Siempre me piden poemas inéditos
Siempre me piden poemas inéditos.
Nadie lee poesía
pero me piden poemas inéditos.
Para la revista, el periódico, el performance,
el encuentro, el homenaje, la velada:
un poema, por favor, pero inédito.
Como si supieran de memoria lo que he escrito.
Como si estuvieran colmados de mi poesía
y ahora necesitaran algo inédito.
La poesía siempre es inédita, dijo el poeta en un poema,
pero ellos lo ignoran porque no leen poesía,
sólo piden poemas inéditos.
("el hombre aproximativo")
lunes, 7 de diciembre de 2015
domingo, 6 de diciembre de 2015
Germán Carrasco (1971 )
Con tus propios ojos
Una pareja se emborracha en el cementerio.
Cubren con un abrigo el mármol de una tumba
sobre la que hacen el amor a hurtadillas
mientras presienten a los muertos.
Una pareja se ama en el cementerio.
Cubren con un abrigo el nombre de una tumba
sobre la que se emborrachan a hurtadillas
mientras escuchan a los pájaros.
Una pareja se emborracha y se ama en el cementerio,
Por miedo (y para hacer el amor sobre algo tibio)
cubren el nombre y el mármol de una tumba
("el hombre aproximativo.blogspot")
Una pareja se emborracha en el cementerio.
Cubren con un abrigo el mármol de una tumba
sobre la que hacen el amor a hurtadillas
mientras presienten a los muertos.
Una pareja se ama en el cementerio.
Cubren con un abrigo el nombre de una tumba
sobre la que se emborrachan a hurtadillas
mientras escuchan a los pájaros.
Una pareja se emborracha y se ama en el cementerio,
Por miedo (y para hacer el amor sobre algo tibio)
cubren el nombre y el mármol de una tumba
("el hombre aproximativo.blogspot")
sábado, 5 de diciembre de 2015
Joseph Brodsky (1940/1996 )
Artículo para la Enciclopedia
Miserable y magnífico país.
Colinda al este y al oeste con las playas
de dos océanos. En medio las montañas,
densos bosques, llanuras de caliza, altiplanicies
y chozas campesinas. Al sur las selvas
y las ruinas de imponentes pirámides.
Hacia el norte se extienden plantíos y cowboys
que se esconden con muy poca fortuna en los EE UU
y permiten dilatarnos un poco en el comercio.
Aquí se exporta mucha marihuana, metales no ferrosos
y un café regular,
puros que llevan con orgullo el nombre de Corona
y baratijas que hacen artesanos locales.
(Nubes, debo añadir). Se importa
lo de siempre, y, por supuesto, rifles.
Si se tienen bastantes
es un poco más fácil construir el Estado.
Aunque la historia del país es triste,
no se puede decir que sea exclusiva. Se insiste
en que el peor desastre fueron los españoles
y el exterminio despiadado de la antigua
civilización azteca –es la versión
llana y local del trauma de la Horda Dorada.
Con una diferencia: los españoles
sí les quitaron su montón de oro.
Es República hoy día. Una bandera
tricolor ondea en el palacio
presidencial. La Constitución es excelente.
El texto, con las marcas de muchos dictadores,
yace como un tesoro dentro
de la Biblioteca Nacional, a salvo tras un vidrio verde
a prueba de balas –el mismo, es de notar
que adaptaron al Rolls Royce del Presidente.
Ese cristal es lo que nos permite
una ojeada al futuro. Para entonces la gente
aumentará sin duda. Los peones
se afanarán rítmicamente con la azada
bajo un quemante sol. Algún hombre de lentes
hojeará con tristeza a Marx en un café.
Y en la piedra una pequeña lagartija
alzando la cabeza contemplará pasiva
allá en lo azul
el vuelo de una nave espacial.
("el hombre aproximativo", sin cr. al traductor)
Miserable y magnífico país.
Colinda al este y al oeste con las playas
de dos océanos. En medio las montañas,
densos bosques, llanuras de caliza, altiplanicies
y chozas campesinas. Al sur las selvas
y las ruinas de imponentes pirámides.
Hacia el norte se extienden plantíos y cowboys
que se esconden con muy poca fortuna en los EE UU
y permiten dilatarnos un poco en el comercio.
Aquí se exporta mucha marihuana, metales no ferrosos
y un café regular,
puros que llevan con orgullo el nombre de Corona
y baratijas que hacen artesanos locales.
(Nubes, debo añadir). Se importa
lo de siempre, y, por supuesto, rifles.
Si se tienen bastantes
es un poco más fácil construir el Estado.
