahogo comienza a descender sobre el lector. Las técnicas usuales para el diálogo y la descripción de los personajes no tienen sentido en La casa de las bellas durmientes debido a que las jóvenes están adormecidas. Debe de ser la primera vez que la literatura brinda una sensación tan vívida de la vida personal a través de las descripciones de figuras durmientes.
Traducción del inglés: Virginia Sauda
(En una ocasión Gabriel García Márquez hablaba con entusiasmo de una de las primeras lecturas que lo marcaron para siempre, era La casa de las bellas durmientes, en ese entonces el autor de "Isabel viendo llover en Macondo" confesaba su intención de escribir una versión de la obra maestra de Yatsunari Kawabata, que finalmente ejecutó, "Memoria de mis putas tristes". Nota de Mishima reproducida de 'adn', de La Nación, diario argentino.)
Pareciera que existen, entre las obras de los grandes escritores, aquellas que podrían llamarse del anverso o del exterior, cuyo significado está en la superficie, y aquellas del reverso o del interior, con un significado oculto; podríamos compararlas incluso con el budismo exotérico y el esotérico. En el caso de Kawabata, País de nieve pertenece a la primera categoría, mientras que La casa de las bellas durmientes es con toda seguridad una obra maestra esotérica.
En una obra maestra esotérica, los temas más secretos y más profundamente ocultos de un escritor hacen su aparición. Una obra de esta naturaleza no es dominada por su transparencia o claridad sino por una opresión sofocante. En lugar de limpidez y pureza, hallamos densidad; más que un mundo amplio y abierto, encontramos una habitación cerrada. El espíritu del autor, deshaciéndose de todas las inhibiciones, se muestra a sí mismo en su forma más atrevida. En todas partes he comparado La casa de las bellas durmientes con un submarino con gente atrapada en su interior, en el cual el aire está agotándose poco a poco. Mientras está bajo el influjo de esta historia, el lector suda y se marea, y conoce de la manera más apremiante el terror del deseo incitado por la cercanía de la muerte. O, a la luz de cierta lectura, la obra puede ser comparada con un negativo. Una impresión realizada a partir de él mostraría sin duda el mundo en que vivimos a la luz del día, revelaría hasta el último detalle de su hipocresía brillante, plástica.
La casa de las bellas durmientes es inusual en la obra de Kawabata por su perfección formal. En el final, la joven de piel oscura muere y "la mujer de la casa" dice simplemente: "Está la otra chica". Con esta última observación cruel, ella derriba la casa de la lujuria construida hasta ese momento con tanta atención y minuciosidad, en un colapso inhumano más allá de toda descripción. Puede parecer accidental, pero no lo es. Con un solo golpe revela la esencia inhumana en una estructura aparentemente construida con solidez y cuidado, una esencia compartida entre "la mujer de la casa" y el viejo Eguchi. Y es por eso que Eguchi "nunca se había sentido tan impresionado por una observación".
El erotismo no apunta a la totalidad para Kawabata, debido a que el erotismo como un todo incorpora en sí a la humanidad. La lujuria se fija a fragmentos y, carentes de subjetividad, las bellas durmientes en sí mismas son fragmentos de seres humanos que instigan a la lujuria a llegar a su máxima intensidad. Y paradójicamente, un cadáver bello, ya sin los últimos trazos de espíritu, da lugar a los sentimientos más intensos de la vida. A partir del reflejo de estos violentos sentimientos de aquel que ama, el cadáver emana el resplandor más fuerte de la vida.
En un nivel más profundo, este tema está relacionado con otro de importancia en la escritura de Kawabata: su adoración por las vírgenes. Esta es la fuente de la pureza de su lirismo, pero bajo la superficie tiene algo en común con los temas de la muerte y de la imposibilidad. Debido a que una virgen deja de serlo una vez que es atacada, la imposibilidad del acto es una premisa necesaria para poner la virginidad por encima del agnosticismo. ¿Y acaso la imposibilidad del acto no pone siempre el erotismo y la muerte en el mismo lugar? Y si nosotros los novelistas no pertenecemos al bando de la "vida" (si estamos confinados a una abstracción de cierta neutralidad perpetua), entonces "el resplandor de la vida" sólo podrá aparecer en un mundo en el cual la muerte y el erotismo estén juntos.
