Leí Los Buddenbrook de Thomas Mann en el pasillo del hospital donde estaba muriendo mi abuelo. Sentada en una silla esperaba que me llamaran para poderlo ver. Yo amaba tiernamente a mi abuelo materno. Desde entonces, ninguna información sobre Mann ha incrementado o disminuído mi sensación de que el escritor alemán fue el amigo que me consoló del primer dolor de separación de mi vida, porque fue capaz de describir a la familia y sus muertes.
Ese día descubrí que entre leer y escribir existe una relación, y que ésta se cifra en una persona: la que lee; es decir, quien escribe tiene en el público que lo lee el fin de su necesidad. La escritora da a conocer, escribe para sí y para alguien más.
( Cuando leíste la misma novela te estremeció el desenlace al ver cómo la estirpe de esa familia muere ante la acaso indiferencia de la "oveja negra" por preservar el árbol genealógico. Cita tomada de "Escribo luego he sentido", de la escritora Francesca Gargallo, en La novela según los novelistas, Cristina Rivera Garza, coordinadora, coedición Conaculta-FCE, col. Biblioteca Mexicana, México, 2007.)
martes, 11 de octubre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
CUESTIONES PARA ALEJANDRA SOTA
MÉXICO, D.F. ¿La aparición de 35 cadáveres en Veracruz no apunta hacia un nuevo e inusitado giro en la violencia en México?
¿No es posible hablar ya de un salto cualitativo en la guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón, como lo argumenta un magnífico artículo sobre el tema publicado en El País?
¿No se vuelve imperativo e intelectualmente honesto hablar de la irrupción de grupos paramilitares en nuestro país?
¿Cómo explicar los carteles sobre los cuerpos que decían “Por Z” y pancartas que llamaban al pueblo veracruzano a no dejarse extorsionar?
¿Por qué ni el gobierno federal ni la fiscalía de Veracruz han logrado esclarecer el asunto?
¿Cuál es el origen de los llamados Matazetas”?
¿Quién los financia?
¿A quién obedecen?
¿Cuáles son las circunstancias en el estado y en el país que los llevan a tomarse la justicia por su propia mano?
¿Cómo explicar, también, la fuga de 32 presos de tres penales locales en Veracruz?
¿O el que dos días antes fueran encontrados otros 14 cuerpos en circunstancias idénticas en varios puntos de la capital?
¿No constituye un desafío frontal a la autoridad del Estado que estos eventos se hayan llevado a cabo cuando existía un fuerte despliegue de seguridad, con motivo de una reunión nacional de fiscales y magistrados?
¿Qué pruebas tiene el gobernador de Veracruz para señalar primero que las víctimas eran presos prófugos y después asegurar que eran delincuentes? ¿Y qué pruebas tiene usted para desmentirlo? ¿Quién tiene razón y a cuál versión debe creer la sociedad mexicana?
¿La aparición de los Matazetas –y el ideario que proclaman– no contraviene la versión oficial de que la violencia es tan sólo el producto de grupos criminales peleándose entre sí?
¿Por qué las autoridades locales desmintieron la lista de víctimas aportada por Notiver, un diario local que ha padecido la violencia en sus propias filas?
¿Con base en qué información el Ejército desmiente el surgimiento de un grupo militar, cuando la actuación y el lenguaje mismo de los Matazetas parece indicar lo contrario?
¿No se están dando las condiciones para que México enfrente una paramilitarización similar a la que padeció Colombia en los años ochenta?
¿No es difícil pensar que se trata de un cártel rival a Los Zetas –como ha sugerido el gobierno– cuando aparece y opera de forma tan distinta?
¿Cómo explicar por qué Veracruz ha sido uno de los estados más asolados por la violencia en los últimos meses?
¿Qué estrategia tiene el gobierno federal para combatir el fenómeno de la paramilitarización en Veracruz y en otros sitios?
¿El surgimiento de los Matazetas y otros grupos de autodefensa no apunta al fracaso del Estado para mantener la seguridad?
¿Cómo explicar que Veracruz –como señala Carmen Aristegui– haya caído en una espiral de violencia y confrontación sin precedente?
¿Quién fue responsable de entregarle el estado a Los Zetas y no procedería de inmediato una investigación para averiguarlo?
¿Cuáles son las autoridades que permiten el trasiego de cocaína, el lavado de dinero, la repartición del territorio entre cárteles?
