sábado, 4 de febrero de 2012

El vaso medio vacío

Todo cambia: si la palabra pajero siempre fue un insulto, hoy puede ser la contraseña para ingresar a un club, un motivo de orgullo y también algo mucho más concreto (aunque lo de “concretar” suene como una contradicción en términos tratándose de onanismo): es un motivo de encuentro. Cada vez son más los hombres que se asocian con el fin de hacerlo solos, pero en grupo. Se definen como “hombres de mente abierta que gozan de los placeres de la masturbación sin ninguna orientación sexual en particular. Formamos grupos virtuales y reales, sólo para pajeros, que quieran compartir experiencias con otros iguales a nosotros”, dice el copete de un site. Cabe preguntarse quiénes son los “iguales a nosotros” y aventurar entonces que si en la línea de tiempo que viene erosionando las identidades fijas no habrá que agregar la letra P a la lista de las identidades alternativas, y luego, si el abecedario pronto no se nos va a ir quedando corto. Resulta interesante en esta carta de presentación cómo el punto de la “orientación sexual” aparece puesto entre paréntesis, no importa si te gustan los hombres o las mujeres, la membresía del club está dada por la práctica y no porque seas gay o hétero. Tenés que ser hombre, claro, y por hombre aquí se entiende tener pene, pero no importa la orientación sexual, aseguran. Claro que estamos hablando de encuentros sexuales, intercambios de placeres. Esto que suena a inclusión también es una paradoja. ¿Quién admite a quién? ¿Si un hombre quiere tener sexo con o delante de otro hombre puede no ser homosexual por eso? ¿Cuál es la frontera en la clasificación de las prácticas sexuales entre masturbarse ante alguien y tener relaciones con ese alguien? Los modos de vivir la sexualidad tanto dentro de la heterosexualidad como de la homosexualidad, al exponerse tan vivamente en Internet, dejan más prácticas en evidencia y obligan a replantear nuestras definiciones. La semana pasada, sin ir más lejos, se dio a conocer el nombre del Campeón Mundial de la Paja 2011. El japonés Masanobu Sato tiene una novia a la que no le interesa tanto el sexo como a él, y a partir de esto que pudo ser un problema, la pareja ha encontrado un modo de compartir los gustos y disgustos, el chico ha compartido la práctica masturbatoria (dos horas diarias) en un record, ella a su lado trabaja y además le cronometra el tiempo. ¿Se diría que tienen sexo? ¿Cuentan las fantasías que a él lo inspiren en la definición de lo que hacen juntos pero solos?


