jueves, 4 de octubre de 2012

Ledo Ivo (1924 )

 

Los murciélagos

Los murciélagos se esconden entre las cornisas
del almacén. ¿Pero dónde se esconden los hombres,
que vuelan en lo oscuro toda su vida,
chocando con las blancas paredes del amor?

La casa de nuestro padre estaba llena de murciélagos
pendientes, como luminarias, de las viejas vigas
que sustentaban el tejado amenazado por las lluvias.
"Estos hijos chupan sangre", suspiraba mi padre.

¿Qué hombre tirará la primera piedra a ese mamífero
que, como él, se nutre con la sangre de los otros bichos
(¡hermano mío! ¡hermano mío!) y, comunitario, reclama
el sudor de su prójimo hasta en la oscuridad?

En el halo de un seno joven como la noche
se esconde el hombre; en su almohada, en la luz de un farol
el hombre guarda las doradas monedas de su amor.
Pero el murciélago, durmiendo como un péndulo, sólo guarda
al día ofendido.

Al morir, nuestro padre nos dejó (a mis ocho hermanos y a mí)
su casa donde la noche llovía por las tejas rotas.
Levantamos la hipoteca y conservamos los murciélagos.
Y en nuestras paredes se debaten: ciegos como nosotros.

(texto tomado de "Clave, revista de poesía y cultura" en línea. Traducción: Ángel Crespo)

Televisa a la defensiva

México, D.F.- Desde la mañana del 1 de octubre, un oficio de la Dirección de Servicios de Avisos y Circulares de Grupo Televisa alertó a todos los trabajadores del consorcio mediático para que tomaran medidas preventivas ante la posibilidad de que “el día 2 y durante el día 3 de octubre se realicen manifestaciones y/o bloqueos frente a algunas de las instalaciones”.

Como ya se ha vuelto una costumbre desde el surgimiento del movimiento #YoSoy132, Grupo Televisa emite comunicados internos para advertirles a sus trabajadores que extremen medidas de seguridad.

Lo paradójico es que en esta ocasión, cuando se conmemoran los 44 años de la matanza de Tlatelolco, la empresa dirigida por Emilio Azcárraga Jean prefiere inducir el miedo entre sus empleados, y no la solidaridad a las protestas o, mínimo, un día de luto por el recuerdo de esos sangrientos hechos.

El comunicado sugiere a los trabajadores que “sigan puntualmente” recomendaciones como las siguientes:

“1. Mantente alerta de los medios de comunicación, tanto internos como externos, sobre las rutas de las movilizaciones”.

“2. Anticipa tu salida a los centros de trabajo para que puedas llegar con suficiente anticipación”.

“3. No olvides tu gafete para agilizar tu acceso a las instalaciones.

“4. Porta el gafete y logos visibles únicamente dentro de las instalaciones.

“5. En lo posible, evita recibir visitantes en los horarios de las manifestaciones programadas en la instalación en que te encuentras.

“6. Identifica las áreas de seguridad, puntos de reunión internos y rutas de evacuación, por el caso de que lleguen a requerirse”.

Las recomendaciones bien pudieron ser escritas por un mal guionista de thrillers, pero llama la atención cómo desde la empresa se induce la pena o la vergüenza de portar en las calles el gafete que antes era el orgullo de quienes laboraban en “el canal de las estrellas”.

Como si fueran párvulos, el área de Servicios de Avisos y Circulares –nombre burocrático que envidiaría George Orwell para su novela 1984– también indica a los trabajadores del mundo del Big Brother:

“¿Qué hacer durante una manifestación?

“1. Mantén la calma.

“2. Tomar en cuenta que, por seguridad, los accesos por donde se encuentran los manifestantes deberán permanecer cerrados.

“3. En caso de que llegues a la instalación y se encuentre un grupo de manifestantes y todos los accesos estén bloqueados, dirígete a un lugar seguro y comunícate a tu jefe inmediato.

“4. Evita salir de las instalaciones innecesariamente o si esto representa un riesgo: empleados y visitantes.

“5. Si estás en el interior de la instalación, aléjate de las ventanas, fachadas, cercas, patios y muros perimetrales.

“6. Evita caer en algún tipo de provocación.

