Por Aurora M. Ocampo
Efectivamente, el CEL, como comúnmente llamamos a nuestro Centro, cumplió su medio siglo, el 9 de octubre de 2006. Fue fundado por Julio Jiménez Rueda, su primer director, María del Carmen Millán, como subdirectora, y tres estudiantes de maestría en Lengua y Literatura Españolas: Ana Elena Díaz Alejo, Aurora M. Ocampo y Ernesto Prado Velázquez, reclutados como becarios.
El Centro de Estudios Literarios, hoy departamento del Instituto de Investigaciones Filológicas, es el más antiguo de los centros y seminarios que lo conforman. Fuimos autónomos durante diecisiete años, hasta que Rubén Bonifaz Nuño, al unirlo a su Centro, el de Estudios Clásicos; al de Lope Blanch, de Lingüística, y al del doctor Ruz, de Estudios Mayas, fundó, en 1973, el Instituto al cual pertenecemos desde entonces.
Empezamos a trabajar, los cinco fundadores del CEL, en un pequeño cubículo en el segundo piso de la Torre de Humanidades I. Los estudios de la literatura mexicana para los maestros de esos tres becarios, don Julio y María del Carmen, fueron toda su vida, por lo que si nos escogieron para empezar a trabajar en el Centro por ellos fundado, fue porque vieron en nosotros, sus alumnos, la misma pasión que a ellos movía.
Empezar a estudiar la historia y devenir de nuestra literatura se nos presentó como una tarea de tal envergadura, que lo primero que se nos ocurrió fue agenciarnos de libros, por donación, compra, rifas, lo que fuera; nuestro acervo, de 1956 a 1960, llegó a ser de poco más de un centenar de libros y revistas*. Ya con ellos nos dimos cuenta de que si no emprendíamos primero los trabajos bibliográficos, jamás tendríamos los datos necesarios para investigar nuestra historia literaria. En nuestros tiempos, ya nadie pone en duda la importancia de la bibliografía. Todo el que tenga una actividad intelectual, llámese investigador, escritor, profesor o estudiante, antes de iniciar un estudio, recurre a la primera ciencia auxiliar del trabajo intelectual: la bibliografía. El que se aventure a desarrollar un tema sin esta previa consulta, de seguro perderá la verdadera fuente de información y la oportunidad de aprovechar las experiencias y los resultados a los que otros han llegado. Su trabajo correrá el riesgo de resultar inferior a otros ya publicados o que no aporte nada nuevo a la evolución de esa rama del conocimiento. Por otra parte, la bibliografía, considerada como inventario de la producción intelectual de un país, constituye el índice de la cultura de un pueblo y, en nuestro caso particular, hacer el recuento de lo que tenemos en el terreno de nuestra literatura es indispensable para escribir la historia literaria de México.
Por todo lo anterior, los primeros trabajos elaborados en el Centro de Estudios Literarios fueron, por un lado, los índices de revistas especializadas y, por otro, crear un banco de datos que recogiera la producción y las referencias críticas de nuestros escritores.
Con ese centenar de libros conseguido de donaciones y la compra de revistas, empezamos a elaborar los primeros Índices de las revistas del siglo diecinueve, convencidos de que la mayor parte de nuestra literatura de ese siglo se hallaba en ellas. Precisamente los primeros Índices elaborados fueron los de la revista literaria mexicana El Domingo (1871-1873), índices elaborados por nosotros, los tres estudiantes becarios y que salieron al público en 1959.
Nuestras penurias para conseguir libros terminaron en 1960, con la donación del fundador y director del Centro de Estudios Literarios y maestro nuestro, don Julio Jiménez Rueda*, el cual poco antes de su muerte, acaecida el 25 de julio de ese año, donó su biblioteca particular, diez mil volúmenes entre libros y revistas, que pasaron a formar el núcleo principal de la biblioteca y el mejor instrumento de trabajo de sus investigadores que ya para entonces habían aumentado en su número, entre ellos, Jacobo Chencinsky y Luis Mario Schneider. Obviamente, esos diez mil volúmenes donados no cabían en nuestro cubículo de la Torre de Humanidades I, así que fueron recibidos en ceremonia oficial inaugurando el nuevo domicilio del Centro de Estudios Literarios, ubicado en la planta alta de la Biblioteca Central, el 25 de octubre de 1960. Desde entonces hasta 1988 en que tuvimos, como parte del Instituto de Investigaciones Filológicas, el edificio propio que hoy ocupamos, la Biblioteca del Centro de Estudios Literarios se llamó “Julio Jiménez Rueda”.