¿Cómo explicar que eso ocurra aun con la presencia magnificada de fuerzas militares y policiacas?
¿Acaso las medidas anunciadas –patrullajes urbanos en colonias y zonas con alto índice delictivo, puestos de control carreteros, puntos de revisión en accesos a ciudades y poblaciones, y unidades móviles de revisión– serán suficientes para revertir la situación? ¿No son similares a la que se tomaron en Ciudad Juárez y con poco impacto?
¿De qué servirán los sobrevuelos de reconocimiento diurnos y nocturnos; patrullajes marítimos, costeros y pluviales; fuerzas de reacción inmediata terrestre; aérea para atender emergencias; y los centros de recepción de llamadas anónimas frente a un enemigo inusitado –los Matazetas– que opera fuera de los patrones reconocidos?
Usted ha dicho que la violencia y la propaganda criminal no replegarán la acción decidida del Estado. ¿Cómo creerle si “la acción decidida del Estado” no ha logrado prevenir el aumento de la violencia ni los 45 mil muertos?
Miguel Ángel Granados Chapa ha escrito que “un grupo paramilitar es una banda de asesinos que, organizados por el Ejército, con aquiescencia o no del gobierno, y dotados de entrenamiento y equipo propios de las Fuerzas Armadas, realizan acciones al margen de la ley que el Ejército no puede asumir”. ¿Los Matazetas no reúnen esas características que usted niega?
Peor aún, ¿no podría ser una organización solapada, auspiciada, permitida y organizada por el propio gobierno?
(El cuestionamiento de la investigadora del Itam, Denise Dresser, se tomó tal cual de la revista en línea Proceso.)
¿No es posible hablar ya de un salto cualitativo en la guerra contra el narcotráfico de Felipe Calderón, como lo argumenta un magnífico artículo sobre el tema publicado en El País?
¿No se vuelve imperativo e intelectualmente honesto hablar de la irrupción de grupos paramilitares en nuestro país?
¿Cómo explicar los carteles sobre los cuerpos que decían “Por Z” y pancartas que llamaban al pueblo veracruzano a no dejarse extorsionar?
¿Por qué ni el gobierno federal ni la fiscalía de Veracruz han logrado esclarecer el asunto?
¿Cuál es el origen de los llamados Matazetas”?
¿Quién los financia?
¿A quién obedecen?
¿Cuáles son las circunstancias en el estado y en el país que los llevan a tomarse la justicia por su propia mano?
¿Cómo explicar, también, la fuga de 32 presos de tres penales locales en Veracruz?
¿O el que dos días antes fueran encontrados otros 14 cuerpos en circunstancias idénticas en varios puntos de la capital?
¿No constituye un desafío frontal a la autoridad del Estado que estos eventos se hayan llevado a cabo cuando existía un fuerte despliegue de seguridad, con motivo de una reunión nacional de fiscales y magistrados?
¿Qué pruebas tiene el gobernador de Veracruz para señalar primero que las víctimas eran presos prófugos y después asegurar que eran delincuentes? ¿Y qué pruebas tiene usted para desmentirlo? ¿Quién tiene razón y a cuál versión debe creer la sociedad mexicana?
¿La aparición de los Matazetas –y el ideario que proclaman– no contraviene la versión oficial de que la violencia es tan sólo el producto de grupos criminales peleándose entre sí?
¿Por qué las autoridades locales desmintieron la lista de víctimas aportada por Notiver, un diario local que ha padecido la violencia en sus propias filas?
¿Con base en qué información el Ejército desmiente el surgimiento de un grupo militar, cuando la actuación y el lenguaje mismo de los Matazetas parece indicar lo contrario?
¿No se están dando las condiciones para que México enfrente una paramilitarización similar a la que padeció Colombia en los años ochenta?
¿No es difícil pensar que se trata de un cártel rival a Los Zetas –como ha sugerido el gobierno– cuando aparece y opera de forma tan distinta?
¿Cómo explicar por qué Veracruz ha sido uno de los estados más asolados por la violencia en los últimos meses?
¿Qué estrategia tiene el gobierno federal para combatir el fenómeno de la paramilitarización en Veracruz y en otros sitios?
¿El surgimiento de los Matazetas y otros grupos de autodefensa no apunta al fracaso del Estado para mantener la seguridad?
¿Cómo explicar que Veracruz –como señala Carmen Aristegui– haya caído en una espiral de violencia y confrontación sin precedente?
