Un estudio realizado por científicos de la Universidad Nacional Australiana demostró que las mujeres heterosexuales se sienten más atraídas por los hombres con penes grandes. Los resultados fueron publicados en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Para su experimento, los investigadores mostraron a un grupo de voluntarias 53 figuras masculinas con diferentes tamaños de pene y variados perfiles anatómicos. Luego les pidieron que, en forma anónima, hicieran una valoración de cada uno. Concluyeron, así, que el tamaño de pene que podría considerarse con mayor atractivo sexual para las mujeres ronda los 13 centímetros cuando no está erecto.
Los resultados mostraron que las mujeres preferían los penes más largos en general, pero también tuvieron en cuenta la altura y las formas masculinas pronunciadas, como la espalda ancha y la cadera angosta. "Si un hombre es bajo y tiene un cuerpo con forma de pera, un pene grande no aumentará su atractivo sexual", lanza Brian Mautz, uno de los autores del estudio.
Los investigadores sospechan que estas preferencias femeninas son responsables de que el pene del ser humano sea especialmente largo en comparación con otras especies cercanas, como los chimpancés y los gorilas. En otras palabras: antes de que los hombres vistieran ropa, las mujeres utilizaban el tamaño del miembro viril como uno de los factores para elegir al mejor compañero sexual con fines reproductivos.
(En México es típico que un varón, para justificar su cortedad del miembro, diga "Chiquito pero rinconero". Nota en el sitio "clarín", Argentina.)
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lunes, 15 de abril de 2013
viernes, 8 de febrero de 2013
Dafne, madre temprana
México, D.F.- El alumbramiento de la niña de 9 años que dio luz a una bebé en Zapopan, Jalisco, el pasado 27 de enero –identificada como Dafne–, causó conmoción en las redes sociales en México y varios países del mundo.
Desde que se dio a conocer la noticia, el miércoles pasado, en Twitter surgió la etiqueta (hashtag) #NIñade9 y a ésta se agregó otra con el nombre #YoALos9Años, que se convirtió en tendencia nacional e internacional.
En México la etiqueta se mantuvo en el segundo lugar de los temas más comentados del microblogging; y en las tendencias globales, en el tercero.
Decenas de usuarios comentaron la noticia de la pequeña Dafne, quien a sus nueve años ya tiene la responsabilidad de cuidar a una bebé y con la etiqueta #YoALos9Años comentaron lo que ellos hacían o les preocupaba a esa edad.
También publicaron imágenes de los dibujos animados y los juguetes que acompañaron su infancia.
(A los nueve años estabas en tercero de primaria y a la hora del recreo te apartabas de los demás, en casa ya había muerto papá y mamá jugaba dos roles -padre y madre-, como eras el de enmedio te querías imponer a los menores que tú pero no someterte a la voluntad de los dos más grandes. En ese entonces todavía no llegaba el deseo con intensidad, aunque ya tenías tendencias fetichistas. Nota tomada del sitio "apro".)
Desde que se dio a conocer la noticia, el miércoles pasado, en Twitter surgió la etiqueta (hashtag) #NIñade9 y a ésta se agregó otra con el nombre #YoALos9Años, que se convirtió en tendencia nacional e internacional.
En México la etiqueta se mantuvo en el segundo lugar de los temas más comentados del microblogging; y en las tendencias globales, en el tercero.
Decenas de usuarios comentaron la noticia de la pequeña Dafne, quien a sus nueve años ya tiene la responsabilidad de cuidar a una bebé y con la etiqueta #YoALos9Años comentaron lo que ellos hacían o les preocupaba a esa edad.
También publicaron imágenes de los dibujos animados y los juguetes que acompañaron su infancia.
(A los nueve años estabas en tercero de primaria y a la hora del recreo te apartabas de los demás, en casa ya había muerto papá y mamá jugaba dos roles -padre y madre-, como eras el de enmedio te querías imponer a los menores que tú pero no someterte a la voluntad de los dos más grandes. En ese entonces todavía no llegaba el deseo con intensidad, aunque ya tenías tendencias fetichistas. Nota tomada del sitio "apro".)
miércoles, 13 de junio de 2012
Israel rompe el armario
| Jerusalén.- La foto de dos militares gays ha sacudido las portadas de los diarios israelíes pues fue el mismo Ejército que colgó la imagen en Feisbuk para promocionar la permisividad durante el mes de los derechos de los homosexuales en el mundo. Foto y nota en El Mundo en línea. |
sábado, 28 de abril de 2012
Cuando ligas a uno más guapo que tú
Hace unos meses, un amigo me enseñó los cuatro acuerdos toltecas: “No supongas, hacé todo lo mejor que puedas, honrá tus palabras y no te tomes nada como algo personal”. Desde entonces se me aparecen cada tanto como un ritornello, que entre otras cosas me sirve para lidiar con la locura generalizada en los websites de contactos gays. Un ejemplo es el caso típico de los que te desbloquean las fotos privadas y te mandan un mensaje: “Tu perfil me re va”. Desbloqueás las tuyas y nunca más. Ante la falta de respuesta empieza la locura: le parecí feo, o primero leyó mi perfil sin prestar atención, y cuando desbloqueé mis fotos, leyó el perfil con detenimiento y descubrió mi “status de VIH positivo” que antes no había visto. Ahí acuden a salvarme las palabras mágicas: “No te tomes nada como algo personal”, y me olvido del asunto. A pesar de que me dedico a escribir desde hace muchos años, soy un queso escribiendo anuncios de contactos, siempre me admira la capacidad de algunos para redactar los suyos. Cada tanto renuevo el texto y las fotos como quien cambia la carnada. En la última versión uso los acuerdos toltecas y sigo con una lista de las cosas que me gustan y las que no, ya no tan referidas a lo sexual porque con el tiempo aprendí que el sexo es fácil de conseguir más allá de lo que uno escriba, muy pocos son los que lo leen y además lo que más difícil me resulta es el antes y el después.
Hace unas semanas tuve una cita con un chico que en el encuentro, más que en las fotos, me deslumbró, quizás el más hermoso con el que estuve en años: alto, robusto, sexy, dueño de todos los lugares comunes que a uno se le ocurren para describir la belleza. Nos habíamos encontrado a unas cuadras de su casa. Al verlo tan lindo pensé que no me iba a dar bola. “Hacé todo lo mejor que puedas”, me dije y con algo de esfuerzo superé la timidez: “¿Caminamos?”, le pregunté, y después de cinco cuadras de conversación me dijo: “Vivo acá. ¿Querés subir?”. Me ofreció unos mates y seguimos conversando hasta que los mates estuvieron lavados. La belleza me intimida. Cuando llegamos al límite de lo que mi ansiedad me permitió aguantar, me puse de pie, él se levantó también, nos acercamos y empezamos a besarnos. No sé cuánto tiempo pasó, pero fue mucho y los dos seguíamos con la ropa puesta, también en la cama. Como estábamos en su casa, habría preferido que fuera él quien se sacara la primera prenda, pero el momento no llegaba. En su perfil figuraba como seronegativo, entonces pensé que no se sacaba la ropa porque tenía miedo del VIH, y de nuevo volvieron las palabras salvadoras “¡No supongas!”. Empecé yo, siguió él, los zapatos y las medias primero, la remera después... Yo ya estaba en bolas y él tardaba más de la cuenta en sacarse los calzoncillos; me decidí y se los saqué de un tirón.
(crónica reproducida de la columna "Soy positivo", de Pablo Pérez en Página/12.)
Hace unas semanas tuve una cita con un chico que en el encuentro, más que en las fotos, me deslumbró, quizás el más hermoso con el que estuve en años: alto, robusto, sexy, dueño de todos los lugares comunes que a uno se le ocurren para describir la belleza. Nos habíamos encontrado a unas cuadras de su casa. Al verlo tan lindo pensé que no me iba a dar bola. “Hacé todo lo mejor que puedas”, me dije y con algo de esfuerzo superé la timidez: “¿Caminamos?”, le pregunté, y después de cinco cuadras de conversación me dijo: “Vivo acá. ¿Querés subir?”. Me ofreció unos mates y seguimos conversando hasta que los mates estuvieron lavados. La belleza me intimida. Cuando llegamos al límite de lo que mi ansiedad me permitió aguantar, me puse de pie, él se levantó también, nos acercamos y empezamos a besarnos. No sé cuánto tiempo pasó, pero fue mucho y los dos seguíamos con la ropa puesta, también en la cama. Como estábamos en su casa, habría preferido que fuera él quien se sacara la primera prenda, pero el momento no llegaba. En su perfil figuraba como seronegativo, entonces pensé que no se sacaba la ropa porque tenía miedo del VIH, y de nuevo volvieron las palabras salvadoras “¡No supongas!”. Empecé yo, siguió él, los zapatos y las medias primero, la remera después... Yo ya estaba en bolas y él tardaba más de la cuenta en sacarse los calzoncillos; me decidí y se los saqué de un tirón.
(crónica reproducida de la columna "Soy positivo", de Pablo Pérez en Página/12.)
jueves, 26 de abril de 2012
Muestrario de lemas Queer
Los lemas, además de ser profesiones de fe, programas políticos poderosamente condensados proponen una verdad profunda en sonoridades rítmicas. Son puntos de confluencia entre poesía y política.
Expresados en un dístico octosílabo, los slogans transforman a una masa apática en una división de avanzada. Una marcha se convierte por la magia de los lemas en una indestructible columna de hoplitas, en un batallón blindado, en una escuadra de rumberas o en una ruidosa batucada.
Corear un lema provoca la comunión del sujeto con el grupo. Repetir grupalmente un slogan tiene un potente valor informativo: “¿No que no?; ¡sí que sí!, ¡ya volvimos a salir!”; “Aquellos bigotones, también son maricones”: en el lema rima balcón y maricón; persiana y lesbiana. Siendo un producto muy destilado, un lema crea puentes entre la sociedad y los manifestantes.
Un lema es liberador y provocador; catártico y festivo; lúdico (“el que no brinque es buga; el que no brinque es buga; el que no brinque es buga”) y serio; identitario y contestatario; apostatario y al mismo tiempo, autoritario porque conmina al auditorio a profesar inmediatamente principios fundamentales de lucha, de resistencia: “Este puño si se ve”; “¡Banquetera, unete!”. Un lema es un relicario y mil y un lindezas más cuando está tejido con hábil jotería, cuando es concebido en ese relámpago de agilidad mental que lo volverá popular, machacón, una golosina.
¿Se puede imaginar una marcha sin lemas? No porque el lema es lo que hace avanzar a la marcha, llena de energía a los protestantes, es al mismo tiempo una bomba molotov y alimento para el alma; es agua de mayo para la sed del caminante y miel para la garganta irritada.
Un lema puede convertirse en hondo retrato psicológico y, al mismo tiempo, en tribunal: “Norberto Rivera; homofóbica y culera”;
Uno de los genios de la ciencia del eslogan es sin duda Ernesto Reséndiz Onkión, conocido como Ero, Erito, Erny… que me hizo vibrar con su “Amiga perra, únete a la guerra”. En estas líneas está la médula de la ética actual de la comunidad LGBT.
Sin duda, la guerra importante no es contra los narcotraficantes, expediente de último minuto de un presidente sin programa. La guerra ciudadana es contra un gobierno conservador que desconoce los logros jurídicos de la sociedad mexicana, misma que ha decidido ampliar los derechos básicos a la sociedad y reconoce la capacidad de la mujer para decidir responsablemente sobre su cuerpo.
Ero es particularmente iconoclasta. Reinterpretador de la historia nacional a través de la armonía del significante, de someterse a las resonancias del significante. “¡Si viviera Madero! / ¡andaría en el mamadero!”; “Si Villa viviera, ¡en los Mina anduviera!”
Ero propuso el 22 de abril los siguientes lemas para ser gritados, coreados, actuados, bailados, puestos en escena, coreografiados, zambeados, profesados, liberados, objetos de performance, en la XXXIV Marcha del Orgullo:
"¡Ay, qué rico ser princesa! / ¡Tú me pones muy intensa! "
"¡Tu verga turgente! / ¡Me pone muy ardiente!"
"¡Tu verga jugosa! / ¡Me pone sudorosa!"
"¡Tu verga caliente! / ¡Me pone muy urgente!"
“¡Tu verga picante! / ¡Me enchila en un instante!”
“¡Tu verga salada! / ¡Me pone muy mojada!”
¡Tu verga humedecida! / ¡Me pone de ofrecida!