(Muchos, no todos, le debemos algo a la Universidad Autónoma de México, simplemente por haber ocupado un mesabanco durante cuatro años, por haber pagado una cuota simbólica de inscripción y por habernos brindado la oportunidad de hacer amigos entre su cuerpo docente: Héctor Valdés, Graciela Cándano, Luis Rius, Arturo Souto y otro medio centenar de profesores. Si enumeramos a los alumnos que hicieron con nosotros algo parecido o cercano a una licenciatura, no terminaríamos. Por esta y otras razones se incluye esta nota evocadora de la maestra Aurora M. Ocampo.)
miércoles, 10 de noviembre de 2010
lunes, 8 de noviembre de 2010
FRANCISCO HERNÁNDEZ (1946)
Enrique Guzmán
Me tapo los ojos al hacer mi retrato.
Soy la niña del columpio, aunque al mismo tiempo,
soy una golondrina.
Tengo vísceras de conejo y pico de paloma.
Me seducen la patria con la boca abierta,
el cielo repleto de alfileres y mi corazón
al caer por la escalera.
Amo tanto las navajas de rasurar,
que no me mataré con ellas.
Elijo colgarme de una soga
desde lo alto de un inodoro desafiante.
(texto tomado de Población de la máscara,
ed. Almadía, México, 2010)
Me tapo los ojos al hacer mi retrato.
Soy la niña del columpio, aunque al mismo tiempo,
soy una golondrina.
Tengo vísceras de conejo y pico de paloma.
Me seducen la patria con la boca abierta,
el cielo repleto de alfileres y mi corazón
al caer por la escalera.
Amo tanto las navajas de rasurar,
que no me mataré con ellas.
Elijo colgarme de una soga
desde lo alto de un inodoro desafiante.
(texto tomado de Población de la máscara,
ed. Almadía, México, 2010)
viernes, 5 de noviembre de 2010
LA CALENTURA INSACIABLE
Uriel Martínez y La noche de Hugo en Voces en tinta
El viernes 5 de noviembre a las 19:00 hrs. se presentará en la Librería Voces en tinta el poemario La noche de Hugo de Uriel Martínez. La presente entrevista introducirá al lector en la obra y en la trayectoria del poeta Zacatecano.
Antonio Marquet: Uriel gracias por aceptar esta entrevista por mail. ¿Cuándo y dónde naciste?
Uriel Martínez: Nací en Tepetongo hace 50 años.
AM: Háblame de tu niñez en Tepetongo y de los personajes ilustres que pueblan la cultura gay, oriundos de Tepetongo.
UM: De esos años recuerdo largas temporadas en casa de mis abuelos maternos, con tardes lluviosas y contemplativas en soledad. Mi abuelo estaba enfermo. Mientras mi abuela me comisionaba a ver que no le faltara algo a él y a hacerle compañía en la cocina a ella, mientras mis tíos volvían de las faenas del campo. De mi abuelo paterno recuerdo sus ojos grises, de mi padre su estatura, no sus rasgos pues murió joven.
AM: ¿Cuántos poemarios has publicado?
UM: Tengo los poemarios: "Primera comunión", "Vengan copas", "Estatuas de granito" y "La noche de Hugo".
AM: ¿Serías tan amable de dar a los lectores las coordenadas de tu obra?
UM: "Primera comunión" (1984) salió en Premiá. En el 2000 se publicaron por iniciativa del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Durango bajo el sello Casa Juan Pablos, "Vengan copas" (poemas) y "Tres de José Alfredo" (teatro); en el 2002 en edición artesanal en Zacatecas se publicó "Estatuas de granito" (3 poemas fálicos con dedicatoria a Severino Salazar); en 2008 se publica con sello editorial durangueño, "La noche de Hugo y otros poemas”
AM: Podrías trazar la historia de La noche de Hugo?
