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jueves, 17 de noviembre de 2011
martes, 8 de marzo de 2011
SOY TOTALMENTE POLO POLO
CIUDAD DE MÉXICO, 8 de marzo.- Con la captura de narcotraficantes por parte del gobierno federal quedaron al descubierto los estilos y gustos ¿o malos gustos? de algunos de ellos para vestirse. Coincidencia o no, al menos tres de los narcos más relevantes portaban, durante su captura, playeras tipo Polo de la conocida marca Ralph Lauren.
Las ‘Polo’ se convirtieron en una moda impuesta por los líderes de los capos, tanto que en internet ya circula una playera en la que se lee: “I´m not a mexican drug dealer” (Yo no soy un traficante de drogas mexicano).
Primero fue Edgar Valdés Villarreal, ‘La Barbie’, quien en su detención lució una playera tipo polo color verde con el número 2 en las mangas de la marca Raph Lauren. Cuando rindió su declaración, la cambió por otra, una polo en color azul, ahora con el número 3 en las mangas.
Unas semanas después, la misma playera azul fue utilizada por José Jorge Balderas Garza, El JJ, acusado de agredir al futbolista paraguayo Salvador Cabañas.
Ahí, en la sede del Centro de Mando de la Policía Federal lució pantalones tipo cargo en color caqui y tenis Nike Shox sin agujetas (esto último, cortesía de las autoridades).
De acuerdo con la página de Ralph Lauren, el costo de la playera es de aproximadamente de 110 dólares, es decir unos mil 600 pesos.
Es común que en los tianguis de ropa en la Ciudad de México, este tipo de camisas polo, ya sea su falsificación o robadas, se adquieran por 250 pesos.
El vínculo o la modita entre estos narcos también lo comparten Benjamín Flores Reyes 'El Padrino', y Marcos Carmona Hernández, 'El cabrito', ambos capos de la droga que operaban en las ciudades de Acapulco y Oaxaca, y que fueron presentados ayer por la Secretaría de Seguridad Pública Federal.
La institución identificó a Flores Reyes como uno de los líderes del "cártel independiente de Acapulco" y a Carmona Hernández como el "jefe de plaza" de la organización delictiva de 'Los Zetas' en Oaxaca.
En su declaración, Flores Reyes portaba una playera tipo polo de color blanca con el emblema en azul marino; mientras que Carmona Hernández lució, debajo de un chaleco antibalas, una Ralph Lauren roja con el número 2 en las mangas.
¿Una casualidad?, ¿mal gusto? o ¿simplemente la tiranía de la moda?
(Cuando se estrenó la cinta "Nosotros los pobres", el público masculino salía del cine silbando 'Amorcito corazón', que Pedro Infante, de oficio carpintero, la cantaba y la chiflaba; cuando entró en cartelera "Caprichos de la moda", interpretada por Sophia Loren y Marcello Mastroianni, el respetable se reía de sí mismo al verse reflejado en los desfiguros de la pareja. Entonces, es lógico, que si te quieres sentir "totalmente palacio", vayas a Tepito a comprarte una playera clonada de 250 pesos porque no te alcanza para una Ralph Lauren original. Nota recreada de Excelsior.)
Las ‘Polo’ se convirtieron en una moda impuesta por los líderes de los capos, tanto que en internet ya circula una playera en la que se lee: “I´m not a mexican drug dealer” (Yo no soy un traficante de drogas mexicano).
Primero fue Edgar Valdés Villarreal, ‘La Barbie’, quien en su detención lució una playera tipo polo color verde con el número 2 en las mangas de la marca Raph Lauren. Cuando rindió su declaración, la cambió por otra, una polo en color azul, ahora con el número 3 en las mangas.
Unas semanas después, la misma playera azul fue utilizada por José Jorge Balderas Garza, El JJ, acusado de agredir al futbolista paraguayo Salvador Cabañas.
Ahí, en la sede del Centro de Mando de la Policía Federal lució pantalones tipo cargo en color caqui y tenis Nike Shox sin agujetas (esto último, cortesía de las autoridades).
De acuerdo con la página de Ralph Lauren, el costo de la playera es de aproximadamente de 110 dólares, es decir unos mil 600 pesos.
Es común que en los tianguis de ropa en la Ciudad de México, este tipo de camisas polo, ya sea su falsificación o robadas, se adquieran por 250 pesos.
El vínculo o la modita entre estos narcos también lo comparten Benjamín Flores Reyes 'El Padrino', y Marcos Carmona Hernández, 'El cabrito', ambos capos de la droga que operaban en las ciudades de Acapulco y Oaxaca, y que fueron presentados ayer por la Secretaría de Seguridad Pública Federal.
La institución identificó a Flores Reyes como uno de los líderes del "cártel independiente de Acapulco" y a Carmona Hernández como el "jefe de plaza" de la organización delictiva de 'Los Zetas' en Oaxaca.
En su declaración, Flores Reyes portaba una playera tipo polo de color blanca con el emblema en azul marino; mientras que Carmona Hernández lució, debajo de un chaleco antibalas, una Ralph Lauren roja con el número 2 en las mangas.
¿Una casualidad?, ¿mal gusto? o ¿simplemente la tiranía de la moda?
(Cuando se estrenó la cinta "Nosotros los pobres", el público masculino salía del cine silbando 'Amorcito corazón', que Pedro Infante, de oficio carpintero, la cantaba y la chiflaba; cuando entró en cartelera "Caprichos de la moda", interpretada por Sophia Loren y Marcello Mastroianni, el respetable se reía de sí mismo al verse reflejado en los desfiguros de la pareja. Entonces, es lógico, que si te quieres sentir "totalmente palacio", vayas a Tepito a comprarte una playera clonada de 250 pesos porque no te alcanza para una Ralph Lauren original. Nota recreada de Excelsior.)
jueves, 3 de marzo de 2011
LA MUERTE VISTE JEANS
La moda de los vaqueros desgastados está costando decenas de vidas y miles de enfermos en países como Turquía, Bangladesh, China y la India, donde se elabora la mayor parte de la ropa que vestimos.