La casa de las bellas durmientes comienza con la visita del viejo Eguchi a una casa secreta gobernada por "una mujer pequeña de cuarenta y tantos". Ya que la razón de su presencia es hacer una observación extremadamente importante en el final, ella es delineada con ominoso detalle, desde el gran pájaro en la faja de su kimono hasta el hecho de que es zurda.
El lector siente admiración por la precisión, la extraordinaria fineza de los detalles en la descripción que hace Kawabata de la primera de las "bellas durmientes" con las que pasa la noche el anciano Eguchi, de sesenta y siete años; casi como si ella fuera acariciada solamente por las palabras. Por supuesto, da a entender cierta objetividad inhumana en la calidad visual de la lujuria masculina.
Su mano y muñeca derechas estaban al borde de la colcha. Su brazo izquierdo parecía estirarse en diagonal bajo la colcha. Su pulgar derecho estaba escondido a medias bajo su mejilla. Los dedos sobre la almohada al lado de su rostro estaban ligeramente curvados en la suavidad del sueño, aunque no lo suficiente para borrar las delicadas depresiones donde se unían a la mano. El color rojo, cálido, de sus manos era más rico gradualmente desde la palma hasta las puntas de sus dedos. Era una mano blanca, suave, encendida.
Su rodilla estaba ligeramente adelantada, obligando a las piernas de Eguchi a colocarse en una posición extraña. No necesitó observarla con detenimiento para darse cuenta de que ella no estaba a la defensiva, de que ella no tenía su rodilla derecha apoyada sobre la izquierda. La rodilla derecha había sido movida hacia atrás, la pierna había sido extendida.
De esta manera, la adolescente, que se ha convertido en una "muñeca viviente", es para el anciano la "vida que podía tocarse con confianza".
Y qué espléndida técnica erótica podemos disfrutar cuando el viejo Kiga mira las bayas del aoki en el jardín. "Cientos de ellas yacen en el suelo. Kiga levanta una. Jugueteando con ella, le cuenta a Eguchi sobre la casa secreta." A partir de este pasaje o cerca de él, una sensación de confinamiento y ahogo comienza a descender sobre el lector. Las técnicas usuales para el diálogo y la descripción de los personajes no tienen sentido en La casa de las bellas durmientes debido a que las jóvenes están adormecidas. Debe de ser la primera vez que la literatura brinda una sensación tan vívida de la vida personal a través de las descripciones de figuras durmientes.
Traducción del inglés: Virginia Sauda
(En una ocasión Gabriel García Márquez hablaba con entusiasmo de una de las primeras lecturas que lo marcaron para siempre, era La casa de las bellas durmientes, en ese entonces el autor de "Isabel viendo llover en Macondo" confesaba su intención de escribir una versión de la obra maestra de Yatsunari Kawabata, que finalmente ejecutó, "Memoria de mis putas tristes". Nota de Mishima reproducida de 'adn', de La Nación, diario argentino.)
MASTECTOMÍA RADICAL
Dice Eva Ekvall –28 años, Miss Venezuela 2000, tercera finalista en el Miss Universo 2001- que su figura le preocupa poco. Su cuerpo le resultó siempre muy grande, algo torpe. Los pies, enormes. Sus brazos procura taparlos y nunca se sintió orgullosa de sus piernas. Pero sí ha creído siempre que tiene buena cabeza, y no se queja. “Prefiero tener una buena cabeza que unas piernas bonitas”, escribe. “Buena cabeza y buenos senos”, vuelve a escribir y corrige: “Por lo menos de eso estuve convencida durante mucho tiempo”.
El viernes 12 de febrero de 2010, a Eva le diagnosticaron un cáncer de mama que, luego supo, ya había alcanzado la fase II de evolución. Cinco meses más tarde, fue sometida a una mastectomía doble radical: significa que le amputaron ambos senos. También le extrajeron 25 ganglios de la axila izquierda que, de tan inflamados, no la habían dejado dormir durante los dos meses anteriores a la cirugía. Su cabeza, por lo que le leo y le escucho, sigue intacta.
Cuando en septiembre 2000 le anunciaron que pondrían allí –sobre su cabeza-- la corona de Miss Venezuela, Eva Ekvall dio medio paso atrás y se llevó una mano al pecho como si acabara de encontrar un bicho en el suelo, un bicho pequeño. Tenía 17 años entonces. No lloró. No dio lecos. A Eva le pasa que, justamente, donde todas tendrían razones para llorar, ella no llora. Ella escribe. Eso fue lo que comenzó a hacer apenas supo que tenía cáncer.