UM: ¿Qué me significa "La noche de Hugo", vitalmente? Describe una época o etapa de mi vida, que va de la salida de la ciudad de México y el regreso a casa hasta la independización de ésta por una necesidad de reafirmación o confirmación de mí como individuo. La última sección, "La noche a cuentagotas", narra o describe la etapa vivida durante una enfermedad: el padecimiento de una hepatitis A o "Benigna", según me dijo un médico acupunturista de Torreón, que me atendió del estress postraumático del DF y los sismos de 1985. El resto de los poemas describen una búsqueda obsesiva de la aventura en las noches: unos son episodios de cantina, de la cárcel, de la calle, de espacios y paisajes en que se ve inmiscuido un homosexual solitario. Son poemas escritos hace aproximadamente 23 años, anteriores al poemario "Vengan copas", publicados en el año 2000, también con fondos del Instituto de Cultura de Durango. Un amigo de Saltillo me decía en una ocasión que soy la única persona que conoce en provincia que vive de su pluma: pluma que siempre se ha dividido entre el periodismo y la creación literaria. Condición de la que salí o me alejé al distanciarme del periodismo cotidiano y dedicarme de lleno a la venta de libros.
¿Has asistido a talleres de poesía?
UM: Asistí a los talleres de creación literaria de Juan Bañuelos y Óscar Oliva (poesía) y Miguel Donoso (narrativa) en la década de 1970. Después (1984-85) al de composición dramática de Juan Tovar.
AM: Háblanos un poco de tu experiencia amotinada
UM: Antes de residir en la ciudad de México, hice amigos en el taller de Juan Bañuelos. Ahí conocí al más frágil del que sería el grupo de los Infrarrealistas: Mario Santiago, mucho antes de que se uniera al clan Roberto Bolaño, recién llegado de Chile y con vocación de terrorista. Ya en la capital e inscrito en Filosofía y Letras UNAM, comencé a asistir a los talleres de Miguel Donoso Pareja y Óscar Oliva. Con este último grupo me hice amigo de Darío Galicia, con porte y presencia de alguien del XIX mexicano, que me hablaba de Virginia Wolf y Sylvia Plath, de Ted Hughes y de los metafísicos ingleses. Sin yo saberlo, Darío estaba enamorado del coordinador de su taller, que había sido campeón de motociclismo, confesión que más adelante me hizo, convaleciente de un aneurisma cerebral. Con Donoso Pareja trabé amistad con el periodista Jaime Avilés y con Juan Villoro, que compartimos una publicación de Punto de Partida, "Zeppelin compartido", allá por 1975. También con Bañuelos conocí a las hermanas Mara y Vera Larrosa y Kyra Galván y Lisa Johnson, novia de Bolaño.
UM: Gays favoritos: Luis Cernuda, Fernando Pessoa, Nalgador Sobo, Villaurrutia.
AM: Podrías caracterizar tu experiencia lectora con ellos…
UM: De Cernuda me hechiza su discurso cuasi hermético, la complejidad de sus metáforas, su sensibilidad de poeta homoerótico atormentado; de Pessoa su desdoblamiento en múltiples heterónimos, su "Oda marítima", "El libro del desasosiego", novela del XIX portugués caudalosa e inmóvil a un tiempo, casi sin acción. En todo caso encuentro discursos más afines a mi sensibilidad a los mexicanos Novo y Villaurrutia, al aparecer indisolubles, casi de diría, de siameses. Ambos cara y cruz de la poesía mexicana de la segunda mitad del siglo XX.
AM: ¿Hay poesía gay? ¿Cómo la caracterizarías?
UM: No creo que haya poesía gay, hay una óptica emocional y un temperamento gay que, como el fado portugués, tamiza los sentimientos del homosexual y les da una pátina gay. Como el bolero (de raíz cubana), la poesía gay mexicana traza y habla de una pasión desgarrada, estremecedora y kitch al mismo tiempo. Quizá Elvira Ríos y Chelo Silva sean las voces, también Olga Guillot, que mejor expresan los sentimientos del gay, muerto una y mil veces por despecho, humillación y calentura insaciable.