Esa apariencia de desgastado se consigue en la mayoría de casos mediante la peligrosa técnica del 'sandblasting', que consiste en aplicar un chorro de arena directamente sobre la tela vaquera. Este método, prohibido en Europa en 1966 pero aún lícito en otros países, es muy rentable a las grandes marcas que lo utilizan, aprovechando la deslocalización de su producción y sin importarles el elevado coste en la salud de las personas que trabajan aplicando esta técnica.
Turquía es uno de los países más afectados por el 'sandblasting'. Precisamente los informes médicos procedentes de este país han sido los que han relacionado la producción de vaqueros con 'sandblasting' con la silicosis, ya que, antes, a los trabajadores afectados se les diagnosticaba, erróneamente, tuberculosis. Actualmente, se estima que cerca de 5 mil empleados del 'sandblasting' están afectados de silicosis, una enfermedad crónica que les impide trabajar y hacer vida normal. De ellos, al menos 46 han fallecido.
En Europa, el 'sandblasting' no se usa desde los años 90, pero son precisamente los países europeos los principales clientes de esos vaqueros desgastados. La técnica del 'sandblasting' se prohibió en Turquía en 2009. Desde entonces, la producción de vaqueros desgastados ha aumentado en otros países como Bangladesh, China, Pakistán, India o Siria.
Seis meses
La silicosis es una enfermedad profesional ocasionada por la sílice de la arena, muy conocida en la minería, pero aún no reconocida dentro de la industria textil. Los mineros tardan 20 años en presentar esta enfermedad. Los trabajadores del 'sandblasting', sin embargo, caen enfermos en sólo seis meses. Por ello, la Campaña Ropa Limpia cree urgente que la OMS y la OIT incluyan el sector textil en su Programa Internacional sobre la Eliminación de la Silicosis Mundial.
Las empresas conocen las consecuencias del 'sandblasting' pero muchas de ellas prefieren hacer oídos sordos. Tal es el caso de Pepe Jeans, Armani o Diesel, que han rehusado todo diálogo con la Campaña Ropa Limpia y no han dado ningún paso para eliminar el "sandblasting" de su cadena de confección.
'No Sandblasting', que lanza este miércoles en España la Campaña Ropa Limpia (CRL)-SETEM y que ya ha comenzado en otros 14 países europeos, busca presionar a las marcas de moda para que erradiquen esta técnica y asuman su responsabilidad asegurando que los trabajadores afectados de silicosis y sus familias reciban las indemnizaciones adecuadas. Entre otras actividades previstas, se realizarán acciones de calle, recogida de firmas y una gira de conciertos del grupo turco Bandista.
Precisamente, gracias a los contactos realizados por la CRL, importantes firmas como Levi-Strauss, Inditex, El Corte Inglés, C&A y H&M, entre otras, ya se han comprometido a prohibir el 'sandblasting' en su cadena de producción. No obstante, no han informado aún de qué medidas usarán para vigilar el cumplimiento de esta prohibición.
(La verdad los pantalones raídos y rotos de las rodillas le van bien a Paulina Rubio, pero nunca le lucirán a adefesios como Elba Esther, Beatriz Paredes ni a Amalia García Medina. Los vaqueros ajustados y luídos de las nalgas le lucen demasiado a Rafael Nadal y a Cristiano Ronaldo, pero jamás le sacarán partido Consuelo Sáizar, Gabriela Warkentin ni Laura Bozzo. Nota recogida del diario El Mundo.)
jueves, 3 de febrero de 2011
DEJAD QUE LOS EMOS...
Por tener apariencia “flaite” un joven fue expulsado del colegio Adventista de Las Condes. Según la versión de la madre, la abogada Patricia Villalón, el menor se enteró de que lo echarían a mediados del año pasado a través de sus compañeros. Esto, después que el profesor de matemáticas le comunicara a todo el curso la medida, “aludiendo al aspecto “flaite” de mi hijo, y que ello serviría de escarmiento para el resto de los compañeros”, citó el diario electrónico el Mostrador.
Cuando la familia se enteró de la posible expulsión, la madre se acercó a conversar con el director del recinto. En la ocasión, según Villalón, la autoridad le aseguró la continuidad del menor en el colegio. A fin de año no le renovaron la matrícula.
La profesional denuncia una discriminación contra su hijo por ser moreno y vestirse con “pitillos”. Siempre “usó el uniforme completo. Los pantalones eran plomos, la camisa blanca más la chaqueta, corbata y la insignia del colegio, entonces no se entiende cómo se justifica esta decisión”, explicó al medio.
Ante esto, Villalón llevó el caso hasta la Corte de Apelaciones de Santiago donde se acogió un recurso de protección a favor del estudiante.
La decisión del colegio Adventista de Las Condes no se pudo detener ya que el tribunal no acogió la orden de no innovar.
(Cuando la moda era el pelo largo como lo lucía George Harrison o John Lennon, en la secundaria, sin ser confesional, te acusaban de hippie, cuando se volvió moda portar una argolla en el lóbulo de la oreja derecha, te señalaban de maricón, cuando la costumbre era portar un seguro en la ceja izquierda, te marcaron con el sello de drogadicto o exhibicionista, cuando te cubriste un ojo con el pelo lacio embadurnado de vaselina o saliva o gel... Nota tomada del diario chileno La Tercera.)
Cuando la familia se enteró de la posible expulsión, la madre se acercó a conversar con el director del recinto. En la ocasión, según Villalón, la autoridad le aseguró la continuidad del menor en el colegio. A fin de año no le renovaron la matrícula.
La profesional denuncia una discriminación contra su hijo por ser moreno y vestirse con “pitillos”. Siempre “usó el uniforme completo. Los pantalones eran plomos, la camisa blanca más la chaqueta, corbata y la insignia del colegio, entonces no se entiende cómo se justifica esta decisión”, explicó al medio.