“¡Tu monda peluda! / ¡sabrosa y bien menuda!”
¡Tu verga gigante! / ¡Me prende en un instante!
¡Tu verga sabrosa! / ¡Me pone muy fogosa!
¡Tu verga sabrosa! / ¡Me pone muy ganosa!
¡Tu verga sabrosa!/ ¡Me pone lubricosa!
¡Si viviera Madero! / ¡andaría en el mamadero!
Si Villa viviera, ¡en los Mina anduviera!
Como se puede apreciar, Ernesto Reséndiz Onkión ha colocado el gusto personal como centro de una política liberadora. Ha ubicado a la disidencia en un terreno ajeno al closet de la discreción. En la cosecha 2012 de lemas, Erny se ha decantado por proclamar las preferencias como acta de nacimiento. Su ditirámbica al falo significa la inmediata abolición de la esclavitud. Su obsesión temática engrandece a la Nación Queer.
Los potentes atabales han comenzado a resonar a mes y medio de la XXXIV Marcha del Orgullo. La resonancia ensordecerá al país entero desde la Ciudad de las libertades, la ciudad que ha sido certificada por el Vaticano como papafree, dogmasfree, sotanasfree, por la repugnancia del ínfimo pontífice a visitar una ciudad donde los homosexuales se pueden casar y las mujeres ejercer su libertad. Una ciudad que no vive de rodillas. Una Metrópoli que prefiere crear sus slogans antes que repetir oraciones sin significado.
Con este breve preámbulo declaro solemnemente la instauración de un nuevo terrenos de estudios interdisciplinarios: los de la lemática, ciencia del estudio de los lemas; poética de su creación; laboratorio de ensayo; clínica de la sonoridad de los slogans; estrategia de difusión de los lemas para Marchas del Orgullo LGBTTTIH…
(nota reproducida tal cual del blog "mesterdejoteria", de A. Marquet. El dos de junio habrá una marcha, de la otra aún no se define fecha.)
Expresados en un dístico octosílabo, los slogans transforman a una masa apática en una división de avanzada. Una marcha se convierte por la magia de los lemas en una indestructible columna de hoplitas, en un batallón blindado, en una escuadra de rumberas o en una ruidosa batucada.
Corear un lema provoca la comunión del sujeto con el grupo. Repetir grupalmente un slogan tiene un potente valor informativo: “¿No que no?; ¡sí que sí!, ¡ya volvimos a salir!”; “Aquellos bigotones, también son maricones”: en el lema rima balcón y maricón; persiana y lesbiana. Siendo un producto muy destilado, un lema crea puentes entre la sociedad y los manifestantes.
Un lema es liberador y provocador; catártico y festivo; lúdico (“el que no brinque es buga; el que no brinque es buga; el que no brinque es buga”) y serio; identitario y contestatario; apostatario y al mismo tiempo, autoritario porque conmina al auditorio a profesar inmediatamente principios fundamentales de lucha, de resistencia: “Este puño si se ve”; “¡Banquetera, unete!”. Un lema es un relicario y mil y un lindezas más cuando está tejido con hábil jotería, cuando es concebido en ese relámpago de agilidad mental que lo volverá popular, machacón, una golosina.
¿Se puede imaginar una marcha sin lemas? No porque el lema es lo que hace avanzar a la marcha, llena de energía a los protestantes, es al mismo tiempo una bomba molotov y alimento para el alma; es agua de mayo para la sed del caminante y miel para la garganta irritada.
Un lema puede convertirse en hondo retrato psicológico y, al mismo tiempo, en tribunal: “Norberto Rivera; homofóbica y culera”;
Uno de los genios de la ciencia del eslogan es sin duda Ernesto Reséndiz Onkión, conocido como Ero, Erito, Erny… que me hizo vibrar con su “Amiga perra, únete a la guerra”. En estas líneas está la médula de la ética actual de la comunidad LGBT.
Sin duda, la guerra importante no es contra los narcotraficantes, expediente de último minuto de un presidente sin programa. La guerra ciudadana es contra un gobierno conservador que desconoce los logros jurídicos de la sociedad mexicana, misma que ha decidido ampliar los derechos básicos a la sociedad y reconoce la capacidad de la mujer para decidir responsablemente sobre su cuerpo.
Ero es particularmente iconoclasta. Reinterpretador de la historia nacional a través de la armonía del significante, de someterse a las resonancias del significante. “¡Si viviera Madero! / ¡andaría en el mamadero!”; “Si Villa viviera, ¡en los Mina anduviera!”
Ero propuso el 22 de abril los siguientes lemas para ser gritados, coreados, actuados, bailados, puestos en escena, coreografiados, zambeados, profesados, liberados, objetos de performance, en la XXXIV Marcha del Orgullo:
"¡Ay, qué rico ser princesa! / ¡Tú me pones muy intensa! "
"¡Tu verga turgente! / ¡Me pone muy ardiente!"
"¡Tu verga jugosa! / ¡Me pone sudorosa!"
"¡Tu verga caliente! / ¡Me pone muy urgente!"
“¡Tu verga picante! / ¡Me enchila en un instante!”
“¡Tu verga salada! / ¡Me pone muy mojada!”
¡Tu verga humedecida! / ¡Me pone de ofrecida!
“¡Tu monda peluda! / ¡sabrosa y bien menuda!”
¡Tu verga gigante! / ¡Me prende en un instante!
¡Tu verga sabrosa! / ¡Me pone muy fogosa!
¡Tu verga sabrosa! / ¡Me pone muy ganosa!
¡Tu verga sabrosa!/ ¡Me pone lubricosa!
¡Si viviera Madero! / ¡andaría en el mamadero!
Si Villa viviera, ¡en los Mina anduviera!
Como se puede apreciar, Ernesto Reséndiz Onkión ha colocado el gusto personal como centro de una política liberadora. Ha ubicado a la disidencia en un terreno ajeno al closet de la discreción. En la cosecha 2012 de lemas, Erny se ha decantado por proclamar las preferencias como acta de nacimiento. Su ditirámbica al falo significa la inmediata abolición de la esclavitud. Su obsesión temática engrandece a la Nación Queer.
Los potentes atabales han comenzado a resonar a mes y medio de la XXXIV Marcha del Orgullo. La resonancia ensordecerá al país entero desde la Ciudad de las libertades, la ciudad que ha sido certificada por el Vaticano como papafree, dogmasfree, sotanasfree, por la repugnancia del ínfimo pontífice a visitar una ciudad donde los homosexuales se pueden casar y las mujeres ejercer su libertad. Una ciudad que no vive de rodillas. Una Metrópoli que prefiere crear sus slogans antes que repetir oraciones sin significado.
Con este breve preámbulo declaro solemnemente la instauración de un nuevo terrenos de estudios interdisciplinarios: los de la lemática, ciencia del estudio de los lemas; poética de su creación; laboratorio de ensayo; clínica de la sonoridad de los slogans; estrategia de difusión de los lemas para Marchas del Orgullo LGBTTTIH…
(nota reproducida tal cual del blog "mesterdejoteria", de A. Marquet. El dos de junio habrá una marcha, de la otra aún no se define fecha.)
domingo, 25 de marzo de 2012
Facebook calla a organizaciones gays
| "Las imágenes no deben hacer referencia a temas políticos, sexuales u otras cuestiones delicadas" reza el código deontológico de Facebook. La foto que anunciaba el proyecto de la ONG madrileña Asociación Cultural Visible, Arte gay busca casa, no cumplía esta regla. La página, en la que se pedía colaboración económica para sacar adelante un documental, ha sido eliminada por infringir “las normas de publicidad de Facebook”, según el e-mail que le han enviado a Pablo Peinado, creador de la ONG. “Para ellos un beso entre dos hombres es una cuestión delicada”, lamenta Peinado. El organizador explica que la foto la tomó el artista contemporáneo español Juan Hidalgo, un fotógrafo de vanguardia que tiene numerosos obras en museos y colecciones de todo el mundo. Este, además, utilizó la foto para la invitación de su boda y luego la donó al proyecto de Visible. “Quise hacer una pequeña campaña de publicidad del documental que llevamos ocho años preparando y recibí ese correo. Además, me remite a una página de código deontológico que parece sacada de la prehistoria”, sostiene Peinado. El documental, rodado en Madrid, reúne unas mil obras de temática gay y lésbica donadas por más de cuatrocientos artistas de treinta países. Peinado solo quería darle un empujón más para conseguir micro-mecenas, ya que su película está financiada a través del crowdfunding. Aunque parte del documental está subvencionado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, “esto no cubre todo el presupuesto ya que necesitamos, como mínimo, 3.500 euros extras para pagar otras partidas”, según se lee en la web del proyecto. “Creemos que es importante rodar este documental para dar a conocer una colección de arte única en el mundo”, comunica Peinado. Por medio de ese documental pretenden construir un discurso de reivindicación de derechos y de lucha contra la homofobia, pasando por la cultura y las señas de identidad del colectivo homosexual. Sin embargo, el objetivo final de este documental es encontrar un lugar donde exhibir la obra que la asociación tiene englobada bajo el nombre Colectivo Visible y convertirla en un museo de la cultura gay. Desde Facebook han asegurado que estudiarán el caso y han añadido que a veces se eliminan páginas por motivos técnicos y no por los contenidos. En julio de 2010 sucedió algo similar. Facebook eliminó una fotografía de Robert Mappelthorpe, uno de los artistas más reconocidos de todos los tiempos, autor de las mejores imágenes de Susan Sarandon, Blondie, Andy Warhol o Patti Smith, al considerarla demasiado “explícita”. Se trataba de la portada del último disco de Scissor Sisters en la que se veía el trasero de un hombre agarrándolo con sus manos. (nota tomada de El País, la primera foto se tomó prestada del suplemento "soy". ) |
viernes, 9 de marzo de 2012
Preservativos con los días contados
Preocupado por la sustitución de las importaciones, me escribe Marcelo, un lector: “Algunas pastillas de mi novio vienen del exterior. Por el momento tiene, pero ahora, con esto del bloqueo de las importaciones, ¿qué va a pasar? Quiero llamar al 0800, pero no sé por qué les desconfío”. Hasta que no recibí este mensaje, no se me había ocurrido pensar en el tema: yo tomo Truvada, que viene de Canadá. Entiendo la preocupación de Marcelo, pero en principio le aclararía que no hay “bloqueo” de importaciones sino “sustitución” y que estos medicamentos son por el momento insustituibles. Para mayor seguridad busco en los diarios y encuentro en Perfil un artículo del 17 de febrero: “‘El ministerio tiene provisión de medicamentos oncológicos, retrovirales para el VIH/-sida e incluso de anticonceptivos’. Tam-bién desde la Confederación Farmacológica Ar-gentina (COFA), que agrupa a 16 mil profesionales (el 80 por ciento de farmacias privadas), sostuvieron que ‘no hay desabastecimiento’”. Confiemos.
Las sustituciones, por suerte, no alcanzaron tampoco a los preservativos. En un artículo de La Política Online publicado el 2 de marzo, leemos: “El afán de Guillermo Moreno por controlar las importaciones está dando lugar a situaciones insólitas. La última de ellas se dio cuando el secretario de Comercio se reunió con directivos de las compañías Prime y Tuli-pán, dedicadas a la producción de preservativos. Y es que entre las dos manejan el 87 por ciento del mercado argentino. Si bien la ma-yoría de sus productos están fabricados en la Argentina, ambas empresas tienen líneas “premium” que en muchos casos son importadas. Moreno logró llegar a un acuerdo y les confirmó que podían seguir con su actividad sin restringir sus importaciones”. No puedo evitar leer los comentarios. Mariana, por ejemplo, analiza las cifras de ventas: “Ponele que hay 20 millones de argentinos sexualmente activos, si se venden 50 millones de forros al año, entonces, pienso, no se generó mucha conciencia sobre el sexo seguro, ponele que el 10 por ciento use, es decir dos millones, son 25 forros al año por persona...”. Mabel le retruca: “Generalmente un forro se usa entre dos personas (a menos que seas funcionario de La Cámpora), así que tendrías que dividir tu estadística por la mitad”. En realidad sería multiplicar por dos; aun así, sigue siendo poco.
