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lunes, 10 de septiembre de 2012

Cuba me mata

Activistas por los derechos de la comunidad LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) de Cuba denuncian a los directivos del Censo de Población y Vivienda por negarse a registrar a las parejas del mismo sexo, un recuento que estaba previsto y fue tachado de los documentos originales.
Oficiosamente las autoridades adujeron problemas técnicos pero Francisco Rodríguez, jefe de información del periódico Trabajadores y activista gay, denunció que en realidad "no hubo suficiente voluntad política de la dirección del país para rectificar".
En su blog, Paquito el de Cuba, presenta copia de un documento con instrucciones para los encuestadores del Censo donde aparece tachada la frase "se admiten parejas del mismo sexo, siempre que sean convivientes del mismo hogar censal".
 Francisco Rodríguez llama a la comunidad LGBT a rebelarse contra la homofobia haciendo una salida masiva del armario, declarando las parejas del mismo sexo y exigiendo a los encuestadores que las registren como tales, además de adornar las viviendas con las banderas del arco iris. Recuerda el periodista cubano que los encuestadores están obligados a escribir lo que el ciudadano declare "aunque luego la Oficina Nacional de Estadísticas no las contabilicen, como ya decidieron hacer de manera excluyente y discriminatoria".
La propuesta se está extendiendo como la pólvora en la comunidad LGBT, que hasta ahora había hecho sus reclamos solo por los canales oficiales. Llevan 5 años esperando que el Parlamento debata el nuevo Código de Familia que fue presentado por Mariela Castro, hija del Presidente de la República y directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).
En 1975 se produjo el primer intento de reconocer las parejas del mismo sexo: provino de Vilma Espín, presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas. "Mi mamá proponía que el matrimonio se considerara la unión entre dos personas para que las parejas homosexuales no tuviesen problemas", explica Mariela.
Sin embargo, en la redacción final se estipuló que las dos personas deben ser de diferentes sexos. Eran años difíciles para la comunidad LGBT, se los expulsaba de las universidades y cientos de importantes intelectuales fueron marginados.
En 1994, la película Fresa y Chocolate de Tomás Gutiérrez Alea reflejó el drama que vivían los homosexuales en Cuba y el daño que provoca la homofobia. El film sacudió a los cubanos, su trascendencia social fue tal que marcó un antes y un después.
Mariela Castro recordó que en el CENESEX "empezamos después de 2000 más directamente en la visualización de los derechos sexuales, especialmente de los de las personas LGBT que habían sido muy obstaculizados por los prejuicios de la sociedad cubana". Las cosas van mejorando lentamente, ahora son los políticos quienes se ven obligados mantener dentro del armario su homofobia, la policía dejó de detener a los transexuales por vestir ropas de mujer y dos decenas de personas se hicieron operaciones gratuitas de cambio de sexo. Una de ellas fue Wendy Iriepa, quien gracias a la intervención quirúrgica pudo casarse legalmente con Ignacio Estrada.
Pero la homofobia tiene aún bastantes seguidores en Cuba y algunos de ellos con mucho poder. Los enemigos de los derechos de los gays y lesbianas saben que tienen pocas posibilidades de ganar un debate sobre el tema y por eso desarrollan una resistencia silenciosa para entorpecer cualquier apertura en beneficio de los homosexuales. En el Parlamento boicotean la ley que reconoce los derechos de la comunidad LGBT, mediante la técnica de no incluir nunca el tema en la agenda y ahora las autoridades del Censo se niegan incluso a registrar la existencia misma de otras opciones sexuales.
El pasado año la Conferencia del Partido Comunista decidió "enfrentar los prejuicios y conductas discriminatorias por color de la piel, género, creencias religiosas, orientación sexual, origen territorial y otros que son contrarios a la Constitución y las leyes". Pero es evidente que las declaraciones de principio no son suficientes, la propia Mariela Castro lo reconoce: "Estos obstáculos demuestran que aun los prejuicios son más fuertes que las instituciones que queremos desarrollar".


