sábado, 31 de marzo de 2018

Al Berto (1948/1997 )

Del ardor de la pasión a la muerte en el poema


Se cerró la ventana por donde entró la esencia salada del visitante. No te moverás del lugar que escogió para ti. Después, incendiado el aire, cierras los párpados de fiebre.
Al poco rato, cuando los abras en otro lugar, el mundo habrá cambiado. Si tu muerte aplazada se mantiene inmutable - y en la última casa de niebla el corazón se ilumina. Resplandece un segundo el nombre con que digo te amo.
Los dedos sujetan el ovillo de nubes con que te dejo un fúnebre collar. Ánforas de astros, herrumbre de la noche, oro de la mirada. Rostro contra la imagen del rostro.
En vela, siento el calor de tu cuerpo envolverme. Enrollo el collar en los cabellos. El perfume acre de la tierra mojada se infiltra en las palabras susurradas al oído. Y de tu pecho llega una nostalgia que me envenena. Crece un hilo de cobre en la línea húmeda de los labios. Nos abrazamos.
Tu sexo se yergue contra mi paladar. El rumor prolongado del mar nos protege.
Precario resplandor de los cuerpos saciados. Precario semen. Dejamos lentamente que venga el sueño a través del silencio.
Ningún recuerdo nos va a separar antes de la mañana.


("la nube habitada",versión fernando menéndez)

viernes, 30 de marzo de 2018

Frank O'Hara (1926/1966 )

Animales


Ya olvidaste cómo éramos entonces
cuando todavía éramos de primera
y el día engordaba con una manzana en la boca

preocuparse por el Tiempo no sirve de nada
pero teníamos algunos trucos bajo la manga
y tomábamos las curvas cerradas

el campo entero parecía nuestra cena
no necesitábamos velocímetros
sabíamos hacer cocteles solo de hielo y agua

No querría ser más rápido
ni más ingenuo que hoy si estuvieras conmigo Oh tú
fuiste el mejor de todos mis días.


("otra iglesia es imposible", trad. eleonora gonzález capria)

jueves, 29 de marzo de 2018

Odette Alonso (1964 )

Días de Géminis


Veneno

El veneno ha sido inoculado
un par de gotas fueron suficientes.
Puedes tratar de huir
correr el resto de la noche
el resto de la vida
y no te habrás movido de ese sitio.
Mi lengua seguirá susurrando
las palabras que no quieres hhír
y no habrá salvación ni desmemoria.
Es demasiado tarde.



Impúdicas


El umbral
y una escalera.
Descender.
Tomar de entre tus manos
la ola que nos cubre
esas aguas donde vernos
como espejo
desdibujados los ojos
cubista la sonrisa
impúdicas.


("segundo premio nacional de narrativa y poesía lgbttti," ed. izc, zacatecas, 2018)

miércoles, 28 de marzo de 2018

Eloy Sánchez Rosillo (1948 )

La luz



  No se puede prever. Sucede siempre
cuando menos lo esperas. Puede pasar que vayas
por la calle, deprisa, porque se te hace tarde
para echar una carta en correos, o que
te encuentres en tu casa por la noche, leyendo
un libro que no acaba de convencerte; puede
acontecer también que sea verano
y que te hayas sentado en la terraza
de una cafetería, o que sea invierno y llueva
y te duelan los huesos; que estés triste o cansado,
que tengas treinta años o que tengas sesenta.
Resulta imprevisible. Nunca sabes
cuándo ni cómo ocurrirá.
                                                     Transcurre
tu vida igual que ayer, común y cotidiana.
"Un día más", te dices. Y de pronto,
se desata una luz poderosísima
en tu interior, y dejas de ser el hombre que eras
hace sólo un momento. El mundo, ahora,
es para ti distinto. Se dilata
mágicamente el tiempo, como en aquellos días
tan largos de la infancia, y respiras al margen
de su oscuro fluir y de su daño.
Praderas del presente, por las que vagas libre
de cuidados y culpas. Una acuidad insólita
te habita el ser: todo está claro, todo
ocupa su lugar, todo coincide, y tú,
sin lucha, lo comprendes.
                                                      Tal vez dura
un instante el milagro; después las cosas vuelven
a ser como eran antes de que esa luz te diera
tanta verdad, tanta misericordia.
Mas te sientes conforme, limpio, feliz, salvado,
lleno de gratitud. Y cantas, cantas.


("a media voz")

martes, 27 de marzo de 2018

Laura Wittner (1967 )

Cambios de luz



Las nubes deciden lo que nos hace esta penumbra, parece
que toda una familia de nubes migra
en una sola noche y por eso se apuran
una tras otra en esa línea de vapor mutante
que por fortuna atraviesa la luna
y es el apuro lo que las hace ir cayéndose, desprenderse
de cualquier forma en un instante, metiéndonos ideas
en la cabeza a vos y a mí que musitamos la palabra
de lo que vemos y en la segunda sílaba callamos
porque no es eso, está siendo otra cosa y así
no hay diccionario que resista.



Por qué no tiene que llover los domingos por la noche



Truena y mis hijos están en su otra casa.
Primero un trueno lejos,
después uno más cerca,
un trueno finalmente atronador
que retumba en cada cuarto vacío
y en este único cuarto iluminado
donde trabajo a medianoche.
Truena y no tengo a quién calmar
lo que por un segundo se parece
a no tener quien me calme. Pero no.
Una madre se recompone pronto
                  aunque los hijos estén en su otra casa.


("otra iglesia es imposible" y "no me quites paz")

lunes, 26 de marzo de 2018

George Bacovia (1881/1957 )

En el parque


Hoy, el parque devastado, enfermo
y roído por el cáncer social y la corrupción,
se ha manchado de rojo rápido.
Ambulancias de hospital pasan en sucesión.

Ella solía reír.
Alas de alegría revoloteaban a su alrededor.
Esencia, polen e histeria.
Luego vino al parque.

Hoy en las estatuas blancas femeninas
gotas de sangre van escurriendo. El parque vacío.
El mármol de formas delicadas
de la escena de violación fue testigo...


(revista "la palabra y el hombre", no.43, uv-xalapa, ver., 2018; traducción aleqs garrigóz)

domingo, 25 de marzo de 2018

Uriel Martínez (1950 )

Recuerdas...


¿Recuerdas la camisa que compré
para el recital de una tarde helada
del pasado enero? Pues esa
prenda la he lavado de tu ausencia,
le he tallado el color, los puños,
el cuello y la he sumergido
con dedos ardientes en la cubeta
esta mañana de sol.

¿recuerdas ese martes que salí
gustoso de la sección de caballeros?
Yo recuerdo haber salido
con la certeza de tu ausencia
en esa lectura; recuerdo
el color de la prenda,
el olor a nuevo del algodón,
el olor a ti que no tendría,
a tu abrazo no correspondido,
a las deudas por saldar en esta vida.

La he lavado, la he tendido a la sombra,
en el rincón más oscuro y húmedo
de este marzo de sol.


[Inédito]