AM: Sin embargo, hay un horizonte heterosexual en el que se despliega una axiología determinada en la que haría muy improbable, si no imposible el aprecio de una poesía al falo, por ejemplo. Y paralelamente la experiencia homosexual no cabría en la poesía heterosexual. Sabines dice, por ejemplo: “No hay más. Sólo mujer para alegrarnos,/ sólo ojos de mujer para reconfortarnos,/ sólo cuerpos desnudos,/ territorios en que no se cansa el hombre…
UM: Así como no me conmueve demasiado Jaime Sabines ni Armando Manzanero, tampoco me estremecen Alex Syntek ni Thalía.
AM: Sigo asiduamente tus blogs, los lavaderos y mi saliva todo lo cura que son excelentes... ¿Cómo surgieron?
UM: Tengo dos blogs porque no tengo una revista o un periódico donde expresarme pública y políticamente, en ellos pretendo expresarme como periodista, narrador, poeta, cronista, lector y antologador de los poetas que me gustan, me estremecen y me influyen. Como la vida es efímera y vertiginosa, no quiero escribir para el cajón del escritorio ni la posteridad (la posteridad no existe), quiero hacer amigos ahora, no después ni más adelante. Ya no hay más adelante, la violencia que permea hasta los pedos de nuestra intimidad de madrugada nos ha dado otra forma de orfandad.
AM: ¿El blog sería entonces un peor es nada?
UM: ¿Blogs o peor es nada? No, he hecho amistad con una barcelonesa y mantengo contacto con una amiga residente en Vancouver, una porque ha encontrado el "poema de cada día" en mis blogs y la otra porque me dice que son "refrescantes" los contenidos en cultura, política y algunos, para ellas, poetas novedosos u olvidados.
AM: Has pensado en publicar tu poesía en un blog. Me refiero a los libros arriba citados
UM: ¿Poemarios en blogs? Quizá un día que aprenda a manejar con destreza las herramientas de Internet y los recursos de poseer un blog, cuando alguien me solicite los poemarios completos. Algunos poemas que ahí he metido son inéditos, algunos escritos hace tiempo y otros recientes.
UM: Creo que bloguear, verbo espantosamente extranjerizante, es tender puentes cuyos extremos están sueltos y fuera de servicio como cuando te quedas sin teléfono, sin crédito en el móvil, sin Internet y sin tele; y todos los apéndices que como animal consumista te han crecido: desde un tabaco hasta una chela, un tequila o un juguete sexual.
AM: Uriel, tú has tendido otros puentes con tu librería. Háblanos de esta enorme empresa:
UM: Siempre estamos tendiendo puentes: primero con nuestra lengua materna y el mundo, luego entre lengua y escritura, luego entre escritura y lector. Más adelante entre lector y autor. La librería me permite tender un ancla con el sitio en que nací, es una ventana de comunicación con los demás, un sitio para orientar a los que necesitan cierta información, para los viajeros que vienen o salen. Un lugar de encuentros y desencuentros. Igual los blogs: ahí te informas del desasosiego que trae la espera de los bárbaros (como lo narra Cavafis en su poema), ahí le acercas un espejo al lector de Gabriel Mistral, Jaime Gil de Biedma, una carta de la luistana Mariana de Alcoforado, el recuerdo de la belleza y el resplandor de la cantante de fados Amália Rodrigues, los poemas de Eugenio Montale, etcétera.
AM: ¿Cómo pasas estos días de muertos?
UM: El dos de Noviembre de seguro me acordaré de mis muertos pues tengo a la vista un grabado de Oliverio Hinojosa, una tinta de Arturo Ramírez Juárez y dos fotos de Severino Salazar.
TRES MENSAJES
Luis, te escribo porque sé
que te dará gusto: ya tengo
la cinta de fritz lang
que has buscado en los últimos años.
Pedro, te distraigo de tus ocupaciones
que no son pocas para avisarte:
encontré dos libros de ricardo piglia
que tendrás pronto en casa.
Alejandro, sé que cuando salgo
de la ciudad me llamas a casa
pues intuyes que nadie responderá
a tus promesas mentiras y engaños.
Con el deliberado propósito
de que no dejes huella en los muros
he apagado el móvil, la contestadora
y he silenciado a mis cachorros.
Si acaso marcas mi número
te responderá una voz anónima
para decirte que la cifra conjurada
está fuera de servicio.
