martes, 6 de marzo de 2012

Inédito Jacko





El sello discográfico Sony ha reconocido que piratas informáticos sustrajeron el catálogo completo de Michael Jackson, que la compañía compró por 250 millones de dólares.

Según informa el diario británico «The Guardian», más de 50.000 archivos, la mayoría de ellos grabaciones de quien fuera el «rey del pop», han sido descargados ilegalmente.
Sony firmó por valor de 250 millones de dólares el acuerdo más importante en la historia de la industria para hacerse con los derechos del catálogo completo de Michael Jackson, entre ellos temas inéditos.
Dos hombres que fueron detenidos en mayo comparecieron el viernes ante el juez en Reino Unido, acusados de robo. James Marks, de 26 años y James McCormick, de 25, negaron los cargos y permanecen en libertad bajo fianza.
El saqueo se descubrió después de que la seguridad de PlayStation Network fuera vulnerada por piratas informáticos, que se hicieron con los nombres, direcciones y otros datos personales de unos 77 millones de usuarios.
Sony Music tiene los derechos de artistas como Leonard Cohen, Foo Fighters o Jimi Hendrix. La compañía firmó el acuerdo para conservar las canciones de Micheal Jackson nueve meses después de la muerte del cantante.


(nota tomada de Abc en línea, foto reproducida de internet.)





lunes, 5 de marzo de 2012

Samuel Noyola (1965- ? )

¿Sabes quién soy?


Conocí a Samuel Noyola en septiembre de 2005, en la Casa Refugio Citlaltépetl, a donde llegué para solicitar un espacio para la presentación de mi primer poemario. Esperaba que me recibieran cuando se me acercó el poeta. Con olor a alcohol, voz grave y tono norteño, me dijo:
—Soy Samuel Noyola, ¿sabes quién soy?
—No —respondí un poco asustada.
—Presento mi libro en dos semanas, ¿vienes? —preguntó extendiéndome la invitación donde destacaba el título Tequila con calavera, reeditado por Conaculta.
La impresión que me dejó fue de miedo. El editor y escritor Édgar Krauss, dueño de la librería de la Casa Refugio, me explicó quién era Noyola, me habló de su poesía y me pidió —inusitadamente— que lo acompañara en la mesa de la presentación de su libro. Llegué ese día con mi texto. Éramos alrededor de veinte personas y Samuel leyó sus poemas con fuerza y devoción.
No pasó ni una semana cuando recibí una llamada suya en Contacto, una revista de negocios donde yo trabajaba.

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Las charlas con él fueron pocas pero sustanciales. Desaparecía con frecuencia, como lo saben sus amigos y conocidos. Un día me llamó de casa de su hermana, desde el Ajusco. Me dijo que había dejado de tomar definitivamente y que su mejor compañía era Sami, el perrito que vivía con ellos.
“Tengo nuevos poemas, quiero terminar un libro”, dijo entusiasmado.
Quedamos de vernos en el Starbucks de Coyoacán, un viernes de julio de 2006, a las cinco de la tarde. Llegó con un aspecto muy diferente al habitual: su ropa era nueva y pidió un té negro.
Samuel hablaba fuerte, por lo que de las mesas vecinas volteaban con insistencia. Me contó de la publicación de uno de sus primeros libros de poesía en Monterrey, de cómo fue sacado alguna vez de la mesa de redacción de la revista Vuelta e incluso de la ocasión cuando, en Madrid, despertó a Octavio Paz de madrugada para pedirle un poco de dinero.
Al terminar la breve charla, en un fólder azul me entregó cinco poemas que acababa de terminar. Me llamó al día siguiente para saber qué pensaba del texto dedicado a Sami. No me dio tiempo de contestarle: enseguida comenzó a hablar del perro y de la felicidad que le provocaba verlo al entrar a su casa.
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La última vez que vi a Samuel fue en una inesperada visita que hizo a las oficinas de Contacto. Una mañana llegó preguntando por el editor, Luis López, a quien conocía. Era muy temprano y no había llegado ni la recepcionista, pero sí el director general, un señor alto y robusto. Él le abrió la puerta.
—Usted debe ser el mero-mero aquí, ¿no? —le dijo Samuel al observar su aspecto.
—Sí —respondió el director.
—Estoy buscando a Luis.
—No está.
—Lo espero... ¿Sabía que ésta es la nueva moda en Londres? Mañana vuelo para allá.
El poeta señalaba una corbata que traía de cinturón. Llegué antes que Luis. Al verme me pidió cien pesos, me habló de su viaje a Londres, donde se hospedaría con una amiga. Me dijo que deseaba que tradujeran su poesía, y que tal vez nunca volvería.


