Gogol
El saco roído como una manada de lobos.
La cara como una lasca de mármol.
Está sentado entre sus cartas
en el soto que susurra
escarnio y errores,
sí, el corazón sopla como un papel sobre los pasajes
inhóspitos.
Ya el ocaso avanza a hurtadillas
como un zorro sobre este país,
pega fuego a la hierba en un minuto.
El espacio está lleno de cuernos y pezuñas
y abajo se desliza como sombra entre las fincas
alumbradas de mi padre.
Petersburgo a la misma altitud que la derrota
(¿viste a la hermosa en la torre inclinada?)
y en barrios cubiertos de hielo
vaga aún como imán el pobre hombre en su capa.
Y aquí, envuelto en cuaresmas, está èl,
antes rodeado de las tropas de la risa
que se fue hace tiempo a las regiones más distantes
que los árboles-fronteras.
La mesa tambaleante de hombres
¡Mira hacia fuera como la oscuridad fija con fuego
una vía láctea de almas!
¡Carro de fuego que se va del país!
(texto tomado de la Antología del Primer Festival Internacional de Poesía, Morelia, 1981, ed. Joaquín Mortiz, 1a. ed., 1982, col. Confrontaciones/ Los poetas. Traducción de Homero Aridjis y Pierre Zekeli.)
jueves, 6 de octubre de 2011
MUJERES DE NICARAGUA
Decenas de mariposas de cartón recorrieron hace unos días el centro de Managua. Fueron utilizadas por un grupo de mujeres que, llegadas de lugares recónditos de Nicaragua, montaron una protesta exigiendo al Parlamento del país centroamericano que restituya el aborto terapéutico (justificado por razones médicas), penalizado en 2006. Cinco años después, con otra campaña electoral como contexto, las mujeres exigen dar marcha atrás a lo que consideran un error, pero ninguno de los candidatos está dispuesto a jugarse los votos.
Para Jaqueline, de 32 años, originaria de Matagalpa, en el centro de Nicaragua, esta es su lucha. Llegó desde su ciudad a decirles a los diputados que restituyan lo que ella llama un derecho de las mujeres nicaragüenses. “Muchas han muerto por no practicarse un aborto terapéutico, por ser penado. Los políticos son unos desconsiderados, deberían pensar que ellos nacieron de una madre y tienen hermanas, sobrinas y tías. Como ellos no son mujeres, no pueden ponerse en nuestros zapatos. Queremos que nos dejen de utilizar solo cuando vienen las elecciones”, dijo.
Para los analistas, los nicaragüenses están frente a la campaña más vacía y conservadora de la débil democracia conseguida tras la caída del primer Gobierno sandinista, en 1990. “Las campañas no ofrecen nada que pueda atraer a los electores”, asegura el sociólogo Oscar René Vargas. “Esta es una campaña de gente de derecha. ¡Imagínate que un candidato ofrece la castración! Esa es una brutalidad”, dice Vargas.
Daniel Ortega continúa a la cabeza en las encuestas, con un 45,8% de la intención de voto para los comicios del 6 de noviembre, con una cómoda ventaja de más de diez puntos sobre su principal contrincante, según un sondeo reciente de CID Gallup. En segundo lugar se ubica el empresario opositor Fabio Gadea (33,5%) y seguido del expresidente Arnoldo Alemán (10,1%).
Los políticos no están dispuestos a ceder en un tema tan controvertido como el del aborto, más en un país conservador y de profundas raíces católicas, donde hasta los guerrilleros que una vez lucharon contra la dictadura somocista cargaban crucifijos en el cuello mientras lanzaban cócteles molotov. En Nicaragua, la Conferencia Episcopal tiene un peso tan grande que ningún candidato está dispuesto a contradecir a los obispos. De hecho, todos los aspirantes a la presidencia de este pequeño país se han pronunciado contra el aborto, incluido el terapéutico, y se autonombran “provida”, incluido Ortega, que participa en la elección a pesar de que el artículo 147 de la Constitución impide renovar el mandato de un presidente o elegir a alguien que ya haya sido gobernado el país dos veces.
Jaqueline, 32 años
Los candidatos de oposición también han dejado bien claro que no están a favor del aborto. Fabio Gadea, del Partido Liberal Independiente, asegura ser “provida”, aunque sus contrincantes lo critican por unas declaraciones de su candidato a la vicepresidencia, Edmundo Jarquín, disidente del Frente Sandinista de Liberación Nacional, quien en 2006 expresó su posición a favor del aborto terapéutico.
“Arnoldo [Alemán] y yo somos provida y ¿vos Fabio [Gadea] sos abortista? ¿Vos Mundo [por Edmundo Jarquín] podés decir que estás en contra del aborto?”, espetó Francisco Aguirre Sacasa, número dos de la candidatura de Arnoldo Alemán, quien aspira a regresar al poder en Nicaragua a pesar que las encuestas muestran que el 80% del electorado lo desprecia por los casos de corrupción denunciados durante su Administración (1997-2002) y por su pacto político con Ortega.
Otro de los candidatos de oposición, Enrique Quiñónez, de la Alianza Liberal Nicaragüense, ha prometido en su campaña que, de ganar la presidencia, implementará lo que desde su equipo partidista llaman una “novedosa propuesta”: castrar químicamente a los hombres acusados de violencia sexual. Posiblemente Quiñónez buscaba congraciarse con las mujeres en un país donde los delitos sexuales son comunes y donde en lo que va del año han sido asesinadas 61 mujeres.
Sin embargo, a varias organizaciones feministas no ha gustado la propuesta. Además, Quiñónez ha desarrollado una agresiva campaña contra el aborto: el día de la presentación oficial de su plan de gobierno se rodeó de muchachas que gritaban lemas contra el aborto. Y su más reciente anuncio publicitario muestra fetos despedazados en un brutal mensaje con el que espera ganar votos.
Los candidatos también han mostrado la cara más retrógrada de la política nicaragüense. Gadea se ha echado encima a las comunidades de homosexuales del país al asegurar “que no le gusta ver a dos hombres besándose” y al escribir contra la homosexualidad en artículos publicados en el conservador La Prensa.
La campaña no atrae a las mujeres. Aquel grupo que se reunió en una céntrica avenida de Managua cargando mariposas de cartón, traía un mensaje claro para los candidatos: si quieren sus votos, tienen que escuchar sus demandas. “Los programas de los políticos en estas elecciones no han integrado los derechos de las mujeres, y la única mención que hacen es para decir que están a favor de la penalización de las mujeres, que están a favor del castigo a las mujeres”, aseguró la feminista Ana Quiroz.