¿Quién fue responsable de entregarle el estado a Los Zetas y no procedería de inmediato una investigación para averiguarlo?
¿Cuáles son las autoridades que permiten el trasiego de cocaína, el lavado de dinero, la repartición del territorio entre cárteles?
¿Cómo explicar que eso ocurra aun con la presencia magnificada de fuerzas militares y policiacas?
¿Acaso las medidas anunciadas –patrullajes urbanos en colonias y zonas con alto índice delictivo, puestos de control carreteros, puntos de revisión en accesos a ciudades y poblaciones, y unidades móviles de revisión– serán suficientes para revertir la situación? ¿No son similares a la que se tomaron en Ciudad Juárez y con poco impacto?
¿De qué servirán los sobrevuelos de reconocimiento diurnos y nocturnos; patrullajes marítimos, costeros y pluviales; fuerzas de reacción inmediata terrestre; aérea para atender emergencias; y los centros de recepción de llamadas anónimas frente a un enemigo inusitado –los Matazetas– que opera fuera de los patrones reconocidos?
Usted ha dicho que la violencia y la propaganda criminal no replegarán la acción decidida del Estado. ¿Cómo creerle si “la acción decidida del Estado” no ha logrado prevenir el aumento de la violencia ni los 45 mil muertos?
Miguel Ángel Granados Chapa ha escrito que “un grupo paramilitar es una banda de asesinos que, organizados por el Ejército, con aquiescencia o no del gobierno, y dotados de entrenamiento y equipo propios de las Fuerzas Armadas, realizan acciones al margen de la ley que el Ejército no puede asumir”. ¿Los Matazetas no reúnen esas características que usted niega?
Peor aún, ¿no podría ser una organización solapada, auspiciada, permitida y organizada por el propio gobierno?
(El cuestionamiento de la investigadora del Itam, Denise Dresser, se tomó tal cual de la revista en línea Proceso.)
domingo, 9 de octubre de 2011
Zacatecas en llamas
| Seis policías preventivos y tres civiles fueron ejecutados cerca de Valparaíso, Zac., antes de un acto programado por el gobierno de Miguel Alonso Reyes. La semana pasado fue levantado un escolta del gobernador, acción realizada por preventivos del municipio cercano de Guadalupe. En el lugar donde murieron calcinados los uniformados y los civiles torturados y rematados con el tiro de gracia, se encontró un mensaje en una manta. Nota tomada de la revista on line Expresionjoven. |
Zorra mil veces
Hay barreras inquebrantables. Y formas de actuar que te definen a pesar de todo. Aunque pidas disculpas, aunque llores amarga e intensamente, aunque jures que nunca más, ya hay un dato que sobrevuela su cabeza y que tiene más peso que todo lo mejor de ti. Al menos en la intimidad, y en el camino que recorréis día a día, que se encarga de poner a prueba las mejores intenciones.
Vulnerar la confianza es quebrantar la ley, es atacar a una convivencia que necesita exactamente lo contrario: fortalecer poco a poco lo que resulta más débil, mimarlo, reforzar lo positivo, ponerse en el lugar del otro para entender las demás opciones, esperar, ceder, acompañar. Conceptos muy amplios pero a la vez muy concretos, si existe un ser humano al que amas, y donde debes aplicarlos.
Algo no funciona cuando la rabia te lleva a escupir sobre su alma palabras concebidas sólo para herir y que cumplen su objetivo con creces. Porque esas palabras sacadas de contexto tienen significados tan variados como las circunstancias que las rodean, como la mismísima identidad. Es realmente aterrador, que una relación que nace para vivir el amor y disfrutarlo se desarrolle a través de rincones oscuros que te dejan tiritando y que no permiten, bajo ningún concepto, volver a empezar. Ya no. No hay marcha atrás. Ante la falta de respeto hay que cerrar la puerta y echar a andar.
