MÉXICO, D.F. El comunero Pedro Leiva Domínguez, integrante del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, fue ejecutado ayer en las inmediaciones del territorio recuperado de Xayakalan, Michoacán.
En un comunicado, la comunidad de Santa María Ostula (en la costa de Michoacán), de donde era originario el indígena náhuatl, manifestó su preocupación e indignación por el asesinato de Pedro Leiva, quien estaba considerado para participar en el próximo encuentro que el Movimiento por la Paz sostendrá el próximo viernes 14 con el presidente Felipe Calderón, en el Castillo de Chapultepec.
De acuerdo con el texto, Leiva dedicó parte de su vida a defender la titularidad comunal de las tierras frente a los intentos de los gobiernos estatal y federal por arrebatárselas.
Como comisionado de la comunidad en el movimiento que encabeza el poeta Javier Sicilia, asistió a varias reuniones para negociar una solución definitiva al conflicto territorial que Santa María Ostula mantiene desde hace más de 40 años.
Según el comunicado, las autoridades comunales buscan “certeza jurídica”, para lo cual promovieron la conciliación económica a través del Programa de Atención a Conflictos Sociales del Medio Rural (Cosomer) de la Secretaría de la Reforma Agraria, la más reciente el pasado jueves 29 de septiembre.
Apenas el pasado 27 de octubre, añade, se realizó una audiencia de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en la ciudad de México entre la comunidad, organizaciones y redes de derechos humanos, como la Red Nacional de Derechos Humanos Todos los Derechos para Todos, la Asociación Nacional de Abogados Democráticos (ANAD) y los representante del gobierno federal y estatal de Michoacán, donde uno de los puntos fue la seguridad de las autoridades comunitarias, debido al temor y riesgo fundado que corren.
Además, en estos días concluirá una consulta interna para analizar y tomar decisiones en torno de la negociación entre las partes en conflicto y la Secretaría de la Reforma Agraria, en la que también participa el gobierno del estado de Michoacán.
Los pobladores de Santa María Ostula han denunciado que la comunidad se encuentra asediada por grupos paramilitares desde el 29 de junio de 2009, tras la recuperación de aproximadamente mil 300 hectáreas de tierras que les habían sido arrebatadas por supuestos pequeños propietarios de La Placita, Michoacán.
Ante los ataques, la comunidad reorganizó a su policía comunitaria tradicional y nombró una guardia comunal para reivindicar su derecho legal a ejercer sus propias formas de justicia y autodefensa.
En el comunicado difundido este viernes, los comuneros exigen a los gobiernos federal y estatal que den cumplimiento a las medidas dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, entre ellas la presentación con vida de los desaparecidos, el cese del hostigamiento militar y paramilitar contra líderes comunitarios y autoridades civiles y agrarias, la urgente solución al conflicto agrario, y que se otorguen las garantías legales necesarias para la operación de la policía comunitaria y su guardia comunal.
Asimismo, precisa que con el deceso de Pedro Leiva Domínguez suman 27 los muertos y cuatro los desaparecidos desde junio de 2009 en Santa María Ostula.
(Quizá escribir que el crimen se enmarca en el hostigamiento que padece la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad sea demasiado, afirmar que el hecho es un preámbulo de lo que le puede ocurrir a algún dirigente de Cherán, también en Michoacán, en resistencia ante los talamontes y abigeos que se desempeñan como dueños de los recursos naturales de los purépechas, acaso sea también una observación irresponsable: Pero no está de más señalarlo. Nota tomada de Apro, agencia de Proceso.)
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viernes, 7 de octubre de 2011
domingo, 3 de julio de 2011
SICILIA Y LOS CHACALES
El miedo recorre Durango, se anida en los pueblos, ciudades, casas y personas. Matan y matan y tenemos miedo decir que nos están matando, somos como mansos corderos caminando hacia los verdugos. Nadie se atreve a hablar, porque los que lo han hecho, fueron asesinados en esta enmarañada red de complicidades, donde parece que la autoridad juega el rol del hampa y ésta el de la autoridad pero sin ley.