En el mismo artículo nos enteramos de otra noticia preocupante: el funcionario restringe la entrada de vibradores. “No es nac&pop andar usando vibradores, muchachos. Es cosa de mujeres y de putos”, comenta la noticia mi amiga Laura en su muro de Facebook. No está demás aclarar que su uso está incluido dentro de las prácticas de sexo seguro. Mujeres y putos exigimos que nos garanticen por lo menos la producción local de los dildos “Gauchito”, con o sin vibración, y una amplia variedad de modelos y tamaños.
(Tengo un amigo que aunque se metiera el mango del peine de estilista en el culo, requería de preservativo nuevo, ya no se diga el o los dedos del compañero ocasional, aunque el pendejo siempre llegaba sin su dote obligada de condones. Nota de Pablo Pérez, "Sustituciones", tomada de su columna ´Soy positivo´del diario Página/12, argentino.)
sábado, 18 de febrero de 2012
14 de Febrero solo
En febrero de 2010 conocí a B. Entre otras cosas, coincidíamos en que los dos éramos lectores y cinéfilos, fumábamos porro y él sentía una atracción por el cuero que yo incentivé. A él le gustaban las relaciones monogámicas y yo hasta el momento nunca había podido ser fiel, le dije que podía intentarlo y durante los pocos meses que duró nuestra relación no salí con nadie más. El, al igual que yo, era portador de VIH, pero hacía años que no se medicaba: prometió retomar el tratamiento. A pesar de que hacía pocos días que nos habíamos conocido, celebramos el Día de San Valentín y nos hicimos regalos. La relación anduvo bien hasta el día de mi cumpleaños, cuando hice una reunión. B reprobaba todos mis comentarios y no me sacaba la mirada de encima, me costaba disfrutar de la compañía de mis amigos; esa noche discutimos y él se fue llorando. No era la primera vez que un novio me arruinaba una noche especial. Al poco tiempo terminó todo. En febrero de 2011 conocí a C por el chat de Manhunt. En este caso privilegié las diferencias, porque de una sesión con mi psicoanalista salí pensando que tal vez mis relaciones fracasaban porque yo siempre buscaba un igual. C era encargado de edificio, muy hábil para pintar paredes y hacer arreglos en la casa (tareas que a mí nunca me salían bien), tenía la cabeza afeitada, no usaba barba, era menudo y no le gustaban las drogas. En su casa, como era una portería, yo no podía fumar porro. C también era portador de VIH, pero al igual que B no tomaba medicación desde hacía un par de años; prometió que retomaría el tratamiento. Ya en la segunda cita, C me contó que su deseo era casarse y tener hijos. Yo le expliqué que ni el casamiento ni la adopción estaban en mis planes y que prefería las relaciones abiertas, pero él insistió, me decía que me amaba, que respetaba mi punto de vista y que yo podía salir con quien quisiera. Yo no entendía por qué se empecinaba tanto en que fuéramos novios, si no íbamos a poder formar la familia que él anhelaba. Así y todo, la relación iba bien, festejamos San Valentín y pasamos con éxito el mes de mi cumpleaños. Pero al poco tiempo volví a meterme en el chat y recibí un mensaje de un tal D, en cuyo perfil encontré varias contradicciones; por ejemplo, en el ítem “cabello” decía “pelado” y en la foto lucía una espesa melena negra. Lo bauticé “el pelado de pelo largo” y chateaba con él por diversión. Tenía las mismas faltas de ortografía que C, y efectivamente resultó ser él psicopateándome desde el anonimato. Otra vez puse fin a la relación.
Hoy es San Valentín. Lo atribuyo a algo astrológico: todos los meses de febrero alguien se enamora de mí a primera vista. Este año decidí dejar pasar al amor de largo y seguir divirtiéndome con mis amigos sexuales; hace poco aprendí la palabra “fuckbuddies” y la agregué a mi perfil para ahuyentar a los casamenteros.
(La víspera de San Valentín yo conocí a Julio, que está enamorado desde años atrás de José, que siempre lo ha desairado aunque son muy amigos; me mostró su foto que trae y pasea en su móvil: es un hombre respetable de, le estimo, 65 años, que siempre le ha negado el culito. Por algo será. Esa tarde que nos conocimos, antes de salir del hotel, me dijo que entre él y yo la relación no pasaría a mayores pues vivimos -deduje-, en distintas y distantes ciudades. Luego de la aclaración, innecesaria, salimos al Bar El Ciervo Herido, que yo no conocía. Me maravilló la decoración con fotos enormes de María Félix y Pedro Armendáriz, que el barman fuese zacatecano y que nos ofreciera birria de carnero, arroz, frijoles y tortillas recalentadas. Me conmovió que Serrano y yo fuésemos a la planta alta del bar y ahí se pudiese fumar, aunque me aclaró que no fajáramos porque hay circuito cerrado de cámaras que checan en la planta baja y los parroquianos se ríen de lo hacen las parejas. Ya de nuevo en nuestro lugar, Julio fue a saludar a un exprofesor de secundaria que estaba por ahí cerca. Se acercó otro parroquiano y medio me empezó a fajar, yo me dejé pues no había tos con Julio Serrano, según me dijo antes de salir del hotel. De todos modos se molestó conmigo porque, supongo, lo puse en ridículo. Total que fuimos a otro lugar, semivacío, salimos y me dejó en la puerta de mi posada, se negó al beso de despedida porque yo ya había besado a otro; casado, además. El Día de los Enamorados no tuve nada que celebrar, ni se me ocurrió contarle el episodio al Kin ni a Gonzalo; de antemano sé que me dirían que eso me pasa por andar buscando fuera lo que tengo en casa, en abundancia. Nota "Noviazgos de San Valentín", de Pablo Pérez, tomada del suplemento "Soy", Página/12, Buenos Aires.)
Hoy es San Valentín. Lo atribuyo a algo astrológico: todos los meses de febrero alguien se enamora de mí a primera vista. Este año decidí dejar pasar al amor de largo y seguir divirtiéndome con mis amigos sexuales; hace poco aprendí la palabra “fuckbuddies” y la agregué a mi perfil para ahuyentar a los casamenteros.
(La víspera de San Valentín yo conocí a Julio, que está enamorado desde años atrás de José, que siempre lo ha desairado aunque son muy amigos; me mostró su foto que trae y pasea en su móvil: es un hombre respetable de, le estimo, 65 años, que siempre le ha negado el culito. Por algo será. Esa tarde que nos conocimos, antes de salir del hotel, me dijo que entre él y yo la relación no pasaría a mayores pues vivimos -deduje-, en distintas y distantes ciudades. Luego de la aclaración, innecesaria, salimos al Bar El Ciervo Herido, que yo no conocía. Me maravilló la decoración con fotos enormes de María Félix y Pedro Armendáriz, que el barman fuese zacatecano y que nos ofreciera birria de carnero, arroz, frijoles y tortillas recalentadas. Me conmovió que Serrano y yo fuésemos a la planta alta del bar y ahí se pudiese fumar, aunque me aclaró que no fajáramos porque hay circuito cerrado de cámaras que checan en la planta baja y los parroquianos se ríen de lo hacen las parejas. Ya de nuevo en nuestro lugar, Julio fue a saludar a un exprofesor de secundaria que estaba por ahí cerca. Se acercó otro parroquiano y medio me empezó a fajar, yo me dejé pues no había tos con Julio Serrano, según me dijo antes de salir del hotel. De todos modos se molestó conmigo porque, supongo, lo puse en ridículo. Total que fuimos a otro lugar, semivacío, salimos y me dejó en la puerta de mi posada, se negó al beso de despedida porque yo ya había besado a otro; casado, además. El Día de los Enamorados no tuve nada que celebrar, ni se me ocurrió contarle el episodio al Kin ni a Gonzalo; de antemano sé que me dirían que eso me pasa por andar buscando fuera lo que tengo en casa, en abundancia. Nota "Noviazgos de San Valentín", de Pablo Pérez, tomada del suplemento "Soy", Página/12, Buenos Aires.)
viernes, 10 de febrero de 2012
Hechizos por instinto
Cuando el Oso Santafesino me mandó un guiño por Manhunt, yo no lo podía creer: corpulento, peludo, de pelo y ojos negros y cara de malo. Era su primer viaje a Buenos Aires y yo, que quería hacer buena letra, en vez de proponerle ir directamente al telo, lo invité a pasear por la ciudad. Mi idea era llevarlo a tomar algo a la Avenida de Mayo, pero cuando pasé a buscarlo, vi que estaba en ojotas y caminaba con algo de dificultad: decidí que sería mejor quedarnos en el barrio del departamento donde se alojaba, cerca del Spinetto.
No me gustan mucho los shoppings, pero éste sí porque (al margen del aire acondicionado que, en mis años de cazador lo corroboré, a los osos les encanta) no es nada pretencioso, casi podría decirse que es pobre, apenas hay tres o cuatro locales de ropa. Y además tiene lo que considero una gran atracción: en el patio de comidas hay unas mesitas con vista panorámica desde donde me gusta mirar cómo la gente se pasea con sus carritos entre las góndolas. Invité al Oso con un licuado de frutillas y nos sentamos a conversar ahí. La conversación también iba bien, a pesar de que en un momento me dijo que estaba dispuesto a quedarse a vivir en Buenos Aires si encontraba a su “media naranja”. Soy de los que prefieren la naranja entera, pero no me importó, el Oso seguía monologando interrumpido por algún “ajá” mío muy de vez en cuando, hasta que de pronto lo escuché decir “Fulanito, que tiene VIH, está enamorado de mí, pero a mí no me gusta. Ojo, no porque tenga VIH, lo que pasa es que no me atrae como persona...”. Mi cabeza se fue de la conversación, por un lado porque mientras el Oso me hablaba me acariciaba disimuladamente con su garra una rodilla y por otro porque me quedé pensando si habría leído mi perfil completo en Manhunt, donde completé el campo obligatorio “Estatus de VIH” con la opción “positivo”. Al rato dejó de importarme, sólo quería llevármelo a la cama, la atracción física era irresistible y además, según había dicho, no le importaba que “el chico del VIH” tuviera VIH. Para hablar esperé que terminara su licuado: “¿Vamos a un telo? Hay uno muy lindo acá cerca”, dije y él aceptó sin vacilar.
Cogimos bien; incluso él me dijo que nunca había tenido tan buena cama con nadie. Cada tanto en un rapto cariñoso me decía “mi amor” y me besaba los ojos. Una vez me contó un chico que besar los ojos era un hechizo umbandista y desde entonces es un gesto que no me asusta, pero me desagrada. En los días que siguieron, el Oso insistió para que volviéramos a vernos y yo, espantado por tanto amor repentino, le inventé cada vez un pretexto diferente
("Estar en telos", "andaba en chanclas", "hechizo umbandista", de "Umbanda, deidad brasileira". Acaso haya personas que de manera instintiva aplican hechizos en sus relaciones pues en Guadalajara, Jalisco, en este puente del cinco de febrero besaste a alguien en los ojos y en el nacimiento del pelo de la frente. Crónica de Pablo Pérez en el suplemento "Soy", de Página /12, Buenos Aires.)
No me gustan mucho los shoppings, pero éste sí porque (al margen del aire acondicionado que, en mis años de cazador lo corroboré, a los osos les encanta) no es nada pretencioso, casi podría decirse que es pobre, apenas hay tres o cuatro locales de ropa. Y además tiene lo que considero una gran atracción: en el patio de comidas hay unas mesitas con vista panorámica desde donde me gusta mirar cómo la gente se pasea con sus carritos entre las góndolas. Invité al Oso con un licuado de frutillas y nos sentamos a conversar ahí. La conversación también iba bien, a pesar de que en un momento me dijo que estaba dispuesto a quedarse a vivir en Buenos Aires si encontraba a su “media naranja”. Soy de los que prefieren la naranja entera, pero no me importó, el Oso seguía monologando interrumpido por algún “ajá” mío muy de vez en cuando, hasta que de pronto lo escuché decir “Fulanito, que tiene VIH, está enamorado de mí, pero a mí no me gusta. Ojo, no porque tenga VIH, lo que pasa es que no me atrae como persona...”. Mi cabeza se fue de la conversación, por un lado porque mientras el Oso me hablaba me acariciaba disimuladamente con su garra una rodilla y por otro porque me quedé pensando si habría leído mi perfil completo en Manhunt, donde completé el campo obligatorio “Estatus de VIH” con la opción “positivo”. Al rato dejó de importarme, sólo quería llevármelo a la cama, la atracción física era irresistible y además, según había dicho, no le importaba que “el chico del VIH” tuviera VIH. Para hablar esperé que terminara su licuado: “¿Vamos a un telo? Hay uno muy lindo acá cerca”, dije y él aceptó sin vacilar.
