sábado, 13 de junio de 2020
Carson McCullers (1917/1967 )
Ayer hubo una tormenta de nieve
Ayer hubo una tormenta de nieve. Tenía cita con el dentista en Sparkill, y estuve fuera mucho rato. En las calles, cuando pasó la tormenta, reinaba una suerte de cordialidad a lo Brueghel. Las mejillas de los niños con sus trajes de nieve eran de un vivo color carmesí. Los obreros se afanaban despejando los caminos y, en algunas esquinas, había fueguecitos en cubos de la basura. Esta mañana he vuelto a salir, muy temprano, en cuanto han abierto las tiendas, a buscar cigarrillos. La tormenta ya ha cesado y el cielo es de un delicado azul plateado. En invierno, estos cielos del norte son, en cierto modo, más hermosos que los cielos del sur.
("iluminación y fulgor nocturno, autobiografía inacabada", seix barral, trad. ana ma. moix y ana becciu, méxico, 2017)
jueves, 11 de junio de 2020
Diane di Prima (1934 )
Loba
Ella está sobre
un tapete de paja
en el cuarto tibio
pensando en el amor
toda la tarde
sólo tiene recuerdos
y no piensa en nada.
No hay viento.
Gritan los niños
en la calle.
Con sueño en sus ojos
se tiende
ligeramente absurda,
sueña despierta
junto a su diadema,
en sus labios hay
una tonta sonrisa,
y está con las piernas
bien arqueadas.
("la jornada semanal", no. 15, nueva época, 24.ix. 1989; trad. j. vicente anaya)
Ella está sobre
un tapete de paja
en el cuarto tibio
pensando en el amor
toda la tarde
sólo tiene recuerdos
y no piensa en nada.
No hay viento.
Gritan los niños
en la calle.
Con sueño en sus ojos
se tiende
ligeramente absurda,
sueña despierta
junto a su diadema,
en sus labios hay
una tonta sonrisa,
y está con las piernas
bien arqueadas.
("la jornada semanal", no. 15, nueva época, 24.ix. 1989; trad. j. vicente anaya)
martes, 9 de junio de 2020
José Watanabe (1945/2007)
sugiyama sanpu
Basho
El estanque antiguo,
ninguna rana.
El poeta escribe con su bastón en la superficie.
Hace cuatro siglos que tiembla el agua.
("el desierto nunca se acaba", ed. textofilia, col. lumía, méxico, 2013)`
domingo, 7 de junio de 2020
Uriel Martínez (1950 )
Fase 3 (parte 8 )
Tardes eternas en que las nubes parecen detenidas
por un mago medieval que no halla la puerta ni
la fórmula alquímica de metales.
Tardes enhechizadas por el fuego de fraguas
donde se moldea el hierro de un hombre
no nato, un mesías que anunciará el fin
de la espera.
Tardes premonitoras de una noche ebria, insomne,
lagañosa; tardes de un Tafil cuyo encanto y poderes
anestesiantes no terminan de irse nunca; tardes
de encierro, de cuarentenas, de ayuno, de salidas
una y otra vez no halladas.
Tardes, en fin, en que Delgadina va de su recámara
al retrete, al balcón, a la cocina, a la ventana cada
día más estrecha; otra vez a la cama, al cuarto
de lavado y planchado, al calefactor olvidado
el último diciembre.
Tardes de sol alto, altisonantes, ciegas,
quietas, muertas, ideales para irnos como llegamos,
sin un porqué.
LA VOZ DEL PUEBLO:
1. Hoy la plana mayor de la burocracia le rindió homenaje
póstumo a un exalcalde de Jerez, la opinión de los ciudadanos se escuchó fuerte
y quedito. Se oyeron puntos de vista diversos: ayer se le rindió homenaje
-también póstumo- a un sacerdote de Guadalupe. No permitieron la grabación del
acto luctuoso y se obligó a periodistas a borrar la grabación en video. Ahí
tampoco se mantuvo la "sana distancia" recomendada ante el Covid19 en
su apogeo o "pico pandémico" en México.
2.
DIce un ciudadano: "La neta soy de jerez y hace 15 días
falleció mi abuelo por muerte natural ya de mayor y no nos dejaron despedir
como se deve y en su velorio nomas nos dejaron entrar 10 personas y al pantion
15 y con su sana distancia ni misa le quisieron dar (ni) su vendicion quiso el
padre y mira esto como si nada poco MADRE LA NETA."
3.
No es para menos: sólo hay un momento en que el deudo espera
la bendición sobre sus muertos, en espera de que el fallecido tenga un buen
camino.Pero hasta la Iglesia le dio la espalda al creyente.
4.
Dice otra voz anónima: Si el Gobierno no respeta la orden
"Quédate en casa", entonces los participantes de año con año en la
Morisma de Bracho, ¿ya pueden salir a ensayar? Otra voz les recuerda a los
asistentes al homenaje póstumo al exalcalde de Jerez, Juárez García, que
camas para intubados sólo quedan en Coppel y Elektra.
5.
Muchas otra voces se articulan para burlarse del fracaso de
una campaña orquestada para mantenernos con miedo. Lo dicho: son chingaderas.
6.