“7. No establezcas ningún tipo de comunicación con los manifestantes.

“8. Sigue puntualmente las indicaciones de los responsables y/o del personal de seguridad.

“9. Atiende los mensajes de comunicación interna.

“10. Reporta al personal de seguridad cualquier condición insegura o riesgo.

“11. Ten a la mano los teléfonos de las autoridades de Seguridad Pública y de servicios de emergencia, para el caso de que sea necesario pedir el apoyo (aplica sólo para las instalaciones del interior de la República)”.

Como vemos, es un guión de la paranoia. Los puntos 5 y 7 no tienen desperdicio. Creen los directivos de Grupo Televisa que pueden existir francotiradores que desde fuera disparen en contra de sus instalaciones. Y, en el colmo del autismo, una empresa de comunicación ¡ordena a sus trabajadores no comunicarse con los manifestantes!

Quizá el genio goebbeliano de Televisa crea que los jóvenes que protestan contra el monopolio son unos bárbaros y no universitarios, preparados y convencidos de que el problema no son los trabajadores de la empresa sino la condición monopólica y abusiva de sus directivos.

Sólo les faltó decir: “Lleven chalecos antihuevazos”, por el episodio reciente en Veracruz contra Adela Micha, o “eviten hablar con Amador Narcia”, su vicepresidente de Información, cuyo nombre fue mencionado en una de las carpetas de la caravana retenida en Nicaragua, por presunto tráfico de drogas y lavado de dinero.

Este comunicado retrata de cuerpo entero a los directivos de Grupo Televisa. No han entendido lo que está sucediendo y, si lo han hecho, prefieren evadirse y generar una psicosis muy ridícula.

Las protestas contra la televisora o contra alguna de sus “celebridades” que gobernantes inefables como el priista Javier Duarte condecoran en actos repudiados, son el reflejo del descontento contra la impunidad mediática con que se ha conducido este aparato de poder.

Es la falta de credibilidad y no el exceso de violencia lo que ha llevado a la actual crisis a Televisa frente a las audiencias más jóvenes e interactivas.

No se trata de odio a Televisa sino de un rechazo profundo a su autoritarismo, a su unidireccionalidad, a su antidemocracia, a sus enjuagues, a las mentiras, a la manera que tienen de presionar a la sociedad y a los políticos que se dejan para encubrir sus intereses.

Resulta que a 44 años de distancia de la matanza de Tlatelolco, Televisa sigue viendo a los estudiantes como amenazas. En aquella noche negra y ensangrentada, la noticia principal de Jacobo Zabludovsky, en 24 Horas, fue el clima. Cuatro décadas después, Televisa ignora que se trató de un acto represivo que marcó un parteaguas en la historia reciente mexicana.

Y como lo ignora, prefiere la psicosis interna, en lugar de hacer una reflexión seria sobre su responsabilidad corporativa en el desarreglo democrático mexicano.


(¿Televisa se ha alejado del pueblo ahora que obtuvo todos los favores y concesiones de FCH? Se diría que nunca estuvo a favor de darle voz a los que no tienen voz ni voto pues hasta de la libertad del sufragio ha sido despojado el jodido, a cambio de una despensa de Soriana y una tarjeta con 500 pesos de Monex. Arículo de Jenaro Villamil reproducido del sitio Proceso.)

miércoles, 3 de octubre de 2012

¿Conspiración vs Bryce Echenique?

