martes, 7 de junio de 2016

Fernando Valverde (1980 )

Un lobo



Dentro de este poema pasa un lobo
que deja sus pisadas en la nieve.
Sigiloso y hambriento,
recorre una ciudad
que miró confiada hacia el futuro.
Hoy han bajado todas las persianas.
Es tarde,
trato de no hacer ruido
y que avancen los versos como pasan los días
para que el lobo escoja
un camino que lleve a otro lugar,
una presa más débil.
Pero en este poema espera un lobo
que ha venido a buscarme.
Aunque intente estar quieto y no hacer ruido
salta por las palabras un recuerdo

que me arranca un aullido y me devora.


("rua das petras")

lunes, 6 de junio de 2016

Ciaran Carson (1948 )

Belfast confetti


De repente, mientras la manifestación avanzaba, llovían signos de exclamación,
Tuercas, cerrojos, clavos, llaves de coche. Una fuente de símbolos
/rotos. Y la explosión
Misma -un asterisco en el mapa. Esta línea separada por guiones,
/un estallido de fuego rápido...
Estaba intentando completar una frase en mi cabeza,
/pero seguía tartamudeando,
Todos los callejones y calles secundarias bloqueadas
/con puntos y puntos y comas.
Conozco este laberinto tan bien -las calles Balaclava, Raglan, Inkerman, Odessa-
¿Por qué no puedo escapar? Cada movimiento tiene su puntuación. La calle Crimea.
Sin salida otra vez.
Armas, verjas. Máscaras anti-disturbios. Walkie-talkies. ¿Cómo
Me llamo? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? Una
Descarga de signos de interrogación


("otra iglesia es imposible",trad. josé maría del águila gómez)

domingo, 5 de junio de 2016

Uriel Martínez (1950 )

Caeiro & Co.


quise abrazar a Pessoa
pero era De Campos
quien venía a mi
encuentro

quise invitar a casa
a Reis pero era Fernando
quien llegaba sin
encontrarme

quise acomodar el pelo
ralo y desgreñado en
el espejo distante de
Bernardo pero sin acomodo

ya de noche, resfriado
y con desaliento en puerta,
cama y sueños, reposé
en destellos de aurora

ya dormido, como el ovejero
de rebaños muertos, nadie
vino a mi encuentro.
Guardé luego mis apuntes.


sábado, 4 de junio de 2016

Néstor Perlongher (1949/1992 )

El palacio del cine


Hay algo de nupcial en ese olor
o racimo de bolas calcinadas
por una luz que se drapea
entre las dunas de las mejillas
el lechoso cairel de las ojeras
que festonean los volados
rumbo al olor del bao, al paraíso
del olor, que pringa
las pantallas donde las cintas
indiferentes rielan
guerras marinas y nupciales.

Los escozores de la franela
sobre el zapato de pájaro pinto
dan paso al anhelar o pegan toques
de luna creciente o frialdad
en el torcido respaldar
que disimula el brinco
tras un aro de fumo
y baban carreteles de goma
que dejan resbaloso el rayo
del mirador entretenido en otra cosa.

Aleve como la campanilla del lucero
el iluminador los despabila
y reparte polveras de esmirna
en el salitre de las botamangas
y en el rouge de las gasas
que destrenzan las bocas
esparciendo un cloqueo diminuto
de pez espada atrapado en la pecera
o de manatí vuelto sirena
para reconocerlos.

Pero apenas los prende de plata
se aja el rayón y los sonámbulos
encadenan a verjas de fierro
para recuperar la sombra o el remanso
del cuerpo derramado como yedra
las palanganas de esmerilo, el caucho
que flota en la redoma
donde se peinan, tallarinesco o anguiloso, el pubis
con un cedazo de humedad.

Y el sexo de las perras
arroja tarascones lascivos
a las tibias de los que acezan
hurtarse del lamé que lame el brin
de marinero que fumando
ve mirar la pantalla
donde los ojos pasan otra cinta
y entretenido en otro lado
mezclaba las patas a la ojera
carnosa, que acurrucada en el follaje
folla o despoja al pájaro de nombres


("medusario, muestra de poesía latinoamericana", fce, méxico, 1996)

viernes, 3 de junio de 2016

Marianne Moore (1887/1972 )

A una aplanadora

La ilustración
no es nada para ti sin la aplicación.
Te falta la mitad del sentido. Aplastas todas las partículas
en apretada conformidad, y vas y vienes sobre ellas.

Las centelleantes astillas de piedra
son aplastadas hasta el nivel del bloque original.
Si no fuera "el juicio impersonal en materia
estética una imposibilidad metafísica", tú

podrías limpiamente alcanzarlo.
En cuanto a las mariposas, apenas concibo
la atención de una sobre ti, pero interrogar
la congruencia del complemento es vano, si es que existe.


("otra iglesia es imposible", versión j. aulicino)

jueves, 2 de junio de 2016

Eugenio Montejo (1938/2008 )

                                                                                 

                                                                         



Madonas


En las madonas serenísimas
cuántos sueños regresan de pinceles antiguos,
cuántas Italias.
El paganismo de las cosas y los cuerpos,
las lentas nubes del deseo
tatuadas en el aire.
No quiero verlas: sé que están muertas aunque rían,
aunque susurren detrás de un abanico
de antiguos pavorreales.
No puedo abrir mis ojos al azul
sin ver la peste,
el terror del invierno en las casas sin leña,
las gripes de Tiziano.
Busco en la calle otras madonas vivas,
otras Italias.
Aunque no queden remos en los puentes
ni palacios circuidos de canales,
quiero mirar la luz en los cuerpos que pasan,
quiero hablarles;
la bellezamás pura es existir,
estar aquí en la tierra con el sol en las manos,
el sueño es un color más inmortal
pero no basta.


("alfabeto del mundo", fce, méxico, 2005, 2a. ed.)

miércoles, 1 de junio de 2016

Joan Margarit (1938 )

Querer es un lugar


Sentado en un tren miro el paisaje
y de pronto, fugaz, pasa una viña
que es el relámpago de alguna verdad.
Sería un error bajar del tren
porque entonces la viña desaparecería.
Querer es un lugar, y siempre hay algo
que me lo revela: una azotea lejana,
la calle vacía de un director de orquesta,
con una rosa apenas, y los músicos tocando solos.
Tu cuarto al romper el día.
Por supuesto, el canto de aquellos pájaros
en el cementerio, una mañana de junio.
Querer es un lugar.
Perdura en el fondo de todo: de allí venimos.

Lugar donde la vida va quedando.


("life vest under your seat")