Aunque la historia del país es triste,
no se puede decir que sea exclusiva. Se insiste
en que el peor desastre fueron los españoles
y el exterminio despiadado de la antigua
civilización azteca –es la versión
llana y local del trauma de la Horda Dorada.
Con una diferencia: los españoles
sí les quitaron su montón de oro.
Es República hoy día. Una bandera
tricolor ondea en el palacio
presidencial. La Constitución es excelente.
El texto, con las marcas de muchos dictadores,
yace como un tesoro dentro
de la Biblioteca Nacional, a salvo tras un vidrio verde
a prueba de balas –el mismo, es de notar
que adaptaron al Rolls Royce del Presidente.
Ese cristal es lo que nos permite
una ojeada al futuro. Para entonces la gente
aumentará sin duda. Los peones
se afanarán rítmicamente con la azada
bajo un quemante sol. Algún hombre de lentes
hojeará con tristeza a Marx en un café.
Y en la piedra una pequeña lagartija
alzando la cabeza contemplará pasiva
allá en lo azul
el vuelo de una nave espacial.
("el hombre aproximativo", sin cr. al traductor)
viernes, 4 de diciembre de 2015
Marguerite Duras (1914/1996 )
Cirrosis
He vivido sola con el alcohol durante veranos enteros, en Neauphle. La gente venía los fines de semana. Durante la semana estaba sola en la gran casa, y allí el alcohol adquirió todo su sentido. El alcohol hace resonar la soledad y termina por hacer que se lo prefiera antes que cualquier otra cosa. Beber no es obligatoriamente querer morir, no. Pero uno no puede beber sin pensar que se mata. Vivir con el alcohol es vivir con la muerte al alcance de la mano. Lo que impide que uno se mate cuando está loco de la embriaguez alcohólica, es la idea de que, una vez muerto, no beberá más. Empecé a beber en las fiestas, en las reuniones políticas, primero vino y luego whisky. Y luego, a los cuarenta y un años, encontré a alguien que le gustaba de verdad el alcohol y que bebía cada día, pero razonablemente. Lo superé en seguida.Esto duró diez años. Hasta la cirrosis y los vómitos de sangre.
("el hombre aproximativo.blogspot", trad. miguel parra)
He vivido sola con el alcohol durante veranos enteros, en Neauphle. La gente venía los fines de semana. Durante la semana estaba sola en la gran casa, y allí el alcohol adquirió todo su sentido. El alcohol hace resonar la soledad y termina por hacer que se lo prefiera antes que cualquier otra cosa. Beber no es obligatoriamente querer morir, no. Pero uno no puede beber sin pensar que se mata. Vivir con el alcohol es vivir con la muerte al alcance de la mano. Lo que impide que uno se mate cuando está loco de la embriaguez alcohólica, es la idea de que, una vez muerto, no beberá más. Empecé a beber en las fiestas, en las reuniones políticas, primero vino y luego whisky. Y luego, a los cuarenta y un años, encontré a alguien que le gustaba de verdad el alcohol y que bebía cada día, pero razonablemente. Lo superé en seguida.Esto duró diez años. Hasta la cirrosis y los vómitos de sangre.
("el hombre aproximativo.blogspot", trad. miguel parra)
jueves, 3 de diciembre de 2015
Raúl Gómez Jattin (1945/1997 )
El dios que adora
Son un dios en mi pueblo y mi valle
No porque me adoren Sino porque yo lo hago
Porque me inclino ante quien me regala
unas granadillas o una sonrisa de su heredad
O porque voy donde sus habitantes recios
a mendigar una moneda o una camisa y me la dan
Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán
y lo nombro en mis versos Porque soy solo
Porque dormí siete meses en una mecedora
y cinco en las aceras de una ciudad
Porque a la riqueza miro de perfil
mas no con odio Porque amo a quien ama
Porque sé cultivar naranjos y vegetales
aún en la canícula Porque tengo un compadre
a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio
Porque no soy bueno de una manera conocida
Porque amo los pájaros y la lluvia y su intemperie
que me lava el alma Porque nací en mayo
Porque mi madre me abandonó cuando
precisamente
más la necesitaba Porque cuando estoy enfermo
voy al hospital de caridad Porque sobre todo
respeto solo al que lo hace conmigo Al que trabaja
cada día un pan amargo y solitario y disputado
como estos versos míos que le robo a la muerte.