El jurado de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara decidió darle el Premio FIL a Alfredo Bryce Echenique, sentenciado por 16 plagios y acusado de otros tantos.
Ante lo escandaloso de la designación, los miembros del jurado no se han dignado a explicar por qué le otorgan ese importante premio literario, dotado de 150 mil dólares, a alguien que ha plagiado a 15 autores distintos.
De por medio hay dinero, prestigio, viajes, nuevos libros, otros premios en reciprocidad. Al parecer. Todo es al parecer, porque se halla envuelto en una nube de misterio.
Cualquier explicación cabe en la imaginación, menos que el autor de más de una docena de plagios —copias viles de pe a pa—, se merezca el principal premio literario que otorga el país, financiado por Conaculta.
Los intelectuales suelen ser particularmente exigentes con los gobernantes y políticos en general, para que rindan cuentas del manejo de recursos públicos y de sus decisiones.
Ellos, sin embargo, se sienten eximidos de esa responsabilidad. Se mueven en lo turbio y no dan explicaciones.
Al decir “ellos”, en realidad sólo me estoy refiriendo a los escritores Jorge Volpi, Calin-Andrei Mihailescu, Julio Ortega, Leila Guerrero, Margarita Valencia, Mark Millington y Mayra Santos-Febres, integrantes del jurado que decidió el premio para Bryce Echenique.
Desde luego a la lista anterior hay que añadir a Dulce María Zúñiga, directora de la Asociación Civil del Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo, quien respaldó la decisión del jurado.
Se sienten blindados contra la crítica y pueden manejar recursos públicos sin necesidad de explicar los motivos por los cuales premian a un cleptómano de las letras.
A nadie le rinden cuentas, pero a la hora de exigir transparencia se sientan en primera fila y desde ahí fulminan a gobernantes, legisladores y partidos por su falta de claridad en el uso del presupuesto.
¿Y ellos? Ellos se pueden mover en la nebulosa porque están más allá del bien y del mal, o las reglas mínimas para manejar el dinero de todos no llegan a las alturas del Olimpo.
En ese sentido llama la atención que sean muy pocos los escritores que han salido a dar la cara y han dicho algo por la entrega del Premio FIL a un plagiaro compulsivo, que copia hasta los artículos de sus amigos más cercanos.
El jurado de la FIL, y los organizadores del Premio, con sus actos le dan la razón a la familia Rulfo que hace algún tiempo pidió que se quitara el nombre del autor de Pedro Páramo, El llano en llamas, Nos han dado la tierra, Diles que no me maten, La cuesta de las comadres, pues alguno de los premiados no tienen la estatura moral de Juan Rulfo.
Bryce es uno de ellos.


(Es falsa de toda falsedad la observación que hace el chileno Pablo Hiriart Lebert, autor de la nota aquí reproducida: los herederos de Juan Rulfo retiraron el nombre del autor de "El gallo de oro" a raíz de unas declaraciones del poeta Tomás Segovia, no exentas de humor e ironía, sobre la maestría desplegada por JR en "Pedro Páramo", a pesar de sí mismo. Nota tomada del sitio "revista replicante", a su vez sustraida de "la razón".)

martes, 2 de octubre de 2012

FCH repudiado en Texas

México, D.F.- Un grupo de estudiantes de la Universidad de Texas se pronunció en contra de que el presidente Felipe Calderón se incorpore como profesor de esa casa de estudios.

En una petición publicada en la página web change.org y dirigida a William Powers Jr, presidente de la Universidad de Texas, se lee: “Calderón es responsable de la muerte de miles de niños, no dejemos que sea profesor en Estados Unidos”.

Y agrega: “La violencia por la guerra contra las drogas estalló durante la administración de Calderón. La estrategia fue un fracaso provocando más de 80 mil muertes, que irrespetuosamente el gobierno llama daños colaterales”.

Hasta las 14:00 horas de este lunes 1 de octubre, la carta había sido firmada por 360 personas.

En agosto pasado, el diario estadunidense The Dallas Morning News publicó que el titular del Ejecutivo, Felipe Calderón, tenía planes de enseñanza con las universidades de Georgetown, Harvard, Standford y Texas.

La publicación, firmada por Alfredo Corchado, destaca que la Universidad de Texas era la más interesada hasta ese momento.

“En un año, Calderón se ha reunido al menos en dos ocasiones con el presidente de la Universidad de Texas, William Powers Jr. La oficina de Calderón está buscando un hogar para el titular del Ejecutivo y su esposa, Margarita Zavala, además de escuelas para sus tres hijos, según dos fuentes cercanas a la negociación”, dice el texto.

Por otra parte, el viernes 21 de septiembre, un grupo de veinte estudiantes de la Universidad de Texas manifestaron su rechazó a que Calderón pase a formar parte de la plantilla de profesores en esa institución.

El diario Texas Tribune reprodujo algunos testimonios de los estudiantes que protestaron durante una conferencia de “altos funcionarios mexicanos”, entre ellos el titular de la Segob, Alejandro Poiré:

“Calderón debe quedarse en México para resolver los problemas que ha causado antes de que llegue a los Estados Unidos”, dijo Giulianna Zambrano al diario texano.