(reportaje de Carlos Salinas Maldonado, tomado de El País)
Para Jaqueline, de 32 años, originaria de Matagalpa, en el centro de Nicaragua, esta es su lucha. Llegó desde su ciudad a decirles a los diputados que restituyan lo que ella llama un derecho de las mujeres nicaragüenses. “Muchas han muerto por no practicarse un aborto terapéutico, por ser penado. Los políticos son unos desconsiderados, deberían pensar que ellos nacieron de una madre y tienen hermanas, sobrinas y tías. Como ellos no son mujeres, no pueden ponerse en nuestros zapatos. Queremos que nos dejen de utilizar solo cuando vienen las elecciones”, dijo.
Para los analistas, los nicaragüenses están frente a la campaña más vacía y conservadora de la débil democracia conseguida tras la caída del primer Gobierno sandinista, en 1990. “Las campañas no ofrecen nada que pueda atraer a los electores”, asegura el sociólogo Oscar René Vargas. “Esta es una campaña de gente de derecha. ¡Imagínate que un candidato ofrece la castración! Esa es una brutalidad”, dice Vargas.
Daniel Ortega continúa a la cabeza en las encuestas, con un 45,8% de la intención de voto para los comicios del 6 de noviembre, con una cómoda ventaja de más de diez puntos sobre su principal contrincante, según un sondeo reciente de CID Gallup. En segundo lugar se ubica el empresario opositor Fabio Gadea (33,5%) y seguido del expresidente Arnoldo Alemán (10,1%).
Los políticos no están dispuestos a ceder en un tema tan controvertido como el del aborto, más en un país conservador y de profundas raíces católicas, donde hasta los guerrilleros que una vez lucharon contra la dictadura somocista cargaban crucifijos en el cuello mientras lanzaban cócteles molotov. En Nicaragua, la Conferencia Episcopal tiene un peso tan grande que ningún candidato está dispuesto a contradecir a los obispos. De hecho, todos los aspirantes a la presidencia de este pequeño país se han pronunciado contra el aborto, incluido el terapéutico, y se autonombran “provida”, incluido Ortega, que participa en la elección a pesar de que el artículo 147 de la Constitución impide renovar el mandato de un presidente o elegir a alguien que ya haya sido gobernado el país dos veces.
Jaqueline, 32 años
Los candidatos de oposición también han dejado bien claro que no están a favor del aborto. Fabio Gadea, del Partido Liberal Independiente, asegura ser “provida”, aunque sus contrincantes lo critican por unas declaraciones de su candidato a la vicepresidencia, Edmundo Jarquín, disidente del Frente Sandinista de Liberación Nacional, quien en 2006 expresó su posición a favor del aborto terapéutico.
“Arnoldo [Alemán] y yo somos provida y ¿vos Fabio [Gadea] sos abortista? ¿Vos Mundo [por Edmundo Jarquín] podés decir que estás en contra del aborto?”, espetó Francisco Aguirre Sacasa, número dos de la candidatura de Arnoldo Alemán, quien aspira a regresar al poder en Nicaragua a pesar que las encuestas muestran que el 80% del electorado lo desprecia por los casos de corrupción denunciados durante su Administración (1997-2002) y por su pacto político con Ortega.
Otro de los candidatos de oposición, Enrique Quiñónez, de la Alianza Liberal Nicaragüense, ha prometido en su campaña que, de ganar la presidencia, implementará lo que desde su equipo partidista llaman una “novedosa propuesta”: castrar químicamente a los hombres acusados de violencia sexual. Posiblemente Quiñónez buscaba congraciarse con las mujeres en un país donde los delitos sexuales son comunes y donde en lo que va del año han sido asesinadas 61 mujeres.
Sin embargo, a varias organizaciones feministas no ha gustado la propuesta. Además, Quiñónez ha desarrollado una agresiva campaña contra el aborto: el día de la presentación oficial de su plan de gobierno se rodeó de muchachas que gritaban lemas contra el aborto. Y su más reciente anuncio publicitario muestra fetos despedazados en un brutal mensaje con el que espera ganar votos.
Los candidatos también han mostrado la cara más retrógrada de la política nicaragüense. Gadea se ha echado encima a las comunidades de homosexuales del país al asegurar “que no le gusta ver a dos hombres besándose” y al escribir contra la homosexualidad en artículos publicados en el conservador La Prensa.
La campaña no atrae a las mujeres. Aquel grupo que se reunió en una céntrica avenida de Managua cargando mariposas de cartón, traía un mensaje claro para los candidatos: si quieren sus votos, tienen que escuchar sus demandas. “Los programas de los políticos en estas elecciones no han integrado los derechos de las mujeres, y la única mención que hacen es para decir que están a favor de la penalización de las mujeres, que están a favor del castigo a las mujeres”, aseguró la feminista Ana Quiroz.
(reportaje de Carlos Salinas Maldonado, tomado de El País)
miércoles, 5 de octubre de 2011
LA LIGA 23 DE SEPTIEMBRE
Recuerdo que en dos ocasiones escuché de Carlos Montemayor el comentario que aquí traigo; la primera vez, en la presentación de Las armas del alba allá por 2003 en el Museo Regional de La Laguna; la segunda, apenas dos semanas antes de morir, en una breve charla sostenida con alumnos de la Normal Superior de Gómez Palacio. Dijo el escritor parralense que unas pocas horas después del asalto al cuartel militar de Madera, Chihuahua, leyó en los periódicos de la ciudad de México, donde hacia sus estudios en la UNAM, que los jóvenes participantes en aquel acontecimiento eran calificados como delincuentes, revoltosos, gavilleros y demás. No cito textualmente, pero creo que soy fiel a las palabras del maestro Montemayor: señaló que le pareció sumamente extraña la categorización que los medios hacían de los guerrilleros, pues él había tenido la oportunidad de trabar relación con algunos y sabía que lejos de ser delincuentes, los caídos en el emprendimiento revolucionario contra el cuartel de Madera eran personas nobles, preparadas y generosas, con un sentido de la justicia muy afinado y congruentes en todo sentido. Aquel día a Montemayor le quedó claro, cuando aún era estudiante universitario, que los hechos de esa naturaleza, críticos al poder, contaban con dos versiones: la que ofrecían los medios al servicio de los intereses de unos cuantos, y la otra, la verdadera, oculta en montones de brumas deliberadamente creadas para que el dato cierto no tocara la luz, lo que desde entonces determinó en él la necesidad de formarse como investigador y esclarecedor de la verdad en temas relacionados, en general, con los grupos guerrilleros del país, y, en particular, con el caso de Madera.