Cogimos bien; incluso él me dijo que nunca había tenido tan buena cama con nadie. Cada tanto en un rapto cariñoso me decía “mi amor” y me besaba los ojos. Una vez me contó un chico que besar los ojos era un hechizo umbandista y desde entonces es un gesto que no me asusta, pero me desagrada. En los días que siguieron, el Oso insistió para que volviéramos a vernos y yo, espantado por tanto amor repentino, le inventé cada vez un pretexto diferente
("Estar en telos", "andaba en chanclas", "hechizo umbandista", de "Umbanda, deidad brasileira". Acaso haya personas que de manera instintiva aplican hechizos en sus relaciones pues en Guadalajara, Jalisco, en este puente del cinco de febrero besaste a alguien en los ojos y en el nacimiento del pelo de la frente. Crónica de Pablo Pérez en el suplemento "Soy", de Página /12, Buenos Aires.)
sábado, 4 de febrero de 2012
El vaso medio vacío
Todo cambia: si la palabra pajero siempre fue un insulto, hoy puede ser la contraseña para ingresar a un club, un motivo de orgullo y también algo mucho más concreto (aunque lo de “concretar” suene como una contradicción en términos tratándose de onanismo): es un motivo de encuentro. Cada vez son más los hombres que se asocian con el fin de hacerlo solos, pero en grupo. Se definen como “hombres de mente abierta que gozan de los placeres de la masturbación sin ninguna orientación sexual en particular. Formamos grupos virtuales y reales, sólo para pajeros, que quieran compartir experiencias con otros iguales a nosotros”, dice el copete de un site. Cabe preguntarse quiénes son los “iguales a nosotros” y aventurar entonces que si en la línea de tiempo que viene erosionando las identidades fijas no habrá que agregar la letra P a la lista de las identidades alternativas, y luego, si el abecedario pronto no se nos va a ir quedando corto. Resulta interesante en esta carta de presentación cómo el punto de la “orientación sexual” aparece puesto entre paréntesis, no importa si te gustan los hombres o las mujeres, la membresía del club está dada por la práctica y no porque seas gay o hétero. Tenés que ser hombre, claro, y por hombre aquí se entiende tener pene, pero no importa la orientación sexual, aseguran. Claro que estamos hablando de encuentros sexuales, intercambios de placeres. Esto que suena a inclusión también es una paradoja. ¿Quién admite a quién? ¿Si un hombre quiere tener sexo con o delante de otro hombre puede no ser homosexual por eso? ¿Cuál es la frontera en la clasificación de las prácticas sexuales entre masturbarse ante alguien y tener relaciones con ese alguien? Los modos de vivir la sexualidad tanto dentro de la heterosexualidad como de la homosexualidad, al exponerse tan vivamente en Internet, dejan más prácticas en evidencia y obligan a replantear nuestras definiciones. La semana pasada, sin ir más lejos, se dio a conocer el nombre del Campeón Mundial de la Paja 2011. El japonés Masanobu Sato tiene una novia a la que no le interesa tanto el sexo como a él, y a partir de esto que pudo ser un problema, la pareja ha encontrado un modo de compartir los gustos y disgustos, el chico ha compartido la práctica masturbatoria (dos horas diarias) en un record, ella a su lado trabaja y además le cronometra el tiempo. ¿Se diría que tienen sexo? ¿Cuentan las fantasías que a él lo inspiren en la definición de lo que hacen juntos pero solos?
Códigos de honor
El deseo de ver cómo otro lo hace al mismo tiempo que uno, frente a la webcam, para ser visto en vivo y en directo, hace rato que puede cumplirse en Internet. Pero la fantasía de ser tocado por las manos de otro, también. El site http://pajaadictos.blogspot.com recibió más de 20 mil visitas en tres semanas, y los blogs que se ocupan de aglutinar aficionados cada vez son más.
Un orgulloso de su hobby –hobby que ocupa casi el centro de su vida y miembro de Paja Adictos– describe la mecánica de estos encuentros: “Ahí reina el respeto. Yo te respeto a vos y vos me respetas a mí, y si sos gay, a mí, mientras no te metas conmigo y respetes las reglas, no me interesa”.
Pero, ¿qué es lo que hacen? Raúl, un hombre de 35 años, contador, casado y con dos hijas, una de 11 y otra de 7, responde como quien conoce el reglamento de memoria. “Somos un grupo de hombres que nos juntamos por el gusto de la paja, compartimos eso. Como dice el título del blog, nos definimos como gente de mente abierta, nada más. La mayoría no somos gays.” Se organizan encuentros que hoy se llevan a cabo tres o cuatro veces a la semana, empezaron por uno y se fueron ampliando. “Nos pajeamos sentados en un sillón –sigue Raúl–, uno pajea al otro y así, o parados.” También hay variantes: está la paja en círculo, cuenta un miembro de otro grupo, lo cual sirve como disparador de energía extrema, que llega a la cúspide del placer en el momento en que levantan a alguien que se está masturbando y lo tiran para arriba, mientras el elegido sigue sin parar con su trabajo. “Así aumenta la adrenalina hasta puntos inimaginables.” Ante la pregunta infaltable sobre si la esposa sabe acerca de estos encuentros, el contador pone voz de trueno: “No, ¿cómo se te ocurre? Esto es algo privado, funciona como un club, es una agrupación donde nadie le falta el respeto a nadie. Nos juntamos a pajearnos, nada más, y muchos ya nos hicimos amigos”. Braian, de 23, es gay y dice que le gusta ese grupo porque “acá no vas a encontrar a ninguna loca afeminada, son todos tigres. Mirá, te voy a mostrar el perfil de uno de mis preferidos”. Hace doble click en el Pajasutra y aparece el mensaje de Gladiador con el que Braian se masturba: “Capo, me gustaría conocer un flaco, que sea re-adicto a la paja, algo tímido, inseguro, tranki, y que quiera tener un compañero de pajas bien macho que lo haga sentirse protegido. Me cabe que mientras me lo hagas, sientas que se lo hacés a un tipo que no tiene los huevos colgando al pedo sino que sería capaz de pelear contra otro macho por defenderte. Que además le quepa acompañarme cuando pinte una pelea. Yo sería capaz de enfrentarme en una pelea contra otro macho rival que me quiera disputar mi fuente de placer”.
Braian, encantado con la muestra de “hombría” de su compañero de juegos, continúa con la descripción de sus gustos: “No, no tengo novio. Mis viejos saben de lo mío y todo bien, pero como vivo con ellos no puedo llevar hombres a casa. Igual, me gusta hacerlo en lugares semipúblicos: cíber, baños, galpones, no sé si me gustaría hacerlo en una casa. Generalmente me encuentro con dos o tres, que ya somos amigos, pero, como ellos no siempre pueden, porque trabajan, están con sus hijos y eso, me pongo a levantar mails de la página de pajeros. Hay un par de cibercafés, en el centro, que son los lugares de encuentro, y nunca fallan, siempre a alguien encontrás. Googleo y miro fotos de los lugares. Son cibercafés que tienen cabinas privadas, con puertas y precinto. Los cubículos son grandes y rebalsan de luz. Calculo que ahí entran hasta cinco o seis personas”. Descripto así, el club suena muy parecido a lo que en otra época fueron los cone porno. Tal vez el gran cambio ahora esté en la organización y en la declaración de heterosexualidad de la mayoría de sus miembros.
Cada grupo mantiene sus reglas, entre las que se destaca con mucha vehemencia que no hay penetración ni chupadas. En muy pocas ocasiones, según estos testimonios, se produjo una escena de sexo oral; pero cuando pasa esto no suelen volver a llamar a esa persona, porque “no somos gays, aunque a muchos les cueste entenderlo, nos gusta hacernos la paja con desconocidos o amigos”. Es muy frecuente encontrarse con grupos que les gusta sacarse fotos y subir videos, en la web se pueden encontrar cientos. Los paisajes de fondo más comunes son parques de noche, la reserva ecológica, Puerto Madero. Las posiciones preferidas son de a tres, sentados en un sillón; en segundo lugar aparece otra vez de a tres, parados, donde también juegan un espadeo de miembros.
El target de la gente que integra estos grupos es variado: van de los 20 a los 45 años promedio, también hay hombres casados y chicos con novias; los gays declarados son una minoría, y en algunos grupos reza un cartelito: “Gays abstenerse”. No se admiten bromas que nunca faltan y Raúl cuenta que frente a la pregunta irónica de un visitante, acerca de si hacían concursos y ganaba el que llenaba el vasito de leche, directamente le bloquearon el acceso.
(crónica de Facundo R. Soto, en suplemento "soy", Página/12 on líne, Buenos Aires.)
Códigos de honor
El deseo de ver cómo otro lo hace al mismo tiempo que uno, frente a la webcam, para ser visto en vivo y en directo, hace rato que puede cumplirse en Internet. Pero la fantasía de ser tocado por las manos de otro, también. El site http://pajaadictos.blogspot.com recibió más de 20 mil visitas en tres semanas, y los blogs que se ocupan de aglutinar aficionados cada vez son más.
Un orgulloso de su hobby –hobby que ocupa casi el centro de su vida y miembro de Paja Adictos– describe la mecánica de estos encuentros: “Ahí reina el respeto. Yo te respeto a vos y vos me respetas a mí, y si sos gay, a mí, mientras no te metas conmigo y respetes las reglas, no me interesa”.
Pero, ¿qué es lo que hacen? Raúl, un hombre de 35 años, contador, casado y con dos hijas, una de 11 y otra de 7, responde como quien conoce el reglamento de memoria. “Somos un grupo de hombres que nos juntamos por el gusto de la paja, compartimos eso. Como dice el título del blog, nos definimos como gente de mente abierta, nada más. La mayoría no somos gays.” Se organizan encuentros que hoy se llevan a cabo tres o cuatro veces a la semana, empezaron por uno y se fueron ampliando. “Nos pajeamos sentados en un sillón –sigue Raúl–, uno pajea al otro y así, o parados.” También hay variantes: está la paja en círculo, cuenta un miembro de otro grupo, lo cual sirve como disparador de energía extrema, que llega a la cúspide del placer en el momento en que levantan a alguien que se está masturbando y lo tiran para arriba, mientras el elegido sigue sin parar con su trabajo. “Así aumenta la adrenalina hasta puntos inimaginables.” Ante la pregunta infaltable sobre si la esposa sabe acerca de estos encuentros, el contador pone voz de trueno: “No, ¿cómo se te ocurre? Esto es algo privado, funciona como un club, es una agrupación donde nadie le falta el respeto a nadie. Nos juntamos a pajearnos, nada más, y muchos ya nos hicimos amigos”. Braian, de 23, es gay y dice que le gusta ese grupo porque “acá no vas a encontrar a ninguna loca afeminada, son todos tigres. Mirá, te voy a mostrar el perfil de uno de mis preferidos”. Hace doble click en el Pajasutra y aparece el mensaje de Gladiador con el que Braian se masturba: “Capo, me gustaría conocer un flaco, que sea re-adicto a la paja, algo tímido, inseguro, tranki, y que quiera tener un compañero de pajas bien macho que lo haga sentirse protegido. Me cabe que mientras me lo hagas, sientas que se lo hacés a un tipo que no tiene los huevos colgando al pedo sino que sería capaz de pelear contra otro macho por defenderte. Que además le quepa acompañarme cuando pinte una pelea. Yo sería capaz de enfrentarme en una pelea contra otro macho rival que me quiera disputar mi fuente de placer”.
Braian, encantado con la muestra de “hombría” de su compañero de juegos, continúa con la descripción de sus gustos: “No, no tengo novio. Mis viejos saben de lo mío y todo bien, pero como vivo con ellos no puedo llevar hombres a casa. Igual, me gusta hacerlo en lugares semipúblicos: cíber, baños, galpones, no sé si me gustaría hacerlo en una casa. Generalmente me encuentro con dos o tres, que ya somos amigos, pero, como ellos no siempre pueden, porque trabajan, están con sus hijos y eso, me pongo a levantar mails de la página de pajeros. Hay un par de cibercafés, en el centro, que son los lugares de encuentro, y nunca fallan, siempre a alguien encontrás. Googleo y miro fotos de los lugares. Son cibercafés que tienen cabinas privadas, con puertas y precinto. Los cubículos son grandes y rebalsan de luz. Calculo que ahí entran hasta cinco o seis personas”. Descripto así, el club suena muy parecido a lo que en otra época fueron los cone porno. Tal vez el gran cambio ahora esté en la organización y en la declaración de heterosexualidad de la mayoría de sus miembros.