Según el periódico a los estudiantes les preocupa que Calderón llegue a Estados Unidos bajo la sombra de la impunidad durante su régimen.

Apenas la semana pasada, a la salida de un acto en Nueva York, un grupo de mexicanos que lo esperaba a las afueras del edificio de Nasdaq le gritó a Calderón “¡asesino!” y “¡borracho!” ante lo que el mandatario apuró el paso y abordó el vehículo que lo esperaba.


(Los yerros y excesos cometidos en los últimos seis años perseguirán a Felipe Calderón Hinojosa más allá de la tumba. Nota del sitio Proceso.)

Tarahumaras despojados

Las y los gobernadores rarámuris de Huetosáchi, Bacajipare y Mogotavo, en la Sierra Tarahumara han dicho que no. No asistieron ni asistirán a las reuniones del Consejo Consultivo Regional del Fideicomiso Barrancas del Cobre, convocadas por el Gobierno del Estado, mientras no se cumpla el mandato de la Suprema Corte de Justicia, en el sentido de que debe constituirse dicho consejo y a él deben convocarse todas las comunidades afectadas por el proyecto turístico Barrancas.

Las autoridades indígenas señalan que dicha convocatoria debe hacerse a todas las personas elegidas según los usos y costumbres de cada comunidad de la zona afectada, no sólo a cuatro de ellas. Exigen, además que para participar en dicho consejo, los diversos niveles de gobierno tomen en cuenta sus demandas, la mayoría interpuestas ante el cúmulo de problemas causados por el propio gobierno al implementar el proyecto turístico.

Desde 1996 el Gobierno del Estado, sin consulta previa ni tomar para nada en cuenta a las comunidades rarámuri de la zona, lanzó con toda espectacularidad el proyecto turístico Barrancas del Cobre. Contempla una serie de obras de infraestructura, de instalaciones hoteleras, restauranteras, de diversas atracciones, etc. Las obras comenzaron hace 12 años. Lo más reciente ha sido la instalación del teleférico que atraviesa buena parte de la imponente barranca.

Hasta ahora gobierno y particulares han invertido más de mil millones de pesos a través del Fideicomiso Barrancas en infraestructura urbana, sobre todo en Creel, remodelación de estaciones de tren, construcción de locales comerciales, etc. sin embargo, ni un centavo se ha destinado a mejorar las condiciones de vida de las comunidades rarámuri de la barranca: carecen de agua potable, de todo tipo de servicios, de atención adecuada a la salud.

Todas estas obras han afectado seriamente el hábitat, los lugares sagrados, los territorios, los terrenos agrícolas y de pastoreo de varias comunidades rarámuri, entre ellas, las de Huetosachi, Bacajípare y Mogotavo.

Y, aunque han llegado más turistas a la Barranca del Cobre, también han llegado vendedores externos de artesanías que desplazan a los rarámuri; se han contaminado sus aguajes con las descargas de los hoteles; se acumula basura en los predios. También se han expandido la drogadicción, el alcoholismo, y se ha intensificado la presión de los inversionistas y del mismo gobierno sobre la tierra y sus propietarios ancestrales.

Ante todo ello, la tenacidad de dos gobernadoras de la comunidad rarámuri de Huetosachi, María Monarca Lázaro y María Luisa Cruz las llevó a interponer un amparo ante las autoridades federales para que se respete su derecho a la tierra y se les consulte antes de realizar cualquier inversión en su territorio. El amparo fue atraído por la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien en marzo pasado, emitió un fallo histórico que obliga a los tres niveles de gobierno a integrar a todas las comunidades rarámuri afectadas en el Consejo Consultivo del proyecto turístico Barrancas del Cobre en Chihuahua y a que cada año dicho consejo elabore una propuesta de inversión social para beneficio de la vida de las comunidades, misma que nunca se ha hecho.