Nadie quiere hablar porque tiene familia, esposa, hijos y hasta nietos y andamos a ciegas en esta selva de criminales; por ello guardamos silencio aceptamos silenciosamente lo inmundo.
En esta desolación, fue un consuelo que llegara a Durango el poeta Javier Sicilia. La gente esperó cuatro horas para verlo y escuchar su mensaje. El pueblo ahí reunido no era como los que acuden a los mitines de los partidos. Autómatas que van por una paga y a gritar y aplaudir mecánicamente a ídolos de barro pestilente.
La gente que acudió a la cita con Javier Sicilia estaba viva, aunque muertos de miedo, pero ahí estaba cargando sus dolores, con heridas sin cicatrizar. Hijos llorando al padre que se lo llevaron y no saben si está muerto; la esposa clamando por aquel que fue arrancado del hogar y apareció como fiambre entre escombros y basura; La madre vieja y encorvada con un dolor inmenso que se le salía del cuerpo, por aquel hijo que fue hecho pedazos. Las consignas que gritaban les salían del alma, de muy adentro, al igual que las lagrimas que no podían contener. Lo que expresaban lo sentían. Cuánto dolor cerca de tanto dolor. Clamores y clamores aquella masa humana parecía un solo cuerpo, hermanada por heridas y dolores. Esta experiencia fue algo estrujante, brutal.
¿Porqué fueron estas gentes a ver a Sicilia? ¿Qué les movía, para que aguantaran cuatro horas de espera? Un poco de consuelo, alguien que los escuchara y comprendiera; alguien que comprendiera un idioma que no encierra las palabras. Alguien que los mirara a los ojos y mirara el infinito dolor de su alma. Era su única petición y su única esperanza, después de que el gobierno de aquí y de allá les volvió la espalda y se tapó los oídos y la boca. Todos los partidos les volvieron la espalda; todos los políticos les volvieron la espalda.
Para la clase política esta clase de dolores no estaba en su agenda. Nadie los escucho; Nadie los consoló. solo se tragaban su dolor en silencio.
Sicilia, un hombre maduro y mesurado, habló y lloró con aquellos llantos, juntaron sus dolores y coraje, porque todos tenían la misma herida y los mismos dolores. Como aquel niño que lo abrazo y el poeta dijo yo perdí un hijo y el niño expresó, yo perdí a mis padres. Era imposible contenerse ante estos cuadros, donde la realidad supera la ficción. El poeta no tuvo una respuesta para aquella señora que en una pancarta le expresó: "si te matan al esposo eres viuda; si te matan un padre eres huérfano, pero si te matan un hijo... ¿Cómo me llamo? solo abrazos y sollozos fue la respuesta.
Sicilia ya no hizo exhortaciones al corazón de los responsables, habló de resistencia civil. Quizá esta marcha le haga comprender que los chacales no tienen corazón y que el camino está en juntarnos todos y extirpar lo podrido, esta enfermedad que padecemos amerita de una cirugía mayor.
(Si nos atenemos al análisis del autor de esta editorial, Gabino Martínez Guzmán, los chacales abundan en las distintas iglesias, en todos los medios electrónicos y escritos, incluído el diario La Jornada y sus soldaditos de plomo y pomo, en Los Pinos y anexas. Nota reproducida del blog Libertad de expresión.)
martes, 21 de junio de 2011
AGENDA SICILIA-CASTILLO DE CHAPULTEPEC
MÉXICO, D.F.- El poeta Javier Sicilia dijo que esperan que el presidente Felipe Calderón se responsabilice y de una respuesta a la exigencia de justicia y atención a las familias afectadas por la guerra contra el narcotráfico.
En conferencia de prensa, anunció que en el encuentro con Calderón de este jueves en el Museo de Antropología (*) participarán 35 familiares de víctimas de todo el país que esperan se les atienda y se les haga justicia.