Que he viajado lejos
en un camión de ocho horas
a encontrarme en el mismo hotel,
el de siempre, el destinado a las cenizas.
que te dará gusto: ya tengo
la cinta de fritz lang
que has buscado en los últimos años.
Pedro, te distraigo de tus ocupaciones
que no son pocas para avisarte:
encontré dos libros de ricardo piglia
que tendrás pronto en casa.
Alejandro, sé que cuando salgo
de la ciudad me llamas a casa
pues intuyes que nadie responderá
a tus promesas mentiras y engaños.
Con el deliberado propósito
de que no dejes huella en los muros
he apagado el móvil, la contestadora
y he silenciado a mis cachorros.
Si acaso marcas mi número
te responderá una voz anónima
para decirte que la cifra conjurada
está fuera de servicio.
Que he viajado lejos
en un camión de ocho horas
a encontrarme en el mismo hotel,
el de siempre, el destinado a las cenizas.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
WISLAWA SZYMBORSKA (1923 )
Ropa
Te quitas, nos quitamos, se quitan
abrigos, chaquetas, sacos, blusas
de lana, de algodón, de satén,
faldas, pantalones, calcetines, braguitas,
poniendo, colgando, tendiendo sobre
respaldos de sillas, alas de biombos;
por ahora, dice el médico, no es nada grave,
vístase, por favor, descanse, cambie de aires,
tome en caso de, antes de dormir, después de comer,
vuelva dentro de tres meses, un año, un año y medio;
ya es hora de atar, de abrochar, con manos todavía
temblorosas,
cordones, cierres, cremalleras, broches,
cinturones, botones, corbatas, cuellos,
y sacar de las mangas, de los bolsos, de los bolsillos
la arrugada bufanda de lunares,a rayas, con flores, de
cuadritos,
con una repentinamente prolongada caducidad.
(texto reproducido de Poesía no completa,
ed. FCE, col. Tezontle, trad. Abel A. Murcia,
México, 2a.ed. 2008)
Te quitas, nos quitamos, se quitan
abrigos, chaquetas, sacos, blusas
de lana, de algodón, de satén,
faldas, pantalones, calcetines, braguitas,
poniendo, colgando, tendiendo sobre
respaldos de sillas, alas de biombos;
por ahora, dice el médico, no es nada grave,
vístase, por favor, descanse, cambie de aires,
tome en caso de, antes de dormir, después de comer,
vuelva dentro de tres meses, un año, un año y medio;
ya es hora de atar, de abrochar, con manos todavía
temblorosas,
cordones, cierres, cremalleras, broches,
cinturones, botones, corbatas, cuellos,
y sacar de las mangas, de los bolsos, de los bolsillos
la arrugada bufanda de lunares,a rayas, con flores, de
cuadritos,
con una repentinamente prolongada caducidad.
(texto reproducido de Poesía no completa,
ed. FCE, col. Tezontle, trad. Abel A. Murcia,
México, 2a.ed. 2008)
martes, 2 de noviembre de 2010
LETRAS MALHABIDAS
1. Si tuvieses el coraje de regresar un libro robado, ¿qué volumen escogerías de tu librero? Seguramente devolverías un libro de Eloy Urroz, una novela de Carmen Boullosa, uno de Rodrigo Fresán o cualquiera de Sandro Cohen, Eusebio Ruvalcaba o de José Vicente Anaya.
2. Una noche saliste de la sección de libros de Sanborn's, acompañado por dos amigos que cursaban la misma licenciatura en la UNAM y uno de ellos, Alejandro, te dijo: "aquí tienes el libro que me pediste". Era Conversación en la catedral, de Mario Vargas Llosa, que en aquel entonces era novedad editorial. Tu amigo se lo sacó de entre el cinto y el ombligo, cubierto en parte por un suéter holgado. Cuando le otorgaron el Premio Nobel de Literatura al peruano-español, recordaste la anécdota.
3. En una ocasión el poeta Francisco Cervantes te pidió dinero para comer, en ese entonces vivía en el Hotel Cosmos, en pleno eje central. A cambio te propuso dejarte en prenda una edición de la Oda marítima, que él había traducido al español, le dijiste que no era necesario pues confiabas en su palabra. Pasó el tiempo y un día le dijiste que te devolviera el préstamo pues tenías necesidades: airado te reclamó pues la edición entregada en garantía tenía un valor superior a la cantidad facilitada.