Ante esto, Villalón llevó el caso hasta la Corte de Apelaciones de Santiago donde se acogió un recurso de protección a favor del estudiante.
La decisión del colegio Adventista de Las Condes no se pudo detener ya que el tribunal no acogió la orden de no innovar.
(Cuando la moda era el pelo largo como lo lucía George Harrison o John Lennon, en la secundaria, sin ser confesional, te acusaban de hippie, cuando se volvió moda portar una argolla en el lóbulo de la oreja derecha, te señalaban de maricón, cuando la costumbre era portar un seguro en la ceja izquierda, te marcaron con el sello de drogadicto o exhibicionista, cuando te cubriste un ojo con el pelo lacio embadurnado de vaselina o saliva o gel... Nota tomada del diario chileno La Tercera.)
lunes, 3 de enero de 2011
ISABELLE CARO (1982/ 2010 )
“Mi madre me amaba con locura. No me dejaba salir de casa. No estaba secuestrada. Pero cuando ella se hundió en la depresión, mi vida se convirtió en un tormento. No salí de casa hasta los quince. Era anoréxica desde los doce...”
En su autobiografía, Isabelle Caro (Marsella, 1982 – París, 2010) ha contado lo esencial de su trágica vida, coloreándola de manera patética. La suya pudo ser una tragedia banal, de no haber cobrado una efímera gloria a través de las fotografías de Oliviero Toscani, el mes de mayo del 2007, convertida en icono de una campaña italiana contra la anorexia.
Desnuda, sentada, el torso inclinado, Isabelle tenía a los 25 años la figura de una anciana, con un metro sesenta y cinco centímetros y poco más de 25 kilos. Toscani ha contado que eligió a Isabelle Caro como “modelo” de una campaña contra la anorexia, a la vista de los patéticos estragos de la enfermedad que la perseguía desde la pubertad.
El día de su muerte, Toscani ha dejado el testimonio más cruel: “Traté un poco a Isabelle. Hasta quedescubrí algo atroz. Ella misma intentaba utilizar su anorexia, para convertirse en modelo, en actriz. Pero no tenía ningún talento. Y el talento único de la anorexia terminó devorándola”.
Su amiga y profesora de arte dramático, Danièle Dubreuil-Prévot anunció con varias semanas de retraso que Isabelle Caro había muerto el 17 de noviembre pasado, “tras una gira en Japón, donde había cumplido algunos compromisos profesionales”. En verdad, la modelo murió en un hospital parisino, donde pasó las dos últimas semanas de su vida, aquejada de insuficiencia respiratoria.
Desde su nacimiento, su vida fue un largo de rosario de tragedias. Hasta poco antes de los 20 años, vivió “secuestrada” por una madre enferma, depresiva, que deseaba “protegerla” en un modesto domicilio, del que la niña no salía ni siquiera para ir a la escuela.
Sola, la niña Isabelle Caro sufrió durante ocho largos años una anorexia que nadie le curaba ni trataba. Cuando los médicos comenzaron a tratarla, hacia los veinte años, la mujer joven comenzó una vida atroz.
Fama fugaz
A los veinte años fue hospitalizada por vez primera. En vano. Durante el resto de su vida, nunca llegó a pesar mucho más de 30 kilos. Cuando Oliviero Toscani la descubrió y la convirtió en la “estrella” de sus fotografías contra la anorexia, Isabelle cobró una cierta fama fugaz.
“Célebre” de la noche a la mañana, Isabelle, cuenta el fotógrafo, decidió cambiar de vida: convertirse en una “estrella” de la moda, el cine, la publicidad. Y fundó una pequeña asociación de lucha contra la anorexia. Esa nueva vida se convirtió muy pronto en una pesadilla.
Como modelo, Isabelle Caro no llegó nunca a conseguir ningún trabajo vagamente continuo. En París, una escuela de actores decidió aceptarla como alumna. Pero tuvo que abandonar los cursos en varias ocasiones: estaba demasiado frágil para realizar un trabajo duro y continuado. Sus cursos de arte dramático le dieron nuevas relaciones. Incluso soñó en fundar algo así como una compañía, que nunca llegó a ser realidad: sin dinero, consagró mucho tiempo a buscar “padrinos” o “amigos” que lanzasen por ella suscripciones públicas para montar algunas piezas de teatro.
Desde varios blogs, escribía peticiones, reclamando ayuda para lanzar su carrera de actriz. Esa actividad y anhelos tuvieron un cierto patetismo: una mujer joven, anoréxica, gritando a quien deseaba escucharla que su pasión era el teatro y la pasarela de moda... En un vídeo póstumo que circula por internet, Isabelle continuaba dando consejos a las jóvenes que desear hacer carrera como maniquíes: “Sed felices. Creer en la vida”. Ella ha muerto sola, perdida en el laberinto de sus esperanzas e ilusiones, víctima de la anorexia que le dió la fama y la muerte.
(Tarde o temprano la vida de esta chica será llevada a la pantalla como coronación de una cultura de famélicos y de adoración a la muerte. El año que termina una empresa de cosméticos se propuso lanzar al mercado una línea de productos relacionados con las muertas de ciudad Juárez, Chihuahua, al manejar nombres como Border Line, Dark Sky, etc., propósito que despertó una ola internacional de rechazo a semejante estupidez. En esta sociedad enferma todo es susceptible de comercialización incluida de desgracia ajena. Nota reproducida del diario ABC, español.)
En su autobiografía, Isabelle Caro (Marsella, 1982 – París, 2010) ha contado lo esencial de su trágica vida, coloreándola de manera patética. La suya pudo ser una tragedia banal, de no haber cobrado una efímera gloria a través de las fotografías de Oliviero Toscani, el mes de mayo del 2007, convertida en icono de una campaña italiana contra la anorexia.
Desnuda, sentada, el torso inclinado, Isabelle tenía a los 25 años la figura de una anciana, con un metro sesenta y cinco centímetros y poco más de 25 kilos. Toscani ha contado que eligió a Isabelle Caro como “modelo” de una campaña contra la anorexia, a la vista de los patéticos estragos de la enfermedad que la perseguía desde la pubertad.