Sicilia precisó que en el encuentro se plantearán los seis puntos del Pacto para la Paz que se leyó en el Zócalo capitalino el 8 de mayo que incluyen la atención a las víctimas, un cambio a la estrategia militar de combate al narcotráfico y una Ley de Seguridad Nacional más ciudadana, así como la necesidad de una reforma política que de instrumentos de participación ciudadana directa a través del referéndum, plebiscito y revocación de mandato.
A pregunta expresa, Sicilia rechazó que se quieran infiltrar grupos políticos al movimiento pacífico. Señaló que en Ciudad Juárez hubo una gran discusión y que el documento que salió de ese encuentro se llevará a discusión en otros foros.
De este documento han surgido varios puntos que han causado polémica dentro del movimiento como el retiro inmediato del Ejército de las calles y el juicio político a Felipe Calderon y Genaro García Luna.
Al respecto, Emilio Alvarez Icaza aclaró que estos temas no se tocarán en el encuentro con el Jefe del Ejecutivo porque aun falta su discusión en otros foros, pues hay estados como el de Tamaulipas donde es imposible el retiro inmediato del Ejército.
El exombudsman capitalino explicó que una de las propuestas es que sea un retiro paulatino, gradual y dependiendo del sitio.
El encuentro con Calderón se realizará a las 10 horas del jueves en el Museo de Antropología y tomarán parte en el diálogo con Calderón un grupo de 35 familiares de víctimas de las cuales sólo cinco expondrán sus casos y habrá un posicionamiento de Javier Sicilia y otro de Calderón.
Se espera que haya trasmisión en vivo vía Internet y cobertura abierta de los medios nacionales e internacionales.
(nota reproducida de la agencia Apro de Proceso. *: de última hora, Los Pinos mudó el sitio de reunión pues será el mismo día hora en el castillo de Chapultepec, por cuestiones de "seguridad".)
En conferencia de prensa, anunció que en el encuentro con Calderón de este jueves en el Museo de Antropología (*) participarán 35 familiares de víctimas de todo el país que esperan se les atienda y se les haga justicia.
Sicilia precisó que en el encuentro se plantearán los seis puntos del Pacto para la Paz que se leyó en el Zócalo capitalino el 8 de mayo que incluyen la atención a las víctimas, un cambio a la estrategia militar de combate al narcotráfico y una Ley de Seguridad Nacional más ciudadana, así como la necesidad de una reforma política que de instrumentos de participación ciudadana directa a través del referéndum, plebiscito y revocación de mandato.
A pregunta expresa, Sicilia rechazó que se quieran infiltrar grupos políticos al movimiento pacífico. Señaló que en Ciudad Juárez hubo una gran discusión y que el documento que salió de ese encuentro se llevará a discusión en otros foros.
De este documento han surgido varios puntos que han causado polémica dentro del movimiento como el retiro inmediato del Ejército de las calles y el juicio político a Felipe Calderon y Genaro García Luna.
Al respecto, Emilio Alvarez Icaza aclaró que estos temas no se tocarán en el encuentro con el Jefe del Ejecutivo porque aun falta su discusión en otros foros, pues hay estados como el de Tamaulipas donde es imposible el retiro inmediato del Ejército.
El exombudsman capitalino explicó que una de las propuestas es que sea un retiro paulatino, gradual y dependiendo del sitio.
El encuentro con Calderón se realizará a las 10 horas del jueves en el Museo de Antropología y tomarán parte en el diálogo con Calderón un grupo de 35 familiares de víctimas de las cuales sólo cinco expondrán sus casos y habrá un posicionamiento de Javier Sicilia y otro de Calderón.
Se espera que haya trasmisión en vivo vía Internet y cobertura abierta de los medios nacionales e internacionales.
