lunes, 11 de julio de 2011

JOSÉ LUIS PIQUERO (1967 )

Romeo en el internado

Amaba su inocencia, su cálido contacto
casual durante el juego,
la sonrisa radiante que también cautivara
desde el primer momento al Superior.
Los muchachos más brutos le regalaban dulces
y todos le escogíamos para formar equipos.
Yo amaba como un loco su pereza en las tardes
de calor cuando, medio adormilado,
la postura indolente, parecía perderse
en el huerto, muy lejos, tras el gran ventanal,
y el profesor de Ciencias era un adorno inútil.
Le amaba si el jersey se le caía
de la cintura hasta casi el tobillo,
o al declarar muy serio su aversión por la sopa,
o no entendiendo un chiste de los verdes.
Amaba sobre todo su indefensión, las lágrimas
que tanto embellecieron sus ojos cierta vez
al herirse la pierna en el patio, y llevarle
apoyado en mi hombro a buscar una venda.
Y el momento glorioso en que le dieron
“por su cara bonita“ el papel de Julieta
y pude al fin decirle que le amaba, le amaba,
en voz alta, mirándole a los ojos,
ante todo el colegio, ante mis padres.

(texto reproducido del blog dos manzanas.)

INFANCIA Y NARCO DE LA MANO

Chihuahua— Cuatro de cada 10 niños que han sido arrestados en México en el marco de la lucha contra el crimen organizado fueron capturados en el estado de Chihuahua, entidad que también lidera las estadísticas de homicidios de menores a nivel nacional, superando 500 por ciento la media del país, reveló un informe elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia en México.
El estudio señala que el narcotráfico aprovecha la situación de desamparo en la que se encuentran los niños y los explota económicamente.
A partir de los 9 y 10 años, los infantes se involucran en delitos, sobre todo en la trata de personas, refiere
Los más pequeños son utilizados como vigías o informadores, o se les utiliza para abordar los trenes, monitoreando la cantidad de migrantes que llegan cada día.
A partir de los 12 años, se les utiliza para cuidar las casas de seguridad y controlar que nadie se escape.
Los más grandes –16 años–, trabajan en ejercicios más violentos, como los secuestros, los asesinatos, y todos portan armas.
Las niñas están involucradas sobre todo en el empaquetamiento de la droga, agrega.
Del 2008 al 2010 en todo el territorio nacional la Policía Federal detuvo a 363 menores –de 0 a 17 años–, en operativos contra el crimen organizado, de ellos 148 son del estado de Chihuahua, lo que representa el 40.77 por ciento.
El segundo lugar lo tiene el Distrito Federal con apenas 29 arrestos en ese mismo periodo.
La Red por los Derechos de la Infancia en México determinó en su análisis que Chihuahua tiene el promedio de muertes de menores por cada 100 mil habitantes más alto del país, superando notablemente al resto de las entidades.
Según sus cifras, tal promedio es de 10.29 defunciones, siendo que la media nacional es de 2.26 muertes. El segundo puesto lo ocupa Durango, con un lejano 3.8, y luego Sinaloa con apenas 3.28.

(Te hablaron de una escuela primaria y una escena que se registra a la hora del recreo. Los chicos, armados con armas largas de madera, apresan a las chicas y las encierran en un cuarto con candado. Cuando un visitante los observa, les pregunta a qué juegan. Nosotros somos zetas, responden ellos, y ellas están secuestradas. No sé si sea vigente la frase Infancia es destino. Nota tomada del Diario de Juarez.)

domingo, 10 de julio de 2011

EL RACISMO IMBORRABLE, BRASIL

Nieta de esclavos, hija de lavandera y de un conductor de tranvía, Luislinda nació en un barrio periférico de Salvador de Bahía. Junto con sus hermanos, recuerda haber pasado mucho tiempo mariscando y lavando ropa para poder pagarse los estudios. “Por la mañana iba al colegio y por la tarde lavaba ropa. Yo quería ayudar a mi madre, y ella quería que estudiáramos”.