(Para nadie es un secreto que, en el pasado, el dramaturgo José Triana, autor de la farsa "La noche de los asesinos" fue perseguido y discriminado en la isla, ya no se diga los poetas José Lezama Lima y Virgilio Piñera y Reinaldo Arenas, autor de "Celestino antes del alba", que se vio forzado a emigrar a  Nueva York, donde murió. Nota de Fernando Ravsberg/La Habana, reproducida de Público en línea.)

jueves, 16 de agosto de 2012

El amor entre Adanes

Es una plegaria para preservar las uniones como Dios manda, el amor entre Adán y Eva. Pero también una oración contra los adanes que quieren quebrantar los cimientos de la familia tradicional y, sobre todo, una bala afilada contra el que ha abierto la caja de Pandora y alborotado el rebaño, François Hollande.
La Francia católica está llamada este miércoles, día de la Asunción de la Virgen, a rezar por la familia tradicional, a invocar a María para que los niños "dejen de ser los objetos de los deseos y conflictos entre adultos y puedan beneficiarse plenamente del amor de un padre y una madre", según la plegaria leída en muchas de las parroquias del país.
El mensaje está claro: a la Iglesia gala no le hace gracia la propuesta gubernamental para autorizar las uniones entre personas del mismo sexo. El encargado de llamar al orden a los fieles ha sido el cardenal André Vingt-Trois, que ha transmitido a las diócesis el texto, un "rezo universal por Francia" contra estos matrimonios.
Los púlpitos religiosos reabren el debate que ya lanzó François Hollande hace unas semanas al confirmar que el Gobierno presentará una ley para permitir el matrimonio y la adopción por parte de las parejas homosexuales a principios del año que viene. Francia se sumaría así a la lista de países (España, Portugal, Bélgica o Suecia), donde sí están permitidas estas uniones.La oración ha levantado polvo en un país laico en el que la Iglesia raramente se pronuncia sobre asuntos políticos. Con su polémica plegaria el cardenal Vingt-Trois pretende "sensibilizar a los fieles, incluso a los parlamentarios" y persuadirles para evitar que la normativa prevista salga adelante.
Guerra de pancartas desde las diferentes asociaciones, mientras las cristianas defienden su legítimo rezo, los colectivos gays critican una iniciativa "peligrosa que fomenta la homofobia", según la asociación homosexual cristiana David y Jonathan.
Para el portavoz de la conferencia de obispos de Francia, Bernard Podvin, la oración "sirve para unir", mientras que para Patrick Sanguinetti, presidente de la asociación que agrupa a los gays cristianos, la homilía "amplificará la homofobia" entre los más devotos.
En la Iglesia de Saint Germain de Près -en el exclusivo distrito número 6 de París- la lectura de la plegaria figuraba en el orden del día, mientras que en la de Saint Merri, situada en el barrio de ambiente gay de Le Marais y conocida por su apertura, los asistentes a la misa siguieron textos alternativos.
La asociación David y Jonathan también propuso en su web oraciones neutras para los desobedientes. "La Iglesia está abierta a todos, y también a los que tienen reticencias con respecto a la homosexualidad", señaló el párroco de Saint Merri al diario 'Le Monde'.
La polémica oración no es la única iniciativa contra los planes sociales de François Hollande. El pasado mes de mayo el Instituto Civitas, que reúne a los católicos tradicionales, ya convocó una manifestación contra las "propuestas blasfemas" del presidente galo que "dividen profundamente a los franceses".
Las encuestas no reflejan esta "división profunda": el 65% de los galos está a favor de las uniones homosexuales, según el último sondeo del instituto de opinión Ifop. Un poco menos (el 53%) bendice que estos puedan adoptar niños. De los católicos practicantes, sólo el 45% acepta las uniones, una cifra que se eleva al 61% entre los que no practican la religión en la que creen.


