Más de un centenar de imágenes, que narran algunos de los sucesos más relevantes de América Latina y otras regiones del mundo, integran el volumen “Mirada y testimonio”, presentado anoche en la Librería “Rosario Castellanos” del Fondo de Cultura Económica (FCE).
Se trata de un trabajo de fotógrafo mexicano Pedro Valtierra, derivado de la muestra homónima, montada el año pasado en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, con la que el artista de la lente celebró más de tres décadas y media de labor fotoperiodística.
En el acto, Valtierra dijo que las imágenes reunidas tocan momentos fundamentales del siglo XX, como el triunfo de la Revolución Sandinista en Nicaragua, la lucha por la independencia de la República Saharaui, las guerrillas centroamericanas y el Movimiento Zapatista en México, por nombrar algunos.
Por su parte, los fotógrafos Christa Cowrie, Laura González y Miguel Ángel Velázquez elogiaron la labor fotoperiodística del homenajeado, al tiempo que lo reconocieron como uno de los mejores promotores de la fotografía documental de México y un hombre que, con su trabajo, ha contribuido a entender los movimientos sociales del país.
Coincidieron que en el volumen se presentan algunas de las facetas más relevantes del trabajo de Valtierra, fundador de Cuartoscuro, recuperando la lógica de trabajo del autor, el diálogo con algunos fotógrafos, periodistas y editores de distintos medios, y la construcción de ciertas imágenes emblemáticas para América Latina.
La cobertura que realizó como corresponsal en Nicaragua, El Salvador, Guatemala, la República Árabe y Cuba; sus fotorreportajes y la fundación de Cuartoscuro son algunos de los elementos que se muestran en este libro.
Complementan Mirada y testimonio, fragmentos de entrevistas con el autor y un grupo representativo de fotógrafos, periodistas, escritores e intelectuales, quienes aportan sus opiniones y puntos de vista sobre los temas abarcados en las distintas áreas temáticas de la obra de Valtierra.
Originario de Zacatecas, Pedro Valtierra ha sido merecedor de múltiples distinciones, entre ellas el Premio Nacional de Periodismo 1983, del cual también ha sido jurado en tres ocasiones, y la Medalla de Plata en Moscú 1986, que otorga la Organización Internacional de Periodistas.
Además, del Premio Internacional de Periodismo Rey de España, que lo obtuvo por una foto tomada en el campamento de X’Oyep, Chiapas, donde un grupo de tzotziles increparon a militares mexicanos.
(Cuando escuchaste el monólogo de presentación de su nuevo libro, de labios del propio Valtierra, dedujiste que la recopilación es un diario de su vida y una bitácora del siglo XX de México y parte del mundo. Y eso no es poco. Nota de Notimex en el sitio "Aristegui noticias".)
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sábado, 13 de abril de 2013
martes, 19 de marzo de 2013
Destruyen archivos de Mordzinski
Queridas amigas y amigos,
La indignación y la pena me devoran y me digo que treinta y cinco años de retratar las letras no merecen que me rinda ahora; y menos ante un hecho como el que les quiero, necesito relatarles:
Durante más de diez años utilicé, en virtud de la alianza entre El País y Le Monde un despacho en el séptimo piso de la redacción parisina del vespertino, donde guardaba miles de negativos y diapositivas originales, que hace unos días desaparecieron, así, sin más. Miguel Mora, el corresponsal de El País en Francia, llegó el 7 de marzo último a este despacho y se encontró con que lo habían vaciado totalmente sin avisarnos y que todas nuestras cosas habían desaparecido. Nos pusimos a buscar y encontramos en un sótano el gran archivador --que yo mismo pinté de negro hace 10 años--. Nadie sabe ni quiere saber por qué decidieron "desaparecer" mi trabajo de toda la vida. Miles de fotos tomadas a lo largo de veintisiete años. Veintisiete años de esperas, nudos en la garganta, noches en vela, revelados angustiosos... Más allá de la injusticia y del absurdo, me encuentro con la gran paradoja de que Le Monde brinda sus mejores titulares --y estoy seguro de que con los más sinceros sentimientos-- para defender la libertad de expresión en Asia, el respeto por las tradiciones cuando hay una guerra o una catástrofe en exóticos lugares como Afganistán, Bosnia o Mali, pero miles de fotografías, centenares de dossiers con la leyenda « Cortázar », « Israel » « Escritores latinoamericanos », « Semana Negra de Gijón », « Carrefour de littératures », « Saint Malo », « Mercedes Sosa », « Astor Piazzola » etc, no les dicen nada y tiran todo a la basura sin consultar nada a nadie.