Cada grupo mantiene sus reglas, entre las que se destaca con mucha vehemencia que no hay penetración ni chupadas. En muy pocas ocasiones, según estos testimonios, se produjo una escena de sexo oral; pero cuando pasa esto no suelen volver a llamar a esa persona, porque “no somos gays, aunque a muchos les cueste entenderlo, nos gusta hacernos la paja con desconocidos o amigos”. Es muy frecuente encontrarse con grupos que les gusta sacarse fotos y subir videos, en la web se pueden encontrar cientos. Los paisajes de fondo más comunes son parques de noche, la reserva ecológica, Puerto Madero. Las posiciones preferidas son de a tres, sentados en un sillón; en segundo lugar aparece otra vez de a tres, parados, donde también juegan un espadeo de miembros.
El target de la gente que integra estos grupos es variado: van de los 20 a los 45 años promedio, también hay hombres casados y chicos con novias; los gays declarados son una minoría, y en algunos grupos reza un cartelito: “Gays abstenerse”. No se admiten bromas que nunca faltan y Raúl cuenta que frente a la pregunta irónica de un visitante, acerca de si hacían concursos y ganaba el que llenaba el vasito de leche, directamente le bloquearon el acceso.
(crónica de Facundo R. Soto, en suplemento "soy", Página/12 on líne, Buenos Aires.)
sábado, 28 de enero de 2012
"El horror de Borges a los espejos"
En el corazón de Berlín funciona una usina de experimentación sexual exclusiva para hombres. Nuestrx cronista, haciendo oídos sordos a lo de “exclusiva” pero no a lo de “hombres”, estuvo allí, sacó el conejo de Indias que lleva adentro y le puso el cuerpo a la ciencia.
Por qué no te hacés un chequeo, me dijo la Bety, cuando me encontró por tercera vez volteadx en la mitad de la Avenida del Libertador a causa no sólo de esa facilidad que tengo para que me volteen sino por mis pocos reflejos para atajar los golpes de calor que me asestó Buenos Aires esta semanita. Le expliqué de mi reticencia a chequearme por miedo a que descubran que somos como seis viviendo adentro de este cuerpo equivocado, y ella me respondió con una tarjeta de Lab.Oratory (www.lab-oratory.de), un lugar, como pude comprobar cuando mi avión aterrizó en Berlín y luego mi taxi en la puerta del boliche en cuestión, dedicado enteramente a la investigación científica. Sólo que ciencia entendida de la cintura para abajo, o sea, un tema que yo vengo estudiando con una modesta beca del Conicet y con la generosidad de patrocinadores casuales. ¡Oh, Thomas Mann!, pensé en cuanto vi filas de Tadzios, de tíos de Tadzios y parientes alemanes del mismo chico vestidos todos con estrictos trajes, camisas y corbatas cumpliendo con la consigna de ese día, que era nada menos que eso: aparecerse en un estricto horario de 17 a 19 con estricto uniforme de resorte aceitado (igual si no es usted muy aceitado, el lugar provee de varios dispensers tamaño baño de lubricante) para una vez pagada la entrada y sometidos al no poco escalofriante detalle de que te estampan con un marcador negro un número en la mano (me tocó el 666) para identificarte cuando pidas tus tragos o cuando no sepas ni cómo te llamás, te dispongas a sacrificarte por la ciencia y revolcarte con estricto traje a la vista de todos con todos, sin perder la compostura y con toda la furia de la que un burócrata es capaz. Camas colgantes, baños para perderse, manguerearse y sentirse en Constitución, túneles y toneles, celdas con camas estrechas en las que a duras penas entra un esqueleto pero que a duras penes la misma cama se hace Queen y King para que tengas. Oh Thomas, cuánto más mágica habría sido tu Montaña de haber podido darte una vuelta por este centro de rehabilitación que si no te cura la tuberculosis te la causa, y ya sabemos que con gusto no pica. Al lado de la discoteca Berghain (especie de garaje gigante del que ya les hablé alguna vez, destinado a que estacionen al ritmo de la música electrónica los cuerpos más bellos del mundo) gestionado por el mismo loco y degenerado dueño, funciona este otro engendro de estética fabril que con picaresca intención de mezclar la labor, el laboratorio y el oratorio, etimología que según entendí in situ, viene más por sexo oral que por orarle a un Señor. Pero no todos tienen la suerte de Lux, me dije mientras ingresaba vestidx de bancario haciendo horas extras. Los que asistieron a este mismo lugar el día siguiente se encontraron con la consigna de “A todo olor” que convocaba a personas capaces de no bañarse durante varios días y lucir sin tapujos todos los sudores y humores corporales. La semana siguió con la fiesta del pissing, la del scat, la del fist fucking, una nudista y otra de ropa deportiva. Ya no saben lo que inventar me quejaba yo encerradx en un traje equivocado, que me prestó un funcionario argentino de la embajada alemana que me pagó con carne el anonimato e ingresé, me lancé a la caza del oficinista de mis sueños que en ese preciso instante calculaba el debe y el haber en su propio bulto cuando, oh! vengo a comprender como una epifanía, el horror de Borges por los espejos: fue verme y quereme. Fue quereme y atrancarme como Narciso y hacer trizas el espejo como Dorian Gray. El resto, es silencio y papelón, no saben cómo pueden ser de duros los patovicas del norte cuando alguien rompe con la rutina de las oficinas.
("Ciencias duras", crónica tomada tal cual del suplemento "Soy" de Página/12, argentino.)
Por qué no te hacés un chequeo, me dijo la Bety, cuando me encontró por tercera vez volteadx en la mitad de la Avenida del Libertador a causa no sólo de esa facilidad que tengo para que me volteen sino por mis pocos reflejos para atajar los golpes de calor que me asestó Buenos Aires esta semanita. Le expliqué de mi reticencia a chequearme por miedo a que descubran que somos como seis viviendo adentro de este cuerpo equivocado, y ella me respondió con una tarjeta de Lab.Oratory (www.lab-oratory.de), un lugar, como pude comprobar cuando mi avión aterrizó en Berlín y luego mi taxi en la puerta del boliche en cuestión, dedicado enteramente a la investigación científica. Sólo que ciencia entendida de la cintura para abajo, o sea, un tema que yo vengo estudiando con una modesta beca del Conicet y con la generosidad de patrocinadores casuales. ¡Oh, Thomas Mann!, pensé en cuanto vi filas de Tadzios, de tíos de Tadzios y parientes alemanes del mismo chico vestidos todos con estrictos trajes, camisas y corbatas cumpliendo con la consigna de ese día, que era nada menos que eso: aparecerse en un estricto horario de 17 a 19 con estricto uniforme de resorte aceitado (igual si no es usted muy aceitado, el lugar provee de varios dispensers tamaño baño de lubricante) para una vez pagada la entrada y sometidos al no poco escalofriante detalle de que te estampan con un marcador negro un número en la mano (me tocó el 666) para identificarte cuando pidas tus tragos o cuando no sepas ni cómo te llamás, te dispongas a sacrificarte por la ciencia y revolcarte con estricto traje a la vista de todos con todos, sin perder la compostura y con toda la furia de la que un burócrata es capaz. Camas colgantes, baños para perderse, manguerearse y sentirse en Constitución, túneles y toneles, celdas con camas estrechas en las que a duras penas entra un esqueleto pero que a duras penes la misma cama se hace Queen y King para que tengas. Oh Thomas, cuánto más mágica habría sido tu Montaña de haber podido darte una vuelta por este centro de rehabilitación que si no te cura la tuberculosis te la causa, y ya sabemos que con gusto no pica. Al lado de la discoteca Berghain (especie de garaje gigante del que ya les hablé alguna vez, destinado a que estacionen al ritmo de la música electrónica los cuerpos más bellos del mundo) gestionado por el mismo loco y degenerado dueño, funciona este otro engendro de estética fabril que con picaresca intención de mezclar la labor, el laboratorio y el oratorio, etimología que según entendí in situ, viene más por sexo oral que por orarle a un Señor. Pero no todos tienen la suerte de Lux, me dije mientras ingresaba vestidx de bancario haciendo horas extras. Los que asistieron a este mismo lugar el día siguiente se encontraron con la consigna de “A todo olor” que convocaba a personas capaces de no bañarse durante varios días y lucir sin tapujos todos los sudores y humores corporales. La semana siguió con la fiesta del pissing, la del scat, la del fist fucking, una nudista y otra de ropa deportiva. Ya no saben lo que inventar me quejaba yo encerradx en un traje equivocado, que me prestó un funcionario argentino de la embajada alemana que me pagó con carne el anonimato e ingresé, me lancé a la caza del oficinista de mis sueños que en ese preciso instante calculaba el debe y el haber en su propio bulto cuando, oh! vengo a comprender como una epifanía, el horror de Borges por los espejos: fue verme y quereme. Fue quereme y atrancarme como Narciso y hacer trizas el espejo como Dorian Gray. El resto, es silencio y papelón, no saben cómo pueden ser de duros los patovicas del norte cuando alguien rompe con la rutina de las oficinas.
("Ciencias duras", crónica tomada tal cual del suplemento "Soy" de Página/12, argentino.)
jueves, 12 de enero de 2012
Benedicto XVI vs parejas mixtas
Benedicto XVI ha insistido en criticar los matrimonios entre personas del mismo sexo en su discurso, el pasado 9 de enero, ante los 180 diplomáticos acreditados en el Vaticano. Sus palabras exactas: “las políticas que dañan a la familia amenazan la dignidad humana y el porvenir mismo de la humanidad”. En España, donde la unión entre homosexuales es legal desde junio de 2005, diferentes colectivos para la defensa de los derechos de gais, lesbianas y transexuales han exigido al gobierno que rompa relaciones con aquel Estado.
Para Antonio Poveda, presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), “estas palabras son despreciables, no son más que otra demostración de odio irracional”, según ha escrito en un comunicado. En su escrito la FELGTB solicita al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que condene las declaraciones del Papa y cese las relaciones con el Vaticano. Esta misma petición es la que ha expresado hoy en una nota el Area de Libertad de Expresión Afectivo-Sexual (ALEAS) de Izquierda Unida. Es "urgente" una rectificación pública por parte de los representantes eclesiásticos, así como "una condena firme y unánime de las instituciones democráticas".
La postura “intolerante y antidemocrática de la jerarquía católica”, según IU, está en “conexión con la Postura del Partido Popular”. El partido que preside Mariano Rajoy recurrió en septiembre de 2005 la ley que permite en España el matrimonio homosexual, solo tres meses después de su aprobación. En su programa electoral de las pasadas elecciones de noviembre de 2011, sin embargo, no se proponía la derogación de la ley ni se hacía mención alguna sobre los derechos de los homosexuales. La única mención velada sobre este asunto era la siguiente: "la actualización de nuestro derecho de familia para adaptarlo a las nuevas realidades sociales, favoreciendo la mediación y la responsabilidad de los padres, y salvaguardando los derechos e intereses del menor”.
La FELGTB ha anunciado, en relación a las palabras del Papa, que volverá a solicitar una reunión con la Conferencia Episcopal Española para denunciar el “acoso” que los homosexuales están viviendo en muchas comunidades católicas.
(nota tomada de El País.)
Para Antonio Poveda, presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), “estas palabras son despreciables, no son más que otra demostración de odio irracional”, según ha escrito en un comunicado. En su escrito la FELGTB solicita al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que condene las declaraciones del Papa y cese las relaciones con el Vaticano. Esta misma petición es la que ha expresado hoy en una nota el Area de Libertad de Expresión Afectivo-Sexual (ALEAS) de Izquierda Unida. Es "urgente" una rectificación pública por parte de los representantes eclesiásticos, así como "una condena firme y unánime de las instituciones democráticas".
La postura “intolerante y antidemocrática de la jerarquía católica”, según IU, está en “conexión con la Postura del Partido Popular”. El partido que preside Mariano Rajoy recurrió en septiembre de 2005 la ley que permite en España el matrimonio homosexual, solo tres meses después de su aprobación. En su programa electoral de las pasadas elecciones de noviembre de 2011, sin embargo, no se proponía la derogación de la ley ni se hacía mención alguna sobre los derechos de los homosexuales. La única mención velada sobre este asunto era la siguiente: "la actualización de nuestro derecho de familia para adaptarlo a las nuevas realidades sociales, favoreciendo la mediación y la responsabilidad de los padres, y salvaguardando los derechos e intereses del menor”.