Códigos de honor

El deseo de ver cómo otro lo hace al mismo tiempo que uno, frente a la webcam, para ser visto en vivo y en directo, hace rato que puede cumplirse en Internet. Pero la fantasía de ser tocado por las manos de otro, también. El site http://pajaadictos.blogspot.com recibió más de 20 mil visitas en tres semanas, y los blogs que se ocupan de aglutinar aficionados cada vez son más.
Un orgulloso de su hobby –hobby que ocupa casi el centro de su vida y miembro de Paja Adictos– describe la mecánica de estos encuentros: “Ahí reina el respeto. Yo te respeto a vos y vos me respetas a mí, y si sos gay, a mí, mientras no te metas conmigo y respetes las reglas, no me interesa”.
Pero, ¿qué es lo que hacen? Raúl, un hombre de 35 años, contador, casado y con dos hijas, una de 11 y otra de 7, responde como quien conoce el reglamento de memoria. “Somos un grupo de hombres que nos juntamos por el gusto de la paja, compartimos eso. Como dice el título del blog, nos definimos como gente de mente abierta, nada más. La mayoría no somos gays.” Se organizan encuentros que hoy se llevan a cabo tres o cuatro veces a la semana, empezaron por uno y se fueron ampliando. “Nos pajeamos sentados en un sillón –sigue Raúl–, uno pajea al otro y así, o parados.” También hay variantes: está la paja en círculo, cuenta un miembro de otro grupo, lo cual sirve como disparador de energía extrema, que llega a la cúspide del placer en el momento en que levantan a alguien que se está masturbando y lo tiran para arriba, mientras el elegido sigue sin parar con su trabajo. “Así aumenta la adrenalina hasta puntos inimaginables.” Ante la pregunta infaltable sobre si la esposa sabe acerca de estos encuentros, el contador pone voz de trueno: “No, ¿cómo se te ocurre? Esto es algo privado, funciona como un club, es una agrupación donde nadie le falta el respeto a nadie. Nos juntamos a pajearnos, nada más, y muchos ya nos hicimos amigos”. Braian, de 23, es gay y dice que le gusta ese grupo porque “acá no vas a encontrar a ninguna loca afeminada, son todos tigres. Mirá, te voy a mostrar el perfil de uno de mis preferidos”. Hace doble click en el Pajasutra y aparece el mensaje de Gladiador con el que Braian se masturba: “Capo, me gustaría conocer un flaco, que sea re-adicto a la paja, algo tímido, inseguro, tranki, y que quiera tener un compañero de pajas bien macho que lo haga sentirse protegido. Me cabe que mientras me lo hagas, sientas que se lo hacés a un tipo que no tiene los huevos colgando al pedo sino que sería capaz de pelear contra otro macho por defenderte. Que además le quepa acompañarme cuando pinte una pelea. Yo sería capaz de enfrentarme en una pelea contra otro macho rival que me quiera disputar mi fuente de placer”.
Braian, encantado con la muestra de “hombría” de su compañero de juegos, continúa con la descripción de sus gustos: “No, no tengo novio. Mis viejos saben de lo mío y todo bien, pero como vivo con ellos no puedo llevar hombres a casa. Igual, me gusta hacerlo en lugares semipúblicos: cíber, baños, galpones, no sé si me gustaría hacerlo en una casa. Generalmente me encuentro con dos o tres, que ya somos amigos, pero, como ellos no siempre pueden, porque trabajan, están con sus hijos y eso, me pongo a levantar mails de la página de pajeros. Hay un par de cibercafés, en el centro, que son los lugares de encuentro, y nunca fallan, siempre a alguien encontrás. Googleo y miro fotos de los lugares. Son cibercafés que tienen cabinas privadas, con puertas y precinto. Los cubículos son grandes y rebalsan de luz. Calculo que ahí entran hasta cinco o seis personas”. Descripto así, el club suena muy parecido a lo que en otra época fueron los cone porno. Tal vez el gran cambio ahora esté en la organización y en la declaración de heterosexualidad de la mayoría de sus miembros.
Cada grupo mantiene sus reglas, entre las que se destaca con mucha vehemencia que no hay penetración ni chupadas. En muy pocas ocasiones, según estos testimonios, se produjo una escena de sexo oral; pero cuando pasa esto no suelen volver a llamar a esa persona, porque “no somos gays, aunque a muchos les cueste entenderlo, nos gusta hacernos la paja con desconocidos o amigos”. Es muy frecuente encontrarse con grupos que les gusta sacarse fotos y subir videos, en la web se pueden encontrar cientos. Los paisajes de fondo más comunes son parques de noche, la reserva ecológica, Puerto Madero. Las posiciones preferidas son de a tres, sentados en un sillón; en segundo lugar aparece otra vez de a tres, parados, donde también juegan un espadeo de miembros.
El target de la gente que integra estos grupos es variado: van de los 20 a los 45 años promedio, también hay hombres casados y chicos con novias; los gays declarados son una minoría, y en algunos grupos reza un cartelito: “Gays abstenerse”. No se admiten bromas que nunca faltan y Raúl cuenta que frente a la pregunta irónica de un visitante, acerca de si hacían concursos y ganaba el que llenaba el vasito de leche, directamente le bloquearon el acceso.