("el hombre aproximativo")
Son un dios en mi pueblo y mi valle
No porque me adoren Sino porque yo lo hago
Porque me inclino ante quien me regala
unas granadillas o una sonrisa de su heredad
O porque voy donde sus habitantes recios
a mendigar una moneda o una camisa y me la dan
Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán
y lo nombro en mis versos Porque soy solo
Porque dormí siete meses en una mecedora
y cinco en las aceras de una ciudad
Porque a la riqueza miro de perfil
mas no con odio Porque amo a quien ama
Porque sé cultivar naranjos y vegetales
aún en la canícula Porque tengo un compadre
a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio
Porque no soy bueno de una manera conocida
Porque amo los pájaros y la lluvia y su intemperie
que me lava el alma Porque nací en mayo
Porque mi madre me abandonó cuando
precisamente
más la necesitaba Porque cuando estoy enfermo
voy al hospital de caridad Porque sobre todo
respeto solo al que lo hace conmigo Al que trabaja
cada día un pan amargo y solitario y disputado
como estos versos míos que le robo a la muerte.
("el hombre aproximativo")
miércoles, 2 de diciembre de 2015
Blanca Varela (1926/2009 )
Elegía
Amo la sombra y su desierto, pues en ella habitas y allí
sonríen tus fríos labios. Tus negras mejillas arden como
las más hermosas lámparas cuando ciego y violento
arrojas tus ojos en llamas sobre el mar.
Allí eres perseguido. Huyes como un río del invierno, a
través de helados bosques. En tu garganta herida por la
luz crece una flor de nieve.
Te veo emerger puro de los palacios en ruinas. Reposa
tu cabeza, tu pecho oscurecido por la humedad nocturna,
el dulce orín que invade tus cabellos, el duro aceite
que mana de tus ojos vacíos.
("ese puerto existe", ed. uv-xalapa, veracruz, 2003, 2a. ed.)
Amo la sombra y su desierto, pues en ella habitas y allí
sonríen tus fríos labios. Tus negras mejillas arden como
las más hermosas lámparas cuando ciego y violento
arrojas tus ojos en llamas sobre el mar.
Allí eres perseguido. Huyes como un río del invierno, a
través de helados bosques. En tu garganta herida por la
luz crece una flor de nieve.
Te veo emerger puro de los palacios en ruinas. Reposa
tu cabeza, tu pecho oscurecido por la humedad nocturna,
el dulce orín que invade tus cabellos, el duro aceite
que mana de tus ojos vacíos.
("ese puerto existe", ed. uv-xalapa, veracruz, 2003, 2a. ed.)
martes, 1 de diciembre de 2015
Anne Sexton (1928/1974 )
Nosotros
Yo estaba envuelta en pieles
negras y blancas y
vos me deshiciste y después
me pusiste sobre una luz dorada
y después me coronaste,
mientras detrás de la puerta
la nieve caía en dardos diagonales.
Mientras diez centímetros de nieve
se apilaban como estrellas
en pequeños fragmentos de calcio,
estábamos en nuestros propios cuerpos
(esta habitación nos enterrará)
y vos estabas en mi cuerpo
(esta habitación vivirá más que nosotros)
y primero froté tus pies
secándolos con una toalla
entonces fui tu esclava
y después me llamaste princesa.
¡Princesa!
Oh, entonces
me levanté en mi piel dorada
y tiré los salmos
y tiré la ropa
y me soltaste el freno
y me soltaste las riendas
y me solté los botones,
los huesos, las confusiones,
las postales de Nueva Inglaterra,
las noches de enero a las diez,
y nos alzamos como trigo,
acre sobre acre de oro,
y cosechamos,
cosechamos.
("emma gunst.blogspot", versión de noelia palma)
Yo estaba envuelta en pieles
negras y blancas y
vos me deshiciste y después
me pusiste sobre una luz dorada
y después me coronaste,
mientras detrás de la puerta
la nieve caía en dardos diagonales.
Mientras diez centímetros de nieve
se apilaban como estrellas
en pequeños fragmentos de calcio,
estábamos en nuestros propios cuerpos
(esta habitación nos enterrará)
y vos estabas en mi cuerpo
(esta habitación vivirá más que nosotros)
y primero froté tus pies
secándolos con una toalla
entonces fui tu esclava
y después me llamaste princesa.
¡Princesa!
Oh, entonces
me levanté en mi piel dorada
y tiré los salmos
y tiré la ropa
y me soltaste el freno
y me soltaste las riendas
y me solté los botones,
los huesos, las confusiones,
las postales de Nueva Inglaterra,
las noches de enero a las diez,
y nos alzamos como trigo,
acre sobre acre de oro,
y cosechamos,
cosechamos.
("emma gunst.blogspot", versión de noelia palma)
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