Mapa 1
A la izquierda, a la izquierda.
Sigue a esa sombra. Sí,
un poco más allá. Atiende a la
figura, fíjate en la melodía.
Hay una forma roja y alguien
silba una canción que te
recuerda una línea de Kafka.
Una cuerda que divide una
habitación, una cuerda que
no tiene color alguno
—eso te sorprende—.
Es por eso que al sacar
una conclusión sabes que
tienes que avanzar. Así,
sigue a esa luz leve y azul
que apenas alumbra.
No lo dudes, llegarás
al final.
(en "tajamar editores")
sábado, 31 de enero de 2015
viernes, 30 de enero de 2015
Lêdo Ivo (1924/2012 )
Búsqueda insensata
Saliendo en mi búsqueda
fui por caminos traviesos
y valles y ríos.
Pisé arenas innumerables,
bebí en muchos manantiales
y en sueños escalé
peñascos que eran nidos de relámpagos.
Mas mi sed -la de ser yo mismo-
no se sació jamás.
(El soldado raso, ed. fondo editorial fundarte/alcaldía de caracas, traducción de josé carlos de nóbrega, 2014.)
Saliendo en mi búsqueda
fui por caminos traviesos
y valles y ríos.
Pisé arenas innumerables,
bebí en muchos manantiales
y en sueños escalé
peñascos que eran nidos de relámpagos.
Mas mi sed -la de ser yo mismo-
no se sació jamás.
(El soldado raso, ed. fondo editorial fundarte/alcaldía de caracas, traducción de josé carlos de nóbrega, 2014.)
jueves, 29 de enero de 2015
Berna Wang (1957 )
Pequeños accidentes caseros
Me hice un tajo en un dedo cuando cocinaba.
Luego me despellejé otro dedo al abrir una botella.
Hoy me he raspado la pierna con el pico de la mesita.
Así que me he puesto seria:
he reunido en asamblea a todos los objetos de mi casa
y les he dicho que ya sé
que me muero de la pena,
que tengo el corazón en carne viva,
que ya sé
que no soy más que una herida que sangra tristeza,
que hasta respirar me duele porque él no me ama
como le amo yo;
en fin: que no hace ninguna falta, les he dicho,
que me lo recuerden también ellos
cada día.
Me hice un tajo en un dedo cuando cocinaba.
Luego me despellejé otro dedo al abrir una botella.
Hoy me he raspado la pierna con el pico de la mesita.
Así que me he puesto seria:
he reunido en asamblea a todos los objetos de mi casa
y les he dicho que ya sé
que me muero de la pena,
que tengo el corazón en carne viva,
que ya sé
que no soy más que una herida que sangra tristeza,
que hasta respirar me duele porque él no me ama
como le amo yo;
en fin: que no hace ninguna falta, les he dicho,
que me lo recuerden también ellos
cada día.
("emma gunst")
miércoles, 28 de enero de 2015
Miguel Gaya (1953 )
Cómo se puede ser humano así
Seremos viejos
Seremos inútiles
Encender el hornillo de gas
preparar el almuerzo
nos dejará exhaustos
La calle
que conocemos en sus recodos
en sus empedrados
nos aturdirá
como un golpe
Todo será farragoso
Los trámites
los cruces peatonales
las aceras
Sin embargo
insistirás en acudir conmigo
a las compras
Insistirás en bambolear la bolsa de las compras
junto a tu cuerpo
enorme
(puedo ver tu boca cuando miras
los frutos)
los colores de las frutas y verduras
y ¡ah! la pescadería
Seguirás en secreto la conversación
de la panadera
con el mozo de los diarios
paladeándola
(puedo ver tus ojos que aun retienen
mi juventud desnuda)
Nada diferente
a tantos otros
viejos ya
o ya olvidados
Y sin embargo
qué distinto es
cuando
de tarde en tarde peleas
con algo huidizo
o con palabras
o con aquello que a veces
no está perdido
Algo que es extraño
consigues
de todo eso
Yo elegí eso tuyo
que me lleva a velar tu sueño
con algo peor que preguntas
Con respuestas
de tal fragilidad como aquello
que construyes
obstinado e inútil
Pero no sé
me digo
yo que miro tu sueño y cuido
ese lento respirar tuyo
que me ilumina a mí
no sé, digo, cómo se puede
ser humano así
alguien que ha vivido
tan necesitado como
desatento excepto a
esa monstruosidad
de vivir para estirar ahora
con toda lentitud los dedos
hasta casi rozar
los finos labios con temor
y preguntar
¿es esto
es esto
el infinito
humano?