El día de su muerte, Toscani ha dejado el testimonio más cruel: “Traté un poco a Isabelle. Hasta quedescubrí algo atroz. Ella misma intentaba utilizar su anorexia, para convertirse en modelo, en actriz. Pero no tenía ningún talento. Y el talento único de la anorexia terminó devorándola”.
Su amiga y profesora de arte dramático, Danièle Dubreuil-Prévot anunció con varias semanas de retraso que Isabelle Caro había muerto el 17 de noviembre pasado, “tras una gira en Japón, donde había cumplido algunos compromisos profesionales”. En verdad, la modelo murió en un hospital parisino, donde pasó las dos últimas semanas de su vida, aquejada de insuficiencia respiratoria.
Desde su nacimiento, su vida fue un largo de rosario de tragedias. Hasta poco antes de los 20 años, vivió “secuestrada” por una madre enferma, depresiva, que deseaba “protegerla” en un modesto domicilio, del que la niña no salía ni siquiera para ir a la escuela.
Sola, la niña Isabelle Caro sufrió durante ocho largos años una anorexia que nadie le curaba ni trataba. Cuando los médicos comenzaron a tratarla, hacia los veinte años, la mujer joven comenzó una vida atroz.
Fama fugaz
A los veinte años fue hospitalizada por vez primera. En vano. Durante el resto de su vida, nunca llegó a pesar mucho más de 30 kilos. Cuando Oliviero Toscani la descubrió y la convirtió en la “estrella” de sus fotografías contra la anorexia, Isabelle cobró una cierta fama fugaz.
“Célebre” de la noche a la mañana, Isabelle, cuenta el fotógrafo, decidió cambiar de vida: convertirse en una “estrella” de la moda, el cine, la publicidad. Y fundó una pequeña asociación de lucha contra la anorexia. Esa nueva vida se convirtió muy pronto en una pesadilla.
Como modelo, Isabelle Caro no llegó nunca a conseguir ningún trabajo vagamente continuo. En París, una escuela de actores decidió aceptarla como alumna. Pero tuvo que abandonar los cursos en varias ocasiones: estaba demasiado frágil para realizar un trabajo duro y continuado. Sus cursos de arte dramático le dieron nuevas relaciones. Incluso soñó en fundar algo así como una compañía, que nunca llegó a ser realidad: sin dinero, consagró mucho tiempo a buscar “padrinos” o “amigos” que lanzasen por ella suscripciones públicas para montar algunas piezas de teatro.
Desde varios blogs, escribía peticiones, reclamando ayuda para lanzar su carrera de actriz. Esa actividad y anhelos tuvieron un cierto patetismo: una mujer joven, anoréxica, gritando a quien deseaba escucharla que su pasión era el teatro y la pasarela de moda... En un vídeo póstumo que circula por internet, Isabelle continuaba dando consejos a las jóvenes que desear hacer carrera como maniquíes: “Sed felices. Creer en la vida”. Ella ha muerto sola, perdida en el laberinto de sus esperanzas e ilusiones, víctima de la anorexia que le dió la fama y la muerte.
(Tarde o temprano la vida de esta chica será llevada a la pantalla como coronación de una cultura de famélicos y de adoración a la muerte. El año que termina una empresa de cosméticos se propuso lanzar al mercado una línea de productos relacionados con las muertas de ciudad Juárez, Chihuahua, al manejar nombres como Border Line, Dark Sky, etc., propósito que despertó una ola internacional de rechazo a semejante estupidez. En esta sociedad enferma todo es susceptible de comercialización incluida de desgracia ajena. Nota reproducida del diario ABC, español.)
sábado, 30 de octubre de 2010
LA CASA QUE EDIFICAMOS
Lucho por el derecho a ser diferente. Es mi postura ante la vida. La diversidad de la belleza. Esta industria es muy conservadora y la mejor forma de cambiarla pasa por incorporar ese mensaje en cada una de tus decisiones. El mejor remedio contra la intolerancia es la sinceridad". La industria a la que se refiere la frase es la cosmética. Y la declaración podría ser una de esas huecas afirmaciones que proliferan en ella. Si no la pronunciara Youcef Nabi.
"He hecho los deberes. Y cuando empiezas a comprenderte a ti mismo eres capaz de entender a los demás"
Una persona que escapa a los convencionalismos. Youcef Nabi, de 41 años, es el director general de Lancôme internacional desde hace un año y tres meses. No es un detalle menor que se trate de la marca líder en cosmética de lujo del mayor grupo de belleza del mundo, L'Oréal. En la actualidad, Youcef prefiere que le llamen Sue y tiene el aspecto de una sofisticada y atractiva mujer. En un encuentro veraniego en París, en el hotel Ritz, lleva un fino jersey azul marino que acentúa sus curvas, un moño cuidadosamente deshecho y tacones moderados que subrayan su altura. Sus subordinados utilizan pronombres femeninos para referirse a él, pero el currículo institucional y el cargo se escriben todavía en masculino.
"No es que haya elegido cambiarme el nombre a Sue", afirmaba Nabi en el periódico alemán Welt. "No tiene ningún significado simbólico. Así me llaman mis amigos. Mi nombre es Youcef. La vida es como una casa que se construye piedra a piedra. No puedes quitar ninguna o se colapsa. Es importante mantenerla sólida". La carrera profesional de Nabi se ha desarrollado íntegramente en el grupo L'Oréal, adonde llegó en 1994. En 2000 fue designado director general de la división de maquillaje de L'Oréal Paris, y cuatro años después ya era director general de la compañía en Francia. En 2006 alcanzó la dirección internacional de la marca que da nombre al grupo. Sus atrevidas decisiones y excelentes resultados le abrieron las puertas de Lancôme, la joya de la corona del conglomerado francés. "Mi ascenso ha sido bastante rápido", admite Nabi. "Se me asignaron puestos de responsabilidad muy pronto. En L'Oréal, cuando perciben que tienes algo que aportar, te dan oportunidades. He tenido buenos mentores y la gran suerte de encontrar a gente que me ha ayudado a crecer. Lo mismo que yo hago ahora con los que trabajan para mí".
