viernes, 7 de agosto de 2015

Alí Chumacero (1918/2010 )

Losa del desconocido


Cuando hayas terminado, mira este muro ardiente
donde la bestia cumple su reposo.

Nada el azar evoca. Lejanías
de olas invisibles, lenta
serpiente antes del pecado o hermosas ruinas
en fábulas al verde despeñadas
semejan ecos de mujer
que confundía el gozo con la reproducción.

Pasa el desconocido. Como viento
de infamia los recuerdos sitian
su ávido esperar la aparición: relámpago
en la arena al naufragio parecido,
espuma a término llegada
bajo ira, rumor, bostezo, ociosidad.

Otros han de morir. Desde la puerta,
quieto en el sitio del pasado,
contemplo los placeres en patria sin espigas:
vacío luego que se dice adiós,
urna de oscuridad adonde
amores no recurren ni odios se proclaman.

El huracán cesó y en torno de la estrella
recuerda en mí la soledad su nombre.


("poesía completa", premia editora, méxico, 1984)


jueves, 6 de agosto de 2015

Fina García Marruz (1923 )

A una recién difunta


Lo más raro, después de todo,
no es morirse. Es
no haber podido terminar
el dobladillo de la saya
que dejamos sobre la mesa,
oh, qué confiados.


("antología poética", ed. fce, méxico, 2002)

miércoles, 5 de agosto de 2015

Fina García Marruz (1923 )

No sabes de qué lejos he llegado


No sabes de qué lejos he llegado
a morirme y a estar entre vosotros
y hasta qué punto he sido desterrado
de la mágica tela de los otros.

No sabes cómo llevo ya calados
los huesos de la lluvia en que me arropo,
hasta dónde tu voz he traicionado,
hoja que caes del árbol de mis ojos.

No sabes de qué lejos he venido
a la mesa y al pan de mis hermanos
de mí serenamente desprendidos.

Y cómo escucho su rumor lejano
que no sé si he ganado o si he perdido,
que no sé si he ganado o si he perdido.


("antología poética", FCE, México, 2002)

martes, 4 de agosto de 2015

José Watanabe (1945/2007 )

En las aguas termales



Las aguas termales afloran
entre bocanadas de vapor blanco y denso.
             Cuando se disipa
deja ver las piedras que rodean la fuente, caprichosas
formas erosionadas por el agua hirviente
        que sólo se muestran un  instante
                            y luego
como un grupo de seres extraños
             vuelven
a su territorio brumoso.

El agua desciende burbujeando hacia los baños,
se entibia en canales y pozas
donde ancianos adormecidos y tullidos
                     sueñan un nuevo vigor.

Aquí arriba, en la fuente,
yo vivo otro engaño: los vapores
me permiten entrever la silueta de una mujer,
no bíblica
      sino de bien moldeado culo (ay nostalgia),
                  pero ya se desvanece

entre el humo y mi doliente memoria.


("el poeta ocasional")

lunes, 3 de agosto de 2015

Beatriz Vignoli (1965 )

Lo gris en el canto de las hojas


¿Qué es un muerto?
Es un montón de ropa vacía.
Vacía pero con el olor de un cuerpo
que ya no dice nada. No es la sangre
de los muertos el problema. El problema es la grasa,
la grasa de los muertos que queda en las cosas que tocaron:
las asas de madera, lo gris en el canto de las hojas
del libro de cabecera o la guía de transporte urbano.
Todo eso huele y duele: el rastro del sudor y de las manos
de quien ya no se queda pensando bajo el agua, el silencio
de quien ya no tiene planes. Antes de matar, tengan piedad
de quien sea que vaya a abrir ese ropero
la mañana después;
piedad por quien halle la estela funeraria
de inservibles corbatas,
algunas con bordes grasientos y raídos

allí donde antes rozaban la nuca como una caricia.


("marcelo leites")

domingo, 2 de agosto de 2015

Olvido García Valdés (1950 )

Un muchacho habla...

Un muchacho habla del cáncer
de su madre, dos meses,
la proliferación monstruosa
de las células, Cuando el médico
lo dijo me caí. Me mira
con fijeza, observo
los círculos oscuros
debajo de sus ojos.
Oh Virgen
del Bello País, de lagos
y castillo en miniatura,
de montañas y hierba
intensamente verde, quisiera saber cuánto
tiempo.Es por esta
irrealidad, esa polilla
que delante de mí revolotea,
el delantal bordado
de aquella foto en Van, mil novecientos
doce, el ahogo
en los sueños. En caso
de ahogo busque el desierto. Sólo
limpieza y huesos, no hálito.


("poética y poesía", fundación juan march, madrid, mmix)

sábado, 1 de agosto de 2015

Horacio Castillo (1934/2010 )


Un caballo canta sobre la tierra

No es necesario atarse a un árbol.
Hay que abrir los oídos, preparar la visión,
inhalar el vapor que sube del abismo.
Entonces aparece bajo la noche azul,
ensaya su escorzo contra los astros
y clava el canto en nuestra carne
que se desangra dócilmente hacia la oscuridad.
Una vez a cada hombre es dado este prodigio.


("los poetas no van al cielo")