Esta necesidad de Montemayor es la misma que palpita a corazón abierto en las páginas de Madera, razón de un martirologio, del profesor lagunero José Santos Valdés. Escrito entre abril y octubre de 1967, Madera es un documento valioso no tanto para entender el hecho en sí, el asalto al cuartel, que en términos reales ocupa una parte breve del libro, sino los antecedentes que dieron pie a la desesperada iniciativa de un puñado de jóvenes radicalizado en la idea de oponerse a un estado de cosas notablemente injusto.
El profesor Santos Valdés, autor de una amplia bibliografía que ojalá siga revisitando las imprentas, escribió su Madera casi al calor de los hechos, cuando todavía no se había disipado el olor a pólvora del asalto. Es por esto, quizá, que la información disponible para reconstruirlo resulte todavía vaga, sostenida en documentos recién elaborados y en no pocos casos contradictorios.
Más importante en este libro es, creo, el propósito que lo anima, un propósito insinuado desde el mismo título. Donde leemos “razón de un martirologio”, lo que debemos entender es que el estudio no tratará de describir pormenorizadamente el asalto, sino los resortes que lo motivaron, de ahí el largo recorrido monográfico por la realidad de Chihuahua a principios de los sesenta, de ahí la detalladísima exposición de las condiciones que guardaba esa entidad que hasta le fecha sigue siendo, como todas las mexicanas, mártir, sacrificada por la ambición y la rapiña de sus inmensos recursos naturales.
El profesor lagunero entendió bien, a dos años del asalto al cuartel, que el hecho no fue un exabrupto de unos locos o, mucho menos, un zarpazo de la delincuencia, sino el gesto de unos jóvenes convencidos de que se habían dado en Chihuahua las condiciones de injusticia como para emprender la lucha armada. El libro trata entonces de explorar el pasado inmediato al asalto, principalmente el relacionado con las condiciones de vida, profundamente desiguales, de privilegiados y desheredados, de suerte que al leerlo comprendemos mejor (no mejor, sino bien) la lógica del proyecto encabezado por Arturo Gámiz García y Pablo Gómez Ramírez.
El libro consta de catorce capítulos, un apéndice fotográfico y un colofón. En estricto sentido, sólo el capítulo 11 está estrechamente vinculado al asalto al cuartel. Los otros, como dije líneas antes, son el andamiaje que sostiene, con abundancia de datos estadísticos, históricos y sociológicos, la lógica del asalto. Esto es importante en un tema de esta índole (más si lo ubicamos en el contexto de su redacción), pues en aquel momento el control y la cerrazón de los medios de comunicación eran casi absolutos, de suerte que lo más escaso era la información y el análisis confiables, al menos las cartas completas sobre la mesa del ciudadano de a pie. El profesor Santos Valdés, hombre comprometido hasta los tuétanos con la verdad de los desvalidos, hizo en Madera un aporte importante, fundamental incluso, a la historia de los movimientos revolucionarios mexicanos que luego, en la década de los setenta, tendrían mayor ímpetu y recibirían del implacable echeverriato la represión atroz por todos nosotros conocida.
Vuelvo al arranque de esta vertiginosa y muy superficial reseña: así como Carlos Montemayor enfatizó, en los veinte años recientes, que a los héroes de Madera se les difamó con todo tipo de adjetivos ruines y que su trabajo narrativo e histórico serviría para vindicarlos, Santos Valdés, el humilde y generoso profesor lagunero José Santos Valdés, escribió en 1967 que “los mártires de Madera fueron eso: Mártires y de ninguna manera bandidos y salteadores como los calificó precisamente el hombre que tiene la culpa de que hayan muerto”. Cumplido, creo, fue ese objetivo en Madera, razón de un martirologio.
Madera, razón de un martirologio, José Santos Valdés, Universidad Juárez del Estado de Durango, Durango, 2011, 214 pp.
(El profesor José Santos Valdés fue secretario privado del general Lázaro Cárdenas del Río, gracias a su iniciativa se fundaron las Escuelas Normales Rurales de México. El libro Madera es edición facsimilar del original, por lo que los editores decidieron mantener la errata de la portada "martiriologio". La reseña se tomó del blog "rutanortelaguna" del escritor Jaime Muñoz Vargas. En la librería La Azotea de Zacatecas se encuentran ejemplares para el interesado.)
Esta necesidad de Montemayor es la misma que palpita a corazón abierto en las páginas de Madera, razón de un martirologio, del profesor lagunero José Santos Valdés. Escrito entre abril y octubre de 1967, Madera es un documento valioso no tanto para entender el hecho en sí, el asalto al cuartel, que en términos reales ocupa una parte breve del libro, sino los antecedentes que dieron pie a la desesperada iniciativa de un puñado de jóvenes radicalizado en la idea de oponerse a un estado de cosas notablemente injusto.
El profesor Santos Valdés, autor de una amplia bibliografía que ojalá siga revisitando las imprentas, escribió su Madera casi al calor de los hechos, cuando todavía no se había disipado el olor a pólvora del asalto. Es por esto, quizá, que la información disponible para reconstruirlo resulte todavía vaga, sostenida en documentos recién elaborados y en no pocos casos contradictorios.
Más importante en este libro es, creo, el propósito que lo anima, un propósito insinuado desde el mismo título. Donde leemos “razón de un martirologio”, lo que debemos entender es que el estudio no tratará de describir pormenorizadamente el asalto, sino los resortes que lo motivaron, de ahí el largo recorrido monográfico por la realidad de Chihuahua a principios de los sesenta, de ahí la detalladísima exposición de las condiciones que guardaba esa entidad que hasta le fecha sigue siendo, como todas las mexicanas, mártir, sacrificada por la ambición y la rapiña de sus inmensos recursos naturales.
El profesor lagunero entendió bien, a dos años del asalto al cuartel, que el hecho no fue un exabrupto de unos locos o, mucho menos, un zarpazo de la delincuencia, sino el gesto de unos jóvenes convencidos de que se habían dado en Chihuahua las condiciones de injusticia como para emprender la lucha armada. El libro trata entonces de explorar el pasado inmediato al asalto, principalmente el relacionado con las condiciones de vida, profundamente desiguales, de privilegiados y desheredados, de suerte que al leerlo comprendemos mejor (no mejor, sino bien) la lógica del proyecto encabezado por Arturo Gámiz García y Pablo Gómez Ramírez.