Youcef Nabi nació en Argel y se trasladó a París a estudiar. Ingeniero agrónomo y diplomado en la escuela de negocios francesa Essec, tiene un carisma insólito en un alto directivo. La primera vez que esta periodista le vio en una presentación, este se metió en el bolsillo a un áspero grupo de reporteros. Reunidos en una catacumba a orillas del Sena, una húmeda mañana de enero, acabaron en sus manos como si fueran plastilina. Ni siquiera Linda Evangelista, a su lado, consiguió hacerle sombra. Apasionado por la literatura futurista, el cine, la medicina y la bioquímica, se nota que disfruta tanto con la parte científica de su profesión como con su potencial para la fábula y la fantasía. "Deseaba trabajar en belleza desde los 12 años. Tal vez porque mi padre es pintor. Su educación artística seguramente explica mi temprana fascinación por este mundo. Prefiero el lado estético del negocio que solo el científico", admite. "Aunque me gusta entender cómo funcionan las cosas. Es la mejor forma de llegar al ser humano. Primero intento conocerme a mí, lo que no siempre ha sido fácil. Pero he hecho los deberes. Y cuando empiezas a comprenderte a ti mismo eres capaz de entender a los demás".
Creció, según su propio relato, fascinado por los anuncios del perfume Trésor protagonizados por Isabella Rossellini. Una imagen que, finalmente, le ha tocado reformular. Penélope Cruz, una buena amiga a quien se ha traído de L'Oréal Paris, ha sido elegida para encarnar este mito de la femineidad en 2010. "Todo el mundo que llega a una marca quiere diseñar una fragancia nueva. Yo, desde el principio, quise hacer mi propio Trésor. Este perfume ha sido una pasión en mi vida desde muy joven. Me recuerdo hace más de 20 años en el norte de África, en casa, viendo la campaña de Isabella Rossellini y diciéndole a mi madre: '¡Qué guapa es!'. Todavía hoy me gusta enseñar mi trabajo a mis padres. Cuando le mostré el nuevo anuncio de Penélope Cruz a mi padre, me dijo: 'Es una pintura preciosa".
Además de sus padres, hay otra persona a quien Nabi gusta de consultar sus decisiones. El diseñador Alber Elbaz, exquisito director artístico de Lanvin, es un amigo fiel desde hace años. Como también sucedió con Karl Lagerfeld o Mario Testino, Nabi sintió con él una conexión espontánea, muy cercana al flechazo. "Yo trabajo así. En cinco minutos sé si la gente va a funcionar o no. Es una cuestión de instinto. Para mí, todo empieza con una relación personal. Si no la hay, es muy complicado desarrollar negocios. Es como un matrimonio. Primero tienes que asegurarte de que hay un entendimiento. A partir de ahí puedes construir algo que vaya a durar varios años".
El encuentro con Mario Testino tiene una gran trascendencia para la historia de una marca que este año ha celebrado su 75º aniversario. El fotógrafo peruano -que expone su obra en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid- se ha convertido en el único "ojo" de Lancôme. Desde este año, todas las imágenes y clips de la compañía llevan su firma. Un movimiento inhabitual en una industria poco propensa a las relaciones estables. "La gente a tu alrededor te presiona para que cambies", admite Nabi. "Todo el mundo quiere probar cosas nuevas, pero mi trabajo consiste en mantener el rumbo y estar convencido. En el negocio del lujo es crucial tener una visión. Con una sola mirada consigues una imagen sólida y coherente. No es fácil encontrar ese ojo único. Lancôme tiene varias facetas, así que necesitaba a alguien capaz de hacer imágenes de moda y otras muy clásicas. Mario entrega ambas. Recuerde a Lady Di en blanco y negro o las provocativas campañas de Gucci con Tom Ford".
El otro lazo estratégico que Nabi ha echado desde su llegada a Lancôme cazó a la actriz Julia Roberts. Se atribuye a Nabi la incorporación de portavoces de razas, edades y perfiles más diversos a L'Oréal Paris. Una política que aspira a continuar en su nuevo puesto. "Cuando surgió la posibilidad de colaborar con Julia Roberts, alguien me dijo: "Tiene 40 años". Y yo respondí: "¿Y qué?". Está en la mejor edad. Es increíblemente bella, sabe qué quiere y tiene una historia que contar. Las chicas de 20 años pueden ser guapísimas, pero no tienen historia. Es importante estar representado por una diversidad de edades, colores y tipos de belleza. La mejor descripción que podrías hacer de Lancôme es que es una marca contracultural, que se opone al universo de los bimbos".
En 15 meses, Nabi ha colocado a Lancôme en la órbita de la modernidad. Esta Navidad lanzará una colección de maquillaje firmada por L'Wren Scott, que además de una estilista y diseñadora de moda estadounidense es la altísima novia de Mick Jagger. Inyección de excitación para una marca que -a pesar de su fortaleza en las categorías más racionales, como tratamiento de la piel- había visto flaquear sus frentes más emocionales: maquillaje y perfumes. "Hay espacio para crecer. Es un error creer que Lancôme solo puede ser el rey del cuidado de la piel. Puede ser el rey de todo lo demás. Solo hay que encontrar la forma adecuada de contar nuestra historia". Aunque es difícil que ninguna sea tan bonita como la que ha escrito para sí: Youcef, Sue, Nabi, la persona que huye de las etiquetas y lucha por una belleza auténtica y plural. "Es mucho mejor contar historias que dar lecciones".