(nota reproducida de la agencia Apro de Proceso. *: de última hora, Los Pinos mudó el sitio de reunión pues será el mismo día hora en el castillo de Chapultepec, por cuestiones de "seguridad".)
lunes, 20 de junio de 2011
SICILIA, EL RAYO QUE NO CESA
Día 1 (4 de junio): DF-Cuernavaca-Morelia . Es viernes, pega el sol y Javier Sicilia viste sombrero, jeans y chaleco. Atiende a los medios poco antes de emprender los 3.400 kilómetros que hay desde el DF a Ciudad Juárez, siguiendo una macabra ruta de muertos y lágrimas. 14 autobuses, 25 coches y 180 organizaciones sociales le siguen. Hasta hace unos meses Sicilia era un intelectual más, dedicado a sus libros y sus clases en la universidad. Un poeta relativamente conocido y comprometido pero sin más activismo que sus columnas en el diario La Jornada y la revista Proceso . Hoy se ha convertido en la voz más contundente contra “la guerra de Calderón”. Es la piedra en el zapato en la recta final de un sangriento mandato que acumula 40.000 muertos en cinco años. La caravana sale hacia Cuernavaca. Las autoridades dicen que el 90% de las víctimas están relacionadas con el crimen organizado. Pero nadie se fía de las cifras y el número de inocentes no deja de crecer. Y cada vez mueren más niños, más adolescentes, más emigrantes y más gente como su hijo José Javier, que apareció atado, torturado y con un tiro en la cabeza en el baúl de un auto en Cuernavaca.
Día 2: Morelia (Michoacán)-Zacatecas . De Morelos a la verde Michoacán, tierra natal del presidente Felipe Calderón. Aquí el ‘narco’ controla policías, jueces, políticos y hasta la piratería. Aquí fue donde por primera vez se desplegó el ejército para hacer frente a los cárteles. Cientos de personas esperan en las calles para recordarle que aquí nació una guerra que no pidieron. “Le exigimos que pare su guerra y que se dedique a la única guerra que interesa a los mexicanos; contra el hambre y por la educación”, se escucha desde el atrio. En la radio se habla de un ataque con granadas y metralletas en Tamaulipas. Dejó dos muertos.
Día 3: San Luis Potosí, Zacatecas . Doscientas personas esperan en San Luis Potosí al poeta. Decepción entre los visitantes que creían que habría más gente pero sorpresa entre los lugareños que nunca habían visto a tanta gente llorando junta . Los testimonios sobre esposos que nunca volvieron del trabajo o sobre hijos decapitados sobrecogen a hasta las piedras. Sicilia insiste “hay peligro de estallido social en el país”.
Al entrar en Zacatecas la policía refuerza la caravana con varias patrullas más. “Aquí hay ojos por todos lados, cada parte del territorio está controlada”, explica un agente de la escolta. Ese día, no muy lejos de ahí, son enterrados 226 cuerpos, 54 cadáveres sin identificar, aparecidos en siete fosas distintas del Estado de Durango. Nadie sabe de dónde salieron ni por qué fueron ejecutados. No hay detenidos.
Día 4: Durango . Bajo un sol de justicia la familia Rodríguez Flores espera al pie de la carretera. El pequeño Francisco aguarda abrazado a un retrato de su padre. Fernando Rodríguez apareció muerto hace tres meses, enrollado en una alfombra y tirado en un descampado. Así que, cuando Javier Sicilia descubre al pequeño junto al arcén, detiene en seco el autobús y se baja para abrazar al niño y llorar un buen rato junto a él. Los periódicos recogen este día que ocho sicarios fueron abatidos en un enfrentamiento con el ejército cerca de la ciudad de Veracruz.
Día 5: Monterrey . En Monterrey esperan 1.000 personas. Entre ellos Otilio Cantú, cuyo hijo fue asesinado por militares, quienes le pusieron un arma para tratar de inculparlo ¿Cómo sacaron al Ejército a las calles para una lucha de tal envergadura, sin medir la fuerza del enemigo y la corrupción existente?”, se pregunta. El miércoles 8 de junio, mientras la caravana abandona la ciudad, dos hombres aparecen colgados del puente de la Avenida Revolución.
