Cuando yo era niño
Cuando yo era niño los viejos escogían días
amarillos para morir. Llevaba los pies descalzos
sobre muchos caminos como si no oyese
a mi madre llamarme desde casa. Sentía
miedo. El cielo pesaba rojizo sobre
mi cabeza como el lino sobre los muertos
Después hubo muchos inviernos
Intemperies
de silencio debajo de las bóvedas habían anunciado
el fin del mundo.
Cuando yo era niño las paredes de casa eran permeables
a la luz. Y mi madre tenía la densidad interior de una mesa
y brazos extensibles como antorchas
o bosques de abedules. Mi madre descansaba sobre la superficie
del otoño como un ángel herido.
Cuando yo era niño las baldosas de la cocina representaban
constelaciones. Yo tenía miedo de atravesar el corredor
y esperaba pacientemente el día de la ira del Señor.
("arquitrave", no. 44, trad. miriam reyes)
lunes, 7 de mayo de 2018
domingo, 6 de mayo de 2018
Daniel Faria (1971/1999 )
Entré en las sombras como alguien que va
Entré en la sombra como alguien que va
Entré despacio al ritmo de un salmo
y había luz
Era una luz como un árbol cuando crece
y estando en flor era un día entero
Entré con la sombra por la cintura como algo conquistado
con la sangre escurriéndome por los pies.
Pero igual aunque no sangrase entraba triunfal
totalmente vencido.
Entré hacia un lazo con salida porque era uno no abierto
y tenía los pies regados por la sangre que da la vida
Tenía unas sandalias de sangre para caminar libre
Entré en la muerte sucesiva, en lo que vive
Era la luz de un árbol cuando crece
y se ensombrece para no quedar sola.
("arquitrave" no 44, versión umberto cobo)
Entré en la sombra como alguien que va
Entré despacio al ritmo de un salmo
y había luz
Era una luz como un árbol cuando crece
y estando en flor era un día entero
Entré con la sombra por la cintura como algo conquistado
con la sangre escurriéndome por los pies.
Pero igual aunque no sangrase entraba triunfal
totalmente vencido.
Entré hacia un lazo con salida porque era uno no abierto
y tenía los pies regados por la sangre que da la vida
Tenía unas sandalias de sangre para caminar libre
Entré en la muerte sucesiva, en lo que vive
Era la luz de un árbol cuando crece
y se ensombrece para no quedar sola.
("arquitrave" no 44, versión umberto cobo)
sábado, 5 de mayo de 2018
Louise Glück (1943 )
El vestido
Se me secó el alma.
Como un alma arrojada al fuego, pero no del todo,
no hasta la aniquilación. Sedienta,
siguió adelante. Crispada,
no por la soledad sino por la desconfianza,
el resultado de la violencia.
El espíritu, invitado a abandonar el cuerpo,
a quedar expuesto un momento,
temblando, como antes
de tu entrega a lo divino;
el espíritu fue seducido, debido a su soledad,
por la promesa de la gracia.
¿Cómo vas a volver a confiar
en el amor de otro ser?
Mi alma se marchitó y se encogió.
El cuerpo se convirtió en un vestido demasiado grande
para ella.
Y cuando recuperé la esperanza,
era una esperanza completamente distinta.
(muro fb eduardo quijano tenrreiro; traducción de mariano peyrou)
Se me secó el alma.
Como un alma arrojada al fuego, pero no del todo,
no hasta la aniquilación. Sedienta,
siguió adelante. Crispada,
no por la soledad sino por la desconfianza,
el resultado de la violencia.
El espíritu, invitado a abandonar el cuerpo,
a quedar expuesto un momento,
temblando, como antes
de tu entrega a lo divino;
el espíritu fue seducido, debido a su soledad,
por la promesa de la gracia.
¿Cómo vas a volver a confiar
en el amor de otro ser?
Mi alma se marchitó y se encogió.