(Viví en la avenida Ámsterdam hasta febrero de 1986, ahí estaba en una ocasión Álvaro Quijano, un poeta joven, de corbata y sano -si eso es posible-; recuerdo que un joven empleado de un negocio de reparación de máquinas de escribir, llegó y me pidió que le cuidara un pajarito, posado sobre un tronco, mientras iba al centro de la ciudad a comprar una refacción: "No le vayas a dar mariguana", me recomendó el vecino. Cuando se fue a Álvaro le dio risa la petición, "qué cosas tan raras pasan en tu casa", me dijo el poeta pues el pajarito posado en el trozo de madera no volaba. Pasaron los años y supe, ya viviendo en Gómez Palacio, Durango, que Quijano había "desaparecido" en Cuernavaca. Pasarían más años todavía para enterarme que otro amigo poeta, Darío Galicia, también se había esfumado... Crónica de Alicia Quiñones tomada tal cual del suplemento cultural "Laberinto".)

domingo, 4 de marzo de 2012

Angelina Beloff de Rivera

Eclipsada por su marido, Diego Rivera, y por las otras esposas (Lupe Marín y Frida Kahlo) y amantes (Marevna Vorobev-Stebelsk) del pintor, Angelina Beloff había quedado relegada a personaje de novela («Querido Diego te abraza Quiela», de Elena Poniatowska).

Esta rusa de San Petersburgo apenas era conocida por haber dado a Rivera su único hijo (muerto en 1919, con apenas un año de vida). Ahora, el Museo Mural Diego Rivera, en la Alameda de la capital, recupera la vida y, sobre todo, la obra de esta gran desconocida.
Tras la muerte de sus padres, Angelina Petrovna Belova se había trasladado a París en 1909. Ese mismo año conocerá a Rivera en Brujas (Bélgica). Tras doce años de convivencia, Rivera regresa a México en 1921 y la abandona a su suerte. Beloff llegaría a Ciudad de México en 1932, invitada por la Secretaría de Educación Pública para apoyar los programas de educación impulsados por sus amigos Germán y Lola Cueto.
En México, «Quiela» trabaría relación con David Alfaro Siqueiros, Alfonso Reyes y otros intelectuales de la época. Nunca más se volvería a casar (murió en 1969, con noventa años) y de sus encuentros con Rivera apenas hay noticia. Años más tarde, él mismo reconocería que Angelina le dio todo; «en cambio, ella recibió de mí todo el dolor en el corazón y la miseria que un hombre puede causarle a una mujer».

Fiel compañera

«Angelina era una mujer de una personalidad menos enérgica, quien se vinculó con un gran personaje protagonista. Ella no buscaba protagonizar, elige ser una mujer reservada, que va picando piedra en el mundo del arte. Decidió ser fiel compañera. Pero si no la vemos a la sombra de Diego Rivera, nos damos cuenta de que su producción no es nada despreciable», declaraba Montserrat Sánchez, directora del museo.
La exposición «Angelina Beloff. Trazos de una vida» reúne casi un centenar de piezas entre óleos, acuarelas, grabados, fotografías, títeres y dibujos. La muestra está dividida en tres partes, empezando por su llegada a París, «donde conoció a este grupo de mexicanos, la elite de la intelectualidad mexicana, que vivía en Montparnasse. Su estilo se inicia en la Academia con base en dibujos perfectos y la construcción de composiciones bajo la influencia de los artistas que admiraba, como Matisse, de quien fue alumna, y Cézanne», dice Sánchez. En esta parte se incluyen los retratos que Rivera y Beloff se pintaron mutuamente.
El segundo bloque, «Nuevos territorios», explora su obra en México: retratos, paisajes (de Cuernavaca o Guanajuato), naturalezas muertas... «Fue en México donde retrató el paisaje urbano, se hizo mucho más observadora de la gente... Es de esos artistas que no entraron a los grandes muros, a la epopeya mural que hubo en México, pero sí a un nivel de conciencia social, convencida de que el arte tiene una función y que debe ayudar a la gente», describe la comisaria de la exposición, Mireida Velázquez
Finalmente, se exhiben otras expresiones artísticas, como los títeres que prestó el Instituto Estatal de Cultura de Tlaxcala o ejemplares de la revista «Chapulín», que ella ilustraba.