Aunque en Salvador de Bahía la mayoría de la población es negra o mestiza, en la escuela Luislinda destacaba por el color oscuro de su piel. Hacía más de 60 años que se había abolido la esclavitud en el país, pero la sociedad cambia lentamente. “Los niños negros no solían ir a la escuela porque no les daban el estímulo de hacerlo, así que en clase había poquitos como yo. Los otros niños se apartaban de nosotros, por negros y por pobres. Pero yo no me daba cuenta de la gravedad de la situación porque por entonces no se hablaba de racismo”.
Pero lo había. Un día, su maestro encargó a los alumnos que compraran material para estudiar geometría. Los enseres debían ser de plástico, pero el padre de Luislinda sólo pudo pagar unos fabricados con madera. “Cuando mi profesor lo vió, me dijo que si no podía traer el material que me pedía, que dejara de estudiar y me pusiera a cocinar feijoadas para las blancas, porque así sería más feliz”.
Ya han pasado 60 años desde ese día, pero Luislinda todavía llora cuando recuerda ese triste episodio. “¡Me sentí tan humillada!”, asegura. Salió corriendo del aula, y cuando se hubo recompuesto, regresó y le espetó a su maestro: “No voy a cocinar feijoadas. Estudiaré y seré jueza y cuando crezca, volveré para llevarte preso”.
Cumpliendo sus deseos, a los 39 años se licenció en derecho, y 3 años después se convirtió en la primera jueza negra de Brasil. Con la madurez de los años y la experiencia acumulada, se dio cuenta del racismo silente pero presente en su país, especialmente en Salvador de Bahía, y consecuente con sus principios y la Constitución, en 1993 se hizo famosa por dictar la primera sentencia del país por un delito de racismo, condenando una cadena de supermercados por acusar falsamente a una mujer de raza negra de robar en sus instalaciones. “La mayoría de jueces son blancos, y cuando hay un caso de racismo lo suelen pasar por el delito más blando. Por eso se necesitan más jueces negros”, asevera.
Debido a sus orígenes, Luislinda demuestra una gran vocación social y de servicio, dirigida especialmente a la población pobre, negra y de la periferia de Salvador de Bahia. “Un día regresé al barrio donde vivía y vi que todo continuaba igual, y que la gente no acudía a la justicia porque no tenían la ropa elegante que creían que debían ponerse para asistir a un juicio, o que no tenían dinero para pagarse un pasaje de autobús. Así que me dije, si ellos no vienen a mi, iré yo a ellos”.
Ideó varios proyetos para acercar el Tercer Poder a la ciudadanía, desplazándose barrio a barrio y a las escuelas. Incluso impartió justicia de forma itinerante. Ella y su oficina se instalaron en un autobús que recorría los lugares más alejados de la ciudad con el fin de resolver casos y otras cuestiones administrativas. “Allí hacíamos de todo, desde registros de nacimiento, hasta defunciones, porque como los tribunales quedan en el centro de la ciudad, la gente de la periferia no se acerca para hacerse los papeles. Además, muchos tienen miedo de la institución porque conocen amigos o parientes que están en la cárcel y temen que si van a un juzgado no van a volver a casa”.
Lo mismo hizo por vía marítima para incluir a las islas. Siguiendo el mismo estilo que por vía terrestre, realizaba entre 30 y 40 audiencias diarias, con juicios rápidos que a veces no se llegaban a celebrar. “Muchas veces me sentaba con las partes a hablar y resolvíamos el caso con una mediación, sin necesidad de abrir un contencioso”.
Luislinda ha recibido numerosos premios en Brasil por favorecer el acceso a la justicia y a la igualdad. Sin embargo, y a pesar del reconocimiento merecido, la institución a la que pertenece le ha puesto las cosas muy difíciles. “Después que en 2006 me dieran el Premio de Acceso a la Justicia, el presidente del Tribunal de Justicia de Bahia me llamó y me prohibió que continuara trabajando con la justicia itinerante. Y no me dió un motivo. Como salía mucho en los medios de comunicación, creo que tenía miedo que me volviera demasiado influyente”, se lamenta.
No fue ni la primera ni la última vez que cortaron las alas a su carrera profesional, pero la frustración, que todavía le enciende el corazón, no le sacó energía para continuar trabajando, en esta ocasión creando juzgados especiales para atender casos de violencia de género. Ella conocía bien este tipo de historias, puesto que a pesar de ser jueza, ha experimentado en sus propias carnes el acoso de un marido machista. “Me golpeaba bastante a menudo pero yo no quería divorciarme porque para mi padre habría sido un disgusto”. Finalmente se divorció cuando su padre murió, a los 103 años.
Su poder institucional no le privó durante 6 años de los golpes de su marido, ni tampoco de la discriminación por raza que asegura que todavía sufre por parte de la sociedad. Hace unos años, quiso comprarse una vivienda en una zona residencial de alto standing y cuando quiso visitar la zona con su hijo, los vigilantes les prohibieron el paso. “¡Los guardas de seguridad no nos dejaban pasar porque pensaban que queríamos atracarlos! Al final hablamos con el promotor immobiliario y pudimos visitar la finca, pero con dos policías armados en nuestro coche y otro vehículo policial siguiéndonos por detrás”.
Luislinda luce orgullosa una vestimenta multicolor y un peinado rastafari en honor a sus orígenes africanos, pero asegura que ello le continúa dificultando su carrera profesional. A pesar que el año pasado fue nombrada desembargadora sustituta del Tribunal de Justicia de Bahia, un cargo superior dentro del sistema judicial brasileño, 12 meses después le dieron la plaza definitiva a otra jueza, de raza blanca. “Me sentí muy humillada y despreciada porque yo tengo muchos más méritos y antigüedad que la otra mujer, pero no tengo padrinos. Sufro racismo institucional, un racismo que mata el alma y destruye el cuerpo”.
En un país donde la mitad de la población tiene la piel oscura, las mujeres negras sufren triple discriminación, por raza, clase y género. Son la cara de la pobreza, de los trabajos mal remunerados y de los embarazos no deseados durante la adolescencia. Y su grado de representación en los órganos de poder es prácticamente nulo. Luislinda, sin embargo, ha logrado ser una excepción y quiere convertirse en un ejemplo para las demás. Por eso lucha y reivindica su plaza de desembargadora. “Los negros no hemos nacido para ser marginales, para servir a los demás o para ser traficantes de droga. Los negros también tenemos inteligencia, somos competentes y podemos ser jueces, ministros o gobernadores”. Sin embargo, esta no es su meta final. “Mi sueño es convertirme en presidenta del país”.