.“Yo escribo para entender, para darle estructura a lo que pienso”, dice Eva Ekvall de sí misma, once años después de su coronación y cuatro meses después de haber superado el tratamiento contra la enfermedad. Ahora lleva la cabeza poblada de un cabello muy corto, apenas más largo de lo que lo tenía cuando Roberto Mata le hizo la foto de portada de “Fuera de foco”, su primer libro.
“Fuera de foco” llegó a las librerías de Venezuela en diciembre de 2010. Es una obra armada con textos sueltos, correspondencia con familiares y amigos, tweets y fotografías que datan de esa vivencia amarga de las quimioterapias, de la operación, de las radioterapias, que ocurría mientras seguía adelante con su vida: con su familia, con su trabajo como presentadora de noticias en un canal de televisión. “No es ni de casualidad un texto de autoayuda”, me cuenta Eva y dice la verdad. No hay en esas páginas consejos contra el dolor, ni recetas para la superación personal. Está su historia de febrero a octubre de 2010, bien entendida, bien puesta en una ciudad como Caracas, como sigue:
Viernes 12 de febrero de 2010, día del diagnóstico:
“Le dije al doctor que lo que tuviera que decirme a mí lo dijera en frente de mi familia. Y así fue. Me explicó que tenía que pasar por un número incierto de sesiones de quimioterapia y una mastectomía bilateral, seguida de radioterapia. Sí, se me iba a caer el pelo. Sí, me iban a amputar las lolas (los senos). (…) Yo estaba dispuesta a todo, pero tenía la certeza de que me iba a morir (…) Nos despedimos del doctor y nos montamos en el ascensor. Mis padres disimulaban su horror con sonrisas y palabras de aliento. Mi esposo, para no desmoronarse, les seguía la corriente, y yo, ya montándome en la camioneta (…) jugaba el juego de las sonrisas y en el fondo pedía que se acercara un malandro (ladrón) y me pegara un tiro de una buena vez”.
8 de mayo, cuatro días después de la cuarta sesión de quimioterapia:
“Justo antes de comenzar el tratamiento el doctor Palacios me examinó y con un gesto de incredulidad calculó que estoy 90 por ciento mejor. (…) Tantas cifras que se escuchan a diario, el dólar, el precio del kilo de aguacate, los secuestros, las víctimas mortales de cáncer (…) Y ¡por fin! ¡Una cifra a mi favor! (…) Luego de mi minicelebración le pregunté al doctor si eso significa que no me tengo que operar y básicamente me dijo que no abuse. La operación va, y va con todo, y la radioterapia también. Eso sí me ha costado digerirlo. Se me han caído hasta las pestañas, como dice Tania Sarabia: ¡tengo la cara como una nalga!”.
Tania Sarabia es una actriz venezolana, dedicada a la comedia. Otra mujer del mundo del espectáculo local que ha sobrevivido al cáncer de seno y que, como Eva Ekvall, forma parte de la asociación civil Senosayuda dedicada a la prevención de esta enfermedad. En Venezuela, este tipo de cáncer es la segunda causa oncológica de muerte entre las mujeres mayores de 45 años; cada año mueren unas 1.400 por esta patología y diariamente se reportan alrededor de 9 nuevos casos. Muchos hombres y mujeres del “showbiz” caraqueño –actrices de telenovelas, locutores, periodistas…Carolina Herrera— están preocupados por esa cifra y se ocupan de reducirla con campañas de información. Sí, en este país tan preocupado también por la belleza, donde la banca privada otorga créditos a las mujeres que quieren “hacerse las tetas”.
-Eva, ¿y qué tanto tienen que ver este furor por las prótesis mamarias con que haya tantos casos de cáncer de seno?
-La verdad es que a mí las prótesis me salvaron la vida –responde. Ellas impidieron que el cáncer se extendiera, actuaron como un muro de contención. Además, se supone que las mujeres que las tienen deben hacerse al menos un examen anual, para detectar tempranamente cualquier problema. Pero lo cierto es que no todas lo hacen, en parte porque los médicos no insisten en recomendarlo.
Eva Ekvall no dejó de trabajar mientras recibía tratamiento oncológico, con excepción de los días que le tomó recuperarse de la operación. Usaba pelucas para salir en pantalla a narrar la sección internacional del noticiario del mediodía. “Sentía que salir calva a la calle causaba cierto dolor o incomodidad en mi entorno y yo prefería ahorrarle ese malestar a la gente. Suficiente con las noticias que me tocaba darles”.