("la vida es como una casa que se construye piedra a piedra; de otro modo se desnivela o se colapsa", palabras sabias de una mujer exitosa llamada Youcef, nombre masculino escogido por sus padres y a quien hoy conocen en su empresa como Sue, quien ha tenido la visión de rodearse de otros talentos para el lanzamiento de sus productos, como Julia Roberts y Penélope Cruz. Se tomó la entrevista del diario El País, español.)
"He hecho los deberes. Y cuando empiezas a comprenderte a ti mismo eres capaz de entender a los demás"
Una persona que escapa a los convencionalismos. Youcef Nabi, de 41 años, es el director general de Lancôme internacional desde hace un año y tres meses. No es un detalle menor que se trate de la marca líder en cosmética de lujo del mayor grupo de belleza del mundo, L'Oréal. En la actualidad, Youcef prefiere que le llamen Sue y tiene el aspecto de una sofisticada y atractiva mujer. En un encuentro veraniego en París, en el hotel Ritz, lleva un fino jersey azul marino que acentúa sus curvas, un moño cuidadosamente deshecho y tacones moderados que subrayan su altura. Sus subordinados utilizan pronombres femeninos para referirse a él, pero el currículo institucional y el cargo se escriben todavía en masculino.
"No es que haya elegido cambiarme el nombre a Sue", afirmaba Nabi en el periódico alemán Welt. "No tiene ningún significado simbólico. Así me llaman mis amigos. Mi nombre es Youcef. La vida es como una casa que se construye piedra a piedra. No puedes quitar ninguna o se colapsa. Es importante mantenerla sólida". La carrera profesional de Nabi se ha desarrollado íntegramente en el grupo L'Oréal, adonde llegó en 1994. En 2000 fue designado director general de la división de maquillaje de L'Oréal Paris, y cuatro años después ya era director general de la compañía en Francia. En 2006 alcanzó la dirección internacional de la marca que da nombre al grupo. Sus atrevidas decisiones y excelentes resultados le abrieron las puertas de Lancôme, la joya de la corona del conglomerado francés. "Mi ascenso ha sido bastante rápido", admite Nabi. "Se me asignaron puestos de responsabilidad muy pronto. En L'Oréal, cuando perciben que tienes algo que aportar, te dan oportunidades. He tenido buenos mentores y la gran suerte de encontrar a gente que me ha ayudado a crecer. Lo mismo que yo hago ahora con los que trabajan para mí".
Youcef Nabi nació en Argel y se trasladó a París a estudiar. Ingeniero agrónomo y diplomado en la escuela de negocios francesa Essec, tiene un carisma insólito en un alto directivo. La primera vez que esta periodista le vio en una presentación, este se metió en el bolsillo a un áspero grupo de reporteros. Reunidos en una catacumba a orillas del Sena, una húmeda mañana de enero, acabaron en sus manos como si fueran plastilina. Ni siquiera Linda Evangelista, a su lado, consiguió hacerle sombra. Apasionado por la literatura futurista, el cine, la medicina y la bioquímica, se nota que disfruta tanto con la parte científica de su profesión como con su potencial para la fábula y la fantasía. "Deseaba trabajar en belleza desde los 12 años. Tal vez porque mi padre es pintor. Su educación artística seguramente explica mi temprana fascinación por este mundo. Prefiero el lado estético del negocio que solo el científico", admite. "Aunque me gusta entender cómo funcionan las cosas. Es la mejor forma de llegar al ser humano. Primero intento conocerme a mí, lo que no siempre ha sido fácil. Pero he hecho los deberes. Y cuando empiezas a comprenderte a ti mismo eres capaz de entender a los demás".
Creció, según su propio relato, fascinado por los anuncios del perfume Trésor protagonizados por Isabella Rossellini. Una imagen que, finalmente, le ha tocado reformular. Penélope Cruz, una buena amiga a quien se ha traído de L'Oréal Paris, ha sido elegida para encarnar este mito de la femineidad en 2010. "Todo el mundo que llega a una marca quiere diseñar una fragancia nueva. Yo, desde el principio, quise hacer mi propio Trésor. Este perfume ha sido una pasión en mi vida desde muy joven. Me recuerdo hace más de 20 años en el norte de África, en casa, viendo la campaña de Isabella Rossellini y diciéndole a mi madre: '¡Qué guapa es!'. Todavía hoy me gusta enseñar mi trabajo a mis padres. Cuando le mostré el nuevo anuncio de Penélope Cruz a mi padre, me dijo: 'Es una pintura preciosa".
Además de sus padres, hay otra persona a quien Nabi gusta de consultar sus decisiones. El diseñador Alber Elbaz, exquisito director artístico de Lanvin, es un amigo fiel desde hace años. Como también sucedió con Karl Lagerfeld o Mario Testino, Nabi sintió con él una conexión espontánea, muy cercana al flechazo. "Yo trabajo así. En cinco minutos sé si la gente va a funcionar o no. Es una cuestión de instinto. Para mí, todo empieza con una relación personal. Si no la hay, es muy complicado desarrollar negocios. Es como un matrimonio. Primero tienes que asegurarte de que hay un entendimiento. A partir de ahí puedes construir algo que vaya a durar varios años".
El encuentro con Mario Testino tiene una gran trascendencia para la historia de una marca que este año ha celebrado su 75º aniversario. El fotógrafo peruano -que expone su obra en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid- se ha convertido en el único "ojo" de Lancôme. Desde este año, todas las imágenes y clips de la compañía llevan su firma. Un movimiento inhabitual en una industria poco propensa a las relaciones estables. "La gente a tu alrededor te presiona para que cambies", admite Nabi. "Todo el mundo quiere probar cosas nuevas, pero mi trabajo consiste en mantener el rumbo y estar convencido. En el negocio del lujo es crucial tener una visión. Con una sola mirada consigues una imagen sólida y coherente. No es fácil encontrar ese ojo único. Lancôme tiene varias facetas, así que necesitaba a alguien capaz de hacer imágenes de moda y otras muy clásicas. Mario entrega ambas. Recuerde a Lady Di en blanco y negro o las provocativas campañas de Gucci con Tom Ford".
