jueves, 7 de abril de 2011

LE GOUVERNEMENT MERDE

Des milliers de personnes ont manifesté, dans 38 villes du Mexique, mercredi 6 avril, pour demander la fin de la violence.
Des milliers de personnes ont manifesté, dans 38 villes du Mexique, mercredi 6 avril, pour demander la fin de la violence.REUTERS/STRINGER/MEXICO


Un nouveau charnier d'au moins 59 cadavres a été retouvé dans un ranch du nord du Mexique, alors que s'achevaient des manifestations dans 38 villes contre la violence des narcotrafiquants et les conséquences meurtrières de la riposte militaire du gouvernement.


(foto y pie de foto tomado de Le Monde.)

"CUANDO NOS MANDAN A LA CHINGADA"

CUERNAVACA, Mor., 6 de abril (apro).- Nunca habían marchado tantos y, para muchos, esta manifestación será recordada como la más importante del estado por la cantidad de personas –unas 35 mil, según los organizadores--, y por la unidad que se logró en la protesta.

Fueron dos kilómetros los que ocuparon mientras marcharon de blanco y, al final de la jornada, en pleno zócalo cuernavaquense, gritaron: “No más sangre”, mientras que el poeta Javier Sicilia anunciaba que se quedaría en plantón hasta el 13 de abril, fecha límite para que el presidente Felipe Calderón o el gobernador Marco Antonio Adame presenten a los culpables del multihomicidio en que perdió la vida su hijo Juan Francisco, de apenas 24 años.
“Si no pueden, renuncien”, parafraseó Sicilia a Alejandro Martí, dirigiéndose a Calderón, al gobernador Adame, a su equipo de gobierno y a los legisladores, exigiéndoles una pronta respuesta al “infierno” que vive la entidad y el país con la violencia derivada de la lucha contra el narcotráfico.
El dolor fue una constante entre los asistentes.
En un momento, cuando un joven amigo de los siete muertos en Temixco, entre los que se encontraba el hijo del escritor, le dedicó una canción diciendo que no los olvidaría, Sicilia no aguantó y rompió en llanto frente a los miles de morelenses y de otros estados que marcharon juntos por tres horas.
Aún con la huella del llanto, el poeta dijo frente a palacio de gobierno:
“Lo vuelvo a repetir, lo dije frente al cuartel militar. No podemos permitir que ni un niño ni un muchacho más mueran; no son bajas colaterales, no son números, eran vidas que cegaron. El Ejército nos debe devolver la dignidad y la confianza a este país. No queremos verles fuera de sus cuarteles. Y a los políticos les repito: Si no pueden, váyanse, pero hay que asegurarse que se vayan porque cuando uno manda a chingar a su madre a alguien, hay que asegurarse”.
Gritos de “¡que renuncien, que renuncien!” lo secundaron y, ante esta reacción, corrigió: “No hay que pedir la renuncia de Calderón porque si se va no pasa nada y todo estará peor, mejor hay que decirle que le cumpla a la ciudadanía”.
Durante las tres horas que duró la marcha, Sicilia hizo dos paradas y leyó un par de textos. En la primera, frente a las instalaciones del cuartel de la 24 Región Militar, el escritor se trepó a una combi que llevaba el sonido y aclaró:
“No soy solo yo, somos miles los que estamos aquí por nuestros muertos que llevamos en nuestras espaldas y que ahora tienen un rostro. Estamos aquí manifestándonos para que no haya un muerto mas, ni un joven más envilecido”, aclaró.