(Los negros han nacido también para ministros, gobernadores, jueces como sueña Luislinda, aunque en el pasado han sido también santos, compositores, cantantes, actrices, hoy hay un presidente de aquel lado del río Bravo con una mujer de color y dos descendientes con la misma pigmentación. Sin negros no habría blues, jazz, ni una premio Nobel de Literatura, ni otro de la Paz. La madre Teresa de Calcuta habría muerto más joven sin un bebé de color a arrullar en brazos. Nota de Anna Viñas tomada del blog Ellas del diario El Mundo).

sábado, 9 de julio de 2011

AGUSTÍ BARTRA (1908- 1982)

Cuando de mí, al final...

Cuando de mí, al final, sólo queden las letras
posadas como pájaros sobre los cables tensos
de los espíritus fieles a los himnos de la vida,
un martillo llorará por la luz apagada.
El día llevará coronas de mimosas.
Tal vez habrá perdón en el mar que no calla.
El sol tendrá en la boca su flor de siempreviva
y dirán voces nuevas la alegría del agua.
El viento empujará el farol y la estatua.
Lucirán los veranos sus blusas amarillas
y el bastón blanco del ciego sonará en calles grises.
Entre las rocas ásperas y los bosques de almas
Orfeo seducirá las anónimas bestias.
Vendrán los plenilunios a estremecer las vírgenes
que esperan el amor entre grillos y acacias.
Yo ya no tendré rostro. A mis oídos de hierba
 el tiempo hará sonar un cascabel de estrellas...

(texto tomado de El gallo canta para los dos,
ed. Universidad Autónoma de Puebla, col. Asteriscos,
no.4, traducción del catalán MRA, México, 1984.)

viernes, 8 de julio de 2011

ADOLFO SÁNCHEZ VÁZQUEZ (1915- 2011)

Ciudad de México • El escritor y filósofo mexicano-español Adolfo Sánchez Vázquez falleció hoy alrededor de las 11 de la mañana, en el hospital español a los 95 años, a causa de un paro respiratorio a raíz de una neumonía explicó su nieto, Juan Adolfo Moreno.
Sánchez Váquez permanecía en aquel hospital desde hace dos años, aproximádamente, y familiares reportan que ya casi no salía de casa y veía muy poco.
Nació en España en 1915 pero emigró a México en 1939 donde obtuvo un doctorado en la UNAM, además de fungir como Profesor Emérito de la Facultad de Filosofía y Letras y del Sistema Nacional de Investigadores.
Hace poco la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) inauguró un nuevo edificio que lleva su nombre para reconocer la amplia trayectoria de Sánchez Vázquez.
Esta tarde el cadáver del escritor y filósofo mexicano será velado en una funeraria de la capital mexicana.