( En el pueblo bicicletero donde vivo, una asociación fantasma de Iglesias ha condenado la Semana Cultural Gay que inicia este 16 de agosto. Nota reproducida del diario El Mundo en línea.)

viernes, 11 de mayo de 2012

España: homofobia latente

En pleno siglo XXI, la LGTBfobia sigue existiendo. Como consecuencia de ello, todavía muchas personas gays, lesbianas, transexuales y bisexuales reciben agresiones físicas, verbales y psicológicas que les empujan a la invisibilidad. Así lo ha denunciado el colectivo madrileño de defensa de los derechos LGTB Cogam, que ha publicado los resultados de un informe realizado por los responsables de su servicio SOS Homofobia (91 183 85 55).
Del estudio, realizado con cuestionarios online, se extraen algunos datos “preocupantes”, como que el 72% de los agredidos por su orientación sexual o su identidad de género no lo han denunciado a la Policía. Así lo ha expresado hoy a Público.es el presidente de Cogam, Agustín López, que señala que este hecho se debe “a que [los agredidos] no creen que vayan a encontrar una solución o temen que sus datos queden registrados en los ficheros policiales”.
“Es un error”, alerta López. “Esos datos están especialmente protegidos por la Ley y, además, nosotros tenemos firmado un protocolo de actuación con una comisaría para agilizar los trámites de denuncia”, recuerda.
Otros datos que revela el estudio ponen de manifiesto que existe “cierto patrón machista contrario a los derechos de una minoría”, ya que el 60% de los agresores son hombres. Además, en un 52% de los casos hubo más de un atacante.
En cuanto a las víctimas, el 60% tiene entre 20 y 40 años y en la mayoría de los casos (un 61,5%) conocían a sus atacantes. El 95% son de nacionalidad española.

Visibilidad: importante y peligrosa

Aunque la visibilidad siempre ha sido la principal herramienta contra la discriminación, el informe de Cogam pone de manifiesto que también es un elemento de vulnerabilidad. “Las fechas donde se producen más agresiones son las más cercanas al Orgullo LGTB y al 17 de mayo, Día Internacional contra la LGTBfobia”, detalla el colectivo en un comunicado.
“Está claro que la visibilidad es nuestra arma para que la sociedad nos conozca y nos tenga presentes, pero también genera el efecto contrario entre la gente que no nos respeta”, explica López. “No hay más que recordar cómo los distintos dirigentes políticos, religiosos y sociales se apresuraron a lanzar sus mensajes homófobos en cuanto se empezó a hablar de la Ley del matrimonio entre personas del mismo sexo”, continúa.
“Ahora, pasa lo mismo con el obispo de Alcalá o con el concejal de Murcia, que con sus declaraciones legitiman que luego haya agresiones físicas”, denuncia el presidente de la asociación, haciendo referencia a la reciente polémica protagonizada por un edil del PP en el ayuntamiento de Molina de Segura.
Cayetano Ros equiparó ayer el matrimonio homosexual con la zoofilia en un tweet en el que respondía a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en las que se mostraba a favor de la norma. “Pienso que las personas del mismo sexo deberían poder casarse”, escribió Obama. “Y un hombre con una cabra o una mujer con un perro”, respondió el edil del PP (@cachazas). Ros borró su tweet poco después de publicarlo e incluso ha pedido disculpas a través de otras redes sociales, pero varios tuiteros se han mostrado escépticos al respecto.