“Hay que salir, hay que volver a las calles”, dijo a los manifestantes antes de leer un texto en el que le pidió a las Fuerzas Armadas regresar a sus cuarteles, que recuperen sus propios códigos de honor, y no calificar de “bajas colaterales” a los muertos en esta guerra contra el narcotráfico.
“Devuélvanle a la gente la confianza a la gente y respeten los derechos humanos”, convocó Sicilia a los militares.
Más adelante, hizo la segunda parada frente a las oficinas de la Procuraduría de Justicia del Estado, y ahí recordó que su titular, Pedro Luis Benítez, le dijo que ya tenían identificados a dos responsables y que podrían ser policías o militares, ante lo cual cuestionó por qué no los han detenido.
Los gritos de “ni un muerto más” se repitieron todo el camino hasta llegar al zócalo, donde ya aguardaban cientos de personas.
Hasta ahí llegaron habitantes de Ciudad Juárez, Chihuahua; Acapulco, Guerrero, Sonora y de otras entidades, a exponer sus casos de asesinatos, desapariciones y vejaciones en medio de una guerra que ya contabiliza, oficialmente, unos 35 mil muertos.
Los organizadores dijeron que habían protestado en 32 ciudades de todo el país, destacando que se trata de la primera manifestación a escala nacional en contra de las consecuencias que ha traído la guerra contra el narcotráfico.
También se reportaron expresiones de solidaridad en Barcelona, Buenos Aires, París, Nueva York, Ámsterdam, La Haya, Santiago de Chile, Toronto, Vancouver, Copenhague y otras ciudades de Europa y Estados Unidos.
“Nuestra juventud corre peligro, no podemos permitir otro asesinato, no hablo de fatalidad, sino de lo que hemos construido con la corrupción y la impunidad. Es tiempo de que los jóvenes se manifiesten, que se adueñen del presente”, pidió Sicilia casi al final del evento.
Dijo que se quedaría en plantón permanente hasta el 13 de abril y pidió a todas las organizaciones sociales del país que durante estos días conviertan el zócalo de Cuernavaca en un foro, que se discuta la formación de un movimiento nacional y que de aquí salgan los primeros pasos a seguir para poner fin a la violencia.
Informó que se abriría una cuenta de twitter: @mxhastala madre para que se comuniquen todos los interesados, y anunció que si no hay respuesta para ese el próximo día 13, entonces convocará a una marcha nacional en la Ciudad de México porque, aseveró, “nos han convertido en hombres sagrados y desnudos, expuestos a la irracionalidad de los criminales”.
“No están solos”, retumbó en el zócalo una vez que terminaron los cinco minutos de silencio propuestos por el poeta que, como cada articulo que escribe en Proceso, terminó con su frase clásica: “Además yo opino que hay que devolverle la dignidad a este país. ¡Ni un asesinato más a un joven y a un niño!”.


(nota clonada de Proceso on line.)

miércoles, 6 de abril de 2011

PROTESTAS EN CUERNAVACA

Ver DSC02778.JPG en presentación
 
Ver DSC02779.JPG en presentación
 

MORELOS SE DESANGRA

El asesinato del hijo de un prominente intelectual en los suburbios de Cuernavaca, hizo a muchos recordar que Morelos es un punto infectado por la violencia. Fueron siete jóvenes los que hicieron girar los ojos a un fenómeno que no ha dejado de cobrar víctimas por causa de la inseguridad pública. Tan sólo el año pasado, la Comisión Independiente de Derechos Humanos del estado reporta el asesinato de 335 personas; durante el primer trimestre de 2011, las víctimas suman 94, que de mantenerse su tendencia rebasará el total de 2010.

