El poeta madrileño Leopoldo María Panero, exponente de la poesía transgresora, ha fallecido la pasada noche en Las Palmas de Gran Canaria, según ha confirmado a Efe su editorial Huerga y Fierro.
Nacido en Madrid, el 16 de junio de 1948, e hijo del gran poeta astorgano Leopoldo Panero, una de las mejores voces líricas de postguerra, y la escritora y actriz Felicidad Blanc, era hermano del también poeta Juan Luis Panero y de "Michi" Panero.
Fuentes de la editorial han indicado que sobre la medianoche pasada recibieron una llamada de los médicos del Hospital Rey Juan Carlos I de la capital grancanaria, en cuya unidad psiquiátrica Panero era tratado en los últimos años, comunicando su muerte por un fallo multiorgánico. Este hospital tenía encomendada la tutela de Panero al no tener familiares directos.
"Amigo Leopoldo María Panero, siempre has sido un extraordinario poeta, fiel y amigo de tus amigos. Allí donde estés que sepas que te echaremos de menos", indica el comentario que la editorial ha colgado hoy en Facebook, que finaliza con un "Te queremos. Descansa en paz". Escritor desde su más tierna infancia, estudió Filosofía y Letras, que abandonó en segundo curso en protesta contra el "conocimiento formal" y "sin conexión", y desde que cumplió los 19 años ha vivido en varias etapas recluido en hospitales psiquiátricos, entre ellos varios de Madrid y el de Mondragón (Guipúzcoa), donde permaneció 10 años.
Publicó por primera vez, en 1968, el poemario Por el camino de Swant, al que siguieron Así se fundó Carnaby Street (1970), Teoría (1973) y otras muchas de carácter autobiográfico, entre ellas una antología poética en 2003, con la que obtuvo el Premio Estaño de Literatura.
(fuente: "público.es")
jueves, 6 de marzo de 2014
Angélica Freitas (1973 )
Dentadura perfecta
dentadura perfecta, escuchame bien:
no llegarás a ninguna parte.
son los tomates y las cebollas los que nos sustentan,
las arvejas y las zanahorias, dentadura perfecta.
ah, sí, shakespeare es muy bueno,
pero ¿y las remolachas, la achicoria, el berro?
¿el arroz, las coles, los frijoles?
dientes bonitos, el buey que comés
ayer pastaba en el campo. y te quejaste
de la carne demasiado dura.
demasiado dura es la vida, dentadura perfecta.
pero comé, comé todo lo que puedas,
y olvidá este sonsonete,
y agarrá bien los cubiertos.
(fuente: "emma gunst", traducción: Teresa Arijón)
dentadura perfecta, escuchame bien:
no llegarás a ninguna parte.
son los tomates y las cebollas los que nos sustentan,
las arvejas y las zanahorias, dentadura perfecta.
ah, sí, shakespeare es muy bueno,
pero ¿y las remolachas, la achicoria, el berro?
¿el arroz, las coles, los frijoles?
dientes bonitos, el buey que comés
ayer pastaba en el campo. y te quejaste
de la carne demasiado dura.
demasiado dura es la vida, dentadura perfecta.
pero comé, comé todo lo que puedas,
y olvidá este sonsonete,
y agarrá bien los cubiertos.
(fuente: "emma gunst", traducción: Teresa Arijón)
miércoles, 5 de marzo de 2014
Emma de Cartosio (1928 )
Destino de poeta
Alguien tiene que mantener la soledad ardiente
Alguien tiene que mantener la soledad ardiente
que nos quema por dentro, que nos arroja al vacío;
alguien tiene que aventurarse a la angustia y la dicha
de ser el que soporta y celebra el destino exigente
de las galaxias en formación, de una célula creciendo.
Alguien debe afrontar pasado presente y futuro
con la fortaleza de un párpado abierto y devorante
que nunca interrumpe su candoroso y sabio desvelo.
Alguien debe sonreír a la tristeza y darle la mano
para hacer la ronda igual a aquella del patio de escuela
cuando sonaba la campana y nadie se negaba al juego.
Alguien tiene que habitar la casa de provincia que demolieron
o el conventillo en que crecimos y el progreso hizo barriada;
alguien debe mantener en alto y gozosamente lo desaparecido.
Y brindemos por este destino de criatura que renace
en cada pequeña o gran muerte, en cada claudicación ajena
y sin embargo prójima y amada por ser la que renuncia.
Y seamos los destinados al olvido aunque sea la memoria
de todos la que nos da una misión distinta en esta tierra
que se balancea continuamente entre el infierno y el paraíso.
(fuente: "la mirada del lobo")
martes, 4 de marzo de 2014
Jorge de Sena (1919/ 1978 )
Nocturno de Londres
No sé, amor, si nos será dadoenvejecer. ¿Morirá sólo uno de nosotros
cuando seamos tan viejos que a uno
no le importe ya que el otro muera
(en la vejez se vive de memoria vaga)?
¿Será que tantos años de amargura,
sospechas, frustraciones, rabias y odios,
todo eso, tempestad de que está hecho el amor
que los estúpidos no entienden, se
acrecentarán con ese soñar juntos
y en silencio, con una sonrisa (que se olvida
e incluso en los labios se ignora)?
¿Una vejez que fue vida y será vida
porque fue la vida con que nos comemos
diariamente el uno al otro
voraces como peces en este acuario
de cristal inamovible, tan opaco,
translúcido en ocasiones, transparente siempre,
que es el amor?
(fuente: "la mirada del lobo", traducción: Martín López-Vega)
No sé, amor, si nos será dadoenvejecer. ¿Morirá sólo uno de nosotros
cuando seamos tan viejos que a uno
no le importe ya que el otro muera
(en la vejez se vive de memoria vaga)?