4. Cuando la librería El Sótano se localizaba precisamente en la planta baja de un hotel, frente a la Alameda,
sustrajiste un ejemplar de Desnudo en el tejado, de Antonio Skármeta, en edición de Casa de las Américas, Cuba. Cuando te disponías a salir un empleado, de unos cincuenta años y de anteojos, te exigió que devolvieras el libro y pagaras el doble del precio rotulado. Como no te alcanzaba te entregó a dos policías que esperaban afuera del negocio en una patrulla, que te dejaron el equivalente del pasaje para tu traslado a la Ciudad Universitaria.
5. De los libros que tienes en casa, ¿cuál volverías a leer con gusto? Además de "La montaña mágica", leería también "La regenta", "Madame Bovary", "El libro del desasosiego", "Nocturno de Chile", "Los detectives salvajes" y "Amuleto". ¿Cuáles no reelerías? Definitivamente: "Una novelita lumpen", "2666", ni tampoco volvería ni a hojear "Apocalipsis cum figuris", "La vorágine", "Yo el supremo", "Redoble por Rancas" ni ninguno de Elena Poniatowska.
6. Si alguien desea leer una nota breve sobre la práctica del robo o sustracción de libros, se recomienda la siguiente nota, aparecida en el diario chileno La Tercera.
2. Una noche saliste de la sección de libros de Sanborn's, acompañado por dos amigos que cursaban la misma licenciatura en la UNAM y uno de ellos, Alejandro, te dijo: "aquí tienes el libro que me pediste". Era Conversación en la catedral, de Mario Vargas Llosa, que en aquel entonces era novedad editorial. Tu amigo se lo sacó de entre el cinto y el ombligo, cubierto en parte por un suéter holgado. Cuando le otorgaron el Premio Nobel de Literatura al peruano-español, recordaste la anécdota.
3. En una ocasión el poeta Francisco Cervantes te pidió dinero para comer, en ese entonces vivía en el Hotel Cosmos, en pleno eje central. A cambio te propuso dejarte en prenda una edición de la Oda marítima, que él había traducido al español, le dijiste que no era necesario pues confiabas en su palabra. Pasó el tiempo y un día le dijiste que te devolviera el préstamo pues tenías necesidades: airado te reclamó pues la edición entregada en garantía tenía un valor superior a la cantidad facilitada.
4. Cuando la librería El Sótano se localizaba precisamente en la planta baja de un hotel, frente a la Alameda,
sustrajiste un ejemplar de Desnudo en el tejado, de Antonio Skármeta, en edición de Casa de las Américas, Cuba. Cuando te disponías a salir un empleado, de unos cincuenta años y de anteojos, te exigió que devolvieras el libro y pagaras el doble del precio rotulado. Como no te alcanzaba te entregó a dos policías que esperaban afuera del negocio en una patrulla, que te dejaron el equivalente del pasaje para tu traslado a la Ciudad Universitaria.
5. De los libros que tienes en casa, ¿cuál volverías a leer con gusto? Además de "La montaña mágica", leería también "La regenta", "Madame Bovary", "El libro del desasosiego", "Nocturno de Chile", "Los detectives salvajes" y "Amuleto". ¿Cuáles no reelerías? Definitivamente: "Una novelita lumpen", "2666", ni tampoco volvería ni a hojear "Apocalipsis cum figuris", "La vorágine", "Yo el supremo", "Redoble por Rancas" ni ninguno de Elena Poniatowska.
6. Si alguien desea leer una nota breve sobre la práctica del robo o sustracción de libros, se recomienda la siguiente nota, aparecida en el diario chileno La Tercera.