Morelos siempre ha sido un territorio bravo por razones culturales, y con una larga historia criminal. En los 80 y los 90 Cuautla –y en cierta forma la zona de Tepoztlán- fue refugio de bandas de secuestradores. Temprano desde la década pasada se convirtió en el santuario de varios jefes del narcotráfico. Ahí vivió “El Señor de los Cielos”, Amado Carrillo, jefe del Cártel de Juárez, y se construyó un aeropuerto desde donde sus limitadas aerolíneas cubrían rutas que coincidían con las de las drogas. Ahí se afincó también “El Jefe de Jefes”, Arturo Beltrán Leyva, cabeza del cártel que lleva el nombre de la familia, amparado en la impunidad.
El santuario en el que se convirtió Morelos fue posible por la protección institucional que le dieron a los cabecillas criminales. El ejemplo más nítido de esto se dio en el actual gobierno de Marco Adame, jefe formal de los grupos de extrema derecha del PAN, cuando en 2009 las autoridades federales tomaron por completo el control de la Secretaría de Seguridad Pública Estatal y metieron a la cárcel a sus jefes, acusados de proteger a Beltrán Leyva. En los expedientes del caso aparece el nombre del propio Adame como presunto beneficiario del dinero sucio, la figura más alta mencionada en ese enjambre lleno de sombras.
Las autoridades federales mantuvieron al gobernador Adame fuera de toda sospecha, y se enfocaron a los órganos de seguridad estatales. Pero esa limpieza fue efímera. La violencia no se ha detenido, ni tampoco los intentos de desestabilización de los gobiernos estatal y de Cuernavaca a través de campañas de terror en redes sociales. Los narcotraficantes han continuado su negocio y mantienen las amenazas contra todo aquél que los denuncie o señale. Ese cáncer se encuentra en una metástasis desde el operativo de la Marina en Cuernavaca en diciembre de 2009 para arrestar a Beltrán Leyva, quien murió durante el enfrentamiento. El sector más perjudicado de estas represalias criminales ha sido el de los periodistas, algunos de ellos que han sido heridos en intentos de secuestros en pleno centro de la capital estatal.
La intimidación busca sembrar el terror. Desde el año pasado decenas de periodistas han recibido amenazas de muerte -algunos de manera reiterada-, y la Procuraduría General de Justicia del estado inició desde hace tiempo averiguaciones sobre varias denuncias. Hasta ahora los resultados han sido nulos. Ese sector no se siente seguro en la entidad ante la impunidad de los criminales que los hostigan y atacan. La tranquilidad en Morelos es superficial.
Hay zonas del estado que nunca habían sido tocadas por el hampa, que ahora viven en una zona dual. Hay una comunidad importante no lejos de Cuernavaca, donde narcotraficantes y comandantes policiales suelen hacer fiestas de varias horas sin que nadie los moleste. Cuernavaca, que era el destino ideal de descanso de cientos de capitalinos durante los fines de semana, dejó de ser lugar seguro para muchos, que han optado por visitar la entidad de manera eventual.
Durante la anterior administración panista de Sergio Estrada Cajigal, Morelos le abrió la puerta al Cártel de los Beltrán Leyva, que dominaban el narcotráfico desde Guerrero -punto de entrada para la droga que se consume domésticamente en México-, hasta el valle de México. El santuario de fortaleció en el actual gobierno de Adame, donde la red de protección institucional llegó a los más altos niveles que jamás se hubieran probado antes en la entidad.
El asesinato de varias personas, entre las que se encontraba el hijo del poeta Javier Sicilia, recuperó para Morelos la atención generalizada sobre la degradación social y política en la que se encuentra el estado. No es un tema sólo de narcotráfico, sino de delincuencia ordinaria, que es lo que más acosa y lastima a la población. Este miércoles en Cuernavaca continúa el avance de la indignación contra el gobierno de Adame, hasta hoy protegido por el gobierno federal, pese a las pruebas reiteradas de su rebase e incompetencia para cumplir su responsabilidad primaria: proveer seguridad a la ciudadanía.


(artículo de Raymundo Riva Palacio tomado del diario on line 'eje central'.)

TENNESSEE WILLIAMS (1911-1983 )

Conocí a Tennessee Williams en Tánger en la primavera de 1973. Yo era un jovencito y él una gloria que huía. Otros hubieran dicho una gloria caída, pues hacía años que (pese a su enorme fama) la crítica se ensañaba con sus obras más recientes. Estábamos en el bar del Hotel El Minzah, con el amigo español tangerino que me lo presentó –y que conocía a Williams desde los finales años 40- y con el chico moro, de grandes ojos negros, que acompañaba al norteamericano. Tennessee, casi compulsivamente, fumaba rubio mentolado y bebía vino blanco. En ese momento tenía 62 años que podía aparentar o no, dependía del momento de la mirada. Si hallabas al Tennessee sosegado y a ratos hilarante (incluso de risa brevemente fácil) parecía más joven. Si pillabas el momento sombrío, como súbitamente apesadumbrado, entonces las arrugas de su faz, sobre todo en torno a los ojos, resultaban en exceso marcadas y avejentadotas. Era un hombre simpático que parecía cambiar de estados de ánimo con preocupante facilidad. Más tarde leí algo que él había escrito al conocer a William Faulkner, y naturalmente me recordó a si mismo: “Aquellos ojos terribles y enloquecidos me conmovieron hasta las lágrimas”. No es que yo llorase, sino que sentí algo parecido a la piedad unitiva ante aquel hombre que –esa sensación daba- buscaba a ciegas, buscaba no sabiendo…