¿Será que tantos años de amargura,
sospechas, frustraciones, rabias y odios,
todo eso, tempestad de que está hecho el amor
que los estúpidos no entienden, se
acrecentarán con ese soñar juntos
y en silencio, con una sonrisa (que se olvida
e incluso en los labios se ignora)?
¿Una vejez que fue vida y será vida
porque fue la vida con que nos comemos
diariamente el uno al otro
voraces como peces en este acuario
de cristal inamovible, tan opaco,
translúcido en ocasiones, transparente siempre,
que es el amor?
(fuente: "la mirada del lobo", traducción: Martín López-Vega)
lunes, 3 de marzo de 2014
Carlos Marzal (1961 )
Cautela
Tu infierno aún tiene un escalón no descendido.
Hay muertes que no has muerto todavía.
Por poco que imagines, si imaginas,
sabes que no has llegado tarde al infortunio.
Las fuentes del dolor no se han secado.
En el ojo del miedo aún hay más miedo.
Ni los tuyos ni tú estáis a salvo ahora
de todo lo que fuera está aguardando.
Aún puede hacer más frío. Aún hay más noche
dentro de la noche, y el desierto
se renueva detrás de aquel desierto.
(fuente: "rua das petras")
Tu infierno aún tiene un escalón no descendido.
Hay muertes que no has muerto todavía.
Por poco que imagines, si imaginas,
sabes que no has llegado tarde al infortunio.
Las fuentes del dolor no se han secado.
En el ojo del miedo aún hay más miedo.
Ni los tuyos ni tú estáis a salvo ahora
de todo lo que fuera está aguardando.
Aún puede hacer más frío. Aún hay más noche
dentro de la noche, y el desierto
se renueva detrás de aquel desierto.
(fuente: "rua das petras")
domingo, 2 de marzo de 2014
LOS DOBLECES DEL DÍA
Esta vez las sábanas aletearon
al sol y al viento
como libélulas de verano.
De los tres pares que conservo
son las más antiguas, más
luidas, casi transparentes.
Ya tarde, en la noche,
las traigo a casa
y las conservo en dobleces perfectos.
Les paso por el rostro
las palmas, los dedos,
los mapas marinos de mis años.
Las plancho de otro modo
aunque se empeñan
y conservan su verdadera edad,
la fecha de nacimiento.
A su modo son felices
pues se ajustan a mis noches,
a las madrugadas cuando
sueño lobos, mastines o serpientes.
No piden tregua ni esperan
remiendos en los remiendos.
Son sábanas que velan a mis muertos.
al sol y al viento
como libélulas de verano.
De los tres pares que conservo
son las más antiguas, más
luidas, casi transparentes.
Ya tarde, en la noche,
las traigo a casa
y las conservo en dobleces perfectos.
Les paso por el rostro
las palmas, los dedos,
los mapas marinos de mis años.
Las plancho de otro modo
aunque se empeñan
y conservan su verdadera edad,
la fecha de nacimiento.
A su modo son felices
pues se ajustan a mis noches,
a las madrugadas cuando
sueño lobos, mastines o serpientes.
No piden tregua ni esperan
remiendos en los remiendos.
Son sábanas que velan a mis muertos.
sábado, 1 de marzo de 2014
Miguel Hernández (1910/ 1942 )
Los cobardes
Hombres veo que de hombres
sólo tienen, sólo gastan
el parecer y el cigarro,
el pantalón y la barba.
En el corazón son liebres,
gallinas en las entrañas,
galgos de rápido vientre,
que en épocas de paz ladran
y en épocas de cañones
desaparecen del mapa.
Estos hombres, estas liebres,
comisarios de la alarma,
cuando escuchan a cien leguas
el estruendo de las balas,
con singular heroísmo
a la carrera se lanzan,
se les alborota el ano,
el pelo se les espanta.
Valientemente se esconden,
gallardamente se escapan
del campo de los peligros
estas fugitivas cacas,
que me duelen hace tiempo
en los cojones del alma.
¿Dónde iréis que no vayáis
a la muerte, liebres pálidas,
podencos de poca fe
y de demasiadas patas?
¿No os avergüenza mirar
en tanto lugar de España
a tanta mujer serena
bajo tantas amenazas?
Un tiro por cada diente
vuestra existencia reclama,
cobardes de piel cobarde
y de corazón de caña.
Tembláis como poseídos
de todo un siglo de escarcha
y vais del sol a la sombra
llenos de desconfianza.
Halláis los sótanos poco
defendidos por las casas.
Vuestro miedo exige al mundo
batallones de murallas,
barreras de plomo a orillas
de precipicios y zanjas
para vuestra pobre vida,
mezquina de sangre y ansias.
No os basta estar defendidos
por lluvias de sangre hidalga,
que no cesa de caer,
generosamente cálida,
un día tras otro día
a la gleba castellana.
No sentís el llamamiento
de las vidas derramadas.
Para salvar vuestra piel
las madrigueras no os bastan,
no os bastan los agujeros,
ni los retretes, ni nada.
Huís y huís, dando al pueblo,
mientras bebéis la distancia,
motivos para mataros
por las corridas espaldas.
Solos se quedan los hombres
al calor de las batallas,
y vosotros, lejos de ellas,
queréis ocultar la infamia,
pero el color de cobardes
no se os irá de la cara.
Ocupad los tristes puestos
de la triste telaraña.
Sustituid a la escoba,
y barred con vuestras nalgas
la mierda que vais dejando
donde colocáis la planta.
(fuente: "rua das petras")
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