Necesito vuestra ayuda, aunque no haya nada que recuperar me gustaría que al menos quede constancia de que lo sucedido en Le Monde es más que una negligencia: es un profundo desprecio por un trabajo que forma parte de la memoria de nuestra cultura contemporánea, al menos en la medida en que sus protagonistas son los escritores que le dan naturaleza y dignidad a nuestra lengua y a nuestro mundo.
Solo se han salvado las cientos de fotos que alguna vez digitalicé para libros o exposiciones, el resto desapareció para siempre.
De veras que me da pena molestarles pero sé que comprenderán mi dolor y mi desazón.
Un abrazo grande.
Daniel Mordzinski
París, 18 de marzo, 2013
(carta calcada del propio blog del fotógrafo.)
jueves, 14 de febrero de 2013
Manuel Álvarez Bravo (1902/2002 )
Vivió cien años y fue fotógrafo durante 80. Manuel Álvarez Bravo (México DF, 1902-2002) fue lo que se podría llamar un fotógrafo al acecho, un cazador de imágenes. Solía colocar el trípode con la cámara y esperaba hasta que algo ocurriera. Así capturó imágenes tan famosas como Obrero en huelga asesinado (1934) o Señor de Papantla (1934). Enemigo del pintoresquismo o de las declaraciones explícitamente políticas como las de sus amigos muralistas, Álvarez Bravo prefería componer poemas gráficos a partir de las imágenes que obtenía. Le interesaba la forma de la historia más que lo que estaba ocurriendo ante sus ojos. Vinculado durante mucho tiempo al surrealismo, su obra es demasiado compleja para ser etiquetada. La Fundación Mapfre, en colaboración con el Jeu de Paume parisino ofrece a partir de mañana una retrospectiva en la que a través de 150 obras se recorren los grandes ejes temáticos del artista. El cine, en el que trabajó como fotógrafo de fijas para Buñuel o Eisenstein, está presente en una serie de vídeos inéditos en los que se recogen proyectos que nunca pudo poder en práctica.
Comisariada por Gerardo Mosquera y Laura González Flores, la exposición explica como la cultura postrevolucionaria, la cultura urbana y los grandes movimientos artísticos internacionales (pintura, literatura, música) alimentaron la obra de Álvarez Bravo. Ambos han querido dar a conocer la obra del fotógrafo con una perspectiva diferente a lo que algunos de sus trabajos más difundidos podían dar a entender. “Es un fotógrafo de una importancia universal”, asegura Gerardo Mosquera. “Le fascinaban los escenarios y las composiciones que pudieran surgir a partir de ellos. lo que suceda, es secundario. El buscaba una composición determinada, diferente, ajena a todo exotismo mexicano”.
Esos mismos tipos de escenarios le interesan tanto en los comienzos de su carrera, en los años veinte, como al final de su vida. Su mirada no es la de un documentalista, es la de un artista experimental. “Su amigo Cartier-Bresson, con el que compartió exposiciones, contaba siempre que perseguía capturar un momento de algo que estaba sucediendo. Álvarez Bravo, espera a que lo que ocurra encaje con la composición que busca. Una concepción muy diferente de la fotografía”, detalla Mosquera.
Hijo de una familia humilde y autodidacta de formación, Álvarez Bravo ejerció como fotógrafo desde muy joven aunque para alimentarse trabajó como contable durante muchos años hasta que los muralistas (Orozco, Rivera, Siqueiros) le pidieron que retratara sus obras. después, durante muchos años, fue asesor de colecciones para Televisa. Casado en tres ocasiones, se le conoce como un hombre de ideas progresistas, pero ajeno a la militancia que caracterizó a muchos de los artistas contemporáneos. Fue amigo de muchos de ellos y en especial de Frida Khalo, a quien retrató en numerosas ocasiones. Además de las 152 fotografías y cinco vídeos experimentales inéditos realizados en Súper 8, la exposición incluye correspondencia con otros grandes de la fotografía como Henri Cartier-Bresson, Alfred Stieglitz o Edward Steichen.