(crónica de Facundo R. Soto, en suplemento "soy", Página/12 on líne, Buenos Aires.)

viernes, 3 de febrero de 2012

Activista sufre atentado

México, D.F: Por segunda ocasión en un lapso de 60 días, la activista Norma Andrade, fundadora de la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa, fue víctima de un atentando en su propio domicilio, ubicado en la colonia Culhuacán, delegación Coyoacán.
En entrevista, Karla Michel Salas, quien funge como representante legal de la defensora de derechos humanos, confirmó que Andrade fue atacada con un arma punzocortante alrededor de las 8:30 horas de este viernes por un sujeto que tocó a su puerta. El individuo –dijo– escapó luego de la agresión.
La integrante de la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) comentó que la activista fue auxiliada por su nieta, quien solicitó apoyo para trasladar a su familiar a un hospital, donde fue atendida de la lesión en el cuello.
Por separado, la vocera de Nuestras Hijas de Regreso a Casa, Adazahira Chávez, confirmó que Andrade se encuentra consciente, que puede hablar y que únicamente tiene una herida en el cuello.
Este es el segundo ataque perpetrado en contra de la activista juarense en un lapso de dos meses. El primero se registró el pasado 2 de diciembre cerca de su domicilio, cuando un sujeto le disparó en cinco ocasiones en la intersección de las calles Toronja Roja y Fernando Pacheco, en la colonia Infonavit Solidaridad de Ciudad Juárez, Chihuahua.
Las autoridades municipales indicaron que en esa ocasión la activista social, cuya hija, Lilia Alejandra García Andrade fue asesinada en febrero de 2001, recibió dos disparos, uno en la mano izquierda y el otro en el hombro derecho.
A raíz del atentado, Norma decidió trasladar su residencia a esta ciudad, donde pensaba que estaría más tranquila.
Tras el ataque del año pasado a la activista, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y Amnistía Internacional (AI) solicitaron a las autoridades estatales y federales que establecieran medidas cautelares para evitar otro ataque contra Norma Andrade.
En esa ocasión, la CNDH pidió al gobierno de Chihuahua garantizar la seguridad e integridad de la profesora, así como de su familia.
“No existe justificación alguna para que se limite el trabajo de los defensores civiles”, puntualizó.
Por su parte, AI condenó los hechos e hizo “un llamado urgente a las autoridades federales y estatales” para que garanticen la seguridad de Norma Andrade y los demás miembros de su familia, incluida María Luisa García Andrade, quien es hija de la víctima y directora de Nuestras Hijas de Regreso a Casa.
Destacó que esta organización “jugó un papel fundamental al llevar ante la Corte Internacional de Derechos Humanos el caso del Campo Algodonero, que resultó en la sentencia de la corte contra el Estado mexicano por el asesinato de mujeres jóvenes encontradas en esa región en 2001”.
Norma Andrade fundó en 2001 la organización Nuestras Hijas de Regreso a Casa en Juárez, luego de que en febrero de ese año su hija Lilia Alejandra fue secuestrada, sometida por desconocidos a torturas sexuales durante cinco días y luego asesinada.
Este viernes, Michel Salas recordó que la Secretaría de Gobernación ofreció otorgarle a la activista –pionera en documentar casos de mujeres desaparecidas y asesinadas– medidas de protección, pero todo quedó en mero trámite.
Al respecto, Adazahira Chávez señaló que Andrade se encontraba sin protección policiaca, dado que las autoridades capitalinas están a la espera de que el gobierno de Chihuahua pida el resguardo de la activista, medida que hasta el momento no se ha concretado.
Por su lado, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) condenó enérgicamente el ataque que sufrió Andrade esta mañana.
Luis González Plascencia, titular de ese organismo, consideró que la agresión contra la activista puso en grave peligro su vida: “Se trata de un descuido gravísimo porque ella ya había sido víctima de un atentado. Era obligación de las autoridades actuar para protegerla y desafortunadamente esto no ocurrió”.
El ombudsman capitalino recordó que la seguridad de Norma Andrade estaba a cago del gobierno de Chihuahua, cuyas autoridades –dijo– tendrán que explicar qué fue lo pasó.
Por considerar el estado de urgencia y la gravedad de los hechos, Luis González Plascencia enfatizó que la institución a su cargo emitió medidas precautorias a las autoridades del DF.
Afirmó que la CDHDF vigilará que Norma Andrade y sus familiares estén bajo la custodia de la policía capitalina y que la Procuraduría General del Justicia del Distrito Federal (PGJDF) realice la investigación correspondiente para dar con los responsables.
Las medidas precautorias emitidas por la CDHDF tienen la finalidad de que las autoridades capitalinas adopten mecanismos de protección necesarios y suficientes, tendientes a desplegar la presencia de elementos de seguridad para salvaguardar la integridad psicofísica de la defensora y su familia.
Ante la posibilidad real de que se puedan repetir agresiones en su contra, la CDHDF solicitó a la PGJDF valorar la asignación de protección personal para Norma Andrade y su familia para protegerlos de futuros ataques.
Por separado, la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) también condenó la agresión contra Norma Andrade y pidió a las autoridades realizar una investigación seria y expedita para castigar a los responsables.
“La ONU-DH insta a las autoridades a desarrollar investigaciones serias, expeditas y diligentes sobre estos hechos como una medida eficaz para prevenir los riesgos y disuadir las agresiones que padecen las y los defensores de derechos humanos en el país”, señaló en un comunicado.
Y explicó que de conformidad con el Acuerdo Presidencial de julio de 2011, se reconoce la necesidad de proteger a estos defensores.
“La ONU-DH hace un llamado respetuoso al Estado mexicano para acelerar la creación, junto con la sociedad civil, de una respuesta institucional que brinde seguridad a todas las personas que se dedican a la defensa y promoción de los derechos humanos”, expuso.