El libro consta de catorce capítulos, un apéndice fotográfico y un colofón. En estricto sentido, sólo el capítulo 11 está estrechamente vinculado al asalto al cuartel. Los otros, como dije líneas antes, son el andamiaje que sostiene, con abundancia de datos estadísticos, históricos y sociológicos, la lógica del asalto. Esto es importante en un tema de esta índole (más si lo ubicamos en el contexto de su redacción), pues en aquel momento el control y la cerrazón de los medios de comunicación eran casi absolutos, de suerte que lo más escaso era la información y el análisis confiables, al menos las cartas completas sobre la mesa del ciudadano de a pie. El profesor Santos Valdés, hombre comprometido hasta los tuétanos con la verdad de los desvalidos, hizo en Madera un aporte importante, fundamental incluso, a la historia de los movimientos revolucionarios mexicanos que luego, en la década de los setenta, tendrían mayor ímpetu y recibirían del implacable echeverriato la represión atroz por todos nosotros conocida.
Vuelvo al arranque de esta vertiginosa y muy superficial reseña: así como Carlos Montemayor enfatizó, en los veinte años recientes, que a los héroes de Madera se les difamó con todo tipo de adjetivos ruines y que su trabajo narrativo e histórico serviría para vindicarlos, Santos Valdés, el humilde y generoso profesor lagunero José Santos Valdés, escribió en 1967 que “los mártires de Madera fueron eso: Mártires y de ninguna manera bandidos y salteadores como los calificó precisamente el hombre que tiene la culpa de que hayan muerto”. Cumplido, creo, fue ese objetivo en Madera, razón de un martirologio.
Madera, razón de un martirologio, José Santos Valdés, Universidad Juárez del Estado de Durango, Durango, 2011, 214 pp.
(El profesor José Santos Valdés fue secretario privado del general Lázaro Cárdenas del Río, gracias a su iniciativa se fundaron las Escuelas Normales Rurales de México. El libro Madera es edición facsimilar del original, por lo que los editores decidieron mantener la errata de la portada "martiriologio". La reseña se tomó del blog "rutanortelaguna" del escritor Jaime Muñoz Vargas. En la librería La Azotea de Zacatecas se encuentran ejemplares para el interesado.)
martes, 4 de octubre de 2011
EL ROMPECABEZAS DEL CRIMEN ORGANIZADO
Nueva York— Ya no basta con artículos que cuentan muertos en los países azotados por la violencia. Hay que entender el rompecabezas que representa el crimen organizado y explicarlo con claridad, asegura el periodista salvadoreño Carlos Dada.
Fundador y director del diario por internet El Faro, Dada acaba de recibir uno de los premios María Moors Cabot que la Universidad de Columbia otorga cada año. Y cree que su principal desafío es comprender la realidad que vive su país frente al azote del crimen organizado.
"Por supuesto que es arriesgado, pero explicar esto es la única respuesta moralmente válida para dar a nuestros lectores", aseguró el reportero y editor de 40 años.
Dada, el Diario de Ciudad Juárez y el semanario Ríodoce, en Culiacán, son los tres ganadores latinoamericanos del galardón este año. El periodista canadiense Jean-Michel Leprince y el diario estadounidense Arizona Daily Star son otros dos premiados que recibirán el Cabot el 26 de octubre en Nueva York.
Fundados en 1938, son los premios internacionales más antiguos del periodismo y se otorgan a periodistas que promueven un mejor entendimiento de las Américas.
A pesar de que el homenaje es una motivación para cualquier medio de comunicación y periodista que trabaja en duras condiciones, informar en México y Centroamérica a la sombra del narcotráfico y el crimen organizado es un desafío, aseguran los premiados.
Desde diciembre del 2006, cuando el presidente Felipe Calderón llegó al poder, 35 periodistas han sido asesinados en México y ocho han desaparecido, según los últimos datos del Comité de Protección de Periodistas, con sede en Nueva York.
Los periodistas mexicanos viven bajo una fuerte presión y la amenaza de la violencia y la intimidación por parte del crimen organizado en zonas como Ciudad Juárez, Veracruz, Nuevo Laredo o Culiacán, denuncia el Comité. Los diarios lidian cada día con el peligro de publicar nombres de criminales o detalles sobre sus operaciones y las represalias que podrían enfrentar después.
El cuerpo de María Elizabeth Macías Castro, jefa de redacción del diario Primera Hora, fue encontrado a fines de septiembre en una carretera de la ciudad de Nuevo Laredo. Castro escribía de forma crítica sobre grupos criminales y una nota encontrada junto a su cadáver decía que había sido asesinada en relación a sus escritos en redes sociales.
La violencia atribuida al crimen organizado ha dejado más de 35 mil muertos en todo México desde diciembre de 2006, aunque algunas organizaciones civiles han señalado que la cifra supera las 40 mil víctimas.
Osvaldo Rodríguez Borunda, editor del Diario, en Ciudad Juárez, enfrenta esa realidad cada día. Dos de sus reporteros han muerto a manos del crimen organizado en los últimos años.
Borunda aseguró en un artículo de su diario que entregará los cinco mil dólares que acompañan al premio Moors Cabot a la viuda de Armando Rodríguez "El Choco", así como a los deudos de Luis Carlos Santiago, ambos reporteros del rotativo asesinados en el desempeño de su profesión.
"Si bien, la muerte de nuestros dos periodistas definitivamente nos ha impactado, hemos tratado de que esa intimidación no nos inmovilice ni nos calle ante la cobertura de todos los temas que nuestros lectores quieren conocer", dijo Borunda a The Associated Press.
El periodista fundó el rotativo el 17 de febrero de 1976. Tiene su sede en Ciudad Juárez, con oficinas y publicaciones en Chihuahua capital, Nuevo Casas Grandes, Delicias y El Paso, Texas. Cuenta con una circulación de 60 mil ejemplares diarios.
Borunda recomienda a sus reporteros cubrir el narcotráfico "con sumo cuidado", evitando el uso de adjetivos cuando se refieren a integrantes de los carteles de la droga y, si se usan sus nombres, atribuyendo debidamente la información a las autoridades, explicó.
Las notas sobre el tema son firmadas como "staff" y a la hora de hacer coberturas los reporteros van de dos en dos o en grupo.
"Nuestro periódico le ha dado una importancia fundamental a las historias de las víctimas de la violencia, porque ellas reflejan en gran medida la situación que padecemos en la ciudad", dijo el editor durante una entrevista telefónica. "Siempre son narradas en primera persona y si los entrevistados o entrevistadas piden permanecer en el anonimato sus identidades son resguardadas por seguridad, tanto de ellos como de quienes los entrevistan".
Dada asegura que la situación de los periodistas en El Salvador no es tan peligrosa como en México, pero sí admite que Centroamérica está atravesando un momento "complicado". El crimen organizado ha penetrado las instituciones del país, ejerciendo mucha influencia en la toma de decisiones y determinando el rumbo de sectores de la sociedad, asegura.
"Cubrir crimen organizado no es una sección. Dejó de ser un par de páginas asignadas a notas rojas", explicó el salvadoreño. "Ya es transversal a buena parte de nuestra vida nacional".