La Audiencia provincial de Murcia se atreve a revocar una condena por amenazas a un hombre que llamó 'zorra' a su mujer, además de amenazar con verla en 'una caja de pino'. El juez del Olmo asegura que la palabra zorra no siempre entraña 'desprecio o menosprecio a la dignidad de la mujer' porque incluye otros significados que se refieren a una 'persona astuta' o que 'actúa con especial precaución'. Sí señor. Tanta astucia y tanta precaución que no supo que estaba durmiendo con su enemigo. Con alguien capaz de desear verla bajo tierra y de soñar con lo peor. Aunque fuera durante un instante. Como dijo Steve Jobs en la Universidad de Stanford, “si vives cada día como si fuera el último de tu vida, algún día tendrás razón”. Porque esto se acaba. En algún momento dejas de morder la manzana y paras de reír. Y de llorar. Desapareces. Por eso, no podemos tolerar ni un insulto, ni media sombra de una mano, ni un instante perdido en buscar otro significado a lo que sólo tiene una definición. Falta de respeto. O más. Violencia de género. Llámame zorra. Pero será la primera y la última vez que lo hagas.
(Si mal no recuerdas, la última vez que te dijeron "zorra" fue en Monclova, Coahuila, en el Museo Pape, no era en el contexto de "puta" sino en el sentido de "cabrona", "cruel", "fría y calculadora". Creo que hasta hoy te percatas que era en sentido de elogio. Y ni modo. Gracias, Javier. Nota de Cayetana Guillén Cuervo, tomada del blog 'ellas' de El Mundo.)
Vulnerar la confianza es quebrantar la ley, es atacar a una convivencia que necesita exactamente lo contrario: fortalecer poco a poco lo que resulta más débil, mimarlo, reforzar lo positivo, ponerse en el lugar del otro para entender las demás opciones, esperar, ceder, acompañar. Conceptos muy amplios pero a la vez muy concretos, si existe un ser humano al que amas, y donde debes aplicarlos.
Algo no funciona cuando la rabia te lleva a escupir sobre su alma palabras concebidas sólo para herir y que cumplen su objetivo con creces. Porque esas palabras sacadas de contexto tienen significados tan variados como las circunstancias que las rodean, como la mismísima identidad. Es realmente aterrador, que una relación que nace para vivir el amor y disfrutarlo se desarrolle a través de rincones oscuros que te dejan tiritando y que no permiten, bajo ningún concepto, volver a empezar. Ya no. No hay marcha atrás. Ante la falta de respeto hay que cerrar la puerta y echar a andar.
La Audiencia provincial de Murcia se atreve a revocar una condena por amenazas a un hombre que llamó 'zorra' a su mujer, además de amenazar con verla en 'una caja de pino'. El juez del Olmo asegura que la palabra zorra no siempre entraña 'desprecio o menosprecio a la dignidad de la mujer' porque incluye otros significados que se refieren a una 'persona astuta' o que 'actúa con especial precaución'. Sí señor. Tanta astucia y tanta precaución que no supo que estaba durmiendo con su enemigo. Con alguien capaz de desear verla bajo tierra y de soñar con lo peor. Aunque fuera durante un instante. Como dijo Steve Jobs en la Universidad de Stanford, “si vives cada día como si fuera el último de tu vida, algún día tendrás razón”. Porque esto se acaba. En algún momento dejas de morder la manzana y paras de reír. Y de llorar. Desapareces. Por eso, no podemos tolerar ni un insulto, ni media sombra de una mano, ni un instante perdido en buscar otro significado a lo que sólo tiene una definición. Falta de respeto. O más. Violencia de género. Llámame zorra. Pero será la primera y la última vez que lo hagas.
(Si mal no recuerdas, la última vez que te dijeron "zorra" fue en Monclova, Coahuila, en el Museo Pape, no era en el contexto de "puta" sino en el sentido de "cabrona", "cruel", "fría y calculadora". Creo que hasta hoy te percatas que era en sentido de elogio. Y ni modo. Gracias, Javier. Nota de Cayetana Guillén Cuervo, tomada del blog 'ellas' de El Mundo.)
sábado, 8 de octubre de 2011
Luis Buñuel en You Tube
Jaume Radigales, crítico musical de esta casa y profesor de la facultad de Comunicación Blanquerna de la Universitat Ramon Llull, utiliza YouTube para colgar materiales que comenta en sus clases de estética, música y cine, para que sus alumnos los puedan revisar cuando quieran. Las llamadas redes sociales, como ven, pueden ayudar a la formación de la gente además de favorecer el debate y el intercambio de mensajes. Pero toda esta visión positiva y arcádica, casi eufórica, de nuestra opulenta tecnología comunicativa quedó en suspenso cuando el amigo Radigales recibió el siguiente comunicado, que reproduzco aquí: "La comunidad de YouTube ha marcado uno o varios vídeos tuyos como inadecuados. Una vez que se marca un vídeo, el equipo de YouTube lo revisa para comprobar si cumple las Normas de la comunidad. Tras revisarlos, hemos determinado que los siguientes vídeos incluyen contenido que infringe estas normas, por lo que se han desactivado. YouTube no es un sitio para mostrar desnudos, pornografía u otro tipo de contenido cuya finalidad sea la provocación sexual. YouTube establece excepciones limitadas en lo que respecta a contenido científico, artístico, documental y educativo adecuado, pero únicamente en los casos en los que está clara la intención del vídeo publicado y en los que la naturaleza del desnudo no sea sexual en modo alguno". El vídeo colgado, agárrense, era ni más ni menos que Un chien andalou, la primera obra de Luis Buñuel, un clásico extraordinario de 1929. Mi colega, como es natural, se quedó de piedra.