Yo sabía que la vida sentimental de Williams estaba marcada por el desequilibrio y por el miedo a heredar la enfermedad mental de su madre y de su hermana Rose, que pasó casi toda su vida internada en un psiquiátrico. Naturalmente su homosexualidad (que fue siempre un secreto a voces) no podía ayudar a la deseada estabilidad, porque es muy difícil que te pidan ser equilibrado y a la vez te prohíban, te repriman y te coaccionen. Tennessee Williams sólo salió oficialmente del armario cuando en 1975 publicó sus “Memorias”, que si parece un libro escrito para salir del paso (como están hechas igualmente para salir del paso las memorias de su amigo Paul Bowles, “Without stopping”) suministran muchos y jugosos datos sobre su autor. Entre ellos –alcohol, barbitúricos- esa homosexualidad vivida, paradójicamente, entre lo clandestino y casi lo exhibicionista. Cuenta, por ejemplo, como ligaba compulsivamente en bares más o menos gays y aún en sitios de riesgo (lugares, digamos, que las recientes guías gays califican como AYOR, iniciales inglesas de la expresión “a su propio riesgo” o por su cuenta y riesgo), como tampoco le importaba pagar, y que uno de sus lugares favoritos de ligue habían sido las calles –o ciertas calles- de Nueva York, a finales de los años 40. En esas salidas nocturnas con marineros, mariquitas o soldados de permiso, le había acompañado muchas noches su amigo Truman Capote. A esas salidas en busca de ligues y aventura –que ocurrieron también en Nueva Orleáns- les apodaban “la quête lyrique”, algo así como la peregrinación lírica.
No puede decirse que de tales correrías suelan surgir amores y menos “el amor”, pero es el caso que Tennessee Williams conoció a Franck Merlo en agosto de 1948 en las calles de Nueva York, y que lo que podría haber sido un ligue ocasional (uno de tantos, en una vida muy promiscua) se convirtió enseguida en un amor para siempre. Williams tenía en ese momento 37 años y era, nada menos, que el reconocido y exitoso autor de “Un tranvía llamado Deseo” que se había estrenado el año anterior. Por su parte, Merlo, era un chico moreno y muy atractivo, hijo de emigrantes, de 20 años, y que aún no sabía muy bien que hacer con su vida. Pero el flechazo o la seducción fueron muy deprisa, pues en octubre de ese mismo año ya compartieron el éxito de la nueva pieza de Tennessee, “Verano y humo”. Un mes más tarde se embarcaron hacia Europa, en un viaje que casi daría la vuelta al mundo, y que duró cerca de un año. Francky –como le llamaban los amigos- ya tenía una ocupación: ser el amante, secretario, enfermero y cuidador de Williams. Y el chico lo hizo, y casi contra todos los pronósticos fue fiel. Franck Merlo supuso la mayor estabilidad y equilibrio en la vida de Tennessee. Y parece que el momento más venturoso (o más estable) llegó a principios de 1951, cuando se estrena “La rosa tatuada”, una obra que exalta la fidelidad y que está dedicada a Franck Merlo.

Antes de 1975 la homosexualidad de Tennessee había aparecido en cuentos y poemas (con mirada indirecta) y en muchos personajes de teatro femeninos – como Blanche Dubois en “Un tranvía llamado Deseo”- que aunque mujeres, sólo pueden comprenderse bien en tanto construcciones de una idea o de un arquetipo homoerótico. También la homosexualidad, más explícitamente, está en el trasfondo visible de dramas tan magníficos como “La gata sobre el tejado de zinc” (1955) o “De repente, el último verano” (1958), quizás una de las obras más profundas y decadentes –en el mejor sentido de la palabra- del dramaturgo.
Franck permaneció esencialmente fiel. Pero no así Tennessee Williams (una vida terriblemente estresada, barbitúricos, alcohol, psiquiatras) que, mediando los años 50, ya había vuelto a las andadas. Franck lo tuvo entonces claro, el amor se convertía en amistad. Pero, pese a todo, el amor subsistió. Aunque acompañado muy pronto por la tragedia, pues Merlo murió en un hospital de Nueva York (a causa de un cáncer muy rápido) en septiembre de 1963, con 35 años.