En el mes más duro de su relato, agosto, el cáncer fue para Eva la enfermedad que la convirtió en “caricatura”, en “estadística”, que le dejó “las cicatrices enormes” que evidenciaban lo que le había costado ganarse “muchos años de una larga e inatractiva vida”. Pero de septiembre de 2010 a esta parte, comenzó a creer que el cáncer ha cobrado fuerza en la misma medida en que los seres humanos se han hecho esclavos de los objetos. “Tal vez por eso -cree ahora- es que el tratamiento más común nos deja desplumados y a la intemperie, para saber de qué estamos hechos y qué es lo que realmente importa”. ¿Ella? Ella parece hecha de roble y lo que le importa es no perder nunca más el tiempo.
(Tuve un amigo que murió de lupus ("lobo", en latín) y aunque no estuve cerca de él en la fase final, por su compañera recree el sufrimiento de las derivaciones que tiene esta enfermedad en la última etapa, que deseo que nadie cercano a mí la viva. Tuve otro que murió de cáncer de próstata: lo recuerdo en su cama, con un ejemplar de "El libro del desasosiego", de Fernando Pessoa, mientras me platicaba su último internamiento de emergencia en un hospital privado. Me lo platicaba con la naturalidad con que se cuenta una rutina de trabajo o una mañana de compras en el tianguis más cercano a casa un día soleado, un domingo cualquiera. ¿Quién está exento de cualquier tipo de cáncer, quién con el coraje de la hermosa Eva Ekvall? Entrevista recogida con devoción del blog 'mujeres', de El País, autora: Maye Primera.)
El viernes 12 de febrero de 2010, a Eva le diagnosticaron un cáncer de mama que, luego supo, ya había alcanzado la fase II de evolución. Cinco meses más tarde, fue sometida a una mastectomía doble radical: significa que le amputaron ambos senos. También le extrajeron 25 ganglios de la axila izquierda que, de tan inflamados, no la habían dejado dormir durante los dos meses anteriores a la cirugía. Su cabeza, por lo que le leo y le escucho, sigue intacta.
Cuando en septiembre 2000 le anunciaron que pondrían allí –sobre su cabeza-- la corona de Miss Venezuela, Eva Ekvall dio medio paso atrás y se llevó una mano al pecho como si acabara de encontrar un bicho en el suelo, un bicho pequeño. Tenía 17 años entonces. No lloró. No dio lecos. A Eva le pasa que, justamente, donde todas tendrían razones para llorar, ella no llora. Ella escribe. Eso fue lo que comenzó a hacer apenas supo que tenía cáncer.
.“Yo escribo para entender, para darle estructura a lo que pienso”, dice Eva Ekvall de sí misma, once años después de su coronación y cuatro meses después de haber superado el tratamiento contra la enfermedad. Ahora lleva la cabeza poblada de un cabello muy corto, apenas más largo de lo que lo tenía cuando Roberto Mata le hizo la foto de portada de “Fuera de foco”, su primer libro.
“Fuera de foco” llegó a las librerías de Venezuela en diciembre de 2010. Es una obra armada con textos sueltos, correspondencia con familiares y amigos, tweets y fotografías que datan de esa vivencia amarga de las quimioterapias, de la operación, de las radioterapias, que ocurría mientras seguía adelante con su vida: con su familia, con su trabajo como presentadora de noticias en un canal de televisión. “No es ni de casualidad un texto de autoayuda”, me cuenta Eva y dice la verdad. No hay en esas páginas consejos contra el dolor, ni recetas para la superación personal. Está su historia de febrero a octubre de 2010, bien entendida, bien puesta en una ciudad como Caracas, como sigue:
Viernes 12 de febrero de 2010, día del diagnóstico:
“Le dije al doctor que lo que tuviera que decirme a mí lo dijera en frente de mi familia. Y así fue. Me explicó que tenía que pasar por un número incierto de sesiones de quimioterapia y una mastectomía bilateral, seguida de radioterapia. Sí, se me iba a caer el pelo. Sí, me iban a amputar las lolas (los senos). (…) Yo estaba dispuesta a todo, pero tenía la certeza de que me iba a morir (…) Nos despedimos del doctor y nos montamos en el ascensor. Mis padres disimulaban su horror con sonrisas y palabras de aliento. Mi esposo, para no desmoronarse, les seguía la corriente, y yo, ya montándome en la camioneta (…) jugaba el juego de las sonrisas y en el fondo pedía que se acercara un malandro (ladrón) y me pegara un tiro de una buena vez”.