La FELGTB ha anunciado, en relación a las palabras del Papa, que volverá a solicitar una reunión con la Conferencia Episcopal Española para denunciar el “acoso” que los homosexuales están viviendo en muchas comunidades católicas.
(nota tomada de El País.)
martes, 10 de enero de 2012
Barry y Anne o la comedia de enredos
Barry y Anne se conocieron en 1995 y rápidamente empezaron a vivir en una casita de Yorkshire. En 2002 se casaron pero Barry Watson, conductor de autobús, no parecía feliz en las fotos de su boda y Anne se mostraba insatisfecha, según publica «Daily Mail».
Tiempo después Anne abandonó el domicilio conyugal pensando que su marido la traicionaba pero poco tiempo tardó en descubrir que su marido no escondía a ninguna mujer sino que se sentía una mujer.
La mujer se sintó indignada y muy enfadada, además de totalmente engañada. Pero Barry consiguió tranquilizarla al narrarle el sufrimiento interno que padecía desde pequeño. Le contó que nunca había jugado a la pelota y que le encantaba ponerse los vestidos de su madre.
Barry le habló de sus dudas pero refrendó sus sentimientos acerca de Anne, tanto que su esposa aceptó a Barry como mujer, convencida de que el alma de su amado es la misma. Para Jayne, el comportamiento de Anne es una enorme prueba de amor y significa ser aceptada en su esencia.
«Echo de menos a Barry pero hay aspectos de Jayne que estoy contento de conocer. Ahora hablamos de peinados, vestidos y maquillaje», dice Anne. «La gente piensa que esto es muy raro pero a mí lo que me importa es que Anne me ama por lo que soy», declara Jayne.
Ahora, nueve años después de su primera boda, Anne y Jayne han renovado sus votos matrimoniales y esta vez sí que parecen felices en las fotos.
(nota tomada de Abc.)
Tiempo después Anne abandonó el domicilio conyugal pensando que su marido la traicionaba pero poco tiempo tardó en descubrir que su marido no escondía a ninguna mujer sino que se sentía una mujer.
La mujer se sintó indignada y muy enfadada, además de totalmente engañada. Pero Barry consiguió tranquilizarla al narrarle el sufrimiento interno que padecía desde pequeño. Le contó que nunca había jugado a la pelota y que le encantaba ponerse los vestidos de su madre.
Barry le habló de sus dudas pero refrendó sus sentimientos acerca de Anne, tanto que su esposa aceptó a Barry como mujer, convencida de que el alma de su amado es la misma. Para Jayne, el comportamiento de Anne es una enorme prueba de amor y significa ser aceptada en su esencia.
«Echo de menos a Barry pero hay aspectos de Jayne que estoy contento de conocer. Ahora hablamos de peinados, vestidos y maquillaje», dice Anne. «La gente piensa que esto es muy raro pero a mí lo que me importa es que Anne me ama por lo que soy», declara Jayne.
Ahora, nueve años después de su primera boda, Anne y Jayne han renovado sus votos matrimoniales y esta vez sí que parecen felices en las fotos.
(nota tomada de Abc.)
sábado, 24 de diciembre de 2011
Disidente de la norma católica
Francisco Jiménez dice que la Iglesia le ha "crucificado" solo por ser gay. Este vecino de Huelma (Jaén) no ha podido ser el padrino de una niña, como le había pedido su familia, porque el cura no se lo permitió al estar casado con otro hombre. Según el párroco, ser homosexual lo sitúa "fuera de las normas de la Iglesia".
Los hechos, de los que informó ayer Diario Jaén, ocurrieron el pasado sábado en Huelma. El sacerdote Manuel García preguntó a los padres de la niña si la persona que habían escogido como padrino estaba bautizada y confirmada, a lo que respondieron de forma afirmativa. Después, preguntó si estaba casado y con quién, de modo que al presentarle la documentación pertinente sobre el matrimonio y ver que su pareja era otro hombre les dejó claro que no podía ser padrino. Les dijo taxativamente que esta persona "estaba pecando al estar con otro hombre"
"Yo me siento como si fuera el padrino", decía ayer, entre resignado y desolado, Francisco Jiménez, que durante toda su vida ha estado muy cerca de la Iglesia, como catequista, en el mundo de las cofradías o vinculado a organizaciones como Cáritas. Aunque en un principio la familia de la niña, amigos del homosexual, pensaron en bautizarla en otra parroquia de un pueblo cercano, Bélmez de la Moraleda, finalmente, accedieron al bautizo de la pequeña con otro padrino improvisado.
Mientras, Manuel García guardó silencio y se remitía al cumplimiento de las normas eclesiásticas, el Obispado de Jaén salió al paso con un comunicado en el que apoyaba la decisión del párroco y censuraba cualquier juicio paralelo. En concreto, desde la Vicaría de Comunicación de la Diócesis de Jaén se apuntaba que para ser padrino de bautismo es preciso llevar "una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir". Por tanto, el Obispado negaba que hubiera existido cualquier discriminación en la actuación del párroco de Huelma, mientras destacaba la necesidad de cumplir la "normativa eclesial universal".
(nota tomada de El País.)
Los hechos, de los que informó ayer Diario Jaén, ocurrieron el pasado sábado en Huelma. El sacerdote Manuel García preguntó a los padres de la niña si la persona que habían escogido como padrino estaba bautizada y confirmada, a lo que respondieron de forma afirmativa. Después, preguntó si estaba casado y con quién, de modo que al presentarle la documentación pertinente sobre el matrimonio y ver que su pareja era otro hombre les dejó claro que no podía ser padrino. Les dijo taxativamente que esta persona "estaba pecando al estar con otro hombre"
"Yo me siento como si fuera el padrino", decía ayer, entre resignado y desolado, Francisco Jiménez, que durante toda su vida ha estado muy cerca de la Iglesia, como catequista, en el mundo de las cofradías o vinculado a organizaciones como Cáritas. Aunque en un principio la familia de la niña, amigos del homosexual, pensaron en bautizarla en otra parroquia de un pueblo cercano, Bélmez de la Moraleda, finalmente, accedieron al bautizo de la pequeña con otro padrino improvisado.
Mientras, Manuel García guardó silencio y se remitía al cumplimiento de las normas eclesiásticas, el Obispado de Jaén salió al paso con un comunicado en el que apoyaba la decisión del párroco y censuraba cualquier juicio paralelo. En concreto, desde la Vicaría de Comunicación de la Diócesis de Jaén se apuntaba que para ser padrino de bautismo es preciso llevar "una vida congruente con la fe y con la misión que va a asumir". Por tanto, el Obispado negaba que hubiera existido cualquier discriminación en la actuación del párroco de Huelma, mientras destacaba la necesidad de cumplir la "normativa eclesial universal".
(nota tomada de El País.)
lunes, 19 de diciembre de 2011
Marcela y Elisa vivieron felices
Hace cien años, en La Coruña, las chicas de la foto se casaron legalmente. Marcela como la novia y Elisa haciéndose pasar por Mario. A pesar de que las descubrieron, la unión nunca fue anulada y por eso se la considera el primer matrimonio homosexual de España. Una exposición, un libro, una película y un premio que lleva sus nombres son parte del homenaje que hoy reciben desde el cielo.
“Yo, que dominaba a mi esposo y que podría dominar a un regimiento con caballos y todo, no pude hacer nada bueno de ella.” La madre de Marcela Gracia Ibeas, con su bravuconada de género burlador o de mujer cojonuda a secas, no se sabe bien si aclaraba u oscurecía, teniendo en cuenta que la estaba observando un tribunal de señores escandalizados y probos en el año 1901 y en Galicia, que tanto su hija como su flamante nuera habían sido condenadas a prisión y que ella estaba acusada de encubrir a las dos. La prueba: no sólo la mala educación sino el haber asistido en carácter de madre de la novia junto con el tío de la otra que ofició de padrino a la ceremonia religiosa que se llevó a cabo en la vicaría de San Jorge ante un párroco doblemente engañado, ya que semanas antes había bautizado a un joven, menudito y algo afeminado viéndolo en retrospectiva, deseoso de entrar al rebaño justo en tiempos en que la Iglesia perdía puntos frente al avance protestante y que no era otro que Elisa, la otra mujer, que luego de años de amor, encubrimientos y peleas familiares había decidido no sólo vestirse de hombre sino “renunciar a lo femenino con un recurso de rara inteligencia”, como escribió en ese momento en un artículo Emilia Pardo Bazán, recurrir a la ley, o sea, la Iglesia, para convivir con su amada como mandaba entonces Dios. Elisa había construido un pasado para su personaje: Mario era hijo de un inglés ateo que al enamorarse de una señorita católica con antepasados militares había abrazado también su fe y ahora quería recibir un set de sacramentos. Marcela, por su parte, anunció en el pueblo que se casaría con Mario, un primo de su ex amiga Elisa, muy parecido a ella, claro está. Las mujeres se casaron y regresaron a su pueblo, donde la gente enseguida reconoció la trampa y no paró hasta verlas presas primero y fugitivas después.
Fuente de inspiración
La historia se narró a lo largo de un siglo muchas veces. Como escándalo en las primeras planas (“Matrimonio sin hombre” o “Novios de contrabando” fueron los titulares más ingeniosos) de los diarios de Galicia, de Madrid, del mundo y de la Argentina, ya que el final de la saga, como en la de tantos gallegos de principios de siglo, aparece un barco que las deposita en Buenos Aires, donde no todo es tanto mejor, pero al menos se les pierde el rastro. Los más recientes relatos las convierten en heroínas, estandartes del activismo. O sea, en la vida real no tuvieron paz y en la otra no tendrán reflejo fiel. El colectivo Glttbi que las ha declarado precursoras del feminismo y la lucha contra la discriminación sexual hoy otorga el “Premio Elisa y Marcela” a las iniciativas que luchan por los derechos de gays, lesbianas y transexuales, y hace tiempo que reclama una calle con sus nombres. Hace poco se tradujo al castellano el libro del catedrático y decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Coruña, Elisa y Marcela. Más allá de los hombres (Ediciones del Silencio), que recorre todo lo que dijeron los diarios de la época y reconstruye a través de esos indicios y algunas argumentaciones teóricas a posteriori; hasta fines de enero, una exposición las homenajea en La Coruña y el año que viene aparecerá otra versión en una película dirigida por Isabel Coixet.
Raquel Platero, maestra e historiadora de la vida cotidiana de las lesbianas en España, advierte ahora que esta pareja amenaza con convertirse en tardío cuadro de circo, que hubo muchos casos de lesbianas que nunca se escondieron a pesar de los tiempos opresivos, y que si nos enteramos de ésta es “porque hubo fallos en el plan trazado, no sabemos nada de las historias de éxito porque salieron bien”.
Dos maestras
Si lo pudieron hacer fue, ante todo, porque no eran tan normales: las dos, letradas e independientes económicamente, eran maestras. Si no levantaron sospechas mientras convivieron no sólo fue por la tan denunciada invisibilidad del erotismo entre mujeres sino porque entonces las maestras estaban regidas por un código estricto: algunos colegios llegaban a prohibir que se casaran, nada de maquillaje ni vestimenta sensual, una segunda madre también sería una mujer de segunda...
¿Por qué se casaron? Narciso de Gabriel sostiene en su libro que Marcela estaba embarazada. Probablemente la necesidad de no caer en el estigma de la madre soltera las llevó a jugarse por un deseo impensable: ser un matrimonio ante la ley. De hecho, la prensa primero se juega por el encumbramiento de la amiga, pero ocurre que una vez que en el pueblo las descubren y que el dedo acusador señala no tanto a la que cumple con la maternidad sino con la que no cumple con la feminidad, Elisa/Mario redobla la apuesta. El párroco de San Jorge, alertado por el de Dumbría, el pueblo de ellas, la cita para desenmascararla y ella responde que no hubo tal engaño sino que es hermafrodita; de hecho, si una prueba visible había allí, estaba su costumbre de andar por todos lados con un revólver en el bolsillo... Los médicos la revisaron, no encontraron su coartada y así fue que luego del juicio ambas huyeron a Portugal, donde tuvieron un tratamiento un poco más amable. Una vista gorda les permitió tomar un barco que las trajo a Buenos Aires. Cuando llegaron aquí, con la hijita a cuestas, trabajaron de mucamas y una de ellas –Marcela, por supuesto– se casó con un viejo, el comerciante danés Christian Jensen, y aquí supone Narciso de Gabriel que con esperanzas de una muerte pronta y una herencia salvadora. Elisa aquí se hizo pasar por la hermanita soltera y comieron perdices hasta que el viejo, descontento porque el matrimonio no se consumaba, le hizo juicio y lo perdió cuando descubrió que tenía en su casa a las famosas gallegas “del casamiento sin hombre”. Salieron en los diarios otra vez; luego, como siempre pasa, dejaron de salir; y a partir de entonces se les perdió el rastro.