El que suscribe en pleno uso de sus facultades mentales confiesa que durante la Cuarentena por Covi19 salió a la tiendita de la esquina, al tianguis semanal, a la panadería, a la farmacia, a dar el rol, que se asomó a la ventana, al balcón, a la puerta que da a la calle, que paseó virtualmente por museos en cuarentena, que escuchó lecturas de autores en redes, que hizo amistades nuevas, que bloqueó a otras, que borró comentarios tontos y marcó a los autores como basura (spam), que perdió los estribos, la razón, el buen juicio, la paciencia, que se acostumbró a las siestas de 90 minutos, que vivió madrugadas esperando el agua hervida para café; que se masturbó; que no leyó ni escribió lo suficiente; que lloró por los amigos perdidos por el Coronavirus; que maldijo su suerte. Etc. Por todo esto exoneró a las autoridades sanitarias de un (im)probable contagiado del dichoso virus.
Dogville, junio 2020
(Inédito)
jueves, 4 de junio de 2020
Eliseo Diego (1920/1994 )
Testamento
Habiendo llegado al tiempo en que
la penumbra ya no me consuela más
y me apocan los presagios pequeños;
habiendo llegado a este tiempo;
y como las heces del café
abren de pronto ahora para mí
sus redondas bocas amargas;
habiendo llegado a este tiempo;
y perdida ya toda esperanza de
algún merecido ascenso, de
ver el manar sereno de la sombra;
y no poseyendo más que este tiempo;
no poseyendo más, en fin,
que mi memoria de las noches y
su vibrante delicadeza enorme;
no poseyendo más
entre cielo y tierra que
mi memoria, que este tiempo;
decido hacer mi testamento.
Es este:
les dejo
el tiempo, todo el tiempo.
("altazor")
Habiendo llegado al tiempo en que
la penumbra ya no me consuela más
y me apocan los presagios pequeños;
habiendo llegado a este tiempo;
y como las heces del café
abren de pronto ahora para mí
sus redondas bocas amargas;
habiendo llegado a este tiempo;
y perdida ya toda esperanza de
algún merecido ascenso, de
ver el manar sereno de la sombra;
y no poseyendo más que este tiempo;
no poseyendo más, en fin,
que mi memoria de las noches y
su vibrante delicadeza enorme;
no poseyendo más
entre cielo y tierra que
mi memoria, que este tiempo;
decido hacer mi testamento.
Es este:
les dejo
el tiempo, todo el tiempo.
("altazor")
miércoles, 3 de junio de 2020
Alberto Szpunberg (1940 )
Rabí Iójanan, el zapatero, da en el clavo
Seamos sensatos:
ya no se trata de sellar el agujero de la suela
sino de enmendar la huella
que va dejando sobre la nieve un hombre descalzo.
XIX
De todos modos, creer para crecer y crear:
ya distinguimos los chingolos de los gorriones
y sabemos que el pasaje Bollini sólo dura dos cuadras,
pero, aún así, nos acompaña.
Truena sordamente, como si desde arriba nos hablaran,
y aunque es confuso entender lo que nos dicen
-siempre es confuso lo que los de arriba nos dicen-,
¿alcanzaremos a ver tanta belleza desde alguna ventana?
¿hay una puerta para entrar al mundo?
¿un balbuceo?
¿una palabra?
No sé:
perdí el papel donde tenía la dirección exacta.
("otra iglesia es imposible")
Seamos sensatos:
ya no se trata de sellar el agujero de la suela
sino de enmendar la huella
que va dejando sobre la nieve un hombre descalzo.
XIX
De todos modos, creer para crecer y crear:
ya distinguimos los chingolos de los gorriones
y sabemos que el pasaje Bollini sólo dura dos cuadras,
pero, aún así, nos acompaña.
Truena sordamente, como si desde arriba nos hablaran,
y aunque es confuso entender lo que nos dicen
-siempre es confuso lo que los de arriba nos dicen-,
¿alcanzaremos a ver tanta belleza desde alguna ventana?
¿hay una puerta para entrar al mundo?
¿un balbuceo?
¿una palabra?
No sé:
perdí el papel donde tenía la dirección exacta.
("otra iglesia es imposible")
martes, 2 de junio de 2020
Carmen Berenguer (1946 )
Ruinas
Páramos y ruinas
en el sahumerio
en el escapulario
en el sagrado corazón de Jesús
a la entrada de la casa
en el póster de psicosis
en el cuarto
en la música de Béla Bartok
en el afiche del cojo Díaz
en la postal del indio
en el rostro sudaca
en estos ojos chinescos
debajo de todo eso
en las puntas,
como si nada
en los santitos
en el ulpo
en todo eso
cuando te acuestas
cuando te levantas
cuando miras de reojo
cuando fijas la vista
cuando te acercas
cuando hablas
cuando callas
cuando brincas
cuando te das vueltas
en la mañana
una hora después
cuando te agachas
cuando sudas
cuando aguantas
cuando aúllas
cuando todo eso.
("cineyliteratura")
Páramos y ruinas
en el sahumerio
en el escapulario
en el sagrado corazón de Jesús
a la entrada de la casa
en el póster de psicosis
en el cuarto
en la música de Béla Bartok
en el afiche del cojo Díaz
en la postal del indio
en el rostro sudaca
en estos ojos chinescos
debajo de todo eso
en las puntas,
como si nada
en los santitos
en el ulpo
en todo eso
cuando te acuestas
cuando te levantas
cuando miras de reojo
cuando fijas la vista
cuando te acercas
cuando hablas
cuando callas
cuando brincas
cuando te das vueltas
en la mañana
una hora después
cuando te agachas
cuando sudas
cuando aguantas
cuando aúllas
cuando todo eso.
("cineyliteratura")
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