LOS CAMALEONES
.No sé si las iglesias cristianas, incluida la católica, se han vuelto últimamente chantajistas o siempre lo fueron. Pero el hecho es que cada vez más los liderazgos religiosos amenazan y quieren condicionar a los políticos de todas las tendencias, amagándolos con retirarles un apoyo popular que hipotéticamente existe aunque nadie lo ha visto. Esto es particularmente evidente en muchos países latinoamericanos. El caso más reciente es el de las pasadas elecciones en Brasil, que este domingo le dieron finalmente el triunfo a la candidata del Partido del Trabajo, Dilma Rousseff, favorita de Lula y ganadora con amplio margen (más de 12 por ciento) sobre su opositor, el ex gobernador de Sao Paulo José Serra. Cuando a la candidata Rousseff le faltaron pocos puntos porcentuales en la primera vuelta para alcanzar la victoria, algunos dirigentes evangélicos expandieron el rumor de que ellos la habían vetado, por alguna vez haberse pronunciado a favor de la despenalización del aborto. Que Dilma Rousseff lo dijo, hay testimonios, pero que esa haya sido la razón para no haber alcanzado los votos necesarios en la primera vuelta es menos fácil de probar. De cualquier manera los líderes evangélicos en cuestión lograron su propósito, pues el debate en la segunda vuelta incluyó el tema del aborto y la religiosidad de los candidatos de manera preponderante. De repente, abundaron dos cosas: por un lado los muchos testimonios que mostraban que ambos candidatos eran unos hipócritas, por ejemplo ex alumnas de la esposa de José Serra declarando que ella les había comentado haber abortado alguna vez, o las pruebas del agnosticismo temprano de Rousseff, al mismo tiempo que los candidatos se mostraban piadosos y fervorosos cristianos. Luego entraron en escena los obispos católicos, quienes hasta ese momento habían tenido un perfil más bien discreto, pues es bien sabido que las relaciones con el gobierno de Lula no eran malas: Lula mismo había firmado hace tres años un concordato con la santa sede y, a propósito del debate sobre la despenalización del aborto, había declarado que nunca haría algo en contra de las enseñanzas religiosas que había recibido de su madre. Lo cual sonaba muy bonito, pero ponía en cuestión todos los avances en materia de derechos de las mujeres, sexuales y reproductivos. Significaba que las políticas públicas del país más poderoso de Latinoamérica dependían de las convicciones religiosas de la mamá de Lula. O puesto de otra manera, que si la mamá se convertía en testigo de Jehová, Lula podría decretar la prohibición de las transfusiones de sangre en los hospitales públicos.
Eso no es todo. El 15 de octubre de 2009 el presidente Lula aprobó un decreto que establecía en el Ministerio de Derechos Humanos una coordinación general para promover los derechos de gays, lesbianas, bisexuales, travestis y transexuales. De hecho, el programa nacional de Derechos Humanos establecía la posibilidad del matrimonio entre homosexuales y su derecho a adoptar, así como la despenalización del aborto. La Conferencia Nacional de Obispos Brasileños inmediatamente criticó el programa, lo cual fue suficiente para que el presidente Lula ordenara la revisión del párrafo a favor del aborto en el programa de Derechos Humanos, elaborándose entonces un nuevo texto que hacía una defensa abstracta del aborto pero suprimiendo la referencia a la “autonomía” de las mujeres, estableciendo que la decisión privada de las mujeres para interrumpir su embarazo no era respaldada por el gobierno. Al mismo tiempo, el mencionado programa fue completamente revisado en asuntos concernientes al matrimonio entre personas del mismo sexo e incluso en una cuestión tan importante y evidentemente necesaria en un Estado laico como la eliminación de símbolos religiosos (ahora muy evidentes) en las oficinas públicas.
Nada de esto sirvió, sin embargo, para que los obispos católicos restringieran su participación en las elecciones y particularmente en la segunda vuelta. Millones de folletos condenando a la hoy presidenta electa Rousseff por estar a favor del aborto y preparados al parecer por una imprenta cercana a su contrincante Serra estaban listos para ser distribuidos cuando fueron descubiertos y aunque eso generó una polémica, no impidió que algunos obispos en efecto llamaran a votar contra quienes no estaban a favor de la vida, es decir contra la candidata del PT. Al final, hasta Ratzinger intervino abiertamente en el proceso electoral, llamando a los obispos a defender sus posiciones contra el aborto.