(nota tomada de Apro en línea, agencia del semanario Proceso.)

miércoles, 1 de febrero de 2012

Wislawa Szymborska (1923- 2012)

La poetisa polaca Wislawa Szymborska, premio Nobel de Literatura en 1996, ha fallecido a los 88 años en Cracovia víctima de un cáncer de pulmón.
"Falleció en casa, tranquila, mientras dormía", según ha explicado a la prensa su secretario personal, Michal Rusinek, quien ha recordado que la escritora fue siempre una fumadora incorregible a pesar de las constantes advertencias de los médicos.
Aunque Szymborska, nacida en Kornik (oeste de Polonia) en julio de 1923, es la poetisa más conocida de Polonia, tuvo que esperar hasta la concesión del Nobel en 1996 para que su obra llegase al resto del mundo.
La autora destacó por una poesía llena de humor y por su hábil juego de palabras, presente siempre desde su primer poema, "Buscando una palabra", publicado en un diario local en 1945. Estatua griega


Estatua griega

Con la ayuda de la gente y otros elementos
el tiempo ha hecho con ella un buen trabajo.
Primero eliminó la nariz, después los genitales.
Luego los dedos de las manos y los pies,
con el paso de los años los brazos, uno tras otro,
el muslo derecho y el muslo izquierdo,
los hombros, las caderas, la cabeza y las nalgas,
y lo ya caído lo ha hecho pedazos,
escombros, residuos, arena.

Cuando así muere alguien vivo,
brota mucha sangre tras cada golpe.

Las estatuas de mármol, sin embargo, mueren blancamente
y no siempre del todo.

De ésta que hablamos ha quedado el torso
y está como contenido en el esfuerzo de la respiración,
porque ahora debe
atraer
hacia sí
toda la gravedad y la gracia
del resto perdido.

Y eso lo consigue,
eso aún lo consigue,
sigue y deslumbra,
deslumbra y perdura.

El tiempo también merece una mención elogiosa,
porque ha hecho una pausa
y algo dejó para después.





( Nota tomada de Efe y reproducida de Público on line.Traducción del polaco de Gerardo Beltrán, tomada de El Malpensante, no.76, febrero-marzo 2007.)