La resolución de la Corte ha empoderado a las tres comunidades rarámuri. Desde hace cuatro meses han desatado un proceso de información y discusión entre ellas sobre los impactos del proyecto turístico y las exigencias que deben plantear al gobierno y a los inversionistas. Es así que, cuando les llegó la convocatoria a participar en la reunión del Consejo Consultivo para el pasado 25 de septiembre, decidieron no asistir. Además de exigir que se convoque por su nombre y apellidos a quienes todas las comunidades afectadas han elegido como sus representantes, señalan que no asistirán al Consejo hasta que no se resuelvan sus demandas:

Primero, que se paren las obras y las construcciones hasta que se informen sobre los planes del proyecto turístico como el aeropuerto, el parque de aventura, la deforestación y la extracción de materiales. Segundo, que se agilicen los trámites para solucionar sus demandas en torno a los derechos sobre su tierra. Tercero, que se les proporcione información sobre el proyecto para poder explicarla a todos los miembros de la comunidad, con el tiempo necesario para discutirla en las comunidades para poder dar su palabra y ésta sea respetada y llevada a la práctica.

La dignidad y la combatividad de las y los rarámuri, apoyada en esta resolución de la Corte y en el artículo 2º. Constitucional, vienen a sentar un formidable precedente. En esta coyuntura de despojos de recursos naturales, de imposición de megaproyectos turísticos, de expansión del extractivismo, las comunidades movilizadas, exigiendo participación, con todo el apoyo de la legalidad y las instancias que la vigilan, constituyen un instrumento inmejorable y una inspiración para los pueblos que defienden sus territorios, sus recursos naturales, los lazos, usos y costumbres que generan y reproducen su comunidad.


(No basta la hambruna que asuela a las comunidades rarámuris de Chihuahua y las enfermedades derivadas de la desnutrición en los niños indígenas sino que se enfrentan también con la plaga de langostas de los proyectos turísticos que sólo beneficiarán a empresas de capital extranjero, españoles algunos, seguramente. Editorial de Víctor M. Quintana S. en el sitio Diario de Juárez.)

lunes, 1 de octubre de 2012

Veracruz: periodistas a la deriva

Xalapa, Ver.-El excorresponsal de La Jornada en Veracruz, Andrés Timoteo Morales, hoy exiliado en Francia, asegura que junto con él, otros 30 periodistas han huido del suelo veracruzano e incluso del país, ante la falta de garantías y seguridad para realizar su trabajo.

En “Texto Irreverente”, editorial que publica este lunes en el periódico Notiver, Andrés Timoteo corrobora que dejó de escribir desde hace quince días por amenazas y por la inseguridad contra del gremio periodístico en el estado que gobierna Javier Duarte de Ochoa.

“Las cifras que algunas organizaciones civiles han dado sobre los informadores que han salido de Veracruz se quedan cortas frente a la realidad. Son treinta periodistas que ya dejaron el estado y de ellos, cinco estamos en el extranjero. El resto anda disperso -y prácticamente huyendo- por diversos estados del país. El contacto con los otros colegas es escaso pero aun así se han conocido historias de necesidad y abandono en muchos de ellos”.

Timoteo Morales revela que hasta el momento la Comisión Estatal para la Protección de Periodistas –órgano de reciente creación en el Congreso Local de Veracruz- sólo ha servido para gestionar las “dádivas monetarias” y para costear las “vacaciones fuera de Veracruz” de reporteros incómodos o de aquellos que puedan ser agredidos en un futuro y que sean amenaza de otro escándalo mediático al gobernador, Javier Duarte de Ochoa.

“Algunos huyeron a sugerencia – casi orden- de funcionarios estatales que les advirtieron sobre un inminente riesgo de ser asesinados y les ofrecieron, a nombre del gobernador Javier Duarte de Ochoa, un puñado de monedas para que se tomaran una vacaciones lejos de Veracruz. Como muestra de la buena voluntad de Duarte de Ochoa, les ofrecieron traslado con vigilancia hacia otra entidad”, señala el excolaborador de La Jornada y amigo de la excorresponsal de Proceso, Regina Martínez, asesinada el pasado 28 de abril, crimen que cinco meses después continua impune.

