Nocturno a Elena
Usaba zapatillas doradas para protegerse del frío abismal de la sabana en los últimos años de un siglo que murió sin respiro era a su manera valiente como un sueño perdido entre usureros y tenía dos hijas que dormían como alondras nocturnas y correteaban como alondras despiertas
por los cuartos estrechos donde las tres cabían sin estorbo
y hasta quedaba espacio para beber un vino o fumar largamente mientras hacía guiño alguna estrella.
Despedida de los vendavales marinos
declamaba un poema de Neruda en el que un ancla jubilada
cruzaba la luz de Antofagasta
(decía haberlo conocido por mí y la verdad
he olvidado las anclas y Neruda se ha muerto).
Esta Elena nunca llegó a Troya, tal como aquel demiurgo lo constata
y por lo tanto todo fue una nube: las rabietas de Menelao
y hasta el regreso a Itaca.
Elena quedó entre sus alondras
sin importarle un higo el diente del invierno
ni la amenaza de los devoradores de caballos.
("no me quites paz")
domingo, 14 de enero de 2018
sábado, 13 de enero de 2018
Wislawa Szymborska (1923/2012 )
Risa
A la muchacha que fui...
la conozco, naturalmente.
Tengo varias fotografías
de su corta vida.
Siento una piedad alegre
por algunos de sus poemas.
Recuerdo unos cuantos acontecimientos.
Pero,
para que el que está aquí conmigo
sonría y me abrace,
recuerdo solo una historia graciosa:
el amor infantil
de esta pequeña fea.
Le cuento
que estaba enamorada de un estudiante,
es decir, que quería
que él la mirara.
Le cuento
que, sana, corrió a su encuentro,
con una venda en la cabeza
para que él preguntara al menos
qué le había pasado.
Qué graciosa chiquilla.
Cómo podía saber
que hasta la desesperación tiene ventajas
si por fortuna
se vive un poco más.
Le daría para pasteles.
Le daría para el cine.
Déjame, no tengo tiempo.
¿No ves
que la luz está apagada?
No me digas que no entiendes
que la puerta está cerrada.
No tires del picaporte...,
el que se reía,
el que me abrazaba
no es tu estudiante.
Lo mejor sería que te fueras
de donde has venido.
No te debo nada,
yo, una simple mujer,
que solo sabe
cuándo
revelar un secreto ajeno.
No nos mires así
con esos ojos tuyos
demasiado abiertos,
como los ojos de los muertos.
("de sibilas y pitias" trad. a. murcia y g. beltrán)
viernes, 12 de enero de 2018
Fray Cayetano Rodríguez (1761/1823 )
A una moza muy hablativa
Asombrado me tiene, Pancha mía,
Tu charlar eterno y portentoso,
Ese habladero cruel, tan afanoso
Que toca en los extremos de manía.
Hablas, mi Pancha, hablas noche y día,
Ora agitada estés, ora en reposo;
Así tu labio nunca está mohoso,
Y tu lengua jamás con perlesía.
¡Prodigioso charlar! Si la escultura
El busto de un locuaz hacer quisiera
¿Qué original mejor que tu figura?
Entonces, con asombro el mundo viera
Que hasta el sólido mármol, ¡cosa rara!
Por ser tu copia, sin cesar charlara.
("otra iglesia es imposible")
Asombrado me tiene, Pancha mía,
Tu charlar eterno y portentoso,
Ese habladero cruel, tan afanoso
Que toca en los extremos de manía.
Hablas, mi Pancha, hablas noche y día,
Ora agitada estés, ora en reposo;
Así tu labio nunca está mohoso,
Y tu lengua jamás con perlesía.
¡Prodigioso charlar! Si la escultura
El busto de un locuaz hacer quisiera
¿Qué original mejor que tu figura?
Entonces, con asombro el mundo viera
Que hasta el sólido mármol, ¡cosa rara!
Por ser tu copia, sin cesar charlara.
("otra iglesia es imposible")
jueves, 11 de enero de 2018
Fernando Pessoa (1888/1935 )
"...Fernando era un poco confuso, principalmente cuando se presentaba como Alvaro de Campos..." En aquellas circunstancias me decía: "Hoy no soy yo quien ha venido, sino mi amigo Alvaro de Cmpos..." Se comportaba, en esas ocasiones, de una manera totalmente diferente. [O Fernando e eu, Ophélia Queiroz]
("cartas de amor", ed. funambulista, madrid, 2017, trad. isabel lacruz)
miércoles, 10 de enero de 2018
Isla Correyero (1957 )
Las medias blancas
Tengo unas medias blancas
de encaje que me pongo
cuando me visto el traje
negro de los recuerdos.
Son unas medias finas, hambrientas de fantasmas
que hacen juego con los pájaros interiores, oscuros.
Las piernas, penetradas por estas bocas blancas,
levemente se abren con signos vegetales.
Los hilos amanecen mi piel,
brotan, perdiéndose, entre los elevados
pensamientos más íntimos.
En derredor: imágenes de ocupación pelviana,
soberbias latitudes desde el puente atestiguan
la entraña y las enaguas levantadas al vuelo.
¡Qué holgada está la tela de la falda de flores,
la rodilla suavísima con olor a naranjas!
Por los muslos se agrandan los dibujos henchidos,
son copos invisibles calcinando altas cumbres.
Me infunden sobresaltos, me clavan dulces flechas,
tan finas son las mallas que saltan los engarces
y hasta el ocre desierto los poros me rezuman
feroces desatinos, presagios entreabiertos.
Siento flores y manos crecer entre las piernas
y más arriba el musgo
tapando el azulón vellón de la albufera.
No podría ponerme estas medias sabiendo
la gracia que se esconde, generosa, en tu boca.
Espumosas persisten, sin causa me rodean,
temibles de tu roce, sin fatiga,
explorando.
("poemario de mujeres")
martes, 9 de enero de 2018
Luis Rosales (1910/1992 )
Autobiografía
Como el náufrago metódico que contase las olas que le
bastan para morir;
y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores,
hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le cubre
la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón
en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.
("material de lectura")
Como el náufrago metódico que contase las olas que le
bastan para morir;
y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores,
hasta la última,
hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le cubre
la frente,
así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón
en el baño,
sabiendo que jamás me he equivocado en nada,
sino en las cosas que yo más quería.
("material de lectura")
lunes, 8 de enero de 2018
Rupi Kaur (1992 )
cuando mi madre
cuando mi madre dice que merezco algo mejor
salto para defenderte como siempre
todavía me quiere grito
me mira con derrota en los ojos
de la manera en la que un padre mira a su hijo
cuando sabe que éste es un tipo de dolor
que ni ellos pueden arreglar
y dice
no significa nada que te quiera
si no puede hacer ni una maldita cosa al respecto
estabas
estabas tan distante
que olvidé siquiera que estabas ahí
("otras maneras de usar la boca", espasa, madrid, 2017, trad. elvira sastre)
cuando mi madre dice que merezco algo mejor
salto para defenderte como siempre
todavía me quiere grito
me mira con derrota en los ojos
de la manera en la que un padre mira a su hijo
cuando sabe que éste es un tipo de dolor
que ni ellos pueden arreglar
y dice
no significa nada que te quiera
si no puede hacer ni una maldita cosa al respecto
estabas
estabas tan distante
que olvidé siquiera que estabas ahí
("otras maneras de usar la boca", espasa, madrid, 2017, trad. elvira sastre)
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