Mueren hinchas en Egipto

Mueren en Egipto 73 personas en disturbios tras partido de futbol. Foto: AP
El fanatismo llevado a los extremos provocó la muerte de 73 personas en Port Said, Egipto, luego de un partido entre rivales de años. Foto de AP, agencia Apro en línea.

Herzog y McCarthy en la radio

Sin ruido ni repercusiones, el año pasado ocurrió una entrevista por radio que fue, sin exageración, uno de los grandes acontecimientos culturales del 2011. Acabamos de descubrirlo por azar. El novelista estadounidense Cormac McCarthy y el cineasta alemán Werner Herzog, increíblemente, estuvieron juntos en una estación de radio en Tempe, Arizona el 8 de abril como invitados al programa de divulgación científica Science Friday, que el periodista Ira Flato conduce en la cadena National Public Radio (NPR). También estuvo presente en la conversación un destacado físico estadounidense llamado Lawrence Krauss.

Lo que une a Herzog y McCarthy, aparte de sus vidas iconoclastas y la excelencia de sus obras, es un profundo interés por la ciencia. Como se evidenció en el programa, el interés no es un adorno burgués sino una parte central del cuestionamiento perpetuo que estos dos artistas hacen a la extraña naturaleza de la condición humana. Además se vio claramente que los artistas –un novelista y un cineasta– adoran el método científico como una forma de pensar incertidumbres de manera mucho más rigurosa de lo que suele ocurrir en la ficción y el cine.
La transcripción de la charla está disponible en el sito de NPR y vale la pena imprimir sus 17 páginas y guardarlas. Lo mismo con el archivo de audio que corre una hora. Esto es oro. Entre los temas que se tocaron, estuvieron el futuro del hombre –ambos piensan que se extinguirá pronto, pero admiten que podrán estar equivocados–; los métodos y motivos de los pintores de las cuevas prehistóricas, sobre los que McCarthy tiene unas ideas originales que no aparecen en ningún estudio antropológico; y los últimos descubrimientos de la física –ambos McCarthy y Herzog están al tanto del tema como si fueran ellos mismos físicos de primera línea.
Lo más emotivo, sin embargo, ocurrió al final de la charla, cuando el periodista Ira Flato ya perdió control de sus entrevistados (y tuvo la sabiduría de ni intentar de controlarlos). Allí Herzog hizo una pausa y pidió rendir homenaje a su colega Cormac. Dijo que es el último escritor que ha hecho algo original con el lenguaje y con la novela. Que ha inventado paisajes. Que ha hecho descripciones de caballos que no existen en ningún otro lado. Que desde Faulkner y Melville y Joseph Conrad nadie ha escrito como éel en el idioma inglés.
Y después Herzog tomó el micrófono y se puso a leer las últimas páginas de All The Pretty Horses, una novela clásica de McCarthy publicada en el 1992.
Fue escalofriante.


(nota tomada de Revista Ñ, Clarín.)

martes, 31 de enero de 2012

Bolaño, apuntes biográficos

Mi padre, mi madre y 'Scaramouche'

Nací el 28 de abril de 1953, en Santiago de Chile. En un hospital.

Mi infancia transcurrió en el Cerro Placeres, en Valparaíso, en la casa de mi abuela en Viña del Mar, en Quilqué, en Cauquenes, en Mulchén, en Los Ángeles.

En 1968 mi madre y mi padre, en un gesto probablemente de amor, decidieron marcharse a México DF, en donde, pese al Aire Mexicano, terminaron por separarse (antes ya lo habían hecho unas diez veces, pero aquella fue la definitiva).

En 1969-70 dejé de estudiar y me puse a trabajar vendiendo Vírgenes de Guadalupe y San Martín de Porres en los barrios más miserables del gran centro del DF, de puerta en puerta.

Una mañana el coche de Tito Davison estuvo a punto de atropellarme. Le dije que quería ser actor de cine y que había escrito una novela que se llamaba La Rodilla en el Pantalón Roto. (...) Mi padre montó un comedor para obreros en el extrarradio. Dormía allí, en el suelo, y algunas veces yo lo acompañé. ¡Aún recuerdo el sabor de la CocaCola mexicana! (...)