No hace falta que insistamos mucho en la ignorancia sideral que pone al descubierto la censura de YouTube. Más allá, lo que resulta fascinante es la retórica del comunicado emitido. Siempre se habla de "la comunidad", lo cual resultaría simpático si el asunto fuera otro. ¿Qué comunidad? ¿La de la gente con criterio o la de los tontos que proyectan sus represiones rancias sobre todo? ¿Por qué escriben Normas con mayúscula? ¿Piensan que se trata de los Diez Mandamientos o de la Constitución? ¿Cómo saben cuál es la intención de quien ha colgado un material? ¿Qué parámetro utilizan para calificar unas imágenes de adecuadas o inadecuadas? ¿Cómo se sabe si un desnudo es de naturaleza sexual o no? Y, sobre todo, ¿cómo es que la comunidad se permite exhibir una incultura tan descarnada y desoladora? No espero respuesta alguna porque, como es obvio, el mensaje de YouTube es un puro delirio sin pies ni cabeza, más propio de una oficina siniestra de censura de cualquier dictadura pasada o presente, y ya se sabe que la censura conduce al absurdo.
Sin embargo, lo mejor de todo es que esta puritana comunidad no tiene memoria ni se coordina mucho. Resulta que, como me comenta el también profesor Jaume Benet, si se busca Un chien andalou en YouTube, se encuentran varias páginas de clips del filme con decenas de copias.
(En You Tube has encontrado interrogatorios y decapitaciones de policías y civiles en México, de mujeres pelirrojas colgadas de un puente en Monterrey, has encontrado también las ruinas humeantes de casinos incendiados intencionalmente, también en Nuevo León. En fin, el principio de autoridad no tiene explicaciones. Nota tomada de La Vanguardia, de Francesc- Marc Álvaro.)
No hace falta que insistamos mucho en la ignorancia sideral que pone al descubierto la censura de YouTube. Más allá, lo que resulta fascinante es la retórica del comunicado emitido. Siempre se habla de "la comunidad", lo cual resultaría simpático si el asunto fuera otro. ¿Qué comunidad? ¿La de la gente con criterio o la de los tontos que proyectan sus represiones rancias sobre todo? ¿Por qué escriben Normas con mayúscula? ¿Piensan que se trata de los Diez Mandamientos o de la Constitución? ¿Cómo saben cuál es la intención de quien ha colgado un material? ¿Qué parámetro utilizan para calificar unas imágenes de adecuadas o inadecuadas? ¿Cómo se sabe si un desnudo es de naturaleza sexual o no? Y, sobre todo, ¿cómo es que la comunidad se permite exhibir una incultura tan descarnada y desoladora? No espero respuesta alguna porque, como es obvio, el mensaje de YouTube es un puro delirio sin pies ni cabeza, más propio de una oficina siniestra de censura de cualquier dictadura pasada o presente, y ya se sabe que la censura conduce al absurdo.
Sin embargo, lo mejor de todo es que esta puritana comunidad no tiene memoria ni se coordina mucho. Resulta que, como me comenta el también profesor Jaume Benet, si se busca Un chien andalou en YouTube, se encuentran varias páginas de clips del filme con decenas de copias.
(En You Tube has encontrado interrogatorios y decapitaciones de policías y civiles en México, de mujeres pelirrojas colgadas de un puente en Monterrey, has encontrado también las ruinas humeantes de casinos incendiados intencionalmente, también en Nuevo León. En fin, el principio de autoridad no tiene explicaciones. Nota tomada de La Vanguardia, de Francesc- Marc Álvaro.)
viernes, 7 de octubre de 2011
Santa María Ostula de duelo
MÉXICO, D.F. El comunero Pedro Leiva Domínguez, integrante del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, fue ejecutado ayer en las inmediaciones del territorio recuperado de Xayakalan, Michoacán.