Día 6 (11 junio): Chihuahua/Ciudad Juárez . En Chihuahua y Ciudad Juárez, los dos puntos más sangrientos del país más sangriento, se desbordan las emociones. Más víctimas, más casos de impunidad y más madres desconsoladas. Todos los medios siguen ahora el punto y final de un movimiento que reclama la salida del Ejército de las calles, la eliminación del fuero militar y reconocer la situación económica como la raíz del crimen.
“Hemos roto el miedo pero lo que vimos es un país de víctimas . Ojalá el presidente oyera los relatos. Le llevaré un CD para que escuche,” explica Sicilia a los medios de prensa. “Que vea la impunidad que hay, que vea que el crimen está también en el Estado, para que sensibilice su corazón y vea que su estrategia es demasiado puritana y agresiva y que no es una buena para rehacer el país”, dice Sicilia en entrevista a Proceso .
“Esperaba ver dolor pero no hasta este grado.”
(nota tomada del diario Clarín de Argentina.)
Día 2: Morelia (Michoacán)-Zacatecas . De Morelos a la verde Michoacán, tierra natal del presidente Felipe Calderón. Aquí el ‘narco’ controla policías, jueces, políticos y hasta la piratería. Aquí fue donde por primera vez se desplegó el ejército para hacer frente a los cárteles. Cientos de personas esperan en las calles para recordarle que aquí nació una guerra que no pidieron. “Le exigimos que pare su guerra y que se dedique a la única guerra que interesa a los mexicanos; contra el hambre y por la educación”, se escucha desde el atrio. En la radio se habla de un ataque con granadas y metralletas en Tamaulipas. Dejó dos muertos.
Día 3: San Luis Potosí, Zacatecas . Doscientas personas esperan en San Luis Potosí al poeta. Decepción entre los visitantes que creían que habría más gente pero sorpresa entre los lugareños que nunca habían visto a tanta gente llorando junta . Los testimonios sobre esposos que nunca volvieron del trabajo o sobre hijos decapitados sobrecogen a hasta las piedras. Sicilia insiste “hay peligro de estallido social en el país”.
Al entrar en Zacatecas la policía refuerza la caravana con varias patrullas más. “Aquí hay ojos por todos lados, cada parte del territorio está controlada”, explica un agente de la escolta. Ese día, no muy lejos de ahí, son enterrados 226 cuerpos, 54 cadáveres sin identificar, aparecidos en siete fosas distintas del Estado de Durango. Nadie sabe de dónde salieron ni por qué fueron ejecutados. No hay detenidos.
Día 4: Durango . Bajo un sol de justicia la familia Rodríguez Flores espera al pie de la carretera. El pequeño Francisco aguarda abrazado a un retrato de su padre. Fernando Rodríguez apareció muerto hace tres meses, enrollado en una alfombra y tirado en un descampado. Así que, cuando Javier Sicilia descubre al pequeño junto al arcén, detiene en seco el autobús y se baja para abrazar al niño y llorar un buen rato junto a él. Los periódicos recogen este día que ocho sicarios fueron abatidos en un enfrentamiento con el ejército cerca de la ciudad de Veracruz.
Día 5: Monterrey . En Monterrey esperan 1.000 personas. Entre ellos Otilio Cantú, cuyo hijo fue asesinado por militares, quienes le pusieron un arma para tratar de inculparlo ¿Cómo sacaron al Ejército a las calles para una lucha de tal envergadura, sin medir la fuerza del enemigo y la corrupción existente?”, se pregunta. El miércoles 8 de junio, mientras la caravana abandona la ciudad, dos hombres aparecen colgados del puente de la Avenida Revolución.
Día 6 (11 junio): Chihuahua/Ciudad Juárez . En Chihuahua y Ciudad Juárez, los dos puntos más sangrientos del país más sangriento, se desbordan las emociones. Más víctimas, más casos de impunidad y más madres desconsoladas. Todos los medios siguen ahora el punto y final de un movimiento que reclama la salida del Ejército de las calles, la eliminación del fuero militar y reconocer la situación económica como la raíz del crimen.