El otro lazo estratégico que Nabi ha echado desde su llegada a Lancôme cazó a la actriz Julia Roberts. Se atribuye a Nabi la incorporación de portavoces de razas, edades y perfiles más diversos a L'Oréal Paris. Una política que aspira a continuar en su nuevo puesto. "Cuando surgió la posibilidad de colaborar con Julia Roberts, alguien me dijo: "Tiene 40 años". Y yo respondí: "¿Y qué?". Está en la mejor edad. Es increíblemente bella, sabe qué quiere y tiene una historia que contar. Las chicas de 20 años pueden ser guapísimas, pero no tienen historia. Es importante estar representado por una diversidad de edades, colores y tipos de belleza. La mejor descripción que podrías hacer de Lancôme es que es una marca contracultural, que se opone al universo de los bimbos".
En 15 meses, Nabi ha colocado a Lancôme en la órbita de la modernidad. Esta Navidad lanzará una colección de maquillaje firmada por L'Wren Scott, que además de una estilista y diseñadora de moda estadounidense es la altísima novia de Mick Jagger. Inyección de excitación para una marca que -a pesar de su fortaleza en las categorías más racionales, como tratamiento de la piel- había visto flaquear sus frentes más emocionales: maquillaje y perfumes. "Hay espacio para crecer. Es un error creer que Lancôme solo puede ser el rey del cuidado de la piel. Puede ser el rey de todo lo demás. Solo hay que encontrar la forma adecuada de contar nuestra historia". Aunque es difícil que ninguna sea tan bonita como la que ha escrito para sí: Youcef, Sue, Nabi, la persona que huye de las etiquetas y lucha por una belleza auténtica y plural. "Es mucho mejor contar historias que dar lecciones".
("la vida es como una casa que se construye piedra a piedra; de otro modo se desnivela o se colapsa", palabras sabias de una mujer exitosa llamada Youcef, nombre masculino escogido por sus padres y a quien hoy conocen en su empresa como Sue, quien ha tenido la visión de rodearse de otros talentos para el lanzamiento de sus productos, como Julia Roberts y Penélope Cruz. Se tomó la entrevista del diario El País, español.)
jueves, 22 de julio de 2010
MERCADOTECNIA Y DOLOR
¿Todo es susceptible de traducción en el despiadado mundo de la mercadotecnia? Se diría que, por lo menos en el capitalista, sí, donde acaso mañana a algún genio se le ocurra comercializar los pañales para adulto y bebé de la marca ABC, en clara alusión a la muerte injusta -acaso la única muerte justa sea la de un enfermo terminal que solicitó la eutanasia- de 49 niños en una guardería de Hermosillo, Sonora.
Esta actitud ha asumido una empresa del sur de Estados Unidos al planear el lanzamiento al mercado de cosméticos, para mediados del próximo septiembre, mes otoñal, de accesorios de belleza que hacen alusión a las centenas de homicidios de jóvenes mujeres entre los 15 y 25 años en Ciudad Juárez, Chihuahua, que habrían sido violadas y torturadas antes de sacrificarlas.
El catálogo incluía el esmalte 'Juárez', la sombra para ojos 'Bordertown' y 'Sleepwalker' y el polvo 'Badlands' entre otros, plan suspendido a raíz de la polémica que desató el mal gusto y la falta de tino y tacto por parte de los fabricantes, que deslizaron a blog especializados en accesorios de belleza femenina el proyecto, ahora suspendido.
La poeta Kyra Galván (1956) en su poemario Un pequeño moretón en la piel de nadie, incluyó su texto "Contradicciones ideológicas al lavar un plato" en que recrea el momento en que una mujer se maquilla y el conjuro que significa hacerlo en determinado momento del día y en la intimidad:
Me pinto el ojo
no por automatismo imbécil
sino porque es el único instante en el día
en que regreso a tiempos ajenos y
mi mano se vuelve egipcia y
el rasgo del ojo, se me queda en la Historia.
La sombra en el párpado me embalsama eternamente
como mujer.
La nota apareció ayer miércoles en el diario on line Ejecentral y más tarde fue retomada por el blog Mester de Jotería, del doctor Antonio Marquet, con un breve prólogo para subrayar el carácter imbécil de Estèe Lauder al pretender comercializar con la desgracia de un pueblo atrasado como el nuestro, donde las autoridades pretenden "comprar" el silencio de los deudos de los 49 niños muertos en la guardería ABC de Sonora.
http://www.ejecentral.com.mx/ligas/externas/noticias/24446
http://mesterdejoteria.blogspot.com/2010/07/feminicidio-y-lucro-comercial.html
Esta actitud ha asumido una empresa del sur de Estados Unidos al planear el lanzamiento al mercado de cosméticos, para mediados del próximo septiembre, mes otoñal, de accesorios de belleza que hacen alusión a las centenas de homicidios de jóvenes mujeres entre los 15 y 25 años en Ciudad Juárez, Chihuahua, que habrían sido violadas y torturadas antes de sacrificarlas.
El catálogo incluía el esmalte 'Juárez', la sombra para ojos 'Bordertown' y 'Sleepwalker' y el polvo 'Badlands' entre otros, plan suspendido a raíz de la polémica que desató el mal gusto y la falta de tino y tacto por parte de los fabricantes, que deslizaron a blog especializados en accesorios de belleza femenina el proyecto, ahora suspendido.
La poeta Kyra Galván (1956) en su poemario Un pequeño moretón en la piel de nadie, incluyó su texto "Contradicciones ideológicas al lavar un plato" en que recrea el momento en que una mujer se maquilla y el conjuro que significa hacerlo en determinado momento del día y en la intimidad:
Me pinto el ojo
no por automatismo imbécil
sino porque es el único instante en el día
en que regreso a tiempos ajenos y
mi mano se vuelve egipcia y
el rasgo del ojo, se me queda en la Historia.
La sombra en el párpado me embalsama eternamente
como mujer.