Trabajé de maletero en Viña, la estación de tren de Miramar, vendí revistas en Cauquenes, le envié un cuento a la directora de Zig Zag con la esperanza de que sirviera como argumento para una historieta de cowboys. Aún recuerdo a los personajes principales: Lobito y Cameron (para mi sorpresa, la directora de Zig Zag me contestó, gesto que mis fantasmas le agradecerán eternamente).

De niño me peleé innumerables veces.

Fui jefe de una pandilla en Quilqué y en Viña. En Cauquenes, sólo por quedar bien, dije que quería ser cura y me escribieron desde un seminario de Canadá. Mi madre (mi padre vivía en otro lugar) casi me mata.

Mi madre me contó una vez que durante el octavo o séptimo mes de embarazo fue a ver Scaramouche y que yo me movía allí dentro como si estuviera esgrimiendo un sable. A lo largo de los años he visto Scaramouche unas 5 veces y siempre me ha dado pena y alegría y una sensación de paradoja total. (Pero yo hubiera matado a Mel Ferrer).

En Los Ángeles llegué a asistir al cine prácticamente a diario. Corrí el Maratón del pueblo.

Jugué al fútbol, en Chile y en México.

Mi padre me enseñó a boxear.

A los diez años encontré en el ropero una pistola. Grande y negra, envuelta en los calzoncillos grandes y blancos de mi padre.

Mi padre estuvo preso dos veces, una por matar a un hombre, accidentalmente, la otra por contrabando. Mi madre estuvo en cuanta huelga se hizo por aquellos años.

Abandoné Chile en 1974 y nunca más he vuelto. (...)


(El autor chileno de "Una novelita lumpen" fue una variante del rey Midas. Apuntes reproducidos del diario en línea La Vanguardia, español.)

lunes, 30 de enero de 2012

Sándor Márai (1900- 1989)

Un animal brioso


Otro muchacho, Elemér, encarnaba el amor platónico, el deseo puro e inmaculado, libre de todo contacto fisico: era muy guapo, un verdadero efebo. Tenía los ojos azules, la piel muy blanca y el pelo rubio, el cuerpo bien proporcionado, los movimientos elegantes y armoniosos, un saber estar, un je ne sais quoi que se reflejaba en su mirada o en sus ademanes y que me colmaba de deseo hacia él. Quizá sólo he vuelto a ver en los caballos y en algunas fieras nobles esa "elegancia de la raza", esa seguridad y comodidad del cuerpo, esa eficaz economía de la belleza... Mi amor por él era completamente unilateral y carecía de cualquier esperanza; mis constantes atenciones hacia su persona no tenían efecto alguno en aquel ídolo, un ídolo mimado,  pues casi todos mis compañeros de clase y mis profesores sucumbían a su belleza. Nunca olvidaré la sonrisa que se dibujaba en sus labios cuando se dirigía a mí: una sonrisa inconscientemente vanidosa, condescendiente y un tanto despectiva. ¿Qué deseaba yo de él? Pasear con él del brazo, contarle mis lecturas, reírme con él de los demás, que descubriésemos juntos el mundo, que estuviésemos unidos en lo bueno y en lo malo, y regalarle todo lo que tenía, acompañarlo a su casa al mediodía e ir a buscarlo por la mañana, estudiar con él por las tardes, que fuera a la mía para poder enseñarle la biblioteca de mi padre, los libros sobre los orígenes del hombre y sobre los secretos del universo, decirle a Juliska, la señorita, que nos preparase una merienda suculenta, con melocotón en almíbar y pastelitos... Nunca vino a casa, por más que insistí. La verdad es que Elemér no me quería, era incapaz de querer a nadie.


(Pasaje tomado de Confesiones de un burgués, editorial Salamandra, Barcelona, 8a. edición, 2007. Traducción de Judit Xantus Szarvas.)