Señor de los pájaros
Señor de los pájaros,
Señor del silencio,
algo no termina de llegar
hacia la otra orilla,
algo ha quedado en medio
del dolor y del recuerdo,
donde las canciones y los poemas
que tanto soñé
van perdiendo su color,
su sentido.
(del muro del autor)
jueves, 16 de enero de 2020
miércoles, 15 de enero de 2020
Thomas Harris (1956)
Zonas de peligro
Así como largas y angostas fajas de barro
Así como largas y angostas fajas de noche
Así como largas y angostas fajas de musgo rojo
bajo la piel.
Las zonas de peligro son ininteligibles. O las
prefigura un rojo disco de metal,
símbolo de un sol mohoso al fondo de una calle desmembrada
meado por los perros.
Las zonas de peligro son inevitables; te rodean
el cuerpo en silencio,
en silencio te lamen la oreja,
en secreto te revuelven el ojo,
sin el menor ruido te besan el culo
y los escasos letreros de neón ocultan su única identidad:
CAMPOS DE EXTERMINIO.
("altazor")
Así como largas y angostas fajas de barro
Así como largas y angostas fajas de noche
Así como largas y angostas fajas de musgo rojo
bajo la piel.
Las zonas de peligro son ininteligibles. O las
prefigura un rojo disco de metal,
símbolo de un sol mohoso al fondo de una calle desmembrada
meado por los perros.
Las zonas de peligro son inevitables; te rodean
el cuerpo en silencio,
en silencio te lamen la oreja,
en secreto te revuelven el ojo,
sin el menor ruido te besan el culo
y los escasos letreros de neón ocultan su única identidad:
CAMPOS DE EXTERMINIO.
("altazor")
martes, 14 de enero de 2020
Amy Lowell (1874/1925 )
Otra vez año nuevo
He bebido a tu salud
en las copas de vino de laca roja
pero las campanillas de viento sobre los faroles de bronce
de mi jardín
se corroen y caen.
("lifevestunderyourseat")
He bebido a tu salud
en las copas de vino de laca roja
pero las campanillas de viento sobre los faroles de bronce
de mi jardín
se corroen y caen.
("lifevestunderyourseat")
lunes, 13 de enero de 2020
Sara Teasdale (1884/1933 )
foto: revista altazor
La invisible
La muerte iba pasillo arriba
Invisible a todos,
Arrastrando sus mantos de crepúsculo
Pasó ante la enfermera y la monja.
Se detuvo en cada puerta
A escuchar el aliento
De aquellos que no sabían
Lo cerca que estaban de la muerte.
La muerte iba pasillo arriba
Sin ser vista por la enfermera ni por la monja;
Dejó atrás varias puertas
Hasta que entró por una.
("altazor", versión isaías garde)
domingo, 12 de enero de 2020
Mercedes Luna Fuentes (1969 )
Paseo de la contemplación
los troncos muestran sus venas de brasa
observo lo que ya conocemos
veo resquebrajarse
un brazo de árbol
para que la llamarada surja
algo se rompe algo cede
y la chimenea no funciona
y en la sala
un paisaje de humo se extiende entre los sillones
el fuego es una mujer que cubre con la mano
su propio rostro
para que la oscuridad no llegue
contemplo la fogata
sin prisa
porque se mira el fuego
se observa cómo los troncos se deshacen
y caen desfallecidos
unos sobre otros
se mira arder
así
con detenimiento
con paciencia
lo que tenemos de parecido
adentro
("la habitación higiénica", coed. mantis editores-gob. coahuila-sinaloa, méxico, 2019)
sábado, 11 de enero de 2020
Gloria Fuertes (1917/1998 )
La tortuga
Iba una tortuga
por la capital.
Iba despistada
con tanto autocar.
Buscaba una tienda
quería comprar
un sombrero nuevo
y medias un par.
Se compró un sombrero
y tan elegante
salió de la tienda.
Pasó una tartana,
cruzó una calesa,
pasó un autocar
y tres bicicletas.
Y la tortuguita
guardó su cabeza.
Cuando de nuevo
su cara asomó
¡pobre sombrerito!
se lo atropelló
una tartanita
con un percherón.
La tortuga dijo:
¡Qué fatalidad!
yo me voy al campo
¡qué asco de ciudad!
("blog poemas")
Iba una tortuga
por la capital.
Iba despistada
con tanto autocar.
Buscaba una tienda
quería comprar
un sombrero nuevo
y medias un par.
Se compró un sombrero
y tan elegante
salió de la tienda.
Pasó una tartana,
cruzó una calesa,
pasó un autocar
y tres bicicletas.
Y la tortuguita
guardó su cabeza.
Cuando de nuevo
su cara asomó
¡pobre sombrerito!
se lo atropelló
una tartanita
con un percherón.
La tortuga dijo:
¡Qué fatalidad!
yo me voy al campo
¡qué asco de ciudad!
("blog poemas")
viernes, 10 de enero de 2020
Adam Zagajewski (1945 )
Maleta
Cracovia nublada por la mañana, las colinas humeaban.
En Múnich llovía, los Alpes, invisibles
y pesados, descansaban en los valles como piedras.
Hasta Atenas no vimos el sol que
provocó que el aire, todo el aire,
toda una inmensa flota de aire
se transformara en oro tembloroso.
Como dicen los escritores religiosos: de repente
me convertí en otra persona.
Soy tan sólo un turista en el mundo visible,
una de entre esas miles de sombras que
deambulan por las salas inmensas de los aeropuertos-
y detrás de mí como un perro fiel con sus pequeñas ruedas
tengo a mi maleta verde.
Soy tan sólo un turista distraído,
pero amo la luz.
("sureando", s/c al traductor)
Cracovia nublada por la mañana, las colinas humeaban.
En Múnich llovía, los Alpes, invisibles
y pesados, descansaban en los valles como piedras.
Hasta Atenas no vimos el sol que
provocó que el aire, todo el aire,
toda una inmensa flota de aire
se transformara en oro tembloroso.
Como dicen los escritores religiosos: de repente
me convertí en otra persona.
Soy tan sólo un turista en el mundo visible,
una de entre esas miles de sombras que
deambulan por las salas inmensas de los aeropuertos-
y detrás de mí como un perro fiel con sus pequeñas ruedas
tengo a mi maleta verde.
Soy tan sólo un turista distraído,
pero amo la luz.
("sureando", s/c al traductor)
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