(nota de Efe, tomada del diario Milenio. Con este analista te hiciste de un par de anteojos para leer con otros ojos a Kafka, Frida e incluso a García Márquez.)

OTRA EJECUCIÓN EN EEUU

Al poco de hacerse efectiva la muerte de Leal, el Gobierno de México condenó "en los términos más enérgicos" la ejecución y envió una nota de protesta al Departamento de Estado de EEUU por la "violación al derecho internacional".
La ejecución es un "claro desacato al fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ)" en el Caso Avena, que ordenó hace unos años la revisión y reconsideración judicial del veredicto y la pena impuesta y la condena a muerte de 51 mexicanos.
La Cancillería mexicana ha recalcado que al momento de la detención las autoridades de Texas nunca le informaron a Leal de su derecho a comunicarse con sus representantes consulares, en violación al Artículo 36 de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares (CVRC) de la que México y Estados Unidos son parte.
La Cancillería añadió que México también deplora la decisión del Ejecutivo del estado de Texas de no ejercer su facultad legal de suspender la ejecución para dar tiempo al Congreso de terminar la legislación que permitiría el acceso de esos 51 presos ante un tribunal federal para reconsiderar sus condenas, tal y como se lo solicitaron el Gobierno mexicano, otros Estados, organismos internacionales y ONGs.
La nota enviada al Departamento de Estado estadounidense pone de manifiesto la preocupación de México "por el precedente negativo que este caso sienta para el resto de los nacionales mexicanos incluidos en el fallo Avena de la CIJ y para los derechos de los mexicanos que puedan ser detenidos en ese país".
Tras reconocer la voluntad de la Administración de Obama de mediar en el caso, la nota asegura que para detener esta ejecución el embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhan, "buscó telefónicamente al gobernador (de Texas, Rick Perry), quien no tomó la llamada".


(nota de la agencia Efe, tomada del diario El País.)

jueves, 7 de julio de 2011

Y LAS CIFRAS NEGRAS, CUÁNDO

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de julio.- De enero de 2005 a mayo de 2011, los organismos defensores y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) documentaron 27 denuncias por homicidio en agravio de defensores y defensoras de garantías fundamentales.
El ombudsman nacional, Raúl Plascencia Villanueva, informó que en el mismo periodo se registraron un total de 523 casos relacionados con presuntas violaciones a los derechos humanos de defensoras y defensores.
Durante la presentación del Informe Especial sobre la situación de las y los defensores de los derechos humanos en México, agregó que las entidades donde se presentaron el mayor número de quejas fueron Jalisco con 97 y el Distrito Federal con 46.
Le siguieron Chiapas, con 44; Oaxaca, con 36 y Chihuahua, con 28 casos, indicó Plascencia Villanueva en el acto, al que asistió la alta comisionada de las Naciones Unidas (ONU) para los derechos humanos, Navanethem Pillay.
El ombudsman nacional destacó que en el informe especial se refiere que las procuradurías generales de justicia de las 32 entidades de la República reportan el conocimiento de 103 casos de delitos cometidos contra defensores de derechos humanos.
Ello muestra, agregó, que en comparación con los 523 casos presentados en los organismos protectores de los derechos humanos, existe un subregistro o "cifra negra" respecto de las agresiones que sufren los defensores y defensoras.
Reconoció que lo anterior se debe a que no todas las instancias de procuración de justicia tienen una definición clara del trabajo que realizan los defensores y, además, existe una ausencia de denuncias por parte de las víctimas por amenazas.
Explicó que en el informe se destaca la necesidad de que los tres ámbitos de gobierno construyan un frente común en la prevención y protección de los derechos de los defensores, mediante acciones eficaces que les permitan ejercer sus actividades.
También se hacen diversas propuestas a la Secretaría de Gobernación (Segob), a la Secretaría de Seguridad Pública Federal (SSPF), a la Procuraduría General de la República (PGR), así como a los titulares de los ejecutivos estatales.
Destacó que la defensa de los derechos humanos en México se da en el contexto de las acciones contra el crimen organizado, donde no sólo la sociedad se ha visto expuesta a un mayor nivel de violencia, sino los defensores, que han perdido la vida a manos de la delincuencia.


(Me parece que Chihuahua destaca en el panorama nacional por el primitivismo con que se cometen los crímenes contra las mujeres activista por los DH. Nota tomada de Excelsior, a su vez reproducida de la agencia Notimex.)