miércoles, 30 de septiembre de 2015

Joaquín Giannuzzi (1924/2004 )


Basuras al amanecer


Esta madrugada, en la calle
dominado por una especie
de curiosidad sociológica
hurgué con un palo en el mundo surrealista
de algunos tachos de basura.
Comprobé que las cosas no mueren sino que son asesinadas.
Vi ultrajados papeles, cáscaras de fruta, vidrios
de color inédito, extraños y atormentados metales,
trapos, huesos, polvo, sustancias inexplicables
que rechazó la vida. Me llamó la atención
el torso de una muñeca con una mancha oscura,
una especie de muerte en un campo rosado.
Parece que la cultura consiste
en martirizar a fondo la materia y empujarla
a lo largo de un intestino implacable.
Hasta consuela pensar que ni el mismo excremento
puede ser obligado a abandonar el planeta.


("emma gunst")

martes, 29 de septiembre de 2015

Eugénio de Andrade (1923/2005 )

Armonio


Como ladrón o mujer
pública: vienes de noche.
Traes tu armonio,
la masculina
música robada a las fuentes.
No te esperaba; sólo una vez
te esperé temblando de amor;
yo era tan pequeño
que ni me viste.
Ni una palabra osas decir;
sólo los ojos suplican que te aparte
de la muerte, que devuelva al sol
el modesto desorden de tus días.
Que escuche al menos la pobre
y ronca y desamparada
música de tu pequeño armonio.


("cara lusitania, poetas portugueses contemporáneos, ed. aldvs, méxico, 2010, trad. francisco. cervantes)

lunes, 28 de septiembre de 2015

Fernando del Paso (1935 )

LXXX


Reflejos que de estrellas son la cuna,
olas que son columpios de la luna,

en tus  aguas, espejo y tembladero,
el cielo se cayó de cuerpo entero.


("premio fil de literatura 2007")

domingo, 27 de septiembre de 2015

Uriel Martínez (1950 )

La tabla


He agotado mi reserva
de cápsulas contra el dolor
provocado involuntaria-
mente.

Con la caja que las contiene
aparto la receta, la frecuencia
y la cantidad prescrita cuidadosa-
mente.

Pronto se habrá terminado
el día, la impaciencia,
la imposibilidad de leer la tabla
del contenido de c/u.

Pero no importa, confío ciega-
mente en los laboratorios
que patentaron propiedades
y sus efectos.

Basta con mi fe y mi
voluntad de alivio,
de reposo, de vida, de
ser de nuevo río.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Antonio Rigo (1957 )

Poema


¿quién soy
cuando me veo
de lejos
quieto, frágil
invencible
respirando
el geranio?


("apología de la luz")

viernes, 25 de septiembre de 2015

Héctor Viel Temperley (1933/1987 )

El nadador




Soy el nadador, Señor, soy el hombre que nada.
Soy el hombre que quiere ser aguada
para beber tus lluvias
con la piel de su pecho.
Soy el nadador, Señor, bota sin pierna bajo el cielo
para tus lluvias mansas,
para tus fuertes lluvias,
para todas tus aguas.
Las aguas como lonjas de una piel infinita,
las aguas libres y la de los lagos,
que no son más que cielos arrastrados
por tus caídos ángeles.

Soy el nadador, Señor, soy el hombre que nada.
Tuyo es mi cuerpo, que hasta en las más bajas
aguas de los arroyos
se sostiene vibrante,
como en medio del aire.
Mi cuerpo que se hunde
en transparentes ríos
y va soltando en ellos
su aliento, lentamente,
dándoselo a aspirar
a la corriente.

Soy el nadador, Señor, soy el hombre que nada
hasta las lluvias
de su infancia,
que a las tardes crecían
entre sus piernas salpicadas
como alto y limpio pajonal que aislaba
las casonas
y desde sus paredes
celestes se ensanchaba.

Soy el nadador, Señor, el hombre que nada
por la memoria de las aguas
hasta donde su pecho
recuerda las pisadas,
como marcas de luz, de tus sandalias.

Y recuerda los días cuando el cielo
rodaba hasta los ríos como un viento
y hacía el agua tan azul que el hombre
entraba en ella y respiraba.
Soy el hombre que nada hasta los cielos
con sus largas miradas.

Soy el nadador, Señor, sólo el hombre que nada.
Gracias doy a tus aguas porque en ellas
mis brazos todavía

hacen ruido de alas.


("la biblioteca de marcelo leites")

jueves, 24 de septiembre de 2015

Cynthia Langier (1971 )

Ella  dijo



Ella dijo que iba a buscar en mi escote la palabra inicial con la que yo escribiría el próximo poema. Y eso hizo. Besó mi escote con ganas y me puso la palabra en la boca. Después decime cual es, dijo y se fue a preparar las tostadas de un lunes feriado. Las tostadas de lunes feriado tienen sabor a hijos en piyama pateando la pelota o mirando dibujitos en la tele. El mate está en la cama porque los feriados suceden en la cama. En la cama se come se duerme se hace siesta se escribe se ovilla la gata los chicos dejan sus huellas y olor a pata. Ahora ella vino con otra bandeja con tostadas puestas como casitas -como cuando de chica hacía casitas con las cartas tratando inútilmente que no cayeran. Las pone así para que el vapor no las humedezca porque sabe que a mi me gusta que las tostadas crujan. Trajo mermelada con pedacitos de naranja y frutilla, y volvió a la cocina a preparar café. Huele rico desde la pieza. Toda la casa huele a café y al perfume de su pelo que va y viene llevando y trayendo una alegría que yo dejé olvidada en la mesa de mis abuelos. Llega el café humeante. Ahora lo llama a Pedro y le sirve algo rico que preparó en el horno. Ella nos mima a todos. A mis hijos y a mí. Sube la persiana. Esta es la luz del día que más me gusta. Se mezcla el naranja con el ocre de los edificios que se pintan en la ventana. Se filtra la brisa y el jazmín del país. Ella besa a la gata. Le da queso untable con el dedo. Las dos queremos chupar su dedo pero lo hace la gata y yo escribo. La gata se relame. Entran los chicos. La gata sale corriendo; yo no puedo. En cambio, cierro los ojos y vuelvo al beso en mi escote, cada vez.


("emma gunst")