En un comunicado, la comunidad de Santa María Ostula (en la costa de Michoacán), de donde era originario el indígena náhuatl, manifestó su preocupación e indignación por el asesinato de Pedro Leiva, quien estaba considerado para participar en el próximo encuentro que el Movimiento por la Paz sostendrá el próximo viernes 14 con el presidente Felipe Calderón, en el Castillo de Chapultepec.
De acuerdo con el texto, Leiva dedicó parte de su vida a defender la titularidad comunal de las tierras frente a los intentos de los gobiernos estatal y federal por arrebatárselas.
Como comisionado de la comunidad en el movimiento que encabeza el poeta Javier Sicilia, asistió a varias reuniones para negociar una solución definitiva al conflicto territorial que Santa María Ostula mantiene desde hace más de 40 años.
Según el comunicado, las autoridades comunales buscan “certeza jurídica”, para lo cual promovieron la conciliación económica a través del Programa de Atención a Conflictos Sociales del Medio Rural (Cosomer) de la Secretaría de la Reforma Agraria, la más reciente el pasado jueves 29 de septiembre.
Apenas el pasado 27 de octubre, añade, se realizó una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la ciudad de México entre la comunidad, organizaciones y redes de derechos humanos, como la Red Nacional de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todos, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) y los representante del gobierno federal y estatal de Michoacán, donde uno de los puntos fue la seguridad de las autoridades comunitarias, debido al temor y riesgo fundado que corren.
Además, en estos días concluirá una consulta interna para analizar y tomar decisiones en torno de la negociación entre las partes en conflicto y la Secretaría de la Reforma Agraria, en la que también participa el gobierno del estado de Michoacán.
Los pobladores de Santa María Ostula han denunciado que la comunidad se encuentra asediada por grupos paramilitares desde el 29 de junio de 2009, tras la recuperación de aproximadamente mil 300 hectáreas de tierras que les habían sido arrebatadas por supuestos pequeños propietarios de La Placita, Michoacán.
Ante los ataques, la comunidad reorganizó a su policía comunitaria tradicional y nombró una guardia comunal para reivindicar su derecho legal a ejercer sus propias formas de justicia y autodefensa.
En el comunicado difundido este viernes, los comuneros exigen a los gobiernos federal y estatal que den cumplimiento a las medidas dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entre ellas la presentación con vida de los desaparecidos, el cese del hostigamiento militar y paramilitar contra líderes comunitarios y autoridades civiles y agrarias, la urgente solución al conflicto agrario, y que se otorguen las garantías legales necesarias para la operación de la policía comunitaria y su guardia comunal.
Asimismo, precisa que con el deceso de Pedro Leiva Domínguez suman 27 los muertos y cuatro los desaparecidos desde junio de 2009 en Santa María Ostula.
(Quizá escribir que el crimen se enmarca en el hostigamiento que padece la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad sea demasiado, afirmar que el hecho es un preámbulo de lo que le puede ocurrir a algún dirigente de Cherán, también en Michoacán, en resistencia ante los talamontes y abigeos que se desempeñan como dueños de los recursos naturales de los purépechas, acaso sea también una observación irresponsable: Pero no está de más señalarlo. Nota tomada de Apro, agencia de Proceso.)
En un comunicado, la comunidad de Santa María Ostula (en la costa de Michoacán), de donde era originario el indígena náhuatl, manifestó su preocupación e indignación por el asesinato de Pedro Leiva, quien estaba considerado para participar en el próximo encuentro que el Movimiento por la Paz sostendrá el próximo viernes 14 con el presidente Felipe Calderón, en el Castillo de Chapultepec.
De acuerdo con el texto, Leiva dedicó parte de su vida a defender la titularidad comunal de las tierras frente a los intentos de los gobiernos estatal y federal por arrebatárselas.
Como comisionado de la comunidad en el movimiento que encabeza el poeta Javier Sicilia, asistió a varias reuniones para negociar una solución definitiva al conflicto territorial que Santa María Ostula mantiene desde hace más de 40 años.