El Faro fue fundado por Dada y su socio José Simán en 1998, después de que Dada pasara años en el exilio en México y estudiara periodismo en la Universidad Iberoamericana allí.
Dada y Simán no se sentían satisfechos con el periodismo de El Salvador pero tampoco tenían dinero suficiente para publicar un diario impreso.
Así es como lanzaron El Faro, un portal que en la actualidad cuenta con 150 mil "unique visitors" a la semana y que este año ganó un Premio Ortega y Gasset de periodismo.
Tras pasar años sin que Dada y sus reporteros cobraran un centavo, el diario online dedica ahora recursos a cubrir y escribir reportajes de largo formato sobre el narcotráfico y el crimen organizado, explicó el periodista.
"Estamos dedicando muchos recursos a no contar la violencia en notitas diarias", explicó el editor. "Queremos comprender la dinámica de la violencia del crimen organizado para poderla testificar. Es muy difícil y nos cuesta entender cómo funciona este mundo. Y por eso hemos dedicado muchos recursos de nuestra redacción a tratar de entender nosotros qué pasa".
El periodismo en Latinoamérica vive en estos momentos dos fuertes problemáticas, opinó Carlos Lauría, coordinador del programa para las Américas del Comité de Protección a los Periodistas. Por un lado, está la amenaza de la violencia física, y por otro lado, la de los gobiernos que usan recursos del estado para arremeter contra periodistas críticos.
A pesar de que más de 20 periodistas han sido asesinados en América Latina este año, también ha habido avances en la región, opinó Lauría.
El hecho de que cada constitución tenga referencias claras a las garantías sobre libertad de expresión y existan leyes de acceso a la información en muchos países latinoamericanos son pasos hacia adelante, señaló.
Cuba, además, ha liberado a un gran número de periodistas que tenía encarcelados, dijo.
Premios como el Moors Cabot representan otro aliciente positivo.
Ismael Bojorquez, director de Ríodoce, dijo estar muy contento de que su semanario reciba el galardón. Sobre todo porque Ríodoce es una publicación pequeña con tan sólo ocho años de vida, una circulación de 8.000 ejemplares a la semana y el desafío de relatar sucesos en ciudades azotadas por la violencia.
"Nos dio mucho gusto que Columbia estuviera poniendo atención al contexto con el que trabajamos los periodistas aquí", dijo el mexicano de 55 años, nacido en Sinaloa.
Josh Friedman, director de los premios Moors Cabot, dijo que "es importante" que periodistas como Bojorquez, Dada y Borunda "sepan que les estamos apoyando", señaló.
(¿Qué tienen en común los diarios de El Salvador y México con los medios informativos del resto de Centroamérica? Quizá que todos enfrentan el rasero común de recibir el mismo trato de los gobiernos y del crimen organizado, que los ven como la parte incómoda de la sociedad, todos sobornables y todos corrompidos. Pero no es lo mismo un medio que funje como vocero del gobierno, ni otro que se asume como la voz de las izquierdas, ni otro más que simplemente da cuenta de la nota roja. De estos abundan en México. De aquí la importancia del papel que juegan los premios internacionales, que distinguen el trigo de la basura. Nota reproducida del Diario de Juárez.)
Fundador y director del diario por internet El Faro, Dada acaba de recibir uno de los premios María Moors Cabot que la Universidad de Columbia otorga cada año. Y cree que su principal desafío es comprender la realidad que vive su país frente al azote del crimen organizado.
"Por supuesto que es arriesgado, pero explicar esto es la única respuesta moralmente válida para dar a nuestros lectores", aseguró el reportero y editor de 40 años.
Dada, el Diario de Ciudad Juárez y el semanario Ríodoce, en Culiacán, son los tres ganadores latinoamericanos del galardón este año. El periodista canadiense Jean-Michel Leprince y el diario estadounidense Arizona Daily Star son otros dos premiados que recibirán el Cabot el 26 de octubre en Nueva York.
Fundados en 1938, son los premios internacionales más antiguos del periodismo y se otorgan a periodistas que promueven un mejor entendimiento de las Américas.
A pesar de que el homenaje es una motivación para cualquier medio de comunicación y periodista que trabaja en duras condiciones, informar en México y Centroamérica a la sombra del narcotráfico y el crimen organizado es un desafío, aseguran los premiados.
Desde diciembre del 2006, cuando el presidente Felipe Calderón llegó al poder, 35 periodistas han sido asesinados en México y ocho han desaparecido, según los últimos datos del Comité de Protección de Periodistas, con sede en Nueva York.
Los periodistas mexicanos viven bajo una fuerte presión y la amenaza de la violencia y la intimidación por parte del crimen organizado en zonas como Ciudad Juárez, Veracruz, Nuevo Laredo o Culiacán, denuncia el Comité. Los diarios lidian cada día con el peligro de publicar nombres de criminales o detalles sobre sus operaciones y las represalias que podrían enfrentar después.
El cuerpo de María Elizabeth Macías Castro, jefa de redacción del diario Primera Hora, fue encontrado a fines de septiembre en una carretera de la ciudad de Nuevo Laredo. Castro escribía de forma crítica sobre grupos criminales y una nota encontrada junto a su cadáver decía que había sido asesinada en relación a sus escritos en redes sociales.
La violencia atribuida al crimen organizado ha dejado más de 35 mil muertos en todo México desde diciembre de 2006, aunque algunas organizaciones civiles han señalado que la cifra supera las 40 mil víctimas.
Osvaldo Rodríguez Borunda, editor del Diario, en Ciudad Juárez, enfrenta esa realidad cada día. Dos de sus reporteros han muerto a manos del crimen organizado en los últimos años.
Borunda aseguró en un artículo de su diario que entregará los cinco mil dólares que acompañan al premio Moors Cabot a la viuda de Armando Rodríguez "El Choco", así como a los deudos de Luis Carlos Santiago, ambos reporteros del rotativo asesinados en el desempeño de su profesión.
"Si bien, la muerte de nuestros dos periodistas definitivamente nos ha impactado, hemos tratado de que esa intimidación no nos inmovilice ni nos calle ante la cobertura de todos los temas que nuestros lectores quieren conocer", dijo Borunda a The Associated Press.
El periodista fundó el rotativo el 17 de febrero de 1976. Tiene su sede en Ciudad Juárez, con oficinas y publicaciones en Chihuahua capital, Nuevo Casas Grandes, Delicias y El Paso, Texas. Cuenta con una circulación de 60 mil ejemplares diarios.