En sus comienzos, la influencia de Edward Weston y Tina Modotti fue definitiva. Con ellos inició la senda del antipintoresquismo que le haría diferente de sus compatriotas fotógrafos. La llegada de André Breton a México, en los 30, le situó en la senda del surrealismo, aunque él mantuvo siempre su propio camino. Fue una buena relación con algún contratiempo. Cuando Bretón le encargó en 1938 una portada para una exposición en París, el mexicano le entregó La buena fama durmiendo, uno de sus trabajos más famosos.En la imagen se ve a una mujer tumbada desnuda, con vendas en la parte alta de sus muslos, pero con abundante vello púbico al aire. Demasiado atrevido para Breton, quien optó por otro trabajo para su catálogo. A modo de peculiar venganza, esa ha sido la imagen anunciadora en las banderolas que han colgado de las farolas parisinas durante la exposición de esta misma muestra en el Jeu de Paume de París.
La exposición está organizada en torno a ocho grupos temáticos constantes en la obra de Álvarez Bravo: Formar, construir, aparecer, ver, yacer, exponerse, caminar y soñar.
(nota de Ángeles García tomada del sitio "el país". La nota se acompaña de un documento de la Fundación Mapfre acerca de la obra y la época de Álvarez Bravo, disponible en Youtube.)
sábado, 2 de junio de 2012
Héctor García (1923-2012 )
México, D.F.- El fotógrafo Héctor García, considerado como uno de los más grandes artistas de la lente de México, falleció hoy en esta capital a los 88 años de edad, en su domicilio y a causa de una insuficiencia cardiaca, informó su familia.
Fue discípulo de otros grandes de la fotografía, como Gabriel Figueroa y Manuel Alvarez Bravo, y el ya fallecido escritor Carlos Monsiváis lo bautizó como “El Fotógrafo de la Ciudad”.
García nació en esta capital en 1923. Estudió en el Instituto de Artes y Ciencias Cinematográficas, donde fue discípulo de Álvarez Bravo y Figueroa.
Desde 1945 trabaja como periodista gráfico para diversas publicaciones de México y del extranjero. Ha obtenido el Premio Nacional de Periodismo en 1958, 1969, 1979.
Desempeño tareas docentes en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), de la Universidad Nacional Autónoma de México.
García realizó, desde 1960, más de 65 exposiciones individuales en México y el extranjero, y participó en otras tantas muestras colectivas. Su obra se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas, entre las que destacan las siguientes:
Museo Nacional de Antropología e Historia; Museo de la Fotografía, México; Bibliothèque Nationale, París/Francia; The Library of Congress, Washington D.C.,EUA; Museo del Vaticano.
Ha ilustrado numerosos libros, entre los que destacan: Mexique, Editions du Seuil, París 1964; Salvador Novo, Nueva Grandeza Mexicana, Ediciones Era, México 1967; Fernando Benítez, Los Indios de México, Ediciones Era, México 1970.
(Los grandes fotógrafos mexicanos se "hicieron" en la calle y han sido abundantes, desde los hermanos Mayo hasta Pedro Valtierra y Daniel Aguilar sin considerar a aquellos colegas de prensa que han cubierto miles de notas relacionadas con la violencia y el narcotráfico, de una camada más joven que García y Valtierra. Con el deceso del primero se cierra un ciclo de una ciudad de México que ya tiene otro rostro, otra orografía, otras maldiciones. Una instantánea del poeta Salvador Novo, atento en la cámara de diputados, es de las grandes obras de don Héctor. Nota de Notimex en Sin embargo online.)
Fue discípulo de otros grandes de la fotografía, como Gabriel Figueroa y Manuel Alvarez Bravo, y el ya fallecido escritor Carlos Monsiváis lo bautizó como “El Fotógrafo de la Ciudad”.
García nació en esta capital en 1923. Estudió en el Instituto de Artes y Ciencias Cinematográficas, donde fue discípulo de Álvarez Bravo y Figueroa.
Desde 1945 trabaja como periodista gráfico para diversas publicaciones de México y del extranjero. Ha obtenido el Premio Nacional de Periodismo en 1958, 1969, 1979.
Desempeño tareas docentes en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), de la Universidad Nacional Autónoma de México.
García realizó, desde 1960, más de 65 exposiciones individuales en México y el extranjero, y participó en otras tantas muestras colectivas. Su obra se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas, entre las que destacan las siguientes:
Museo Nacional de Antropología e Historia; Museo de la Fotografía, México; Bibliothèque Nationale, París/Francia; The Library of Congress, Washington D.C.,EUA; Museo del Vaticano.