("de sibilas y pitias")
Seremos viejos
Seremos inútiles
Encender el hornillo de gas
preparar el almuerzo
nos dejará exhaustos
La calle
que conocemos en sus recodos
en sus empedrados
nos aturdirá
como un golpe
Todo será farragoso
Los trámites
los cruces peatonales
las aceras
Sin embargo
insistirás en acudir conmigo
a las compras
Insistirás en bambolear la bolsa de las compras
junto a tu cuerpo
enorme
(puedo ver tu boca cuando miras
los frutos)
los colores de las frutas y verduras
y ¡ah! la pescadería
Seguirás en secreto la conversación
de la panadera
con el mozo de los diarios
paladeándola
(puedo ver tus ojos que aun retienen
mi juventud desnuda)
Nada diferente
a tantos otros
viejos ya
o ya olvidados
Y sin embargo
qué distinto es
cuando
de tarde en tarde peleas
con algo huidizo
o con palabras
o con aquello que a veces
no está perdido
Algo que es extraño
consigues
de todo eso
Yo elegí eso tuyo
que me lleva a velar tu sueño
con algo peor que preguntas
Con respuestas
de tal fragilidad como aquello
que construyes
obstinado e inútil
Pero no sé
me digo
yo que miro tu sueño y cuido
ese lento respirar tuyo
que me ilumina a mí
no sé, digo, cómo se puede
ser humano así
alguien que ha vivido
tan necesitado como
desatento excepto a
esa monstruosidad
de vivir para estirar ahora
con toda lentitud los dedos
hasta casi rozar
los finos labios con temor
y preguntar
¿es esto
es esto
el infinito
humano?
("de sibilas y pitias")
martes, 27 de enero de 2015
César Moro (1903/1956 )
¡Si no fuera!
(en la muerte de Xavier Villaurrutia)
Xavier si no fuera tu muerte
el azul la luz serían oro líquido puro
las manzanas guardarían cada una un diamante
las aguas tranquilas sonarían
bajo una noche de amatista que rueda.
Yo miraría a través de la esmeralda legendaria
el país de nubes de ídolos de nube y piedra
que amanece tanto.
Coatliclue la divinidad maestra de obras
llora el prestigio de tu nombre tus señales de fuego
en la noche de México y aquel ligero túmulo
que para siempre nos agobia.
¡Y la piel oscura y ardorosa!
las cuevas de Altamira del llanto
trashuma y muere, contigo muere
todo un girón de piel oscura y suave
un litoral de risas y de nardos de sombras.
¿Qué hará la Noche?
acaso brille ahora su azabache más hondo
y sea aún más honda la soledad humana
y el sol que nace
en pura pérdida alumbra los escombros
la hecatombe la gleba.
El crepúsculo vuelve y vuelve la noche
y la vida y los tambores de la vida
y el eco fúnebre redobla tan fuerte
que ya no deja oír la voz de tus volcanes
¡oh México de fuego!
Si el silencio pudiera reynar de nuevo
si el cristal de tu vida continuara
todo sería fresco y niño
y volvería a ser la vida
aquel sueño de juventud de praderas
al viento al puro sol desmelenadas.