Borunda recomienda a sus reporteros cubrir el narcotráfico "con sumo cuidado", evitando el uso de adjetivos cuando se refieren a integrantes de los carteles de la droga y, si se usan sus nombres, atribuyendo debidamente la información a las autoridades, explicó.
Las notas sobre el tema son firmadas como "staff" y a la hora de hacer coberturas los reporteros van de dos en dos o en grupo.
"Nuestro periódico le ha dado una importancia fundamental a las historias de las víctimas de la violencia, porque ellas reflejan en gran medida la situación que padecemos en la ciudad", dijo el editor durante una entrevista telefónica. "Siempre son narradas en primera persona y si los entrevistados o entrevistadas piden permanecer en el anonimato sus identidades son resguardadas por seguridad, tanto de ellos como de quienes los entrevistan".
Dada asegura que la situación de los periodistas en El Salvador no es tan peligrosa como en México, pero sí admite que Centroamérica está atravesando un momento "complicado". El crimen organizado ha penetrado las instituciones del país, ejerciendo mucha influencia en la toma de decisiones y determinando el rumbo de sectores de la sociedad, asegura.
"Cubrir crimen organizado no es una sección. Dejó de ser un par de páginas asignadas a notas rojas", explicó el salvadoreño. "Ya es transversal a buena parte de nuestra vida nacional".
El Faro fue fundado por Dada y su socio José Simán en 1998, después de que Dada pasara años en el exilio en México y estudiara periodismo en la Universidad Iberoamericana allí.
Dada y Simán no se sentían satisfechos con el periodismo de El Salvador pero tampoco tenían dinero suficiente para publicar un diario impreso.
Así es como lanzaron El Faro, un portal que en la actualidad cuenta con 150 mil "unique visitors" a la semana y que este año ganó un Premio Ortega y Gasset de periodismo.
Tras pasar años sin que Dada y sus reporteros cobraran un centavo, el diario online dedica ahora recursos a cubrir y escribir reportajes de largo formato sobre el narcotráfico y el crimen organizado, explicó el periodista.
"Estamos dedicando muchos recursos a no contar la violencia en notitas diarias", explicó el editor. "Queremos comprender la dinámica de la violencia del crimen organizado para poderla testificar. Es muy difícil y nos cuesta entender cómo funciona este mundo. Y por eso hemos dedicado muchos recursos de nuestra redacción a tratar de entender nosotros qué pasa".
El periodismo en Latinoamérica vive en estos momentos dos fuertes problemáticas, opinó Carlos Lauría, coordinador del programa para las Américas del Comité de Protección a los Periodistas. Por un lado, está la amenaza de la violencia física, y por otro lado, la de los gobiernos que usan recursos del estado para arremeter contra periodistas críticos.
A pesar de que más de 20 periodistas han sido asesinados en América Latina este año, también ha habido avances en la región, opinó Lauría.
El hecho de que cada constitución tenga referencias claras a las garantías sobre libertad de expresión y existan leyes de acceso a la información en muchos países latinoamericanos son pasos hacia adelante, señaló.
Cuba, además, ha liberado a un gran número de periodistas que tenía encarcelados, dijo.
Premios como el Moors Cabot representan otro aliciente positivo.
Ismael Bojorquez, director de Ríodoce, dijo estar muy contento de que su semanario reciba el galardón. Sobre todo porque Ríodoce es una publicación pequeña con tan sólo ocho años de vida, una circulación de 8.000 ejemplares a la semana y el desafío de relatar sucesos en ciudades azotadas por la violencia.
"Nos dio mucho gusto que Columbia estuviera poniendo atención al contexto con el que trabajamos los periodistas aquí", dijo el mexicano de 55 años, nacido en Sinaloa.
Josh Friedman, director de los premios Moors Cabot, dijo que "es importante" que periodistas como Bojorquez, Dada y Borunda "sepan que les estamos apoyando", señaló.
(¿Qué tienen en común los diarios de El Salvador y México con los medios informativos del resto de Centroamérica? Quizá que todos enfrentan el rasero común de recibir el mismo trato de los gobiernos y del crimen organizado, que los ven como la parte incómoda de la sociedad, todos sobornables y todos corrompidos. Pero no es lo mismo un medio que funje como vocero del gobierno, ni otro que se asume como la voz de las izquierdas, ni otro más que simplemente da cuenta de la nota roja. De estos abundan en México. De aquí la importancia del papel que juegan los premios internacionales, que distinguen el trigo de la basura. Nota reproducida del Diario de Juárez.)
lunes, 3 de octubre de 2011
Czeslaw Milosz (1911- 2004)
Mittelbergheim
El vino duerme en las barricas de encina del Rhin.
Me despierta la campana de una iglesia entre los viñedos
de Mittelbergheim. Escucho un pequeño manantial
que borbotea en la piedra del pozo en el patio, los pasos
de los zuecos en la calle. El tabaco puesto a secar
bajo el cobertizo y los arados y las ruedas de madera
y el declive de las colinas y el otoño se sientan a mi lado.
No he abierto aún los ojos. No me apremies,
fuego, vigor, anhelo, es demasiado temprano todavía.
He vivido muchos años e igual que en este sueño
me he sentido cercano a la frontera móvil
tras la cual colores y sonidos se realizan
y se armonizan las cosas de esta tierra.
No me abras aún a la fuerza la boca,
permite que tenga fe, que crea que puedo llegar yo también,
concédeme permanecer en Mittelbergheim.
Bien sé cuáles son mis deberes. Están a mi lado
el otoño y las ruedas de madera y las hojas
de tabaco bajo el cobertizo. Mi tierra
se encuentra aquí y en cualquier lado, desde no muy lejos
me llega en no sé qué idioma el canto de un niño,
la conversación de unos amantes.
Más feliz que otros, debo tomar
un rostro, una sonrisa, una estrella, una seda doblada
sobre las rodillas. Sereno, el gesto atento,
debo caminar por los montes con la transparente claridad del día
viendo desde lo alto cursos de agua, ciudades, calles, costumbres.
Fuego, vigor, anhelo, me sostienes en el hueco de la mano
como un surco inmenso, peinado
por el viento del Sur. Tú que traes certidumbre
en la hora del miedo, en la semana de la duda,
es demasiado pronto todavía, permite que madure el vino,
que duerman los viajeros en Mittelbergheim.
(texto tomado del blog ´rima interna´de Martín López-Vega, sección El Cultural de El Mundo.)
El vino duerme en las barricas de encina del Rhin.
Me despierta la campana de una iglesia entre los viñedos
de Mittelbergheim. Escucho un pequeño manantial
que borbotea en la piedra del pozo en el patio, los pasos
de los zuecos en la calle. El tabaco puesto a secar
bajo el cobertizo y los arados y las ruedas de madera
y el declive de las colinas y el otoño se sientan a mi lado.