“Hemos roto el miedo pero lo que vimos es un país de víctimas . Ojalá el presidente oyera los relatos. Le llevaré un CD para que escuche,” explica Sicilia a los medios de prensa. “Que vea la impunidad que hay, que vea que el crimen está también en el Estado, para que sensibilice su corazón y vea que su estrategia es demasiado puritana y agresiva y que no es una buena para rehacer el país”, dice Sicilia en entrevista a Proceso .
“Esperaba ver dolor pero no hasta este grado.”
(nota tomada del diario Clarín de Argentina.)
sábado, 18 de junio de 2011
JUÁREZ: PACTO CIUDADANO X LA PAZ
La sociedad civil quiere reformas y busca culpables
Hasta ahora, la sociedad civil había estado callada a pesar de la situación de extrema violencia que vive México. Sin embargo, una caravana encabezada por el poeta Javier Sicilia ha recorrido la mitad norte del país -desde Cuernavaca hasta Ciudad Juárez- para hacer visible el sufrimiento de las víctimas. Al llegar a su destino, se hizo público un pacto ciudadano por la paz. Estos son los principales puntos.
» 1. Exigimos esclarecer asesinatos y desapariciones y nombrar a las víctimas.
Se deben esclarecer y resolver los asesinatos, las desapariciones, los secuestros, las fosas clandestinas, la trata de personas y el conjunto de delitos que han agraviado a la sociedad. Determinar la identidad de todas las víctimas de homicidio es un requisito indispensable para generar confianza.
Exigimos a las autoridades estatales y federal la resolución pública que presente a los autores intelectuales y materiales de algunos de los casos emblemáticos que han agraviado a la sociedad, entre ellos la familia Reyes, Marisela Escobedo y su hija Rubí, las niñas y niños de la guardería ABC, la familia Le Barón, los jóvenes de Villas de Salvárcar, los jóvenes de Morelos.
Convocamos a la sociedad civil a rescatar la memoria de las víctimas de la violencia, a no olvidar y exigir justicia colocando en cada plaza o espacio público placas con los nombres de las víctimas.
» 2. Exigimos poner fin a la estrategia de guerra y asumir un enfoque de seguridad ciudadana. Se debe cambiar el enfoque militarista y la estrategia de guerra de la seguridad pública y asumir una nueva estrategia de seguridad ciudadana con enfoque en los derechos humanos.
» 3. Exigimos combatir la corrupción y la impunidad.
Se requiere una amplia reforma en la procuración y administración de justicia que dote de verdadera autonomía al Ministerio Público y al Poder Judicial que establezca el control ciudadano sobre las policías y los cuerpos de seguridad, avance en la reforma de los juicios orales y establezca sistemas más efectivos de control judicial que reduzcan la discrecionalidad en los procedimientos y resoluciones de fondo.
» 4. Exigimos combatir la raíz económica y las ganancias del crimen.
La criminalidad y su violencia tienen como su motor las ganancias derivadas del narcotráfico, los secuestros, la trata de personas, la extorsión, la venta de protección y demás delitos que después reinyectan los recursos en la economía mediante el lavado de dinero. Exigimos un combate frontal al lavado de dinero y activos de los delincuentes.
» 5. Exigimos la atención de emergencia a la juventud y acciones efectivas de recuperación del tejido social.
Exigimos una política económica y social que genere oportunidades reales de educación, salud, cultura y empleo para jóvenes porque son las y los principales víctimas de esta estrategia.
» 6. Exigimos democracia participativa.
Mejor democracia representativa y democratización en los medios de comunicación.
("La muerte de mi hijo dio nombre y rostro a los cuarenta mil muertos", saldo de la guerra estúpida de Felipe Calderón, iniciada hace cuatro años. La cita del poeta adolorido se ha tomado de sus labios. La relación de los seis puntos se reproduce del diario El País.)
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