Espejos
ayer mientras empezaba a soplar el viento
en la tarde, mientras me acomodaba la chamarra
alrededor del cuello, mi talón de aquiles,
te vi bajando escaleras.
ayer no tomabas de la mano a tu hijo
ni tu mujer te seguía como mascota fiel,
simplemente caminabas al lado
de tu hermana.
te vi desmejorado como desmejorado
y sin remedio me devuelve su cara
el odioso espejo de todos los días,
los días evitados.
por esa calle fría donde siempre
corre un aire hostil yo esperaba
sin saber qué ni a a quién,
calle que en lo sucesivo evitaré
como ciertas mañanas de año nuevo
evito el espejo de casa
hecho añicos.
[Inédito]
domingo, 7 de enero de 2018
sábado, 6 de enero de 2018
Fernando Pessoa (1888/1935 )
Bebé:
Obtenida la debida autorización del Sr. Ing. Alvaro de Campos, te mando el poema que he escrito entre las estaciones de Casa Branca y Barreiro A, habiéndose sin embargo terminado la inspiración en la Moira.
Este poema debe ser leído de noche y en un cuarto sin luz. También, debidamente aprovechado, sirve para hacer adornos de papel rizado para las muñecas de trapo, para cegar las cerraduras contra el frío, las miradas y las llaves, y para sacar medidas para zapatos a pies que no tengan mayor largura que el papel.
Creo que quedan hechas todas las recomendaciones para su uso. No es preciso agitar antes de usar.
Hasta luego.
Ibis
11/I/1930
("cartas de amor", ed. funambulista, madrid, 2017, trad. isabel lacruz)
viernes, 5 de enero de 2018
Tess Gallagher (1943 )
Elegía a Raymond Carver
Despertar
Tres noches yaciste en casa.
Tres noches con escalofríos en el cuerpo.
¿Quería demostrar lo muy atrás
que me había quedado? En la espesa oscuridad del cuarto,
me metí en la cama, a tu lado; la cama
en la que habíamos amado y habíamos dormido, casados
y sin cesar.
Te rodeaba un halo de frío,
como si los mensajes del cuerpo se oyesen mejor
con la muerte. Mi propio calor adquiría la blancura plateada
de una voz entera arrojada a la nieve, para oírse:
para oír la nitidez de su reclamo. Permanecimos muertos,
un poco, el uno junto al otro, serenos
y a flote, en el vasto y extraño manto
del mundo abandonado.
("apología de la luz", s/c al traductor)
jueves, 4 de enero de 2018
Rupi Kaur (1992 )
el primer chico...
el primer chico que me besó
me apretó los hombros
como al manillar de
la primera bicicleta
en que se montó
yo tenía cinco años
sus labios olían
al hambre
que aprendió cuando
su padre devoraba a su madre a las cuatro de la mañana
fue el primer chico
que me enseñó que mi cuerpo servía
para dárselo a aquellos que querían
que me sintiera cualquier cosa
menos completa
y por dios
me sentía tan vacía
como su madre a las cuatro y veinticinco de la mañana
("otras maneras de usar la boca", ed espasa, madrid, 2017, trad. elvira sastre)
el primer chico que me besó
me apretó los hombros
como al manillar de
la primera bicicleta
en que se montó
yo tenía cinco años
sus labios olían
al hambre
que aprendió cuando
su padre devoraba a su madre a las cuatro de la mañana
fue el primer chico
que me enseñó que mi cuerpo servía
para dárselo a aquellos que querían
que me sintiera cualquier cosa
menos completa
y por dios
me sentía tan vacía
como su madre a las cuatro y veinticinco de la mañana
("otras maneras de usar la boca", ed espasa, madrid, 2017, trad. elvira sastre)
miércoles, 3 de enero de 2018
Ángel Petisme (1961 )
Poemail 303
Es una piedra interesante mi puto corazón.
Cuando la miras se ilumina,
cuando la tocas, apenas
diez segundos, se pone dura
como un caleidoscopio.
A veces se cree Dios,
el corazón negro del mundo,
con su sonrisa de Sidney Poitier
o Denzel Washington.
Otras un pobre diablo reflejado
en los escaparates de LSD,
quiere crucificarse a sí mismo.
Anda, no me lleves a Urgencias. Acaríciame.
Tápame con tu piel.
Enciende una vela, amor,
sobre el agua que flota en mis ojos.
("apología de la luz" y "ruadaspretas")
Es una piedra interesante mi puto corazón.
Cuando la miras se ilumina,
cuando la tocas, apenas
diez segundos, se pone dura
como un caleidoscopio.
A veces se cree Dios,
el corazón negro del mundo,
con su sonrisa de Sidney Poitier
o Denzel Washington.
Otras un pobre diablo reflejado
en los escaparates de LSD,
quiere crucificarse a sí mismo.
Anda, no me lleves a Urgencias. Acaríciame.
Tápame con tu piel.
Enciende una vela, amor,
sobre el agua que flota en mis ojos.
("apología de la luz" y "ruadaspretas")
martes, 2 de enero de 2018
Fernando Pessoa (1888/1935 )
Ophelinha:
Quien verdaderamente ama no escribe cartas que parecen requerimientos notariales. El amor no estudia tanto las cosas ni trata a los demás como a reos a los que hay que "apretar las tuercas"
¿Por qué no es franca conmigo? ¿Qué empeño tiene en hacer sufrir a quien no ha hecho daño alguno -ni a usted ni a nadie-, a quien carga ya bastante con el peso y el dolor de una vida aislada y triste, y que no se merece que vengan a aumentárselos dándole falsas esperanzas, mostrándole afectos fingidos, y ello sin que se entienda su interés, incluso como diversión, o con qué provecho, aun de burla?
Reconozco que todo esto resulta cómico, y que la parte más cómica de todo esto soy yo.
1.3.1920
("cartas de amor", trad. isabel lacruz, ed. funambulista, impreso en méxico, 2017)
lunes, 1 de enero de 2018
Mercedes Álvarez (1979 )
Cuando haya transcurrido...
Cuando haya transcurrido tiempo
cambiará todo
Europa y su farsa de castillos
y sus hombres disfrazados de campesinos
los atractivos mundiales
un orden habitual de prioridades.
La piedra como testimonio
mudez de lo inorgánico
reemplazada por basura
el testimonio de la imagen
volverá nuevamente a las palabras
las estrellas en el cielo por toda luz
el fin de los mesianismos
el cuerpo recuperado como medio
el trabajo de las manos
los alces enterrados
bajo montañas de tecnología obsoleta .
La carne sola
frente al silencio de Dios
y finalmente
también el final de la palabra
("otra iglesia es imposible")
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