Según el comunicado, las autoridades comunales buscan “certeza jurídica”, para lo cual promovieron la conciliación económica a través del Programa de Atención a Conflictos Sociales del Medio Rural (Cosomer) de la Secretaría de la Reforma Agraria, la más reciente el pasado jueves 29 de septiembre.
Apenas el pasado 27 de octubre, añade, se realizó una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la ciudad de México entre la comunidad, organizaciones y redes de derechos humanos, como la Red Nacional de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todos, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) y los representante del gobierno federal y estatal de Michoacán, donde uno de los puntos fue la seguridad de las autoridades comunitarias, debido al temor y riesgo fundado que corren.
Además, en estos días concluirá una consulta interna para analizar y tomar decisiones en torno de la negociación entre las partes en conflicto y la Secretaría de la Reforma Agraria, en la que también participa el gobierno del estado de Michoacán.
Los pobladores de Santa María Ostula han denunciado que la comunidad se encuentra asediada por grupos paramilitares desde el 29 de junio de 2009, tras la recuperación de aproximadamente mil 300 hectáreas de tierras que les habían sido arrebatadas por supuestos pequeños propietarios de La Placita, Michoacán.
Ante los ataques, la comunidad reorganizó a su policía comunitaria tradicional y nombró una guardia comunal para reivindicar su derecho legal a ejercer sus propias formas de justicia y autodefensa.
En el comunicado difundido este viernes, los comuneros exigen a los gobiernos federal y estatal que den cumplimiento a las medidas dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entre ellas la presentación con vida de los desaparecidos, el cese del hostigamiento militar y paramilitar contra líderes comunitarios y autoridades civiles y agrarias, la urgente solución al conflicto agrario, y que se otorguen las garantías legales necesarias para la operación de la policía comunitaria y su guardia comunal.
Asimismo, precisa que con el deceso de Pedro Leiva Domínguez suman 27 los muertos y cuatro los desaparecidos desde junio de 2009 en Santa María Ostula.
(Quizá escribir que el crimen se enmarca en el hostigamiento que padece la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad sea demasiado, afirmar que el hecho es un preámbulo de lo que le puede ocurrir a algún dirigente de Cherán, también en Michoacán, en resistencia ante los talamontes y abigeos que se desempeñan como dueños de los recursos naturales de los purépechas, acaso sea también una observación irresponsable: Pero no está de más señalarlo. Nota tomada de Apro, agencia de Proceso.)
jueves, 6 de octubre de 2011
ANTIHÉROE LEE A BOLAÑO
En los últimos cinco años, Islandia se ha visto azotada por dos desastres de dimensiones descomunales para un país de 331.000 habitantes. En 2007, la avaricia del rico que nunca supo serlo rompió el saco e Islandia se adelantó, sin saberlo, a la peor crisis económica mundial de las últimas décadas. Aún en proceso de recuperación, en marzo de 2010 entró en erupción el volcán impronunciable (Eyjafjallajökull) dejando tras de sí pérdidas ya irrecuperables.
La escritora Auður Ava Ólafsdóttir se encontraba en pleno proceso creativo de su tercera novela cuando la crisis se cruzó con sus musas y tuvo claro cuál sería el argumento de «Rosa Candida». «Me gustaba la idea de crear a un nuevo prototipo de hombre, a un antivikingo», confiesa la autora en la penumbra de un atardecer de finales de septiembre en Reikiavik. «En 2007 la avaricia reinaba en Islandia, surgió un nuevo vikingo que iba a otros países para robar a los bancos. Nunca me ha gustado el estereotipo de vikingo, de bárbaros e incultos, ellos no escribieron nuestras sagas», se queja Ava Ólafsdóttir.
Viaje y retorno emocional
Fue así como, noche tras noche y a razón de capítulo diario, esta profesora de Historia del Arte fue construyendo la vida de Lobbi, un joven islandés de 22 años que, tras la reciente pérdida de su madre, emprende un viaje con retorno emocional dejando atrás a su anciano padre, a su hermano gemelo autista, a su hija de siete meses y a la madre de su hija. «En la novela hay dos temas fundamentales, la muerte y el cuerpo. El protagonista es un hombre que es a la vez hijo, hermano, padre y amante y vive una historia de amor que no se desarrolla en el orden establecido», explica Ólafsdóttir. Lobbi se presenta ante el lector como una especie de héroe masculino y sensible que va en busca de la belleza, pues su máxima aspiración es devolver su esplendor a una rosaleda ubicada en un monasterio muy lejos de su hogar, pero no de su corazón. Para la autora «era importante que Lobbi fuera hasta el monasterio para dar, ofrecer, no quitar». La propia autora busca «esa rosaleda porque es importante que cada uno cultive su propio jardín sin importar el tamaño», confiesa como metáfora de esta road movie emocional. Con ella Ólafsdóttir quería «reflejar el tema de la paternidad masculina, que no es tan palpable, y al final terminó convirtiéndose en una oda a la sensibilidad masculina porque es importante deconstruir las ideas preconcebidas».
