jueves, 14 de julio de 2016

Derek Walcott (1930 )

Limones de domingo


Desolados limones, contengan
bien, en su cuenco de barro,
la luz en su amarga pulpa,

que un resplandor amarillo
sea toda su armadura
este domingo desnudo;

que su luz indoblegable
rebote contra escudos de manzanas,
tan reales que se antojan de cera,

y compartan su agrio silencio
con la evocación que esta mujer
hace de los domingos de otro fruto,

hasta que formen, concentración mediante,
falanges con yelmo
preparadas para lo que venga,

hexagonales ciudades donde murieron abejas
en aras nada más de la dulzura,
que sus lámparas sean las últimas

en encenderse sobre esta barnizada mesa
el presente domingo, que demanda
algo más que la fe de los cirios,

algo más que conquistadores con yelmo
muriendo como abejas, que multiplican
los recuerdos en la rubia cabeza de ella;

mientras la tarde se vuelve borroso
añil, que sus lámparas
retengan, en este cuenco de barro

anocheciendo, vida aún, pero una vida
más allá de las lágrimas o las alegrías
del sereno, la alegre, neónica humedad

del crepúsculo que desdibuja
la figura de esta mujer recostada,
un limón, una lámpara si fuego.


("pleno verano, poesía selecta", ed. vaso roto, barcelona, 2012, trad. josé luis rivas)

miércoles, 13 de julio de 2016

Paula Abramo (1980 )

Faca

                                O dicionário é o universo. Baba-se (sic) de
                                esclarecimentos, mas atordoa, à primeira
                                vista, como a agitação das grandes cidades
                                desconhecidas.
                                                    Raul Pompeia


No quedaba claro
si se gababan o se
babeaban o se grababan, pero,
en todo caso,

aturdían.

Así,
a primera vista,
los tortuosos callejones de Léxico
City.

Yo
primero,
habité una casa llamada faca.

La palabra faca babeaba
por los extremos:
la lengua recién estrenada
asomaba por el tajo nuevo,
lamiendo
las comisuras de grasa tierna
y leche
y brincos en la cama. Era una casa
de plata, con filos que grababan, gateaban
babeaban
en un cuarto, a las siete
de la tarde, en la colonia
San Miguel Chapultepec.

Era una faca. No era un cuchillo corvo, era
una faca, no
un machete, era
una faca de desayuno, punta roma, faca
de untar miel en el pan,
pero cortaba,
la primera
palabra
que dije en otra lengua.
Era un filo serrado, la palabra
tenía
dientes diminutos,
de leche,
cortaba
como un arado marcando los confines
de una tierra:

del muro hacia adentro es faca (pero
por educación, no se esgrime
una faca
en presencia de los otros), del muro
hacia afuera están las calles están
sus petimetres y sus dandies y sus cholos,
están
las verdaderas facas, los
cuchillos de este mundo, la faca
se queda en casa.
Es
la casa: el libro en el estante, el cuento
por la noche, cortado
por la faca, por un muro
de silencio:
la faca untando el pan
de cada día.


("revista lecturas")

martes, 12 de julio de 2016

Rubén Bonifaz Nuño (1923/2013 )

Del templo de su cuerpo


C

A su imagen y semejanza
formándote; lamido, amado
por cinceles de dolor, tu cuerpo
vive declarando cómo eres:

Poderosa y benigna, blanda
como amapolas, consistente
como heroicas corazas, casta
copa del placer; fuente sin tregua
de inundaciones cadenciosas.

Con sensuales hábitos, descubre
tu fuerza cabal de nadadora
a contracorriente,; tu paciencia
en sufrir para alcanzar; condensa
tu plenitud en la victoria.

Traductor y origen, sin traiciones;
intérprete y causa; sacerdote
y dios de tu culto, te revela
al revelarse en tus altares.

Irradiándote de lo más íntimo
de sí; cumplidora de sus vías,
te muestra en formas comprensibles.

Porque te hace, te conoce;
lo conozco yo porque me hiciste.


("del templo de su cuerpo", fce, méxico, 1992)

lunes, 11 de julio de 2016

Uriel Martínez (1950 )


Esa mañana...

Esa mañana ventosa, antes de las ocho, te vi por el balcón, llevabas un saco gris y una corbata roja que no te acomodaba, imaginé que ibas al árbol de los ahorcados; cojeabas un poco como todos los que llevan en el portafolios una solicitud de trabajo.


(muro fb del autor)

domingo, 10 de julio de 2016

Ángel González (1925/2008 )

Adiós. Hasta otra vez o nunca.
Quién sabe qué será,
y en qué lugar de niebla.
Si habremos de tocarnos para reconocernos.
Si sabremos besamos por falta de tristeza.
Todo lo llevas con tu cuerpo.
Todo lo llevas.
Me dejas naufragando en esta nada
inmensa.
Cómo desaparece el monte
—me dejas...—,
se hunde el río
—...en esta...—,
se desintegra la ciudad.
Despiertas.


(poesi.as)

sábado, 9 de julio de 2016

Carlos Marzal (1961 )

Las cosas han cambiado


Las cosas han cambiado,
y todo sigue igual que ha estado siempre.
                   Sabías que una vida no era lugar bastante,
para lo que una vida debía merecer,
y hoy sigue sin bastarnos.
                   Antes no había
lugar al que llegar, no había sombra, puerto,
un más allá del viaje donde decir ya basta,
hemos dado por fin con el final del túnel,
y hoy el túnel, el puerto, la sombra y el final
están igual de lejos. Suma y sigue.
                   En el amor no había
nada distinto al resto de las cosas,
pero sí era distinto
ese juego violento al que apostar la vida,
y que a veces movía las estrellas,
la luz de la conciencia, y al que hoy sigues jugando,
y en él te va la vida.
                   Las palabras no ofrecen
la nave que abre el mundo, ni hoy ni entonces,
pero algunas palabras, al trazar una historia,
con su amarga belleza, que no nos abre el mundo,
nos lo hacen habitable.
                   De unos tiempos sin gloria
a otros sin gloria. Tal como sucedía
ayer, quien se equivoca no ha de volver atrás.
Sólo el orgullo nos mantiene en pie,
y el miedo a empeorar en adelante.
                   Las cosas han cambiado.
Y ni más sabio,
              ni deseos más puros,
                                        ni más fuerte.
Todo es igual. Han cambiado las cosas.
Nada de lo que diga importa demasiado,

y todo sigue en el lugar de entonces.


("salvo el crepúsculo.blogspot")

viernes, 8 de julio de 2016

Arnaldo Calveyra (1929/2015 )

Poema


Palabras a no dudarlo, palabras, no otra cosa. Palabras en lugares, las mismas en diferentes textos, palabras vueltas del revés desde la primera letra. A punto de poema. Halladas en ocasiones, en lindes de un olvido, en manos aún torpes de aprendices de sol y de sombra, ¿poesía qué, cuándo, poesía cómo?
Acentos tales. Palabras que quieren decirnos algo oculto desde siempre por las parcas de los sueños, escondido entre los pliegues.


("salvo el crepúsculo.blogspot")