Así las cosas, ambos contendientes, en lugar de defender los derechos civiles y las libertades ciudadanas, cedieron al chantaje y comenzaron a mostrarse cada vez más no sólo como creyentes, sino como defensores de las causas más conservadoras, asumiendo que eso es lo que la gente quiere, lo cual es un error. La paradoja es que ni Rousseff ni Serra son verdaderamente personas con perfil religioso o conservadoras. Sin embargo, campaña electoral de por medio, ambos sintieron la necesidad de congraciarse con los líderes religiosos, en lugar de pensar en las necesidades de una sociedad plural y diversa. El chantaje religioso funcionó.
(La madre naturaleza dotó al puercoespín de un traje hecho a la medida de sus necesidades, vestuario que le permite defenderse de sus enemigos naturales, sean los que sean; también a ciertos animales marinos le proveyó de tinta fuerte para despistar a sus potenciales cazadores, entre éstos al mayor depredador de la naturaleza, como quien esto escribe o lee; pero no le dio alas a los alacranes y a los asnos, ni a los políticos; a éstos los proveyó de capacidades camaleónicas, así pueden tener de interlocutores incluso al crimen organizado y a la camorra. Se reprodujo un análisis del investigador Roberto Blancarte, egresado del Colmex, a propósito de los camaleones, aparecido este marte en el diario mexicano Milenio.)
Eso no es todo. El 15 de octubre de 2009 el presidente Lula aprobó un decreto que establecía en el Ministerio de Derechos Humanos una coordinación general para promover los derechos de gays, lesbianas, bisexuales, travestis y transexuales. De hecho, el programa nacional de Derechos Humanos establecía la posibilidad del matrimonio entre homosexuales y su derecho a adoptar, así como la despenalización del aborto. La Conferencia Nacional de Obispos Brasileños inmediatamente criticó el programa, lo cual fue suficiente para que el presidente Lula ordenara la revisión del párrafo a favor del aborto en el programa de Derechos Humanos, elaborándose entonces un nuevo texto que hacía una defensa abstracta del aborto pero suprimiendo la referencia a la “autonomía” de las mujeres, estableciendo que la decisión privada de las mujeres para interrumpir su embarazo no era respaldada por el gobierno. Al mismo tiempo, el mencionado programa fue completamente revisado en asuntos concernientes al matrimonio entre personas del mismo sexo e incluso en una cuestión tan importante y evidentemente necesaria en un Estado laico como la eliminación de símbolos religiosos (ahora muy evidentes) en las oficinas públicas.
Nada de esto sirvió, sin embargo, para que los obispos católicos restringieran su participación en las elecciones y particularmente en la segunda vuelta. Millones de folletos condenando a la hoy presidenta electa Rousseff por estar a favor del aborto y preparados al parecer por una imprenta cercana a su contrincante Serra estaban listos para ser distribuidos cuando fueron descubiertos y aunque eso generó una polémica, no impidió que algunos obispos en efecto llamaran a votar contra quienes no estaban a favor de la vida, es decir contra la candidata del PT. Al final, hasta Ratzinger intervino abiertamente en el proceso electoral, llamando a los obispos a defender sus posiciones contra el aborto.
Así las cosas, ambos contendientes, en lugar de defender los derechos civiles y las libertades ciudadanas, cedieron al chantaje y comenzaron a mostrarse cada vez más no sólo como creyentes, sino como defensores de las causas más conservadoras, asumiendo que eso es lo que la gente quiere, lo cual es un error. La paradoja es que ni Rousseff ni Serra son verdaderamente personas con perfil religioso o conservadoras. Sin embargo, campaña electoral de por medio, ambos sintieron la necesidad de congraciarse con los líderes religiosos, en lugar de pensar en las necesidades de una sociedad plural y diversa. El chantaje religioso funcionó.
(La madre naturaleza dotó al puercoespín de un traje hecho a la medida de sus necesidades, vestuario que le permite defenderse de sus enemigos naturales, sean los que sean; también a ciertos animales marinos le proveyó de tinta fuerte para despistar a sus potenciales cazadores, entre éstos al mayor depredador de la naturaleza, como quien esto escribe o lee; pero no le dio alas a los alacranes y a los asnos, ni a los políticos; a éstos los proveyó de capacidades camaleónicas, así pueden tener de interlocutores incluso al crimen organizado y a la camorra. Se reprodujo un análisis del investigador Roberto Blancarte, egresado del Colmex, a propósito de los camaleones, aparecido este marte en el diario mexicano Milenio.)
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