De Gabriel llega a aventurar que el embarazo de Marcela fue planeado por ambas para dar más credibilidad al matrimonio con Elisa. De hecho, cuando los diarios retomaron la historia con comentarios del estilo de “Marcela ha tenido una niña de generación espontánea, como las lombrices”, Elisa se enfrentó a la prensa: “¿Es cosa del otro mundo que nazca un niño o una niña? No hay nada más natural. ¡Una mujer tiene un hijo! (...) ¡No somos dos criminales!”.
Un pequeño detalle: o por negligencia o porque, como afirmaron los médicos, lo que habían hecho estas mujeres acarreaba un peligro de contagio social y llegado un punto resultó mejor no hablar más del asunto, el acta de la boda no fue anulada nunca y aún hoy el matrimonio de estas dos mujeres consta en el Registro Civil de San Jorge, La Coruña, España.
(Liliana Viola escribió la crónica "Tortilla española", donde da cuenta de un matrimonio de lesbianas oriundas de La Coruña, escrito reproducido tal cual del suplemento `soy` del diario argentino Página/12."
“Yo, que dominaba a mi esposo y que podría dominar a un regimiento con caballos y todo, no pude hacer nada bueno de ella.” La madre de Marcela Gracia Ibeas, con su bravuconada de género burlador o de mujer cojonuda a secas, no se sabe bien si aclaraba u oscurecía, teniendo en cuenta que la estaba observando un tribunal de señores escandalizados y probos en el año 1901 y en Galicia, que tanto su hija como su flamante nuera habían sido condenadas a prisión y que ella estaba acusada de encubrir a las dos. La prueba: no sólo la mala educación sino el haber asistido en carácter de madre de la novia junto con el tío de la otra que ofició de padrino a la ceremonia religiosa que se llevó a cabo en la vicaría de San Jorge ante un párroco doblemente engañado, ya que semanas antes había bautizado a un joven, menudito y algo afeminado viéndolo en retrospectiva, deseoso de entrar al rebaño justo en tiempos en que la Iglesia perdía puntos frente al avance protestante y que no era otro que Elisa, la otra mujer, que luego de años de amor, encubrimientos y peleas familiares había decidido no sólo vestirse de hombre sino “renunciar a lo femenino con un recurso de rara inteligencia”, como escribió en ese momento en un artículo Emilia Pardo Bazán, recurrir a la ley, o sea, la Iglesia, para convivir con su amada como mandaba entonces Dios. Elisa había construido un pasado para su personaje: Mario era hijo de un inglés ateo que al enamorarse de una señorita católica con antepasados militares había abrazado también su fe y ahora quería recibir un set de sacramentos. Marcela, por su parte, anunció en el pueblo que se casaría con Mario, un primo de su ex amiga Elisa, muy parecido a ella, claro está. Las mujeres se casaron y regresaron a su pueblo, donde la gente enseguida reconoció la trampa y no paró hasta verlas presas primero y fugitivas después.
Fuente de inspiración
La historia se narró a lo largo de un siglo muchas veces. Como escándalo en las primeras planas (“Matrimonio sin hombre” o “Novios de contrabando” fueron los titulares más ingeniosos) de los diarios de Galicia, de Madrid, del mundo y de la Argentina, ya que el final de la saga, como en la de tantos gallegos de principios de siglo, aparece un barco que las deposita en Buenos Aires, donde no todo es tanto mejor, pero al menos se les pierde el rastro. Los más recientes relatos las convierten en heroínas, estandartes del activismo. O sea, en la vida real no tuvieron paz y en la otra no tendrán reflejo fiel. El colectivo Glttbi que las ha declarado precursoras del feminismo y la lucha contra la discriminación sexual hoy otorga el “Premio Elisa y Marcela” a las iniciativas que luchan por los derechos de gays, lesbianas y transexuales, y hace tiempo que reclama una calle con sus nombres. Hace poco se tradujo al castellano el libro del catedrático y decano de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de La Coruña, Elisa y Marcela. Más allá de los hombres (Ediciones del Silencio), que recorre todo lo que dijeron los diarios de la época y reconstruye a través de esos indicios y algunas argumentaciones teóricas a posteriori; hasta fines de enero, una exposición las homenajea en La Coruña y el año que viene aparecerá otra versión en una película dirigida por Isabel Coixet.
Raquel Platero, maestra e historiadora de la vida cotidiana de las lesbianas en España, advierte ahora que esta pareja amenaza con convertirse en tardío cuadro de circo, que hubo muchos casos de lesbianas que nunca se escondieron a pesar de los tiempos opresivos, y que si nos enteramos de ésta es “porque hubo fallos en el plan trazado, no sabemos nada de las historias de éxito porque salieron bien”.
Dos maestras
Si lo pudieron hacer fue, ante todo, porque no eran tan normales: las dos, letradas e independientes económicamente, eran maestras. Si no levantaron sospechas mientras convivieron no sólo fue por la tan denunciada invisibilidad del erotismo entre mujeres sino porque entonces las maestras estaban regidas por un código estricto: algunos colegios llegaban a prohibir que se casaran, nada de maquillaje ni vestimenta sensual, una segunda madre también sería una mujer de segunda...
¿Por qué se casaron? Narciso de Gabriel sostiene en su libro que Marcela estaba embarazada. Probablemente la necesidad de no caer en el estigma de la madre soltera las llevó a jugarse por un deseo impensable: ser un matrimonio ante la ley. De hecho, la prensa primero se juega por el encumbramiento de la amiga, pero ocurre que una vez que en el pueblo las descubren y que el dedo acusador señala no tanto a la que cumple con la maternidad sino con la que no cumple con la feminidad, Elisa/Mario redobla la apuesta. El párroco de San Jorge, alertado por el de Dumbría, el pueblo de ellas, la cita para desenmascararla y ella responde que no hubo tal engaño sino que es hermafrodita; de hecho, si una prueba visible había allí, estaba su costumbre de andar por todos lados con un revólver en el bolsillo... Los médicos la revisaron, no encontraron su coartada y así fue que luego del juicio ambas huyeron a Portugal, donde tuvieron un tratamiento un poco más amable. Una vista gorda les permitió tomar un barco que las trajo a Buenos Aires. Cuando llegaron aquí, con la hijita a cuestas, trabajaron de mucamas y una de ellas –Marcela, por supuesto– se casó con un viejo, el comerciante danés Christian Jensen, y aquí supone Narciso de Gabriel que con esperanzas de una muerte pronta y una herencia salvadora. Elisa aquí se hizo pasar por la hermanita soltera y comieron perdices hasta que el viejo, descontento porque el matrimonio no se consumaba, le hizo juicio y lo perdió cuando descubrió que tenía en su casa a las famosas gallegas “del casamiento sin hombre”. Salieron en los diarios otra vez; luego, como siempre pasa, dejaron de salir; y a partir de entonces se les perdió el rastro.
De Gabriel llega a aventurar que el embarazo de Marcela fue planeado por ambas para dar más credibilidad al matrimonio con Elisa. De hecho, cuando los diarios retomaron la historia con comentarios del estilo de “Marcela ha tenido una niña de generación espontánea, como las lombrices”, Elisa se enfrentó a la prensa: “¿Es cosa del otro mundo que nazca un niño o una niña? No hay nada más natural. ¡Una mujer tiene un hijo! (...) ¡No somos dos criminales!”.
Un pequeño detalle: o por negligencia o porque, como afirmaron los médicos, lo que habían hecho estas mujeres acarreaba un peligro de contagio social y llegado un punto resultó mejor no hablar más del asunto, el acta de la boda no fue anulada nunca y aún hoy el matrimonio de estas dos mujeres consta en el Registro Civil de San Jorge, La Coruña, España.
(Liliana Viola escribió la crónica "Tortilla española", donde da cuenta de un matrimonio de lesbianas oriundas de La Coruña, escrito reproducido tal cual del suplemento `soy` del diario argentino Página/12."
domingo, 13 de noviembre de 2011
´´Este cuerpo es mío´´: sexoservidoras Perú
| Ahora salieron a las calles a manifestar su rechazo a la hostilidad masculina hacia las mujeres que usufructúan la necesidad sexual de ellos. Foto de Milenio. |
jueves, 22 de septiembre de 2011
NIÑO SE QUITA LA VIDA
Esta es una de esas noticias difíciles de escribir, por la tristeza y la indignación a partes iguales que produce. Jamey Rodemeyer, un adolescente de 14 años residente en Buffalo (Estados Unidos), se quitó la vida ayer martes, a causa según todos los indicios del acoso homófobo al que estaba siendo sometido. El chico había alertado de la situación en varios mensajes colgados en su página de la red de blogs Tumblr.
Desde hace varios meses, Jamey posteaba sobre el bullying y el suicidio. El pasado 8 de septiembre, por ejemplo, se lamentaba de que a nadie en su colegio le importara prevenir suicidios y se quejaba de que los insultos homófobos que recibía lo estaban “destrozando“, y añadió un post para recordar la celebración de la Semana Nacional para la Prevención del Suicidio. Un día después publicó: “Siempre digo que me están acosando, pero nadie me escucha. ¿Qué tengo que hacer para que la gente me escuche?“. Sus últimos mensajes, el domingo pasado, fueron para expresar su deseo de ver a su bisabuela, que había fallecido recientemente, y otro para dar las gracias a la cantante Lady Gaga, a quien admiraba.
Algunos de los comentarios que Jamey recibía continuaron el acoso, esta vez por vía cibernética: “JAMEY ES ESTÚPIDO, GAY, GORDO Y FEO. ¡DEBE MORIR!“, se podía leer en la plataforma Formspring, que permite mensajes anónimos. Otro mensaje rezaba: “No me importaría que murieras. A nadie le importaría. Así que hazlo y punto. ¡Todos serían MUCHO más felices!“. Afortunadamente también hubo quien salió en su defensa, aconsejándole que no escuchara a los “cobardes” o manifestando que “todo el mundo quiere a Jamey, y si tú no, entonces evidentemente no te has molestado en conocerlo“.
Por desgracia, los apoyos no pudieron con el acoso. La madre del chico, Tracy Rodemeyer, declaró no haber sido consciente de “la cantidad de gente a la que conmovió“. Rodemeyer dijo que su hijo dudaba sobre su sexualidad desde hacía un año y que sus compañeros de clase se aprovecharon de ello para injuriarlo. Varios amigos del chico informaron de los mensajes de éste a los orientadores del colegio. Según su madre, Jamey tenía problemas emocionales y tendencias suicidas desde quinto curso. A pesar de que le preguntaban sobre ello, su hijo negaba que algo fuera mal. Rodemeyer dijo también que un trabajador social y un terapeuta estaban ayudando a Jamey.
Las reacciones en Tumblr han sido de sorpresa y tristeza. “¿Jamey Rodemeyer está muerto?“, se preguntaba una persona. “No lo puedo creer. No sé qué decir. Aunque no lo conocía en persona, es duro enfrentarse a su suicidio“. Otro usuario escribía: “Vivía a 45 minutos de mí. Me duele pensar que ni una sola persona pudiera dar la cara por este chico“. Se da la circunstancia de que Jamey colaboró con su propio vídeo en el proyecto It Gets Better, del que nos hemos hecho eco en dosmanzanas.
(el video-legado del chico suicida puede consultarse en el blog ´dosmanzanas´, de donde se tomó la nota.)
Desde hace varios meses, Jamey posteaba sobre el bullying y el suicidio. El pasado 8 de septiembre, por ejemplo, se lamentaba de que a nadie en su colegio le importara prevenir suicidios y se quejaba de que los insultos homófobos que recibía lo estaban “destrozando“, y añadió un post para recordar la celebración de la Semana Nacional para la Prevención del Suicidio. Un día después publicó: “Siempre digo que me están acosando, pero nadie me escucha. ¿Qué tengo que hacer para que la gente me escuche?“. Sus últimos mensajes, el domingo pasado, fueron para expresar su deseo de ver a su bisabuela, que había fallecido recientemente, y otro para dar las gracias a la cantante Lady Gaga, a quien admiraba.