(nota Manuel Martínez Cascante, tomada de Abc, español.)

sábado, 3 de marzo de 2012

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ




A partir del martes 6 de marzo, podrá conseguirse la versión electrónica de "Cien años de soledad" la obra que consagró a su autor, aunque hay quien prefiere "El coronel no tienen quien le escriba". Ese día el colombiano cumple 85 años. Foto tomada de la revista en línea Etcétera.

Evo Morales hospitalizado

La Paz– El presidente boliviano, Evo Morales, fue internado en una clínica privada en la ciudad central de Cochabamba para controles médicos rutinarios, informó hoy el vicepresidente del país, Álvaro García Linera, mientras que algunos medios locales afirman que la hospitalización fue "de urgencia" .

"Desde anoche el presidente Evo está en una clínica en la ciudad de Cochabamba. Va a estar hoy todo el día en la clínica. Le están haciendo exámenes médicos y chequeos para ver los temas de la salud" , dijo Linera en un acto al que estaba anunciando que acudiría Morales en la ciudad de El Alto, vecina de La Paz.
Morales tenía programados tres discursos esta mañana en El Alto, en sendas inauguraciones de obras públicas.
El vicepresidente señaló que "era importante este chequeo médico" por el trabajo intenso que realiza el mandatario, que prevé retomar mañana sus actividades, según Linera.
"Como el sol, (Morales) va de un lado a otro y eso el cuerpo no aguanta. Son seis años de vivir así el presidente, el mismo ritmo desde el 22 de enero de 2006 hasta ahora y cualquier máquina tiene sus problemas" , dijo el vicepresidente.
En cambio, la página de Internet del diario Opinión, de Cochabamba, asegura que "fue internado anoche de urgencia en la clínica Los Olivos" .
Según el vicepresidente, él mismo y otros colaboradores han "exigido" al gobernante que se someta a la revisión médica porque no quieren "que tenga dificultades en el trabajo" .
Morales, de 52 años, fue operado en noviembre de 2010 de una tendinitis en la rodilla izquierda en esa misma clínica.
Conocido por dormir poco y convocar a militares o embajadores antes del amanecer, Morales recomendó en enero a sus ministros que duerman bien porque es más "importante dormir que comer" , ya que "si no duerme, uno fácilmente puede volverse loco" .


(nota de la agencia Efe tomada del Diario de Juárez,)

Silvia Tomasa Rivera (1955 )

Esa mujer fue por demás perdida,
todos la vieron bañándose en el río
sonriéndole a los pájaros.

Hacía tiempo que se quería ir al mar,
la tierra no era de ella -les decía.

No desembocó lejos
porque no dijo nada
pero estuvo en lo suyo desde el principio.

El río lavó su cuerpo y lo arrastró
seguramente al mar.


(texto tomado de Camino de tierra (Poesía, 1984-2009, Editora de Gobierno del Estado de Veracruz, México, 2009.)

jueves, 1 de marzo de 2012

Pier Paolo Pasolini (1922/ 1975)

Fragmento epistolar,
al muchacho Codignola

Estimado muchacho, sí, es cierto, nos encontramos,
pero no esperes nada de este encuentro.
Es sólo una nueva desilusión, un nuevo
vacío: que hace bien
a la dignidad narcisista, como un dolor.
A los 40 años yo soy como de 17.
Frustrado, el cuarentón y el de 17
pueden, es cierto, encontrarse, tartamudeando
ideas convergentes, sobre problemas
entre los que se abren dos décadas, una vida entera,
y que al parecer son los mismos.
Hasta que una palabra, salida de una garganta incierta,
seca de llorar y de deseo de estar sola,
revela la incurable disparidad.
Y, juntos, también tendré que ser el poeta
el padre, y entonces me replegaré en la ironía
-que te avergonzará: siendo el cuarentón
más feliz y más joven que el de 17,
él, ahora amo de la vida.
Además de esta apariencia, este pretiempo,
no tengo nada que decirte.
Soy tacaño, lo poco que poseo
lo sostengo apretado al corazón diabólico.
Y las dos palmas de piel entre pómulo y barbilla,
bajo la boca torcida a furia de sonrisas,
de timidez y el ojo que ha perdido
su dulzura, como un higo ácido
te parecerá el retrato
de esa madurez que te hiere,
madurez no fraterna. ¿De qué puede servir
un contemporáneo -absolutamente marchito
en la flacura que la carne devora?
Aquello que es dado se ha dado, el resto
es árida piedad.


(texto tomado de Una extraña alegría de vivir (poetas italianos del siglo XX), sel. y traducción de Marco A. Carrión, Editora del Gobierno del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, México, 2004, col. Poesía.)