(Desde tiempos inmemoriales los primeros en atacar al disidente de la norma sexual son los líderes espirituales de todo tipo de religiones y sectas, que usualmente comparan el ayuntamiento carnal de animales con animales, aunque en México es tradición que en sus comunidades rurales los jóvenes se inicien en el sexo con animales de corral o de traspatio. Nota en Público en línea.)

miércoles, 11 de abril de 2012

Reig Pla en viernes santo

La trayectoria del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, indica que la misa del Viernes Santo oficiada por él y retransmitida por TVE fue, seguramente, un momento estelar de su carrera. Este alicantino de 65 años ha dejado una huella indeleble por donde ha pasado. Como obispo de Castellón quiso exigir un juramento de fidelidad a los profesores de religión, pidió a los diputados católicos que votaran contra la ley de parejas de hecho que proyectaba la Generalitat valenciana y rechazó la aprobación por parte del Gobierno de José María Aznar de la píldora poscoital.

La etapa socialista de José Luis Rodríguez Zapatero debió ser una dura prueba para este obispo, que tuvo que aprovechar la homilía del día de la patrona de Castellón de la Plana para recordar que son unos “bárbaros” todos aquellos que apoyan que la religión católica no sea una asignatura obligatoria. En esa misma homilía advirtió que un homosexual jamás podrá garantizar una buena educación a un niño adoptado. Y unos años más tarde, ya como obispo de Alcalá, ofició bajo la bandera preconstitucional una misa por los caídos de Paracuellos del Jarama.
Con tales antecedentes es fácil imaginar exultante a este obispo oficiando la misa de Viernes Santo para la televisión pública, con los socialistas arrumbados en la oposición. Quizá fue tan extraordinaria circunstancia la que le llevó a entusiasmarse con su nada novedoso discurso contra el aborto y la homosexualidad, un asunto que quita el sueño a la jerarquía católica, que acepta con benevolencia la opinión de uno de sus obispos asegurando que la homosexualidad es una enfermedad y destituye a los que declaran esa orientación sexual tan proscrita.
Tan animado debía estar el obispo esta vez que se despachó una homilía especialmente hiriente con los homosexuales, que, según sus palabras, se corrompen y prostituyen. “Os aseguro”, añadió, “que se encuentran en el infierno”, en esos clubes de hombres que frecuentan.
La cuestión no es saber por qué está tan seguro de esta última apreciación, sino por qué una televisión pública permite el insulto y el desvarío. Por no hablar ya más de la insistencia de la Iglesia en sus obsesiones.


(editorial "Un obispo en su estela" en El País online.)

miércoles, 28 de marzo de 2012

Todos somos Daniel el chileno

Tras ser anunciada el fin de semana su muerte cerebral, y después de tres días de cierta confusión sobre la irreversibilidad o no de su estado, este martes 27, a las 19:45 horas (hora de Chile) ha fallecido Daniel Zamudio, víctima de una brutal agresión homófoba, en el Hospital de Urgencia de la Asistencia Pública de Santiago de Chile.