Ha ilustrado numerosos libros, entre los que destacan: Mexique, Editions du Seuil, París 1964; Salvador Novo, Nueva Grandeza Mexicana, Ediciones Era, México 1967; Fernando Benítez, Los Indios de México, Ediciones Era, México 1970.
(Los grandes fotógrafos mexicanos se "hicieron" en la calle y han sido abundantes, desde los hermanos Mayo hasta Pedro Valtierra y Daniel Aguilar sin considerar a aquellos colegas de prensa que han cubierto miles de notas relacionadas con la violencia y el narcotráfico, de una camada más joven que García y Valtierra. Con el deceso del primero se cierra un ciclo de una ciudad de México que ya tiene otro rostro, otra orografía, otras maldiciones. Una instantánea del poeta Salvador Novo, atento en la cámara de diputados, es de las grandes obras de don Héctor. Nota de Notimex en Sin embargo online.)
jueves, 5 de enero de 2012
Eve Arnold (1912- 2012)
La fotógrafa Eve Arnold ha fallecido este miércoles por causas naturales en un hospital de Londres, según ha comunicado un portavoz oficial de la agencia Magnum. La artista estadounidense habría cumplido 100 años el próximo 21 de abril.
Arnold era sobre todo conocida por la íntima y extensa colección de retratos que le hizo a Marilyn Monroe a lo largo de la década de los 50 (las mejores instantáneas están recogidas en el libro «Marilyn Monroe: An Appreciation»), así como por la imagen que tomó de la Reina Isabel II sonriendo al cielo inglés en un día especialmente gris.
Sus temas eran tan variados que en sus instantáneas podían aparecer camareros, jinetes, Jacqueline Kennedy o Malcolm X. Fue la primera fotógrafa que ingresó en la mítica agencia Magnum, tal y como recuerda en el «Daily Telegraph» Halcyon, su galería en Londres.
Su serie más famosa de fotografías tuvo lugar en el set de rodaje de la última película de Marylin Monroe, «Vidas rebeldes», dirigida por John Huston en 1961.
Su amor por la fotografía
Nacida en Filadelfia en 1912, Eve Arnold era hija de inmigrantes rusos y su interés por la fotografía comenzó en la década de los 30, cuando trabajó en un taller de fotografía en Nueva York. Arnold colaboró con publicaciones entre las que destacan «Life» y se sumó a Magnum en la década de los 50. Se trasladó a Reino Unido a comienzos de la década de los 60 junto a su hijo Frank y comenzó a trabajar para «The Sunday Times».
Tal y como recuerda el «Daily Telegraph», cuando en 2009 la actriz Angelica Houston le preguntó si aún hacía fotografías, Arnold respondió: «Eso se ha acabado. Ya no puedo sostener una cámara». En 2010 recibió el reconocimiento a toda una vida en los Sony World Photography Awards en Cannes.
(nota de Abc, español.)
Arnold era sobre todo conocida por la íntima y extensa colección de retratos que le hizo a Marilyn Monroe a lo largo de la década de los 50 (las mejores instantáneas están recogidas en el libro «Marilyn Monroe: An Appreciation»), así como por la imagen que tomó de la Reina Isabel II sonriendo al cielo inglés en un día especialmente gris.
Sus temas eran tan variados que en sus instantáneas podían aparecer camareros, jinetes, Jacqueline Kennedy o Malcolm X. Fue la primera fotógrafa que ingresó en la mítica agencia Magnum, tal y como recuerda en el «Daily Telegraph» Halcyon, su galería en Londres.
Su serie más famosa de fotografías tuvo lugar en el set de rodaje de la última película de Marylin Monroe, «Vidas rebeldes», dirigida por John Huston en 1961.
Su amor por la fotografía
Nacida en Filadelfia en 1912, Eve Arnold era hija de inmigrantes rusos y su interés por la fotografía comenzó en la década de los 30, cuando trabajó en un taller de fotografía en Nueva York. Arnold colaboró con publicaciones entre las que destacan «Life» y se sumó a Magnum en la década de los 50. Se trasladó a Reino Unido a comienzos de la década de los 60 junto a su hijo Frank y comenzó a trabajar para «The Sunday Times».
Tal y como recuerda el «Daily Telegraph», cuando en 2009 la actriz Angelica Houston le preguntó si aún hacía fotografías, Arnold respondió: «Eso se ha acabado. Ya no puedo sostener una cámara». En 2010 recibió el reconocimiento a toda una vida en los Sony World Photography Awards en Cannes.
(nota de Abc, español.)
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