No he abierto aún los ojos. No me apremies,
fuego, vigor, anhelo, es demasiado temprano todavía.
He vivido muchos años e igual que en este sueño
me he sentido cercano a la frontera móvil
tras la cual colores y sonidos se realizan
y se armonizan las cosas de esta tierra.
No me abras aún a la fuerza la boca,
permite que tenga fe, que crea que puedo llegar yo también,
concédeme permanecer en Mittelbergheim.
Bien sé cuáles son mis deberes. Están a mi lado
el otoño y las ruedas de madera y las hojas
de tabaco bajo el cobertizo. Mi tierra
se encuentra aquí y en cualquier lado, desde no muy lejos
me llega en no sé qué idioma el canto de un niño,
la conversación de unos amantes.
Más feliz que otros, debo tomar
un rostro, una sonrisa, una estrella, una seda doblada
sobre las rodillas. Sereno, el gesto atento,
debo caminar por los montes con la transparente claridad del día
viendo desde lo alto cursos de agua, ciudades, calles, costumbres.
Fuego, vigor, anhelo, me sostienes en el hueco de la mano
como un surco inmenso, peinado
por el viento del Sur. Tú que traes certidumbre
en la hora del miedo, en la semana de la duda,
es demasiado pronto todavía, permite que madure el vino,
que duerman los viajeros en Mittelbergheim.
(texto tomado del blog ´rima interna´de Martín López-Vega, sección El Cultural de El Mundo.)
domingo, 2 de octubre de 2011
PERRY VS EL NARCO EN MÉXICO
NUEVA HAMPSHIRE, 2 de octubre.— El precandidato republicano a la presidencia de Estados Unidos Rick Perry dijo ayer que está dispuesto a enviar fuerzas estadunidenses a México para ayudar a combatir los cárteles del narcotráfico.
“Podría requerirse de nuestras fuerzas militares en México, para trabajar en coordinación con ellos a fin de eliminar estos cárteles narcotraficantes y mantenerlos alejados de nuestras fronteras”, expuso el también gobernador de Texas.
Perry comparó la situación de México con la de Colombia, cuyo gobierno aceptó el apoyo estadunidense en la guerra contra las drogas.
Así, Perry dijo que la violencia actual puede requerir medidas militares similares.
“Soy un gobernador. No tengo la postura placentera en la que sólo me paro en un escenario y critico”, dijo el gobernador, en una referencia evidente a sus rivales por la candidatura republicana, quienes han manifestado que Perry muestra una actitud muy blanda sobre el tema de la migración ilegal. “Tengo que lidiar con estos asuntos”.
Con la declaración sobre el posible envío de fuerzas a México, y con otras que realizó durante una visita con fines proselitistas en Nueva Hampshire, Perry pareció mostrar una actitud más dura en materia de migración ilegal y seguridad fronteriza.
Crítico de Obama
Con frecuencia, el gobernador texano convoca a la Guardia Nacional para proteger la frontera con México y prevenir la inmigración ilegal. Pero sus declaraciones de ayer fueron más lejos, al indicar que está dispuesto a ampliar la participación de las fuerzas estadunidenses al otro lado de la frontera.
Perry hizo esos anuncios durante una recepción en la casa del candidato republicano a gobernador de Nueva Hampshire, Ovide Lamontagne. En tanto, un vocero declaró más tarde que Perry está dispuesto a estudiar todas las opciones de cooperación con México.
El republicano, quien aspira a la Casa Blanca, desde marzo pasado ha criticado la presidencia de Barack Obama.
Al Presidente estadunidense le han cuestionado la falta de apoyo en policías y tecnologías para fortalecer la frontera.
(La caja de Pandora fue abierta hace cinco años por Felipe Calderón Hinojosa, la consecuencia más visible fue, además de los 50 mil muertes ´´colaterales´´ que ha aportado la ciudadanía, las más de dos mil armas producto del operativo secreto Rápido y furioso, urdido e implementado en el país de Perry. Ahora el candidato republicano quiere acabar con la amenaza del vecino del sur con soldados, aunque sin combatir el consumo de enervantes entre los que votarán por él. Ha de ser pariente de FCH. Nota de AP tomada de Excelsior.)
“Podría requerirse de nuestras fuerzas militares en México, para trabajar en coordinación con ellos a fin de eliminar estos cárteles narcotraficantes y mantenerlos alejados de nuestras fronteras”, expuso el también gobernador de Texas.
Perry comparó la situación de México con la de Colombia, cuyo gobierno aceptó el apoyo estadunidense en la guerra contra las drogas.
Así, Perry dijo que la violencia actual puede requerir medidas militares similares.
“Soy un gobernador. No tengo la postura placentera en la que sólo me paro en un escenario y critico”, dijo el gobernador, en una referencia evidente a sus rivales por la candidatura republicana, quienes han manifestado que Perry muestra una actitud muy blanda sobre el tema de la migración ilegal. “Tengo que lidiar con estos asuntos”.
Con la declaración sobre el posible envío de fuerzas a México, y con otras que realizó durante una visita con fines proselitistas en Nueva Hampshire, Perry pareció mostrar una actitud más dura en materia de migración ilegal y seguridad fronteriza.
Crítico de Obama
Con frecuencia, el gobernador texano convoca a la Guardia Nacional para proteger la frontera con México y prevenir la inmigración ilegal. Pero sus declaraciones de ayer fueron más lejos, al indicar que está dispuesto a ampliar la participación de las fuerzas estadunidenses al otro lado de la frontera.
Perry hizo esos anuncios durante una recepción en la casa del candidato republicano a gobernador de Nueva Hampshire, Ovide Lamontagne. En tanto, un vocero declaró más tarde que Perry está dispuesto a estudiar todas las opciones de cooperación con México.
El republicano, quien aspira a la Casa Blanca, desde marzo pasado ha criticado la presidencia de Barack Obama.
Al Presidente estadunidense le han cuestionado la falta de apoyo en policías y tecnologías para fortalecer la frontera.
(La caja de Pandora fue abierta hace cinco años por Felipe Calderón Hinojosa, la consecuencia más visible fue, además de los 50 mil muertes ´´colaterales´´ que ha aportado la ciudadanía, las más de dos mil armas producto del operativo secreto Rápido y furioso, urdido e implementado en el país de Perry. Ahora el candidato republicano quiere acabar con la amenaza del vecino del sur con soldados, aunque sin combatir el consumo de enervantes entre los que votarán por él. Ha de ser pariente de FCH. Nota de AP tomada de Excelsior.)
sábado, 1 de octubre de 2011
Borges, el hacedor de famas (cortazarianas)
La editorial Alfaguara ha decidido "retirar voluntariamente" de las librerías la obra "El hacedor (de Borges) Remake", de Agustín Fernández Mallo, ante "los reclamos" de María Kodama, viuda del gran escritor argentino.