A la muerte de su amigo, Tennessee entró en una profunda crisis depresiva, que le llevó, incluso, a estar internado. Cuando salió (más viejo, más derrotado, empezando su particular travesía del desierto) volvió a lo habitual. Sus amigos serían los chicos alquilados o de circunstancia, el alcohol, las pastillas –con sucesivos procesos de desintoxicación- el teatro y la literatura, donde ya no volvería a cosechar nunca (pese a la aludida fama, que no mermó) los éxitos brillantísimos del comienzo. Tennessee Williams murió en Nueva York –ahogado al intentar destapar con la boca una botella, entonces se tragó el corcho- el 25 de febrero de 1983. Tenía 72 años. Para sorpresa de algunos (pues ya hacía casi veinte de la muerte de Franck Merlo) una de las disposiciones testamentarias de Williams pedía ser enterrado junto a los restos del ser que le había cuidado y querido. Sabemos que muy frecuentemente el amor (que siempre anda por ahí y vuela donde y como quiere, decían los goliardos) no llega a tiempo, o no lo sabemos ver, o es pájaro inquieto que levanta muy presto el vuelo. Pero el amor –incluso en los seres más desesperados, más convulsos- nunca parece faltar al encuentro.


(nota de Luis Antonio de Villena, "TW y F. Merlo.Si la felicidad no basta." reproducida del blog 'dos manzanas'.)

martes, 5 de abril de 2011

MEXICANA DE AVIACIÓN SIN ROPA

"Ellas trabajan en el aire... pero su sueño era llegar más alto... y lo lograron", advierten los rótulos sobre el vídeo. Y aparecen "ellas" con gorra y gafas de piloto, con pañuelos de azafatas, con... y con nada más porque el resto es piel, parte de sus cuepos desnudos que se asoman con movimientos sensuales a la pantalla sobre la música de Carmina Burana.

Y es solo el aperitivo de lo que 'Playboy' ofrece desde hoy en los quioscos mexicanos: una portada y varias páginas con las fotos de las azafatas de Mexicana, la segunda aerolínea más importante del país, que suspendió sus vuelos en agosto y que tras una operación de compra fracasada parece abocada a desaparecer de los cielos.
"Aeromozas mexicanas vuelan en primera", remata el vídeo promocional del número de abril que ha cambiado sus uniformes de sobrecargo por el de conejitas. "Lo único que queremos es trabajar, no ofendemos a nadie y es una manera elegante de mostrar a la mujer", alegaron "ellas" cuando firmaron el contrato con la revista en enero pasado.
De hecho, los objetivos de las cámaras de 'Playboy' no son los primeros ante los que enseñan sus cuerpos. "Ellas" son seis azafatas que formaban parte del grupo de 10 que ya en noviembre pasado lanzó un calendario para subsistir ante la falta de ingresos y con la esperanza de que la compañía volviera a volar en diciembre.
Entonces, la imagen que querían dar también fue sexy, pero posaron con más ropa encima. Aquellas doce páginas que se vendieron y agotaron en un día su primera edición de 3.000 ejemplares las mostraban en bikini. Esta vez, también tienen de fondo los aviones, pero por lo que se ve en el vídeo sólo se cubren de cuello para arriba. De cintura para abajo, solo en algunas fotografías, se tapan con bragas y ligueros.
"Aeromozas mexicanas levantando el vuelo", se autodenominaron para el lanzamiento del calendario, que justificaron como una necesidad "para comer". Los ingresos de la primera edición se repartieron entre ellas y el resto de los trabajadores de Méxicana. Pero la segunda...
Para esa segunda edición, 'Playboy' ya las había descubierto y ofrecido su patrocinio. Y con ello llegó el contrato para el número de abril. Y la decisión de que los ingresos en esta ocasión serían solo para ellas, a la espera de que se resuelva el conflicto que las mantiene en tierra.
Porque lo que aseguran todas es que lo único que anhelan es volver a trabajar, volver a volar. De momento, lo hacen de mano en mano y de pantalla en pantalla de ordenador. La web de la revista en México ya acumula, según 'Playboy' más de 100.000 visitas desde que ha dejado ver la portada con las azafatas y eso, dicen, son un buen augurio en las previsiones de ventas.


(Como muchas empresas mexicanas o paraestatales, la aerolínea tuvo, antes de su virtual desaparición, vida artificial prendida con alfileres y, como sus azafatas, pocos recursos y mucho que mostrar. Desde aquí se hacen votos para que la edición de la revista se agote el mismo día de su aparición. Como sucedió con el calendario de diciembre. Nota de Isabel Longhi-Bracaglia en El Mundo.)

DROGAS, ASUNTO DE SALUD PÚBLICA

CUERNAVACA, Mor., 5 de abril (apro).- El escritor Javier Sicilia precisó que no se entendieron bien sus declaraciones respecto a establecer un pacto con el narcotráfico. Señaló que dicho pacto no sería en este momento, sino una vez que se legalicen las drogas y su consumo sea tratado como un asunto de salud pública.