El cuerpo se convirtió en un vestido demasiado grande
para ella.
Y cuando recuperé la esperanza,
era una esperanza completamente distinta.
(muro fb eduardo quijano tenrreiro; traducción de mariano peyrou)
viernes, 4 de mayo de 2018
Mauricio Álvarez (1976 )
Así, lento...
(así, lento el silencio en tu piel, la
humedad, la ciudad escondida, dulce
aliento cansado, noche en que
tiemblas, toda
la rabia, toda la niebla, todos los
recuerdos que van llenando de abejas
mi voz, todo el viento que buscaba
el mar: tus ojos cerrados, estrellas
alrededor de tus huesos, sábanas
tristes, lo que fue, rodeado se sombras)
("mejor arder", ed. bola de papel, mérida-cdmx-monterrey, 2017)
jueves, 3 de mayo de 2018
Amalia Bautista (1962 )
El puente
Si me dicen que estás al otro lado
de un puente, por extraño que parezca
que estés al otro lado y que me esperes,
yo cruzaré ese puente.
Dime cuál es el puente que separa
tu vida de la mía,
en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,
en qué mundo sin luz está ese puente
y yo lo cruzaré.
("life vest under your seat")
Si me dicen que estás al otro lado
de un puente, por extraño que parezca
que estés al otro lado y que me esperes,
yo cruzaré ese puente.
Dime cuál es el puente que separa
tu vida de la mía,
en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,
en qué mundo sin luz está ese puente
y yo lo cruzaré.
("life vest under your seat")
miércoles, 2 de mayo de 2018
Paulina Vinderman (1944 )
La balada de Cordelia
IV
Gracias Juan, me apena
tu partida.
Pero no puedo viajar, no tengo pies.
Me he convertido
en una enorme raíz,
una especie de anti-árbol
de memoria y de miedo.
Tengo a la India en mi ventana
en forma de azalea.
Y mi corazón es un barco sin cubierta,
con todos sus camarotes vacíos
para que yo los llene.
Para mudar de uno a otro
cada noche, y esperarme.
Volveré un día al pueblo por los dos.
La plaza debe sentirse tan sola
con sus faroles nuevos.
Te envío siempre mi amor.
Cordelia
("a media voz")
martes, 1 de mayo de 2018
Giovanna Pollarolo (1952 )
Después de los 30
Dicen
que después de los 30 las mujeres envejecen pronto
malhumoradas
sufren de males jamás pensados
no se resignan
y sufren comparándose con la rosa marchita
pétalos caídos, belleza acabándose
o se resignan
y voltean los espejos
prefieren las veladas a media luz
huyen de las vidrieras
hasta de los charcos de agua
cuando hay luna llena.
Dicen que
después de los 30 las mujeres
aprenden a hacer el amor
y su ansiedad espanta
ávidas de orgasmos
ninfómanas
son suplentes en camas ajenas
mujeres fáciles
o se empiezan a secar
asqueadas y temerosas
de sus deseos (ávidos, urgentes)
les falta hombre comentan.
Putas o reprimidas
es a la larga lo mismo. Así dicen.
("poemas del alma")
Dicen
que después de los 30 las mujeres envejecen pronto
malhumoradas
sufren de males jamás pensados
no se resignan
y sufren comparándose con la rosa marchita
pétalos caídos, belleza acabándose
o se resignan
y voltean los espejos
prefieren las veladas a media luz
huyen de las vidrieras
hasta de los charcos de agua
cuando hay luna llena.
Dicen que
después de los 30 las mujeres
aprenden a hacer el amor
y su ansiedad espanta
ávidas de orgasmos
ninfómanas
son suplentes en camas ajenas
mujeres fáciles
o se empiezan a secar
asqueadas y temerosas
de sus deseos (ávidos, urgentes)
les falta hombre comentan.
Putas o reprimidas
es a la larga lo mismo. Así dicen.
("poemas del alma")
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