Llamar la atención
Al intentar someter, con un toque de vehemencia y pragamatismo (como su literatura), a la literatura nórdica a esa misma deconstrucción, Auður Ava Ólafsdóttir se muestra incómoda al verse rodeada de sagas y novelas negras, y parece intentar reclamar un lugar en el universo literario para esos escritores contemporáneos, «mucho más poéticos» que Stieg Larsson, Henning Mankell y compañía. Según ella, «todas las novelas de crímenes se parecen, pero yo busco llamar la atención del lector de otro modo, que sienta algo distinto al leer la primera y la última frase de mis novelas al acercarse a ellas en una librería». Precisamente en una de esas pequeñas librerías que pueblan Reikiavik, el lector podría encontrarse con Auður Ava Ólafsdóttir mientras esta ojea con devoción un libro de Roberto Bolaño, ese autor al que la islandesa siempre vuelve.
(entrevista tomada del diario Abc.)
La escritora Auður Ava Ólafsdóttir se encontraba en pleno proceso creativo de su tercera novela cuando la crisis se cruzó con sus musas y tuvo claro cuál sería el argumento de «Rosa Candida». «Me gustaba la idea de crear a un nuevo prototipo de hombre, a un antivikingo», confiesa la autora en la penumbra de un atardecer de finales de septiembre en Reikiavik. «En 2007 la avaricia reinaba en Islandia, surgió un nuevo vikingo que iba a otros países para robar a los bancos. Nunca me ha gustado el estereotipo de vikingo, de bárbaros e incultos, ellos no escribieron nuestras sagas», se queja Ava Ólafsdóttir.
Viaje y retorno emocional
Fue así como, noche tras noche y a razón de capítulo diario, esta profesora de Historia del Arte fue construyendo la vida de Lobbi, un joven islandés de 22 años que, tras la reciente pérdida de su madre, emprende un viaje con retorno emocional dejando atrás a su anciano padre, a su hermano gemelo autista, a su hija de siete meses y a la madre de su hija. «En la novela hay dos temas fundamentales, la muerte y el cuerpo. El protagonista es un hombre que es a la vez hijo, hermano, padre y amante y vive una historia de amor que no se desarrolla en el orden establecido», explica Ólafsdóttir. Lobbi se presenta ante el lector como una especie de héroe masculino y sensible que va en busca de la belleza, pues su máxima aspiración es devolver su esplendor a una rosaleda ubicada en un monasterio muy lejos de su hogar, pero no de su corazón. Para la autora «era importante que Lobbi fuera hasta el monasterio para dar, ofrecer, no quitar». La propia autora busca «esa rosaleda porque es importante que cada uno cultive su propio jardín sin importar el tamaño», confiesa como metáfora de esta road movie emocional. Con ella Ólafsdóttir quería «reflejar el tema de la paternidad masculina, que no es tan palpable, y al final terminó convirtiéndose en una oda a la sensibilidad masculina porque es importante deconstruir las ideas preconcebidas».
Llamar la atención
Al intentar someter, con un toque de vehemencia y pragamatismo (como su literatura), a la literatura nórdica a esa misma deconstrucción, Auður Ava Ólafsdóttir se muestra incómoda al verse rodeada de sagas y novelas negras, y parece intentar reclamar un lugar en el universo literario para esos escritores contemporáneos, «mucho más poéticos» que Stieg Larsson, Henning Mankell y compañía. Según ella, «todas las novelas de crímenes se parecen, pero yo busco llamar la atención del lector de otro modo, que sienta algo distinto al leer la primera y la última frase de mis novelas al acercarse a ellas en una librería». Precisamente en una de esas pequeñas librerías que pueblan Reikiavik, el lector podría encontrarse con Auður Ava Ólafsdóttir mientras esta ojea con devoción un libro de Roberto Bolaño, ese autor al que la islandesa siempre vuelve.
(entrevista tomada del diario Abc.)
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