En una breve declaración enviada a los medios, el poeta y colaborador de Proceso, Javier Sicilia , cuyo hijo Juan Francisco fue asesinado junto con seis personas el 28 de marzo, señaló que si no se quiere llegar a estos pactos entonces habría que hacer “pactos de honorabilidad” para que no se toque a la población civil y los prisioneros de los bandos sean tratados conforme a los derechos humanos.
“Mis declaraciones sobre pactar con el narcotráfico, como suele suceder en un mundo tan tenso y atravesado por intereses políticos no se entendieron bien. Cuando me referí a pactar. Me referí precisamente a que el narcotráfico ha existido desde hace mucho tiempo en nuestro país. Es parte de nuestra vida. Sin embargo, desde que se desató la guerra, como una manera de exterminarlo, los EU, que son el gran consumidor de esas sustancias tóxicas, no han puesto nada de su parte para apoyarnos.
“Las armas que están armando al crimen organizado y están matando a nuestros muchachos, a nuestros soldados, a nuestros policías, vienen de los EU y ellos no están haciendo nada por detenerlas. Esas armas son quizá peores que cualquier tipo de droga –son contundentes, terribles y expansivas–.”, dijo Sicilia.
Cuestionó que “si los EU no persiguen o ponen un coto a su industria armamentista –un horror legalizado–, por qué nosotros deberíamos perseguir a los productores de la droga.”
En ese sentido es que propone el pacto: “Habría que meterlos en las leyes férreas del mercado y tratar su consumo como un asunto de salud pública y llegar a pactos fundamentales con quienes estarán en el mercado negro que envía droga a EU –el problema de su consumo no es nuestro es suyo–: no se toca a la población mexicana, ni a su juventud ni a su infancia.
“Si no se quieren llegar a esos pactos –tarde o temprano, cuando estemos cansados de asesinarnos y de sembrar el horror, terminarán por hacerse–, habrá que hacer entonces pactos de honorabilidad: no se toca a la población civil, no se asesinan inocentes y los prisioneros de los bandos en conflicto que caigan deben ser tratados conforme a los derechos humanos”.
Finalmente, en su breve mensaje, insistió que “es ya una necesidad impostergable, encontrar la forma que nos lleve a la paz y a la reconstrucción de la dignidad de la nación”.
Por otro lado, en conferencia de prensa, los organizadores de la marcha nacional por la paz, que se efectuará mañana miércoles por la tarde, informaron que en 15 ciudades de distintos estados habrá manifestaciones.
Hasta el momento se sabe que se realizarán manifestaciones similares a la misma hora en la ciudad de México del Palacio de Bellas Artes al Zócalo, Ciudad Juárez, Monterrey, Saltillo, Manzanillo, Guadalajara, Aguascalientes, San Luis Potosí, Guanajuato, Puebla, Xalapa, Mérida, Cancún y Torreón.
Luego de que el fin de semana pasado el escritor Javier Sicilia convocara a una marcha nacional de protesta tras el asesinato de siete personas en Temixco, entre ellos su hijo, Juan Francisco, los organizadores señalaron que la respuesta ha crecido pues incluso habrá protestas en los consulados mexicanos de Francia, Estados Unidos, Chile y Argentina.
Según los organizadores, entre ellos la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos, la expresión de “¡Ya basta!” ante los asesinatos de inocentes en medio la guerra contra el narcotráfico es una expresión que se comparte en todo el país, pues el clima de violencia ha crecido de manera grave sin que exista una posibilidad de alcanzar un periodo de paz.
Señalaron que es incluyente pues han recibido el apoyo de organizaciones no gubernamentales de distintas regiones del país, sindicatos, profesionistas, universidades y ciudadanos que han sido afectados por la violencia.
La manifestación se realizará por el centro de Cuernavaca, hasta llegar a la Plaza de Armas municipal, frente al Palacio de Gobierno del estado. Realizarán paradas en instalaciones de la 24 Zona Militar, donde exigirán el retiro del Ejército de las calles, en la Procuraduría General de Justicia del Estado, autoridad que investiga el multihomicidio y que a más de una semana de los hechos no ha dado resultados positivos, así como en las sedes de los Poderes Legislativo y Ejecutivo de Morelos.


(entrevista tomada de Proceso on line.)