¡Qué hacer! Tu la presencia
el calor la amistad
eres ahora piedra
y dureza de mármol y laurel
¡pero qué triste todo!
como si el mundo fuera tu heredad
tu abandonada casa
en que faltas de manera tan aguda
que todas las ventanas están ciegas
y abren desesperadas
sobre la noche sorda
sus batientes enloquecidos
herrumbroso.
¿Qué gritos de leones
qué arcángeles negros
pueblan la Puebla de los Ángeles?
¿Y Veracruz morena
detiene el canto y gime?
En México que llora tu pasado raudo
el tristísimo sueño en que al dormirte
nos sumiste.
(3 diciembre 34)
("in terra ignota", trad: kato molinari)
lunes, 26 de enero de 2015
Elder Silva (1955 )
Cuatro sugerencias para llevar minifalda
Una señorita que quiera llevar minifalda
y pretenda moverse con naturalidad
-tanto en la calle como en el pool debe
tener en cuenta cuatro cosas:
a.- Como primer paso, observar detenidamente si
es apta para llevarla. Recordar que Coco
Chanel
decía: la elegancia consiste en adaptar la
moda a cada caso en particular.
b.- Tener claro que la falda corta –inevitablemente obliga
a mostrar las piernas con toda
generosidad:
la depilación debe ser siempre impecable.
c.- Cuidar expresamente el bronceado. No hay
nada más
antiestético -anti poético, se diría que
unas piernas absolutamente blancas.
d.- Y sobre todo tener en cuenta que una tarde,
frente a ti,
puede sentarse un poeta, quien, ginebra en
mano,
palabra fácil,
intentará algún desborde de corte naturalista
y entonces medio país sabrá de tu anatomía
incluyendo, claro está, a los semióticos, los
académicos
y a toda la crítica especializada.
("la biblioteca de marcelo leites")
Una señorita que quiera llevar minifalda
y pretenda moverse con naturalidad
-tanto en la calle como en el pool debe
tener en cuenta cuatro cosas:
a.- Como primer paso, observar detenidamente si
es apta para llevarla. Recordar que Coco
Chanel
decía: la elegancia consiste en adaptar la
moda a cada caso en particular.
b.- Tener claro que la falda corta –inevitablemente obliga
a mostrar las piernas con toda
generosidad:
la depilación debe ser siempre impecable.
c.- Cuidar expresamente el bronceado. No hay
nada más
antiestético -anti poético, se diría que
unas piernas absolutamente blancas.
d.- Y sobre todo tener en cuenta que una tarde,
frente a ti,
puede sentarse un poeta, quien, ginebra en
mano,
palabra fácil,
intentará algún desborde de corte naturalista
y entonces medio país sabrá de tu anatomía
incluyendo, claro está, a los semióticos, los
académicos
y a toda la crítica especializada.
("la biblioteca de marcelo leites")
domingo, 25 de enero de 2015
Uriel Martínez (1950 )
La hoguera
estoy lejos de casa como una mano
se halla lejos de su par
estoy distante de mi calle como un ojo
puede estarlo del otro
estoy lejos del sol, del frío,
de la lluvia como un pie de otro pie
estoy lejos del café como el agua
puede estarlo del fuego y la garganta
estoy ajeno a los días nublados
como el sol se encuentra del cenit
estoy cerca de casa como el hijo
se encuentra de los primeros brazos
me encuentro lejos del derrumbe
como las altas catedrales del cielo
Pero no importa. Un día la hoguera
nos abrasará en un solo abrazo.
estoy lejos de casa como una mano
se halla lejos de su par
estoy distante de mi calle como un ojo
puede estarlo del otro
estoy lejos del sol, del frío,
de la lluvia como un pie de otro pie
estoy lejos del café como el agua
puede estarlo del fuego y la garganta
estoy ajeno a los días nublados
como el sol se encuentra del cenit
estoy cerca de casa como el hijo
se encuentra de los primeros brazos
me encuentro lejos del derrumbe
como las altas catedrales del cielo
Pero no importa. Un día la hoguera
nos abrasará en un solo abrazo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)