La nota apareció ayer miércoles en el diario on line Ejecentral y más tarde fue retomada por el blog Mester de Jotería, del doctor Antonio Marquet, con un breve prólogo para subrayar el carácter imbécil de Estèe Lauder al pretender comercializar con la desgracia de un pueblo atrasado como el nuestro, donde las autoridades pretenden "comprar" el silencio de los deudos de los 49 niños muertos en la guardería ABC de Sonora.
http://www.ejecentral.com.mx/ligas/externas/noticias/24446
http://mesterdejoteria.blogspot.com/2010/07/feminicidio-y-lucro-comercial.html
jueves, 15 de julio de 2010
LOS TATUAJES DEL PANISMO
Durante el trabajo de mesa que se realizó para el análisis de la pieza Las criadas, de Jean Genet, en Torreón, Coahuila, en la década de los años ochenta, con vistas a su montaje por parte del grupo Investigaciones Teatrales (ITTAC) de aquella ciudad, propusiste que los personajes de Solange y Claire portaran tatuajes en el cuerpo y el uso de zapatos ortopédicos para subrayar el carácter expresionista de la obra.
Casi de inmediato, el actor que ensayaba el papel de la Señora rechazó tu propuesta con los argumentos de que aquellos que lucen tatuajes "marcan" su alma como seres marginales y disidentes de la norma social; que este tipo de símbolos distorsionaban el espíritu del autor que estaba impreso en los personajes; rechazó también cualquier implemento artificial como el calzado por las mismas razones; señaló que, en todo caso, era responsabilidad de los actores y su trabajo de investigación para delinear el perfil sicológico de su papel, independientemente de la visión de la directora, Nora Manneck, sobre el texto del dramaturgo francés.
Han pasado los años y aquellos que tienen el pie plano pueden usar plantillas ortopédicas, los que han perdido piezas dentales las sustituyen por puentes fijos o removibles, habrá aquellas y aquellos que se perforen los lóbulos para lucir aretes, pendientes, etcétera, que no es moda reciente sino tan ancestral como la existencia del hombre sobre la tierra. Más aún, nadie desconoce que hay personas de la faràndula que utilizan implantes allá y aquí, bótox, silicones o lo que está de moda en ese medio.
Es admirable y sorprendente enterarse que en las culturales orientales a las mujeres entrenadas para llegar a geishas se les educa desde niñas con zapatos especiales para que no desarrollen un pie grande, mediante el uso de calzado con determinadas características (y que resulta doloroso para las mujeres tiernas y en desarrollo); alela también ver las fotografías de mujeres africanas con decenas de argollas en el cuello para modelar una noción de elegancia en su cultura; sorprende también el concepto de belleza entre éstas (os) con una argolla en la base de la nariz y el encanto de su maquillaje en torso, brazos y rostro.
Pero que una miserable "funcionaria" del instituto de la mujer en Guanajuato haga un llamado a empresarios y centros de educación a rechazar a jóvenes que luzcan perforaciones en el físico o exhiban tatuajes en la epidermis resulta absurdo y estúpido; es una forma primitiva de negarse a entender la dimensión artística del arte y del creador. En todo caso, sólo exhibe al hitlercito que los panistas llevan dentro.
Para documentar nuestro optimismo, como lo señalaba a menudo el cronista Carlos Monsiváis, recién fallecido, se pone a disposición del interesado la liga del diario La Jornada, cuyo corresponsal en Guanajuato, Carlos García, da cuenta de las miserias de una administración panista que exhibe sus anemias sin pudor alguno.
http://www.jornada.unam.mx/2010/07/15/index.php?section=estados
Casi de inmediato, el actor que ensayaba el papel de la Señora rechazó tu propuesta con los argumentos de que aquellos que lucen tatuajes "marcan" su alma como seres marginales y disidentes de la norma social; que este tipo de símbolos distorsionaban el espíritu del autor que estaba impreso en los personajes; rechazó también cualquier implemento artificial como el calzado por las mismas razones; señaló que, en todo caso, era responsabilidad de los actores y su trabajo de investigación para delinear el perfil sicológico de su papel, independientemente de la visión de la directora, Nora Manneck, sobre el texto del dramaturgo francés.
Han pasado los años y aquellos que tienen el pie plano pueden usar plantillas ortopédicas, los que han perdido piezas dentales las sustituyen por puentes fijos o removibles, habrá aquellas y aquellos que se perforen los lóbulos para lucir aretes, pendientes, etcétera, que no es moda reciente sino tan ancestral como la existencia del hombre sobre la tierra. Más aún, nadie desconoce que hay personas de la faràndula que utilizan implantes allá y aquí, bótox, silicones o lo que está de moda en ese medio.
Es admirable y sorprendente enterarse que en las culturales orientales a las mujeres entrenadas para llegar a geishas se les educa desde niñas con zapatos especiales para que no desarrollen un pie grande, mediante el uso de calzado con determinadas características (y que resulta doloroso para las mujeres tiernas y en desarrollo); alela también ver las fotografías de mujeres africanas con decenas de argollas en el cuello para modelar una noción de elegancia en su cultura; sorprende también el concepto de belleza entre éstas (os) con una argolla en la base de la nariz y el encanto de su maquillaje en torso, brazos y rostro.
Pero que una miserable "funcionaria" del instituto de la mujer en Guanajuato haga un llamado a empresarios y centros de educación a rechazar a jóvenes que luzcan perforaciones en el físico o exhiban tatuajes en la epidermis resulta absurdo y estúpido; es una forma primitiva de negarse a entender la dimensión artística del arte y del creador. En todo caso, sólo exhibe al hitlercito que los panistas llevan dentro.
Para documentar nuestro optimismo, como lo señalaba a menudo el cronista Carlos Monsiváis, recién fallecido, se pone a disposición del interesado la liga del diario La Jornada, cuyo corresponsal en Guanajuato, Carlos García, da cuenta de las miserias de una administración panista que exhibe sus anemias sin pudor alguno.
http://www.jornada.unam.mx/2010/07/15/index.php?section=estados
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