Se hace tan duro a veces vivir en este mundo… Convivir con animales como Raúl López, Fabián Mora, Patricio Ahumada o Alejandro Angulo. Raúl López dijo que, cuando le rompieron la pierna a Daniel “sonaron como unos huesos de pollo, y como ya el muchacho estaba muy mal, nos fuimos cada uno por su lado”. A Daniel le dieron golpes hasta que perdió el conocimiento. Apagaron cigarrillos en su cuerpo, le destrozaron la cara (no puedo ni imaginarlo), le tiraron piedras en el estómago, en la cara otra vez… Le arrancaron un trozo de oreja. Rompieron una botella en su cabeza. De nuevo su cabeza: debió ser difícil para los asesinos acabar con tanta belleza, con sus ojos, sobre todo con sus ojos. Con los cristales dibujaron tres esvásticas en su piel, por si quedaban dudas. Usaron una de sus piernas como palanca hasta que se rompió. Los médicos han dicho que sus órganos están tan estropeados que ni sirven para la donación.
No sé por qué me ha afectado tanto la muerte de Daniel, quizá porque evolucionaba favorablemente y pensé que se salvaría. Me he sentido tan cerca de Daniel que cuando leí la noticia sobre su muerte cerebral fue como si hubiera sido la de un hijo mío. Quizá lo era de todas formas. Nuestro hijo chileno.
Quizá saber que las últimas palabras de Daniel habrían sido dichas en mi lengua materna me acerca más al caso: quizá dijo “socorro”, “ayuda” o “mamá”. Esta vez no fue en Laramie (Wyoming) ni en un suburbio de Bagdad de nombre impronunciable, tan lejano quizá por eso, sino en el Parque de San Borja, en el centro de Santiago de Chile. De poco le valió a Daniel la santa advocación del parque, ni eso le valió. Los insultos de los asesinos habrían sido entendidos por mí sin traducción. Su odio no, claro: eso jamás lo entenderé. A Daniel le torturaron y asesinaron por ser homosexual: un delito de odio, que no es más que una forma de materializar una acción incitada por los que lanzan la piedra y esconden la mano. De nada sirve castigar al descerebrado ejecutor si no se ataja el problema desde la raíz, desde el que lanza la piedra.
Es intolerable que en España, el Tribunal Constitucional lleve más de seis años discutiendo sobre un tema que queda meridianamente claro en el Artículo 14 de la Constitución: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquiera otra condición o circunstancia personal o social. Cualquiera que no entienda esto alienta a los que mataron a Daniel Zamudio. Como los mensajes de odio lanzados desde los púlpitos de muchas religiones (con escrupuloso cuidado algunas de ellas: “os queremos pero sois un error”).
Hemos avanzado mucho en los últimos años pero Daniel murió solo, y para nuestra desgracia mañana pasará aquí y tenemos que defendernos. La situación ha cambiado: la razón siempre ha estado de nuestra parte pero ahora también lo está la ley. Somos visibles, y estamos por eso en el punto de mira. Pero ya no estamos solos, no debemos avergonzarnos ni tener miedo a nada. Cualquiera de nosotros tiene amigos con los que está en contacto continuo a través de móviles. Los móviles hacen fotos, avisan a la policía, mandan un mensaje a cientos de personas a la vez. Debemos crear redes de solidaridad para una defensa conjunta y efectiva de las agresiones. No hablo de crear patrullas de vigilancia pero sí de no mirar para otro lado o salir corriendo. Algo tan simple como una llamada de teléfono puede salvar vidas como la de Daniel.

Daniel, que la tierra te sea leve puesto que tú antes fuiste leve, tan leve, con ella.


(crónica del Putojacktwist, reproducida de blog "Dosmanzanas".)


sábado, 21 de enero de 2012

Jeff abdica ante el hostigamiento

Los padres de Jeffrey Fehr piensan que su hijo se quitó la vida el día de Año Nuevo debido al acoso homofóbico que había sufrido a lo largo de su vida escolar. Fehr tenía 18 años, era abiertamente gay ante sus amigos y su familia, y había sido capitán del equipo de animadores de su instituto en Granite Bay, California. En la actualidad se encontraba bajo tratamiento por depresión y asistía a un nuevo instituto, pero según sus padres los años de acoso le habían dejado una huella demasiado profunda.

“Siempre nos haremos esa pregunta,” declaró su padre, Steve Fehr, “pero lo que sí sabemos con certeza es que durante años y años hubo gente que lo humilló por ser diferente. Eso lo dejó dañado. Le pesaba. Nunca llegó a creerse lo maravilloso que era, y cuánta gente lo quería”. Fehr fue acosado por ser diferente a partir de los 9 años, lo llamaron “maricón” por primera vez a los 12, y el instituto podía ser descrito como un “auténtico infierno”. “Un acosador puede decir algo y olvidarlo en 10 segundos”, dijo Steve Fehr. “Pero la gente como Jeff nunca olvida esas palabras”.
Hace tan solo unos días tuvimos que dar la triste noticia de Eric James Borges, otro adolescente LGTB californiano, de 19 años, que también se quitó la vida ante el peso del sufrimiento acumulado.


(nota tomada del blog ´dos manzanas´)