En su editorial publicada en la edición impresa de Notiver, Andrés Timoteo asegura que algunos reporteros de Veracruz –varios de ellos de la fuente policíaca- han salido a bordo de una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública, quienes los trasladan a la Central de Autobuses de Puebla (Capu): “Y ahí los dejan a su suerte para que aborden un camión a cualquier destino. Pero, ¿quién puede sentirse seguro bajo el resguardo de policías veracruzanos?”, se cuestiona el periodista veracruzano.

El exreportero del Mundo de Córdoba y del periódico regional El Buen Tono señala que no tiene fecha de regreso, pese a que sobrevive en el viejo continente como cualquier migrante latinoamericano, pues aclara no estar becado por el gobierno del estado o federal.

“No estoy becado por ninguna institución gubernamental ni de México ni del extranjero sino que sobrevivo por mi cuenta como cualquier otro migrante latinoamericano en Europa. El gobierno de Francia generosamente me abrió las puertas de su país y fui recibido con amabilidad. A la par, tres organizaciones: Reporteros Sin Fronteras (RSF), la Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Prensa (WAN-IFRA, por sus siglas en inglés) y el Centro Doha para la Libertad de Medios, con sede en el reino de Qatar, formaron un frente para arropar mi traslado al viejo continente”.

En su extensa columna, Andrés Timoteo detalla que hoy se encuentra en Paris, Francia desde donde continúa pendiente de los ataques contra la libertad de prensa en Veracruz, refiere que como él, otros colegas de la entidad constataron que no hay mecanismos eficientes ni voluntad gubernamental para garantizar la salvaguarda de los periodistas.

“Lo más ominoso es que el propio gobernador Javier Duarte ha presionado a los dueños y directivos de medios para que obliguen a determinados reporteros a irse de Veracruz, sobre todo a los que cubren la nota policíaca y en algunos casos ha exigido el despido de los mismos para que un eventual ataque en su contra no contamine de escándalo”, señala Timoteo Morales.

Hace dos semanas, la reportera argentina Carolina González público en la revista Era que la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal recibió 30 solicitudes de periodistas pidiendo auxilio y asilo para salvar la vida; la reportera aseguró que 20 de esas solicitudes eran de reporteros veracruzanos.

“La cifra aumenta todos los meses, los periodistas veracruzanos encabezan el ranking de solicitudes de ayuda, precisamente porque en la CDHDF y organismos no gubernamentales encuentran la protección mínima que no puede ser asegurada en su estado natal. Veinte de las 30 personas que solicitaron ayuda en los últimos meses, son veracruzanos”, consignó Caro González, periodista oriunda de Argentina, quien radicó en Xalapa y en el Distrito Federal y optó por regresarse a su país.


(Mientras Adela Micha de Televisa es homenajeada y condecorada -con dos huevos estrellados-, los periodistas veracruzanos viven a salto de mata ante el peligro latente que corren sus vidas, al igual que los reporteros de Sinaloa. Nota reproducida íntegra del sitio Proceso.)

K. Satchidanandan (1946)



 
Los locos
 
Los locos no tienen casta
ni religión. Están por encima
de los sexos,
habitan ideologías proscritas. No
merecemos su inocencia.
 
Su lenguaje no es de sueños sino
de otra realidad. Su amor
por la luz de luna se desborda
en las noches de plenilunio.
 
Cuando miran hacia lo alto ven
dioses que desconocemos. Cuando
sacuden las alas nos parece
que encogieran los hombros. Para ellos,
hasta las moscas tienen alma
y el dios verde de los grillos
salta con ambas piernas.
 
En ocasiones ven sangrar los árboles
y escuchan rugir a los leones en las calles.
Hay momentos que ven el Cielo
brillar en los ojos de un gatito,
tal como nosotros. Pero sólo ellos
pueden escuchar el coro de las hormigas.

Cuando dan palmadas al aire
es porque están calmando un ciclón
que azota el Mediterráneo. Y con
sus pies de plomo evitan
la erupción de un volcán.

Tienen otra proporción del
tiempo. Nuestros siglos
son sus segundos. Veinte segundos
y alcanzan a Cristo; otros seis,
y están con el Buda.
 
Sólo necesitan un día para llegar
a los inicios del big bang.
 
Se la pasan caminando sin descanso
porque la tierra todavía hierve.
 
Su locura
no se parece a la nuestra.


(texto tomado del sitio "revistadepoesíaclave".