8 de mayo, cuatro días después de la cuarta sesión de quimioterapia:
“Justo antes de comenzar el tratamiento el doctor Palacios me examinó y con un gesto de incredulidad calculó que estoy 90 por ciento mejor. (…) Tantas cifras que se escuchan a diario, el dólar, el precio del kilo de aguacate, los secuestros, las víctimas mortales de cáncer (…) Y ¡por fin! ¡Una cifra a mi favor! (…) Luego de mi minicelebración le pregunté al doctor si eso significa que no me tengo que operar y básicamente me dijo que no abuse. La operación va, y va con todo, y la radioterapia también. Eso sí me ha costado digerirlo. Se me han caído hasta las pestañas, como dice Tania Sarabia: ¡tengo la cara como una nalga!”.
Tania Sarabia es una actriz venezolana, dedicada a la comedia. Otra mujer del mundo del espectáculo local que ha sobrevivido al cáncer de seno y que, como Eva Ekvall, forma parte de la asociación civil Senosayuda dedicada a la prevención de esta enfermedad. En Venezuela, este tipo de cáncer es la segunda causa oncológica de muerte entre las mujeres mayores de 45 años; cada año mueren unas 1.400 por esta patología y diariamente se reportan alrededor de 9 nuevos casos. Muchos hombres y mujeres del “showbiz” caraqueño –actrices de telenovelas, locutores, periodistas…Carolina Herrera— están preocupados por esa cifra y se ocupan de reducirla con campañas de información. Sí, en este país tan preocupado también por la belleza, donde la banca privada otorga créditos a las mujeres que quieren “hacerse las tetas”.
-Eva, ¿y qué tanto tienen que ver este furor por las prótesis mamarias con que haya tantos casos de cáncer de seno?
-La verdad es que a mí las prótesis me salvaron la vida –responde. Ellas impidieron que el cáncer se extendiera, actuaron como un muro de contención. Además, se supone que las mujeres que las tienen deben hacerse al menos un examen anual, para detectar tempranamente cualquier problema. Pero lo cierto es que no todas lo hacen, en parte porque los médicos no insisten en recomendarlo.
Eva Ekvall no dejó de trabajar mientras recibía tratamiento oncológico, con excepción de los días que le tomó recuperarse de la operación. Usaba pelucas para salir en pantalla a narrar la sección internacional del noticiario del mediodía. “Sentía que salir calva a la calle causaba cierto dolor o incomodidad en mi entorno y yo prefería ahorrarle ese malestar a la gente. Suficiente con las noticias que me tocaba darles”.
En el mes más duro de su relato, agosto, el cáncer fue para Eva la enfermedad que la convirtió en “caricatura”, en “estadística”, que le dejó “las cicatrices enormes” que evidenciaban lo que le había costado ganarse “muchos años de una larga e inatractiva vida”. Pero de septiembre de 2010 a esta parte, comenzó a creer que el cáncer ha cobrado fuerza en la misma medida en que los seres humanos se han hecho esclavos de los objetos. “Tal vez por eso -cree ahora- es que el tratamiento más común nos deja desplumados y a la intemperie, para saber de qué estamos hechos y qué es lo que realmente importa”. ¿Ella? Ella parece hecha de roble y lo que le importa es no perder nunca más el tiempo.
(Tuve un amigo que murió de lupus ("lobo", en latín) y aunque no estuve cerca de él en la fase final, por su compañera recree el sufrimiento de las derivaciones que tiene esta enfermedad en la última etapa, que deseo que nadie cercano a mí la viva. Tuve otro que murió de cáncer de próstata: lo recuerdo en su cama, con un ejemplar de "El libro del desasosiego", de Fernando Pessoa, mientras me platicaba su último internamiento de emergencia en un hospital privado. Me lo platicaba con la naturalidad con que se cuenta una rutina de trabajo o una mañana de compras en el tianguis más cercano a casa un día soleado, un domingo cualquiera. ¿Quién está exento de cualquier tipo de cáncer, quién con el coraje de la hermosa Eva Ekvall? Entrevista recogida con devoción del blog 'mujeres', de El País, autora: Maye Primera.)
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