En una nota, la editorial asegura que, en todo el proceso de edición del libro, "jamás" sospecharon que este "remake" pudiera ser leído "de una manera negativa contra la persona o la obra de Jorge Luis Borges".
Este sello, con amplia presencia en Hispanoamérica, distingue en su comunicado entre "el alegato jurídico" y "la discusión estética". En el primer caso, "nos mostramos respetuosos y dispuestos a ofrecer pruebas incontrovertibles de buena voluntad. Atendiendo los reclamos de María Kodama, hemos decidido retirar voluntariamente el libro del comercio". Pero el punto de vista de la editorial "es diferente", cuando de aspectos estéticos se trata y asegura que "una de las muchas innovaciones que Borges trajo a la literatura fue la de usar procedimientos paródicos sobre sus propias influencias, sobre los autores que admiraba y se sentía influido".
"Si Borges no hubiera existido, Agustín Fernández Mallo jamás hubiera podido escribir un libro como su 'Remake'", y precisamente por ello, opinan que el libro de Fernández Mallo "es un gran homenaje a la
persona que inventó para la literatura española este tipo de procedimientos de apropiación y juego".
Un libro polémico
Fernández Mallo quedó "fascinado" por "El hacedor", de Borges, y cada vez que releía ese libro le sugería "nuevas historias, ideas paralelas o tangentes".
Un buen día se animó a escribirlas y el resultado fue su "remake" de "El hacedor", un libro lleno de humor y una muestra más de esa estética "apropiacionista" que tanto le gusta a este autor.
María Kodama concedió hoy una entrevista para hablar de la publicación en España del libro "Mi amigo Don Quijote", que contiene una conferencia inédita de Borges, pero no quiso hacer declaraciones sobre la obra de Fernández Mallo "para no darle publicidad".
"El asunto está en manos de mis abogados", se limitó a decir la viuda de Borges, a la que le hubiera gustado que, por lo menos, "hubieran pedido permiso para utilizar el título de 'El hacedor'".
(Además de la nota de Efe, se reproduce la opinión de José Alfonso, aparecida en Público: Se ha dicho que Borges entendería lo que ha hecho Agustín porque él escribió "Pierre Menard, autor del Quijote", pero dicho cuento no es una versión del Quijote, que yo sepa, sólo un relato sobre un tipo que hace una versión del Quijote exacta, palabra por palabra, al original. Pero el cuento, "Pierre Menard, autor del Quijote" no es una versión del Quijote, no se parece en nada al Quijote. En el cuento, aparece, es verdad, alguna frase de la obra de Cervantes, pero éste murió siglos antes de que naciera Borges, los derechos de autor habían caducado, Borges podía usar esas frases libremente. No se puede comparar a lo que ha hecho Agustín Fernández Mallo con "El hacedor", donde abundan párrafos enteros idénticos al original de Borges, un hombre que murió hace 25 años. No sé si una versión de "El hacedor" es algo legítimo o no, podría ser. Pero tal vez Agustín Fernández Mallo tendría que haber pedido permiso a la titular de los derechos, María Kodama, para reproducir esos párrafos. Y añadimos nosotros: que la editorial hubiese tenido el pudor de no utilizar el título de Borges en la portada, ni en interiores.)
En una nota, la editorial asegura que, en todo el proceso de edición del libro, "jamás" sospecharon que este "remake" pudiera ser leído "de una manera negativa contra la persona o la obra de Jorge Luis Borges".
Este sello, con amplia presencia en Hispanoamérica, distingue en su comunicado entre "el alegato jurídico" y "la discusión estética". En el primer caso, "nos mostramos respetuosos y dispuestos a ofrecer pruebas incontrovertibles de buena voluntad. Atendiendo los reclamos de María Kodama, hemos decidido retirar voluntariamente el libro del comercio". Pero el punto de vista de la editorial "es diferente", cuando de aspectos estéticos se trata y asegura que "una de las muchas innovaciones que Borges trajo a la literatura fue la de usar procedimientos paródicos sobre sus propias influencias, sobre los autores que admiraba y se sentía influido".
"Si Borges no hubiera existido, Agustín Fernández Mallo jamás hubiera podido escribir un libro como su 'Remake'", y precisamente por ello, opinan que el libro de Fernández Mallo "es un gran homenaje a la
persona que inventó para la literatura española este tipo de procedimientos de apropiación y juego".
Un libro polémico
Fernández Mallo quedó "fascinado" por "El hacedor", de Borges, y cada vez que releía ese libro le sugería "nuevas historias, ideas paralelas o tangentes".
Un buen día se animó a escribirlas y el resultado fue su "remake" de "El hacedor", un libro lleno de humor y una muestra más de esa estética "apropiacionista" que tanto le gusta a este autor.
María Kodama concedió hoy una entrevista para hablar de la publicación en España del libro "Mi amigo Don Quijote", que contiene una conferencia inédita de Borges, pero no quiso hacer declaraciones sobre la obra de Fernández Mallo "para no darle publicidad".
"El asunto está en manos de mis abogados", se limitó a decir la viuda de Borges, a la que le hubiera gustado que, por lo menos, "hubieran pedido permiso para utilizar el título de 'El hacedor'".
(Además de la nota de Efe, se reproduce la opinión de José Alfonso, aparecida en Público: Se ha dicho que Borges entendería lo que ha hecho Agustín porque él escribió "Pierre Menard, autor del Quijote", pero dicho cuento no es una versión del Quijote, que yo sepa, sólo un relato sobre un tipo que hace una versión del Quijote exacta, palabra por palabra, al original. Pero el cuento, "Pierre Menard, autor del Quijote" no es una versión del Quijote, no se parece en nada al Quijote. En el cuento, aparece, es verdad, alguna frase de la obra de Cervantes, pero éste murió siglos antes de que naciera Borges, los derechos de autor habían caducado, Borges podía usar esas frases libremente. No se puede comparar a lo que ha hecho Agustín Fernández Mallo con "El hacedor", donde abundan párrafos enteros idénticos al original de Borges, un hombre que murió hace 25 años. No sé si una versión de "El hacedor" es algo legítimo o no, podría ser. Pero tal vez Agustín Fernández Mallo tendría que haber pedido permiso a la titular de los derechos, María Kodama, para reproducir esos párrafos. Y añadimos nosotros: que la editorial hubiese tenido el pudor de no utilizar el título de Borges en la portada, ni en interiores.)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)