Algunos de los comentarios que Jamey recibía continuaron el acoso, esta vez por vía cibernética: “JAMEY ES ESTÚPIDO, GAY, GORDO Y FEO. ¡DEBE MORIR!“, se podía leer en la plataforma Formspring, que permite mensajes anónimos. Otro mensaje rezaba: “No me importaría que murieras. A nadie le importaría. Así que hazlo y punto. ¡Todos serían MUCHO más felices!“. Afortunadamente también hubo quien salió en su defensa, aconsejándole que no escuchara a los “cobardes” o manifestando que “todo el mundo quiere a Jamey, y si tú no, entonces evidentemente no te has molestado en conocerlo“.
Por desgracia, los apoyos no pudieron con el acoso. La madre del chico, Tracy Rodemeyer, declaró no haber sido consciente de “la cantidad de gente a la que conmovió“. Rodemeyer dijo que su hijo dudaba sobre su sexualidad desde hacía un año y que sus compañeros de clase se aprovecharon de ello para injuriarlo. Varios amigos del chico informaron de los mensajes de éste a los orientadores del colegio. Según su madre, Jamey tenía problemas emocionales y tendencias suicidas desde quinto curso. A pesar de que le preguntaban sobre ello, su hijo negaba que algo fuera mal. Rodemeyer dijo también que un trabajador social y un terapeuta estaban ayudando a Jamey.
Las reacciones en Tumblr han sido de sorpresa y tristeza. “¿Jamey Rodemeyer está muerto?“, se preguntaba una persona. “No lo puedo creer. No sé qué decir. Aunque no lo conocía en persona, es duro enfrentarse a su suicidio“. Otro usuario escribía: “Vivía a 45 minutos de mí. Me duele pensar que ni una sola persona pudiera dar la cara por este chico“. Se da la circunstancia de que Jamey colaboró con su propio vídeo en el proyecto It Gets Better, del que nos hemos hecho eco en dosmanzanas.
(el video-legado del chico suicida puede consultarse en el blog ´dosmanzanas´, de donde se tomó la nota.)
sábado, 6 de agosto de 2011
EUA: GAYS EN LA CALLE
Un estudio realizado en Massachusetts (Estados Unidos) revela que los adolescentes gays y lesbianas, y en una menor medida los bisexuales, presentan un riesgo mucho mayor que el de sus coetáneos heterosexuales de convertirse en un “sin techo”. Uno de cada cuatro adolescentes gays y lesbianas acaba viviendo en la calle, frente a un 15% de los bisexuales y un 3% de los heterosexuales.
El estudio, desarrollado por el Children’s Hospital de Boston (hospital pediátrico vinculado a la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard), ha analizado los resultados de una encuesta realizada entre 2005 y 2007 a más de 6.000 adolescentes, que preguntaba por múltiples aspectos. “Quizá su situación vital es tan difícil que deciden abandonar su casa, o puede ser que después de salir del armario sus padres les expulsen”, son las hipótesis que maneja Heather Corliss, autora principal del estudio, para explicar el elevado porcentaje de adolescentes LGB sin hogar que arroja el estudio, “mucho más alto de lo esperado”. Globalmente, menos de 5% de los adolescentes se identificaron a sí mismos como LGB, pero constituían el 19% de los adolescentes sin hogar.
Se da la circunstancia de que Massachusetts, un estado rico y de tradición liberal, es uno de los lugares de Estados Unidos en los que la aceptación social de la homosexualidad es mayor (fue el primer estado en el que fue posible que las parejas del mismo sexo contrajeran matrimonio, por ejemplo) por lo que los propios autores del estudio temen que la situación en otros lugares del país podría ser mucho peor.
(Cuando se haga un estudio en México de la situación que viven los homosexuales repudiados por su familia, se encontrará que varios han sido reclutados por las bacrim -bandas criminales- pues la gama de producción comprendida por éstas es cada vez más totalizadora. Nota reproducida del blog Dos manzanas.)
El estudio, desarrollado por el Children’s Hospital de Boston (hospital pediátrico vinculado a la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard), ha analizado los resultados de una encuesta realizada entre 2005 y 2007 a más de 6.000 adolescentes, que preguntaba por múltiples aspectos. “Quizá su situación vital es tan difícil que deciden abandonar su casa, o puede ser que después de salir del armario sus padres les expulsen”, son las hipótesis que maneja Heather Corliss, autora principal del estudio, para explicar el elevado porcentaje de adolescentes LGB sin hogar que arroja el estudio, “mucho más alto de lo esperado”. Globalmente, menos de 5% de los adolescentes se identificaron a sí mismos como LGB, pero constituían el 19% de los adolescentes sin hogar.
Se da la circunstancia de que Massachusetts, un estado rico y de tradición liberal, es uno de los lugares de Estados Unidos en los que la aceptación social de la homosexualidad es mayor (fue el primer estado en el que fue posible que las parejas del mismo sexo contrajeran matrimonio, por ejemplo) por lo que los propios autores del estudio temen que la situación en otros lugares del país podría ser mucho peor.
(Cuando se haga un estudio en México de la situación que viven los homosexuales repudiados por su familia, se encontrará que varios han sido reclutados por las bacrim -bandas criminales- pues la gama de producción comprendida por éstas es cada vez más totalizadora. Nota reproducida del blog Dos manzanas.)
domingo, 3 de julio de 2011
HENRY Y JOSH
Magnífica noticia la anunciada este miércoles en Estados Unidos. Según informa The New York Times, las autoridades de inmigración han cancelado de forma definitiva el proceso de deportación de Henry Velandia, un ciudadano venezolano legalmente casado en Connecticut (uno de los estados que permiten el matrimonio igualitario) con Josh Vandiver, un ciudadano estadounidense. El proceso de deportación de Velandia, de cuya paralización provisional informábamos en mayo, es una situación inconcebible en el caso de matrimonios heterosexuales, pero en el caso de matrimonios homosexuales es la norma: a efectos de inmigración -competencia de la administración federal y no de los estados- las uniones civiles y los matrimonios entre personas del mismo sexo “no existen”, pese a haberse celebrado legalmente en Estados Unidos, dado que la DOMA (Defense of Marriage Act, una ley federal) prohíbe su reconocimiento.
Pese a que la administración Obama había insistido en mayo en que la paralización provisional de la deportación de Velandia, así como la del ciudadano irlandés Paul Wilson Dorman (unido civilmente a un ciudadano estadounidense en Nueva Jersey) eran casos puntuales, y mientras siguiera en vigor la DOMA esta se seguiría aplicando, la decisión de cancelar definitivamente el proceso de Velandia hace pensar en un cambio de actitud por parte de las autoridades federales, que podría afectar a otros casos.
Una ley cuestionada en los tribunales
Precisamente la constitucionalidad de la DOMA está siendo cuestionada en varios procesos judiciales. En uno de ellos, un juez federal de Massachusetts ya declaró inconstitucionales varios aspectos de la ley en julio de 2010. La administración Obama, tras diversos titubeos, finalmente anunciaba en febrero que no asumiría la defensa jurídica de la ley.
Una decisión que abre un nuevo escenario: mientras que la derogación de la DOMA por vía legislativa parece imposible mientras los republicanos tengan el control de la Cámara de Representantes, las resoluciones judiciales contra dicha ley pueden comenzar a acumularse. De hecho, la propia Cámara de Representantes, en un gesto poco habitual, decidía poco después asumir su defensa jurídica con el voto exclusivo de los republicanos.
Las organizaciones de defensa de los derechos LGTB, de hecho, habían pedido ya a la administración Obama que diera un paso más y que, además de abstenerse de defender la DOMA, paralizara todas las deportaciones de las parejas extranjeras de ciudadanos estadounidenses gays y lesbianas hasta que los tribunales se pronuncien de forma definitiva sobre su constitucionalidad, al menos en lo que a este aspecto se refiere. Queda por ver ahora si la resolución del caso de Henry Velandia anuncia precisamente un cambio en ese sentido…
(nota tomada del blog dos manzanas.)
Pese a que la administración Obama había insistido en mayo en que la paralización provisional de la deportación de Velandia, así como la del ciudadano irlandés Paul Wilson Dorman (unido civilmente a un ciudadano estadounidense en Nueva Jersey) eran casos puntuales, y mientras siguiera en vigor la DOMA esta se seguiría aplicando, la decisión de cancelar definitivamente el proceso de Velandia hace pensar en un cambio de actitud por parte de las autoridades federales, que podría afectar a otros casos.
Una ley cuestionada en los tribunales
Una decisión que abre un nuevo escenario: mientras que la derogación de la DOMA por vía legislativa parece imposible mientras los republicanos tengan el control de la Cámara de Representantes, las resoluciones judiciales contra dicha ley pueden comenzar a acumularse. De hecho, la propia Cámara de Representantes, en un gesto poco habitual, decidía poco después asumir su defensa jurídica con el voto exclusivo de los republicanos.
Las organizaciones de defensa de los derechos LGTB, de hecho, habían pedido ya a la administración Obama que diera un paso más y que, además de abstenerse de defender la DOMA, paralizara todas las deportaciones de las parejas extranjeras de ciudadanos estadounidenses gays y lesbianas hasta que los tribunales se pronuncien de forma definitiva sobre su constitucionalidad, al menos en lo que a este aspecto se refiere. Queda por ver ahora si la resolución del caso de Henry Velandia anuncia precisamente un cambio en ese sentido…
(nota tomada del blog dos manzanas.)
jueves, 16 de junio de 2011
LAS PUTAS A LA CALLE
Te guste o no, esta minifalda no tiene que ver contigo. Es uno de los lemas que se han coreado en las diferentes manifestaciones que esta semana han tenido lugar en diferentes capitales de Centroamérica y que forman parte de un movimiento mundial que se inició este mismo año en Canadá, como consecuencia de las declaraciones de un policía. Este buen señor vino a decir que si las mujeres quieren evitar ser agredidas sexualmente, más les vale no vestirse como putas.
Lamentablemente no es un pensamiento novedoso. Que la violencia ejercida sobre las mujeres, especialmente la violencia sexual, responde a una suerte de provocación del comportamiento y la forma de vestir femenina, cuenta con inefables citas, incluso en un rosario de sentencias a lo largo de todo el mundo. Cómo viste una víctima de agresión sexual ha servido para atenuar la responsabilidad de un agresor. Desde por la minifalda y el escote provocador, hasta por los vaqueros ajustados que han contribuido a la conclusión de una colaboración por parte de la víctima en la perpetración de lo que no es sino un delito. Y si está en las sentencias, es porque está, aún, aunque parezca mentira, en el pensamiento colectivo.
Confieso que me han sorprendido las declaraciones de algunas de las participantes en las marchas. No somos feministas, dicen, en algunos de sus mensajes que los medios de comunicación se han apresurado a difundir. Yo que sí lo soy, no puedo pensar en una reivindicación más básica del feminismo que la reclamación de la autonomía de las mujeres sobre el propio cuerpo y la propia palabra. Se ve que no corren buenos tiempos para reivindicarse desde el feminismo y seguro que estas mujeres han pensado en hacer más creíble sus palabras desde otras latitudes ideológicas. No es una excepción.
Acabo de saber gracias a las redes sociales que la forma de vestir y una imagen que algunas personas relacionan con la disponibilidad sexual, no sólo afecta a las posibilidades de ser víctima de una agresión. Hay quienes piensan que si quiero hacer una entrevista a Iker Casillas, más me vale no parecer un putón. Imagino que en clara referencia al aspecto de la presunta entrevistadora. Habrá quien opine que la propia afectada ha contribuido a hacer crecer un escándalo que, además, tiene el morbo de una pelea de gatas. Sin comentarios.
Qué cansancio. Esta semana se han conmemorado los primeros 20 años del Curso sobre Teoría Feminista del Seminario de Investigaciones Feministas de la Universidad Complutense de Madrid. Un espacio que siempre ha servido para aprender sobre política, democracia e historia de la reivindicación de los derechos de las mujeres. Lástima tener que seguir hablando de lo básico.
(La nota "La marcha de las putas" se reprodujo del blog 'ellas', del diario El Mundo, autora María Soleto.)
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